IngJGuerrero
Usuario (Venezuela)
Para ser un buen ingeniero lo que necesitas básicamente es ingenio, esto te permitirá poder interpretar y aprender todo lo necesario para lograrlo. Nunca digas que sabes todo, cuando no sepas algo tienes que decir que lo vas a pensar o admitirlo y trata de aprender cuando no sepas algo. No exijas ser tratado como ingeniero, trata a todas las personas como tu igual muchas veces personas con menor cargo pueden ayudarte. Has valer tus puntos de vista si estas convencido de ello, analizando los custionamientos que te hagan. Nunca vayas en contra de tus principios. Busca mesclar conocimientos. Siempre mantente leyendo sobre el área que prácticas. Mantente actualizado. No importa cuál sea tu especialidad deberás estar informado de todas las áreas de la ingeniería. La clave de ser un buen ingeniero consiste en tener los conocimientos básicos y saber explotarlos al máximo, y aprender no solo de tus errores y experiencias, sino también de la de las personas que te rodean. Como te dije antes no todo se trata de saber hacer una cosa u otra se trata de poder con tus conocimientos básicos aprender en forma rápida el manejo no solo de programas de computadoras sino el análisis de todas las situaciones que se presenten en tu carrera. Un ingeniero que desconoce cualquiera de los programas que mencionas u otros puede ser capaz de operarlos en unas pocas horas. El conozca el manejo de estos programas no significa ser buen ingeniero, son conocimientos que complementan la actividad. Es mejor saber de todo un poco de solo saber en específico de lo que basa tu carrera, te recomiendo que aprendas otro u otros idiomas. Hacer maestrías en un área en específico. Interactúa con expertos en el área que quieres desarrollarte. Siempre estar dispuesto a aprender, recuerda que la vaca mansa se chupa la leche suya y la ajena. Soy ingeniero y conozco otros ingenieros que son brillantes sin embargo no saben utilizar la mayoría de los programas de una PC.
A comienzos del pasado siglo, el ingeniero Charles P. Steinmetz cobró una pequeña fortuna a Henry Ford por detectar el fallo de un generador eléctrico. Reza el dicho popular que las abultadas facturas que suelen cobrar los servicios técnicos por reparar aparatos tecnológicos no son «por apretar un tornillo», sino «por saber qué tornillo apretar». Lo que muy pocas personas conocen es que este tópico que persigue a muchos ingenieros o mecánicos tiene un origen completamente real que nos desvela el blog «Tecnología obsoleta». Para conocer la anécdota que se esconde detrás, tenemos que remontarnos a principios del siglo XX y fijarnos en Charles P. Steinmetz, un excéntrico ingeniero que trabajaba en General Electrics y que, junto a Thomas Edison o Nikola Tesla, es considerado uno de los padres de la electricidad. Steinmetz no sólo tenía una gran fama como investigador, sino que además era considerado un técnico implacable. Por ello, cuando en una de las fábricas de Henry Ford comenzaron a tener problemas con un enorme generador eléctrico recién instalado, el famoso empresario no dudó en solicitar su ayuda. Cuando llegó a la fábrica, el ingeniero pidió una libreta, un lápiz y un camastro y durante dos días se dedicó a escuchar el sonido del generador y a realizar incontables cálculos. Cuando terminó, pidió una escalera, cinta métrica y una tiza. Subió con esfuerzo a lo alto del generador y midió con sumo cuidado, colocando una precisa marca de tiza en una parte de la enorme máquina. Tras ello, comentó a los escépticos presentes que era necesario desmontar una placa del lateral del generador y eliminar 16 vueltas de la bobina a partir del punto en que había realizado la marca de tiza. Los ingenieros de Ford siguieron sus instrucciones y el generador comenzó a funcionar perfectamente. Poco tiempo después, Henry Ford recibió una factura firmada por Charles Steinmetz por un importe de 10.000 dólares. El empresario, a pesar de agradecer el buen trabajo realizado por el ingeniero, devolvió la factura a General Electrics y solicitó una nueva y detallada. Steinmetz respondió enviando de nuevo la factura a Ford con el siguiente detalle: «Marca de tiza en el generador: 1 dólar. Saber dónde hacer la marca 9.999: dólares. Total a pagar: 10.000». Satisfecha la petición de Ford, la factura fue abonada sin ninguna queja. O, al menos, eso es lo que contaba Jack B. Scott, hijo de un antiguo empleado de Ford, en una carta que envió a los editores de la revista “Life” enmayo de 1965. INCREIBLE, NO?