INVADERJIM
Usuario (Chile)
Para abrir con mi primer post voy a compartir algunos poemas escritos por mi, a ver si a alguien puede interesarle... en su defecto tienen permitido putearme Versos libres Y como siempre las promesas se vician y caigo en el tormento eterno del que ya no espera, sin lagrimas que ofrecer, soy un lamento en el vacio, cuyo eco condena a repetirse cual cruel martirio. Una carcajada frecuente me arroja contra el muro y del hombre que habia aqui antes poco queda, sino la espera del que nada ya espera. Triste y lucido Como a ti te gusta tener la ultima palabra voy a ahogarme en mi silencio, para despues mirarte con esta cara de cadaver, de muerto que no justifico su vida. Como a mi me gusta tenerte voy a ahogarte en mis sabanas esta noche, y despues me miraras con esa cara tuya de que dios te dio todo y no quieres nada. Como me sobra sangre la voy a derramar por ti esta tarde, para despues mirarme con esta cara, mi cara de payaso triste y malhumorado. Versos libres 2 La desesperacion por saciar esta sed, del paraiso que se esconde entre sus piernas, me lleva al delirio nocturno y bohemio. Soy la sombra de lo que fuese un hombre, la sombra de su mano, la sombra de su sombra. Versos libres 3 Solo me premito esconderme entre las sombras, la penuria, que ya es mi abrigo, acompaña la nostalgia sobre un trozo de papel que ya es como un pañuelo en el que vierto con mi puño cada una de mis lagrimas. Me permito atentar contra lo que llamo vida, para luego caer en longevo sueño, para despertar con ira y volver a arder en mi infierno, para aterrorizarme solo de mi personal averno. Suicidio elegante Desprenderme de la vida es el precio que debo pagar por la calma; aquella calma sorda de tantos silencios, ciega de no ver nada, arto de caer y levantarme. Que el cielo perdone mi falta de anhelo y que mi carne perdone mi afan por rasgarla, que yo no perdonare al clamor de quien canta y luego calla y me da la espalda Que el averno abra sus puertas y se sienta mi llegada y desde todos lados se oiga el crujir de mis entrañas, que desdeñadas, ordenan con aterradora vehemencia el final de los tiempos, de los años, de las ganas. La nostalgia La crueldad de este ocaso disipa tenues rabos de nube futiles y nitidos resplandores alejados del brillo de tus ojos tenues infalibles Gozoso el viento, desata rafagas como ademanes sobre el cuidadoso castillo de cartas que edifico un ayer mi alma y desarma desde los cimientos lo que crei infalible En mi casa mis oidos mi piel faltan dos palabras y la inquitud se apodera en donde ayer reinaba la calma Quise crear sendas caminos sobre mi piel con una navaja sendas para transitar odios desconsuelos tristezas lo unico que consegui fue dejar marcas que penetrar carne hueso, nervio y alma con la sonora frecuencia de mi palpitante dolencia ahora duermo y descanzo en espera de tu abrazo de la venida de tu cuerpo de tu auscencia y tu rechazo No sean tan duros con el niño... se esfuerza demasiado!