H

Hollowriter

Usuario (Argentina)

Primer post: 27 abr 2014Último post: 27 abr 2014
1
Posts
0
Puntos totales
4
Comentarios
N
Novela:Desarrolladores Capitulo1:subdesarrollo parte 1
ArteporAnónimo4/27/2014

Capitulo 1 Parte 1:Una nueva empleada. “Laurence inc” era una compañía Argentina, que había abierto sus puertas hace unos pocos años. Esta empresa estaba en el mercado tecnológico, generalmente fabricando móviles y dispositivos tecnológicos de menor calidad que los que se encuentran en el mercado. La empresa, de una manera extraña, logro mantenerse a flote, abriendo varias sucursales para productos distintos, cada una con un nombre propio, que demuestra el objeto que se esta desarrollando. Pero a la empresa no le va muy bien con ciertas tecnologías, las cuales, representan una inversión mayor y necesitan de un mayor tiempo para ser preparadas. 31 de diciembre de 2020 19:23 hs Pizzería “El cedrón”-Mataderos C.A.B.A-Argentina. En aquella pizzería clásica, se podían observar dos hombres de aspecto formal, sentados en una pequeña mesa, la cual estaba pegada a una ventana. Algunas personas de allí se veían felices, común en los festejos de año nuevo, el bar algo decorado y los mozos pasando por todo el lugar, llevando ordenes y dinero. Aunque no todos se veían alegres allí, pues esos hombres no hablaban de un tema de festejos en particular. Uno de ellos, de aspecto bastante intimidante, empezó a hablar, con un tono de seriedad muy frio. -Bien, Señor Cela, ¿Que sucedió con su parte del contrato? –Le dijo el hombre de aspecto intimidante. -Escuche, discúlpeme, hemos tenido unos días bastante malos, el mercado en el que me hizo participar no es muy estable que digamos. –Le dijo el señor Cela. -¿Estable? –Le pregunto el intimidante y frio empresario. –Escuche, lo metí en el mercado del entretenimiento tecnológico, actualmente mas grande que la industria del cine y a la par de la industria musical, ¿Cómo puede ser tan difícil obtener ganancia en un mercado como ese? -Créame, los costos son caros, el personal difícil de encontrar, nos faltan ingenieros en sistemas, no hay maquinaria suficiente… -El, de repente, es interrumpido por el empresario. -Escúcheme, usted cuando firmo ese contrato social conmigo me prometió que no habría fallas, ninguna, que habría ganancias. –el tomo un poco de la gaseosa que tenia servida en su vaso. –Mírese ahora, pidiéndome disculpas por algo que claramente no pudo lograr. El empresario observo al Señor Cela, mientras se le empezaban a notar algunos tics raros, empezaba a mover los ojos de forma extraña y, al parecer quería salir del bar. -Por favor, escúcheme, no me haga esto, ¿Sabe lo difícil que es encontrar trabajo a mi edad? –Le siguió insistiendo el señor Cela. El empresario empezó a pensar en alguna manera de sacárselo de encima. Miraba para todos lados del bar, pero solamente logro ver algo que le llamo la atención, un cartel con la señal de “Prohibido fumar”, cosa que lo desesperaba. -Escuche, tengo una propuesta. –Le dijo el. –Voy a darle un año más para que empiece a dejarme ganancias, ya que es un hombre de familia. Voy a dejarle dinero a su sucursal para un último proyecto y espero que deje algo, es la última cosa que voy a hacer por usted. –Le dijo el, un poco desesperado por salir del lugar. -P-pero, un proyecto solo no creo que nos vaya a dejar mucha ganancia… -Arréglatela con eso. -Le interrumpió mientras agarraba un cigarrillo rápidamente y se levantaba de la mesa, encendiéndolo. –Por cierto, feliz año nuevo. –Dijo mientras salía por la puerta con el cigarrillo encendido. El señor Cela lo único que hizo fue agarrarse la cabeza y lamentarse, gente de su edad, casado y con hijos, usualmente no recibe muchas ofertas de trabajo. El tenía que pensar algo, pero no sabia que hacer. Tampoco sabía que le diría a su familia, no tendría cara cuando llegara el día de decirles que se quedo sin trabajo. 10 de enero de 2021 6:15 hs. “Laurence game studios.” Sucursal de Buenos aires. C.A.B.A-Argentina. La oficina de la compañía estaba algo quieta ese día, el jefe todavía no había llegado y no había ningún proyecto en la mesa, dado a que era el inicio del año comercial. Los empleados estaban conversando unos con otros, como si fuera un salón de clase, pero con temas que no eran recurridos por adolescentes. La oficina estaba dividida en 4 secciones las cuales eran: Administración en el primer piso, donde había montones de computadoras, pero un típico ambiente de oficina, con gente que trabaja nada mas que por sus salarios y seguir respirando, esa sección ya no necesitaba mas empleados. Taller de diseño y programación en el segundo piso, allí era un ambiente un poco distinto, era un poco mas distendido, aunque seguía estando lleno de computadoras y la cantidad de personal era poca, es más, hacia falta mas personal allí, pero las computadoras eran mas avanzadas y modernas que la de los administradores. En el tercer piso estaba laboratorio de electrónica y testeo, era un lugar casi restringido y donde solo pasaban beta testers e ingenieros en sistemas y electrónica especializados en la fabricación de consolas. Aunque, técnicamente, el área de electrónica estaba casi en desuso. Y, por ultimo, la sala de conferencias, donde se reunían todos los empleados, incluyendo a los economistas y CEO, los cuales hablaban con los administradores y cualquier clase de empleado para discutir una idea, hablar de negocios, entre otras cosas. Esto, sacando a la planta baja, donde estaba la recepción. El silencio que reinaba en la recepción fue rápidamente cortado por el ingreso de una persona al establecimiento. La recepcionista, quien en ese momento estaba casi dormida, intento observar si era su jefe quien llegaba a despertarla. Una agradable sorpresa se llevo al observar que no era su jefe, sino que era una joven de pelo lacio y rubio, sostenido por un moño, lentes circulares y ojos color café, un collar barato que tenia la forma de un joystick, con una blusa color violeta, una falda larga color marrón obscuro y unas zapatillas azules, que no eran típicas con ese tipo de vestimentas. -Buenos días, bienvenida a “Laurence incorporated”, ¿Necesita algo? –le dijo amablemente la recepcionista. -E… Estoy aquí por lo de mi empleo, ¿M-me ha llamado el señor Cela, verdad? –le dijo, de forma tímida y nerviosa, la jovencita a la recepcionista. -Llamo a varios, usted debe ser de los 15 que lograron obtener empleo por este año. –Le dijo la recepcionista, sin sorprenderse. –Lo que usted debe hacer ahora, simplemente, es ir al piso donde va a trabajar y su jefe, el señor Cela en este caso, le asignara una computadora. ¿Va a administración usted también? –Le pregunto la recepcionista, como si esperara un “Si”. -De hecho, tengo el titulo de diseñadora de videojuegos y de ingeniera en sistemas –Le dijo la joven a la recepcionista, quien se impresiono al oír la respuesta. -¿Cuál es el piso que estoy buscando? Ella, tras recibir la indicación del piso, subió por el ascensor y marco el segundo piso. Estaba bastante nerviosa, ya que era la primera vez que ella trabajaría en un empleo serio, uno que requiriera titulo para poder trabajar. Se arreglaba un poco el pelo con las manos, tarareaba la música del ascensor, hacia cualquier cosa para calmarse. Cuando el ascensor se abrió, se vio que en la oficina, los pocos empleados que había, voltearon a ver quien había llegado, no estaban acostumbrados a ver caras nuevas. La joven salió del ascensor y empezó a observar las oficinas, pero repentinamente uno de los empleados se acerco a ella para saludarla. Era un empleado casi de su misma edad, tenia camisa a cuadros color amarillo y marrón, unos jeans azules, zapatillas color negro, anteojos, el pelo relativamente largo, de color marrón obscuro. -Disculpe, ¿Le ayudo en algo? –Le pregunto el joven amablemente. -¿Ha visto usted al señor Cela por algún lado? Soy nueva acá. –Le respondió la joven, con una sonrisa de una típica persona nerviosa. -Todavía no ha llegado, al parecer. –Le dijo el chico. –Pero, será mejor presentarnos primero. –Ofreciéndole la mano. –Mi nombre es Alex Suarez, soy programador, un placer. -Mili Stroke… -Le estrecha la mano. –…un gusto. Estoy por el puesto de diseñadora de videojuegos. –Agrego. -Hace tiempo que nunca nos llegaba alguien nuevo acá, me alegro que se nos haya unido. –Le dijo mientras le soltaba la mano. –Por poco creí que llegaba para administración y se había perdido por nuestro piso. Mili observo al chico como si le hubiera molestado lo que dijo, ya van 2 personas que le ven cara de administradora y eso no le gustaba. Dé repente, otra empleada aparece para saludar. Ella tenía cabello largo y negro, llevaba un collar con una clave sol, una blusa blanca, una falda larga color negro, unos tacos del mismo color. -¿Ligando otra vez, Suarez? –Le dijo ella, riéndose un poco, viéndolo como si fuera predecible. -No. –dijo el de forma poco convincente. -¿Qué te hace pensar eso? Ella se rio un poco, el era predecible con las cosas que iba a hacer, en la mayoría de los casos. -Eres incorregible, Suarez. –Dijo ella en tono de broma, mientras observaba a Mili, sin conocerla. -¿Quien es usted, por cierto? –Dirigiéndose a la empleada recién llegada. -Uh, oh… Si… -Ofreciéndole la mano –Mili Stroke, muchísimo gusto, soy nueva acá. -Laura Valdez, ingeniera musical. –estrechándole la mano. –Igualmente es un placer conocerla. ¿Qué puesto tiene en la empresa? –Dijo ella con algo de curiosidad. -¿Disculpe? ¿Puesto? –Dijo algo confundida. -Pregunta cual es su rol en la empresa. –Le aclaro Suarez. -Oh, eso, soy diseñadora de videojuegos. –le dijo Mili con un poco mas de calma. -¿Por qué? -Curiosidad. –Respondió Laura, sonriendo un poco. –Usualmente muchos de administración se confunden de piso y ni hablar los de marketing. -Me parece que deberían ponerle etiqueta a las puertas. –Agrego Alex. Los 3 hablaron un poco en la oficina hasta que, finalmente, su jefe llego y corto la conversación. El parecía nervioso, respiraba algo agitado, pero mantenía su postura. A todos en la oficina les llamo la atención, por lo que todos voltearon a observarlo. -Buenos días je… -Dijo Mili, siendo repentinamente interrumpida. -Todos, a la sala de conferencias, ya. –Respondió su jefe, al parecer nervioso. El subió rápidamente por el ascensor, sin esperar a nadie. Todos los pocos empleados se miraron unos a otros y luego se decidieron a subir las escaleras hasta la sala de conferencias. La puerta, en este caso, era de madera, tenía un aspecto de puerta inglesa clásica, hecha de madera fina. Al abrirla, dentro había una sala de conferencias que parecía de la época industrial, antigua, cuadros en las paredes, una mesa y sillas de, al parecer, la misma madera que la de la puerta. Las ventanas y los muebles parecían ser antiguos y tenia un ambiente de cierta clase. Los empleados ya se encontraban sentados, excepto ellos 3, Mili, Alex y Laura. Su jefe, el señor Cela, los observaba algo molesto, no por ellos, sino por la situación. -Por favor, tomen asiento. –Dijo el, tratando de sonar tranquilo. Ellos se sentaron y observaron a su jefe, algo inquietos por escuchar lo que tenia para decir. En los últimos días, ninguno de los que estaban a cargo de la parte financiera estaba tranquilo en la empresa. -Bueno gente, si les dijera que las ventas han bajado últimamente, ¿Ustedes que me dirían? –Dijo sin intención de que respondieran. -¿Dirían que algo mal salió en el producto? –Ahora termino verdaderamente con la pregunta. Los empleados se miraban unos a otros, nadie tenia idea de que responder. Todos estaban nerviosos, salvo por una persona, vestida de traje, demostrando que no es alguien del sector de programación, sino del sector de marketing. -Bueno, creo que últimamente no nos hemos fijado en todos los públicos a abarcar en este mercado. –Dijo el con demasiada confianza. –Esta industria ha crecido bastante, es normal que al principio nos cueste, somos nuevos en este mercado. –Dijo el, tratando de persuadir al jefe. -No hablo de ese tipo de presión. -Le respondió. –Resulta que debemos tener un proyecto listo ahora mismo, algo que diga que este mercado no nos cuesta. Por esa razón los cite acá, necesito ideas, algún producto, algo que vender. –Dijo el, con algo de desesperación. -Ah, jefe, usted tranquilo, nosotros tenemos ganancia asegurada. –Respondió, con mucha confianza. –He firmado un contrato con una compañía para usar su tienda virtual, a la gente que le gusta los juegos simples caerá rápidamente a nuestros pies, ¿No ha visto la ganancia de los juegos sociales? -Supongo que usted tiene razón. –Dijo el jefe y observando al resto de los empleados, decidió preguntar algo. -¿Qué opinan ustedes? ¿Alguien en desacuerdo? Todos los empleados negaron con la cabeza, menos una empleada. Mili simplemente se puso a pensar en lo que dijo aquel técnico, no podía estar de acuerdo con aquella afirmación. Ella, sin ninguna clase de preocupación, alzo la mano con tranquilidad, como afirmando que estaba en desacuerdo. Todos los empleados la miraron, algunos sorprendidos, otros asustados, el CEO la observaba con curiosidad, dado a que hacia mucho tiempo que alguien no reflejaba ninguna especie de oposición en la empresa. -¿Ingeniera Stroke? –Le dijo el CEO con cierto asombro, pero con tranquilidad. -¿Tiene algo para decir? -Estoy en descuerdo con, lo que deduzco, dijo nuestro manager de ventas. –Dijo ella, con un poco de duda sobre el cargo del que había dicho aquella afirmación. –Los juegos sociales, aunque parezcan fáciles de realizar, requieren de un gasto terrible, no solo por la investigación y el desarrollo que requieren, sino por el mantenimiento y actualización que se necesita para los mismos, terminaríamos gastando mucho dinero y, además, con los juegos que ofrecen otras compañías multinacionales especializadas en juegos así, terminarían por aplastarnos. –Dijo con suma clama. El manager de ventas observo con duda a aquella empleada, un poco impresionado de la forma en que le hizo frente. -Disculpe, ¿Usted quien es? –Le pregunto el manager. -¿Y en que se basa para hacer esa conjetura? ¿Tiene usted alguna propuesta? La diseñadora simplemente observo al manager de ventas, antes de lanzar una respuesta. -Mi nombre es Mili Stroke, soy, se supone, diseñadora de videojuegos en este establecimiento. –Respondió ella en cuanto a su cargo. –Antes de obtener una propuesta, ¿Podría saber a que plataformas se dirige nuestra empresa? -Computadoras y dispositivos móviles. –Respondió el manager de ventas. -Tenia la idea de revivir algo del pasado con estándares actuales, un juego de plataformas con tintes de juego de rol. –Dijo ella, parándose del asiento y caminando un poco alrededor del mismo. –Enfatizando las decisiones del jugador y como aprovechar el entorno, en lugar de combates solamente. -Pero eso no atrae a la audiencia, los chicos quieren acción y las chicas quieren algo que comprenda el diseño y la visión. –Dijo el manager de ventas. –Su juego no atraerá a los dos públicos y aburrirá a uno de ellos en algún punto. -Con todo respeto, baje de vuelta al siglo 21, ciertos estereotipos ya casi han desaparecido. –Dijo ella. –Si hubieras realizado un pequeño estudio de mercado, si abarcamos a un solo publico, iremos directo al fracaso, como las empresas de juguetes. Ahora le pregunto, ¿Cómo es posible que haya chicas jugando juegos de rol por su acción y chicos jugando ese tipo de juegos por las decisiones que se toman? –Pauso un poco y siguió hablando. –Además de que es solo una propuesta, necesito confeccionar el documento de diseño para saber si es una buena idea o mala idea. El CEO y los empleados se quedaron mirándola, nadie dijo una sola palabra. Su jefe simplemente sonrió un poco y observo a los empleados. -¿Alguien esta de acuerdo con la propuesta? –Dijo el jefe observando a los empleados, quienes empezaban poco a poco a levantar la mano. –Bien, Ingeniera Stroke, tiene un mes para confeccionar el documento de diseño, luego veremos si la idea esta bien. -Pero, señor Cela… -Dijo el manager algo desconcertado, siendo interrumpido por la mano de su jefe. -Gracias, jefe por esta oportunidad, prometo no defraudarlo. –Respondió Mili, algo feliz. Los empleados salían todos de la sala de conferencias, salvo por el manager, Laura, la ingeniera de sonido, y Alex, el programador, quienes se quedaron mirando al CEO, un poco sorprendidos por lo que acabo de pasar. -¿Y ustedes que miran? ¡Pónganse a laburar! –Dijo el algo molesto de verlos sentados allí todavía. Los 3 se fueron del lugar rápidamente mientras el señor Cela observaba de forma extraña al manager de ventas, el cual estaba saliendo de la habitación. No se estaba sintiendo cómodo con ese empleado en la compañía. ...continuara...

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.