HeavenRaiser
Usuario (Argentina)

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Un poco de arte, dedicado a mi amigo Guido Canegalli, actual dueño de este dibujo Dibujo terminado, escaneado: Muchas gracias por darte una vuelta!!! espero te haya gustado! Si a vos tambien te gusta dibujar, te invito a: Mi comunidad Taringuera: Mi grupo de dibujo en Facebook: https://www.facebook.com/groups/454495094599499 No te olvides de puntuar
Características: Los ovarios son los órganos reproductivos de la mujer que se alojan en la pelvis. Los ovarios producen hormonas femeninas y almacenan todos los óvulos que se liberan uno cada mes durante la ovulación. Existen dos ovarios, uno a cada lado del útero o la matriz. Los óvulos son enviados de los ovarios al útero a través de unos órganos huecos llamados trompas de Falopio. Algunos tumores ováricos son benignos (no cancerosos). Los tumores ováricos malignos (cancerosos) se pueden originar en la superficie del epitelio (células que recubren los ovarios), células germinales (células destinadas a formar los óvulos) o en el cordón de las células estromas sexuales (células que secretan hormonas y conectan las distintas estructuras de los ovarios). La mayoría de los cánceres ováricos surge de las células que recubren los ovarios. Éstos se conocen, en general, como cánceres ováricos epiteliales. En esta información general del tratamiento, el término cáncer ovárico se refiere al cáncer ovárico epitelial. Debido a que los cánceres ováricos epiteliales suelen iniciar en áreas profundas de la pelvis, no causan ningún síntoma hasta que se encuentran en una etapa avanzada. Al momento del diagnóstico inicial, la mayoría de las mujeres ya presenta un cáncer avanzado en las etapas III ó IV. Con frecuencia, el cáncer ovárico se sospecha cuando el médico le encuentra a la mujer un crecimiento pélvico anormal durante un examen pélvico interno. El cáncer ovárico se puede diseminar al recubrimiento de la cavidad abdominal y permitir la acumulación de fluidos dentro del abdomen, lo que se llama ascitis. El cáncer ovárico puede causar síntomas como hinchazón del abdomen, dolor, movimientos intestinales irregulares o dificultad para respirar cuando los fluidos hacen presión sobre los pulmones. El tratamiento óptimo del cáncer ovárico requiere de una combinación de cirugía y quimioterapia. Cuando se sospecha de un cáncer ovárico debido a un crecimiento pélvico, se necesita una evaluación adicional. Los cánceres ováricos se pueden diseminar a otros órganos en la pelvis, a los ganglios linfáticos locales o regionales, a la superficie del contenido abdominal o a través de la sangre a otros sitios del organismo, como pulmones, hígado y, con menor frecuencia, a otros órganos. Después de la extirpación quirúrgica y la clasificación del cáncer ovárico, se realiza una clasificación final. Con un número romano del I al IV se describe la etapa y con una letra de la “A” a la “C” se describe la sub-etapa. Etapa I: El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios. También se pueden encontrar células cancerosas en el fluido abdominal, o ascitis. Etapa II: El cáncer se encuentra en los ovarios y se ha diseminado hacia el útero (matriz), trompas de Falopio y otras partes dentro de la pelvis. También se pueden encontrar células cancerosas en el fluido abdominal, o ascitis. Etapa III: El cáncer se encuentra en los ovarios y se ha diseminado a otras partes del organismo dentro del abdomen, como la superficie del hígado, los intestinos o los ganglios linfáticos. Cáncer ovárico en la etapa III: Las pacientes diagnosticadas con el cáncer ovárico en la etapa III tienen un cáncer que se ha diseminado desde los ovarios y los órganos de la pelvis, al abdomen superior o a los ganglios linfáticos. El cáncer ovárico en la etapa III no se ha diseminado a sitios fuera del abdomen o dentro del hígado. Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de las pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben medirse con cuidado con respecto a sus riesgos potencial En la actualidad, el tratamiento estándar para el cáncer ovárico en la etapa III consiste de cirugía y quimioterapia. No obstante, menos del 40% de las pacientes experimenta una supervivencia a largo plazo después del tratamiento estándar. Esto se debe a que el cáncer ovárico en la etapa III es, con frecuencia, difícil de extirpar totalmente con cirugía y la quimioterapia disponible en la actualidad es incapaz de erradicar todo el cáncer remanente. Signos y síntomas: El cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal puede ser difícil de encontrar en los estadios más tempranos. Esto se debe a que los síntomas con frecuencia son indefinidos hasta que hayan avanzado estas enfermedades. Las enfermedades tienen los mismos síntomas. Es posible que las mujeres con cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal no muestren ningún síntoma. Es importante destacar que los síntomas no son específicos y pueden ser producto de una afección médica que no sea el cáncer. Entre los síntomas del cáncer de ovario, de las trompas de Falopio y peritoneal se pueden incluir: distensión abdominal dolor pélvico o abdominal dificultad para comer o sensación de saciedad que aparece rápidamente síntomas urinarios, como urgencia o frecuencia fatiga molestias estomacales indigestión dolor de espalda dolor durante el coito estreñimiento irregularidades menstruales bulto o masa pélvica Otro síntoma del cáncer de las trompas de Falopio puede ser una descarga vaginal acuosa, que puede ser transparente o blanca, o estar teñida con sangre. En muchas mujeres, estos síntomas ocurren a menudo y se diferencian de lo que sucede normalmente en su cuerpo. Las mujeres que tienen cualquiera de los síntomas que se indican en esta sección casi a diario durante más de unas semanas deben consultar a su médico de atención primaria o a un ginecólogo. Un ginecólogo es un médico que se especializa en tratar enfermedades de los órganos reproductivos de una mujer. La evaluación médica temprana puede ayudar a detectar el cáncer en el estadio más temprano posible de la enfermedad, cuando es más fácil tratarlo. Factor de riesgo: La posibilidad de que una persona manifieste cáncer depende tanto de factores genéticos como no genéticos. El factor genético es un rasgo hereditario incambiable, mientras que el no genético es una variable en el medio ambiente de la persona, el cual con frecuencia puede cambiarse. Entre los factores no genéticos pueden incluirse la dieta, el ejercicio o la exposición a otras sustancias presentes en su entorno. Estos factores se denominan, con frecuencia, factores ambientales. Algunos factores no genéticos juegan un papel facilitador en el proceso de cambio que sufren las células saludables a cancerosas (ejemplo: la relación entre el hábito de fumar y el cáncer pulmonar), mientras que para otras clases del cáncer no se conocen correlaciones ambientales pero se sabe que cuentan con una predisposición genética, es decir, que el riesgo de que una persona contraiga cierta clase de cáncer es mayor si un miembro de la familia tiene ese tipo de cáncer. Investigaciones clínicas sugirieron que el incremento de la edad, el uso de la terapia hormonal de reemplazo después de la menopausia, el uso de medicamentos para la fertilidad, la exposición al talco cosmético y una dieta rica en grasas pueden incrementar el riesgo de manifestar cáncer ovárico. En un estudio clínico, investigadores examinaron factores de riesgo como historial familiar del cáncer ovárico, una menopausia a edad avanzada, no usar anticonceptivos orales, no conseguir un embarazo, baja ingestión de vegetales y alta ingestión de grasas y concluyeron que estos factores de riesgo eran responsables del 51% de los casos del cáncer ovárico. Promoción y prevención: El cáncer es una enfermedad cuya posibilidad de prevención es muy grande. Dos terceras partes de las muertes por cáncer están relacionadas con el uso del tabaco, las dietas pobres, la obesidad y la falta de ejercicio. Todos estos factores pueden modificarse. Sin embargo, todavía se menosprecia la posibilidad de prevenir el cáncer mediante cambios en el estilo de vida. Algunos estudios indican que las mujeres pueden reducir el riesgo de manifestar cáncer ovárico mediante el uso de anticonceptivos orales, dando a luz al menos un hijo, por la lactancia y sometiéndose a una histerectomía o ligadura de trompas. Además, las mujeres podrían evitar los medicamentos para fertilidad, el talco cosmético y las dietas ricas en grasa. Anticonceptivos orales: El uso de anticonceptivos orales en las mujeres puede disminuir el riesgo del cáncer ovárico en el 40 al 50%. Alimentación: La alimentación es un área muy propicia en que tanto las personas como la sociedad en general pueden intervenir de forma inmediata para reducir el riesgo de padecer algún tipo de cáncer. Numerosos estudios proporcionan un caudal de información, con frecuencia contradictoria, acerca de los factores perjudiciales y protectores con que cuentan los diferentes alimentos. Existe una evidencia convincente de que el exceso de grasa en el organismo incrementa mucho el riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Aunque mucha de la información nutricional en relación al cáncer está en contra de una dieta rica en grasa, el verdadero culpable puede ser el exceso de calorías. Los estudios demuestran que existe una pequeña relación, si acaso la hay, entre la grasa del organismo y la composición de la grasa de la dieta. Estos estudios muestran que el consumo de un exceso de calorías provenientes tanto de las grasas como de los carbohidratos produce el mismo resultado de exceso de grasa en el organismo. La forma ideal para evitar el exceso de grasa en el organismo es limitar el consumo de calorías y/ o equilibrar el consumo calórico con bastante ejercicio. No obstante, es importante limitar el consumo de grasas, ya que las evidencias aún apoyan la relación que existe entre el cáncer y las grasas poliinsaturadas, saturadas y animales. Los estudios muestran de manera específica, que un alto consumo de carnes rojas y de productos lácteos, puede incrementar el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Una estrategia para cambiar de forma positiva los hábitos alimenticios es reemplazar las carnes rojas por el pollo, el pescado, las nueces y las legumbres. El alto consumo de frutas y de vegetales también se asocia con la reducción del riesgo de padecer, al menos, diez diferentes clases de cáncer, lo cual puede ser el resultado de factores potencialmente protectores, como los carotenoides, el ácido fólico, la vitamina C, los flavonoides, los fitoestrogenos y los isotiocianatos, a los que en conjunto se les conoce como antioxidantes. Existe una fuerte evidencia de que el consumo de alcohol de moderado a alto también incrementa el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Entre las razones para explicar esta relación puede ser que el alcohol interfiere con la disponibilidad del ácido fólico. El alcohol combinado con el tabaco crea un riesgo aún mayor de padecer ciertos tipos de cáncer. Aunque se debe evitar la excesiva ingestión de alcohol y tabaco, éstos no son causas principales del cáncer ovárico. Ejercicio: Los niveles altos de actividad física pueden reducir la incidencia de algunos tipos de cáncer. De acuerdo a investigadores de la Universidad de Harvard, si la totalidad de la población incrementara sus niveles de actividad física y trotaran 30 minutos por día (o gastaran la energía equivalente en otra actividad), se podría observar un 15% de reducción en la incidencia del cáncer del colon. La relación entre el ejercicio y el cáncer ovárico no está bien definida. Intervención como agente: PREOPERATORIO –OBJETIVOS: •Valore las condiciones psíquicas del paciente y familia frente a la intervención quirúrgica, reconociendo temores y angustias. •Evaluar el estado actual del paciente. •Educar al paciente sobre los cuidados postoperatorio. •Optimizar las enfermedades crónicas EL CONSENTIMIENTO: Interacción de factores quirúrgicos, factores individuales del paciente, aspectos éticos y legales CONSENTIMIENTO INFORMADO: •Requiere un profundo entendimiento del riesgo que implica una intervención específica para un paciente determinado •Quién debe obtenerlo? •Cuándo? •Qué formato? •Qué información proveer? OBJETIVOS POSTOPERATORIOS: 1.Asegurar la conservación de la función respiratoria adecuada. 2.Mantener el estado hemodinámico del paciente. 3.Garantizar la atención oportuna al paciente, identificando precozmente Signos y síntomas sugerentes de complicaciones. 4.Conservar la seguridad del paciente y promover su comodidad. Conclusión: El cáncer de ovario es una enfermedad silenciosa en sus primeras etapas por lo cual representa un desafío para las enfermera, la prevención y la detección precoz son intervenciones de enfermería que tiene el potencial de mejorar la duración y la calidad de la supervivencia de estas pacientes. Se recomienda realizarse chequeos ginecológicos anuales a todas las mujeres entre los 25 – 65 años de edad, especialmente aquellas que se encuentren dentro del grupo de mayor riesgo (solteras, nulíparas, infértiles, y posiblemente aquellas que utilizan anticonceptivos orales) Bibliografía: http://conexioncancer.es/ http://www.cancer.net/ http://www.inen.sld.pe/portal/