HacheComodoro
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Les presento a el Coronel Argentino del Valle Larrabure Tal vez los sorprenda: Larrabure fue secuestrado el 11 de agosto de l974 y asesinado el 23 de agosto de l975. Ninguna dictadura gobernaba entonces el país. Lo hacía Isabel Perón, que, junto a su esposo, había sido elegida por el 62 % de los votos. Seguramente se preguntarán qué razón hubo entonces para secuestrarlo y retenerlo durante 372 interminables días en una lóbrega, húmeda y minúscula celda; qué motivos tuvieron para torturarlo y finalmente ahorcarlo por la espalda . Hurgando en los diarios y decretos dictados en los años l974/75, los cotejarán con los publicados y dictados en la primera década del siglo XXI, verificando cómo se ha manipulado la memoria. Hoy los asesinos de Larrabure han dejado, como miembros del ERP, de ser terroristas; ya no forman parte de una organización ilegal que el gobierno constitucional de entonces no trepidó en calificar en sus decretos como terrorista. Se han transformado mágicamente en “jóvenes que tan solo pensaban diferente”. ¿Eran realmente así? El interrogante ha sido respondido por la víctima en su diario del cautiverio, donde narra el sadismo y la crueldad de sus verdugos, imputación que probara con el estado que su propio cuerpo tenía cuando fue hallado. Había perdido 47 kilos, sus testículos presentaban signos evidentes de sucesivas torturas; en su cuello podía verse la marca profunda de la cuerda y el alambre con que lo ahorcaron. Murió sin quebrarse; sin ceder a la vil propuesta de canjear su libertad por la colaboración en la fabricación de explosivos para los subversivos. Murió de pie, invocando a Dios, y cantando el himno nacional. No es ello, sin embargo, lo más admirable. Lo que especialmente conmueve y admira, es que murió perdonando a sus asesinos, pidiendo a su mujer e hijos que, aunque sucediera lo peor, no odiaran a nadie y devolvieran la bofetada poniendo la otra mejilla. “Soy el hijo de una de las víctimas que no han sido oídas”- dice Larrabure.”Los deudos de las víctimas asesinadas por el terrorismo guerrillero sufrimos ese lacerante desprecio, al ver que los victimarios son calificados como “jóvenes que tan sólo pensaban diferente”, como si el pensar diferente les diera derecho a secuestrar, a torturar, a matar, a destruir nuestras familias, nuestros sueños y proyectos; a cometer 21.000 atentados y más de mil asesinatos. Se mofan de nuestro dolor, como si nuestras víctimas no hubieran tenido derechos humanos; como si fueran meros objetos a ahorcar vilmente por la espalda”. PD: Cierro el post por motivos obvios La fuente es un amigo mío.