HachaRomero
Usuario (Argentina)
Todos tenemos un ingrediente fundamental, maravilloso y gratis para ponerle a nuestros días y obtener grandes beneficios. Para lograr que las personas a nuestro lado se sientan mejor. Si sabes cual es ¿por qué no usarlo a fondo? ¿Sos buena onda? Yo lo intento (pero posta eh!). La buena onda es una actitud generalizada de la vida, que nos contiene, nos abarca. Cuando conocemos a alguien primero percibimos esa impronta. Luego hablamos, lo miramos o lo que sea que haya que hacer… Esa energía (o como cada uno quiera nombrarla) puede venir de nacimiento, pero también se labura en su búsqueda. Quiero decir: es la tendencia consciente a ver el vaso medio lleno, entendiendo que de tal manera este pensamiento nos será provechoso en el futuro. Ver el vaso medio lleno nos hace pensar en lo que falta para llenarlo, y así la cosa es entretenida y más fácil de hacer. ¿Por qué la paso mejor cuando estoy buena onda? Porque sin dudas es más divertido. ¿O a alguien le gusta pasarla mal? Ni ahí. Pasa que la adultez nos va minando, nos marca los horarios y nos pone límites. Lo que en verdad queremos es divertirnos, como cuando éramos niños . Es muy probable que queramos tirar la buena onda al demonio cuando nos rompen los esquemas (porque uno no vive solo, sino con otras personas… que a veces molestan… bastante). Lo mejor será insistir con la buena onda, aunque la cabeza diga lo contrario el espíritu sabe. Lleva tiempo, pero si el intento es sincero seguramente prosperará. Esta práctica permite que elevemos nuestra carga positiva y nos repongamos rápidamente de situaciones desagradables. Costándonos cada vez menos estar en ese estado. La buena onda es contagiosa. A full. Lo que pasa es que a veces compite con la mala onda (que ni la vamos a nombrar porque” los buena onda” no la tienen en cuenta). Ese es justamente un truco bastante simple pero útil: Lo que no me gusta se tiene que ir de la cabeza, por decreto… (Chau Problema. No existís). Convivir con pensamientos negativos es siempre una oportunidad para poner a prueba nuestro temple. No hay que desesperarse, sino reinvertir en la buena onda de manera CONSCIENTE, y al final del día todo estará solucionado y en orden. Es perfecta para mezclarla en el trabajo, en la familia, en la pareja… Ni que hablar con los amigos (su lugar más visible). No conoce barreras, condición social o color de piel, no necesita explicación. La buena onda es un idioma del espíritu que nos trasciende. Las buenas relaciones también son fruto de la buena onda, los buenos negocios probablemente también. Sin ir más lejos, los problemas tienen dos formas de mirarse: con buena onda o sin ella. ¿Pero cómo estar buena onda si tengo un problema grave? A veces no se puede. Y es normal que así sea. Pero el resto del tiempo de nuestras vidas no estamos rodeados de problemas graves, de hecho la mayoría de las personas que conocemos no tienen problemas imposibles de resolver; y esto no es minimizar las cosas, simplemente mirar alrededor. ¿Entonces? Entonces hay que ponerle onda!! Si total estamos de paso con nuestra pequeñez como carta de presentación. Entender que somos pequeños nos hace parte de algo más grande, de un todo, y así recorremos el camino acompañados. La buena onda abre puertas y nos acerca a las cosas que queremos. No es lo mismo hacer algo con ganas que sin ganas, ya que sin ellas sentimos que perdemos el tiempo. En cambio, con ganas nos sentimos vivos y elegimos ese momento irrepetible como una experiencia enriquecedora. La trampa de la ansiedad Últimamente se escucha hablar mucho sobre la ansiedad, más por motivos médicos que por otra cosa… lamentablemente. La ansiedad, en una definición estrictamente mía y sin saber un soto de la vida, imposibilita pensar en las cosas desde una perspectiva impersonal. O sea, salirse de la situación para entender mejor lo que nos sucede. Subir al balcón y mirar toda la escena. Para recién luego, tomar un decisión más sabia. Más copada. Ese tiempo tan necesario, que no solo nos permite conocer a los otros sino a NOSOTROS MISMOS, cada vez tiene menos lugar en una sociedad que corre carreras. Pero si uno se pone a pensar en algo tan inmanejable como las masas, entonces tira todo por la borda. La buena noticia es que acá mando yo Donde sí tenemos injerencia es en nuestro mundo interior, porque evidentemente hay dos mundos: el de adentro y el de afuera. El de afuera es el que vemos todos. El de adentro es único e irrepetible, y el mayor porcentaje de lo que sucede allí depende exclusivamente de nosotros. YO decido si me gusta el rojo o el azul, YO decido si quiero tocar la guitarra o la flauta, YO decido si me gusta el rock o el punk. Dedicado a toda la gente que le pone buena onda a la vida, y entiende que cada segundo puede ser vivido con onda o sin ella. Compartilo con ese amigo, conocido o familiar altamente copado que te alegra con su buena vibra. SE LO MERECE.

Si no te agrada tu trabajo acá tenés una opción posible y real. Sin mentiras y 100% comprobado por mí. Y como los lectores de este blog confían mucho en lo que escribo (ponele), entonces voy a bardearla un rato. Mi abuelo, el Bocha, decía como orgullo: —Yo trabajé 50 años en fábrica! Y me clavaba una miraba incisiva, como para que sepa que 50 años eran muchos. Yo hacía el esfuerzo y acentaba estirando la pera. Que me perdone (y ahora se debe estar riendo), pero la verdad yo no entendía como no se aburría. Imaginate medio siglo haciendo lo mismo, en el mismo lugar y con la misma gente… Pero claro, él era de esa época donde un trabajo estable y con horario fijo era bien considerado. Y mis viejos pensaban similar calculo. Y mis tíos, vecinos y conocidos capaz que también. O sea que el problema era yo. Indudablemente. No solo tenía que conseguir un trabajo bien remunerado con días y horarios fijos, sino que además debía hacer el esfuerzo de que me guste y agradecer por tenerlo. A los 18 te dejan a gamba Lo que me hubiera gustado a los 18 años, y por eso escribo esto ahora que tengo casi el doble, es que alguien diga: —Si no te sentís cómodo con un trabajo tradicional, entonces podés EMPRENDER. Eso es oro. En serio lo digo. No tengo nada contra lo tradicional, porque cada uno encuentra su camino (o agarra lo que haya cuando no le queda otra), pero lo que me molesta es que nunca un profesor me lo dijo (primario, secundario, terciario), jamás me hablaron de eso en mi entorno. A nadie se le ocurrió. Estoy seguro de que hay personas con otras necesidades, que desde lo más profundo desean ser aceptadas pero temen exponerse. Si uno dice que no le gusta madrugar, lo tildan de vago Si prefiere tener libertad de horario, es un cómodo Si te gusta trabajar desde su casa, sos un huevo aplastado Lo sé porque me lo han dicho todo. Medio enserio medio en broma. No estamos programados para emprender A veces uno siente que está equivocado al encarar un proyecto personal. Y cree ser la oveja desviada del camino predeterminado (determinado previamente por otros, ja!) Eso genera culpa. A uno no le pagan la escuela para que no sepa qué rumbo tomar luego. Esa maldita presión social de saber lo que hay que hacer a los 18 años cuando la cabeza está en otra cosa. Porqué no se dejan de joder?? acaso los adultos son (somos) idiotas? De verdad pretenden que a esa edad y con la educación vigente, una persona defina la actividad laboral del resto de su vida? En serio? Mal. Mal mal mal. Así te vas a encontrar con algunos que odian literalmente su trabajo, que les hace mal, que les genera frustración y se enferman. Pero que “no les queda otra”, porque cuando tuvieron que decidir no estaban lo suficientemente maduros, o no tuvieron opciones, o un entorno que los avale. Y ahora ya es tarde. O no. Depende. Te presento al responsable Este post no es para las personas que son felices en sus trabajos (y deseo que todas lo sean). Tampoco para aquellos que saben lo que quieren. Es para lo que saben que su trabajo no los representa, que les falta algo pero no saben donde buscarlo. Es para los que se sienten solos en esa búsqueda y creen, erróneamente, que son los únicos que atraviesan tanta incertidumbre. Llevo 17 años como emprendedor freelance (libre), y cuando charlo con alguien que le pasa algo así, trato de clavarle la duda de un camino alternativo, para que se fije en una actividad que le guste, que pueda desarrollar por sí mismo y, por supuesto, le genere un ingreso. Es fácil? No. Fácil es mirar la tele. Pero si un desafío resuena contigo es más simple la cosa. Porque alguien que tenga ganas de ser por pintor (por ejemplo), seguramente será mejor pintor que yo, que no me interesa la pintura. Y también que otros pintores a los que nos les gusta serlo. Se entiende?? Que te guste es FUNDAMENTAL. Y todos tenemos algo que nos gusta mucho, pero mucho. Sin embargo convertirlo en un trabajo es algo que pasa en las películas. Y probablemente te mueras sin hacer eso que tanto te gusta. Por cagón (mi papá dijo que no putée en el blog, pero la palabra es esa). Despertate y empezá a contactar gente que haga eso, preguntales. Largá el facebook y buscá en google cómo hacen los que ya están en ese camino. Nadie dice que renuncies ahora a tu trabajo. Hay sitios re contra copados de personas que hablan sobre ese tema, que comparten conocimiento para llegar a SER eso. Es ahí donde hay que estar aprendiendo. Y así la cabeza resuelve punto por punto hasta que toma confianza. Un emprendedor debe estar ávido por conocer: tener ganas de aprender sobre tal o cual cuestión es fundamental. Es el combustible natural del que inicia un proyecto en solitario. Un tercio de nuestra vida (o más) estará ocupada por una actividad laboral Somos responsables de ese tiempo. Este artículo no es para el que esté conforme con su laburo. Es para que no se sienta solo quien desee emprender. ¿Me escuchaste? NO TE SIENTAS SOLO (además está re bueno hacer lo que te gusta) Dedicado a mis amigos Damián Romano y su cervecería artesanal, al Negro Acosta fotógrafo profesional y al ex gordo Leo Pinazo que ahora es su propio jefe! Me encanta que me hablen de sus proyectos personales y me motivan a escribir sobre éstas cosas.
Seguramente tenés entre tus recuerdos frases que han quedado para siempre en tu cabeza. Con rima, sin rima, frases famosas, de familiares… etc. Incluso sin saber el motivo, generalmente ahí quedan, encajonadas en algún rincón de nuestro pensamiento y apareciendo cada tanto. ¿Porqué esas frases se instalan poderosamente en nosotros? Para escribir este artículo he recopilado aquellas que se han quedado a vivir conmigo. Ojalá te sirvan: La gente se pregunta donde hay trabajo, pero no se pregunta ¿qué puedo hacer yo por lo que alguien esté dispuesto a pagar? La escuché en la tele mientras ponía la mesa, habré tenido 15 años. La mina era una especialista en Recursos Humanos que tiraba tips para conseguir laburo en épocas difíciles. No recuerdo su nombre, sino la citaría… Desde ese día supe que podía ofrecer algo sin depender de un tercero me dé trabajo. Si manejás tus horarios y te gusta lo que hacés sos el tipo más exitoso del mundo Me lo dijo un cliente hace menos de un año. Un cliente que tiene una importante empresa constructora, venta de materiales y un complejo de cabañas; un local enorme de puta madre y una oficina moderna. Mucha guita. Pero me contaba que tanto trabajo no le deja tiempo siquiera para “tomarse una cerveza” (textual). ¿Cómo hace un tipo inteligente y resuelto económicamente para quedarse atrapado donde él mismo se metió? Evidentemente no todo es trabajo y plata en la vida. Yo te voy a hacer un favor: NO te voy a dar trabajo Tenía 23 y andaba buscando un laburo de medio día para complementar ingresos con mis primeros trabajos como diseñador web. Mi viejo me hizo un contacto con un colega contador, a ver si podía hacer algunas tareas administrativas. Luego de escucharme dijo la frase que tenés arriba. Y agregó: “Vos tenés la oportunidad de hacer crecer algo tuyo, no te desvíes, poné tu tiempo y energía en eso. Los períodos de confusión son normales y se superan”. A la una acá se come La decía mi papá los domingos al mediodía, cuando entraba a la habitación que compartía con mis dos hermanos. De esa manera dejaba claro que más allá de cualquier situación (salir de joda la noche anterior y acostarse al amanecer medio cascoteado) el encuentro con la familia era prioridad. De eso se trata la familia, de pasar tiempo juntos e interesarse genuinamente por el otro. Lo entendí luego de ser padre. Hoy me esfuerzo por mantener ese mensaje, en una época donde la familia como institución está bastante cagada a palo. Dentro de veinte años, estarás más arrepentido de las cosas que no hiciste que de lo que sí hiciste (Mark Twain) A veces vivimos como si el tiempo no pasara. Esta frase me recuerda que solo tenemos una oportunidad para hacer lo que queramos, son unos 80 años (90 con suerte) y chau. Recordá que estamos de paso. Luego será tarde y lamentarás haber tenido miedo por no seguir tus pasiones. Me funciona como combustible cuando ando vago. No quedes atrapado en el dogma que es vivir como otros piensan que deberías vivir Es posible que ya la conozcas, es de Steve Jobs. Va completa: “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.” La mayoría de las veces tomamos decisiones seguras, esas que ya fueron probadas por otros. Sin embargo dudo que todos estemos acá para hacer lo mismo. Por eso invierto tiempo y energía para seguir mi intuición de manera consciente. Además me ayuda a superar el miedo y la vergüenza al ridículo. Total nos vamos a morir todos (basicamente). No trato de ser mejor que nadie, sino de ser la mejor versión de mí mismo (Luis Salinas, guitarrista) Yo también alguna vez quise ser el mejor en algo. Ya no lo hago, es frustrante. No me comparo con otras personas. Lo único que puedo hacer es dar lo mejor de mí. Dejar de competir es liberador. Las decisiones correctas no son las que todos dicen que son correctas, sino las que te hagan más feliz A veces nos limitamos a seguir a la manada, y esto está bien. Pero darle una oportunidad a nuestro GPS interior hará la diferencia. No a todos nos gustan las mismas cosas, ni los mismos sabores de helado. Tomando nuestro propio sendero descubrimos las cosas que realmente nos gustan y nos llenan. Hay que escucharse. Tranquilo. Si quieres diferentes resultados, no hagas siempre lo mismo (Albert Einstein) Clarísima! Una oración que nos recuerda que el poder está en nuestras acciones, en nuestra voluntad de hacer algo diferente para modificar lo que no nos gusta… y no esperar que algo cambie solo, mágicamente. Al iniciar este artículo me preguntaba ¿por qué éstas frases se instalan poderosamente en nosotros?. Eso no lo puedo explicar. Cada uno las retiene y punto. Pero yo trato de hacerle caso a todas esas ideas y palabras que me llegaron. Creo que son anclas. Puntos altos en el aprendizaje. Información de primera calidad siempre fresca. Lo importante es saber que existen, que pueden ser consultadas cada tanto (o todos los días según necesidad). Eventualmente iré adquiriendo nuevas (como todos), y estuvo bueno escribirlas. Ahora por favor te pido, compartime esa frase, idea o pensamiento que te ha marcado la vida y te representa (no vale googlear, seguro ya la tenés). Un beso en la frente y que mañana tu vecina te salude.
¿De qué nos arrepentiremos al final de nuestros días? ¿Cuántas cosas nos quedarán sin hacer? ¿Podría haber sido diferente? A veces necesitamos una sacudida para recuperar lo importante de la vida, poner atención en como lo estamos haciendo y dejar de buscar culpables para volver a enfocarnos. Me desmotivo fácil. Enseguida después de ilusionarme con algún futuro donde haga más cosas que me gustan y menos que no me gustan, me sacudo el pensamiento y me pongo serio. Vuelvo a conectar con la rutina, con el horario, con el día y la noche, con mi dinámica familiar, etc. Ya está, me olvido del asunto para estar más cómodo. Nadie quiere pensamientos que le perturben la tranquilidad. Y así es más lindo ver la tele. Modo zombie. Despertar, trabajar, almorzar y volver a empezar. ¿De eso se trata no? Sin embargo es muy frecuente darnos cuenta de que el día se nos ha ido y no le hemos sentido ni el gusto. No tuvimos un momento de esparcimiento, ni practicamos nuestro hobby favorito. Pasó en piloto automático. Y así vamos. Esquivando las ganas de hacer esas cosas que tanto nos gustarían. —Está bien, todo el mundo hace lo mismo —pensamos. Sea escribir un blog, andar el skate o tejer al crochet. Lo mismo dá: Lo que sea que nos guste, muchas veces tratamos de evitarlo. Al menos eso intentamos machacarnos una y otra vez cuando en realidad hay algo que nos falta, ese algo que nos dice que el viaje podría ser mejor, porque sabemos en lo más profundo de nuestro corazón que no estamos haciendo todo lo posible para generar el presente que queremos. Leí bastante bastante sobre esta contradicción de no ir a fondo con nuestros sueños. Y pude identificar un elemento que sirve como antídoto a la desmotivación: Nos vamos a morir todos Vivimos como si fuéramos eternos y no lo somos. Vas a arrepentirte de no haber atendido esos pensamientos cuando seas mayor. Vamos a ponerlo más denso: ¿Qué pasa si te morís mañana? La respuesta es que no pasará nada. El mundo seguirá girando, los bancos abriendo, la tele emitiendo programas y todos irán a trabajar. No se frenó el mundo cuando murió Steve Jobs, ni cuando Michael Jackson palmó. Tampoco lo hicimos con Ghandi ni lo haremos con el presidente de China o EEUU. No zafa nadie. Como mucho te hacen un monumento o sos tendencia en Twitter. Pero al final todos tenemos un tiempo limitado de existencia. Y ser solo uno más del montón tiene grandes beneficios, porque nadie espera nada de vos! Al único que debes conformar en tu pequeño viaje por la tierra es a vos mismo. Para cerrar te dejo una zarpada frase de un zarpado tipo: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo no quiere morir para ir allí. Y, sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así es como debe ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero algún día no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Siento ser tan dramático, pero es muy cierto. Steve Jobs