G

GuillermoP21

Usuario (Argentina)

Primer post: 19 jul 2013Último post: 19 jul 2013
1
Posts
16
Puntos totales
5
Comentarios
Presencia de agua en Europa, Satélite de Júpiter.
Presencia de agua en Europa, Satélite de Júpiter.
Ciencia EducacionporAnónimo7/19/2013

Hola amigos de Taringa! En este post les dejo un tema de astronomía (aunque este caso puede ser astrobiología). Se trata de la posible presencia de vida en Europa (Satélite de Júpiter), y mucha más información. Presencia de vida en Europa Europa es una de las grandes lunas de Júpiter, fue descubierta por Galileo Galilei en 1609. Para marzo de 1610, este había divisado las cuatro grandes lunas de Júpiter, con su telescopio de 30 aumentos: Ganímedes, Ío, Calisto y Europa. Hoy se conocen un total de 63 satélites orbitando alrededor del mayor planeta del sistema solar. CARACTERÍSTICAS DE EUROPA DESCUBIERTO PORSimon Marius & Galileo Galilei FECHA DE DESCUBRIMIENTO:------------>1609 MASA (KG):-------------------------->4.8e+22 MASA (TIERRA = 1):------------------>8.0321e-03 RADIO ECUATORIAL (KM):-------------->1,569 RADIO ECUATORIAL (TIERRA = 1):------>2.4600e-01 DENSIDAD MEDIA (GM/CM^3):----------->3.01 DISTANCIA MEDIA DESDE JÚPITER (KM):->670,900 PERÍODO ROTACIONAL (DÍAS):---------->3.551181 PERÍODO ORBITAL (DÍAS):------------->3.551181 VELOCIDAD ORBITAL MEDIA (KM/SEG):--->13.74 EXCENTRICIDAD ORBITAL:-------------->0.009 INCLINACIÓN ORBITAL (GRADOS):------->0.470 VELOCIDAD DE ESCAPE (KM/SEG):------->2.02 ALBEDO GEOMÉTRICO VISUAL:----------->0.64 MAGNITUD (VO):---------------------->5.29 A continuación, lo primero que vamos a hacer es ir resumiendo los principales artículos científicos que se han ido sucediendo, en orden cronológico, indicando básicamente las conclusiones a las que se ha llegado gracias al artículo, y después procederemos a añadir información extra con el fin de ampliar al máximo los conocimientos posibles. No he podido acceder a todos los artículos completos, pero la intención no es explicar procedimientos, para ello podéis usar las referencias, mi intención es ver y unificar resultados. ________________________________________________________________________________________________ 1983 Imágenes de Europa obtenidas por la sonda Voyager, muestran una superficie helada brillante acompañada por un complejo patrón de largas marcas , en forma de líneas, que recorren la superficie en su totalidad. Se observan muy pocos cráteres de impacto, con tamaños generalmente en  el rango de 10-20 km de diámetro, relativamente pequeños en comparación con otros planetas en situaciones similares. Indicadores de la composición de la superficie y la textura incluyen características propias de absorción IR de H2O , las características de absorción UV característicos de azufre en una matriz de agua en el hemisferio posterior, y todo parece indicar una función fotométrica mucho más homogénea que zonas similares en Ganimedes y Callisto. Densidad promedia de Europa: 3,03 g cm-3, lo que indica una composición principalmente desilicatos. Mediante el cálculo tomando como referencia uno de los cuatro grandes satélites jovinianos, Io, se determina que la fracción de masa de H2O debería ser aproximadamente un 6%, lo suficiente como para formar una capa externa de agua de hasta 100 km de espesor. Se proponen teorías para el estado actual de Europa, principalmente basados en que antaño, fue un planeta líquido, pero que el enfriamiento ha ido remodelando el planeta, se citan ejemplos y pruebas, pero no puedo acceder por completo al artículo, así que me quedo (y nos quedamos, sin poder leerlo) Referencia: Squyres, S. W., Reynolds, R. T., Cassen, P. M., & Peale, S. J. (1983). Liquid water and active resurfacing on Europa. 1986 Al parecer, la formación extremadamente rápida de hielo podría deberse a un subenfriamiento rápido del agua, que podría conducir a la retención de salmuera (La salmuera es agua con una alta concentración de sal (NaCl) disuelta) en la fase de hielo,después de algún tiempo estas salmueras, como si fuese simplemente burbujas de gas en un medio líquido, serían rechazadas lateralmente hacia fracturas. Como la solidificación progresa hacia abajo, el océano iría aumentándola concentración de salmuera a menuda que pasa el tiempo. Estas salmueras eventualmente escaparían, como hemos dicho anteriormente, a la superficie a través de la red de fracturas. La cristalización, debida a la alta presión, de las sales, que han ido escapando hacia la fractura, puede proporcionar un mecanismo eficiente para: la separación de placas, el movimiento horizontal, y la formación de nuevas fracturas. Referencia: McEwen, A. S. (1986). Tidal reorientation and the fracturing of Jupiter’s moon Europa. 1998 Una espectroscopia (estudio de la interacción entre la radiación electromagnética y la materia, con absorción o emisión de energía radiante.) de la superficie de Europa, junto con los datos gravitatorios obtenidos, sugiere que el satélite tiene una corteza de hielo de unos 150 km de espesor y un interior rocoso. Además, las imágenes obtenidas por la nave espacial Voyager revelaron que la superficie de Europa está atravesada por numerosas bandas oscuras (similares a grietas, pero que a largas distancias se ven como líneas oscuras), pero sin embargo, apenas posee cráteres, algo que parece indicar que es una luna joven en comparación con otras lunas de Júpiter como Ganímedes y Callisto (que también tienen tela y trataremos en otro post). Estas últimas, debido a que han tenido más tiempo de exposición, ya que son más antiguas, han sufrido un mayor número de impactos. Se ha sugerido que la capa de hielo externa de Europa puede ser separada del interior rocoso por una capa de agua líquida, que evita la congelación por el calor obtenido por el tirón gravitacional (El tema del tirón gravitacional es bastante complejo, pero os dejo aquí un link que lo explica perfectamente, por si estáis interesados) . Las grietas podrían explicarse por la deformación repetitiva del hielo externo. La confirmación observacional de un océano bajo la superficie no pudo ser posible por la baja resolución (> 2 km por pixel, es decir, cada pixel representaba dos km de terreno) de la sonda Voyager. Por suerte, con la sonda Galileo, se pudieron obtener imágenes de alta resolución (54 metros por pixel), donde se encontraron evidencias de “icebergs” móviles. La morfología detallada del terreno apoya fuertemente la presencia de agua líquida a poca profundidad debajo de la superficie, ya sea en la actualidad o en algún momento en el pasado. Referencia: Carr, M. H., Belton, M. J., Chapman, C. R., Davies, M. E., Geissler, P., Greenberg, R., … & Veverka, J. (1998). Evidence for a subsurface ocean on Europa. Nature, 391(6665), 363-365. La sonda espacial Galileo, ha estado orbitando alrededor de Júpiter desde el 7 de diciembre de 1995, y se ha ido encontrando con todos los grandes satélites (Io, Ganímedes, Callisto y Europa). Los resultados del magnetómetro (dispositivo que sirve para cuantificar en fuerza o dirección de la señal magnética) demuestran que los únicos grandes satélites en tener un campo magnético interno apreciable es Ganímedes y Io. Se encuentran perturbaciones en los campos magnéticos externos (asociados al campo magnético interno de Júpiter) de Europa y Callisto, teóricamente derivadas como respuesta de las lunas frente a cambios provenientes en el ambiente exterior, que son periódicos. La inducción electromagnética mencionada anteriormente tiene su explicación más probable en que hay capas de significativa conductividad eléctrica justo por debajo de las superficies de ambas lunas. Se sostiene que estas capas conductoras pueden ser mejor explicados por la presencia del salados océanos líquidos de agua, para el que existe una evidencia geológica en Europa. Referencia: Khurana, K. K., Kivelson, M. G., Stevenson, D. J., Schubert, G., Russell, C. T., Walker, R. J., & Polanskey, C. (1998). Induced magnetic fields as evidence for subsurface oceans in Europa and Callisto. Nature, 395(6704), 777-780. Se indica que una nave en órbita alrededor de Europa podría penetrar en el hielo para probar definitivamente la presencia de un océano de agua líquida bajo la capa helada. Se publica un estudio sobre las posibles contras de este intento, propiedades del hielo de Europa, posibles gradientes de temperaturas, posibles impurezas del hielo… (No me deja acceder al artículo completo…no puedo ofreceros más) Referencia: Chyba, C. F., Ostro, S. J., & Edwards, B. C. (1998). Radar detectability of a subsurface ocean on Europa. Icarus, 134(2), 292-302. 2000 La creencia inicial era que , por estudios sobre energía libre, Europa no podría albergar vida, ya que directamente no habría energía utilizable para formarla. En el artículo citado abajo, Chyba demostró que había un desequilibrio químico en la superficie de Europa, debido principalmente a la emisión de partículas cargadas por parte de la magnetosfera (región alrededor de un planeta en la que el campo magnético de éste desvía la mayor parte del viento solar) de Júpiter y que podrían producir moléculas orgánicas y oxidantes suficientes para alimentar una biosfera. La vida microbiana podría existir en concentraciones detectables mediante sondas de superficie capaz de filtrar el agua de fusión del hielo de Europa. Interesante…¿verdad? Solo nos hace falta poder comprobar ese agua… Referencia: Chyba, C. F. (2000). Energy for microbial life on Europa. Nature, 403(6768), 381-382. Las observaciones de Sodio (Na) en la atmósfera de Europa (M. E. Brown and R. E. Hill 1996, Nature 380, 229–231), y un modelo analítico se utilizó para determinar la tasa de perdida de Na en Europa. El resultado final nos indica que la tasa de perdida es mayor que la tasa de implantación, lo que determina, que como la Luna,Europa puede ser una fuente neta de Sodio (Na). Recordar que el Na es uno de los elementos más presentes en un océano líquido… Referencia: Johnson, R. E. (2000). Sodium at Europa. Icarus, 143(2), 429-433. 2002 El bombardeo iónico y la descomposición de la superficie de Europa por los iones y electrones impactados sobre esta, conducen a la producción de una atmósfera de que contiene átomos de sodio y potasio. Se miden las proporciones de estos dos elementos y se comprueba que las proporciones son diferentes a las que encontramos en Io, parece ser que también son mayores de lo que deberían ser para un océano líquido, pero todo parece cuadrar si tenemos en cuenta el tema de la gran superficie congelada. Referencias: Johnson, R. E., Leblanc, F., Yakshinskiy, B. V., & Madey, T. E. (2002). Energy distributions for desorption of sodium and potassium from ice: The Na/K ratio at Europa. Icarus, 156(1), 136-142.______________________________________________________________________________________ Estos son los artículos científicos más relevantes que he encontrado, a continuación, conclusiones y información extra: La composición grosso modo de Europa es parecida a la de los planetas interiores, compuestos principalmente por rocas silíceas. Tiene una capa externa de agua sólida de unos 150 km de espesor. Datos recientes sobre el campo magnético, observados por la sonda Galileo, indican que Europa crea un campo magnético a causa de la interacción con el campo magnético de Júpiter, lo que sugiere la presencia de una capa de fluido, probablemente un océano líquido de agua salada. Parece ser posible que tenga un pequeño núcleo de hierro. De esos 150 km de espesor, parece que hay parte como hielo en la corteza y parte en forma de océano líquido bajo el hielo. Además, al parecer, Europa tiene una tenue atmósfera de oxígeno, hecho que comparte con solo 7 lunas más de nuestro sistema solar, pero todo parece indicar que ese oxígeno no es biológico, si no que se genera por la luz del Sol y las partículas cargadas que chocan con la superficie helada de Europa, produciendo vapor de agua que es posteriormente dividido en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno consigue escapar de la gravedad de Europa, pero no lo consigue el oxígeno. Estudios recientes (ver referencias) demuestran que podría contener una cantidad de oxígeno lo suficientemente elevada como para no poder contener únicamente microorganismos (que es lo que siempre esperamos encontrar…) , sino que podría albergar seres más complejos. La atmósfera ejerce una presión en la superficie de 10-11 veces en relación a la superficie terrestre. La característica más notable de Europa es la red de marcas largas sobre la superficie, que se asimilan a las marcas que se hacen sobre el hielo, y estas lineas sugieren que existen procesos tectónicos a escala global. Se han propuesto varias explicaciones para las fracturas: la congelación y la expansión de un líquido oceánico, la expansión planetaria debido a la deshidratación de silacatos que estavan hidratados, la fragmentación generada por impactos meteóricos en la superficie, una combinación de tensiones…. Cálculos de Yoder, Greenberg y Weidenschilling han demostrado que Europa puede girar un poco más rápidamente que la tasa de sincronización, con un período de rotación (ya sabéis, rotar sobre sí mismo) que va desde 20 a más de 103 años si un manto líquido está presente, o hasta 1.010 años si el satélite es prácticamente solido. Helfen-stein y Parmentier determinaron que las tensiones debidas a la rotación asincrónica podría explicar las fracturas largas en parte del hemisferio anti-joviano (el que da la espalda a Júpiter) . Se demostró que la rotación no sincrónica ocurrió en algún momento de la historia de Europa, dando una mayor credibilidad a esta teoría. No es la única teoría que explica esas fracturas en la superficie. Presentamos otras dos teorías encontradas y que no se deben descartar. La actividad volcánica subglacial masiva o un gran impacto en el hemisferio anti-Júpiter. Ese hielo en la superficie no es uniforme, si no que la superficie está cubierta por plataformas de hielo flotante que parecen estar colapsando entre sí, proporcionando un mecanismo para la transferencia de nutrientes y energía entre la superficie y el agua bajo el hielo. Sería una situación similar a unos enormes icebergs. Este hecho, como dijo Britney Schmidt, profesora en el Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas, ”Una de las opiniones de la comunidad científica ha sido que si la capa de hielo es gruesa, este hecho impediría que la superficie se comunicase con el océano subyacente”. La capa de agua líquida que se encuentra baja el hielo solido parece ser posible ya que el océano se calienta lo suficiente para mantener su estado líquido por el «tirón gravitatorio» que Júpiter ejerce sobre su luna (explicado más arriba). Se estima que el océano de Europa tiene tres veces más agua que la existente en la Tierra. La distancia a la que se encuentra el agua líquida de la superficie es algo que aún no se tiene claro, pero al parecer, no tendría que estar muy profundo, podría encontrarse a unos 5 km de profundidad con suerte, en la zona más “delgada”. Cómo dijo Klára Kalousová, de la Universidad de Nantes y de la Universidad Charles de Praga “Un océano global de agua puede estar presente, pero relativamente muy por debajo de la superficie, alrededor de 25 a 50 km. Puede haber áreas de agua líquida a profundidades menores, es decir, aproximadamente 5 km, pero sólo existirían durante unas pocas decenas de miles de años antes de migrar hacia abajo.” Parece ser que hay zonas donde el agua líquida se encuentra más superficialmente, y otras donde se encuentra más profundamente. Richard Greenberg determinó la sentencia anterior basándose en el estudio del hielo superficial de Europa, y la forma en que se repone, y le permitió estimar que el oxígeno llega a los océanos subterráneos y es “suficiente para alimentar a macrofauna “ . ¿Se pone interesante la cosa, verdad? Y si os digo que… El estudio de los datos recolectados por la famosa misión Galileo, junto con las medidas de espectroscopia tomadas desde el telescopio Keck II, han podido detectar en la superficie de Europa la presencia de epsomita, una sal de sulfato de magnesio que solo se encuentra en ambientes acuosos (¿quizá con diferentes circunstancias esto no se cumple?), lo que muestra que el agua del océano subterráneo podría alcanzar la superficie. Esta sal podría ser la responsable de las zonas rojizas que se observan en esta luna. Ese mismo trabajo trató de estudiar el peróxido de hidrógeno en Europa, dando como resultados que la concentración más alta de peróxido de hidrógeno fue en la cara de Europa, que se encuentra frente a Júpiter, con un porcentaje de 0,12 % respecto del agua. En cambio, en el lado opuesto a Júpiter, es decir, el lado opuesto de la luna Europa, es casi 0%. ¿Porqué? El peróxido es creado por la intensa radiación procesada por el hielo de la superficie de la luna al interactuar con el potente campo magnético de Júpiter. Ese peróxido podría proporcionar la energía química necesaria para la vida en ese mar subterráneo, si se llegara a mezclar con su agua marina, mediante el mecanismo explicado más arriba. Para continuar con las pruebas que demuestran la existencia (para mi más que confirmada) de agua en Europa es que, de nuevo a partir de los datos enviados por Galileo, la NASA anunció el descubrimiento de pruebas de que hay un material conductor bajo la superficie de Europa, ¿recordamos que la sal es conductora? ¿recordamos que los océanos tienen sal? Interesante. Epsomita Se ha propuesto que puede existir vida en este hipotético océano bajo el hielo,como en las profundidades de los océanos de la Tierra cerca de las chimeneas volcánicas o en el Lago Vostok en la Antártida (tema que tratamos en este mismo blog en esta entrada) . JUICE (JUpiter and Icy Moons Explorer) es una misión exploratoria, pendiente de ser aprobada, con el objetivo de estudiar las lunas de Jupiter, y como afirmó Olga Prieto, ”El descubrimiento de masas de agua en el interior de estos satélites ha revolucionado nuestro concepto clásico de habitabilidad, pues hasta hace poco sólo se refería a planetas que poseían (o habían poseído en el pasado) las masas de agua en superficie. Estos satélites del Sistema Solar pueden también ser habitables ya que, además del agua líquida, pueden poseer los nutrientes y energía que la vida necesita” Recreación artística “JUICE” “Dada la presencia de hielo de agua en Europa, lo que se ha comprobado irrefutablemente, y la probabilidad de que existan bajo el mismo océanos salados, Europa debe ser un objetivo principal en la búsqueda de vida dentro de nuestro sistema solar”, afirma paleobiólogo Jere H. Lipps, profesor de biología integrativa en la Universidad de California en Berkeley. “Muchos de nosotros estamos proponiendo que allí existen hábitats donde podemos esperar encontrar evidencias de vida” Con años de experiencia estudiando la vida en el hielo ártico y antártico, Lipps afirma que bacterias, diatomeas, almejas, caracoles, esponjas e incluso larvas de peces podrían vivir bajo esa capa de hielo. Tomando como referencia las aguas polares, la vida de Europa podría existir en numerosos tipos de hábitat: en fondos blandos o rocosos del lecho oceánico, cerca de fumarolas hidrotermales del fondo marítimo, a distintos niveles en la columna de agua, así como sobre la capa de hielo y también dentro de ella. Algunos de esos hábitats podrían albergar complejas asociaciones de formas de vida, tanto microscópicas como macroscópicas. + INFO: Tras décadas de investigación espacial, Los científicos han identificado cuatro mundos como potenciales candidatos en el Sistema Solar, que podrían contener formas de vida primitiva en la actualidad o haber contenido estas en el pasado. Estos son: el planeta Marte, donde se han concentrado los mayores esfuerzos de investigación, Titán y Encelado, ambos satélites naturales del planeta Saturno y Europa, uno de los cuatro mayores satélites naturales del gigantesco planeta Júpiter. Dos vistas del satélite natural Europa. Europa es un mundo singular en nuestro Sistema planetario, está cinco veces más distante del Sol que la Tierra (a 780 millones de kilómetros de nuestra estrella) y su diámetro es algo menor que la Luna, Según los estudios recientes, Europa posee una pequeña y extremadamente tenue atmósfera de oxígeno, generado por el choque de la luz del Sol y de partículas cargadas con la superficie helada del satélite, produciendo vapor de agua que posteriormente se divide en hidrógeno y oxígeno, quedando éste último atrapado en la atmósfera. El estudio desarrollado por la misión espacial Galileo, a finales de los años 90, confirmó que Europa esta cubierta con una capa de hielo cuyo espesor exacto se desconoce, esta, se renueva constantemente y está mezclada con minerales orgánicos (la superficie del satélite presenta temperaturas que llegan a -145 grados centígrados). Bajo esta capa de hielo, existiría un océano de agua líquida, de unos 150 a 160 kilómetros de profundidad. Este océano cubriría todo el satélite y presentaría más agua líquida que la suma de todos los océanos terrestres. Europa orbita a Júpiter cada 3,6 días, esta órbita es similar a la de otros grandes satélites, como Ganímedes y Calixto, la atracción gravitacional de estos, sumada a la de Júpiter, provoca mareas en Europa, las que producen calor por fricción. El denominado calentamiento mareal, puede calentar el material congelado lo suficiente para mantener un océano de agua líquida. Los tres pilares de la Vida: Por décadas se pensó que la aparición de formas de vida, era un evento exclusivo de nuestro planeta, pero en la actualidad, algunos hombres de ciencia sostienen que la vida podría ser un fenómeno más común de lo que creemos. Existen en el sistema solar pocos candidatos para buscar vida tal y como la conocemos. Los ingredientes básicos para la vida, son: la presencia de agua líquida, una fuente de energía y compuestos orgánicos necesarios. El satélite Europa, es un lugar donde podríamos encontrar estos tres ingredientes. Los hallazgos de la sonda Galileo han validado este supuesto. Esquema del océano en la luna Europa. Si bien un océano cubierto de hielo puede parecer un lugar muy hostil para la vida, los microbios podrían adaptarse a aquello con gran facilidad, de hecho, en la Tierra podemos encontrar innumerables formas de vida en el fondo del océano, en sistemas de respiraderos hidrotermales, a miles de metros de la superficie, donde no llega la luz del Sol. Estos organismos, crecen y se multiplican alrededor de volcanes en el suelo marino, de los cuales brota agua sobrecalentada y compuestos químicos como sustento vital. En Europa, los científicos especulan que puede existir actividad volcánica escondida bajo la superficie de hielo, ello, entregaría una fuente de energía y nutrientes a las formas de vida subacuaticas tal como ocurre en nuestro planeta. Chris McKay, investigador del Centro Ames de la NASA, ha estudiado detalladamente la vida en condiciones extremas, como las que se dan en la Antártica. Investigando como la vida subsiste bajo increíbles condiciones de frío en el hielo polar, McKay, sostiene que es posible desarrollar modelos de vida en otros mundos. En sistemas en la Antártica, podemos encontrar vida multiplicándose bajo una capa de hielo de 6 metros de espesor. Si hay vida en aquellos lugares, esto puede dar pistas de las estrategias que la vida puede usar en Europa. Comparación del agua liquida en Europa versus el agua en la Tierra. Potenciales misiones de investigación: Puesto que no está claro el grosor de la capa de hielo en Europa, es difícil desarrollar una misión hasta allí orientada a perforar el hielo. Se ha especulado bastante con una misión de ese tipo, pero la verdad es que es un proyecto muy lejano y complejo. La NASA ya ha planificado otras estrategias de investigación, como enviar una misión menos ambiciosa que aterrice en la superficie de Europa, con sistemas para detectar la presencia de sustancias orgánicas. El proyecto, se sustenta en la “tectónica” del satélite, la que podría haber hecho aflorar agua desde el interior arrastrando microorganismos hasta la superficie (si ellos existen claro). Actualmente la NASA ya ha enviado una nueva misión a Júpiter, se trata de la sonda Juno. Esta es una sonda espacial dedicada esclusivamente al estudio del planeta y forma parte del programa espacial New Frontiers, de la agencia espacial norteamericana. Fue lanzada el 5 de agosto de 2011 y su llegada al planeta está prevista para el año 2016. Si queres más información de la Sonda Espacial Juno entra aca: Actualización 18/11/2014 Científicas españolas recrean la superficie de la luna Europa El agua, las sales y los gases disueltos en el gran océano que se supone hay bajo la gélida corteza de Europa pueden ascender hacia la superficie y generar las enigmáticas formaciones geológicas teñidas de rojo que se observan en este satélite de Júpiter. Así lo confirma el experimento que investigadoras del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) han efectuado en el laboratorio con agua, dióxido de carbono y sulfato de magnesio. Ilustración del gran océano de Europa y su gélida corteza, por la que puede ascender un criomagma. / NASA/JPL-Caltech Los científicos sospechan que el interior de Europa, una de las lunas heladas de Júpiter, existe un océano de agua líquida, el elemento esencial para la vida en la Tierra. Esta teoría surgió a partir de la información facilitada por las misiones Voyager y Galileo, que también registraron fracturas y enmarañados terrenos rojizos que contrastan con el blanco glacial del resto de su superficie. Algunas de estas estructuras geológicas parece que se asocian al ascenso de fluidos procedentes del interior, según sugieren las medidas de las sondas espaciales. Los datos también indican que, aparte de hielo de agua, hay sales –sobre todo sulfato de magnesio, MgSO4– y compuestos volátiles como el dióxido de carbono (CO2), el dióxido de azufre (SO2) y el agua oxigenada (H2O2). Ahora, con todas estas premisas, investigadoras del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) han desarrollado un experimento para explicar qué procesos geoquímicos pueden estar teniendo lugar entre el océano y la superficie de la luna, es decir, en su corteza helada, donde también podría haber fluidos acuosos que ascienden por la fracturas. “Igual que el magma de la Tierra aflora hacia la superficie, en Europa puede suceder un fenómeno parecido, aunque en este caso sería un criomagma acuoso el que asciende desde el gran océano interior hacia afuera”, señala Victoria Muñoz Iglesias, una de las autoras de este trabajo, que publica la revista Geochimica et Cosmochimica Acta. Para confirmar su hipótesis, las científicas han simulado en una cámara de alta presión, en el laboratorio, las condiciones extremas de los reservorios de fluidos en la corteza. En concreto su alta presión (reproduciendo hasta 300 bares) y baja temperatura (alrededor de –4 ºC). En estas condiciones han observado lo que sucede a una disolución acuosa con CO2 y MgSO4 –como se supone ocurre en el océano y los depósitos acuosos de la corteza– cuando asciende y se enfría. El resultado es una variedad de procesos parecidos al vulcanismo de la Tierra, pero a temperaturas gélidas. Así se forman tres tipos de minerales: hielo de agua, clatratos de dióxido de carbono y sulfatos de magnesio muy hidratados (epsomita, meridianita). “Estos procesos de cristalización son exotérmicos –liberan energía– y, además implican cambios de volumen dentro de la corteza, cuando el criomagma se solidifica”, dice Muñoz-Iglesias. “Si en la asociación mineral final la cantidad de clatratos es menor que la de los sulfatos, aumenta el volumen y se produce una fracturación de la corteza; pero si la proporción de clatratos es mayor que el resto, se reduce el volumen y se desmorona el terreno situado encima. Ciertas fracturas y terrenos caóticos de la superficie de Europa se pudieron generar así”.El resultado es una variedad de procesos parecidos al vulcanismo de la Tierra, pero a temperaturas gélidas. Así se forman tres tipos de minerales: hielo de agua, clatratos de dióxido de carbono y sulfatos de magnesio muy hidratados (epsomita, meridianita). Fracturas y ‘pecas’ rojizas detectadas en Europa por la sonda Galileo. / NASA/JPL/Universidades de Arizona y Colorado El misterioso color rojizo Respecto al color rojizo de estas formaciones, la investigadora indica que se podría producir por la alteración de las sales debido a la fuerte irradiación de partículas cargadas de Júpiter, dando lugar a compuestos sulfurosos. Otras teorías apuntan al bombardeo de este tipo de elementos con azufre procedentes de las emisiones volcánicas del vecino satélite Io. “En cualquier caso, nuestros experimentos muestran que a través del sistema H2O-CO2-MgSO4 se pueden explicar ciertas características de la superficie de Europa en cuanto a su composición, morfología y topografía, partiendo de un medio acuoso salino, tan importante para los seres vivos en la Tierra”, concluye la investigadora. Europa es uno de los mejores candidatos para albergar un ambiente habitable dentro del sistema solar. Este mismo mes el presidente Barack Obama ha presentado el presupuesto de 2015 de la NASA donde se incluye una partida de 15 millones de dólares para, en la próxima década, buscar indicios de vida en esta luna. Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) también tiene previsto lanzar en 2022 la misión JUpiter ICy moons Explorer mission (JUICE). Cuando la sonda llegue en 2030 a su destino, las lunas heladas de Júpiter, se aproximará dos veces a Europa para medir por primera vez el grosor de su misteriosa corteza y explorar su potencial habitabilidad. El Hubble descubre agua en una luna de Júpiter: Geisers de hasta 200 metros de altura que expulsan agua fueron fotografiados en la luna Europa por el telescopio de la NASA. WASHINGTON.- Hay agua más allá de la Tierra. Y esa confirmación fue registrada esta semana por el telescopio Hubble de la NASA , que fotografió a Europa, una de las cuatro mayores lunas de Júpiter, en medio de una violenta explosión de agua al espacio. El descubrimiento no es más que unos geisers de unos 200 metros de altura en el polo sur de la luna, el cual brota chorros inmensos de agua que hacen creer que existe un océano de agua líquida bajo la capa helada que lo cubre. El científico Lorenz Roth y sus colegas difundieron la información y las fotos en la reunión de la Unión Americana de Geofísica, que se celebra en San Francisco, cuyos resultados también fueron publicados en la revista Science. El Hubble detectó que los chorros duran unas siete horas y que deben sufrir de alguna manera la fuerza gravitatoria de Júpiter. Esto genera la creación de los geiseres de manera momentánea cuando Europa se acerca al planeta, para luego desaparecer cuando se aleja. Según la investigación, las mareas debajo de la superficie, crean grietas en la misma, para que salga vapor de agua a presión. CAPA DE AGUA LÍQUIDA "La excepcional morfología de la superficie de Europa sugiere la existencia de una capa de agua líquida bajo la corteza helada, lo que ha sido confirmado independientemente por medidas tomadas con magnetómetros", explican Roth (Southwest Research Institute, EE .UU.) y sus colegas en su artículo científico. Sin embargo, recuerdan que no se ha observado directamente actividad geológica en el presente con las misiones Voyager (de sobrevuelo de Júpiter) y Galileo (en órbita del planeta), ni en otros datos. Esa luna tiene una leve atmósfera que fue detectada, en 1995, por el Hubble en ultravioleta. Los investigadores creen que los chorros de vapor de agua de Europa podrían ser parecidos a los géiseres que la nave espacial Cassini observó en 2005 en Encélado, una de las lunas del planeta Saturno. Según sostienen los científicos, serían emisiones de vapor a alta presión que escapan de grietas muy estrechas. La detección de agua en estas pequeñas lunas las convierte en uno de los principales objetivos de los científicos que buscan potenciales mundos habitables en nuestro Sistema Solar. La Agencia Espacial Europea (ESA) prevé mandar en el año 2022 su misión Jupiter ICy moons Explorer para explorar Júpiter y tres de sus lunas principales: Ganímedes, Calisto y Europa.

16
3
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.