GritoDeGuerra1
Usuario (Argentina)
Parece que el poder corporativo internacional se toma más en serio el Pick Oil (agotamiento del petróleo) que los académicos y los gobiernos, este agotamiento (o mejor dicho escasez) no sólo creará problemas energéticos sino también de materiales, los plásticos proceden mayoritariamente del petróleo. Los meros cambios tecnológicos, como por ejemplo el automóvil eléctrico no son suficientes. Si disminuye la disponibilidad global de energía el problema no se resuelve moviendo a los consumidores de fuente de energía, es preciso producir cada vez más de otras fuentes... hacía falta una buena idea... y la han encontrado!!... La idea es sustituir el petróleo por la biomasa (cultivos, pastos, residuos forestales y madera, aceites vegetales, biomasa marina...). Actualmente sólo un 25% de la producción de biomasa terrestre llega al mercado. A los promotores de la idea de su uso se les hace la boca petróleo al pensar en el 75% restante, además esta ingente cantidad de carbono (y de euros) no es nada si la comparamos con la producción de biomasa marina, de la que prácticamente no llega nada al mercado, a modo de ejemplo se calcula que en la tierra hay 180.000 millones de toneladas de celulosa, esperando a que se le “hinque el diente”. Estos emprendedores visionarios corporativos vislumbran un futuro post-petrolero en el que la producción de plásticos, sustancias químicas, combustibles, fármacos, energía, etc. dejará de depender de los combustibles fósiles para derivar de materias primas biológicas transformadas mediante plataformas de alta tecnología basadas en la bioingeniería. Un negocio de 17 billones de dólares. No es de extrañar pues que los esfuerzos investigadores de las multinacionales productoras de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) hayan desviado una importante parte de sus esfuerzos, desde la obtención de variedades vegetales (sin olvidar vegetales OGM útiles para la bioenergia) hacia la obtención de microorganismos que trasformen la producción biológica en substancias de alto obtenido energético (alcoholes, biofuels...) o materias primas, especialmente plásticos. Pero los comensales del banquete son muchos y variados, y todos han de obtener tajada: 1. Las grandes empresas de energía (Shell, BP, TOTAL, EON...). 2. Las compañías farmacéuticas y químicas (Roche, Merck, Dow, DuPont, Basf...). 3. Las empresas agroindustriales (Syngenta, Monsanto, Uniliver, Pionner...). 4. Los gobiernos más poderosos y sus instrumentos militares, especialmente EUA. 5. El lobby científico, numerosísimos institutos, universidades, centros.... que trabajan para los gobiernos, pero sobretodo para las corporaciones. Las herramientas para hacerse con su parte son también muchas y variadas: 1. Acaparación de tierras, agrícolas, forestales, pastos... desde 2007 diversos países y compañías han comprado más de 50 millones de hectareas, sobretodo en África y Asia. 2. Acaparación de información genética, mediante escrinings genómicos y biopatentes, ejerciendo la biopirateria y pantentando la biodiversidad genética terrestre y marina. 3. Desarrollo de biotecnologías para valorizar la biomasa, nanotecnología (especialmente la nanobiotecnología) y la biología sintética. También para obtener plantas genéticamente modificadas (al estilo de la patata Amflora) para su mejor uso como agrocombustibles o como fuente de materias primas industriales. 4. Acumulación de recursos hídricos y de fuentes de fertilizantes. Como hace el estado de Israel con el agua del Jordán o las multinacionales con los recursos hídricos en América del Sur. 5. Guerras de apropiación interestatales (por intervención) o intraestatales, la mayor parte de las veces vinculadas al control de recursos, como la guerra de Irak, el conflicto multiactor del Congo, la guerra en Libia… 6. Regulaciones comerciales y financieras internacionales como las que ejercen la Organización Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional. 7. Represión de las comunidades que se oponen a la expropiación de sus recursos, como las luchas contra la minería a cielo abierto en América del Sur o las luchas contra las plantaciones de palma aceitera en diversos lugares del mundo. Esto significa un paso más en el proceso de confinamiento y degradación del mundo natural, significa la apropiación corporativa de la materia vegetal para transformarla en mercancías industriales, ingeniería de genética y biología sintética para someter a los organismos vivos, especialmente microorganismos, a la producción tipo fábrica y, finalmente, una redefinición y reorganización de los ecosistemas para volverlos proveedores de “servicios” de apoyo a la industria.