Grek90
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El avión Concorde podría volar de nuevo en el 2012 Existe un grupo británico conocido como “Salvar al Concord (SCG)”, el cual informó que expertos en la materia realizarán un estudio para analizar la posibilidad de poner a volar de nuevo al avión supersónico Concord, el cual fue retirado del aire hace 7 años. El estudio se centrará básicamente en los motores de un avión francés que perteneció a Air France, y tendrá un costo de 17 millones de euros. La idea es lograr que el avión supersónico vuele en el 2012, en la inauguración de los juegos olímpicos de ese año, que se realizarán el Londres. El Concorde, es un avión que prestaba un servicio comercial volando a dos veces la velocidad del sonido. Creado por un proyecto conjunto entre Francia e Inglaterra en 1963, empezó a vender sus servicios comerciales en 1976. Durante casi 3 décadas se mantuvo en el aire sin mayor inconveniente. Sin embargo fue retirado de sus operaciones debido al alto costo de sus operaciones y al alto consumo de combustible que, a diferencia de cuando fue creado, tenía un valor muy alto. lo que hizo que sus vuelos tuvieran un precio elevado. Datos Principales: Capacidad: hasta 144 pasajeros y 11.340 Kg. de carga Autonomía: *Con peso estándar 7.250 km *Con peso máximo al despegue 6.667 km Motores: 4 Rolls-Royce / SNECMA Olympus 593 Mk 610 que producen 38.000 lbs (169,1 KN) de empuje. Velocidad de despegue: 402 Km/h Velocidad Máxima: 2.405 km/h (Mach 2.23) a 18.000 m de altitud Velocidad de crucero: 2.179 Km/h (Mach 2.02) a 16.765 m de altura. Velocidad de aterrizaje: 300 Km/h Velocidad de ascenso: 25.41 m/s Longitud total: 62,10 M Envergadura: 25,55 M Superficie alar: 358,25 m2 Altura: 12.2 M Anchura del fuselaje: 2,9 M Techo máximo: 61.000 pies (18.300 m) Capacidad de combustible: 119.500 L / 95.680 kg Consumo de combustible: 25.680 L/hr. Peso máximo de despegue: 186.880 kg Peso máximo al aterrizaje: 111.130 kg Peso en vacío: 78.698 kg Tren de aterrizaje: 2 neumáticos en el delantero y 8 en el trasero Longitud de pista requerida al despegue: 3.500m. Longitud de pista requerida al aterrizar: 2.200m. Tripulación de vuelo: 2 pilotos y un ingeniero de vuelo Tripulación de cabina: 6 azafatas Accidente del Vuelo 4590 de Air France El 25 de julio de 2000, el vuelo 4590 de Air France, con matrícula F-BTSC, se estrelló en Gonesse (Francia) muriendo los 100 pasajeros de la aeronave, sus nueve tripulantes y cuatro personas en tierra. Fue el primer gran accidente en el que se veía implicado directamente el Concorde. Según la investigación oficial llevada a cabo por la Oficina francesa de investigación de accidentes aéreos (BEA), el accidente fue causado por una franja de titanio que se había desprendido de un Continental Airlines DC-10 que había despegado minutos antes. Este fragmento de metal perforó uno de los neumáticos del Concorde cuando este se encontraba a una velocidad de 300 km/h. El neumático explotó y uno de los trozos de goma desprendidos golpeó uno de los tanques de combustible. El depósito no se vio afectado, pero provocó una onda de choque que hizo reventar una de las válvulas de combustible situada en el ala izquierda. Esto causó una fuga de combustible en el depósito principal que, unido a las chispas provocadas por el cableado que se había visto afectado por el impacto inicial, provocó un incendio en el motor 2. En respuesta, la tripulación bloqueó el motor afectado. El avión, que había logrado despegar, sufrió una pérdida de fuerza en los motores 1 y 2, lo que le hizo perder altura y velocidad; en ese momento el avión sufrió un violento descenso hasta chocar contra el hotel Les Relais Bleus en Gonesse. El 6 de diciembre de 2010, Continental Airlines y John Taylor, uno de sus mecánicos, fueron declarados culpables por homicidio involuntario. Antes de producirse el accidente, el Concorde estaba considerado como el avión de pasajeros más seguro del mundo, pues nunca había registrado ningún muerto. A raíz del accidente, al aparato se le aplicaron mejoras de seguridad como un mejor control en el sistema electrónico, unos rediseñados tanques de combustible, mucho más resistentes, y un revestimiento extra a los neumáticos para impedir futuros problemas. El primer vuelo después de las modificaciones partió del Aeropuerto de Londres Heathrow el 17 de julio de 2001, pilotado por el comandante Mike Bannister. Durante las 3 horas y 20 minutos que duró el vuelo sobre el Atlántico en dirección a Islandia, Bannister alcanzó la velocidad Mach 2.02 a 18 000 m de altura, para luego regresar a Reino Unido. El vuelo de prueba fue considerado un éxito, además de ser ampliamente seguido por los medios de comunicación y la población. British Airways realizó otro vuelo de prueba entre Londres y Nueva York —los pasajeros eran exclusivamente trabajadores de la propia compañía— el 11 de septiembre de 2001, aterrizando en el aeropuerto minutos antes de que se llevasen a cabo los atentados contra el World Trade Center. Los vuelos regulares comenzaron el 7 de noviembre de 2001, volviéndose a reanudar las rutas que unían París y Londres con el JFK de Nueva York, en donde los pasajeros del Concorde fueron recibidos por el alcalde Rudy Giuliani. Retiro El 10 de abril de 2003, Air France y British Airways anunciaron al mismo tiempo que retirarían el Concorde a finales de año. Las razones dadas para retirarlo fueron los siguientes: el bajo número de pasajeros tras el accidente del 25 de julio de 2000, el aumento de los costos del mantenimiento y la caída de los viajes en avión tras el 11 de septiembre de 2001. A pesar de que en el momento de su entrada en servicio, en la década de 1970, el Concorde fue una revolución tecnológica, en el momento de su retirada la falta de competencia de la que había gozado le había llevado a no actualizar las aeronaves ni hacer nuevas variantes como hicieron otros aviones de la época como el Boeing 747, lo que precipitó su retirada. Poco antes de la retirada del Concorde, Richard Branson ofreció a British Airways la posibilidad de que su compañía, Virgin Atlantic Airways, comprara su flota de Concorde por el simbólico precio de una libra cada aeronave, cuando su precio de compra real era de 26.000.000 de £. Branson argumentó que la razón de este precio simbólico era debido a que British Airways también había pagado este precio simbólico al adquirir los aparatos, pues el gobierno británico había subvencionado la mayor parte de los gastos. BA rechazó esa oferta. Branson afirmó en The Economist que llegó a ofrecer más de 5 millones de libras, que también fueron rechazadas. Cualquier esperanza de que el Concorde siguiera funcionando se vio frustada cuando Airbus rechazó encargarse del mantenimiento de los Concorde. Air France Air France realizó su último vuelo comercial con un Concorde el 30 de mayo de 2003, con un último vuelo entre París y Nueva York. Durante la semana siguiente, el Concorde F-DEAR hizo una serie de vuelos conmemorativos con viajes entre París y Nueva York, teniendo a bordo empleados de la compañía y otras personalidades. El último vuelo de un Concorde de Air France tuvo lugar el 27 de junio de 2003, cuando el F-BVFC voló hasta Toulouse. El 15 de noviembre de 2003, se celebró en París una subasta de piezas y otros recuerdos del Concorde a cargo de la casa de subastas Christie's; cientos de personas asistieron. British Airways British Airways realizó una gira de despedida por América del Norte en octubre de 2003. El Concorde G-BOAC visitó el Aeropuerto Internacional de Toronto el 1 de octubre de 2003, tras lo cual voló al JFK de Nueva York. El G-BOAC también visitó Boston, el 8 de octubre de 2003 y el 14 de octubre de 2003 el Dulles de Washigton D.C. Los Concorde de British Airways también hicieron una gira a través de Reino Unido visitando Birmingham el 20 de octubre, Belfast el 21, Manchester el 22, Cardiff el 23 y Edimburgo el 24 de octubre de 2003. Cada día el Concorde hacía un viaje de ida y vuelta desde el aeropuerto Heathrow de Londres hasta la ciudad itinerante volando a baja altura. British Airways retiró su flota de Concorde el 24 de octubre de 2003, haciéndose vuelos conmemorativos con personalidades del mundo de la aviación y ex-pilotos del Concorde. Los Concorde G-BOAF, G-BOAG y G-BOAE fueron los últimos de British Airways en volar, realizando vuelos en círculos sobre Londres a baja altura —tras recibir un permiso especial— y aterrizando en el Heatrow. Vuelta a los cielos Se prevé que vuelva a despegar para la ceremonia de inauguración de los juegos olímpicos de Londres 2012. ¿Lo veremos volar en los próximos años?