Gordo-Albeerto
Usuario (Argentina)
La hora de realizar un cultivo interior: Los parámetros que hay que tener presentes para obtener una buena producción, tales como la humedad, temperatura, acidez (ph), etc. Para conseguir los mejores resultados debemos tener en cuenta una serie de factores relacionados entre sí, los cuales están también relacionados directamente con el cultivo de Marihuana. Optimizar sólo uno, dos o una serie de parámetros, dejando el resto sin optimiza es desperdiciar nuestro tiempo. Debemos optimizar todos y cada uno de los factores que vamos a repasar. Sólo con una optimización en conjunto podremos apreciar y muy notablemente una mejoría general en nuestro cultivo interior. Debemos optimizar todos y cada uno de los factores que vamos a repasar. Sólo con una optimización en conjunto podremos apreciar y muy notablemente una mejoría general en nuestro cultivo interior de Marihuana. GENETICA: Esta demostrado que la genética de una semilla es el factor más importante para que el producto final sea de calidad. Una mala semilla en las mejores condiciones puede dar una gran planta pero sin resina ni olor. Las semillas deben tener ``pedigrí" o linaje. La planta tiene dos fases en su vida, el crecimiento vegetativo y la formación de flores, cosa que ocurre cuando la planta percibe que la duración del período de luz solar se va acortando, es decir, que se acerca el otoño. Cuando el día empieza a ser más corto que la noche, la planta entrará en periodo de floración sea cual sea el tamaño que haya alcanzado. En interiores, se ha descubierto que se puede forzar la floración manipulando el tiempo de exposición a la luz artificial, cuando la planta tenga la altura que se desee. Bajo estas condiciones la madre naturaleza eres tú. Cuando hayamos elegido la variedad que vamos a cultivar, debemos recabar la máxima información sobre ella, Conocer a fondo la variedad que vamos a cultivar, nos permitirá nutrirla correctamente de forma que sabremos cuándo es necesario darle un extra de nutrientes con abonos específicos y hasta qué medida. Con ello conseguiremos optimizar al máximo la nutrición y en consecuencia, desarrollo de nuestra planta de Marihuana. ILUMINACION: Este parámetro es de los más curiosos, pues muchos cultivadores piensan que cuanta más potencia lumínica (luz) pongamos, mejores resultados vamos a obtener… algo completamente falso. Las plantas de Marihuana, al igual que el resto de plantas del planeta, son capaces de asimilar cierto número de fotones de forma simultánea, por lo que si ponemos una iluminación excesiva, en realidad lo que estamos haciendo es saturar a nuestras plantas. Sabremos que esto ocurre, porque como en la propia naturaleza, las ramas comenzarán a girar unos grados sus hojas para dejar pasar la luz en vez de captarla. Tan malo es pasarse, como quedarse corto. Una planta mal iluminada no crecerá correctamente ni nos ofrecerá los mejores resultados, ni de lejos. Las plantas de Marihuana son unas devoradoras de lúmenes, aunque como todas tienen su máximo. Por lo general precisan de una iluminación fuerte para desarrollarse correctamente. El cálculo de la potencia lumínica que debemos poner varía en función del espacio de cultivo. Para optimizar dicho espacio debemos tomar como referencia que una iluminación óptima para un metro cuadrado es de 600w si utilizamos una lámpara de vapor de sodio a alta presión (HPS) o de halogenuros metálicos (HM). Por supuesto con 400w en ese mismo espacio obtendremos buenos resultados, pero no tan buenos que con 600w. Por el contrario, si en un metro cuadrado metemos 1,000w… muy probablemente notemos como nuestras plantas comienzan a ladear / girar sus hojas evitando el exceso de luz. No todo es la potencia que tenemos que usar en relación a las medidas de nuestro espacio de cultivo. También influye y mucho el tipo de iluminación que usemos en cada ciclo del cultivo. Durante la primera semana de vida o diez días, una simple lámpara de bajo consumo de luz blanca será suficiente para completar las demandas lumínicas de nuestras plántulas. Tras este periodo, podemos pasar a la acción con halogenuros metálicos, los cuales tienen una tonalidad perfecta (luz blanca / azulada) para la etapa de crecimiento. Con 400w o 600w de halogenuros metálicos veremos crecer nuestras plantas extraordinariamente. Para la etapa de floración, nada mejor que el vapor de sodio a alta presión (HPS). Un buen sodio de 600w / m2 es nuestro mejor “as” para conseguir un buen rendimiento en nuestras plantas. La luz del sol tiene muchos rayos ultravioleta que quemarían a una planta crecida bajo luz artificial, si se la somete a dicho cambio de forma brusca. HUMEDAD Y TEMPERATURA: No podéis imaginaros hasta qué punto influye una buena configuración de la humedad y la temperatura en nuestro cultivo interior de Marihuana. Los resultados entre una configuración bien optimizada y una mal optimizada o simplemente sin optimizar, son asombrosos. Debemos dividir la configuración de estos parámetros en dos ciclos. El primero es el ciclo de crecimiento, en el cual la humedad óptima debe rondar entre el setenta y el ochenta por ciento constantemente. Nuestras plantas de Marihuana se hidratan también por las hojas, no sólo por las raíces. Por lo que si dispones constantemente de una humedad relativa alta, es tan beneficioso para ellas que podrán hidratarse a través de las raíces y hojas dedicando toda su energía a desarrollarse. Con un nivel bajo de humedad o simplemente mal optimizado, nuestras plantas perderán energía hidratando la parte vegetal visible, la planta no crecerá a buen ritmo e incluso las hojas se mostrarán mustias e insanas. Durante el segundo ciclo, el ciclo de floración, debemos rebajar ese nivel de humedad dejándolo en torno al cincuenta por ciento. De esta forma evitaremos un exceso de humedad en las flores que después formarán cogollos, evitando así la aparición de hongos. La temperatura en el interior de nuestro armario o sala de cultivo es tan importante como cualquiera de los demás factores. Aunque todos sabemos que las plantas de Marihuana pueden florecer a cuarenta grados o a quince… lo cierto es que a esas temperaturas extremas su producción no es buena. Debemos mantener una temperatura media constante, tanto durante la etapa de crecimiento como durante la etapa de floración. La temperatura óptima para que nuestras plantas no pierdan energía hidratándose a causa del calor y puedan desarrollarse correctamente, es de entre veinticuatro y veinticinco grados. Esa temperatura es perfecta para un cultivo de Marihuana, pudiendo bajar sin problema tres o cuatro grados durante las horas de oscuridad. Con esta temperatura, evitaremos no sólo que nuestras plantas se deshidraten sino que también evitaremos que las cabezas de los tricomas, donde se encuentra el THC, se degraden por exceso de calor, obteniendo así unos resultados óptimos tanto en producción como en calidad de esta misma. Uno de los factores clave para controlar el nivel de humedad y temperatura de nuestro indoor es controlar mediante potenciadores la intracion y extracción de aire. Una buena INTRACCION y EXTRACCION ES FUNDAMENTAL en nuestro cultivo de interior. Con ella no sólo renovaremos el aire viciado sino que podremos optimizar parámetros tan importantes como lo son la temperatura y la humedad. NUTRIENTES: Las plantas para su crecimiento necesitan el aporte de una larga lista de elementos químicos para su desarrollo. Estos se dividen en tres grupos, los elementos primarios, los secundarios y los oligoelementos o microelementos. Los elementos primarios son el Nitrógeno (N), el Fósforo (P) y el Potasio (K). Siempre vienen enunciados por este orden <N-P-K>. Son los que las plantas consumen en mayor cantidad. Los secundarios son el Magnesio (Mg) y el Calcio (Ca), presentes en la dolomita. Los microelementos son consumidos en cantidades muy pequeñas y son los siguientes: Hierro (Fe), Azufre (S), Manganeso (Mn), Boro (B), Molibdeno (Mb), Zinc (Zn) y Cobre (Cu). El primero de los elementos primarios es el Nitrógeno. Es el más importante, habilita a la planta a crear las proteínas esenciales para crear nuevo tejido e interviene en la producción de clorofila. Está directamente relacionado con la altura, vigor y crecimiento en general. Es vital sobretodo durante la fase de crecimiento vegetativo en cantidades considerables y en menor cantidad durante el principio de la floración. Algunos plantadores cortan el suministro de nitrógeno durante las últimas semanas de la floración, sostienen que aumenta la producción de resina. Sin asegurar esto, si podemos decir que el porcentaje de N en el fertilizante que se use en la fase de floración debe ser el más bajo, o menor que el segundo elemento, el fósforo. El Fósforo es el segundo de los elementos primarios, y es vital para la fotosíntesis. Se le relaciona con la producción de flores, resina y semillas (si las hubiere). El necesita un gran aporte P durante las fases de germinación, clonación y sobretodo en la fase de floración. El tercero de ellos es el Potasio. Se ve asociado en la creación y transporte de azúcar y almidón, así como al aumento de clorofila en las hojas dando más verdor. Ayuda a regular las aperturas de las ``Stomata", unas diminutas glándulas situadas en el contorno de las hojas responsables de la transpiración de las plantas y otras funciones vitales. El potasio también es necesario para el buen desarrollo de las raíces y resistencia de la planta contra enfermedades y ataques de plagas. Este elemento es usado durante todo el ciclo. Los elementos secundarios Mg y Ca: El magnesio es el átomo central de la molécula de clorofila y es esencial en la absorción de la luz. También ayuda en la absorción de otros nutrientes, estabilizando el medio de ácidos o sales tóxicas que se puedan depositar. El Calcio es fundamental en la creación de nuevo tejido, por tanto necesario para un buen desarrollo. El mejor aporte de Mg y Ca es la dolomita, mezclada previamente en el medio y/o disuelta en el riego. Al ser de asimilación lenta, es difícil pasarse con la dosis, no parece que afecte el exceso de dolomita, quizás por su lenta absorción o por lo bien que mantiene el PH. La dosis aproximada, sería una taza de café por cada 8-10 litros de medio, y si viene en forma de polvillo fino se puede disolver una cucharada en 5 litros. La dolomita es muy recomendable, si no se dispone de ella se pueden usar sales de magnesio de las que venden en la farmacia y añadirlas en algunos riegos. Previene la clorosis (enfermedad de las plantas). De los oligoelementos o micronutrientes, el más importante es el hierro, este se administra en forma de quelatos y su carencia o su no-asimilación por un Ph inadecuado es la causante de la clorosis férrica, las hojas superiores y los brotes jóvenes amarillean siendo visibles los capilares de las hojas que permanecen verdes. Los fertilizantes cuando contienen micronutrientes lo especifican, si no fuera así, se deben administrar por separado. Los abonos y fertilizantes en general, sean de origen químico (industrial) u orgánico (natural), llevan marcados tres números indicando los porcentajes de los tres elementos primarios por el siguiente orden establecido: N-P-K, Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Un ejemplo seria: <15-30-15> 0 <2. 4-1. 7-1. 9>. En el primer ejemplo los números son altos lo que indica que se deberá disolver poca cantidad de producto para obtener la dosis justa. En el segundo ejemplo los elementos se encuentran más diluidos, por lo que la cantidad de producto a diluir será mayor en proporción al primer ejemplo. Lo que realmente interesa es la proporción de un elemento con respecto al otro, así vemos que la cantidad de nitrógeno es la mitad que la de fósforo en el primer ejemplo <15-30-15>, y mayor en el segundo <2. 4-1. 7-1. 9>. Los abonos para la fase de crecimiento deben tener un alto contenido en nitrógeno, o lo que es lo mismo un primer número mayor que el segundo. Suelen venir comercializados como abonos para planta verde. El tercer número, el potasio, siempre tiene que estar presente en una proporción considerable. Los aptos para floración llevan más fósforo que nitrógeno, o sea, un segundo número mayor que el primero. La dolomita aportará los elementos secundarios y muchos abonos orgánicos llevan oligoelelmentos, en caso contrario se pueden añadir quelatos a la mezcla. Los abonos pueden ser de absorción lenta o rápida, y vienen en distintas formas: solubles en el agua de riego, mezclables en la tierra, de aplicación superficial o de aplicación foliar mediante un pulverizador. También existen bastoncillos que se entierran y se consumen lentamente. En todos debe venir especificado su contenido en nutrientes. Algunos cultivadores usan un mismo fertilizante para todo el ciclo con igual número de N, P y K, por ejem. <20-20-20>. Los que son solubles en agua son de rápida absorción y las dosis recomendadas suelen superar las aquí recomendadas. Dado que no hay nada más irremediable que una sobrefertilización, es muy recomendable regar si es preciso más a menudo con dosis muy diluidas (un tercio o un cuarto de la dosis indicada), que hacerlo de manera más concentrada y menos asiduo. En principio no se recomienda abonar más de una vez a la semana. Recordemos que el exceso de abono es irreversible y la carencia de uno o más elementos se puede corregir. La mayoría de los materiales orgánicos mencionados como parte de la mezcla para el medio de plantación son abonos de lenta asimilación y trabajar con ellos es aconsejable pues es difícil sobrefertilizar. Suelen ser ricos en nitrógeno y serán un primer soporte para la primera fase del crecimiento, con lo que el primer abonado ya vendrá cuando las plantas tengan cierta altura. Medios muy bien preparados con buena turba y humus de lombriz aseguran un aporte que nos puede evitar abonar hasta casi el final de la fase de crecimiento vegetativo. La última semana antes de recoger, o incluso antes, se debe dejar de abonar para evitar que los productos químicos que se hayan podido depositar afecten al sabor de la maria. Se debe encontrar el fertilizante adecuado al sistema empleado. Aquí recomendaremos los de lenta absorción, pues son más seguros. Se pueden ir aplicando labores superficiales de humus o turba durante todo el proceso, con los sucesivos riegos irá penetrando en el medio. Cuanto más pequeños sean los recipientes más rápido será preciso el riego y el abonado y más riesgo de sobrefertilizar o de que la planta pase sed. Un pequeño exceso de abono provoca que se quemen las puntas de las hojas, adquiriendo estas primero un verde muy intenso, para luego ir desmejorando y prácticamente quemándose algunas de ellas parcial o totalmente. Si la sobrefertilización es severa, la planta entera se quemará, curvándose las hojas hacia adentro. Una sobrefertilización ligera puede remediarse en parte, aclarando la planta bajo un grifo y dejando correr el agua que vaya drenando un buen rato. Seria una forma de lavar la tierra de las sales tóxicas que se forman al no poder ser absorbido el fertilizante allí acumulado. Los químicos son los más propensos a ello. De todas formas hace falta hacer un diagnóstico para saber el porqué de el mal aspecto de una planta, otras cosas como falta de aire o de luz, o alguna plaga no fácil de detectar a simple vista pudieran ser la causa. SUSTRATO BASE: las 10 principales características que tienen que tener el suelo de tu cultivo para que todo se desarrolle de una manera optima: 1. Un buen espacio 2. Una buena textura 3. Una buena capacidad para retener agua 4. Una buena capacidad para retener nutrientes 5. Un PH equilibrado 6. Rico en materia orgánica 7. Rico en nutrientes y micronutrientes minerales 8. Con buen drenaje 9. Que sea un suelo no salino 10. Que sea un suelo limpio y sano 1- Un buen espacio: Cuando plantes en suelo directamente ten muy presente que dependiendo del espacio en metros cúbicos que les des a tus plantas para que se puedan desarrollar las raíces, obtendrás el resultado optimo o te quedaras a años luz de lo que estabas buscando. Una planta que ha sido cultivada en un suelo poco apropiado y no se mejora en nada, tendrá una vida mucho mas complicada y su desarrollo será lento y puede incluso que no llegue a completarse correctamente y termine muriendo antes de lo que esperas. Si quieres cultivar plantas hermosas de cannabis dedícale un poco de tiempo a la preparación de un buen suelo, cuanto mas espacio le des para que crezca mas grande será tu planta, la planta de cannabis es un vegetal al cual le gusta mucho desarrollar su sistema radicular hacia abajo mas que hacia los lados por lo que si realizas hoyos de por lo menos 1m de profundidad obtendrás plantas preciosas si todo se desarrolla con normalidad. 2- Una buena textura: Saber si la textura de la tierra es la adecuada no es muy complicado, con el tiempo iras perfeccionando tu técnica para diferenciar tipos y saber trabajarlas para obtener el tipo de tierra que deseas para tu cultivo. Coge un puñado de tierra y humedécela con agua. Si al apretar la tierra fuerte en tu mano notas que la tierra es muy resbaladiza, brillante y se compacta con facilidad como la plastilina es porque es una tierra arcillosa. Si por el contrario, al apretar notas que el tacto es grumoso y notas las partículas de la tierra es porque es mas arenosa. Tenemos que conseguir que la textura no sea ni arcillosa ni arenosa, un equilibrio de las dos mas algo de esponjosidad obtenida con los materiales orgánicos y algún componente mas para hacer que sea un poco mas aireada nos dejara con la composición y textura idónea para tus plantas de cannabis. 3- Una buena capacidad para retener agua: Un dato muy conocido por casi todo el mundo es la cantidad de agua que necesita el cannabis para un correcto desarrollo, si quieres que tu planta sobreviva a los meses mas calorosos del año tendrás que regarla con frecuencia para evitar que se deshidrate, ocasionando estrés a la planta o su muerte. Por esto es tan importante que el suelo donde cultives a tus plantas sea un suelo que tenga una buena capacidad para retener agua, esto ara que te puedas permitir riegos mas espaciados y ara que no tengas que estar tan encima de tus plantas, imagínate que las tienes lejos y tienes que ir a regarlas, no creo que te guste realizar el trayecto hasta donde las tengas plantadas cada dos o tres días para regarlas. Que pasara si no tienes en cuenta esto al principio del cultivo y luego te surgen imprevistos: viaje, enfermedad, trabajo, etc. y no te puedas desplazar… Los suelos arcillosos retiene muy bien el agua, pero pueden ser incluso perjudiciales ya que retienen demasiada y pueden empapar y pudrir las raíces, en cambio los suelos arenosos son secos, no almacenan casi agua por lo que tampoco es aconsejable cultivar nuestras plantas directamente sobre el, desperdiciaras alimento que le vayas suministrando a la planta ya que también son suelos que retienen muy poco los nutrientes. 4- Una buena capacidad para retener nutrientes: Al igual que pasa con el agua y hemos comentado anteriormente los suelos arenosos no retienen bien los nutrientes, originando que el potasio, nitrógeno, hierro y demás nutrientes sean arrastrados fuera del alcance de las raíces por los riegos o lluvias desperdiciándose gran parte de los medios destinados a alimentar a la planta. Los suelos arcillosos disponen de mas nutrientes que los arenosos pero también dejan escapar algunos componentes necesarios, que luego nos demostraría la planta en forma de carencia. 5- Un PH equilibrado: La escala del PH mide el equilibrio entre acido y alcalino. El 1 es el nivel mas acido, el 14 es el nivel mas alcalino y el 7 es su nivel neutral. El cannabis crece mejor en tierras con un PH de 6,5 a 7,0. Entre estos dos rangos la planta de cannabis puede absorber y procesar correctamente todos los nutrientes disponibles de la manera mas eficaz. Si el PH es demasiado bajo (acido), las sales acidas bloquearan los nutrientes químicamente, y las raíces son incapaces de absorber. Un suelo alcalino, con un PH alto, provoca que los nutrientes no estén disponibles, por lo que la planta tampoco podrá absorberlos. Intenta ser detallista con tus cultivos en estos aspectos y te llevaras gratas sorpresas. Un PH desequilibrado solo puede traerte malas noticias y complicaciones no deseadas para tu cultivo. 6- Rico en materia orgánica: Una tierra rica en materia orgánica te reportara grandes beneficios, ya que, beneficiara a tu planta en todos los aspectos, mejora la textura de la tierra, beneficia el desarrollo de las raíces, proporciona alimento con lo que ahorraras en abonos y su desarrollo será mucho mas natural, retiene agua, minerales, etc. En la tierra de mis cultivos siempre añado como materia orgánica “humus”, nunca faltan unas buenas porciones en las mezclas que realizo para obtener la tierra idónea para la planta. 7- Rico en nutrientes y micronutrientes minerales: Los suelos arcillosos almacenan muchos nutrientes minerales pero ya sabemos cuales son sus inconvenientes por lo que tendremos que modificar las cantidades de la mezcla con otros componentes para que el cultivo sea optimo. Todo lo contrario pasa con los suelos arenosos, el trabajo que realiza para retener nutrientes es muy pobre, se desaprovecha gran parte de los nutrientes que le des a la planta una vez que riegas o cuando llueve. También tienes que modificar la mezcla para conseguir una textura y calidad adecuada para la tierra de tu cultivo, deberás añadir mas materia orgánica si tus suelos son arenosos. 8- Con buen drenaje: Un suelo que no drena bien produce encharcamientos, esto solo puede traerte problemas ya que las raíces de tu planta seguramente se pudrirán si permanecen mucho tiempo empapadas. Los suelos arcillosos tienden a encharcarse ya que retienen mucho el agua, pero no todos los suelos arcillosos drenan mal, hay que prestar atención. Todo lo contrario le pasa a los suelos arenosos que retienen muy poco el agua por lo tanto su sistema de drenaje diremos que es hasta demasiado bueno, hay que buscar un equilibrio siempre. En otro articulo detallare mejor los distintos tipos de medios que podéis utilizar para que vuestro cultivo tenga un drenaje adecuado. 9- Que sea un suelo no salino: Sucede pocas veces pero pasa, que un suelo sea salino o no dependerá del lugar donde este ubicado o de si ha sido regado durante mucho tiempo con agua cargada de sales, por lo tanto una tierra cargada de sales como pueden ser los cloruros o sulfatos no son buenas para tu planta ya que evitaran que esta absorba agua. Si tu suelo es salino deberás regar con mas abundancia para arrastrar sales aunque sustituyendo la tierra salina por una mezcla hecha por ti también es otra manera de solucionar el inconveniente. 10- Que sea un suelo limpio y sano: No plantes en cualquier sitio, puede que el lugar que hayas escogido este rodeado de malas hierbas o el suelo tenga hongos, larvas y otros insectos que no te sean de ayuda. Ten en cuenta que si la tierra ha sido cultivada en varias ocasiones posiblemente tenga algunos inquilinos, hay que desinfectar las tierras de los cultivos o mantenerla sana y limpia siempre, seria lo mas apropiado. Si consigues un equilibrio adecuado en tus mezclas para obtener un buen sustrato tu planta te lo agradecerá enormemente y tu notaras las diferencias viendo la vida sana de la planta y una vez cosechada gozando de esa exquisita marihuana. RIEGO: El cannabis es una planta que no le gusta recibir un ligero riego de forma continua. ¡Es imperativo regar de manera abundante y luego esperar a que la tierra esté bien seca antes de regar de nuevo ya sea con fertilizantes o sin ellos. Para calcular la cantidad de agua necesaria para cada planta, seguir estas reglas : El volumen de agua que es necesario dar en cada riego debe representar al menos ¡un cuarto del volumen de la maceta, aproximadamente!! Ejemplos: Para una maceta de 1L, dar 0.25L de agua en cada riego Para una maceta de 4L, dar 1L de agua en cada riego Para una maceta de 12L, dar 3L de agua en cada riego Para una maceta de 30L, dar 7.5L de agua en cada riego Para dar tal volumen de agua, a menudo es necesario regar 2 (quizá 3) veces, lenta y uniformemente sobre toda la superficie. Disponed de buenos platos para maceta debajo de las macetas, éstas se llenarán de agua que regresará a la maceta por capilaridad en menos de un día. También, es muy importante utilizar un sustrato de calidad, con una buena capacidad de retención del agua pero asegure igualmente un buen drenaje ( éste debe contener perlita y/o fibra de coco, etc.…) Una vez que se ha realizado este riego, podéis constatar que vuestras macetas están muy pesadas y son difíciles de desplazar. Ahora tenéis que espera unos días pesando con frecuencia las macetas con vuestros brazos, si no estáis seguros del peso inicial de la maceta podéis tener al lado una maceta con tierra sin regar como punto de referencia. Cuando estén de nuevo muy ligeras, podés regar de nuevo. En efecto, como el agua pesa mucho más que la tierra, una maceta saturada de agua pesa varias veces el peso que tiene una maceta con una planta lista para ser regada. La temperatura del agua de riego deberá oscilar entre los 21 grados centígrados, las plantas agradecen el agua tibia. La cantidad de agua depende de varios factores: El tamaño del recipiente, una maceta grande requerirá menos riegos que una pequeña. El tamaño de la planta, las plantas grandes necesitan un gran aporte de agua. A pesar de que cuando ``beben" lo hacen en cantidades considerables(parte del agua se evapora por el calor del ambiente), las plantas deben pasar cortos periodos ``secos" entre riego y riego, sólo se dejará secar la primera capa de medio. Si la superficie está mojada o queda agua en la cubeta, no conviene dar un segundo riego. Las plantas empalidecen y se acaban pudriendo si el riego es excesivo, si por el contrario el riego es insuficiente se secarán algunas hojas inferiores, si el agua no llega la planta dejará caer sus hojas como si estuviese fatigada, puede ser un momento critico si no se le suministra agua con rapidez. Convendría disolver un poquito de jabón en el agua para asegurar una mayor absorción, incluso pulverizarla con dicha agua. Aunque se salve la planta perderá muchas hojas que le hubieran permitido captar la energía necesaria para un correcto desarrollo. Cualquier trauma o shock que pueda recibir una planta le requerirá un tiempo hasta volver a recobrar el vigor lo que retrasará el proceso entero. Durante el desarrollo vegetativo de una planta. Siempre se seca alguna hoja grande que otra de la parte inferior, bien sea por una pequeña crisis de sed o por que el crecimiento de las ramas superiores le impide que reciba luz. Es desaconsejable pulverizar agua sobre las plantas, a no ser que ocasionalmente se quieran limpiar, nunca se debe pulverizar ni usar sprays de ningún tipo sobre plantas en floración, tendría que ser un caso extremo. La marihuana se debe regar alrededor del tallo directamente en la maceta, si es posible con una regadera o un caño muy fino para no agujerear el medio y destapar las raíces. Regar hasta que el agua drene en la cubeta, o directamente en la misma cubeta si se usa un sistema de succión por mecha o similar. FALTA DE RIEGO: HOJAS DEBILES, Y CAIDAS, FACILES DE SACAR. Es una técnica a la vez muy fácil y muy eficaz, ¡y que puede ser aplicada en todas las plantas en maceta! Regando de esta forma, en general deberéis regar vuestras plantas cada 3 o 6 días. Por supuesto, mientras más chica sea la maceta con respeto al tamaño de la planta, y mientras haga más calor y el clima sea seco, el riego será necesariamente más frecuente. El riego por goteo no da buenos resultados en tierra, y será aplicado en casos excepcionales (vacaciones…). Para un resultado eficaz con el riego por goteo ¡hay que olvidar la tierra y pasar a un cultivo hidropónico con un sustrato adaptado ! (coco, lana de roca , bolas de arcilla,…) ¿Cómo eliminar el cloro del agua para regar las plantas de marihuana? La mayoría de las personas que se animan a realizar un auto cultivo de marihuana no sabe que el agua del grifo es portadora de cloro y que el riego con agua con cloro afecta negativamente a las plantas. Para eliminar el cloro del agua hay un proceso sencillo para el cual lo único que debemos hacer es dejar reposar el agua de 24 a 48 en un recipiente (cubo, botella, garrafa, bidón,…) sin estar tapado. El cloro del agua al estar al aire libre se evaporará y de esta manera se habrá conseguido eliminar el cloro. El cloro retiene sales y hace que se acumulen muchas sales en la tierra con lo que no permiten a las plantas ingerir los nutrientes necesarios, bloqueados por las sales. Las consecuencias de retener sales en la tierra ocasiona que la electro conductividad (EC) y el nivel de la alcalinidad (PH) aumenten alejándose de los valores propicios para un funcionamiento correcto e impediendo que las plantas puedan absorber los nutrientes que requieren. A consecuencia de esta alteración las hojas empiezan a mostrar un aspecto triste y van adquiriendo un color amarillo, síntoma de carencia alimentaria. Las plantas requieren mantener un EC y PH equilibrados en unos valores concretos para que las raíces puedan absorber los nutrientes con normalidad. Un buen consejo para regar en huertas, terrazas,.. es recoger agua de lluvia para su posterior uso en el riego. Esta agua tiene que estar completamente a oscuras y debe usarse a lo más tardar en los 2 siguientes meses para evitar que crezcan algas y patógenos. Si vamos a regar con agua de grifo y a pesar de eliminar el cloro es recomendable conocer los niveles de PH y Ec de nuestro agua, informarse si es el adecuado para poder regar nuestras plantas o si debemos someterlas algún pequeño tratamiento para equilibrar los valores PH y Ec. Otro de los problemas en el riego de plantas de marihuana es que muchos usuarios riegan en grandes dosis y muy a menudo. Haciendo esto lo único que conseguimos es que salga verdina y moho. Si llegamos al extremo de regar tanto como para que el inicio tallo de la planta (donde el tallo y la tierra hacen contacto) se ponga blando, las raíces mueren por falta de oxígeno, el agua desplaza el oxigeno de los poros de las raíces ( tierra encharcada) matando todo el sistema radical. Se recomienda regar en la cantidad justa y muy a menudo. Regar cuando la capa de arriba este seca, pero con cuidado de que no este el resto todavía muy húmedo. Hay que ser muy constante y aprender cuando las plantas requieren agua. Ph: La influencia del PH en el cultivo de marihuana Las plantas de marihuana así como las personas tienen fluctuaciones de PH dentro de su metabolismo y según la estabilidad del PH y rango el cuerpo tendrá una mayor o menor metabolización de todos los elementos necesarios para seguir con su ciclo vital. Según el Ph interno de las plantas de marihuana gozarán de una mejor o peor salud siendo más endebles a los ataques hongos, virus y bichos. En el caso de las plantas de marihuana podemos definir el PH como una llave de paso reguladora de la entrada de nutrientes que la planta podrá utilizar para poder alimentarse. El PH en el cultivo de la marihuana también variará según el sustrato utilizado, si se cultiva en tierra y con abonos orgánicos podremos optar por tener un control menos exhaustivo del PH que en el caso de cultivar con abonos minerales. Hay composiciones de sustratos que no son adecuadas para el cultivo de cannabis tanto a nivel de retención de nutrientes como en la estabilidad del PH. En la tierra se encuentran factores que ayudan a controlar y mantener el PH estable, este conjunto de factores causa el llamado efecto tampón. Este efecto tampón nos ayudará a mantener las raíces protegidas con un PH que variará entre un rango mínimo y un máximo aunque ambos extremos adecuados para el cultivo del cannabis. Si medimos el sustrato directamente y observaremos una variación del PH al medirlo en distintos lugares de la maceta esto es debido a que la tierra se compone de muchos elementos y no se encuentran repartidos equitativamente. El efecto tampón en un sustrato orgánico lo produce la micro vida y demás componentes del sustrato que ayudan a controlar las fluctuaciones de PH manteniéndolo en un nivel óptimo durante todo su cultivo sin necesidad de utilizar bases ácidas que destruyen la micro vida benéfica para la planta. Habrá que matizar, que en aquellos casos en los que el agua utilizada para realizar el riego contenga un PH muy alcalino o muy ácido éste deberá regularse. Regularemos el PH preferiblemente con ácidos de carácter orgánico ya sea ácido cítrico para reducirlo o mediante el silicio para subirlo. Hay que tener en cuenta que la vida bacteriana del sustrato puede verse afectada por sus variaciones, pues cada bacteria tiene su rango óptimo de PH para su desarrollo. Así pues una buena agua para el cultivo del cannabis en tierra será aquella que contenga un PH entre 6,5 y 7,5. En el caso de cultivar marihuana utilizando abonos minerales deberemos tener más cautela en el control del PH de la solución nutriente. Los abonos minerales vienen presentados en forma quelatada de modo que serán de rápida absorción por parte de las plantas no siendo necesario procesar el alimento por parte de la micro vida para que la planta pueda absorber todos los nutrientes que requiera. En el caso del cultivo en tierra podremos utilizar un rango de PH que puede diferir entre el 6.0 y 7.0 según etapa de cultivo y necesidad nutritiva podemos adecuar el PH según necesidad de nutrientes que requieren de las plantas. PLAGAS: La mejor forma de prevenir desastres es mediante la higiene. Se deben seguir los siguientes consejos: •No sacar plantas al exterior (balcones o jardines), si no es para hacerlo de forma definitiva. En ese caso no se hará de forma directa, deben aclimatarse poco a poco para que la luz solar no las queme. •No aceptar plantas provenientes del exterior o de otros ``indoor" que no sean de absoluta confianza. Siempre que se vaya al campo o se haya estado en contacto con plantas de exterior o trabajando en jardines, uno debe cambiarse la ropa y lavarse las manos antes de acceder al montaje. •Se deben evitar los excesos de calor y sequedad (+ de 32oC y - de 40% de humedad), dado que favorecen las plagas. •Se deben examinar periódicamente las plantas para detectar la presencia de plagas o enfermedades. •Evitar instalar el montaje en cobertizos de jardines o cerca de balcones que puedan traernos plagas del exterior. Cuanta más lejos de la naturaleza se encuentre ubicado el ``indoor", menos precauciones tendremos que tomar al respecto. •Las principales plagas son: la araña roja y la mosca blanca. También hay limacos (babosas), orugas y pulgones, aunque no son comunes en interiores. Dichas plagas atacan a todas las plantas y hay infinidad de productos de venta en los viveros. Allí se puede informar uno sobre su uso. Utilizar los destinados a productos agrícolas respetando el margen de seguridad recomendado, Si las plantas afectadas son pocas, deben ser retiradas del sistema y tratadas aparte. •La araña roja, es un ácaro diminuto del tamaño de un punto. Son de color rojo, marrón o negro según la variedad. Viven en el envés de las hojas llegando a formar colonias muy numerosas. Ponen sus huevos y tejen sus telas entre las venas del envés de la hoja, a los adultos se les puede encontrar también encima, dado que se mueven aunque con lentitud. Succionan el jugo de la hoja dejando una marca a modo de puntillo amarillento. Dichos puntillos en las hojas son la evidencia de la presencia de araña roja o de mosca blanca. Las arañas empiezan atacando las grandes hojas inferiores, retira las hojas atacadas y mata los individuos visibles con un algodón mojado en alcohol o con los dedos. Seguidamente pulveriza la planta con agua, la humedad les molesta, y luego aplica un spray tipo ``hogar y plantas", siempre desde abajo, ladeando la maceta para que el spray llegue al envés de las hojas. Repite la operación al cabo de una semana. Las arañas pasarán de una planta a la otra, si las plantas se tocan. •La mosca blanca actúa de forma parecida a la araña, y las huellas que deja sobre las hojas, son similares. Estas vuelan formando una nube de puntillos blancos que vuelan al agitar la planta. Es más difícil de erradicar y más fácil de extenderse. •Diversas especies de cannabis presentan resistencia frente a las plagas de araña roja y mosca blanca, y parece que la plaga no puede con la planta, y no llega a causar grandes estragos. A veces, algunas plantas se ven atacadas y otras no. Los insecticidas verdes que contienen piretrinas, ``hogar y plantas", parecen actuar bien sin demasiado peligro para nuestra salud. Se debe tener mucho cuidado con las hormigas, pues son las portadoras de pulgones y otras plagas que usan como si de ganado se tratase. Si la afección se produce al final del ciclo, es mejor no tomar grandes medidas que puedan resultar peores que el mal que pueda hacer ya la propia plaga. •Las orugas se comen los brotes y los cogollos y se eliminan mediante una bacteria inofensiva para el hombre, que se suministra a través del riego y se encuentra en el mercado. Los hongos serán retirados con un pincel como se ha explicado anteriormente. Si son numerosos y atacan a las hojas, se pulverizará con fungicidas y se remediará la excesiva humedad ambiente.