GiulyFerru
Usuario (Argentina)

El dinero no te da categoría. Muy dentro de cada persona hay alguien que desea ser apreciado y amado. Dios no lo hizo todo en un día. ¿Qué me hace pensar que yo si puedo? El ignorar las cosas, no las cambia. Cuando quieres desquitarte de alguien, sólo permites que ese alguien continúe hiriéndote. Uno debe mantener sus palabras suaves y tiernas, porque el día de mañana tendrá que comérselas. Sólo debes aconsejar en dos circunstancias, cuando te lo pidan y cuando la vida de alguien corra peligro. EL PESCADOR DE ZANZÍBAR Un pescador de Zanzíbar salía diariamente en su dwon y al volver después de unas cuantas horas de navegación traía un pez o, a lo sumo, dos. El resto del día lo pasaba descansando en la playa o paseando, antes de volver a su poblado, al caer la tarde. Un turista de los que habían llegado a esta isla del Índico hacía unas semanas, observaba todos los días al pescador. Una tarde, el turista se acercó cuando el pescador estaba tumbado en la arena y le preguntó: - ¿Porqué pesca usted un solo pez al día? El pescador, que conocía muy bien la lengua del otro hombre, de tanto escuchar en sus ratos libres a los turistas, le contestó: - Porque con uno de esos tengo suficiente para comer. Con estos peces y lo que me da mi pequeño huerto, en mi choza, tenemos suficiente mi familia y yo. - Podría pescar tres o cuatro peces y vender los que le sobran, le dijo el turista. - ¿Para qué quiero vender peces?, dijo sorprendido el pescador. - Pues porque así tendría dinero para comprar una barca más grande, pescar más y así emplear a otras personas. - No veo la ventaja, dijo el pescador. ¿Para qué quiero pescar más? El turista le contestó: - Si pesca mucho, podrá vender muchos peces y obtener dinero a cambio. Con ese dinero podrá seguir invirtiendo y pescando más. Así, cuando tenga suficiente dinero podrá trabajar sólo unos meses al año y el resto del tiempo podrá irse de vacaciones dejando al cargo de todo a sus empleados, le dijo el turista. - ¡Pero si eso es lo que hago casi todo el día: estar de vacaciones!, le contestó el pescador.