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Registrate y eliminá la publicidad! Los 7 Pecados Del Sexo 1° Soberbia: Se dice que la soberbia es la cabeza de los pecados. La podríamos definir como el “amor desmedido de sí mismo”, “deseo de honor y gloria”, “sentirse superior a los demás”. En el sexo: Un gran problema para la vida sexual de los seres humanos son hombres y mujeres que creen que lo saben todo en el terreno sexual, sin cuestionarse ni meditar sobre conocimientos ni ideas preconcebidas basadas en mitos u opiniones de otros. “A estas alturas de mi vida no me digas que me vas a venir a enseñar algo nuevo”; “yo ya sé lo que debo hacer”; “yo sí sé cómo complacer a un hombre”; “yo sé cómo cuidarme”, son opiniones de varias. Algunas mujeres me dicen no estar dispuestas a conocer su cuerpo y mucho menos a descubrir nuevas formas de hacer el amor, posiciones o técnicas eróticas. Ellas consideran que tienen buen sexo y no hay nada más que aprender. Hombres que creen saberlo todo porque han tenido una vida sexual muy activa, han estado con muchas mujeres o simplemente porque su machismo no les permite que su pareja les enseñe nada. Algunos se creen los más bellos, inteligentes, los que mejores técnicas para hacer el amor tienen, los que se consideran excelentes amantes (calificados por sí mismos). Hombres y mujeres que creen poder tener a quien ellos quieren, altaneros e hipócritas. Virtud: Sería importante contrarrestar esa soberbia con un poco de humildad y entender que todos, sin excepción, tenemos la posibilidad constante de aprender en todas las áreas, pero en la sexual aún más. Saber que mientras más conozcamos nuestro cuerpo y el cuerpo de la pareja más placer podríamos dar y recibir, que las zonas erógenas van cambiando a lo largo de nuestras vidas y eso nos empuja a explorar nuevas zonas de placer constantemente, sabemos que la monotonía y apatía sexual son causantes del aburrimiento, por lo que innovar es la clave para una vida sexual satisfactoria. 2° Avaricia: 1. Soberbia Se dice que la soberbia es la cabeza de los pecados. La podríamos definir como el “amor desmedido de sí mismo”, “deseo de honor y gloria”, “sentirse superior a los demás”. En el sexo: Un gran problema para la vida sexual de los seres humanos son hombres y mujeres que creen que lo saben todo en el terreno sexual, sin cuestionarse ni meditar sobre conocimientos ni ideas preconcebidas basadas en mitos u opiniones de otros. “A estas alturas de mi vida no me digas que me vas a venir a enseñar algo nuevo”; “yo ya sé lo que debo hacer”; “yo sí sé cómo complacer a un hombre”; “yo sé cómo cuidarme”, son opiniones de varias. Algunas mujeres me dicen no estar dispuestas a conocer su cuerpo y mucho menos a descubrir nuevas formas de hacer el amor, posiciones o técnicas eróticas. Ellas consideran que tienen buen sexo y no hay nada más que aprender. Hombres que creen saberlo todo porque han tenido una vida sexual muy activa, han estado con muchas mujeres o simplemente porque su machismo no les permite que su pareja les enseñe nada. Algunos se creen los más bellos, inteligentes, los que mejores técnicas para hacer el amor tienen, los que se consideran excelentes amantes (calificados por sí mismos). Hombres y mujeres que creen poder tener a quien ellos quieren, altaneros e hipócritas. Virtud: Sería importante contrarrestar esa soberbia con un poco de humildad y entender que todos, sin excepción, tenemos la posibilidad constante de aprender en todas las áreas, pero en la sexual aún más. Saber que mientras más conozcamos nuestro cuerpo y el cuerpo de la pareja más placer podríamos dar y recibir, que las zonas erógenas van cambiando a lo largo de nuestras vidas y eso nos empuja a explorar nuevas zonas de placer constantemente, sabemos que la monotonía y apatía sexual son causantes del aburrimiento, por lo que innovar es la clave para una vida sexual satisfactoria. 2. Avaricia Es el amor desordenado a las riquezas. Su crimen no es desear tener riquezas, sino su posesión, el apego a ellas. Sólo utiliza sus riquezas para autosatisfacerse. En el sexo: el hombre o mujer avaro es el que tiene un orgasmo, recibe placer y no está dispuesto a darlo a cambio. Escucho quejas de algunas mujeres que dicen: “Llegó, me penetró, tuvo su orgasmo y se durmió”, éste es el típico ejemplo de un avaro. No permitas que esto suceda, si él desea placer y un orgasmo tú tienes derecho a pedir lo mismo a cambio. En el caso de la mujer avara, pensemos en alguien que tiene una bonita vajilla y sólo la saca para cuando tiene visitas, porque se gasta; lo mismo con la ropa nueva o el perfume. Siempre guardan, todo… Otro aspecto del avaro es que no elogia a la pareja con obsequios, prefiere ir a cenar a un lugar económico aunque la ocasión amerite uno fino o elegante; aquel que no invierte en regalos, aunque sean pequeños, por no gastar. “Ya la tengo a mi lado, para qué gastamos”. Virtud: la generosidad sería la virtud para contrarrestar a la persona avara. Dedicar tiempo de calidad, de caricias placenteras, aprender cómo dar placer, saber con certeza qué es lo que el otro desea y realizarlo. Poder disfrutar del dar, sin temor a que se acabe. Saber que la vida es una y que las oportunidades se van y no vuelven. Que mientras a tu lado tengas a una reina, tú serás el rey. 3° Lujuria: Es el apetito sexual desordenado y descontrolado. Un desmedido deseo hacia el sexo. Son personas que utilizan a la otra como un medio y un objeto para los placeres sexuales. Se satisfacen sólo ellos. El pecado de la lujuria no considera al otro como una “persona” válida y valiosa en sí misma, sino como el medio para un fin. Nunca le preguntarán si la ha pasado bien, si ha disfrutado. No les importa. La lujuria es completamente contraria al amor, ya que satisface sus propios deseos sexuales. En el sexo: hombres y mujeres que no pueden ser fieles, que desean probar de todo y con todos, que el sexo los domina. Acosan constantemente a su pareja, no hay caricias sin sexo. Cualquier comentario o situación lo relacionan con ello. Vulgares y morbosos. La pornografía desmedida, la visita a lugares y personas peligrosas se repite constantemente. Y lo más difícil es que no hay fin. Dentro de la lujuria muchos subdividen al adulterio, sadomasoquismo, abuso, violación, incesto. Las mujeres que viven con hombres lujuriosos dicen que día a día las sorprenden con ideas fuera de lo que ellas consideran como salud sexual. No hay un equilibrio. “Todo es sexo”, confiesan ellas en el consultorio. En lo personal me gustaría mencionar que también existen mujeres que califican a sus parejas de lujuriosas y cuando me explican su comportamiento me doy cuenta que son ellas las que no tienen apertura hacia su sexualidad. Los tachan de lujuriosos cuando piden más de una vez a la semana una relación sexual o porque sugirieron una posición diferente. 4° Ira: Es la pasión del alma que causa indignación y enojo, o bien, apetito y deseo de venganza. Son hijos de la ira el enojo sin control, la violencia verbal o física, la burla, minimizar al otro, ignorarlo, ofenderlo, nulizarlo. Es difícil tener una relación sana con una persona que constantemente te grita, se desespera o pierde el control. O le tienes miedo (con miedo no se ama) o lo ignoras (otra forma de violencia). En el sexo: El uso de la fuerza en la vida sexual es inaceptable. Ha de ser por placer, nunca por obligación. Una mujer humillada difícilmente va a poder gozar sexualmente. Una queja de muchos hombres es que su pareja está constantemente molesta, enojada, agria. Y no hay nada que los pueda enfriar más sexualmente que lidiar con una mujer así. En ocasiones después de que se ejerce violencia, hay arrepentimiento y una forma de acercamiento es por medio del sexo. Para una mujer es muy difícil involucrarse sexualmente cuando se siente herida, aunque algunas dicen que es el sexo más pasional. Virtud: la contraparte es la paciencia, la tolerancia, el control, el amor verdadero, la conciencia para entender que llevar un enojo hasta la ira destruye, no construye. Si estás dentro de una relación con un hombre lleno de ira… cuidado. 5° Pereza: Aburrimiento frente al hecho de existir. Tristeza de ánimo, flojera, ocio, inactividad y falta de motivación, de estímulo, deseo y voluntad para atender lo necesario, e incluso para realizar actividades creativas. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores. En el sexo: el hombre o mujer que no tiene tiempo para dedicar al arte amatorio, no tiene energía para gozar, no dedica tiempo ni creatividad para dar placer. Hombres aburridos que no ofrecen diversión. No cumplen sus promesas, no recuerdan días importantes como aniversario o cumpleaños. Mujeres que ni se arreglan ni se visten durante el día porque ya llegará la noche y tendrán que despintarse de nuevo. “Que ni se me acerque, ya sabe que a mí eso del sexo no me va”. Hombres de los que sus mujeres se quejan porque no llegan rápido al orgasmo o porque no quieren acariciar sus zonas erógenas, sino que se van al grano, penetran, eyaculan y ya. Hombres eyaculadores precoces y mujeres anorgásmicas sin ningún deseo de mejorar su vida sexual. Virtud: la virtud que la combate sería la diligencia, prontitud, acción, intención, motivo de vida, ilusión, compromiso con el otro. Amor por la vida. 6° Gula: La gula es la manifestación física de un apetito profundo y significativo. Quiere ingerir todo el universo. Asimilar, hacer suyo, todo lo exterior. Se trata de ponerse por sobre el otro, reducirlo, objetivarlo y hacerlo suyo. De esta manera, el “glotón” se transforma en el único centro de referencia, en conformidad con el principio del amor a sí mismo, negación del otro. En el sexo: si la necesidad y la preocupación por el sexo son tan intensas que interfieren con el trabajo y con las relaciones personales, entonces puede haber un problema serio; el comportamiento sexual compulsivo, todo el día piensa y actúa para buscar sexo. Ante esta situación existen terapias para resolverlo, difícilmente se mejorará con el tiempo. Dentro de la gula podríamos mencionar a los enfermos de celos, que limitan, coartan la libertad y destruyen la vida en pareja. También podríamos hablar del exceso en alcohol o droga, personas que pierden el control y se permiten hacer cosas que en conciencia no harían. Hombres y mujeres que sólo se concentran en su propio placer. Virtud: la contraparte de la gula sería la restricción al deseo de dominar y hacerlo suyo todo. La moderación, el control del deseo de recibir. La confianza en el otro, concentrándose y disfrutando más el camino y no el fin, amar al otro y verlo como ser, no como objeto. 7° Envidia: Envidia proviene de latín invidere, que significa mirar con malos ojos. La envidia es el deseo intenso de poseer algo que otro tiene. La base de la envidia es el afán de poseer y no el deseo de privar de algo al otro, aunque si el objeto en cuestión es el único disponible la privación del otro es una consecuencia necesaria. Lamentar el bien ajeno, el celo. La envidia es el grillete que arrastran los fracasados. A ellos el éxito ajeno les abofetea continuamente, pues son víctimas de su propia insignificancia. Los envidiosos son aquellos a quienes la cobardía les impidió iniciar su camino. La mentira, la traición, la intriga, el oportunismo, entre otras faltas, se desprenden de esta tristeza frente al bien ajeno y a nuestra propia incapacidad de acceder a tales bienes. En el sexo: el extremo de la envidia sexualmente hablando sería la infidelidad; “robo a la mujer de mi prójimo no porque la deseo, sino por quitársela a otro”. Una pareja puede envidiar su calidad de placer, su buen cuerpo, sus relaciones sanas con otros, su trabajo y su éxito, por lo que se la pasa saboteando el reconocimiento e hiriendo cuando puede, algunos utilizan la sátira o la broma para no ser tan directos. Humillan o minimizan aquello que envidian. O boicotean el placer del otro, no dándole lo que desea sexualmente. Mujeres que no tienen relaciones sexuales porque dicen: “Yo le cierro las piernas porque sé que eso es lo que más le molesta”. Virtud: La virtud que contrapone a la envidia es la generosidad, el deseo de dar, si uno ama realmente al otro la envidia no tiene cabida porque disfruta enormemente del éxito, la belleza y el placer del otro. Genuinesound