Gallardo_ea
Usuario (Argentina)
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Serpiente del faraónLa serpiente del faraón es un tipo de fuego artificial, en el que, después de se acender una pequeña porción, el producto comienza a producir humos y cenizas que son expelidas de forma que asemejan el crecimiento de una serpiente. Las cenizas permanecen en el suelo y no emiten explosiones, sonidos o lanzamiento de proyectiles, pero pueden liberar humo.El Bicarbonato de sodio con azúcar son los compuestos químicos comunmente usados en ese tipo de fuego de artifício. Otros productos son misturas nitradas de aceite de linaza y naftalinas".La versión más tradicional de la serpiente de faraón produce una "cobra" muy marcada visualmente, pero usa tiocianato de mercurio, y debe realizarse con extremada precaución debido la alta toxicidad de los humos, que contienen vapor de mercurio.Un gif sobre la reacción El tiocianato de mercurio Hg(SCN)2 es un compuesto químico que se emplea para usos de laboratorio, análisis, investigación y química fina. Es un producto muy tóxico, tanto por inhalación como por ingestión o contacto con la piel. Pero tiene una peculiaridad, cuando arde crea estructuras serpentiformes de apariencia orgánica. A este proceso de descomposición hay quien lo llama “la serpiente de la faraona”, sin duda todo un homenaje a la leyenda de la muerte de Cleopatra por la mordedura de un aspid.La serpiente del faraón (Pharaoh's snake) es un truco pirotécnico que se genera al quemar Tiocianato de mercurio(II) ó (Hg(SCN)2) junto con una pequeña porción de glucosa como combustible suplementario. El experimento es muy peligroso pues produce gases de mercurio que son altamente tóxicos.Bien ya ahora, deben tener una idea clara de que es esto. A continuación un vídeo y acabare esto con mi opinión.link: http://www.youtube.com/watch?v=jIEJvQaOgSE&feature=relatedAhora mi opinión, esto me parece muy interesante debido a la reacción de esos elementos, y el hecho de que produzca ese gas letal lo hace también peligroso. A y también me recuerda a la película evolution, el que vio la película ya sabrá el por que.Así olvidaba lo mas importante, si logran de alguna forma obtener esos materiales ,recuerden esto no lo hagan ya que podrían morir en el intento.

Victimas paraguayas estimadas de la "La guerra del paraguay"La Guerra de la Triple Alianza costó la vida de un 15 a 20%25 a un 75 a 90 %26 de los habitantes del Paraguay. Sin embargo la mayoría de los historiadores aceptan una mortandad de alrededor del 50% o un poco más. Cerca de 300.000 hombres del país murieron durante la guerra. Cientos de prisioneros paraguayos fueron vendidos como esclavos en Brasil.Historiadores argentinos: de 500.000 a 116.000 ha. De los que 10% son hombres.Bárbara Ganson de Rivas, historiadora estadounidense, estimó una caída de 440.000 personas, basándose en el censo de 1846.Historiadores paraguayos estiman en 1.200.000 de los que solo 400.000 sobrevivió a la contienda, otros 1.300.000 a 200.000 sobrevivientes.José Pigna estimó en 1.300.000 cayó a 300.000 personas.Fuentes alternativas estiman que de 800.000 cayó a 194.000, perdiendo 606.000 vidas (75,75 %), de los que 14.000 eran hombres y 180.000 eran mujeres. De los hombres 9.800 eran menores de 10 años, 4.200 mayores de 10 años.Fuentes oficiales de paraguayas apoyadas por el historiador Jan Kleinpenning eran 1.525.000 gentes en 1861 y solo 221.000 en 1871 (1.304.000 muertos); de los que 24.000 eran hombres. Unas estimación de 1911 por el Estado estimó que sobrevivieron 221.079 personas de 1.337.439 que eran en 1864. De estas 28.746 eran hombres adultos, 106.254 mujeres y 86.079 niños. Otras hablan de 1.300.000 cayendo a 700.000 personas. De los 1.250.000 paraguayos murieron 937.500 para otros.En total unos 440.000 a 1.200.000 muertos por la guerra. De ellos dos tercios por hambre y enfermedades. Cerca de un 70 a 90% de los varones murieron. Aproximadamente al menos un 50% de la población paraguaya muríoSe desconoce el tamaño del ejército paraguayo, es probable que en 1864 la cifra de hombres armados fuera de 38.173 y 400 cañones (unos 110 en la fortaleza de Humaitá) que señala un documento en el Archivo Nacional de Asunción. En 1865 al extenderse la guerra el reclutamiento se hizo masivo, alcanzando los 73.273 soldados, 737 oficiales y 25 jefes de Estado Mayor. A partir de entonces el tamaño del ejército empezó a declinar a pesar de la movilización de reservas, población civil, adolecentes y finalmente niños producto de las constantes y fuertes pérdidas. Cerca de 10.000 hombres paraguayos tras escapar de Asunción al norte en 1869, siendo los últimos restos del ejército paraguayo, terminaron rindiéndose tras sufrir varias bajas. Es probable que a lo largo de los seis años que duró la guerra los paraguayos hallan movilizado 100 a 150 mil hombres.Durante esta guerra más del 50% de los soldados aliados murieron, además que estos países se vieron afectados por pestes de cólera y fiebre amarilla que costaron la vida de miles o decenas de miles de personas.Según los estudios de Thomas Whigham, doctor de la Universidad de Stanford y profesor en la Universidad de Georgia (Estados Unidos) y Barbara Potthast, de la Universidad de Colonia (Alemania) basándose en el primer censo de post-guerra la cifra de muertos fue de 300.000 personas, es decir, de un 50 a 70% de los paraguayos. Tras la guerra se produjo un censo (1870-71) se contaron 116.351 habitantes, aunque hubo varios de los territorios más aislados que no se incluyeron en él y en muchos casos a los niños (algo común en esa época), por lo que se estima en 150 a 160 mil habitantes (de los que 28.000 son hombres adultos). Basándose en el censo de 1846 y basándose en la tasa de crecimiento normal de aquella época en 1864 la población paraguaya era de 420.000 a 450.000 personas. Las cifras de Kleinpenning estiman en 221.000 sobrevivientes, aceptando una cifra de muertos superior al 50%. Considerando la altísima mortandad de la población masculina Whigham considera que gran parte de esta murió en combate mientras que muchos de los civiles de hambre y pestes. Al quedar sin hombres, bueyes o reservas de alimentos la capacidad de los sobrevivientes de producir alimentos disminuyo dejándolos débiles ante el embate de las enfermedades. También varios de los refugiados terminaron por huir al Mato Grosso.
Comienzan a construir la primera central nuclear 100% argentinaMás pequeña, representa un nuevo concepto en generación de energía nucleoeléctricaEn Lima, provincia de Buenos Aires, al lado de las centrales nucleoeléctricas Atucha I y II, ya se construyen los cimientos de una unidad mucho más pequeña pero conceptualmente mucho más avanzada: el prototipo de una minicentral nuclear llamada Carem 25. Se calcula que estará terminada en 2014 y podría entrar en línea en 2015.Carem es el acrónimo de "Central Argentina de Elementos Modulares". Es una unidad chica, capaz de acoplarse modularmente en conjuntos mayores que compartan servicios, como quien le suma pilas a una lamparita. Es una solución ideal para países con grandes territorios (la Argentina es el noveno del planeta) que necesitan "oasis eléctricos" en sitios alejados de las líneas de alta tensión, especialmente en desiertos o islas.Por su seguridad "inherente", el Carem debería estar al menos 20 veces menos expuesto a accidentes del núcleo que sus equivalentes grandes de última generación, porque el núcleo se refrigera solo, sin bombas, por convección. Además, este primer prototipo tendrá un 70% de componentes nacionales y un 100% de ingeniería local. Entre los años 80 y 90, la Argentina se convirtió en un respetado exportador de pequeños reactores "de investigación", término genérico que incluye desde laboratorios de nuevos materiales hasta unidades escuela para formar ingenieros, químicos y físicos nucleares, y fábricas de radioisótopos de uso médico. Los reactores hacen de todo excepto generar electricidad. Pero si los reactores cuestan entre 200 y 300 millones de dólares, las centrales salen miles de millones por unidad. Hay 432 operando, se están construyendo 44, y Yukiya Amano, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, dice que en 2030 habrá entre 190 y 350 más.El Carem sería una muy pequeña puerta de entrada a este Coliseo. Pero para un gladiador que "se las trae". Su construcción es un milagro de tercer grado, porque desde su presentación en congresos, en 1984, la idea debió soportar la indiferencia, la hostilidad y el escepticismo. A diferencia de las otras tres centrales, que pueden iluminar a casi 7 millones de argentinos, el pequeño Carem 25 abastecerá a sólo 100.000. No vino a resolver la crisis energética, sino que está pensado para ser el "showroom" de un concepto que se está poniendo de moda: las minicentrales nucleares con "seguridad inherente", que hoy están en el centro de interés. Rusia ya construyó una flotante, el barco Lermontov, de 100 megavatios, para dar potencia a costas remotas. Y planea otras once más.Debido a su simplicidad minimalista, el Carem fue despertando fanatismos. En su tránsito de la CNEA a Invap, y de regreso a la CNEA, el proyecto fue reclutando una guardia pretoriana de ingenieros, físicos y decisores que, a lo largo de 27 años, contra viento y marea, apostaron y aportaron a esta idea no sólo miles de horas/hombre de diseños y rediseños, sino de construcción y testeo de modelos físicos de todos sus combustibles, sistemas y subsistemas. Hasta se construyó un prototipo del prototipo, un minúsculo reactor nuclear (el RA-8) en Pilcaniyeu, Río Negro, únicamente para ensayar los combustibles del futuro Carem. Con la excavación de los cimientos y el presupuesto de 2012 ya aprobados, ahora los problemas son otros. Para la presidenta de la CNEA, la doctora Norma Boero, vienen de dos tipos: por una parte, hoy los elencos de la Comisión se componen de sexagenarios que saben mucho y de treintañeros brillantes, pero poco acostumbrados a trabajar en equipo.Por otro lado, hay multinacionales que ofrecen fortunas por llevarse la tecnología del Carem a casa. (Entre otras, en 2001, la compañía Hitachi vino a ver si se llevaba el proyecto.) "Si afuera apostaron a que no lo hacíamos, no los culpo. Pero se van a dar una sorpresa", gruñe, feliz, Francisco Boado Magan, gerente de proyecto. En dos años, Boado pasó de dirigir 11 personas a 150 especialistas, a los que se suman otros 150 expertos de otras gerencias. Hoy se lo ve vigilante, en medio de la polvareda de obra, con sus enormes brazos en jarras, entre un ir y venir de camiones, topadoras y grúas.El segundo Carem, a construirse en Formosa, tal vez llegue a los 150 megavatios (el consumo de 600.000 argentinos) y arroje luz sobre cuál será la potencia ideal para la fabricación en serie. La filosofía de seguridad pasiva (el núcleo se refrigera solo, sin bombas de agua) impone límites de tamaño que habrá que investigar.El Carem no es una joya de la abuela: es de los nietos. Como dijo un prócer de la CNEA, Carlos Aráoz, "el negocio nuclear es de tecnología. No pasa por iluminar lamparitas, sino empresas y cerebros"...