Galeu
Usuario (Argentina)

Resulta que el Ecce Homo de la iglesia de Borja (Zaragoza, España) estaba descascarado, húmedo y salitroso. Y Cecilia Giménez, de 81 años y católica, encaró, pura fe y buenas intenciones, su restauración. Conmueve imaginarla tratando de corregir el error anterior con una nueva pincelada que, oh, horror, sólo agranda el error hasta que ya no se puede hablar de una restauración: lo que hizo doña Cecilia sólo puede verse como un desastre. O como una nueva obra . Para muchos, el Cristo de Cecilia ya es un ícono pop. Eso opinan, entre otros, famosos españoles como el director de cine Alex de la Iglesia y el escritor Jesús Ferrero, quien dijo que “se ha atrevido a consumar lo que Picasso nunca consumó: modificar un ‘clásico’ interviniendo directamente sobre la tela y convirtiendo una obra de arte en otra”. El que apoyaría a Cecilia sería Duchamp: el francés que cambió la historia del arte con un mingitorio dijo que “no son los pintores sino los espectadores quienes hacen los cuadros”. Ninguna otra obra tuvo tantos espectadores en dos días.