Gabi_Theis92
Usuario
No lo se....jamas olvidare ese dia,mis padres me dicen que estoy loca,mis amigos no me hablan,mis profesores no me quieren ni ver,hola,soy Stephania Romero,una chica de 15 años internada en un manicomio,hoy les contare una pequeña historia sobre el...GTA San Andreas....era un dia normal,lo que recuerdo es que era un 18/12/07 ese dia...mis padres me compraron un juego que decian que era muy bueno llamado "GTA San Andreas" y lo quise probar ese dìa,prendi mi pc y instale el juego,todo iva normal y empezo el juego normalmente,lo extraño es que CJ no aparecio en el aeropuerto,aparecio en una casa muy extraña llamada "Palacio de Crack" o eso fue lo que recorde,vi la intro y en vez de aparecer en la zona ballas apareci en esa extraña casa,tenia que ir hasta donde un hombre llamado "Big Smoke" subi la primera escalera y....aparecio un Grove colgado,segui caminando con un poco de miedo y preocupacion pero no me importo mucho,llegue al otro piso y me aparecio un ballas,ya me estaba asustando un poco,hasta que encontre a un tio con un sueter tapandose en la cara que le dijo a CJ "No pases mas de aqui,tus amigos y enemigos lo intentaron pero no pudieron..." yo sin importancia pase al otro piso y me dijo en la pantalla "ESTAS SEGUR@ DE QUE QUIERES SEGUIR DESDE AQUI?" yo acepte y me dijo "SEGUR@" yo acepte y subi hasta que llegue a una habitacion con maquinas muy extrañas y decia en la pared con letra negra "YO TE LO ADVERTI" y segui,cuando llegue a la habitaciòn de Big Smoke encontre a Ryder sin una pierna y un ojo tirado en el piso y a Sweet colgado con las manos clavadas,los pies y el estomago,como Jesucristo fue crucificado,me asuste y segui,me encontre a "Big Smoke" y dijo,"TE HAN ADVERTIDO QUE NO PASARAS POR AQUI Y LO HICISTES,ELLOS SUFRIERON POR TI" CJ Aparecio llorando lagrimas de sangre y le dijo a Smoke "QUE LES HICISTES GIL.IPOLLAS?" y Smoke le disparo,llegue alfin a la casa de CJ pero lo raro fue que...nadie estaba en su casa,su mamà paso rapido por su casa hacia la cocina y enfocaron la camara en la habitacion de CJ,aparecio CJ muerto sonriendome y con los ojos abiertos y en la pantalla salio "Game Over" se apago la pc y nunca quiso prender mas,lo meti en la pc de mi hermano y se apago la PC y se prendio y decia "Esta Computadora no tiene memoria para abrir" saque el juego y cuando lo vi no tenia la misma carcasa que tenia,devolvi el juego y le conte a mis padres,ellos me dijeron loca que estaba alucinando,me llevaron al psicologo y le conte,me llevaron a un hospital y no encontraron remedio para mi,hoy 18/12/2010 que pasaron 3 años,te estoy diciendo esto,mi computadora se reinicia sin razon alguna y me sale el mensaje,nunca mas volvieron a ver al señor que vendio ese CD a mis padres,y la ultima victima que vivio esto fue un niño de 10 años que haora no esta vivo...solo no confies en los juegos que ves....
¿A ustedes no les dan miedo los osos de peluche? ¿No? Pues a mi si. Y todo por una experiencia hace ya un buen tiempo, aunque ese recuerdo sigue en mí, atormentandome. La cosa es la siguiente: Mi hermana solía tener un oso de peluche. Pero no cualquier oso de peluche. Éste, daba miedo…. mucho miedo, bueno, al menos a mi sí. No sé por qué, pero simplemente me ponía nerviosa verlo. Era negro. Negro como la ceniza. Su cara era blanca, y parecía que no debía ir en ese cuerpo de oso de peluche. Tenía unos ojos… unos ojos tan realistas… Desde que se lo regalaron a mi hermana tenía un mal presentimiento (Ella apenas era una bebé, mientras yo solo tenía 4 años). En ese entonces teníamos uno de esos “perros aspiradora”, es decir, que se comía todo lo que se encontrara a su paso. Por esa razón, mi madre ponía el oso de peluche en una especie de repisa en la esquina de las escaleras para evitar que el perro intentara comer aquel oso. Así que cada vez que yo subía por las escaleras veía ese oso que me miraba con esa mirada tan perturbadora, que me seguía a cada paso que yo daba al subir las escaleras. Y esa no era la parte extraña. Lo extraño comenzó 5 años después. En ese entonces, mi hermana ya tenía alrededor de 6 y 7 años, mientras que yo ya tenía entre 9 y 10. A esa edad, mi hermana ya no le prestaba atención a aquel aterrador oso, así que mi madre lo guardó en una caja de juguetes mia y de mi hermana. El problema era que esa caja de juguetes estaba en MI cuarto. Pero como ya estaba lo suficientemente grande para dormir solo sin que mis padres me acompañaran a dormir, yo tenía que hacer todo por mí mismo: acomodar mi cama, ponerme la pijama, acostarme y apagar la luz para dormir. Así que aquella noche, mientras estaba a punto de conciliar el sueño, recordé que mi madre había sacado aquel oso de peluche, y lo había puesto encima de la caja de juguetes. Con eso, habían regresado a mi todos esos sustos que había causado aquel dichoso oso durante varios años atrás. Pero como yo ya estaba grande, y quería crecer y enfrentar mis miedos, solo tomé mi almohada, la sacudí y puse mi cabeza encima de ella. Cuando me iba a tapar con las sábanas, vi algo que me hizo perder el aliento: El oso de peluche ya no estaba encima de la caja de juguetes… estaba en el suelo, sentado, viéndome fíjamente. Me le quedé viendo por almenos 1 minuto, cuando bostecé y cerré mis ojos. Al abrirlos, vi al oso más cerca de mi cama, como si se estuviera acercando a mi… Miré a mi puerta, por si alguien fuera a entrar, y entonces lo ví… más cerca… ahora estaba al borde de mi cama. Casi me desmayo del terror… cuando parpadé…. ¡Ya no estaba ahí! ¡Se había ido! Miré a mi alrededor para ver si había ido a algún lado. No lo ví. Respiré aliviado y recosté mi cabeza sobre mi almohada cerrando lo ojos. Cuando miré al techo… ahí estaba él… en la cabecera de mi cama, viéndome fíjamente. Grité, mientras el oso caía hacia mi cara. Nunca volveré a ver un oso de peluche de la misma manera. Después de todo lo sucedido, mi madre escondió al oso en su cuarto. Unos años después, decidí acabar con mis temores, y lo quemé en mi chimenea. Verlo consumirse en cenizas fue lo más fratificante que pude ver en mi vida. Viví mi adolescencia como cualquiera: Fiestas, [email protected], novios. Lo único que me espantó casi tanto como aquella experiencia con el oso fue una escena de una película de la cuál no recuerdo el nombre, pero en esa escena, salía un bebe que me espantó casi a morir. En fin, han pasado los años, y ahora tengo 19. Mi familia y yo nos mudamos, y a mi me tocó mover varias cosas de la vieja casa al camión de mudanzas. Al llegar a nuestra nueva casa, sentí un aire de paz y tranquilidad, como si hubiera vuelto a nacer, como si mis malas experiencias se fueran. Así que empecé a desempacar. Planeaba comenzar con mi cuarto, pero mi madre me dijo que debía ayudarla con la sala primero. Después de un largo (y agotador) tiempo acomodando y desempacando, tomé una última caja de la sala y la abrí. Ahí había una repisa de madera. No recuerdo haberla empacado, seguro y fue mi madre o mi hermana. Así que la tomé, la acomodé en una esquina de las escaleras, y volví a las cajas para tomar la televisión de mi cuarto y subirla. Al ver las escaleras, vi horrorizada a aquel oso de peluche, sentado… y mirándome…