GABUTERIMON
Usuario (Argentina)

hola este es mi segundo post (el primero fue un fracaso) hace un mes encontre en una pagina un texto que explicaba una teoria muy convincente de unos cientificos australianos y espero que lo disfruten (si tienen creencia en otra cosa esta bien, pero no se burlen) Dos científicos australianos acaban de dar al mundo la solución del inquietante enigma que azota al imaginario colectivo desde los años 60. Grandes desapariciones de barcos enteros sin dejar rastro, aviones que dejan de transmitir para siempre, personas que no han vuelto a ser vistas nunca más. Todo un mundo de misteriosas volatilizaciones que ha generado numerosa literatura sensacionalista tratando de llevar estos sucesos al terreno de lo sobrenatural. Sin embargo, la ciencia, lenta pero implacablemente, ha llegado a la resolución del misterio y golpea las ilusiones de todos aquellos que gustan de los mitos, explicando la realidad de estas desapariciones desde un punto de vista racional y físico. El Triángulo de las Bermudas es conocido por grandes y pequeños. Forma parte de la cultura de la sociedad occidental desde hace muchos años, porque en aquella región han sucedido extrañas desapariciones que nunca han podido ser explicadas científicamente. Barcos enteros se han volatilizado sin dejar rastro, tanto de pasajeros como de combate. Lo mismo con los aviones, cuyas comunicaciones se cortan de modo abrupto y nunca más se vuelve saber nada de ellos. Igualmente han caído aeronaves comerciales como cazas de guerra, sin distinción. Esta casuística sin explicar ha elevado esta zona a la categoría de leyenda, cosa que han aprovechado muchos para hablar de extraterrestres, anomalías temporales o fuerzas espectrales que afirman son las que han provocado todas estas desapariciones Sin embargo, dos científicos australianos aseguran haber resuelto definitivamente el misterio del Triángulo de las Bermudas, que por cierto, no era único en el mundo. Ivan Sanderson ya había identificado varias zonas de similares características donde ocurrían fenómenos extraños aparejados a grandes desapariciones. Estas zonas se ubicaban en un área (más como círculos que como triángulos) del Mar de Japón y otra en el Mar del Norte. Estos expertos en el fondo marino achacan las desapariciones a la existencia de grandes bolsas de hidratos de metano. Constatan la presencia de antiguos sitios donde se han producido erupciones que generan enormes burbujas de metano que crecen de forma geométrica a medida que ganan altura. Cuando la macro-burbuja llega hasta la superficie hace que cualquier barco que pase por encima pierda completamente sus propiedades de flotabilidad, haciendo que la nave se hunda de pronto y sin dar la posibilidad a sus pasajeros de escapar del desastre. Se trata de una simple cuestión de diferencia de densidades. Si la burbuja es lo suficientemente grande y posee una densidad suficientemente alta, alcanza también el espacio aéreo para atrapar en vuelo a los aviones que cruzan por su esfera de influencia, provocando igualmente la inmediata precipitación del aparato al fondo del mar, sin posibilidad de predecirlas. Las aeronaves víctimas de estas burbujas asesinas pierden los motores o se les incendian y caen en picado para desaparecer sin dejar rastro ni pista alguna que nos permita deducir que ha sucedido con ellos. El profesor Joseph Monaghan ha investigado la hipótesis con David May, de la Universidad de Monash en Melbourne (Australia) y han puesto a trabajar un avanzado sistema de ordenadores para comprobar su teoría. El programa, basado en los principios científicos de la dinámica de fluidos, reprodujo todas las variables, entre ellas la velocidad de una burbuja gigante de metano, su presión y la densidad del gas y el agua circundante. Los resultados impresionaron por su capacidad de explicar el fenómeno. Además, la presencia de metano inflamable explicaría también los testimonios de mucha gente que asegura haber visto explosiones o fuentes de luz en la superficie y el fondo del mar que comprende esa región. Todo cuadra a la perfección. La evidencia de este descubrimiento ha sido publicada en un artículo del American Journal of Physics. SI LAS FOTOS NO APARECEN POR FAVOR ME AVISAN ¿SI?
Todos identifican esos molinos gigantes cuando los ven pero ¿que tan eficientes son o que tan costosas son? El viento es una de las fuentes de energía más limpias que podemos aprovechar, sin embargo, existen algunos límites. En general, las turbinas de viento son costosas, requieren ser ubicadas en lugares específicos, y como si fuera poco, la ley de Betz les impone una eficiencia inferior al 60 por ciento. Aún así, una empresa llamada Saphon, estacionada en Túnez, cree tener la solución para superar a todas estas barreras: Saphonian Zero Blade, una turbina de viento que no utiliza aspas. Son útiles, pero no perfectas. Las turbinas de viento pueden recoger energía generando un impacto mucho menor en comparación con otras tecnologías, y aún así, requieren de un despliegue cuidadosamente planeado. En primer lugar, una turbina de viento no es algo que se pueda ensamblar a la ligera. Algunas fuentes hablan de 3.5 millones de dólares por una turbina de dos megavatios, aunque los costos deben variar según la economía local. Después está la ubicación: Una turbina de viento instalada en una zona incorrecta puede generar pérdidas (lo cual lleva a subsidios y otras distorsiones del mercado energético) y/o molestar a los residentes locales, porque al final nadie quiere a un ventilador gigante girando cerca. Y para rematar, tenemos a la ley de Betz. Para alcanzar una eficiencia del 100 por ciento, la velocidad del viento debe reducirse a cero al llegar a la turbina, lo cual choca con la necesidad de que el viento salga de la turbina. La ley de Betz determina que el máximo teórico de eficiencia que puede alcanzar una turbina es del 59.3 por ciento, pero en la práctica, el número es más bajo todavía. De acuerdo a la gente de Saphon, son las aspas las responsables directas de todas estas limitaciones, y su sistema de turbinas Saphonian Zero Blade ha sido diseñado para acabar con ellas. Al dejar las aspas de lado y adoptar un concepto similar al de la vela de un bote, una turbina Saphonian puede quebrar la ley de Betz y alcanzar una eficiencia 2.3 veces mayor a la de una turbina de viento convencional. También se eliminan las pérdidas ocasionadas por los límites tanto aerodinámicos como mecánicos, lo que a la vez lleva a un menor costo de fabricación. Al eliminar los componentes más costosos en una turbina de viento, el diseño Saphonian sería un 45 por ciento más barato de producir. Otro aspecto para destacar de las turbinas Saphonian es que reducen notablemente las vibraciones y las emisiones acústicas. Se dice que las vibraciones de las aspas en una turbina convencional pueden causar diferentes molestias a aquellos que viven cerca de ellas (una declaración que está siendo disputada en varios frentes), pero esto no sucede con Saphonian. La gente de Saphon ha expresado su interés en encontrar socios que permitan llevar a su diseño (actualmente en segunda fase de prototipos) a un nivel de producción en masa. Mayor eficiencia, menor costo, más seguridad y menos mantenimiento. El diseño Saphonian parece mágico, y tal vez lo sea, pero me gustaría ver lo antes posible si cumple con lo que promete.