FleLu
Usuario (Argentina)

La discriminación de la mujer en nuestra sociedad se hace notar en todos los ámbitos y dimensiones de nuestra sociedad. En el ámbito de los medios de comunicación, la discriminación también se hace patente sobre todo en la publicidad. Podemos hablar, por tanto de un tipo de publicidad que muestra a la mujer en un plano de inferioridad, discriminación y desigualdad respecto al hombre en distintos ámbitos sociales: es la publicidad sexista. Definición de publicidad sexista.- “Denominamos Publicidad Sexista a la que representa a las mujeres de forma indigna, bien utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo como un objeto sin relación directa con el producto que se pretende promocionar o bien utilizando su imagen asociada a comportamientos tradicionalmente asignados a las mujer de forma discriminatoria, que pueda generar violencia contra ellas” Estereotipos de la mujer en la publicidad Al hilo de la anterior definición, la mujer aparece frecuentemente en la publicidad reproduciendo una serie de papeles asumidos por la tradición como exclusivos de ellas y en una relación de inferioridad con los del hombre. Análisis de anuncios sexistas A continuación aparecen distintos ejemplos de publicidad sexista en los que puedes apreciar las características anteriormente descritas: La campaña de Guaraná resultó ser de las más denunciadas durante el 2002 Axe es otra de las firmas que se encuentran en el top del ránking de quejas El anuncio de un lubricante para motos sirvió para exhibir a una mujer frotándose los pechos con el producto. “Haz lo que quieras con ello. Te sugerimos que lo pongas en tu moto”, dice el eslogan Además de exhibir el cuerpo de una mujer sin venir a cuento, este anuncio de bebida hace apología de la violencia contra la mujer. http://iesdolmendesoto.org/coeducacion/mujeres_en_la_publicidad/index.html
Los programas de “chimentos” se basan en la vida ajena de los famosos o de los “nuevos mediáticos” y no hacen crítica y periodismo de espectáculo, como indica el género de dicha transmisión. Actualmente hay una transformación en los programas de espectáculos actuales y aquellos primeros programas de crítica del espectáculo de décadas anteriores. Es decir, cambio el formato de este tipo de información de chimentos de famosos por realitys que sacan a la luz ofensas y miserias con los nuevos escándalos entre distintos personajes, no muy conocidos. El filosofo español Gustavo Bueno, en “Telebasura y Democracia” (2002) afirma que este tipo de programas que se caracterizan por su mala calidad de forma y contenido, en los que prima la chabacanería, la vulgaridad, el morbo y, a veces, incluso la obscenidad y el carácter pornográfico se denominan televisión basura. Estas emisiones se dedican exclusivamente a la farándula y a entrevistas a estos nuevos mediáticos para entretener al publico que pasa sus tardes acompañado de estos nuevos culebrones. Estas transmisiones no sólo viven de rumores sino que inventan “famosos” con vocación para el show mediático. Se abocan a construir celebridades dudosas, que saltan de un canal a otro, haciendo escándalos, al igual que en las revistas del género. La periodista de espectáculos Susana Rocasalvo, sostiene: “un mediático es aquel que le gusta el reconocimiento publico mas que el dulce de leche, y si pueden ganar plata mejor. Es aquella persona que habla, opina y no mide sus limites.” El comentarista de entretenimientos Marcelo Polino afirma que es un neologismo que creo el en el 2000 para definir a las personas que tienen ganas de contar sus intimidades en la televisión, que les gustar estar en los medios. La figura mediática en cuestión debe estar dispuesta a ser interpelada y responder sin recato, acerca de todo tipo de asuntos íntimos propios y, mejor aún, si son ajenos. Los asuntos en cuestión suelen ser peleas públicas con “ex”, ya sean maridos/ esposas, parejas, amigos/ as o colegas, discrepancias contractuales, confidenciales y/ o habladurías de índole diversa. Sin embargo, el requisito es cuidar la apariencia física de forma impactante, y esto demanda algún tipo de intervención quirúrgica. Las mujeres se muestran en poses ante la cámara. Coquetean. Sus cuerpos hablan, se tocan el pelo. Importa más la figura (estética) que la celebridad. En cambio los varones requieren de una alta dosis de audacia y certeza en sus desplantes. En algunos casos inclusive, la sensibilidad sirve para atraer la cámara. Podríamos decir que una de las prácticas actuales más habituales de la televisión es la de reducir la mujer a “objeto”, es decir “cosificarla”. Dentro de todo el contenido televisivo la mujer está despersonalizada, sin identidad propia, sólo pone su cuerpo y belleza al servicio de la satisfacción de los varones. En este ciclo especialmente utilizan a la mujer con un significado sexual, sirve como llamada de atención al sexo masculino. Su imagen aparece simplemente como adorno o vehículo de promoción del programa, su apariencia sirve como reclamo erótico. Así pues, primero atrae la mirada del espectador varón para traspasar posteriormente su atención al verdadero objeto, el programa. Sin embargo, estos “lugares” de la mujer en la televisión aparecen cada vez mas socialmente aceptados. En estos programas muestran a las mujeres como objeto sexual, es decir, usan el cuerpo femenino para la venta del programa a modo de reclamo publicitario. El problema es que el sexo vende y en la sociedad occidental el sexo está atribuido hacia los hombres, las mujeres son las víctimas de la situación. Pese a los logros conseguidos por la mujer, estos programas quieren llegar a los televidentes dando la imagen de la muchacha que pone de manifiesto sólo su vertiente erótico-sexual, lo que hace de la dama un objeto de uso para el hombre. Con este mensaje ella misma se convierte, al aceptarlos, en objeto de deseo. En este mundo la estética y la belleza física son más importantes que la misma cultura. Los programas de televisión no hacen un recorrido por la obra de cada uno de los artistas, no la analizan, ni la describen. El fin que persiguen es el placer, es solo la belleza expresiva. http://blogs.clarin.com/varios/2010/01/12/la-mujer-un-objeto-sexual/
Las mujeres independientes, esas féminas que mucho discrepan con las de antaño, vienen a romper con el machismo instaurado en la sociedad haciéndose su lugar y no sometiéndose ante los mandatos de los otros. Se imponen y dan a conocer su voluntad, se rebelan y no necesitan de un marido para sentirse completas ni para salir adelante. Sus metas en la vida mayormente están enfocadas a su propio bienestar, estudian, trabajan, tienen una carrera y saben defenderse por sí mismas. Son féminas más semejantes a los hombres, no permiten que se las mantenga, tienen iniciativa propia, son hábiles, emprendedoras y predispuestas. Para ellas es más difícil encontrar pareja ya que lamentablemente la mayoría de los hombres tiene el machismo instaurado en su conciencia lo que los hace buscar compañeras que no regañen, ni les contradigan, mujeres dóciles que sólo se ocupen del hogar, los niños y la comida. El estereotipo de una fémina independiente es muy diferente, por ello es que son las mejores parejas, ellas luchan hombro a hombro con quien las acompañe en el sendero de la vida. Son las damas más divertidas, interesantes y estimulantes. Además de poseer la belleza y sensualidad del género no ocultan su inteligencia y gritan a viva voz sus deseos. Son pasionales, mentales y capaces de luchar con uñas y dientes por lo que desean o creen justo. http://www.femenino.info/05-08-2009/mujer/la-mujer-independiente