F

Flavia_87

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 may 2011Último post: 30 ene 2017
10
Posts
511
Puntos totales
16
Comentarios
Maestra
Maestra
ArteporAnónimo3/12/2012

Comparto con ustedes un mensaje que me enviaron y que me gusto mucho. Para las personas que desvalorizan el trabajo y el rol docente. Soy maestra Me preguntaron en la calle: -¿Qué profesión tienes? Y yo le contesté: -Soy maestra, esa persona mirándome con extrañas expresiones en su rostro se rio y expresó en voz baja: - Te la pasas jugando con temperas y plastilina… Yo con mi cara bien en alto dije con firmeza: -Si... Soy Maestra... No trabajo en una empresa pero si en un espacio donde le brindó amor equitativo a muchos niños. No poseo radio, pero si un sin fin de canciones para incentivar y motivar... No discrimino, estoy capacitada para atender cualquier necesidad especial educativa. No soy payasa, pero puedo alegrar el día a día de los niños. No soy jefe, pero tu hijo me ve como un líder y soy su modelo a seguir. No soy psicóloga, pero puedo hacer que tu hijo crea en si mismo. No soy doctor, pero mis besos curan todos los dolores. No tengo horario de trabajo, pues mientras tú ves televisión y duermes, algunas estamos planificando para que tu hijo tenga el mejor aprendizaje. No soy portera, pero cuando abro la puerta de mi salón sus ojos brillan y en sus rostros se empiezan a dibujar sonrisas. No soy arquitecto para construir edificios, pero si construyó sueños y valores que son fundamentales en sus primeros años de vida. No soy vendedora, aunque un vendedor gana más que yo, yo propicio y regalo mis ideas innovadoras. No juego con los niños, participo en la construcción de su propio aprendizaje. No juego con plastilina, propicio actividades lúdicas, para el razonamiento lógico matemático. Y estoy orgullosa de ser maestra.

10
0
A
Arcoiris - Poema de Mario Benedetti
ArteporAnónimo7/24/2012

Arcoiris A veces por supuesto usted sonríe y no importa lo linda o lo fea lo vieja o lo joven lo mucho o lo poco que usted realmente sea sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo su boca de morder su mentón de capricho sus pómulos fragantes sus párpados su miedo sonríe y usted nace asume el mundo mira sin mirar indefensa desnuda transparente y a lo mejor si la sonrisa viene de muy de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse sin desesperarse sin convocar la muerte ni sentirse vacía llorar sólo llorar entonces su sonrisa si todavía existe se vuelve un arco iris. Mario Benedetti

59
0
¿
¿Por qué el amor es ciego la locura lo acompaña?
ArteporAnónimo6/19/2011

¿Por qué el amor es ciego la locura siempre lo acompaña? Cuenta que una vez se reunieron en algún lugar de la tierra todos los sentimientos, y cualidades de los hombres. Cuando el “aburrimiento” había bostezado por tercera vez, “la locura”, como siempre tan loca, les propuso: -Vamos a jugar a las escondidas? - “la intriga” levanto la ceja muy intrigada, y “la curiosidad” sin poder contenerse contesto: -¿A las escondidas? ¿Y cómo es? -Es un juego - explicó “la locura”- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno, hasta un millón… mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre tomara mi lugar para continuar el juego. “El entusiasmo” bailó secundado por “la euforia”, “la alegría” dio tantos saltos que terminó por convencer a “la duda”, e incluso a “la apatía”.Pero no todos quisieron participar; “la verdad” prefirió no esconderse. ¿Para qué?, si al final siempre la hallaban, y “la soberbia” opinó que era un juego muy tonto, (en el fondo lo que le molestaba es que la idea no hubiese sido de ella) y “la cobardía” prefirió no arriesgarse… -Uno, dos, tres… comenzó a contar “la locura”. La primera en esconderse fue “la pereza”, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra en el camino. “La fe” subió al cielo, “la envidia” se escondió tras la sombra del “triunfo”, que con su propio esfuerzo había subido a la copa de un árbol muy alto. “La generosidad” casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. ¿Qué si un lago cristalino? ideal para “la belleza”, ¿que si una ráfaga de viento? ideal para “la libertad”… así termino ocultándose en un rayito de sol. “El egoísmo”, en cambio, encontró un buen sitio desde el principio, cómodo, ventilado pero solo para el! “La mentira”, se escondió en el fondo del océano, (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris); “la pasión” y “el deseo” en el centro de los volcanes. “El olvido”… se me olvido donde… Cuando “la locura” contaba 999.999… “el amor” aún no había encontrado sitio, pues estaban todos ocupados… hasta que diviso un rosal y enternecido decidió esconderse entre las flores. -Un millón!!! - contó “la locura”, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue “la pereza” solo a tres pasos de una piedra; después se escucho “la fe” discutiendo con dios en el cielo sobre teología, y “la pasión” y “el deseo” los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a “la envidia” y claro, así pudo deducir donde estaba “el triunfo”. “El egoísmo” no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite que resulto ser un nido de abejas. De tanto caminar sintió sed, y ahí encontró a “la belleza”, y “la duda” fue más fácil, en un costado aun si resolver donde esconderse. Así fue encontrando a todos, “la angustia” en una cueva oscura, al “olvido” que ya se le había olvidado que estaba jugando, pero solo “el amor” no aparecía…. “La locura” busco detrás de cada árbol, en la cima de las montañas, y cuando estaba a punto de rendirse diviso un rosal y las rosas… y tomó una horquilla y empezó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escucho! Las espinas habían herido los ojos al “amor”…"La locura" no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugo a las escondidas en la tierra… “El amor es ciego y lo acompaña siempre la locura”

26
13
F
Fragmento de "El principito" Cap. XXI
ArteporAnónimo6/11/2011

Fragmento de El Principito Autor: Antoine De Saint-Exupéry XXI Entonces apareció el zorro. -Buenos días -dijo el zorro. -Buenos días -respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta, pero no vio nada. -Estoy acá -dijo la voz- bajo el manzano... -¿Quién eres? -dijo el principito-. Eres muy lindo... -Soy un zorro -dijo el zorro. -Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-. ¡Estoy tan triste!... -No puedo jugar contigo -dijo el zorro-. No estoy domesticado. -¡Ah! Perdón -dijo el principito. Pero, después de reflexionar, agregó: -¿Qué significa «domesticar»? -No eres de aquí -dijo el zorro-. ¿Qué buscas? -Busco a los hombres -dijo el principito-. ¿Qué significa «domesticar»? -Los hombres -dijo el zorro- tienen fusiles y cazan. Es muy molesto. También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas? No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»? -Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro-. Significa «crear lazos». -¿Crear lazos? -Sí -dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo... -Empiezo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... Creo que me ha domesticado... -Es posible -dijo el zorro-. ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas...! -¡Oh! No es en la Tierra -dijo el principito. El zorro pareció muy intrigado: -¿En otro planeta? -Sí. -¿Hay cazadores en ese planeta? -No. -¡Es interesante eso! ¿Y gallinas? -No. -No hay nada perfecto -suspiró el zorro. Pero el zorro volvió a su idea: -Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo... El zorro calló y miró largo tiempo al principito: -¡Por favor... domestícame! -dijo. -Bien lo quisiera -respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas. -Sólo se conocen las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame! -¿Qué hay que hacer? -dijo el principito. -Hay que ser muy paciente -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca... Al día siguiente volvió el principito. -Hubiese sido mejor venir a la misma hora -dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Los ritos son necesarios. -¿Qué es un rito? -dijo el principito. -Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días: una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones. Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida: -¡Ah!... -dijo el zorro-. Voy a llorar. -Tuya es la culpa -dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara... -Sí-dijo el zorro. -¡Pero vas a llorar! -dijo el principito. -Sí-dijo el zorro. -Entonces, no ganas nada. -Gano -dijo el zorro-, por el color de trigo. Luego, agregó: -Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto. El principito se fue a ver nuevamente a las rosas: -No sois en absoluto parecidas a mi rosa: no sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo. Y las rosas se sintieron bien molestas. -Sois bellas, pero estáis vacías -les dijo todavía-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Puesto que ella es mi rosa. Y volvió hacia el zorro: -Adiós -dijo. -Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. -Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el principito, a fin de acordarse. -El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante. -El tiempo que perdí por mi rosa... -dijo el principito, a fin de acordarse. -Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa... -Soy responsable de mi rosa... -repitió el principito, a fin de acordarse.

35
6
"
"El tamaño de las personas" William Shakespeare
ArteporAnónimo7/13/2011

El tamaño de las personas Los… Tamaños varían conforme el grado de compromiso… Una persona es enorme para uno, cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente. Es pequeña cuando solo piensa en si misma, y le hace creer a los otros que piensa en ellos cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que demostrar lo que es mas importante entre dos personas: La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y asimismo el amor Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto con vos… Cuando trata de entenderte aunque no piensen igual Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que espera de si misma. Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés. Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se deja manejar…. Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, puede crecer o disminuir en un corto espacio de tiempo. Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande. Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo. Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…de muchos… Una acción correcta puede enaltecer a otros Es difícil convivir con esta elasticidad: las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos. Ya que nosotros juzgamos a través de centímetros y metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades de expectativas y frustraciones. Una persona es única al extender la mano, y al recogerla inesperadamente, se torna otra. El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los falsamente llamados diplomáticos No es la altura, ni el peso, ni la belleza ni un titulo o mucho dinero lo que que convierte a una persona en grande… es, su honestidad, su decencia…su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás Por su sensibilidad sin tamaño… William Shakespeare

35
0
E
El ruiseñor y la rosa- Oscar Wilde
ArteporAnónimo1/30/2017

-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante-, pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín. Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado. -¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante. Y sus bellos ojos se llenaron de llanto. -¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja. -He aquí, por fin, el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Le he cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente. -El príncipe da un baile mañana por la noche -murmuraba el joven estudiante-, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón. -He aquí el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Sufre todo lo que yo canto: todo lo que es alegría para mí es pena para él. Realmente el amor es algo maravilloso: es más bello que las esmeraldas y más raro que los finos ópalos. Perlas y rubíes no pueden pagarlo porque no se halla expuesto en el mercado. No puede uno comprarlo al vendedor ni ponerlo en una balanza para adquirirlo a peso de oro. -Los músicos estarán en su estrado -decía el joven estudiante-. Tocarán sus instrumentos de cuerda y mi adorada bailará a los sones del arpa y del violín. Bailará tan vaporosamente que su pie no tocará el suelo, y los cortesanos con sus alegres atavíos la rodearán solícitos; pero conmigo no bailará, porque no tengo rosas rojas que darle. Y dejándose caer en el césped, se cubría la cara con las manos y lloraba. -¿Por qué llora? -preguntó la lagartija verde, correteando cerca de él, con la cola levantada. -Si, ¿por qué? -decía una mariposa que revoloteaba persiguiendo un rayo de sol. -Eso digo yo, ¿por qué? -murmuró una margarita a su vecina, con una vocecilla tenue. -Llora por una rosa roja. -¿Por una rosa roja? ¡Qué tontería! Y la lagartija, que era algo cínica, se echo a reír con todas sus ganas. Pero el ruiseñor, que comprendía el secreto de la pena del estudiante, permaneció silencioso en la encina, reflexionando sobre el misterio del amor. De pronto desplegó sus alas oscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el bosque como una sombra, y como una sombra atravesó el jardín. En el centro del prado se levantaba un hermoso rosal, y al verle, voló hacia él y se posó sobre una ramita. -Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces. Pero el rosal meneó la cabeza. -Mis rosas son blancas -contestó-, blancas como la espuma del mar, más blancas que la nieve de la montaña. Ve en busca del hermano mío que crece alrededor del viejo reloj de sol y quizá el te dé lo que quieres. Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía entorno del viejo reloj de sol. -Dame una rosa roja -le gritó -, y te cantaré mis canciones más dulces. Pero el rosal meneó la cabeza. -Mis rosas son amarillas -respondió-, tan amarillas como los cabellos de las sirenas que se sientan sobre un tronco de árbol, más amarillas que el narciso que florece en los prados antes de que llegue el segador con la hoz. Ve en busca de mi hermano, el que crece debajo de la ventana del estudiante, y quizá el te dé lo que quieres. Entonces el ruiseñor voló al rosal que crecía debajo de la ventana del estudiante. -Dame una rosa roja -le gritó-, y te cantaré mis canciones más dulces. Pero el arbusto meneó la cabeza. -Mis rosas son rojas -respondió-, tan rojas como las patas de las palomas, más rojas que los grandes abanicos de coral que el océano mece en sus abismos; pero el invierno ha helado mis venas, la escarcha ha marchitado mis botones, el huracán ha partido mis ramas, y no tendré más rosas este año. -No necesito más que una rosa roja -gritó el ruiseñor-, una sola rosa roja. ¿No hay ningún medio para que yo la consiga? -Hay un medio -respondió el rosal-, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo. -Dímelo -contestó el ruiseñor-. No soy miedoso. -Si necesitas una rosa roja -dijo el rosal -, tienes que hacerla con notas de música al claro de luna y teñirla con sangre de tu propio corazón. Cantarás para mí con el pecho apoyado en mis espinas. Cantarás para mí durante toda la noche y las espinas te atravesarán el corazón: la sangre de tu vida correrá por mis venas y se convertirá en sangre mía. -La muerte es un buen precio por una rosa roja -replicó el ruiseñor-, y todo el mundo ama la vida. Es grato posarse en el bosque verdeante y mirar al sol en su carro de oro y a la luna en su carro de perlas. Suave es el aroma de los nobles espinos. Dulces son las campanillas que se esconden en el valle y los brezos que cubren la colina. Sin embargo, el amor es mejor que la vida. ¿Y qué es el corazón de un pájaro comparado con el de un hombre? Entonces desplegó sus alas obscuras y emprendió el vuelo. Pasó por el jardín como una sombra y como una sombra cruzó el bosque. El joven estudiante permanecía tendido sobre el césped allí donde el ruiseñor lo dejó y las lágrimas no se habían secado aún en sus bellos ojos. -Sé feliz -le gritó el ruiseñor-, sé feliz; tendrás tu rosa roja. La crearé con notas de música al claro de luna y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Lo único que te pido, en cambio, es que seas un verdadero enamorado, porque el amor es más sabio que la filosofía, aunque ésta sea sabia; más fuerte que el poder, por fuerte que éste lo sea. Sus alas son color de fuego y su cuerpo color de llama; sus labios son dulces como la miel y su hálito es como el incienso. El estudiante levantó los ojos del césped y prestó atención; pero no pudo comprender lo que le decía el ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros. Pero la encina lo comprendió y se puso triste, porque amaba mucho al ruiseñor que había construido su nido en sus ramas. -Cántame la última canción -murmuró-. ¡Me quedaré tan triste cuando te vayas! Entonces el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que ríe en una fuente argentina. Al terminar la canción, el estudiante se levantó, sacando al mismo tiempo su cuaderno de notas y su lápiz. “El ruiseñor -se decía paseándose por la alameda-, el ruiseñor posee una belleza innegable, ¿pero siente? Me temo que no. Después de todo, es como muchos artistas: puro estilo, exento de sinceridad. No se sacrifica por los demás. No piensa más que en la música y en el arte; como todo el mundo sabe, es egoísta. Ciertamente, no puede negarse que su garganta tiene notas bellísimas. ¿Que lástima que todo eso no tenga sentido alguno, que no persiga ningún fin práctico!” Y volviendo a su habitación, se acostó sobre su jergoncillo y se puso a pensar en su adorada. Al poco rato se quedo dormido. Y cuando la luna brillaba en los cielos, el ruiseñor voló al rosal y colocó su pecho contra las espinas. Y toda la noche cantó con el pecho apoyado sobre las espinas, y la fría luna de cristal se detuvo y estuvo escuchando toda la noche. Cantó durante toda la noche, y las espinas penetraron cada vez más en su pecho, y la sangre de su vida fluía de su pecho. Al principio cantó el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una muchacha, y sobre la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo, canción tras canción. Primero era pálida como la bruma que flota sobre el río, pálida como los pies de la mañana y argentada como las alas de la aurora. La rosa que florecía sobre la rama más alta del rosal parecía la sombra de una rosa en un espejo de plata, la sombra de la rosa en un lago. Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas. -Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada. Entonces el ruiseñor se apretó más contra las espinas y su canto fluyó más sonoro, porque cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y de una virgen. Y un delicado rubor apareció sobre los pétalos de la rosa, lo mismo que enrojece la cara de un enamorado que besa los labios de su prometida. Pero las espinas no habían llegado aún al corazón del ruiseñor; por eso el corazón de la rosa seguía blanco: porque sólo la sangre de un ruiseñor puede colorear el corazón de una rosa. Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretase más contra las espinas. -Apriétate más, ruiseñorcito -le decía-, o llegará el día antes de que la rosa esté terminada. Entonces el ruiseñor se apretó aún más contra las espinas, y las espinas tocaron su corazón y él sintió en su interior un cruel tormento de dolor. Cuanto más acerbo era su dolor, más impetuoso salía su canto, porque cantaba el amor sublimado por la muerte, el amor que no termina en la tumba. Y la rosa maravillosa enrojeció como las rosas de Bengala. Purpúreo era el color de los pétalos y purpúreo como un rubí era su corazón. Pero la voz del ruiseñor desfalleció. Sus breves alas empezaron a batir y una nube se extendió sobre sus ojos. Su canto se fue debilitando cada vez más. Sintió que algo se le ahogaba en la garganta. Entonces su canto tuvo un último destello. La blanca luna le oyó y olvidándose de la aurora se detuvo en el cielo. La rosa roja le oyó; tembló toda ella de arrobamiento y abrió sus pétalos al aire frío del alba. El eco le condujo hacia su caverna purpúrea de las colinas, despertando de sus sueños a los rebaños dormidos. El canto flotó entre los cañaverales del río, que llevaron su mensaje al mar. -Mira, mira -gritó el rosal-, ya está terminada la rosa. Pero el ruiseñor no respondió; yacía muerto sobre las altas hierbas, con el corazón traspasado de espinas. A medio día el estudiante abrió su ventana y miró hacia afuera. -¡Qué extraña buena suerte! -exclamó-. ¡He aquí una rosa roja! No he visto rosa semejante en toda vida. Es tan bella que estoy seguro de que debe tener en latín un nombre muy enrevesado. E inclinándose, la cogió. Inmediatamente se puso el sombrero y corrió a casa del profesor, llevando en su mano la rosa. La hija del profesor estaba sentada a la puerta. Devanaba seda azul sobre un carrete, con un perrito echado a sus pies. -Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja -le dijo el estudiante-. He aquí la rosa más roja del mundo. Esta noche la prenderás cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos, ella te dirá cuanto te quiero. Pero la joven frunció las cejas. -Temo que esta rosa no armonice bien con mi vestido -respondió-. Además, el sobrino del chambelán me ha enviado varias joyas de verdad, y ya se sabe que las joyas cuestan más que las flores. -¡Oh, qué ingrata eres! -dijo el estudiante lleno de cólera. Y tiró la rosa al arroyo. Un pesado carro la aplastó. -¡Ingrato! -dijo la joven-. Te diré que te portas como un grosero; y después de todo, ¿qué eres? Un simple estudiante. ¡Bah! No creo que puedas tener nunca hebillas de plata en los zapatos como las del sobrino del chambelán. Y levantándose de su silla, se metió en su casa. “¡Qué tontería es el amor! -se decía el estudiante a su regreso-. No es ni la mitad de útil que la lógica, porque no puede probar nada; habla siempre de cosas que no sucederán y hace creer a la gente cosas que no son ciertas. Realmente, no es nada práctico, y como en nuestra época todo estriba en ser práctico, voy a volver a la filosofía y al estudio de la metafísica.” Y dicho esto, el estudiante, una vez en su habitación, abrió un gran libro polvoriento y se puso a leer. Oscar Wilde Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde3 (Dublín, Irlanda,3 entonces perteneciente al Reino Unido,1 16 de octubre de 1854-París, Francia, 30 de noviembre de 1900) fue un escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés.4 Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío; además, fue una celebridad de la época debido a su gran y aguzado ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas, sus obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.

0
0
"Pájaro enjaulado"
"Pájaro enjaulado"
ArteporAnónimo6/6/2011

…Que triste es tener alas y no poder volar… “Pájaro enjaulado” Un pájaro enjaulado en primavera sabe poderosamente bien que hay algo para lo cual serviría, siente poderosamente bien que hay algo que hacer, pero no puede hacerlo. ¿Qué será? No lo recuerda bien, luego, tiene ideas vagas y dice: “Los demás hacen sus nidos y tienen sus pequeños y los cuidan”; y luego se golpea el cráneo contra los barrotes de la jaula. Y la jaula queda ahí y el pájaro esta loco de dolor… “Ese es un holgazán”, dice otro pájaro que pasa, “ése es una especie de rentista”. Empero el prisionero vive y no muere, nada aparece por fuera de lo que le pasa por dentro; está bien de salud, está más o menos alegre bajo los rayos del sol. Pero viene la estación de las migraciones. Ataque de melancolía “Sin embargo –dicen los niños que lo cuidan en su jaula- tiene todo lo que necesita “. Pero él sigue mirando, afuera, el cielo hinchado, cargado de tormenta, y siente dentro de sí, rebelión contra la fatalidad. “Estoy enjaulado. Estoy enjaulado. Y, por lo tanto, no me falta nada. Imbéciles. ¡Ah, por piedad, la libertad! ¡Ser un pájaro como los demás pájaros!” Cartas de Vincent Van Gogh a su hermano Théo (Autorretrato de Vincent Van Gogh)

145
0
Caja para niños pintada a mano
Caja para niños pintada a mano
Hazlo Tu MismoporAnónimo4/14/2013

En este post les muestro una caja que pinte a mano hace un tiempo atrás. los materiales que utilice son: Una caja de madera, una figura de madera con forma de Hada (se compra en madereras artísticas), gibre (para las alitas) acrílicos, temperas y barniz al agua.

96
12
"
"No te rindas" Mario Benedetti
Salud BienestarporAnónimo1/6/2012

No te rindas No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se ponga y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma, Aún hay vida en tus sueños Porque cada día es un comienzo nuevo, Porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo, porque yo te quiero.

17
0
U
Un no elige como ser...
Salud BienestarporAnónimo5/20/2011

Uno no elige como serUna persona no elige su carácter o su forma de ser, porque el carácter y el ser se constituyen a medida que uno va creciendo, con el paso del tiempo. No solo atrevés de lo genético, sino desde que nacemos, estando en contacto con otros individuos que nos van transmitiendo distintos saberes, distintas culturas, distintas formas de actuar o proceder, de ver la vida. En un comienzo son los padres, hermanos, familiares; luego los docentes, compañeros, amigos y las distintas personas con las que vamos transitando este camino.Uno no elige como ser, uno es como puede.Muchas veces se juzga a las personas por su aspecto físico, por su forma de vestir o por lo poco que puede observarse de ellas. Pero eso que se observa, eso que se ve, es solo la punta de un iceberg o una mascara que se utiliza como mecanismo de defensa. Detrás de todo eso hay un gran mundo que solo se da a conocer a algunas personas. A aquellas que nos transmiten confianza, quizás a aquellas con las cuales nos sentimos identificados o a aquellas que se toman el tiempo de escuchar, de ser pacientes hasta que uno pueda brindarse.No se si esas personas, a las que uno se da a conocer, pueden llegar a entender nuestro comportamiento y nuestro modo de pensar, pero creemos que nos respetan y nos aceptan como somos, con las características particulares que nos hacen únicos y diferentes al resto.En algunos casos, hay quienes se toman ese tiempo de conocer al otro pero en el transcurso puede que se den cuenta de que no son compatibles. Entonces cada uno tomará un camino distinto y continuarán con sus vidas. Uno no elige como ser pero ES.Yo soy así y trato de aceptarme como soy (aunque a veces me cueste) porque así nací, así crecí y así me construí. Es la decisión de cada persona tomarse el tiempo de conocerme y es mi decisión darme a conocer o no. Puede que me acepten o puede que no. No lo sé. Lo que si se, es que sigo aquí, transitando este camino y no me voy a dar por vencida. Seguiré buscando a aquellas personas con las cuales pueda compartir mi mundo, mi vida, mis sueños, mis deseos… mi extraña forma de ser, de ver, de sentir....Porque cada uno es como es…Flavia Romero

88
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.