FernandoM31
Usuario (México)

Todos sentimos celos alguna vez, y es importante que sepas que son simplemente emociones, no son ni buenos ni malos en sí mismos. Pero ten cuidado, si sientes que los celos están alterando tu vida y tu ánimo injustificadamente; aquí te damos 7 buenos consejos: 1) Confía en ti misma. Los celos demuestran tu inseguridad. ¡No te olvides de que tú vales! ¡Repítete eso a ti misma! 2) Controla los celos porque traen como consecuencias principales ponerte de mal humor… y sabes que esto produce discusiones y peleas, que tú puedes evitar! 3) Fomenta tu vida personal. Utilizar parte del tiempo para ti misma, así no solo te volverás más creativa y autónoma, sino que evitarás la desconfianza. 4) Cuando sientas celos, intenta calmarte, pensar y luego hablar con la otra persona involucrada. De lo contrario, el otro se sentirá atacado sin justificación válida. Debes aceptar lo que estás sintiendo y preguntarte porqué te está sucediendo esto. 5) Dialoga con tus familiares y amigos, cuéntales lo que sientes, para ver si ellos coinciden en algunas cosas contigo. ¡Así es más fácil llegar a alguna conclusión! 6) Sustituye los pensamientos destructivos y persecutorios por otros buenos, recordando situaciones agradables, donde te hayas sentido segura. Esto no sólo te ayudará con los celos, sino que mejorará notoriamente tu estado de ánimo. ¿Lo has intentado? 7) Procura dejar cierto espacio entre los dos, respetándote y respetando a tu pareja. No intentes controlarlo todo.
En marzo pasado, Google creó todo un revuelo cuando unificó sus políticas de privacidad. Básicamente, lo que se hizo fue que todos sus productos tuviesen una misma política, sin importar peculiaridades. Por un lado, se dijo que sería más práctico para los usuarios. Por el otro, se recibieron varias denuncias diciendo que con esta nueva política los de Mountain View podrían hacer lo que quisieran con nuestra información. Sospechas aparte, Google contaba con alrededor de 70 documentos legales con sus políticas de privacidad. Y la verdad es que ahora es menos engorroso leerlas. En el documento de política de privacidad de Google, encontraremos cómo la compañía recolecta la información que le damos, y qué tipo de información elige. Además, nos dice cómo se usa –esperamos, con completa transparencia- y las formas en las que podemos modificar nuestras preferencias para, por ejemplo, evitar que Google tome determinados datos que no queremos darle. Esta última parte de la política de privacidad es muy importante, porque nos permite conocer nuestros derechos como usuarios. Muchos de nosotros apenas pasamos algunos segundos mirando la política de privacidad y muchas veces la obviamos por completo, tomándola como una mera formalidad. Y aunque no sea demasiado divertido leerla, tenemos que tomarnos un tiempo para comprender su importancia. Información recolectada Google toma determinada información que nosotros ingresamos cuando nos sumamos a uno de sus productos, por ejemplo. Esta información puede ser configurada de acuerdo con nuestras preferencias, así que es importante saber qué es exactamente lo que se lleva Google de una relación con nosotros. Parece que nada está sucediendo, pero justamente el negocio más grande de esta compañía es el de la información. Veamos. Google Account: lo primero que toma Google de nosotros es la información que damos voluntariamente cuando nos apuntamos para una Google Account (que nos permite acceso a servicios como Drive, Mail, Calendar, y más). Esta información es esencialmente personal e incluye detalles como nombre, correo electrónico, número de teléfono y hasta una tarjeta de crédito. Por eso, es mejor dar nada más la información justa y necesaria. Uso de servicios: del uso de los productos de Google, también se obtiene determinada información. Por ejemplo, desde qué dispositivo estamos accediendo, desde dónde lo hacemos, cookies, y más. Y aquí está el componente “vigilante” de la política de privacidad de Google: pueden acceder a detalles como cómo se usó el determinado servicio, tu IP, y hasta las búsquedas que hiciste en Google mientras estabas logueado. La importancia está en saber reconocer la diferencia entre las dos formas que tiene Google de recolectar esta información. Por ejemplo, nosotros podemos decidir qué información compartimos voluntariamente con ellos, como por ejemplo, no darles nuestro número telefónico, pero no tenemos demasiada incidencia en la forma en que usan la información que toman de nuestras actividades. Uso de la información No vamos a mentir: nosotros somos la principal fuente de negocios de Google. La información que se procesa es usada para mejorar nuestra experiencia de usuario, y así vamos participando en una especie de espiral. La información que es recolectada a través de cookies, por ejemplo, es supuestamente usadapara mejorar la calidad de los servicios. Por ejemplo, si nosotros seteamos un determinado idioma en nuestras preferencias, se repetirá en el resto de los productos de Google. De acuerdo con Google, los anuncios personalizados no se basan en cookies o en identificadores anónimos como religión o salud. Los anuncios son una de las fuentes de ingreso más grande que tiene Google, así que nunca está de más repasar cómo logran que nosotros veamos los anuncios en el momento exacto. Irónicamente, las preferencias de anuncios (de las cuales hablaremos en un momento) trabajan insertando una cookie en nuestra computadora. Esta cookie registra los sitios que visitamos, y de esta información también sacará qué tipo de demográfica que somos. Lamentable, por ejemplo, si a una mujer le gustan los autos o un hombre es diseñador de indumentaria: si la demográfica de los sitios que visitan es mayoritariamente masculina, Google asumirá que la fanática de los coches es, al menos para sus Ads, un hombre. Cómo podemos intervenir ¿No queremos que Google use nuestra información como producto? Tampoco es necesario pintarlos como una especie de Kraken malévolo que no nos permite editar nada. De hecho, podemos básicamente decidir qué es lo que Google puede hacer con partes de la información que saca de nuestra actividad. Hay varias formas en las que podemos hacerlo. En primer lugar, obviamente, a través de la edición de la información que está disponible en nuestro perfil de Google Accounts. En los settings podemos ver con quién compartimos esta información (y editarlo), quitar información de determinados servicios. Lo más interesante de esto es que podemos eliminar algunos tipos de información que Google recolecta a través de nuestro Google Dashboard. Si nos molestan demasiado los anuncios de Google también podemos elegir no verlos en absoluto. Para eso tendremos que ingresar a nuestras preferencias de anuncios, donde además podemos seleccionar cuáles son las categorías de anuncios que más nos interesan, así solamente vemos una parte limitada de todo lo que Google podría insertar en nuestras pantallas. Así que como podemos ver, lo que es necesario es saber dónde y cómo podemos editar nuestras preferencias, para todo. El enlace a tener en cuenta en esta oportunidad es, como dijimos, tu Google Account: desde aquí se puede acceder a todas las preferencias de todas las cosas de las que estuvimos hablando.
Actos Femeninos que aterra a los hombres. Las mujeres son un ser hermoso y maravilloso pero como todo ser humano tiene sus defectos, algunas peores que otras. en fin existen actos femeninos que a los hombres los espanta por mas que le guste una mujer. por esta razon te presentamos los actos femeninos que a los chicos les dan pavor. Chécalos y evítalos para que no empantes al chico de tus sueños. A los chicos les choca que le pidas prestado su coche. Odian ver a una chica borracha y aparte de todo que vomite. Odian que salgan de la casa sin maquillarse ni peinarse, cuando en verdad lo necesitan. Les choca que coman más que ellos, aunque sólo sea un poquito. Odian que las chicas se echen eructos o, peor aún, gases enfrente de ellos. Digo en tu casa puedes hacer lo que quieras, pero en público ¡qué oso!
Julia Orayen es la portada de Playboy en México. No cabe duda de que haber aparecido ante las cámaras en el primer debate por la presidencia de México, con un entallado vestido blanco y tremendo escotazo, le cambió la vida a Julia Orayen. Y es que desde entonces las miradas se centraron en esa chica que dejó sin habla a la audiencia, y hasta los candidatos, al atreverse a mostrar su lado más sexy para una situación que requería más formalidad. Así que luego de esos 26 segundos que sin duda la hicieron famosa, pues la hemos visto por todos lados, la modelo argentina es ahora la portada de julio de Playboy México. Bajo el lema de “Le quitamos el vestido del debate”, la publicación la presenta por segunda vez en su portada, pues en el año 2008 ya lo había hecho, aunque en ese entonces no estaba tan cotizada. “Yo no tengo que aclarar quién es Julia y qué he estudiado, el que no sepa que tengo 15 años de trabajar en el modelaje y la actuación, que revise mi historial”, dijo durante una conferencia de prensa que ofreció en la Ciudad de México, decidida a dejar en claro que “yo estoy preparada, y que tengo proyectos de trabajo, a diferencia de otros que tienen preparación y no tienen nada”.
Ese hombre no tiene corazón. La frase no se refiere a alguien malvado o despiadado, sino al checo Jakub Halik, el primer hombre del mundo que sobrevive desde hace casi cuatro meses -literalmente- sin corazón. En marzo, este hombre fue sometido a una cirugía de altísima complejidad para extirparle el corazón y reemplazarlo por dos bombas sin válvulas cardíacas. Es decir, no tiene pulsaciones ni se trata de un corazón artificial. Halik, un bombero de 37 años, tenía un tumor maligno en el corazón y la única alternativa que tenía -en lugar de un trasplante inmediato- era el implante de las bombas, una que manda la sangre por la aorta y la otra, a los pulmones. "Está contraindicado hacer un trasplante cuando hay en el corazón un tumor maligno", porque los medicamentos para evitar el rechazo de un órgano donado apoyan el proceso tumoral de las células, explicó Jan Pirk, el cardiólogo que realizó la cirugía. Halik fue operado el 3 de marzo, en una intervención que duró unas ocho horas y permaneció 17 días en coma artificial. "El paciente sigue hospitalizado ya que tuvo que permanecer cierto tiempo en coma artificial. Poco a poco se está rehabilitando para recuperar su musculatura. No se puede bañar, sólo duchar y tiene que tomar anticoagulantes al igual que pacientes tras una sustitución de la válvula mitral. Por el momento, todo se está desarrollando sin complicaciones", señaló el médico. Antes que él, esta novedosa técnica sólo se había practicado a un hombre de Texas (Estados Unidos), que sin embargo falleció poco después. El equipo médico considerará exitosa la operación "si el tumor no se extiende y si el paciente sobrevive hasta que le hagamos un trasplante de corazón", explicó Pirk. "Por eso debemos esperar todavía entre seis y nueve meses", precisó el cardiólogo del Instituto de Medicina Clínica y Experimental de Praga (IKEM). "El paciente no tiene pulso sensible. Se creía que sin esto no se puede vivir, y se ha mostrado que sí se puede vivir sin pulso", afirmó orgulloso Pirk. Lo más difícil del procedimiento fue fijar la presión de bombeo de cada uno de los dispositivos, pues la sangre que va a los pulmones debe tener menor presión para que éstos no se irriten. El único inconveniente para Halik es cargar con las pilas bajo los brazos, "al igual que James Bond lleva los revólveres", bromeó el cirujano, que se ha convertido en una estrella en su país. La incomodidad de cargar con las baterías es mínima: no se ven, no pesan mucho y duran entre 8 y 12 horas, mientras que el equipo regulador se lleva como una riñonera. En el caso de Halik, las frecuencias de bombeo están fijadas para una actividad normal, no para correr, hacer deporte ni subir por una escalera. "No es capaz de reaccionar al esfuerzo", dijo Pirk. Los primeros intentos de bomba artificial colocada fuera del cuerpo para apoyar al corazón durante cortos períodos de tiempo datan de la Segunda Guerra Mundial y se utilizan desde 1953. El primer implante de bomba se hizo en 1968, si bien "no se ha llegado (a uno) tan desarrollado como éste hasta estos últimos diez años", recordó Pirk, candidato al galardón Cabeza checa, el más prestigioso en la esfera de la ciencia y la tecnología en el país centroeuropeo. La calidad de vida tras la operación tiene una limitación: "No pueden nadar, sólo ducharse. Pueden jugar al golf, o al ajedrez, pero seguro que no pueden correr un maratón", explicó el médico. Otro de los inconvenientes de este tipo de tratamiento es el costo. Las bombas cuestan 80.000 euros por unidad, a lo que hay que agregar los gastos de la operación, lo que deja toda la intervención en unos 250.000 euros. Esta cantidad es, a pesar de todo, bastante más accesible que la que supone implantar un corazón artificial, y además este sistema tiene, según el experto, una vida útil mucho mayor. Cuando la bomba se utiliza como apoyo del ventrículo izquierdo -es decir, sin extirpar todo el corazón- hay pacientes que viven con ella al menos siete años. Son ya cien los dispositivos que, desde el año 2003, se han implantado en el prestigioso instituto médico de Praga. Pero hasta ahora, ningún paciente había logrado sobrevivir sólo con las dos bombas.
Al parecer los científicos han descubierto una nueva propiedad en la leche materna: la de bloquear el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Un componente desconocido en la leche materna mata a las partículas del virus y a las células infectadas con este. Además, es capaz de bloquear la transmisión del VIH en ratones con el sistema inmune humano. Incluso los bebés que nacen de madres seropositivas pueden prevenir la transmisión al nacer, alrededor del 15% pueden contraer la enfermedad durante la niñez temprana debido a que el virus puede llegar a la leche, razón por la que la lactancia materna se sospecha como la causa del contagio. Para investigar más a fondo, Angela Wahl, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y sus colegas crearon ratones con la médula ósea humana, hígado y timo, mismos que fueron infectados con el VIH administrándoles una dosis oral del virus. Sin embargo, otros roedores fueron alimentados con leche materna infectada con VIH y el virus no se transmitió. Las investigaciones anteriores habían sugerido que la leche materna puede tener propiedades antivirales, pero no estaba claro si podría prevenir la transmisión del VIH. “Hemos demostrado que la leche tiene una capacidad intrínseca innata para matar el VIH“, dijo J. Víctor García, quien supervisó el trabajo. La búsqueda se centra ahora en el misterioso ingrediente en la leche materna que inhibe el virus. Si se llega a identificar, incluso podría ser usado para prevenir otras formas de transmisión del VIH, tales como la transmisión sexual. Entonces, ¿por qué algunos bebés alimentados con leche materna nacidos de madresVIH-positivas contraen el virus de la madre, si la leche materna no transmite el VIH? Es posible que la succión en los pezones agrietados pueda exponer a los bebés al virus en la sangre de su madre.