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Felipe-Contepomi

Usuario (Argentina)

Primer post: 29 oct 2011
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Mayo Frances la 2º Revolucion Francesa
Mayo Frances la 2º Revolucion Francesa
InfoporAnónimoFecha desconocida

Se conoce como Mayo francés o Mayo del 68 la cadena de protestas que se llevaron a cabo en Francia y, especialmente, en París durante los meses de mayo y junio de 1968. Esta serie de protestas fue iniciada por grupos estudiantiles de izquierdas contrarios a la sociedad de consumo, a los que posteriormente se unieron grupos de obreros industriales y, finalmente y de forma menos entusiasta, los sindicatos y el Partido Comunista Francés.1 Como resultado, tuvo lugar la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa Occidental, secundada por más de 9 millones de trabajadores.2 Estuvo vinculado con el movimiento hippie que se extendía entonces. La magnitud de las protestas no había sido prevista por el gobierno francés, y puso contra las cuerdas al gobierno de Charles de Gaulle, que llegó a temer una insurrección de carácter revolucionario tras la extensión de la huelga general. Sin embargo, la mayor parte de los sectores participantes en la protesta no llegaron a plantearse la toma del poder ni la insurrección abierta contra el Estado, y ni tan siquiera el Partido Comunista Francés llegó a considerar seriamente esa salida.2 El grueso de las protestas finalizó cuando De Gaulle anunció las elecciones anticipadas que tuvieron lugar el 23 y 30 de junio. Los sucesos de mayo y junio en Francia se encuadran dentro de una ola de protestas protagonizadas, principalmente, por sectores politizados de la juventud que recorrió el mundo durante 1968. Estos sucesos se extendieron por la República Federal Alemana, Suiza, España, México, Argentina, Uruguay, Estados Unidos y Checoslovaquia. La crisis de mayo de 68 en Francia surge al término de una década de prosperidad económica sin precedentes. Sin embargo, desde hacía un año se manifestaban los primeros síntomas serios de un grave deterioro de la situación económica. El número de desempleados aumentaba de forma notoria, y al empezar 1968 ya eran 500.000. La juventud se veía particularmente afectada, y las circunstancias habían llevado el gobierno a crear en 1967 la ANPE (Agence nationale pour l'emploi). La crisis industrial amenazaba ya a muchos sectores, y la larga huelga de los mineros de 1963 había sido muestra del profundo malestar de la minería francesa ante un declive imparable. En 1968, 2 millones de trabajadores cobraban el SMIG (Salaire minimum interprofessionnel garanti, salario mínimo interprofesional) y se sentían excluidos de la prosperidad. Los sueldos reales empezaban a bajar y crecía la preocupación por las condiciones de trabajo. En las afueras de las grandes urbes, unas extensas barriadas de chabolas, los bidonvilles, se habían extendido desde mediados de los años 1950. El más poblado, el de Nanterre, alcanzaba los 14.000 habitantes en 1965 y se encontraba justo enfrente de la universidad donde iban a surgir los primeros movimientos contestatarios estudiantiles La crisis de mayo de 68 en Francia surge al término de una década de prosperidad económica sin precedentes. Sin embargo, desde hacía un año se manifestaban los primeros síntomas serios de un grave deterioro de la situación económica. El número de desempleados aumentaba de forma notoria, y al empezar 1968 ya eran 500.000. La juventud se veía particularmente afectada, y las circunstancias habían llevado el gobierno a crear en 1967 la ANPE (Agence nationale pour l'emploi). La crisis industrial amenazaba ya a muchos sectores, y la larga huelga de los mineros de 1963 había sido muestra del profundo malestar de la minería francesa ante un declive imparable. En 1968, 2 millones de trabajadores cobraban el SMIG (Salaire minimum interprofessionnel garanti, salario mínimo interprofesional) y se sentían excluidos de la prosperidad. Los sueldos reales empezaban a bajar y crecía la preocupación por las condiciones de trabajo. En las afueras de las grandes urbes, unas extensas barriadas de chabolas, los bidonvilles, se habían extendido desde mediados de los años 1950. El más poblado, el de Nanterre, alcanzaba los 14.000 habitantes en 1965 y se encontraba justo enfrente de la universidad donde iban a surgir los primeros movimientos contestatarios estudiantiles.3 [editar]Contexto político Internacionalmente, la década de los 60 vivió una serie de cambios a nivel mundial que llevaron al cuestionamiento del sistema de dominación europeo y, sobre todo, estadounidense sobre los territorios coloniales o recientemente independizados de África, Asia y América Latina. El triunfo de la Revolución Cubana y el auge de movimientos izquierdistas en Latinoamérica, y especialmente la guerra de Vietnam generaron un amplio movimiento de solidaridad en gran parte de Europa y de los propios Estados Unidos que canalizaron la oposición al imperialismo. En Francia estos movimientos tienen su génesis durante la guerra de Indochina y de Argelia, que provocaron una fuerte polarización en la sociedad francesa desde principios de la década de los 60. En octubre de 1961 una manifestación pacífica de argelinos en París acabó con una fuerte represión policial que provocó más de 200 muertos,4 cuyos cuerpos fueron arrojados al Sena en una acción que fue silenciada en el primero de los grandes apagones informativos de esta época. También a raíz de este suceso aparece públicamente por primera vez una corriente estudiantil radical que se manifestará contra la actuación policial a través de dos organizaciones recientemente creadas: el Comité Anticolonialista y el Frente Universitario Antifascista (FUA). Al año siguiente, en febrero de 1962, una manifestación convocada por el Partido Comunista Francés y la Confederación General del Trabajo acabó con nueve muertos aplastados en la estación de metro de Charonne.4 Estos dos sucesos provocaron un sentimiento de rechazo hacia los CRS (policía antidisturbios). Durante este periodo, grupos estudiantiles como el sindicato universitario Unión Nacional de Estudiantes de Francia se desplazaron hacia la izquierda en el contexto de oposición a la guerra de Argelia, al tiempo que iban surgiendo nuevos movimientos como el Comité Vietnam de Base y el Comité Vietnam Nacional (aparecidos en 1967 y 1966 respectivamente) que organizaron importantes movilizaciones antimperialistas y protagonizaron gran parte de la agitación universitaria anterior a 1968. El desarrollo de la Revolución Cultural en China también generó un nuevo referente para una parte de los sectores izquierdistas franceses, que vieron en el maoismo una nueva base ideológica, alejada del PCF y de la Unión Soviética, y menos dogmática y mucho más innovadora con respecto al marxismo clásico soviético. También a raíz de la guerra de Argelia surgen importantes movimientos ultraderechistas que abogaban por la defensa de la Argelia francesa, como la OAS (Organización del Ejército Secreto, por sus siglas en francés) y los grupos Occident, Ordre Nouveau o Jeune Nation. Estos movimientos se enfrentaron durante la década de los 60 con los movimientos estudiantiles y obreros izquierdistas tanto en las universidades como en las calles de las principales ciudades, generando una polarización cada vez mayor en los distintos sectores de la sociedad francesa. En cuanto al gobierno francés, la figura del general De Gaulle, en el poder desde 1958, sufre un desgaste palpable en los resultados electorales. En las elecciones a la presidencia de la República de 1965, las primeras con sufragio universal desde 1948, De Gaulle no había logrado la mayoría absoluta requerida en la primera ronda de votaciones, seguido de cerca por François Mitterand ante la sorpresa general. En las elecciones de 1967 a la Cámara de los diputados, su mayoría había dependido de un sólo escaño. La oposición seguía reprochándole la manera en la que había accedido al poder en 1958, y la legitimidad del régimen gaullista se veía cada vez más ensombrecida por acusaciones de "golpe de Estado". A pesar de la bonanza económica de los últimos años, de los éxitos políticos (fin de la Guerra de Independencia de Argelia y procesos de descolonización) y de cierta aclimatación al régimen presidencialista de la V República Francesa, las practicas autoritarias del general De Gaulle levantaban cada vez más críticas. Por su parte, el movimiento obrero francés va a experimentar en esta década una fuerte radicalización y cierto alejamiento de las cúpulas sindicales mayoritarias como la CGT. Desde 1961 se van a suceder huelgas violentas y ocupaciones de fábricas, en muchas ocasiones de forma más o menos espontanea y contra los acuerdos de la dirigencia sindical. En 1963 se realizó una huelga violenta de mineros en la que se rechazaron los acuerdos de los sindicatos; en 1964 hubo huelgas de los obreros de Renault (bajo la consigna "queremos tiempo para vivir" y en los astilleros de Nantes; los obreros del grupo químico Rhodiaceta de Lyon y Besançon mantuvieron una huelga durante todo el mes de diciembre de 1967 y, en enero de 1968, se produjeron disturbios en Caen en los que participaron obreros, agricultores y estudiantes y que se saldó con más de 200 heridos. Éstas fueron las primeras huelgas desde 1936 en las que los obreros ocuparon las fábricas, y durante toda la década gran parte de Francia se vio afectada por este movimiento obrero.4 Grupos estudiantiles e intelectuales comenzaron una estrategia de acercamiento a los conflictos obreros en este periodo, comenzando a trabajar en las fábricas como parte de la actividad militante y realizando encuentros en las casas de los obreros.5 En este plano de acercamiento entre movimiento estudiantil y un movimiento obrero radicalizado al margen de las cúpulas sindicales se sentaban las bases para la agitación de mayo y junio Los años 60 en Francia - al igual que en el resto de occidente - fueron una época de acelerados cambios culturales. La época estaba caracterizada por la aceleración del éxodo rural y el surgimiento de la sociedad de consumo, cada vez más influida por los medios masivos de comunicación (mass media) que generalizaban la cultura de masas. Es además en los años 60 cuando los jóvenes se convierten en una categoría socio-cultural logrando su reconocimiento como un actor social que establece procesos de adscripción y diferenciación entre sus opciones y las de los adultos. Estos procesos se desarrollan a través de las subculturas juveniles nacidas a partir de finales de los años 1950, dentro de movimientos contraculturales como la cultura underground y los movimientos beatnik e hippie. Esta juventud tenía sus propios ídolos musicales como los Beatles, Rolling Stones, cantautores como Bob Dylan y Léo Ferré, etc. Muchos de estos movimientos cuestionaron y criticaron el estilo de vida plástico ofrecido por el mercado de consumo y la organización capitalista de la posguerra.6 En el plano filosófico varias obras y autores tuvieron gran influencia en una parte del movimiento: Wilhelm Reich, freudomarxista, cuyo manifiesto, La revolución sexual, daba nombre a una de las consignas más repetidas; Herbert Marcuse con El hombre unidimensional, publicado en Francia en 1964 y que tuvo que ser reeditado en el 68; Raoul Vaneigem, con el Traité de savoir-vivre à l'usage des jeunes générations de 1967; Guy Debord con La sociedad del espectáculo, también del 1967. Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron publicaban en 1965 Les étudiants et leurs études donde hacían una ácida crítica al sistema educativo francés y sus mecanismos de reproducción social, que permitían a las elites conservar su poder de generación en generación. Mientras tanto en École Normale Supérieure, el filósofo marxista Louis Althusser formaba una generación de pensadores marxista-leninistas que formaron el embrión de las primeras organizaciones maoistas. El 8 de enero de 1968, el ministro de Juventud y Deporte, François Missoffe, acude a la inauguración de una piscina en la Universidad de Nanterre. Los estudiantes recibieron al ministro con un sonoro abucheo a causa de su Libro Blanco acerca del estado de la juventud estudiantil. Durante el suceso un joven estudiante de sociología, Daniel Cohn-Bendit, provocó al ministro, reprochándole que su libro no tratara el problema sexual entre los jóvenes. Pese a que este incidente se quedó en una mera anécdota, permitió la visualización de Cohn-Bendit como una de las figuras mediáticas de los sucesos de mayo.1 Unos meses después, el 22 de marzo de 1968 un grupo de estudiantes se encierra en la Universidad de Nanterre en protesta por las normativas internas del centro, desocupando las instalaciones tras algunas negociaciones y la aparición de la policía. Esta acción daría origen al Movimiento 22 de marzo, el cual sería uno de los referentes de las movilizaciones de mayo y junio de ese año. El 22 de abril de 1968, 1500 estudiantes acudieron a una nueva protesta en Nanterre contra la detención de varios estudiantes del Comité Vietnam Nacional, acusados de atentar contra empresas estadounidenses, en la cual intervendría la policía. El 28 de ese mismo mes el decano de la Facultad ordena el cierre de la misma, al tiempo que los estudiantes anuncian el boicot a los exámenes parciales y se producen enfrentamientos con miembros de la Federación Nacional de Estudiantes de Francia, de ideología derechista, los cuales asaltarían la universidad del 2 de mayo y acusarían a los estudiantes movilizados de terroristas. Los movimientos derechistas y ultraderechistas estudiantiles previeron que el movimiento de los estudiantes iba a desarrollarse y afirmaron que el deber de los estudiantes moderados y del gobierno era pararlo en seco. Al mismo tiempo, miembros del grupo de extrema derecha Occident marcharon por el Barrio Latino gritando ¡Vietcongs asesinos! con el objetivo de contrarrestar el crecimiento del movimiento.7 El 3 de mayo ocho estudiantes implicados en las protestas, entre los que se encontraba Daniel Cohn-Bendit, acudieron a declarar a París mientras en la plaza de la Sorbona comenzaba a congregarse una gran cantidad de estudiantes vigilados por la policía, que finalmente cargaría contra la concentración. Ante esta situación, la Unión Nacional de Estudiantes y el Sindicato de Profesores llamaron a la huelga exigiendo la retirada de la policía y la reapertura de La Sorbona, así como la liberación de los estudiantes detenidos hasta el momento. El lunes 6 de mayo los "ocho de Nanterre" acudieron a declarar ante el Comité de Disciplina de la Universidad. A su salida se realizó una nueva manifestación que concluyó con grandes enfrentamientos entre las barricadas levantadas en el Barrio Latino. La violencia de la policía provocó un sentimiento de solidaridad entre la mayor parte de la sociedad francesa (un 61% de los franceses simpatizaban en estos momentos con los estudiantes).2 Las manifestaciones se repiten al día siguiente, llegando hasta las inmediaciones del Eliseo El punto de inflexión del movimiento se da en la noche del 10 de mayo, conocida como "la noche de las barricadas". Decenas de miles de estudiantes acuden a las barricadas del Barrio Latino. Las negociaciones iniciadas con el rectorado de la Sorbona fracasan, al tiempo que las autoridades siguen sin aceptar la liberación de los detenidos. La policía disuelve las barricadas por la fuerza, produciéndose los más duros enfrentamientos de todo el mes de mayo con cientos de heridos.1 Al día siguiente, carros blindados se desplegaron por la capital francesa. Ante los sucesos de los días anteriores se convocaría una huelga general para el lunes 13 de mayo. La manifestación de ese día congregó a 200.000 personas, mientras 9 millones de trabajadores en toda Francia seguían la convocatoria de huelga. Tras la misma, grupos de estudiantes marcharon a la Sorbona, que había reabierto sus puertas tras la llegada del primer ministro Georges Pompidou de un viaje por Asia Central, ocupándola. La toma de la Sorbona estará dirigida por un Comité de Ocupación que dotará a la Universidad de una serie de servicios básicos para los estudiantes alzados (enfermería, comedores e incluso guardería). Al día siguiente los trabajadores de Sud Aviation en Nantes y los de Renault en Cleon, Flins, Le Mans y Boulogne Billancourt ocuparon sus fábricas. Poco a poco la huelga se extiende, paralizando la mayor parte de la Francia industrial. Con la transformación de un movimiento estudiantil surgido en una universidad del extrarradio en una huelga espontánea, los estudiantes tratarán de crear una unión con los trabajadores. Varios miles de estudiantes marcharon el 16 de mayo a Boulogne-Billancourt a encontrarse con los obreros encerrados en las fábricas pero, aunque se realizarán muestras recíprocas de solidaridad (ambos colectivos cantarán La Internacional en las puertas de las fábricas ocupadas), las verjas de los puestos de trabajo que los separaban no llegarán a abrirse. En los días siguientes se sumarán a la huelga los controladores aéreos así como los trabajadores del carbón, del transporte, del gas y la electricidad y los periodistas de la radio y la televisión. En Nantes, los obreros y los agricultores cortaron los accesos a la ciudad y controlaron el precio de los productos ofrecidos en las tiendas, las cuales solo podían abrir con autorización del Comité de Huelga. En estos momentos, en muchos de los centros de trabajo en huelga, comienza a plantearse la cuestión del poder obrero en las empresas, poniendo verdaderamente en cuestión la autoridad del Estado y generando un auténtico vacío de poder.7 8 Ante esta situación, el gabinete de Pompidou acepta, el 25 de mayo, el abrir negociaciones con los representantes de los obreros en huelga. Estas negociaciones se plantean a tres bandas: patronos, sindicatos y gobierno. Las negociaciones concluyen el 27 de mayo con los Acuerdos de Grenelle, en los que se recoge un incremento del 35% en el salario mínimo industrial y del 12% de media para todos los trabajadores. Sin embargo, la mayor parte de los trabajadores en huelga rechazan el acuerdo. Al día siguiente François Mitterrand, en rueda de prensa, pide al gobierno de De Gaulle su dimisión, afirmando que desde el 3 de mayo no había Estado, y se postula como candidato a la presidencia. De Gaulle, por su parte, había acudido a Baden-Baden, en la República Federal Alemana, para entrevistarse con el general Charles Massu, comandante en jefe de las fuerzas francesas estacionadas en Alemania, provocando una gran inquietud ante la posibilidad de que el presidente decidiera recurrir al ejército. El mismo día 30, De Gaulle regresa a París y se dirige al país por la radio anunciando que no dimitirá, al tiempo que disuelve la Asamblea y convoca elecciones en un plazo de 40 días. Con estas declaraciones, queda claro que la única forma de derribar al gobierno es mediante un alzamiento que ninguno de los sectores en lucha está dispuesto a llevar a cabo.2 7 Sin embargo los disturbios aún continúan, pese a que distintas empresas comienzan a retornar al trabajo tras diversas conversaciones locales que tomaban como base los Acuerdos de Grenelle, aceptándose el pago de los días de huelga. Los incidentes se trasladaron de París a los núcleos industriales donde continuaban las huelgas. El 7 de junio en Flins se produjeron violentos enfrentamientos entre los CRS, que acudieron a desalojar a los trabajadores encerrados en las fábricas, y los estudiantes y obreros en huelga. El día 10 un joven estudiante de secundaria muere en los enfrentamientos, lo que provoca nuevos disturbios en París. El 12 de junio, De Gaulle decreta la disolución e ilegalización de los grupos de extrema izquierda y prohibe las manifestaciones callejeras durante dieciocho meses. En total una decena de colectivos izquierdistas son ilegalizados, sus publicaciones prohibidas y varios de sus líderes arrestados.4 9 El día 15 Raymond Marcellin, Ministro de Interior desde el 31 de mayo, amnistió a 50 militantes presos de la OAS condenados por asesinato, entre los que se encontraban generales de la extrema derecha como Raoul Salan (que habían conspirado para derrocar a De Gaulle) con el objetivo de crear grupos de acción ciudadana contra los "elementos incontrolables". Durante un violento mes de junio, la totalidad de los centros de trabajo vuelven a la normalidad, bien por acuerdos de los trabajadores, bien por la intervención policial. ras las elecciones de junio, el gobierno francés reconoció la necesidad de emprender una política de reformas profundas para hacer frente al malestar social existente en el país. En abril de 1969 se celebró un referendum sobre el proyecto de regionalización (una de las principales reivindicaciones políticas de aquellos momentos era una mayor descentralización del Estado) y la reforma del Senado, que De Gaulle planteó como un plebiscito sobre su gestión al anunciar que abandonaría la presidencia si no triunfaba el SÍ. Sin embargo, los franceses votaron mayoritariamente por el NO, provocando la retirada de De Gaulle de la escena política. Estos resultados mostraron que De Gaulle y su generación no eran, para la población francesa, los que podían llevar a cabo la reforma social y política que necesitaba el país. La derrota gaullista marca el inicio del fin de la generación de líderes políticos que habían dirigido Europa Occidental desde el fin de la II Guerra Mundial, al tiempo que enterraba el modelo de liderazgo personalista que hasta el momento había marcado la Quinta República francesa. Por su parte, el sindicalismo comenzó en 1969 las conversaciones previstas en los Acuerdos de Grenelle. Durante los primeros años de la década de los 70 se registraron nuevos conflictos laborales, en ocasiones con carácter violento como las huelgas de Renault durante marzo y abril de 1973. También se produjeron experiencias excepcionales como la de la empresa Lip, en la que mil trabajadores ocuparon la fábrica de relojes amenazada de cierre y durante 300 días continuaron la producción bajo control obrero, hasta conseguir un acuerdo final que salvaba los puestos de trabajo.12 Se va a experimentar, por tanto, un mantenimiento de la conflictividad laboral en Francia durante los años posteriores a 1968 si bien la postura de las principales centrales sindicales no va a variar sustancialmente durante los congresos confederales que se celebrarán entre 1969 y 1970

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Sabes lo que fue la Primavera De Praga ?
Sabes lo que fue la Primavera De Praga ?
InfoporAnónimo10/29/2011

Durante la Guerra Fría, la Primavera de Praga (en checo: Pražské jaro; en eslovaco: Pražská jar) fue un período de liberalización política en Checoslovaquia, que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia (a excepción de Rumanía).Este movimiento buscaba modificar progresivamente aspectos totalitarios y burocráticos que el régimen comunista tenía en este país y avanzar hacia una forma no totalitaria de socialismo, legalizando la existencia de múltiples partidos políticos y sindicatos, promoviendo la libertad de prensa, de expresión, el derecho a huelga, etc. Acabó en la primavera de 1968, cuando las tropas del Pacto de Varsovia invaden Checoslovaquia y ponen fin al proceso de apertura política.El proceso de desestalinización en Checoslovaquia comenzó bajo el mandato de Antonín Novotný a finales de los años 50 y los primeros años 60, pero tuvo un progreso más lento que otros estados socialistas europeos. Siguiendo el liderazgo de Nikita Khrushchev, Novotný proclamo la concreción del socialismo, y una nueva constitución, por consiguiente, adoptó el nombre de República Socialista Checoslovaca. El paso del cambio, también, fue lento; la rehabilitación de las víctimas de la era estalinista, tal como los condenados en la Purga de Praga, pudo haber sido considerado ya en 1963, pero no se produjo hasta 1967. Con el estricto régimen suavizando sus reglas, la Unión de Escritores de Checoslovaquia con cautela comenzó su descontento, y en el boletín del sindicato, Literární Noviny, algunos miembros sugirieron que la literatura debía ser independiente de la doctrina del Partido.En junio de 1967, una pequeña facción de la Unión de Escritores de Checoslovaquia comenzó a simpatizar con socialistas radicales, especialmente Ludvík Vaculík, Milan Kundera, Jan Procházka, Antonín Jaroslav Liehm, Pavel Kohout e Iván Klíma. Varios meses después, en un encuentro del Partido, se decidió que las acciones administrativas se tendrían contra los escritores que abiertamente expresaron su apoyo a la reforma. Dado que solo una pequeña parte de la Unión apoyó estas tendencias, los miembros restantes fueron sometidos a la disciplina de sus colegas. El control sobre Literární Noviny y varias otras editoriales fue transferido al Ministerio de Cultura, e incluso miembros del Partido que más tarde se convirtieron en los principales reformadores —incluyendo a Dubček— apoyaron estas medidas.A principios de los 60, Checoslovaquia era conocida oficialmente como República Socialista Soviética Checoslovaca (RSSC), experimentando una recesión económica, debido al modelo soviético de industrialización pobremente aplicado a Checoslovaquia. Checoslovaquia estaba ya bastante industrializada antes de la Segunda Guerra Mundial y el modelo soviético principalmente se centró en cuentas de economías menos desarrolladas. Novotný intentó reestructurar la economía, El Nuevo Modelo Económico de 1965 y estimuló el aumento de la demanda de reformas políticas.En 1967, el presidente Antonín Novotný fue perdiendo apoyo. El Secretario General del regional Partido Comunista de Eslovaquia, Alexander Dubček, y el economista Ota Šik lo desafiaron en el encuentro del Comité Central, y Dubček invito al Premier Soviético Leonid Brézhnev a Praga en diciembre del mismo año. Brezhnev se sorprendió por la extensión de la oposición a Novotný y apoyó su dimisión como Presidente de Checoslovaquia. Dubček reemplazó a Novotný como Secretario General el 5 de enero de 1968. El 22 de marzo de 1968, Novotný perdió su presidencia y fue reemplazado por Ludvík Svoboda, quien más tarde dio consentimiento a las reformas.Los checos y los eslovacos mostraban crecientes signos de independencia bajo el liderazgo de Alexander Dubček. Las reformas de Dubček en materia de los procesos políticos dentro de Checoslovaquia, a las que él se refería como "socialismo con rostro humano", no representaba una completa destrucción del viejo régimen, como en el caso de Hungría en 1956. De todas formas, esto fue visto por los líderes soviéticos como una amenaza a su hegemonía sobre los otros estados de Europa del Este bajo el gobierno de partidos comunistas.La política de la URSS de reforzar a los gobiernos leales dentro de sus estados satélite, usando la fuerza militar de ser necesario, fue conocida como la Doctrina Brézhnev, llamada así en honor al líder soviético Leonid Brézhnev, quien fue el primero en declararla públicamente. Esta doctrina continuó aplicándose hasta que fue remplazada por la Doctrina Sinatra, bajo el régimen de Mijaíl Gorbachov en los años 80.El pueblo checoslovaco no sabía nada de la lucha política, y los primeros signos de cambio son muy pobres. Cuando el miembro del Presídium del Partido Comunista de Checoslovaquia (KSČ) Josef Smrkovský fue entrevistado en un artículo en Rudé Právo, titulado "¿Qué les Espera?", él insistió que cuando Dubček asumiera en enero la presidencia ahondaría aún más los objetivos del socialismo y mantendría la naturaleza de clase del Partido Comunista.En el 20º Aniversario del “Febrero Victorioso” de Checoslovaquia, Dubček pronunció un discurso explicando la necesidad de un cambio tras el triunfo del socialismo. Hizo hincapié en la necesidad de "hacer valer el papel rector del Partido con más eficacia" y reconoció que, a pesar de que Klement Gottwald instó a tener mejores relaciones con la sociedad, el Partido había tomado torpes decisiones sobre cuestiones triviales con demasiada frecuencia. Dubček declaró que la misión del Partido es "construir una sociedad socialista avanzada en sólidos fundamentos económicos [...] un socialismo que se corresponde con la histórica tradición democrática de Checoslovaquia, de conformidad con la experiencia de otros partidos comunistas.".En abril, Dubček Lanza un "Programa de Acción" de liberalizaciones, que incluía el aumento de la libertad de prensa, la libertad de expresión y la libertad de circulación, con énfasis económico en bienes de consumo y la posibilidad de un gobierno multipartidista. El programa se basó en la opinión de que "el socialismo no puede significar solamente la liberación de los trabajadores de la dominación de la clase explotadora, pero deben hacer más por las disposiciones para una vida más plena con la personalidad de cualquier democracia burguesa." El programa limitaría el poder de la policía secreta y avanzaría hacia la federalización de la RSSC en dos naciones (Chequia y Eslovaquia). El programa también abarcaría la política exterior, incluyendo tanto el mantenimiento de buenas relaciones con los países occidentales y la cooperación con la URSS y otras naciones comunistas. Se habla de una transición de diez años a través de elecciones democráticas que se harían dentro de lo posible y una nueva forma de socialismo democrático para sustituir el statu quo.Los que redactaron el programa, sin embargo, tuvieron cuidado de no criticar las acciones de posguerra del régimen comunista, sólo se señalaron las políticas que a su juicio habían sobrevivido por su utilidad. Por ejemplo, la situación inmediatamente posterior a la guerra había exigido “métodos centralistas y de directiva administrativa" para luchar contra los "restos de la burguesía". Desde las "clases antagónicas" donde se dice que han sido derrotados por los logros del socialismo, estos métodos ya no son necesarios. La reforma es necesaria, estableció el Programa, para que la economía checoslovaca pueda unirse a la "revolución científico-técnica en el mundo" en lugar de confiar en la era estalinista de la industria pesada, trabajos en energía y materias primas. Además, desde que el conflicto interior de clases se había superado, los trabajadores podían ser debidamente recompensados por sus cualificaciones y competencias técnicas sin contravenir el marxismo-leninismo. El programa sugiere que era necesario para asegurar que las posiciones importantes fueran "ocupados por gente capaz, con cuadros de expertos de educación socialista", a fin de poder competir con el capitalismo.Aunque el Programa de Acción establece que la reforma debe proceder con conformidad de la dirección del KSČ, la presión popular los obligo a aplicar las reformas de inmediato.Los elementos radicales se hicieron más presentes: la polémica antisoviética apareció en la prensa (después de la abolición formal de la censura el 26 de junio de 1968), los socialdemócratas comenzaron a formar un partido independiente, y se crearon nuevos clubes sin afiliación política. Los inmovilistas del Partido instaron las medidas represivas, pero Dubček aconsejó moderación y reemplazó el liderazgo del KSC. En el Presídium del Partido Comunista de Checoslovaquia en abril, Dubček anunció un programa político de "socialismo con rostro humano". En mayo, anunció que el XIV Congreso del Partido se celebrará en una próxima reunión el 9 de septiembre. En el congreso se incorporo el Programa de Acción en los estatutos del Partido, el proyecto de la Ley de Federalización, y elegir un nuevo Comité Central.Las reformas de Dubček garantizaban libertad de prensa, y los comentarios políticos se permitieron por primera vez en los principales medios de comunicación del país. En el momento de la Primavera de Praga, Checoslovaquia disminuyó su competitividad en las exportaciones, y Dubček tenia una reforma prevista para resolver estos problemas mediante la mezcla de las economías planificadas y las de mercado. En el Partido, hubo diferentes opiniones sobre cómo se debe proceder y algunos economistas expresaron el deseo de una mayor economía mixta, mientras que otros deseaban que la economía siga siendo de completamente socialista. Dubček siguió insistiendo en la importancia de la reforma económica procediendo bajo las reglas del Partido Comunista.El 27 de junio, Ludvík Vaculík, uno de los principales autores y periodista, publicó un manifiesto titulado "Las dos mil palabras". Manifestó su preocupación por los elementos inmovilistas en el KSC y las llamadas fuerzas "extranjeras". Vaculík llamó a la gente a tomar la iniciativa en la aplicación del programa de reformas. Dubček, el Presídium del partido, el Frente Nacional, y el gabinete denunciaron este manifiesto.La reacción inicial del bloque comunista fue conjunta. De Hungría, János Kádár fue muy favorable al nombramiento de Dubček en enero, pero para Brezhnev y para algunos otros creció la preocupación por las reformas de Dubček, temían que pudiera debilitar la posición del bloque comunista durante la Guerra Fría.El 23 de marzo, en una reunión celebrada en Dresde, los líderes de los "Cinco de Varsovia" (URSS, Hungría, Polonia, Bulgaria y la RDA) cuestionaron a una delegación de Checoslovaquia por las reformas previstas, lo que sugiere que hablar de "democratización" se vuelve una velada crítica para los demás políticos. Wladyslaw Gomułka y János Kádár fueron los menos afectados por las reformas y con las crecientes críticas de los medios de comunicación checoslovacos, y les preocupaba que la situación llegara a ser "similar al prólogo de la contrarrevolución húngara". Algunos de los textos del Programa de Acción del KSC en abril podrían haber sido elegido para afirmar que la contrarrevolución no se había previsto, pero Kieran Williams sugiere que tal vez Dubček fue sorprendido, pero no se ofendió por las, sugerencias soviéticas.El liderazgo soviético trató de impedir o limitar los cambios en la RSSC a través de una serie de negociaciones. La Unión Soviética tuvo conversaciones bilaterales con Checoslovaquia en julio en Čierna nad Tisou, cerca de la frontera eslovaco-soviética. En la reunión, Dubček defendió el programa del ala reformista del KSC, se comprometió con promesas de contribuciones hacia el Pacto de Varsovia y al COMECON. El liderazgo del KSC, sin embargo, estaba dividido entre vigorosos reformistas (Josef Smrkovský, Oldřich Černík, y Frantisek Kriegel) que apoyaron a Dubček, y los conservadores (Vasil Biľak, Drahomír Kolder, y Oldřich Švestka), que adoptaron una postura anti-reformista. Brezhnev aceptó el compromiso. Los delegados del KSC reafirmaron su lealtad al Pacto de Varsovia y se comprometieron a frenar las tendencias "antisocialistas", prevenir el resurgimiento del Partido Social Demócrata de Checoslovaquia, y controlar la prensa de manera más eficaz. Los soviéticos acordaron retirar sus tropas (aún en Checoslovaquia después de las maniobras de junio) y permitir el desarrollo del congreso del partido el 9 de septiembre.El 3 de agosto, representantes de la URSS, la República Democrática Alemana, Polonia, Hungría, Bulgaria, y Checoslovaquia se juntan en Bratislava y firman la Declaración de Bratislava. La declaración afirmaba una fidelidad inquebrantable al marxismo-leninismo y al proletariado internacionalista y declaraba una implacable lucha contra la ideología "burguesa" y contra todas las fuerzas "antisocialistas". La Unión Soviética expreso su intención de intervenir en un país del Pacto de Varsovia si un sistema "burgués" (un sistema pluralista de varios partidos políticos representando diferentes facciones de la clase capitalista) fuera establecido. Después de la conferencia de Bratislava, las tropas soviéticas dejaron el territorio checoslovaco pero se mantuvieron a lo largo de sus fronteras.El periodo de liberalización política en Checoslovaquia llegó a su final el 20 de agosto de 1968, cuando 200.000 soldados (600.000 según los cálculos más elevados) y 2.300 tanques del Pacto de Varsovia invadieron el país. Las críticas desde Occidente fueron casi inexistentes; escritores de izquierda, como Tariq Ali, argumentaron que esto se debía a que los estados de Occidente veían en el "socialismo humano y democrático" de Checoslovaquia una tercera vía, es decir, "una amenaza más grande a los intereses capitalistas en Occidente" de lo que lo era el comunismo soviético, para aquel entonces ya mundialmente desacreditado.Como las conversaciones demostraron ser insatisfactorias, los soviéticos comenzaron a considerar la alternativa militar. La política de la Unión Soviética de obligar a los gobiernos socialistas de sus estados satélite a subordinar sus intereses nacionales a los del "bloque comunista" (incluso mediante la fuerza militar de ser necesario) fue conocida como la Doctrina Brezhnev. En la noche del 20 al 21 de agosto de 1968, los Ejércitos de cuatro países del Pacto de Varsovia — la Unión Soviética, Bulgaria, Polonia y Hungría— invadieron la RSSC.Esa noche, 200.000 tropas y 2.000 tanques del Pacto de Varsovia entraron al país. Las tropas primero ocuparon el aeropuerto internacional de Ruzyne, en donde se arregló el despliegue aéreo de más tropas. Las fuerzas checoslovacas fueron confinadas en su propio cuartel y estaban rodeados hasta que la amenaza de un contraataque se disipó. Por la mañana del 21 de agosto, Checoslovaquia fue ocupada.Ni Rumanía ni Albania tomaron parte en la invasión, este último porque se retiró del Pacto de Varsovia en 1962. El ataque de los ejércitos del Pacto de Varsovia tuvo como resultado 72 checos y eslovacos muertos (19 en Eslovaquia), 266 heridos graves y otros 436 resultaron heridos levemente. Alexander Dubček llamo a su pueblo a no resistir. Sin embargo, hubo una resistencia dispersa en las calles.Las señales de tráfico en las ciudades fueron eliminadas o sobrepintadas, a excepción de las que indicaban el camino a Moscú. Muchos pueblos pequeños se denominaron a sí mismos "Dubček" o "Svoboda", sin el equipo de navegación, los invasores se confundieron a menudo.Aunque en la noche de la invasión a Checoslovaquia la Presidencia declaró que las tropas del Pacto de Varsovia habían atravesado la frontera sin el conocimiento del gobierno de la RSSC, la prensa soviética mostró una solicitud sin firmar, presuntamente por parte de Checoslovaquia y sus dirigentes estatales, para la "asistencia inmediata, incluida la asistencia con las fuerzas armadas”. En el XIV Congreso del KSC (realizado en secreto, inmediatamente después de la intervención), se hizo hincapié en que ningún miembro de la dirección había motivado a la intervención. Pruebas recientes sugieren que algunos miembros inmovolisitas del KSC (incluyendo Bilak, Švestka, Kolder, Indra, y Kapek) enviaron una solicitud de intervención a los soviéticos.La invasión fue seguida por una ola de emigración, nunca vista antes, que se detuvo poco tiempo después. Se estima que 70.000 personas huyeron de inmediato, y en total se llegó a 300.000 emigrantes.Los soviéticos atribuyeron la invasión a la "Doctrina Brezhnev", que declaró que la URSS tenía derecho a intervenir cuando un país del Bloque del Este pareciera estar haciendo un giro hacia el capitalismo. Todavía hay cierta incertidumbre, sobre cual fue la provocación a la que, en su caso, se produjo para que los ejércitos del Pacto de Varsovia invadieran el país. Los días previos a la invasión fueron más bien un período de calma sin grandes acontecimientos que hayan tenido lugar en Checoslovaquia.En Checoslovaquia, la oposición popular a la invasión se expresó en numerosos actos de resistencia no violenta. El 19 de enero de 1969, el estudiante Jan Palach se quemó a lo bonzo en la Plaza Wenceslao de Praga para protestar contra la reanudación de la supresión de la libertad de expresión.La resistencia generalizada causó que la Unión Soviética abandonara su plan original de derrocar al Secretario General. Dubček, que había sido detenido en la noche del 20 de agosto, y trasladado a Moscú para las negociaciones. Allí, él y varios otros dirigentes firmaron, bajo una fuerte presión psicológica de los políticos soviéticos, el Protocolo de Moscú y se acordó que Dubček permanecería en el cargo y un programa moderado de reforma continuaría.El 25 de agosto, los ciudadanos de la Unión Soviética que no aprobaron la invasión hicieron una protesta en la Plaza Roja, ocho manifestantes abrieron pancartas con lemas contra la invasión. Los manifestantes fueron detenidos y posteriormente castigados; la protesta fue denominada "antisoviética".Un efecto más pronunciado se produjo en Rumanía, cuando su presidente Nicolae Ceauşescu, que ya era un acérrimo adversario de la influencia soviética y un autodeclarado defensor de Dubček, dio un discurso público en Budapest el día de la invasión, que habló sobre las duras condiciones de las políticas soviéticas. En Finlandia, un país dominado por la influencia política soviética, la ocupación causo un gran escándalo. Al igual que los partidos comunistas italiano y francés, el Partido Comunista de Finlandia denunció la ocupación. No obstante, el presidente finlandés Urho Kekkonen fue el primer político occidental que visitó oficialmente Checoslovaquia después de agosto de 1968, recibió los honores más altos de Checoslovaquia, de las manos del presidente Ludvík Svoboda, el 4 de octubre de 1969. El Secretario General del Partido Comunista Portugués Álvaro Cunhal, fue uno de los pocos dirigentes políticos de Europa occidental que han apoyado la invasión por considerarla contrarrevolucionaria, junto con el Partido Comunista de Luxemburgo y las facciones más duras del Partido Comunista de Grecia.Los países occidentales sólo ofrecieron su voz crítica a raíz de la invasión. La noche de la invasión, Canadá, Dinamarca, Francia, Paraguay, Reino Unido y los Estados Unidos pidieron una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En la reunión, el embajador checoslovaco Jan Muzik denunció la invasión. El embajador soviético Jacob Malik insistió en que las acciones del Pacto de Varsovia son de "ayuda fraterna" en contra de las “fuerzas antisociales". Al día siguiente, varios países propusieron una resolución que condenaba a la intervención y pedía una retirada inmediata, finalmente, se procedió a la votación. Diez miembros apoyaron la propuesta, Argelia, India y Pakistán se abstuvieron, la URSS (con poder de veto) y Hungría se opusieron. Inmediatamente, delegados de Canadá presentaron otra moción solicitando a un representante de Naciones Unidas para que viajara a Praga y trabajara para la liberación de los dirigentes checoslovacos.El 26 de agosto iba a hacerse otra votación, pero un nuevo representante de Checoslovaquia pidió que todo el asunto se eliminara del programa del Consejo de Seguridad. El gobierno de los Estados Unidos había enviado a Shirley Temple a Praga en agosto de 1968 para prepararse y convertirse en la primera embajadora de Estados Unidos en una Checoslovaquia libre. Dos décadas más tarde, cuando Chequia se convirtió en un estado independiente, Temple fue la primera embajadora de Estados Unidos del país.En abril de 1969, Dubček fue sustituido como Secretario General por Gustáv Husák, y comenzó un período de "normalización". Dubček fue expulsado del KSC y se le dio un trabajo como oficial forestal.Husák revirtió las reformas de Dubček, purgó a los miembros aperturistas del partido, y destituyó de su función pública a las élites profesionales e intelectuales que abiertamente expresaron su desacuerdo con la transformación política. Husák trabajó para restablecer el poder de las autoridades policiales y fortalecer los vínculos con otros países socialistas. También trató de volver a centralizar la economía, ya que una cantidad considerable de libertad se había concedido a las industrias durante la Primavera de Praga. Los comentarios políticos de nuevo fueron censurados en los principales medios de comunicación y las declaraciones políticas de cualquier persona que no se consideraba de "plena confianza política" también fueron prohibidas. El único cambio significativo que sobrevivió fue la federalización del país, que creó la República Socialista Checa y la República Socialista Eslovaca en 1969.En 1987, el líder soviético Mijaíl Gorbachov reconoció que sus políticas de liberalización, glasnost y perestroika, tenían una gran deuda con el "socialismo con rostro humano" de Dubček. Con la caída del socialismo en 1989, Dubček se convirtió en presidente de la Asamblea Federal durante el gobierno de Václav Havel. Cuando se le preguntó cuál era la diferencia entre la Primavera de Praga y las reformas de Gorbachov, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores respondió: "Diecinueve años."Después de que cayese el comunismo en Checoslovaquia, en la Revolución de Terciopelo en 1989, Dubček fue elegido Presidente de la Asamblea Federal, cargo que ocupó hasta junio de 1992. Eventualmente llegaría al Partido Social Demócrata de Eslovaquia, aunque murió en noviembre de 1992.Una década después, la Primavera de Praga "prestó" su nombre a un periodo de apertura política en China, conocido como la Primavera de Pekín.En el siglo siguiente, la opresión de La Primavera de Praga se discute en la conexión de los eventos modernos.La Primavera de Praga profundizo la desilusión de muchos izquierdistas occidentales con visiones marxistas-leninistas. Contribuyó al crecimiento de las ideas eurocomunistas en Occidente, donde los partidos comunistas pretendían una mayor distancia con la Unión Soviética, y llevó finalmente a la disolución de muchos de estos grupos. Una década más tarde, un período de liberalización política en China se conoció como la Primavera de Pekín. También influyo en la Primavera Croata en Yugoslavia. En 1993 en una encuesta checa, el 60% de los encuestados declaró tener un recuerdo personal vinculado a la Primavera de Praga, mientras que otro 30% declaro estar familiarizado con los acontecimientos de alguna u otra forma.El evento ha sido referenciado en la música popular, incluyendo la música de Karel Kryl, Requiem de Luboš Fišer, y en Music for Prague 1968 de Karel Husa. "They Can't Stop The Spring", una canción del cantautor y periodista irlandés John Waters, que represento a Irlanda en el Festival de Eurovisión en 2007. Waters lo ha descrito como "una especie de fiesta celta de Europa oriental y sus revoluciones y posibles resultados", citando un supuesto comentario de Dubček: "Podrán Cortar todas las flores, pero no detendrán la primavera" (Pablo Neruda).La Primavera de Praga también ha aparecido en la literatura. La novela de Milan Kundera llamada La insoportable levedad del ser se sitúa en La Primavera de Praga. En ella se muestran las repercusiones del aumento de la presencia soviética y el dictatorial control policial de la población. Una versión cinematográfica fue liberada en 1988. The Liberators, de Viktor Suvorov, es la descripción de un testigo ocular de la invasión a Checoslovaquia en 1968, desde el punto de vista del comandante de un tanque soviético. En Rock 'n' Roll, una obra de teatro del galardonado dramaturgo Tom Stoppard, hace referencias a la Primavera de Praga, así como la Revolución de Terciopelo de 1989. Heda Margolius Kovály también termina sus memorias Under a Cruel Star, con una vista a La Primavera de Praga la posterior invasión, y sus reflexiones sobre estos acontecimientos.Una adaptación cinematográfica distinta de La insoportable levedad del ser, es también la película Pelíšky del director Jan Hřebejk y el guionista Petr Jarchovský, que representa a los eventos de la Primavera de Praga, aunque es más sobre el período de normalización. La película musical checa, Rebelové de Filip Renč, también representa los acontecimientos, la invasión y la posterior oleada de emigración.El número 68 se convirtió en un icono en la antigua Checoslovaquia. El jugador de hockey Jaromír Jagr lleva el número debido a la importancia del año en la historia de Checoslovaquia. Una antigua casa editorial con sede en Toronto, llamada “68 Editores”, publica libros de autores exiliados checos y eslovacos, tomó su nombre del evento.link: http://www.youtube.com/watch?v=2PrdRPi0MwAlink: http://www.youtube.com/watch?v=vDLIAgPW-O0&feature=relatedlink: http://www.youtube.com/watch?v=IrhTXlIt6jU&feature=relatedlink: http://www.youtube.com/watch?v=zDugAW4AhfY&feature=relatedlink: http://www.youtube.com/watch?v=w3duc9hhj5M&feature=related

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