Fegali
Usuario (Paraguay)
Existe una gigantesca masa de plásticos flotando en la superficie nordeste del oceáno Pacífico, a miles de millas de la costa de California (EE.UU). Los científicos la llaman "Gran Mancha de Basura del Pacífico" y cubre una vasta área de cientos, quizás miles de kilómetros de océano. Investigadores norteamericanos están tratando de aprender más sobre esta basura y sus efectos en el ambiente local. Científicos del Instituto de Oceanografía de la U. de California se embarcaron en una misión de 3 semanas para estudiar la mancha de basura. El director de la investigación, Robert Knox, declara a CNN que "no ves nada más que basura de plástico de horizonte a horizonte... pero no es una gran isla sobre la que puedes caminar: es una gran área del océano en que flotan trozos de plástico pequeños, pero los más son trozos invisibles, a no ser que tomes una muestra de agua marina y veas que están ahí". El grupo busca responder a cuestiones tan básicas como determinar cómo llegaron esos trozos allí, de qué tamaño es la mancha, a cuánta superficie y profundidad afecta, qué efectos tiene en la cadena alimenticia, especialmente las pequeñas partículas de plástico que pueden ser ingeridas por pequeños organismos, y cómo afecta esto al final de la cadena alimenticia. De momento los científicos saben que la mancha es gigantesca, tal vez tan grande como la superficie de Texas (696,200 km2), y que todo el plástico acumulado está roto en pequeños trozos, flotando inmediatamente bajo el agua como confetti. También saben que los bordes de la mancha son más difusos, y que hacia el centro se hace más compacta, seguramente por las corrientes que mantienen reunidos los trozos de plástico. La mancha ha estado allí por años, debido a los reportes de pescadores que denunciaban la existencia de mucha basura flotante. Existen otras manchas de basura en otros océanos del mundo, pero esta es la más grande. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE.UU denuncia que este parche contiene, además, grandes trozos de redes de pesca, que destruye los ecosistemas alrededor de las islas de Hawaii. Pero es el plástico el verdadero asesino tóxico. Con su lenta degradación, se transforma crecientemente en pequeños trozos, que las aves marinas confunden con comida y los ingieren. Rusty Brainard, científico del NOAA denuncia que han encontrado cientos de esqueletos de aves en las islas, "cuyos interiores están rellenos de plástico". Es decir, los animales están literalmente comiendo este plástico, no pueden eliminarlo del cuerpo y mueren rellenos de trozos no degradables. Los investigadores creen que esta enorme mancha se ha acumulado con los años por la basura lanzada desde los botes y embarcaciones que cruzan el oceano, y por la basura acumulada en las playas, que eventualmente llega con las corrientes a estas longitudes del Océano Pacífico. La investigación podrá ayudar a los científicos a determinar el área de la mancha, su efecto tóxico en flora y fauna y proponer alguna solución para limpiar esta área, y la mejor manera de hacerlo. Cada vez que compramos envoltorios, envases, botellas, bolsas o artículos de plástico estamos lanzando a la basura un potencial asesino, que puede envenenar las corrientes de agua, la tierra, el mar, el aire (si es incinerado), o matar lentamente a un ave o animal. Seamos responsables en nuestro consumo, usemos bolsas de tela, tratemos de comprar la menor cantidad de plástico (envases, envoltorios) posibles y ojalá sean de material biodegradable o reutilizable. Jamás lancemos basura al agua, ni permitamos que otros lo hagan. Los desechos sólidos como el plástico son responsabilidad de todos.
China, como nación de floreciente economía, está devastando su medio ambiente con la contaminación industrial, violentando permanentemente los derechos humanos y además, está vendiendo a todo el mundo productos llenos de crueldad. La falta de legislación y regulación permite el despellejamiento de perros y gatos vivos para satisfacer las exportaciones de pieles hacia Europa y el resto del mundo. La International Anti Fur Coalition llama a acciones contra China para el día 13 de febrero del 2008. En palabras de un informe sobre la piel: “las condiciones en las granjas de producción de piel de China son una violación flagrante de las normas más elementales de bienestar animal... Durante sus vidas así como durante el indescriptible sacrificio, a estos animales se les ha privado del más simple acto de bondad". Una investigación encubierta llevada a cabo en 2004 por la Humane Society y un periodista independiente alemán; tras 18 meses de duración, expuso uno de los secretos más sucios y terribles de la industria de la piel: la matanza ilegal de perros y gatos en China, para sacarles su piel y venderla a los mercados del mundo. La investigación se llevó a cabo en las ciudades de Beijing, Hebei, Heilongjiang y Henan. Los animales son generalmente criados en granjas de perros o gatos en el norte del país, donde el clima frío asegura la calidad y grosor de las pieles. También es común que las familias críen sus propios perros o gatos, y los maten durante el invierno para vender sus pieles en el mercado local, que vende y compra abiertamente y como otro producto más las pieles de estos animales. Así relatan los investigadores la situación de los animales: "Los perros en China sufren un terror y dolor indescriptible antes de que los maten para sacarles su piel y vender su carne. Viajan en jaulas hacinadas, son criados o dejados en el frío, sin agua ni comida, y después son cruelmente despellejados, muchos de ellos cuando aún están conscientes. Ni siquiera los cachorros se salvan de esta miseria." Los perros que matan son principalmente del tipo pastor alemán, por su coloración gris/negra y amarilla que es más apreciada para los abrigos y chaquetas. Se etiqueta posteriormente como "zorro" o "mapache asiático" u otros pseudónimos. Por su parte, los gatos son criados en granjas, donde se los ahorca y luego se los despelleja. Otras veces, se los ahoga con agua. Los investigadores también vieron gatos siendo despellejados aún conscientes, pero lo que importa a los peleteros es que la piel se conserve como una sola pieza para optimizar su "utilidad". Luego, las pieles son separadas por color. Irónicamente, los gatos de pelo largo son animales de compañía en China. Pero los gatos de pelo corto, especialmente los grises y amarillos tabby, son criados para ser despellejados. Los investigadores descubrieron a través de un intermediario, que no se puede poner ninguna etiqueta en ninguna piel ni en ningún producto de piel, pues será el comprador quien decida qué colocar en la etiqueta. Por eso, las compañías venden piel de perro y gato etiquetada de acuerdo a lo que convenga en cada país, según las preferencias de los consumidores. La crueldad en números * Una compañía china reveló a los investigadores tener en bodega 50.000 pieles de gato y 50.000 pieles de perro. * En una sola subasta en Alemania, habían disponibles 10.000 piezas de piel de perro. * Un cargamento de una compañía china hacia la República Checa, informa la policía checa, contenía 5.329 kilos de pieles de gato casero, lo que representa el sufrimiento y matanza de entre 40.000 a 55.000 gatos. * Otra compañía china reveló que tenía en bodega 10.000 pieles de gato. * Un envío de China a Italia fue detenido por falta de permisos. Contenía 4.7 toneladas de pieles de perro. * En una subasta en Alemania, la piel de un perro costó 9 dólares (lo que equivale a 6 euros, o 4.200 pesos chilenos). * Una empresa china que comercia "subproductos de animales", vende una pieza de piel que contiene de 6 a 8 pieles de gato gris o tabby en 21 dólares (14 euros o 9.800 pesos chilenos). * La piel de gato gris o tabby cuesta 2.60 dólares cada una (1,80 euros o 1.200 pesos chilenos), y la de perro gris o amarillo cuesta 8.50 dólares cada una (5,86 euros o 4.000 pesos chilenos). Fue imposible para los investigadores salvar a ninguno de los animales, si querían salvaguardar la investigación. Pero vieron un perro en un camión, que para ellos, simbolizaba toda la congoja de este abominable comercio. Era un pequeño cachorro negro, que llevaba un collar con un colgante en forma de corazón con una sola palabra: Amor. ¿Era su nombre? ¿Era el cachorro querido de alguna persona? Los investigadores compraron el perro, lo llevaron a su hotel, le dieron comida y agua, lo llevaron al veterinario, y le encontraron un hogar, lejos de los horrores del mercado de piel de perro. Otros datos Los investigadores estimaron que anualmente mueren dos millones de perros y gatos, y sus pieles son usadas especialmente en ropas (abrigos, chaquetas, sombreros, gorros), adornos y aplicaciones de piel e, incluso, en muñecos de peluche. El comercio de pieles de perro a veces proviene de programas de erradicación de perros callejeros. En 1995, un peletero de Mongolia añadió pieles de perro a su stock de pieles animales. Las pieles provenían de los perros callejeros de Ulan Bator. En un año, más de 8.000 perros fueron muertos a balazos y sus pieles se comerciaron en Mongolia y Rusia. Por su parte, una compañía china reportó haber vendido 10.000 pieles de perro y gato a Rusia cada año. Además, las compañías europeas usan piel de perro en sus zapatos, carteras y chaquetas, pero no está rotulada ni etiquetada como piel de perro. En Tailandia también mueren perros y gatos para el comercio de su piel. El comercio de pieles de perro y gato es algo que los consumidores y votantes debemos exigir su fin. Si vas a hacer comentarios racistas y xenófobos, por favor abstente. Si no, tu comentario será borrado. Este artículo sólo muestra una faceta más de crueldad con los animales, porque maltrato y ensañamiento lamentablemente hay en todos los países del mundo.
En todos los noticiarios podemos ver con horror las imágenes de la caza de focas de Canadá, que este año y con aquiescencia del gobierno los cazadores abatirán hasta 330.000 animales, focas harpa jóvenes cuya piel es preciada en la industria textil, y cuyos subproductos Canadá exporta a todo el mundo. Las focas son una mina de oro y su caza, disfrazada de "control ecológico" por los argumentos oficiales. El caso es monstruoso, como lo puede ser la matanza de perros y gatos para pieles y consumo de su carne en China, como el escandaloso caso del artista "Habacuc", que ató un perro y lo dejó morir de hambre en su intervención artística en un museo caribeño. Casos aberrantes que, por su misma espectacularidad, opacan la masacre diaria que viven miles de animales en mataderos, laboratorios de investigación, granjas y otros centros de tortura y exterminio en todo el mundo. No porque existan casos de extrema crueldad, tenemos que olvidar la masacre sistemática y diaria que por nuestra culpa sufren otros animales, seres sintientes capaces de sentir dolor y de tener interés en preservar su vida, la de sus crías, la de su clan. EN ESTA CULPA RADICA NUESTRA RESPONSABILIDAD, y darnos cuenta de ella es un primer paso para terminar con la tortura de estas vidas miserables. Y esta es una invitación para avanzar en ese camino de la justicia entre especies.

Los conflictos humanitarios (guerras civiles, invasiones, bloqueos, etc.) no sólo cuentan con víctimas humanas, sino también terminan con la vida de miles de animales. La raíz es la misma: explotación, expoliación, violación de los más débiles. Hablar aquí de los animales no quiere decir que los humanos no importan: importan mucho, pero también los animales no humanos, que al final de "la cadena" son los más desprotegidos de todos. Las miles de personas que mueren anualmente en diferentes conflictos humanitarios no son más que una triste constatación de la faceta más recalcitrante del antropocentrismo: el egoísmo, la prepotencia de un grupo (político, étnico o social) que se lleva por delante a "los que valen menos", víctimas humanas que deben soportar violaciones en sus derechos, muerte, destrucción de su hábitat, pobreza, enfermedades, desplazamientos obligatorios, y un largo etcétera. Haití, Congo, Chechenia, Somalia, El Tibet, el conflicto Palestina-Israel son sólo algunos de los ejemplos de catástrofes, guerras civiles, muerte y destrucción del hombre por el hombre. Invasiones geopolíticas que acarrean muerte y destrucción psíquica, física, social y moral de la población invadida. En este panorama, los animales no humanos que conviven geográficamente con las personas, nuevamente no son más que "recursos" que pueden satisfacer las necesidades económicas de éstas, que se "reconvierten" al tráfico de especies protegidas internacionalmente, a la caza furtiva para producir carne o secuestrar especies para su explotación comercial (prostitución de animales salvajes, exhibición en espectáculos privados, etc.) Muchas organizaciones luchan por los derechos de las personas mientras otras luchan por frenar esta explotación de los animales, porque Derechos humanos y derechos animales son los mínimos para reglar la convivencia dentro de la especie humana y entre la especie humana y las animales. Porque todos somos animales, todos sentimos dolor o bienestar, no tenemos por qué ser explotados por otros "más fuertes o poderosos". Sin embargo, existe un matiz muy arraigado y triste, que siempre nos critican a quienes defendemos la dignidad de los animales: que éstos importan menos que las personas. ¿Por qué es tan difícil explicar la abyección moral de la explotación animal, sin que se lo tache a uno casi de "zoofílico"? Por un argumento tan arraigado en nuestra cultura que tardaremos generaciones en darnos cuenta de que como humanos "nos miramos el ombligo": el especismo. Siempre habrá un motivo humano más importante que el motivo más básico de cualquier ser vivo: estar vivo y sentir dolor -y junto a él, bienestar. Si somos capaces de pensar éticamente en el ser humano, no podemos dejar de ver también a los animales como víctimas de la explotación humana, o sea, como víctimas de una idea que nosotros mismos sustentamos en nuestra cultura. Por favor, avisa a tu amigos/as, compañeros/as, etc para que se enteren de este conflicto y puedan hacer algo para evitarlo

Espero que este post los ayude a reflexionar a los que no han abierto sus ojos... ¿Sabías que las madres serpientes conservan la tibieza de sus huevos, enrollándose alrededor de ellos y agitándose enérgicamente para generar el calor y traspasarlo a sus retoños? ¿Y que las madres caimanes protegen con fiereza sus huevos y a sus pequeños hijos, hasta que éstos cumplen un año de edad? Si, los reptiles pueden parecernos lejanos y misteriosos, provocarnos asco, un irracional miedo o una atávica repulsa. Pero son seres vivos que no difieren de nosotros en cuanto a sus necesidades y el crucial interés de mantenerse con vida. Sin embargo, millones de reptiles son asesinados cada año para ser convertidos en zapatos, bolsos, cinturones, sombreros, correas de reloj y otros accesorios. Estos inocentes animales sólo son cotizados por su piel, que se vende a precios astronómicos, y por ella son, muchas veces, descuerados vivos. La estación de TV suiza Schweizer Fernsehen grabó un crudo reportaje en Indonesia, uno de los principales proveedores de pieles exóticas para el mercado de la fina relojería suiza. En sucios talleres, las serpientes son descueradas vivas, y cocodrilos, caimanes, varanos y otros reptiles son muertos a martillazos en sus cabezas, antes de que sus cuerpos mutilados sean lanzados a una sangrienta y agonizante pila de animales. Hay que recordar que los reptiles son animales de un metabolismo lento, por lo que su agonía llega a durar horas después de su apaleamiento, despelleje o incluso de su desmembramiento. En el video se puede ver el corazón de una víbora, aún latiendo aunque está totalmente separado de su cuerpo, o la cabeza de un varano, aún boqueando mientras cuelga de un hilo de su cuerpo. El zoólogo de la U. de Basilea, David Senn, entrevistado por la cadena helvética, tras ver el documental, exclamó: "Estoy sorprendido. Se trata claramente de una extrema crueldad hacia los animales... Los animales se retuercen porque todavía están vivos. Uno debe asumir que esto es muy doloroso para los animales... La consecuencia lógica debería ser que ningún joyero ni comerciante digno siga vendiendo estos productos." La asociación norteamericana PETA tiene hace mucho tiempo un sitio web donde denuncia la manera en que se consiguen las pieles exóticas de reptiles. En uno de sus videos, el galardonado actor Joaquim Phoenix relata los horrores de la industria de la piel exótica: ¿Qué podemos hacer? Evidentemente: no comprar accesorios de piel de estos animales, desincentivar su uso mostrando esta información. Y reflexionando, más generalmente, que los animales viven por sus propios motivos, y no para ser convertidos en productos ni subproductos para el beneficio de los humanos. Si nos horrorizamos cuando los nazi fabricaron lámparas de piel humana: ¿cuál es la diferencia entre los desollados humanos, o los lagartos, cocodrilos y serpientes del video? Gracias por su atencion, si quieres seguir informandote mas sobre este tema encontraras mas informacion en: PETA.org