FedeE51
Usuario (Argentina)
Hola linces, lincesas, robertos y demas criaturas. Este es mi primer post y como dice el titulo les voy a contar mi experiencia en el cbc, si el que todos dicen que es un filtro, que es re dificil, etc. pero la cosa es no es tan asi como lo pintan si te pones a estudiar y la llevas mas o menos al dia con los textos, resumenes y ejercicios lo pasas de una, yo por vago y no practicar los ejercicios tengo que recursar analisis matematico y ahora en diciembre dar final de economia y algebra. Y si pensas entrar el año que viene hacete amigo de alguien por lo menos de uno solo pero hace amigos y no solo para joder sino que te sirve para estudiar si no entendes algo, yo como todo buen lince timido, introvertido no me hablaba con nadie y veia a todos con sus grupos y yo re solo ahi escuchando musica con mis auriculares en mi mundo y despues me arrepenti de no hacer un solo amigo/compañero. Y para todos los que somos unos virgos hay muchas lincesas Aunque como ya dije no hable con ninguna ni siquiera con la que me gustaba que era parecida a esta Asi que nada si desaprobas un parcial no te desanimes y dejes, segui para delante que se puede porque seamos sinceros no a todos nos pasa esto Bueno espero que les haya gustado es la primera vez que hago esto y nada saludos.

En las redes sociales se puede encontrar mucho odio. Homófobos, racistas y xenófobos campan a sus anchas, y aunque en países como España existe una legislación que impide que puedan expandir sus mensajes, en otras naciones tienen que ser los demás usuarios los que de alguna forma contraataquen para frenar sus despreciables palabras. Como en Estados Unidos. En los últimos tiempos, la tensión racial se ha disparado en el país, y uno de los campos de batalla en los que los supremacistas propagan sus mensajes o buscan el acoso a los ciudadanos de color es Twitter. Como una joven llamada Kelsey Reynolds, que utiliza su cuenta para mandar mensajes tipo “Jamas tendré sexo con un negro”, o “Honestamente, creo que los negros son tontos, que vuelvan a la jungla”. Tras esta diatriba, Kelsey se ‘lució’ con una foto de su cuerpo, acompañada de la siguiente frase: “Lo siento negros, solo los blancos pueden hacerse cargo de esto”. Se refería a que solo los blancos podrían tener sexo con ella. A tan bestia mensaje, un afroamericano llamado Jamz le contestó de manera elegante con un zasca que jamás olvidará: “En nombre de los negros afirmo que todos apoyamos de corazón tu decisión”. Pero la cosa no se quedó ahí. El comentario de Kelsey saltó a Facebook y la conversación alcanzó cotas hilarantes. Un usuario blanco llamado Ameri King aportó la siguiente reflexión: “En nombre de los blancos, admiramos de verdad tu refinamiento. A pesar de eso, declinamos tu ofrecimiento y esperamos que los mejicanos se hagan cargo de esto, por bien del equipo”. Por supuesto, un mejicano siguió con la broma: “De parte de los mejicanos debo decir que hay trabajos que no podemos hacer. Puede que un asiático se encargue mejor”. Nick McCullum, que a pesar de tener un apellido escocés tiene rasgos asiáticos, declinó la oferta: “En nombre de la cultura asiática, declinamos este generoso acto. Así como practicamos la aritmética, tocar el piano, las artes ninja voladoras, puede que los musulmanes tengan la respuesta que buscas”. Y por último, un musulmán: “De parte de todos los musulmanes, vamos a tener que declinar la oferta por una sencilla razón: no comemos cerdo”. Seguro que la próxima vez Kelsey se piensa lo de hacer comentarios racistas a la ligera en Twitter…

Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. Laura Arnolds lo sabe. Por eso, esperó a que su esposo no estuviera en casa para darle a una lección por su infidelidad. Un viaje ‘de trabajo’ Laura estaba casada con Craig, un hombre que suele salir de viaje por asuntos laborales. Vivían con sus dos hijos en el condado de Nuneaton, en Warwickshire (Reino Unido). Tras sospechar que la engañaba, la mujer decidió revisar el teléfono de su marido. Al inspeccionar los mensajes, encontró algunas conversaciones con una mujer de Nueva York, las cuales revelaban una aventura amorosa entre ambos. A los pocos días, Craig le contó a Laura que debía viajar durante dos semanas, ‘por negocios’, a la Gran Manzana. Ella esperó a que su marido se fuera y justo ahí comenzó su venganza. Una venta exprés Durante los 15 días que duró el viaje de su esposo, Laura buscó la manera de vender rápidamente la casa en la que ambos vivían. No necesitó la autorización legal de Craig, pues la propiedad estaba a nombre de ella. Tras la venta, Laura alcanzó a preparar sus maletas y llamar a la mudanza para llevarse todas sus cosas. Cuando Craig regresó, intentó meter su llave en el cerrojo y no pudo entrar. Tocó la puerta y le abrió un joven estudiante, quien era el nuevo dueño de la casa. Por encargo de Laura, el joven entregó a Craig un par de maletas que contenían su ropa. Algunas otras pertenencias del esposo, entre las que estaba una colección de palos de golf, habían dejado de ser suyas, pues Laura las incluyó en la venta de la casa. “Me di cuenta de que todos los muebles de Laura ya no estaban, al igual que las sillas y mesas que había heredado de mi difunto padre”, comentó el esposo. Durante esos 15 días del viaje de Craig, la mujer también se dio tiempo para arreglar los papeles del divorcio. “Todavía no termino de creer cómo pudo hacer todo esto en dos semanas. Estaba muy molesto al principio, pero tomé la decisión de que, por el bien de los hijos, debemos dejar las hostilidades. Cometí un error y pagué muy caro”, aseguró el hombre al sitio mencionado. ¿Qué te parece la decisión de esta mujer? ¿Qué habrías hecho tú en su lugar? Resumen lvl 5: El la engañaba y ella se entero. Cundo el se fue de viaje ella le vendio todo. Volvio y el nuevo dueño le dio las valijas.