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Ciencia argentina: ¡Vamos por más! 10.07.2011 | Recordar cómo hace pocos años la ciencia y la investigación argentinas iban deambulando entre la falta de recursos, la improvisación, el trabajo “a poncho”, y verla hoy dejando huellas semana tras semana en las páginas de los medios internacionales, enorgullece y obliga a ir por más. No terminábamos de sorprendernos con el despegue del proyecto SAC-D “Aquarius”, en el que más de doscientos científicos argentinos participaron decisivamente junto a la NASA para monitorear la salinidad y el estado general de los océanos, cuando nos encontramos con otra novedad más que positiva: nuestro país comenzará a producir reactores de la serie CAREM para abastecer al país más rico en reservas petroleras del mundo, Arabia Saudita, posicionando nuevamente a nuestros investigadores en el podio de la tecnología. El gerente general del INVAP, Héctor Otheguy, tuvo la gentileza de comentarle a N&P los pormenores de la operación. Noticias & Protagonistas: Hemos seguido con alegría la firma del acuerdo con Arabia Saudita y el camino que se va consolidando para la producción en serie del reactor CAREM. Héctor Otheguy: Sí, nosotros estamos muy contentos. Se trata de un programa amplio de cooperación sobre energía nuclear. Arabia no tiene agua, ese es un tema principal para ellos, por lo que necesitan un método de energía que tenga que ver con la desalinización. Por más que sean el país más rico en petróleo, son conscientes de que se va a acabar y quieren tener una opción para no quedarse sin agua. Fue un paso importante. Es de los primeros acuerdos después del firmado con Francia por temas de seguridad, y se trata de un nuevo reconocimiento a la actividad nuclear argentina. N&P: ¿Estos contratos implican un flujo financiero asegurado para un proyecto de este nivel? HO: Si bien es un acuerdo previo a la firma de los contratos, se trata de un paso enorme hacia adelante. El país, por la propia legislación, no puede exportar productos nucleares que tengan que ver con tecnología sensitiva, sin acuerdo de uso pacífico; por eso el hecho de que vaya una delegación encabezada por el ministro Julio De Vido, el vicerrector de la UBA y directivos de la CONEA, excede el aspecto meramente nuclear. N&P: Es entendible. Porque además hay aspectos educativos también en consideración, ¿verdad? HO: Así es. Ponen mucho énfasis en la educación, por lo que se abren muchas posibilidades con enormes recursos; los saudíes tienen mucho petróleo pero no tienen seguridad alimentaria, así que puede ser muy importante una complementación: ellos con energía y recursos financieros, y Argentina con conocimiento, educación, y muy buena receptividad en nuestros funcionarios. En especial con el ministro de Ingeniería y Petróleo, que es muy influyente. N&P: ¿Cómo va el SAC-D Aquarius, y qué sigue de aquí en más? HO: El Aquarius cumple con el plan previsto de la CONAE. Está en la etapa de puesta en marcha del satélite en sí, y en pocos días más comienza el instrumento principal que mide salinidad de océanos; una vez que esto se ponga en marcha en pocas semanas, se encienden los otros. Y en unos meses estará operativo conforme lo previsto, la expectativa es muy exitosa. La primera parte que corresponde a la apertura de paneles solares para alimentar el satélite anduvo bien, está todo en pleno trabajo.N&P: ¿Cómo está el tema de los radares? Existe una crítica por cierta desidia del Gobierno en el control por la frontera norte. ¿Es correcto? HO: No. Las críticas son injustas, quizás sea por falta de conocimiento. El país nunca hizo nada durante treinta años, pero ahora se está llevando a cabo una política importante. No se confía tanto en el método de licitación, que suele fracasar por muchas razones, y se prefirió apostar al desarrollo nacional ya en marcha. Ya están funcionando ocho radares de tráfico aéreo, hay catorce más en construcción, y para fines de 2011 estará cubierto todo el país. N&P: ¿Es realidad o se está estudiando? HO: Son una realidad. Los radares de frontera o de defensa, como se los llama, tienen listo el primer prototipo para octubre y ya se firmó el contrato para otros seis en tres años. Hay un plan en pleno desarrollo, con tecnología nacional, lo que asegura mantenimiento. Además se están reparando y modernizando cuatro radares viejos, de los que pueden quedar tres en buenas condiciones; nosotros trabajamos en los otros seis, así que se espera contar con nueve radares, lo que es un salto muy importante en la información de frontera. N&P: Sobre este punto, hace poco la Fuerza Aérea afirmaba que había un tipo de radar que era capaz de detectar un avión prácticamente cuando estaba despegando. ¿Es así? HO: Sí, y eso que son radares de mediano alcance, de 150 a 180 kilómetros, usados en operativos de la Fuerza Aérea en Mendoza; quedaron muy entusiasmados. En realidad, era el paso que faltaba para tomar la decisión de construir otros seis. El acuerdo se firmó en la Casa Rosada, lo mismo que uno para otro radar meteorológico. El futuro es auspicioso, hay varios países latinoamericanos que quieren saber cómo va el proyecto, porque una vez que cumplamos con nuestra necesidad, se puede pensar en exportar. N&P: ¿Cuándo estima que estará funcionando el primer módulo del CAREM? HO: La realidad es que ya está en plena marcha. La responsable es la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en un terreno que pertenece a la central de Atucha, con lo que se facilita el tema de infraestructura. Ya comenzó la obra civil, y se van firmando contratos para proveer de los componentes principales. A partir de ahora, a cuatro años vista, estaría el primer prototipo funcionando. N&P: ¿Se puede decir que podríamos haber empezado antes? HO: Claro, pero en el pasado no hubo visión política para favorecer la tecnología. Si hoy se está vendiendo y trabajando en la fabricación en serie es porque existe una necesidad de mercado. Por eso el proyecto está en plena marcha, con doscientos técnicos trabajando en la Comisión, más lo que hacemos nosotros desde el INVAP. Realmente estamos muy satisfechos y es muy promisorio para la ciencia argentina y el país todo. N&P: ¿El reactor CAREM podría ser para la Argentina lo que alguna vez fue el Ford T para la economía de los EEUU? HO: Es bueno el paralelismo. Obviamente no serán millones de CAREM los vendidos en un día, como ocurrió con el Ford T, pero es la posibilidad de abaratar y hacer más segura y seriada la entrega de reactores. Desembarco provechoso El acuerdo bilateral firmado hace poco en Ryad, capital de Arabia Saudita, implica mutuo desembarco de productos e inversiones en diversas áreas, destacando, en el caso argentino, el aporte en tecnología nuclear con fines pacíficos. Firmado por Hashim bin Abdullah Yamani, presidente de K.A. Care, en representación de Arabia Saudí, y por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, tiende a cubrir áreas como el diseño, construcción y operatividad de reactores comerciales y de investigación, seguridad nuclear y física, y preparación de respuesta ante las emergencias. En este sentido consultamos a Otheguy acerca de cuál es la razón por la que el CAREM se considera tan seguro cuando el impacto de lo ocurrido en Fukushima sigue shockeando, y el Bundestag alemán aprobó un programa de desnuclearización. “Uno de los problemas fundamentales en Japón fue la falta de refrigeración de núcleo al dañarse los equipos auxiliares que generaban electricidad. Ese caos fue la causa que disparó los daños conocidos”, explicó el entrevistado. He aquí entonces la ventaja del reactor argentino: “En el CAREM, el sistema de enfriamiento no requiere electricidad, se puede hacer porque es pequeño, se produce por convección natural; la densidad del agua cambia con la temperatura, es lo que ocurre en las casas con calefacción, el agua circula sin necesidad de bomba”. De esta manera se produce el efecto refrigerante sin necesidad de una bomba de agua para hacerla circular, y esta es la característica más relevante para demostrar por qué no puede pasarle lo que a las centrales de Fukushima. En el convenio firmado se habla también del tratamiento y gestión de residuos, el uso de la tecnología nuclear para industria, medicina y agricultura, y el entrenamiento y desarrollo de recursos humanos, detalló el Ministerio de Planificación Federal. A su vez, esto implicará las posibilidades de inversión en la Argentina de empresas saudíes como Modern Mining Company, Saudi Electricity Company, Bank Al Jazira, Grain Silos and Flour Mills, National Agricultural y Saudi-British Bank, entre otros. Julio De Vido estuvo acompañado por el subsecretario de Comercio Internacional, Ariel Schale. Luego del encuentro, Shale destacó: “el intercambio comercial entre la Argentina y Arabia Saudí es de u$s340 millones y la expectativa es llevarlo a u$s1.000 millones en los próximos cinco años”. Además, Argentina participó en un simposio de energía nuclear en Kuwait, y hubo contactos con Sheikha Moza Bint Naser, esposa del sheikh Tamim bin Hamad bin Khalifa Al-Than, directora del programa tecnológico al que dedican una fortuna.Fuente: Noticias & Protagonistas. Pagina web: www.noticiasyprotagonistas.com