FASOXS
Usuario (Argentina)
1. Mal aliento. Ningún otro remedio natural refresca el aliento tanto como el perejil. Esta planta es rica en clorofila, un compuesto de las plantas verdes que mata las bacterias que causan mal olor. Mastica un poco después de comer cebollas crudas o ajo o siempre que tu aliento huela mal. 2. Acné, manchas o imperfecciones en la piel. Para acabar con el acné rápidamente, ten a mano un tarro cerrado de este remedio natural (dura unos meses meses): Combina 2 cucharas soperas de arcilla verde, 1 cuchara sopera de sello dorado (Hydratis canadensis), 2 ó 3 gotas de aceite del árbol del té (Melaleuca alternifolia) y suficiente agua para formar una pasta. Aplica la pasta en la mancha o grano o cualquier otro defecto al acostarte y déjela toda la noche. La arcilla seca la grasa que obstruye los poros y el sello dorado y aceite del árbol de té matan las bacterias que causan la infección. 3. Ampollas. No hagas estallar las ampolla, no importa lo tentador que sea. Hacer eso aumenta la probabilidad de infección. En vez de eso, utiliza una bola del algodón empapada en Hamamelis virginiana para limpiarte el área al menos cuatro veces al día. El hamamelis contiene taninos astringentes que absorben el líquido de la ampolla y alivian el dolor aumentando la circulación. También contiene alcohol, que tiene un efecto secante. 4. Olor corporal. Si tu olor corporal persiste a pesar de una higiene adecuada, tu problema puede deberse a poros obstruidos. Cuando tu piel no puede eliminar correctamente las toxinas del cuerpo, se produce el mal olor. Cepillar en seco tu piel suavemente justo antes de cada ducha exfolia la piel muerta que atrapa las toxinas causantes del mal olor. Encontrarás cepillos para el cuerpo en la mayoría de las droguerías. Si te cepillas con movimientos largos y suaves que se mueven hacia tu corazón, también mejorarás la circulación, lo cual ayudará a tu cuerpo a desintoxicarse más eficazmente. (Esto no eliminará la necesidad de usar desodorante, pero necesitarás usarlo menos). 5. Contusiones. El árnica, un popular remedio para el dolor muscular, es también la mejor apuesta para curar las contusiones rápidamente. Tan pronto como te golpees la rodilla u otra parte del cuerpo o notes una hinchazón o decoloración, frota suavemente un poco de esta crema homeopática en ella. El árnica disminuye la inflamación y aumenta la circulación, favoreciendo así que la sangre coagulada que da ese color oscuro a tu piel se elimine más fácilmente. 6. Quemaduras. Tal vez conozcas el aceite esencial de lavanda (Lavandula angustifolia) por su aroma relajante, pero puedes utilizarlo también para eliminar el dolor de una quemadura de primer grado (la clase de quemadura que puedes tener al tocar una sartén caliente). Este aceite no solo acelera el proceso curativo y evita la cicatriz, sino que también combate las bacterias en la piel nueva y vulnerable. Primero limpia suavemente la quemadura con jabón y agua. Luego mezcla una parte de aceite esencial puro de lavanda y tres partes de un aceite portador, como el de almendra o aceite de oliva, y aplica la mezcla en la quemadura por lo menos tres veces al día, dejando la herida descubierta. 7. Llagas o úlceras. Podrás comer de nuevo alimentos picantes con comodidad si enjuagas las llagas con infusión de hoja de frambuesa (Rubus idaeus). Pon 2 cucharas soperas de hojas de frambuesa secas en una taza de agua hirviendo hasta que se enfríe el agua. Filtra la infusión, y entonces llénate la boca del líquido durante un minuto varias veces seguidas. Haz esto tres veces al día. Los taninos en esta infusión (de sabor parecido al del té negro) reducen la hinchazón y limpian la llaga, de modo que puede curar más rápidamente. 8. Labios agrietados. Los bálsamos convencionales para los labios contienen petróleo y a veces alcohol, que secan la piel sensible en tus labios. En su lugar, hidrata y protege tus labios secos o agrietados con aceite de ricino. Lleva una botella pequeña con este aceite y aplícala con tus dedos a menudo durante el día. Si planeas estar al sol, utiliza una crema protectora natural sin petróleo ni alcohol con una protección 15 unos minutos después de ponerte el aceite de ricino. 9. Resfriados. Comer un plato de cebollas al curry salteadas con arroz puede disminuir la congestión en tu pecho. Saltea ligeramente dos cebollas, en rodajas, y por lo menos 1 cucharilla de polvo de curry, en 2 cucharadas de aceite de oliva virgen-extra hasta que las cebollas estén blandas. Las cebollas contienen cuarcetín y azufre, dos compuestos que disminuyen el moco y aumenten la circulación. El curry también disminuye la flema. Para el mal aliento que puede dejarte la cebolla echa un vistazo al remedio número 1. 10. Estreñimiento. Si no te gustan las ciruelas pasas, tienes otra opción para aliviar el estreñimiento. Los higos secos funcionan del mismo modo que las ciruelas. Contienen fibra soluble e insoluble, que limpiarán tus intestinos. De hecho, cinco higos proporcionan por lo menos el 20 por ciento de las necesidades diarias de fibra, más que casi cualquier otra fruta. Come cuatro o cinco en cuanto aparezca el estreñimiento y bebe por lo menos un vaso de agua. Si no consigues resultados en tres horas, come un par más cada tres horas hasta que funcione. 11. Callos. Para ablandarlos utiliza aceite de ricino. Aplica una gota del aceite con tu dedo nada más levantarte por la mañana, al medio día y antes de acostarte. Cubre el callo con una tirita antes de ponerte los calcetines y los zapatos. Verás una mejoría lenta pero constante a lo largo de varias semanas. 12. Tos. La infusión de regaliz (Glycyrrhiza glabra) puede resultar muy efectiva para una tos persistente. Pon una bolsita de raíz de regaliz o una cucharilla de raíz seca en un cazo de agua hirviendo durante cinco minutos, y bebe hasta tres tazas de ella a lo largo del día. La tos debe mejorar enseguida, pero puedes continuar bebiendo tres tazas al día durante tres días. El regaliz puede elevar la presión arterial, así que no lo tomes si tienes hipertensión o diabetes. 13. Cortes. El poder antioxidante que hace a la vitamina E tan buena para el corazón también ayuda a curar los pequeños cortes con mayor rapidez. Pincha una cápsula de vitamina E con una aguja estéril y exprime el aceite sobre el corte al menos tres veces al día. Cúbrelo con una tirita o venda si es una herida seria. Asegúrate de elegir vitamina E natural (tocoferol d-alfa). Las investigaciones muestran que tiene más poder antioxidante que la vitamina E sintética. 14. Caspa. Para librarte de la caspa necesitas ir a la raíz del problema: la acidez del pH de tu cuero cabelludo. Para restablecer el nivel alcalino natural del pH de tu cuero cabelludo, primero lava y acondiciona tu pelo. Después, mientras aún estás en la ducha o baño, vierte una taza de vinagre de sidra de manzana en tu cabeza y aclara con agua. 15. Diarrea. Puede parecer ilógico, pero para curar la diarrea necesitas más bacterias (de las buenas, por supuesto). La diarrea puede ser una muestra de un desequilibrio de buenas y malas bacterias en tu intestino. Tomar suplementos probióticos corrige ese desequilibrio. Busca una marca que contenga de seis a ocho tipos de organismos vivos, incluyendo lactobacillus acidophilus y Bifidobacter. Se recomienda tomar suficientes suplementos como para conseguir unos 20 mil millones de organismos vivos al día (ésta puede ser una gran cantidad de cápsulas). Deberías observar una mejoría en uno o dos días. En caso contrario, ve al médico. 16. Vértigos, mareos. Una especia habitual en la cocina puede curar los vértigos. Simplemente vierte una pizca de pimienta de cayena en un vaso de agua caliente y bébelo a sorbos. El calor del agua y el de la pimienta hará que tu cuerpo bombee más sangre y oxígeno a tu cerebro, lo cual te hará sentir la cabeza despejada y eliminará los vértigos. Si continúas experimentando vértigos, vea al médico. 17. Ojos secos. Necesitarás verter algunas lágrimas para remediar este problema. Y la manera más fácil de estimular la secreción de lágrimas es aplicar calor húmedo a tus párpados. Sumerge una toalla pequeña en agua caliente, escúrrela, túmbate y ponla sobre tus ojos durante 15 minutos. Haz esto dos o tres veces al día o las veces que lo necesites. 18. Piel seca. Los aceites de almendra y de pepitas de uva son los más eficaces para la piel seca. Penetran en tu piel más rápidamente que las cremas hidratantes. Si tu piel está excesivamente seca y áspera, utiliza aceites más espesos, como el de ricino o el de aguacate. Si eres propenso a tener la piel seca, utiliza aceite de jojoba filtrado. Extiende una capa fina de cualquier aceite elijas en las zonas secas dos veces al día Aora Muestro Un Par De Remedios Caseros para los que le queda sicatrises en la cara de la nada La piel sensible es aquélla que tiende a reaccionar de formaexagerada ante factores externos (viento frío, calor extremo, sequedad ambiental producida por las calefacciones y el aire acondicionado, contacto con sustancias irritantes, productos químicos o de limpieza, detergentes, cosméticosinadecuados, abuso de exfoliantes, etc.) e internos (envejecimiento, cambios hormonales, alimentación deficiente, entre otros). Usualmente la piel sensible es muy fina y frágil al tacto y muestra frecuente irritación, sensación de quemazón, ardor congestión, picor, eccema o descamación; esto último debido a que pierde más agua transepidérmica (agua corporal) que otros tipos de piel. En ocasiones, también, puede presentar rosácea (pómulos, mejillas y aletas de nariz enrojecidos por lesiones vasculares) debido a la mayor reactividad de los vasos sanguíneos y a la transparencia de la fina piel. Además, las arrugas pueden aparecer de forma prematura. Aunque la piel sensible es más frecuente en la región facial también se da en el área del escote y otras localizaciones como extremidades o cuero cabelludo. Es importante observar que la piel sensible puede aparecer a cualquier edad. Sin embargo, muchas personas pueden notar su presencia después de un tratamiento para el acné severo. Remedios populares Remedio para piel sensible #1: Hervir dos cucharadas de hojas de salvia en una taza de agua por 5 minutos. Empapar una bolita de algodón y desmaquillar el rostro. Remedio para piel sensible #2: Usar agua termal para lavar o limpiar la piel, ya que sus propiedades ofrecen un resultado excelente debido a su intensa acción calmante, antiirritante y dermoprotectora. Remedio para piel sensible #3: Verter un poco de yogurt natural sobre las manos húmedas y extender sobre el cutis, el escote y el cuello. Dejar puesta por 10 minutos y retirar con una esponjita humedecida en agua tibia (ni fría ni caliente). Remedio para piel sensible #4: Pelar y picar 2 bananos y colocarlos en una licuadora. Añadir 3 cucharadas de miel y 1/4 de taza de leche fría. Licuar y aplicar sobre el rostro y cuello. Dejar puesto por 10 minutos. Pasado ese tiempo, aclarar con agua fresca y retirar, utilizando una toallita desechable, el resto de la mascarilla con palmadita suaves. Remedio para piel sensible #5: Disolver al baño María5 g de cera de abeja,4 g de manteca de cacao y10 g de lanolina hasta que la mezcla adquiera una textura vidriosa Agregar 20 g de aceite de áloe vera,15 g de aceite de corazoncillo y seguir calentando un poco al baño María. Calentar15 g de agua de rosas,10 g de extracto de genciana y 15 g de hinojo en un cazo aparte y luego añadir este último a la primera preparación sin dejar de batir. Retira del fuego y dejar refrescar. Aplicar sobre el rostro como una mascarilla regeneradora e hidratante durante unos 20 minutos. Con este remedio se logra humectar la piel sensible. Recomendaciones Debido a que la piel sensible requiere de mucha atención, les recomendamos tomar en cuenta las siguientes medidas para que esta piel luzca de la mejor manera posible. Reducir o eliminar el consumo de bebidas alcohólicas, así como el de alimentos picantes o que contengan especias. Evitar los cambios bruscos de temperatura (entrar en los baños de vapor o saunas, etc.), ya que esta dermis puede reaccionar de forma indeseada a los cambios buscos de temperatura (vasos capilares rotos por el cambio de temperatura que puede causar enrojecimiento en las mejillas). Proteger la piel del sol. Evitar la exfoliación con productos que contengan ácidos frutales, ya que puede resultar contraproducentes y derivar en irritación e incluso cuperosis. Tener cuidado con los tratamientos cosméticos antiedad, ya que pueden inflamar y dañar los cutis sensibles en exceso. Limpiar la piel con jabones muy suaves sin detergentes, ya que los fuertes eliminan el manto lipídico de la piel y la dejan descamada. Preferir cosméticos con fórmulas hipolergénicas, con pocos ingredientes químicos, sin conservantes, perfumes ni alcohol. Tratar la piel con suavidad, sin frotarla ni arañarla. Tener una dieta variada que incluya todos los nutrientes especialmente los ácidos grasos esenciales, vitaminas y antioxidantes (fresas, brócoli), así como la ingesta adecuada de agua ayuda a mejorar el estado de la piel.