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El anarquismo Individualista El anarquismo individualista o anarcoindividualismo es una tradición filosófica del anarquismo con un particular énfasis en la autonomía del individuo, sosteniendo que cada uno es su propio dueño, interactuando con los otros a través de la asociación voluntaria. El anarquismo individualista se refiere a algunas tradiciones de pensamiento dentro del movimiento anarquista que priorizan al individuo sobre toda clase de determinantes externos, sean grupos, sociedad, tradiciones y sistemas ideológicos. El anarquismo individualista no es una única filosofía sino que alude a un grupo de filosofías individualistas que muchas veces están en conflicto entre sí. Las influencias más tempranas en el anarquismo individualista fueron los pensamientos de William Godwin, Henry David Thoreau (trascendentalismo), Josiah Warren ("soberanía del individuo", Lysander Spooner ("ley natural", Pierre Joseph Proudhon y Benjamin R. Tucker (mutualismo), Herbert Spencer ("ley de igual libertad" y Max Stirner (egoísmo). Es una de las dos principales categorías en que se divide el anarquismo, siendo la otra el anarquismo societario, social, colectivista o comunitario. A rasgos generales, la corriente individualista del anarquismo hace hincapié en la libertad negativa, es decir, la oposición al control estatal o social sobre los individuos, mientras que las corrientes anarquistas con una visión colectivista, subrayan la libertad positiva para desarrollar las potencialidades de las personas, argumentando que los humanos tienen necesidades que solo la vida social puede satisfacer, "reconociendo la igualdad de derechos". Otra diferencia es que el anarquismo socialista defiende la propiedad común de los medios de producción con el objeto de eliminar la desigualdad económica, mientras que gran parte del anarquismo individualista tiende a preferir la propiedad privada de los medios de producción, y en algunos casos, propugnando el intercambio de bienes y servicios a través del mercado. Además, muchos anarquistas individualistas no se oponen a la desigual distribución de la riqueza, aceptándola como una consecuencia de la libre competencia. Agreguemos que, a diferencia del anarquismo comunista, el anarquismo individualista nunca fue un movimiento social, siendo más bien un fenómeno filosófico/literario. El anarquismo filosófico, es decir, el que no aboga por una revolución para eliminar al estado, "es un especial componente del individualismo anarquista". Surge primero en Estados Unidos y luego en Europa en el siglo XIX, teniendo acogida especialmente entre autores y activistas estadounidenses quienes forman una tradición individualista nativa. Tuvo además un particularmente alto desarrollo en la década de 1920 en Francia y el Reino Unido. Panorama general Las diversas corrientes del anarquismo individualista tienen algunas cosas en común: La elevación del individuo sobre toda clase de construcción o realidad social y exterior, tal como la moralidad, la ideología, las costumbres, la religión, la metafísica, las ideas o la voluntad de otros. El rechazo y las reservas hacia la idea de revolución, a la que a veces consideran como un levantamiento de las masas que podrían acarrear nuevos gobiernos. En cambio, favorecen un método gradualista y evolutivo para alcanzar la anarquía mediante experiencias y experimentos alternativos que podrían ser aplicados en el presente. Esto también porque no se ve como deseable para los individuos el hecho de tener que esperar por la revolución para comenzar a experimentar alternativas que están por fuera del sistema actual. El punto de vista de que las relaciones con otras personas o cosas solo pueden ser libremente contratadas, en propio interés y puede ser tanto transitorias y sin compromisos como se desee. La experiencia y la búsqueda individual son exaltadas. Pero también existen diferencias. En lo que respecta a la justificación del anarcoindividualismo, Josiah Warren usó el argumento de la soberanía individual y el comercio justo, hay adherentes al mutualismo como Pierre Joseph Proudhon, Benjamin Tucker, al egoísmo que no reconoce los "derechos naturales" (Max Stirner) o iusnaturalistas (Lysander Spooner), neo-lockeanos (Murray Rothbard), o consecuencialistas (David Friedman). Justificaciones alternativas al anarcoindividualismo han sido la contractualista (Jan Narveson), o la ética de la argumentación de Hans-Hermann Hoppe muy cercana a la posición neolockeana. El anarquismo de mercado o anarcocapitalismo respeta los derechos a la propiedad de las personas. Su principal objeción al Estado reside en su carácter monopólico en el uso de la fuerza que utiliza para castigar a quienes hacen valer sus propios derechos (personalmente, mediante la ayuda mutua o un contrato), y porque para ejercer ese monopolio debe hacerlo a través de una tributación obligatoria. Los anarquistas individualistas usan el término "capitalismo" de diferentes maneras: algunos como Josiah Warren, Benjamin Tucker, y Kevin Carson utilizan "capitalismo" para referirse no a la propiedad del capital sino a su monopolización, mientras otros como Rothbard, Friedman y Wendy McElroy definen "capitalismo" como el laissez-faire de una economía de mercado libre. El anarcocapitalismo es una filosofía política que surgió an la década de 1950 a partir de los escritos de Rothbard y su rechazo a la teoría del valor del trabajo de los individualistas del siglo XIX. El agorismo es una forma de anarquismo de mercado popularizada por Samuel Edward Konkin III, y enfatiza la actividad contraeconómica, y es descripto como propietarismo y libertarismo de izquierda. La corriente de anarquismo individualista que se denomina egoísmo, deriva de la filosofía de Max Stirner, sostiene que los individuos deben hacer aquello que desean, sin hacer caso a Dios, Estado o regla moral. Para Stirner, los derechos son falacias, reificaciones en la mente ("espectros", y sostenía que la sociedad en verdad no existía sino los "individuos y su realidad", y apoyaba la propiedad por la fuerza como preferible al derecho moral. Stirner defendía la auto-afirmación y preveía las "asociaciones de egoístas" conduciéndose entre sí por el respeto mutuo. Una importante tendencia dentro de las corrientes del individualismo anarquista, enfatiza la exploración individual subjetiva y el desafío a las convenciones sociales. En este sentido, las tendencias que propugnan el amor libre y otros estilos de vida alternativos como el naturismo han sido populares entre los individualistas anarquistas. El amor libre hunde sus orígenes tan atrás como el pensador Josiah Warren y las comunidades experimentales, postulando que la libertad sexual es una clara y directa expresión de la soberanía individual. En Europa el propagandista principal del amor libre entre el individualismo anarquista fue Émile Armand.