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EzequielSoto15

Usuario (Argentina)

Primer post: 12 dic 2012Último post: 30 dic 2012
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El concierto en la azotea
El concierto en la azotea
InfoporAnónimo12/16/2012

El 30 de enero 1969, los agrupación británica brindó su último concierto en un escenario improvisado: la azotea del edificio de su compañía discográfica El 30 de enero de 1969 The Beatles se subieron a la azotea de los estudios de Apple Records, en el numero 3 de Saville Road, cerca de Picadilly Circus, para tocar unos temas en directo junto con el teclista Billy Preston. La intención era filmar material para la película Let it be, y esa fue la ultima vez en que los cuatro tocaron en directo cerrando de forma genial la película. Fueron 42 minutos de actuación en un gélido mediodía londinense con viento, después de tocar una canción Lennon exclamo: “Gracias hermanos…tengo las manos demasiado frías para tocar los acordes“. En esos 42 minutos los Beatles tocaron tres veces el tema Get back, dos veces I’ve got a feeling, dos veces Don’t let me down y una vez One after 909 y Dig a pony. Tal y como años después recordó George Harrison al respecto de cómo sonaban: “Aquello sonaba bien. Hubiésemos tocado todo el día“. Mientras la actuación seguía, debajo, en la calle, la gente se empezaba a preguntar de donde provenía esa música que parecía ser de los Beatles, En menos de media hora la noticia corrió como el viento de ese día y centenares de fans se agolpaban en Saville Road o se empezaban a subir a las azoteas cercanas para poder ver tan asombroso concierto. No pasó mucho tiempo hasta que la policía apareció en los estudios pidiendo que “se acabase con ese ruido”, se intento retardar tanto como se pudo ante la total indiferencia de los músicos que siguieron tocando con los bobbies ya subidos en la azotea interpretando, con algunos problemas, Get back. Al acabar Lennon dice: “Quiero dar las gracias por mi y por el grupo, y espero que hayamos superado la audición“.

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¿Que escuchan los astronautas?
InfoporAnónimo12/16/2012

La Agencia Espacial Europea (ESA) hizo públicos los temas musicales que han acompañado a los astronautas al espacio y que hicieron de banda sonora a algunos de los momentos más recordados por la humanidad. Albinoni, Dvorak, Sinatra, The Beatles o Pink Floyd son algunos de los músicos y grupos que sonaron más allá de la atmósfera terrestre. La ESA reveló que las primeras notas que se escucharon en el espacio fueron los acordes de una canción hawaiana que eligió la tripulación del Gemini, el 7 de diciembre de 1965. Por aquel entonces, las cintas de música no eran muy comunes entre los enseres de la tripulación. Además, todavía no se hacían muchas misiones tripuladas. Así que el siguiente registro musical en el espacio no se tiene hasta 1968, con la misión del Apollo 8, en donde se oyeron canciones grabadas especialmente para los astronautas por el cantante de country Buck Owens. Por su parte, la tripulación del primer aterrizaje lunar del Apollo 11 llevó a bordo la famosa Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak; mientras que en el viaje del Apollo 15 a la Luna, en 1971, los gustos ya se habían modernizado un poco y los encargados de entretener a los astronautas fueron los Beatles, Simon and Garfunkel, The Moody Blues y Frank Sinatra, con su famoso tema Fly me to the moon. La ESA señaló que la música tiene efecto en los recuerdos y asociaciones y, según destaca, hay algunos estudios sobre los efectos positivos de la música en el rendimiento, el aprendizaje y atención.

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Bandas que odiaban su tema más famoso
InfoporAnónimo12/29/2012

Llevas años, o tal vez meses si tienes mucha suerte, trabajando en tu sonido, en tus canciones, en la banda que quién sabe cómo pudiste formar o llegar a formar parte. Finalmente, los planetas se alinean y logras entrar en los charts, vendes discos y estadios. Pero no estás contento. Y es que ese tema que te colocó en el candelero no es tu mejor melodía, o era sólo un tema de relleno, o simplemente ya te hartaste de tocarlo cada noche por más de un año, porque tu audiencia no estará feliz hasta que no logre escucharla. Este es el drama por el que tienen que pasar algunos músicos que han visto su carrera definida por una sola canción. En un principio la cosa no debería ser tan dramática. De hecho, muchos tenemos dificultad para entender a los músicos o agrupaciones que reniegan de sus más grandes éxitos, especialmente cuando estos les han dado millones, y todavía más si consideramos que el público espera oír esa canción en un recital, sencillamente porque fue precisamente esa melodía la que los atrajo en un principio. Habrá otros, y entre ellos podemos contar a los "verdaderos" fans, que no sólo entienden sino defienden esta idea, y odian a cualquiera que acepte de manera abierta que sólo fue a un concierto por escuchar un tema determinado Radiohead Otros que no parecen estar muy contentos con lo que una sola canción ha hecho por ellos son los ingleses de Radiohead. La mitad del planeta conoce su éxito más grande. "Creep", pero a ellos este asunto de tener a la gente esperando de brazos cruzados por el hit no les gustó demasiado, de ahí que decidieron tocarla cada vez menos hasta que, por ahí de la mitad de la gira del Ok Computer, la sacaron definitivamente de la lista. Aunque el grupo la ha regresado a los conciertos en algunas ocasiones, siempre hay un dejo de ironía en la actuación y es de hecho un símbolo, para muchos fans, del mal gusto de los otros. Porque, "¿cómo puede la gente conocer a la bandas más grande de Inglaterra por esta canción tan mala?". La respuesta es que ni es mala ni todo el mundo es fan de Radiohead, aunque ciertamente el grupo tiene mejores temas que este. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=XFkzRNyygfk R.E.M. Quienes tampoco están felices con una de sus composiciones más famosas son los señores de R.E.M.. La banda ya no existe, es verdad, pero nos dejó en la lista de reproducción no sólo temas de amor torturado como "Losing My Religion", sino otros insoportablemente alegres como "Shiny Happy People", de 1991. Según ha dicho Michael Stipe, aunque la melodía no le avergüenza, sí tiene un atractivo limitado para él. No obstante, el hecho de que alguna vez haya dicho en un talk show que la odia, así, sin cortapisas, y que la banda no la haya incluido en su recopilatorio de sencillos de 2008, describen mucho mejor los sentimientos verdaderos que el ya extinto trío tiene por esta melodía. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=iCQ0vDAbF7s#! Led Zeppelin ¿Qué sería de los británicos sin la que, para muchos, es la mejor canción no sólo de su historia sino una de las mejores de la historia del rock? Para Jimmy Page, esta melodía de 8 minutos cristaliza la esencia de la banda. Sin embargo, Robert Plant no comparte el mismo cariño por este tema, al que ha definido como una "maldita canción para bodas". Su odio, se dice, ha incluso impedido una reunión más allá de los conciertos ocasionales. Una lástima, porque creo que muchos no habremos escuchado jamás un disco completo de esta agrupación, pero la mayoría habremos oído, al menos una vez, esta melodía: link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=w9TGj2jrJk8 Nirvana Finalmente, está "Smells Like Teen Spirit" de Nirvana y lo que la fama inesperada puede hacerle a una banda que apenas comienza a aceptar el éxito. Kurt Cobain dijo, en una de sus últimas entrevistas que, aunque le seguía gustando tocar la canción en vivo, le daba un poco de vergüenza hacerlo, sobre todo porque todo el mundo parecía haberse centrado en esa melodía, algo que creía era culpa de MTV y su rotación interminable del video que la banda le produjo a la misma. Esto puede ser cierto, pero también es un hecho que esta canción, al igual que "Creep" y muchas otras que son renegadas por sus autores, produce en la gente un sentimiento de gratitud, al hacerlos sentir un poco menos solos. Además, a veces, las canciones "más fáciles" son éxitos, no porque la gente no tenga buen gusto, sino porque llegan directo al corazón o la cabeza. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=hTWKbfoikeg

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Diez temas con los que vivir un viaje psicodélico
InfoporAnónimo12/16/2012

The Beatles - Strawberry Fields Forever La compilación empieza con unos cuantos temas clásicos. El primero de ellos es ni mas ni menos que de un grupo más famoso que Jesucristo, The Beatles. Esta canción no supuso el origen de la psicodélia, pero si que fue sin duda alguna la detonante del boom que surgiría durante los años posteriores, y la causante de su gran expansión. Compuesta por el clásico dúo Lennon/McCartney, es con casi toda seguridad mi tema favorito del grupo británico. Como nota curiosa, decir que cuando Brian Wilson de The Beach Boys escuchó la canción mientras iba en su vehículo, tuvo que parar en seco y se sintió a la vez abrumado y conmocionado por la composición, sintiendo que The Beatles habían conseguido lo que ellos habían intentado con Smile. link: http://www.youtube.com/watch?v=J3jrWVp2L7U The Doors - Light My Fire "Light My Fire" marcó el comienzo del éxito de The Doors. Se trata de un tema que seguramente todos conoceréis y que apareció en el album debút de la mítica banda. La he elegido sobre "Break On Through" debido a que el ritmo machacón del teclado que puede oírse durante toda la canción es todo un ejemplo de los elementos que se podrían encontrar en el rock psicodélico --y rock ácido-- de la época poco más tarde, marcando además una influencia muy clara para grupos venideros. Además, curiosamente, este tema funcionaría mejor en la radio pese a durar más de 7 minutos, una longitud algo excesiva para este medio. A pesar de ello no tuvo problemas para colarse en los números uno de varios países, incluyendo, como no, los Estados Unidos. link: http://www.youtube.com/watch?v=HUm15jxuMvM The Jimi Hendrix Experience - Are You Experienced? Se trata del último corte del debut de la mismísima The Jimi Hendrix Experience, que competiría por el número uno con uno de los discos más famosos de todos los tiempos: Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de The Beatles. El viaje comienza desde el primer momento, con unas guitarras y baterías que cambian de dirección y a ratos se nos presentan reproducidas hacia atrás, obteniendo como resultado una curiosa composición realmente hipnótica. link: http://www.youtube.com/watch?v=UufvLi8XEtA Pink Floyd - Interstellar Overdrive ¿Una mixtape psicodélica sin Pink Floyd ni Syd Barrett? Por supuesto que no. Con "Interstellar Overdrive" aportamos un poco de ritmo a la cinta, y cuando la escuchamos no podemos evitar imaginarnos el clásico video sesentero con imágenes de cuadros y círculos en blanco y negro y mucho movimiento de cámara. Se trata de una pieza de casi 10 minutos que suena a improvisación, con un riff realmente pegadizo y muchos elementos y cambios de ritmo. Una de las grandes canciones psicodélicas de todos los tiempos. link: http://www.youtube.com/watch?v=Jq5t7Y_BYIM Silver Apples - Oscillations Con el uso de osciladores electrónicos, Silver Apples es probablemente la banda más extraña que encontraréis en esta lista de canciones. Sin embargo, no he podido dejar de incluir el primer tema de su álbum debut debido a su mezcla de percusión psicodélica electrónica. No sólo se trata de la primera canción del trabajo sino que esta mitificada como la primera canción jamás escrita por la banda y tal vez por ello es la más popular. Una pieza muy interesante para unir otras dos grandes canciones. link: http://www.youtube.com/watch?v=t1xOZyBc2Ck King Crimson - 21st Century Schizoid Man El hombre esquizoide del siglo XXI --o esquizofrénico, como algunos la llaman-- es tal vez el tema más representativo de King Crimson, una pista que choca con las del resto del disco In the Court of the Crimson King ya que a pesar de promocionarse como la música más lenta del mundo, éste tema es una mezcla de rock progresivo, he incluso jazz con toques psicodélicos. Las letras tratan de criticar la dirección que la humanidad y concretamente Estados Unidos estaban tomando en la recta final del siglo XX, con un mundo sumido en el caos y con muchas guerras como la de Vietnam en sus momentos más violentos. La humanidad caminaba directa a la esquizofrenia, o al menos a ser propensa a ella. Uno de mis temas favoritos de todos los tiempos. link: http://www.youtube.com/watch?v=-6_B6zhENrQ&feature=fvst Led Zeppelin - Dazed And Confused Aunque "Dazed And Confused" es una canción compuesta originalmente por Jake Holmes --que por cierto terminaría demandando a Jimmy Page-- y fue tocada anteriormente por The Yardbirds, he querido elegir la versión de estudio del primer trabajo de Led Zeppelin, ya que creo que el pasaje psicodélico es el más hipnotizante de todos junto con su versión en directo, aunque esta suele ser demasiado larga, y aún nos quedan otras cinco canciones por descubrir. link: http://www.youtube.com/watch?v=auDv6cf2PBM The Mars Volta - Tetragrammaton Aunque Amputechture no es el disco más psicodélico de The Mars Volta, esta canción cuenta con todos los elementos para ser incluida en esta lista. Como en casi todas sus canciones, el despliegue de virtuosismo que se nos presenta es impresionante. Se trata de un tema de 16 minutos de duración en el que hay tiempo para todo. Destaco la batería en toda la primera parte, su combinación con las guitarras y la voz de Cedric Bixler-Zavala, pero por supuesto también sus pegadizos riffs y la parte central en la que tras unos segundos de canción a la inversa se cambia totalmente de ritmo, algo que pasará de nuevo más adelante, pero mejor os dejo descubrirlo a vosotros mismos. link: http://www.youtube.com/watch?v=KUp2HlqHsgw Serpentina Satelite - Mecanica Celeste Empezamos --si, empezamos-- la parte final con un tema que junto con el siguiente, seguramente es de los pocos que no conozcáis en esta compilación. Se trata de una banda peruana cuya canción aquí incluida comparte nombre con su tercer disco, el primero de ellos a nivel más serio, y que nos sumerge en 8 minutos de una psicodélia que mezcla elementos religiosos y que utiliza pegadizos riffs y muchos efectos y osciladores. Todo un viaje. link: http://www.youtube.com/watch?v=MMclJoDZUnk Øresund Space Collective - High Pilots Cerramos con High Pilots, un título que podría tener doble sentido y que utiliza el colectivo ØSC para sumergirnos en más de media hora de virtuosismo. Se trata de un grupo multicultural formado por músicos suecos, daneses, alemanes y americanos que mezcla la psicodélia con toques space rock, algo que en mi opinión ha culminado con el lanzamiento de su último trabajo, Dead Man In Space, al que por cierto pertenece este tema. link: http://www.youtube.com/watch?v=XRD7FRe_hlY

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Los álbumes más “drogados” según NME
InfoporAnónimo12/16/2012

¿Harto de las monótonas listas del estilo “lo mejor de los noventas” o “los mejores riffs del hard rock”? La revista británica NME, que suele gastar mucho tiempo en ellas y ya parece estar muy corta de ideas, ha hecho una curiosa y polémica compilación: una lista llamada “50 Druggiest Albums Ever” (algo así como “los 50 álbumes más drogados”), que incluye los discos más influenciados por los psicoactivos en la música relativamente contemporánea. La lista apareció en la edición de la publicación realizada la semana pasada, la cual estuvo casi completamente dedicada a celebrar la reedición del álbum de Primal Scream Screamadelica (que viene en un jugoso boxset, tal como te contamos hace algún tiempo), por lo que el número uno lo hizo aquella clásica obra. Ya que drogas hubo siempre y siempre las habrá, la lista no margina generaciones y fechas: en ella encontramos creaciones de artistas de varias épocas y estilos, como los más osados discos de las carreras de The Beatles y The Rolling Stones (Revolver y Exile On Main St., respectivamente) y los más prominentes lanzamientos de personajes modernos como MGMT (Oracular Spectacular) y Lil Wayne (Tha Carter III). A continuación puedes ver todas las posiciones, cortesía del blog Stereogum: 50 The Libertines – The Libertines 49 Oasis – Be Here Now 48 MGMT – Oracular Spectacular 47 Sex Pistols – Never Mind The Bollocks 46 Dr Dre – The Chronic 45 Klaxons – Surfing The Void 44 The Doors – The Doors 43 Brian Jonestown Massacre – Methodrone 42 Missy Elliott – Miss E…So Addictive 41 Guns ‘N’ Roses – Appetite For Destruction 40 Royal Trux – Twin Infinitives 39 Tricky – Maxinquaye 38 Jane’s Addiction – Ritual De Lo Habitual 37 The Birthday Party – Junk Yard 36 Pavement – Wowee Zowee 35 13th Floor Elevators – Easter Everywhere 34 Black Sabbath – Master of Reality 33 Neil Young – On the Beach 32 Babyshambles – Down In Albion 31 Bardo Pond – Bufo Alvarius 30 The Chemical Brothers – Exit Planet Dust 29 Fleetwood Mac – Tusk 28 Snoop Doggy Dogg – Doggystyle 27 Lou Reed – Metal Machine Music 26 Butthole Surfers – Locust Abortion Technician 25 Jefferson Airplane – Surrealistic Pillow 24 Ol’ Dirty Bastard – Nigga Please 23 Spacemen 3 – Taking Drugs To Make Music To Take Drugs To 22 Johnny Thunfers and the Heartbreaker – L.A.M.F 21 David Bowie – Station To Station 20 Factory Floor – Untitled 19 Happy Mondays – Yes Please! 18 My Bloody Valentine – Loveless 17 Elton John – Madman Across The Water 16 Suede – Dog Man Star 15 The Stooges – Raw Power 14 Spiritualized – Ladies and Gentlemen We Are Floating In Space 13 The Jesus and Mary Chain – Psychocandy 12 Cypress Hill – Black Sunday 11 Marilyn Manson – Antichrist Superstar 10 Pink Floyd – The Piper At The Gates of Dawn 09 The Jimi Hendrix Experience – Are You Experienced? 08 Lil Wayne – Tha Carter III 07 Miles Davis – Kind of Blue 06 The Beatles – Revolver 05 Nirvana – In Utero 04 Sly and the Family Stone – There’s A Riot Goin’ On 03 The Velvet Underground – White Light/White Heat 02 The Rolling Stones – Exile on Main St 01 Primal Scream – Screamadelica

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Algunas cosas muy extrañas [Parte 1]
InfoporAnónimo12/30/2012

Li Ching-Yun, El hombre que vivio 256 años... En la actualidad es imposible creer que una persona pueda vivir más de 150 años y menos 256. En el año 1933 según las revistas ''Time'' y ''The New York Times'', este hombre llamado Li Ching-Yun estuvo casado con 23 mujeres y en el momento de su muerte ya llegaba a los 180 descendientes. Él afirmó que el secreto de su larga vida se debía a sentarse como una tortuga, dormir como un perro, caminar alegre como una paloma y mantener un corazón tranquilo. Para todas las personas que preguntan que clase de comida recibía este hombre, es sencilla, su dieta era principalmente de arroz y vino. Los primeros siameses de la historia Sang y Eng Bunker Los hermanos Sang y Eng Bunker (1811-1874) fueron los primeros siameses en constar de manera oficial en los anales de la historia, nacidos en el desaparecido reino de Siam. Unidos por la zona pectoral, se dedicaron a recorrer el mundo con un circo, exponiendo su peculiar naturaleza. Con el tiempo su fortuna prosperó lo suficiente como para dejar el mundo del espectáculo y comprar varios campos a los que utilizaron la plantación de caña en Estados Unidos. El hecho de que fueran siameses no impidió que se casaran con las hermanas Yates en 1843, con las que tuvieron 10 y 12 hijos. Finalmente, murieron el 17 de enero de 1874, con tres horas de diferencia Villa Bourtange, Un pueblo con forma de estrella Bourtange es un pequeño pueblo y fuerte en forma de una estrella ubicado en la región de Westerwolde en la provincia holandesa de Groningen. Forma parte del municipio de Vlagtwedde, y se encuentra a unos 32 km al noreste de Emmen. Las fortificaciones fueron construidas durante la guerra de los Ochenta Años (1568-1648), cuando Guillermo I de Orange quería tener el control de la vía entre Alemania y la ciudad de Groningen. Bourtange fue un municipio independiente hasta 1822, cuando se fusionó con Vlagtwedde. Leonid Rogozov: el hombre que se opero a si mismo En septiembre de 1960 durante una expedición soviética a la estación antártica de Novolazarevskaya, compuesta por 13 personas. El 29 de abril de 1961, Rogozov empezó a sentirse enfermo, con unos síntomas que incluían un dolor por encima de la ingle. Se autodiagnostico: peritonitis por apendicitis aguda. Puesto que no había ningún otro doctor en la expedición ni posibilidades de tomar un avión de regreso, decidió operarse a si mismo. Fue asistido por un meteorólogo y un ingeniero mecánico, los cuales le pasaron el instrumental medico y sostuvieron un espejo para que pudiera ver su abdomen. Se aplico anestesia local con una solución de novocaina, se practico una incisión abdominal de unos 12 cm. y procedió a extirpar su apéndice. La operación duro 1 hora y 45 minutos. Niña croata despertó de coma hablando en fluido alemán Una menor de 13 años estuvo en coma durante 24 horas debido a una subida extraordinaria de su temperatura corporal y despertó hablando el idioma alemán, no siendo esta su lengua materna. Aparentemente, la joven entiende todo lo que le dicen en croata. Sin embargo, solamente puede comunicarse en alemán. Esto sucedió en la ciudad de Knin, en Croacia. Mary, la primera elefanta ahorcada de la historia Esta historia muestra el nivel de crueldad al cual puede llegar un ser humano. Es realmente increible lo que le hicieron a esa pobre elefanta. La elefanta Mary, anunciada durante años por sus propietarios como “la mayor criatura viva sobre la tierra”, fue ahorcada en la tarde del 13 de septiembre de 1916 ante la presencia de más de 2.500 personas. En una de las pocas fotografías que se conservan de la época, vemos a la elefanta suspendida a cinco metros de altura, colgando por el cuello. La tarde en que ejecutaron a Mary, una multitud se agolpó en los alrededores de la estación de Erwin (Tennessee), deseosos de ver cómo ahorcaban a la “elefanta asesina”. Las crónicas describen al animal rodeado de cadenas y elevado por una grúa de los ferrocarriles. Por si fuera poco, en un primer intento las cadenas se rompieron y la elefanta cayó desplomada desde varios metros de altura. Algunos testigos describieron el sonido de los huesos y los tendones de Mary al partirse en pedazos. Una vez en el aire, la elefanta murió en pocos minutos. La piscina mas grande del mundo Según el ‘Libro Guiness de los Records’, la piscina más grande del mundo está en Algarrobo, Chile. Más concretamente, la piscina se encuentra en el resort o complejo hotelero de San Alfonso del Mar. Se trata de una laguna artificial que mide más de un kilómetro de largo, cubre una superficie de unas 8 hectáreas y contiene más de 250.000 metros cúbicos (toneladas) de agua marina. Para que nos hagamos una idea, el equivalente a unas 6.000 piscinas residenciales, es decir, normales. Qingdao Haiwan Bridge, el puente más largo del mundo Fue inaugurado el pasado 30 de junio y, con sus 42,5 kilómetros, ha pasado a convertirse en el puente más largo del mundo de forma absoluta, aunque se encasilla dentro de los constuidos sobre el mar. Es el puente de la bahía de Quingdao (China), que destrona de esta manera a otra megainfraestructura de ese mis país, el puente de la bahía de Hangzhou (35,763 km), entre los marítimos; y a la calzada del lago Pontchartrain (EEUU), de 38,42 km, entre los que ‘cuelgan’ sobre el agua. La construcción del puente duró 4 años y empleó a más de 10.000 personas.1 Para su construcción fueron necesarias 450.000 toneladas de acero y 2,3 millones de metros cúbicos de hormigón. El diseño corrió a cargo de Shandong Gaosu Group.1 El puente está diseñado para soportar sismos de intensidad, tifones y colisiones de barcos. Dmitry Khristenko, Motocicletas hechas con relojes Dmitriy Khristenko ha recorrido distintos lugares en busca de relojes viejos que le han servido para formar una colección de motocicletas en miniatura. El artista utilizó las pulseras y carátulas para las ruedas y el vidrio sirvió como parabrisas, mientras que los demás componentes del reloj sirvieron para crear los elementos de una motocicleta real. SpeechJammer, La pistola que te deja mudo... SpeechJammer”: El sueño de muchos.... ¿Alguna vez se preguntó qué pasaría si uno pudiese enmudecer a esas personas que prefierís no escuchar? Pues hoy el milagro es real y se llama “SpeechJammer”. El instrumento es algo así como un bloqueador de discursos, capaz de dejar muda a la gente. Desarrollado por los japoneses Koji Tsukada y Kazutaka Kurihara, se basa en el hecho de que para hablar correctamente, los seres humanos necesitamos escuchar lo que decimos, de forma que podamos ajustar nuestro discurso a medida que lo vamos emitiendo. El problema aparece cuando hay un ligero retraso entre el momento en que se pronuncian las palabras y el tiempo en que se oyen. Si eso sucede la gente, desorientada, tiende a dejar de hablar. La máquina adjunta un micrófono direccional en una caja que contiene un puntero láser y un ordenador. El mecanismo es simple: se apunta el arma a la persona que habla, con el puntero láser como guía y, a continuación, aprieta el gatillo. El efecto inmediato es que el “objetivo” comienza a tartamudear o, directamente, queda mudo. El “SpeechJammer” funciona para distancias de hasta unos treinta metros y se carga con ocho baterías AA. No provoca ningún tipo de malestar físico y el afectado recupera el habla de inmediato. Desafortunadamente no opera muy bien bajo ciertos ambientes. Por ejemplo, es muy eficiente cuando las personas leen en voz alta, pero debe ser calibrado manualmente cuando se trata de monólogos espontáneos. Y no funciona cuando hay gritos o se utilizan expresiones no verbales, como los balbuceos.

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Los misterios de George Harrison
Los misterios de George Harrison
InfoporAnónimo12/25/2012

George en si mismo no es ningún misterio”, dijo John Lennon en 1968 George en si mismo no es ningún misterio", dijo John Lennon en 1968. "Pero el misterio que tiene dentro de sí es inmenso. Lo más interesante es ver cómo lo va revelando poco a poco." Cuando los Beatles apenas se habían hecho famosos, George Harrison era la personalidad más enigmática de esta fuerza súbita e inexorable que estaba cambiando la cultura y la historia, hasta que más adelante pareció ser el tesoro oculto más progresivo y sorprendente de la banda. Tras la separación de los Beatles, Harrison fue el primero en cosechar un éxito como solista. Después de la etapa beatle creó una obra magistral y encantadora, y más adelante ofreció el recital más singular de la historia del rock & roll. No obstante, a partir de mediados de los 70, dejó de ser un personaje público y evitó el campo Escribió "Something" y muchas otrascanciones eternas. Su música y subúsqueda espiritual fueron de lamano y se alimentaron entre sí.Esta es la vida de Harrison, elBeatle silencioso.reclusión deliberada, en sus supuestos miedos, en un calculado alejamiento de las modas pop contemporáneas. "Ser beatle fue una pesadilla", declaró una vez Harrison. "Un cuento de terror. Ni siquiera lo quiero recordar." Los Beatles recibieron un extraordinario caudal de amor a lo largo de su trayectoria y de su vida, y cada uno de los cuatro le dijo al mundo por medio de su música que el amor era el acto primordial de fe y de voluntad capaz de redimirnos o de hacer que nuestras vidas valieran la pena. Entonces, ¿cómo es que esas ofrendas y esa postura se tradujeron en una pesadilla para los ofrendantes? La persona que podría haber contestado esta pregunta murió el 29 de noviembre tras una lucha valiente y prudente no sólo contra la muerte sino también contra la vida. George harrison solia decir que tanto él como Ringo Starr eran "Beatles de clase turista". En cierto sentido, era un comentario a un tiempo humilde y mordaz, una forma de señalar que Paul McCartney y John Lennon eran el núcleo creativo reconocido y envidiado del grupo de rock & roll más adorado del mundo, por no mencionar que eran los dos más adinerados. Contrariamente, a él y a Starr se los consideraba acompañantes talentosos pero afortunados. Así y todo, este comentario se relacionaba con los orígenes históricos y económicos de los Beatles. Hace unos años, se podía viajar a Liverpool y visitar las casas y los barrios donde se habían criado los integrantes del grupo, antes de que esas zonas fuesen restauradas y declaradas lugares oficiales del tráfico turístico. Lo que se veía entonces era revelador: John Lennon -el beatle que promovió con más pasión su apoyo a la clase baja y su identificación con ella- tuvo una infancia relativamente acomodada si se la compara con la de sus compañeros. Estos -en especial Harrison y Starr- vivieron en zonas más difíciles, peligrosas, venidas a menos, que según los parámetros norteamericanos deberían ser consideradas barrios casi pobres. De todas maneras, pareciera que Harrison no se sintió particularmente necesitado durante su niñez. Más bien, de los cuatro Beatles quizás haya sido el que recibió más estabilidad y apoyo en su casa. El padre, Harry Harrison, venía de una familia de clase baja de Liverpool. A los 14 años ya se mantenía solo y a los 17 era camarero de un transatlántico. En mayo de 1930 se casó con Louise French. En 1936, cuando se disponía a establecerse con su esposa en Liverpool, la Depresión que se había apoderado de los Estados Unidos ya se extendía por Inglaterra y el resto de Europa, y asolaba con virulencia esa ciudad. Durante más de un año, Harry y Louise tuvieron que vivir del seguro de desempleo, como tantos orgullosos habitantes de Liverpool. Finalmente, Harry entró a trabajar como chófer de ómnibus, y la familia se instaló en un suburbio de clase baja. En 1931 nació la primera hija de los Harrison, de nombre Louise, igual que su madre. En 1934 llegó el primer varón, Harry, y en 1940 (el año del nacimiento de John Lennon) los Harrison tuvieron un segundo varón, Peter. Por esa época, la Luftwaffe de Goering bombardeaba la ciudad y destruía los famosos muelles de Liverpool. Para los residentes, el miedo y la inseguridad eran cosa de todos los días, y la necesidad de vivir con racionamiento de alimentos y limitaciones económicas era una realidad que -durante la guerra y también después- siguió separando a algunas regiones del norte de Inglaterra de las áreas más prósperas del sur. En estas circunstancias vino al mundo George (llamado así por el Rey Jorge vi), el 25 de febrero de 1943, a modo de última e inesperada incorporación a la familia. En ese momento los Harrison estaban soportando penurias económicas, y en 1949 se mudaron a una vivienda humilde construida por el Estado en Speke, un barrio cercano pobre y problemático. Más adelante, Harrison compararía la ciudad de Liverpool de aquella época y sus alrededores con el Bowery [zona de hoteles baratos habitada por indigentes] de Nueva York. Los Harrison parecían una familia unida. George fue el único de los varones que terminó la escuela primaria. En 1954 ingresó en el secundario. Según lo han expresado todos -inclusive él mismo-, no era ni distinguido ni respetuoso como alumno, aunque, tal como les sucedía a muchos jóvenes ingleses y norteamericanos de entonces, su falta de interés por los patrones académicos y sociales convencionales no significaba que no fuese inteligente sino, más bien, que precisamente lo era. Lo que ocurría era que George Harrison, al igual que los otros jóvenes con los que pronto se vincularía, estaba presenciando el nacimiento de una revuelta social y cultural que se dio en llamar rock & roll: el clamor de los jóvenes que se oponían con vehemencia a la represión que dominaba los años 50. En Inglaterra, haciéndose eco no sólo de Elvis Presley sino también de figuras como Miles Davis y Jack Kerouac, la juventud iba a transformarse en una subcultura gigantesca: como consecuencia de la posguerra, había una cantidad desproporcionada de menores de 18 años. Para ellos, la música pop era más que un entretenimiento predilecto o aun una rebelión estilística: encerraba la idea de una sociedad autónoma. Los adolescentes británicos no se limitaban a rechazar los valores de sus padres; además, los suplantaban. A los 13 años, Harrison ya estaba prendado de las grabaciones de Carl Perkins y Elvis Presley para Sun Records, y consideraba a Little Richard increíblemente brutal. En aquella época, se esperaba que los escolares británicos se pusieran ropa de vestir o trajes para jóvenes, pero George empezó a llevar los pantalones ajustados y el pelo engominado y peinado hacia atrás, a la manera de otros Teddy Boys, los chicos británicos que adoptaron el rockabilly como una causa propia, y a quienes la sociedad veía como el equivalente de los delincuentes juveniles norteamericanos. Cuando Harry Harrison se mostró preocupado por el aspecto rebelde de George, la madre apoyó la audacia de su hijo. "Ovejas sobran en esta vida", le dijo a su marido. "Dejálo en paz." Harrison coincidiría más adelante: "Es cierto que mi mamá me respaldaba. Tal vez, antes que nada, porque nunca me desalentaba cuando yo quería hacer algo. (...) Me dejaban pasar la noche afuera y beber cuando quisiese". Pero los padres eran permisivos hasta un cierto límite. Las autoridades del Liverpool Institute, el colegio secundario al que concurría Harrison, decidieron hacerle repetir un año, pero él, en vez de contárselo a sus padres, se dedicó a pasarse las tardes visitando a sus amigos o yendo al cine. Finalmente, cuando los padres descubrieron el engaño, antes que enojarse tuvieron una reacción práctica: dado que George no iba más al colegio y no se moría por retomarlo, era hora de que se buscara un trabajo. Ante la insistencia de su padre, aceptó entrar como aprendiz de electricista en Blackler’s, una tienda de departamentos de Liverpool. El trabajo le resultó tedioso. No quería ser electricista. No quería ser un trabajador. Para ese entonces, un famoso cantante pop británico llamado Lonnie Donegan había comenzado a forjar una respuesta británica al rockabilly de origen norteamericano. El fruto de ese intento fue el skiffle, que consistía en una fusión de formas musicales negras y del folk norteamericanas, con texturas countries y una cadencia claramente británica. La tendencia terminó por tener tanta aceptación que varios muchachos de Liverpool empezaron a ir por la calle con una guitarra encima, simplemente como accesorio de moda. Apenas la madre de Harrison se dio cuenta de que su benjamín se lo pasaba dibujando guitarras, le compró una acústica barata. George se quedaba despierto toda la noche tratando de dominar los acordes, los punteos de country & western y los riffs de rock & roll, y no pasó mucho tiempo hasta que se compró su primera guitarra eléctrica: un modelo color rojo oscuro. Viajando en el ómnibus de su padre, Harrison ya había conocido a otro fanático del skiffle y del rock & roll, Paul McCartney, que le llevaba un par de años. McCartney empezó a estudiar guitarra con Harrison en la casa de éste. Quedó pasmado por la facilidad que tenía George para el instrumento -George tocaba veloces riffs de rockabilly y de country- y le enseñó los acordes de jazz más complejos del legendario guitarrista Django Reinhardt. Se hicieron muy amigos y practicaban constantemente, hacían dedo con las guitarras a cuestas; a veces dormían en la vereda después de pasar la noche entera tratando de copiar los riffs de Carl Perkins o emular las voces potentes y aun así delicadas de los Everly Brothers y Buddy Holly. Durante uno o dos años más, Harrison tocó esporádicamente en grupos de Liverpool: los Rebels -banda de skiffle de corta vida- y el Les Stewart Quartet. Mientras tanto, McCartney se había apasionado por otro conjunto de skiffle, los Quarry Men, liderados por un carismático cantante y guitarrista rítmico, John Lennon. Era otro de los alborotadores que se vestía de Teddy Boy, y a muchos les daba la sensación de que, para estar cerca de él, había que aceptar que tuviese actitudes sardónicas o mezquinas sin previo aviso. McCartney tenía modales más convencionales y prudentes, pero el talento y la presencia de Lennon lo fascinaban, y poco después Lennon lo aceptó como integrante de los Quarry Men, donde efectivamente McCartney pasó a ser el segundo en jerarquía. Con el correr del tiempo, McCartney empezó a tratar de convencer a Lennon de que también incluyera a Harrison en la banda. A ambos los impresionaba la destreza de Harrison como guitarrista, pero así y todo Lennon se resistía a aceptarlo como compañero. El problema consistía en que Harrison era tres años menor que Lennon, y éste le dijo a McCartney que no estaba convencido de sumar un "bebé" al grupo. Además, a Lennon lo importunaba que Harrison se le prendiera como un hermanito menor en ciertas situaciones sociales, por ejemplo, cuando se encontraba con su novia, Cynthia Powell. Por fin cedió: George ingresó en el grupo. Pero hubo un problema: los Quarry Men se separaron apenas se les sumó el joven guitarrista. Hacia finales de los años 50 y principios de los 60, el panorama del pop en Liverpool era floreciente. Unos cuantos grupos tocaban un blues enérgico y exuberante, y como si eso fuera poco, también rock & roll con influencias del r&b; era un movimiento bullicioso que recibió el nombre de Mersey Beat [alusión a la cadencia del Mersey, el río que atraviesa Liverpool]. En la región se inauguraron incontables locales en los que se presentaban intérpretes como Billy Fury, Gerry Marsden & the Pacemakers, y Rory Storm & the Hurricanes (donde tocaba el llamativo baterista Richard Starkey, que se presentaba con el nombre artístico de Ringo Starr). A pesar de la disolución de los Quarry Men, el nuevo núcleo formado por John Lennon, Paul McCartney y George Harrison siguió funcionando como una unidad musical. Miembros fugaces fueron y vinieron mientras el grupo buscaba un nuevo nombre. Una posibilidad era Johnny & the Moondogs; otra, The Silver Beatles (Lennon se inclinaba por el cambio ortográfico de la palabra Beetles , en primer lugar porque las bandas del Merseyside [distrito del que forma parte Liverpool] empezaban a hacerse conocidas con el nombre de grupos beat, y además porque los miembros de los Beatles eran fanáticos del libro de Jack Kerouac En el camino y del movimiento beat). Por último, surgió un nombre más corto: The Beatles. Stu Sutcliffe, un amigo de Lennon que cursaba la escuela de arte, pasó a integrar el nuevo grupo en calidad de bajista. Ni a Harrison ni a McCartney los conmovió: ambos lo consideraban limitado como músico y, además, Sutcliffe se convirtió en el centro de atención de Lennon. En cambio, comenzaron a hacer lobby para que McCartney se transformara en el bajista del grupo. Sin embargo, al comienzo -y en los años siguientes- los Beatles eran comandados por John Lennon: Sutcliffe se quedó. De todas maneras, la dinámica musical de mayor peso era la que estaba cobrando forma entre Lennon y McCartney: los dos hacían la mayoría de las primeras voces de su creciente repertorio de covers, y los dos empezaban a componer sus propios temas. De hecho, habían llegado a un trato de palabra: iban a firmar como dupla Lennon-McCartney todas las canciones que compusieran juntos o por separado. De este modo, Harrison quedó afuera; él era amigo de McCartney desde antes, pero sabía que estaba perdiendo la lealtad de Paul, que ahora era fiel a Lennon. John Lennon le permitía encargarse ocasionalmente de la primera voz o de la primera guitarra, pero aun así Harrison era un beatle subalterno. Cuando eso cambió, el grupo -y el lugar que ocupaba en el mundo- habrían de transformarse. En 1960 los Beatles dieron por fin con un baterista fijo, Pete Best, que llegó con un paquete de beneficios y de complicaciones bajo el brazo. Por un lado, para las admiradoras que tenían en Liverpool, Best era el más sexy del grupo, y además la madre del músico, Mona, era dueña de un local en el que podían tocar siempre que quisieran. Pero, por el otro lado, Best se mantenía un poco distante y, como Sutcliffe, no gozaba de gran prestigio como músico. De cualquier modo, era esencial tener un baterista, y con Best los Beatles estaban listos para buscar un manager. Allan Williams, un empresario de Liverpool, los contrató para que durante una temporada dieran una serie de recitales en locales de Hamburgo, Alemania. Era una ciudad agitada: estaba llena de matones, prostitutas y traficantes de droga, pero a la vez albergaba un movimiento intelectual en pleno desarrollo. Los Beatles, gracias a la formación callejera y artística que traían de Liverpool, se las ingeniaron para que los aceptaran ambas facciones. Los tipos más recios les proveían sexo y drogas. Los Beatles tocaban ocho horas por día en locales como el Indra y el Kaiserkeller; en esos tugurios, para poder sostener sus shows en vivo cada vez más turbulentos, se acostumbraron a mezclar Preludin [una anfetamina] con cerveza alemana. Por su parte, la elite artística y existencialista de Hamburgo supo reconocer la audacia de la banda y la adoptó como gran revelación. En especial, la fotógrafa Astrid Kirchherr y el artista Klaus Voormann (que unos años después haría la gráfica de los Beatles y más adelante tocaría el bajo en distintos proyectos solistas de sus integrantes) los tomaron como protegidos. Harrison se enamoró de Kirchherr, y aunque a ella le parecía el más apacible del grupo, empezó a salir con Sutcliffe. En Alemania los Beatles aprendieron a tocar un amplio repertorio de temas de rock & roll y entendieron que la clave para tener una mayor aceptación era consolidarse como grupo. Pero era indispensable admitir que ni Pete Best ni Stu Sutcliffe tenían posibilidades de sobrevivir a las ambiciones de Lennon, McCartney y Harrison. Para colmo, los Beatles fueron expulsados del país, indiscutiblemente por culpa de Harrison. Lo que ocurrió fue que, cuando el grupo aceptó tocar en el Top Ten, el local más famoso de Hamburgo, el dueño del Kaiserkeller, donde se habían presentado hasta entonces, se sintió traicionado y se vengó in- formándoles a las autoridades que George Harrison aún era menor de edad, y por lo tanto era ilegal que tocara en bares para adultos. Dentro de las veinticuatro horas siguientes, la policía investigó a los Beatles "en busca del que se llama Harrison". Lennon replicó: "¿Por qué carajo lo quieren? No hizo nada". Harrison fue deportado, y Astrid Kirchherr y Stu Sutcliffe fueron los únicos que lo acompañaron a la estación de tren. "Tenía una cara patética, ahí en el andén, con el estuche de la guitarra todo estropeado", recordó Kirchherr. "Se le llenaron los ojos de lágrimas." Harrison regresó a Liverpool en noviembre de 1960. Caminaba por la ciudad sintiéndose un fracasado, un Beatle vencido. A pesar de todo lo que pasaría en los años siguientes, en ciertos aspectos nunca se libró de esa depresión. Lennon, McCartney, Sutcliffe y Best no tardaron en volver al Merseyside, también en calidad de deportados. Según pondió que no lo había oído nombrar; de hecho, no conocía al grupo, y pensó que se trataba de una insignificante banda extranjera de música pop. El cliente, Raymond Jones, señaló con el dedo hacia enfrente, cruzando Whitechapel, donde la calle Stanley desembocaba en un callejón tenebroso. Ahí a la vuelta, le anunció a Epstein, en una callecita llamada Mathew, los Beatles tocaban a la tarde en el Cavern. Unos días después, estimulado por otros pedidos que le hicieron, Epstein dobló por Stanley en Mathew, bajó una pegajosa escalera y llegó al Cavern. Al principio, como era un hombre prolijo, afecto a los trajes y las corbatas, lo alarmó el aspecto revoltoso de los Beatles, que tenían puestos jeans y camperas de cuero, fumaban en el escenario y decían malas palabras. No entendió la reacción de los jóvenes que lo rodeaban. Hasta que comprendió todo: el grupo, se dijo, era genial. Tuvo una visión sobre el futuro de él y el de la banda. Y, como sabemos a esta altura, tuvo una visión sobre el futuro de todos nosotros. Cuando Epstein fue a los camarines para conocer al grupo, Harrison lo saludó secamente: "¿Qué trae al señor Epstein por aquí?". No tardaron en descubrirlo. Un mes más tarde, en casa de Pete Best, acordaron que Brian Epstein fuese su manager. A partir de entonces, pasó de todo, y muy rápido. Parte de lo que pasó no fue tan agradable: Epstein terminó por despedir a Best, lo cual encolerizó a las seguidoras del grupo en Liverpool (de hecho, la noticia provocó disturbios en la calle). El reemplazante de Best fue el antiguo baterista de Rory Storm, Ringo Starr, quien después declararía al New Musical Express que se sentía "afortunado de estar en la misma sintonía que ellos. (...) Me tuve que juntar con ellos como personas, no sólo como baterista". Parte de lo que pasó fue una tragedia: en abril de 1962, Stu Sutcliffe murió víctima de una hemorragia cerebral en Hamburgo, tras lo cual el grupo quedó devastado. Otra parte de lo que pasó fue simplemente un hecho fortuito que se transformó en leyenda: en julio de 1962, después de haber sufrido el rechazo de muchos sellos londinenses, Epstein consiguió un contrato de grabación con George Martin, el productor de Parlophone, de emi. En octubre, el cuarteto ya había irrumpido en el Top 20 británico con un rock de aire folk, "Love Me Do". Un año después , los Beatles tenían seis simples en el Top 20 británico en la misma semana -incluidos los tres primeros puestos-, hazaña que no tenía precedentes y que jamás se repitió hasta el momento. Pero el fenómeno trascendía el mero éxito popular: los Beatles eran la mayor explosión que se hubiera vivido en Inglaterra en la historia moderna, sin contar la guerra. En menos de un año, habían transformado la cultura popular británica, no solo porque redefinieron sus posibilidades sino porque, además, la convirtieron en un tema nacional. Y entonces, el 9 de febrero de 1964, a la saga del frenético apogeo de "I Saw Her Standing There" y "I Want to Hold Your Hand", Ed Sullivan -el rey de los programas de entretenimientos televisivos- presentó a los Beatles por primera vez ante el público norteamericano. Fue un hecho trascendente. Durante el viaje que los llevó a los Estados Unidos, los integrantes del grupo estaban nerviosos, sobre todo George Harrison. "Los Estados Unidos lo tienen todo", les dijo a los demás. "¿Por qué nos iban a necesitar?" Cuando el avión aterrizó en el Aeropuerto jfk de Nueva York, se encontraron con tal multitud de espectadores que dieron por sentado que el presidente Lyndon Johnson estaría llegando al aeropuerto en ese momento. Después de una conferencia de prensa alocada y desopilante (ante la pregunta "¿Por qué no sonreís, George?", Harrison contestó: "Para no lastimarme los labios", su agente de prensa los llevó de inmediato al hotel. Epstein y los demás estaban muy preocupados: Harrison tenía una fuerte gripe, y cabía la posibilidad de que no pudiera asistir a la presentación televisiva o a los primeros recitales en los Estados Unidos. La hermana de Harrison, Louise, que vivía allí, se mudó a la habitación de él y, valiéndose de mucho té y diversos remedios, lo cuidó tan bien que el grupo pudo hacer su debut en América del Norte. La presentación en el programa de Sullivan atrajo a más de 70 millones de espectadores, la mayor audiencia televisiva de la historia hasta ese momento. Fue un éxito que superó todas las divisiones de estilo y de región, y que marcó nuevas divisiones de época y de edad; un éxito que, como Elvis, hizo que el rock & roll pareciera una oportunidad irrefutable. A los pocos días, era evidente que se había reformado el estilo pop, pero también todo un aspecto de la sociedad joven; se había iniciado una verdadera conmoción. Elvis Presley nos había mostrado que a partir de la rebelión se podía concebir un estilo que le abriera los ojos a la gente; los Beatles nos mostraban que el estilo podía alcanzar el impacto de una revelación cultural, o al menos que a partir de una visión pop podía producirse un consenso irrevocable. Por donde se mirara al grupo -por su aspecto, su sonido, su estilo y su despreocupación- no quedaba duda de que estábamos ingresando en una nueva era, de que los jóvenes tenían la libertad de redefinirse a sí mismos en términos completamente nuevos. Esta fue una version de los primeros pasos de los Beatles: el cuento del milagro, del mendigo que se hace millonario. No se puede decir que es inexacta, pero tampoco se puede asegurar que se trata de la historia completa. Pasados los años, cuando McCartney, Harrison y Starr quisieron publicar en conjunto sus memorias autorizadas, The Beatles Anthology, los narradores podaron un poquito los rebordes mas ásperos. Tal vez la verdad más sorprendente que arrojó este libro sea la siguiente: ser los Beatles implicó mucho sufrimiento, y ese sufrimiento empezó mucho antes de lo que pudimos haber creído. El costado más doloroso hecho público fue, por supuesto, el de las profundas desavenencias que surgieron entre Lennon y McCartney en la última etapa del grupo, pero es probable que, mientras la banda permaneció intacta, ninguno de sus integrantes haya sufrido más agravios que George Harrison. ¿De dónde ese malestar? En parte se originó en el hecho de que Harrison ocupaba un puesto secundario. Por más que haya hecho aportes significativos a aspectos importantísimos y memorables de la música de los Beatles -por ejemplo, los efectos de guitarra pasada al revés en "I’m Only Sleeping" y el uso innovador del feedback controlado en "Yes It Is", por no mencionar las frases de cítara que dieron a "Norwegian Wood" una atmósfera inquietante y al mismo tiempo ingeniosa-, Harrison permaneció eternamente opacado por McCartney y Lennon, no sólo según el punto de vista de la dupla sino también a los ojos de George Martin. A veces el productor criticaba la afinación y el ritmo de Harrison en el estudio, inclusive en presencia de un periodista. El problema se debía en gran medida al lento crecimiento de Harrison como compositor. Lennon y McCartney, amén de haber escrito el repertorio esencial del grupo, quedaron -junto con George e Ira Gershwin, Duke Ellington y Billy Strayhorn, y Richard Rodgers y sus compañeros Lorenz Hart y Oscar Hammerstein- como uno de los equipos de compositores de música popular más destacados y prolíficos del siglo xx. En cambio, hasta Revolver -séptima placa de los Beatles-, Harrison había escrito contados temas en los discos del grupo, y las ocasiones en que había hecho la primera voz también habían sido pocas (a Lennon, por lo menos, la voz de Harrison no le parecía muy buena). En una entrevista con Rolling Stone, Lennon señaló que veía a George "como un chiquito, ahí al lado todo el tiempo; tardé muchos años en empezar a tomarlo como a un igual". Otro de los factores por los que la beatlemanía resultó tan angustiosa para George Harrison fue, precisamente, la manía. Llegó a despreciar, más que cualquiera de sus compañeros, la clase de atención y el fervor que les prodigaban sus fans. Según el libro Dark Horse: The Life and Art of George Harrison, de Geoffrey Giuliano, hacia el final de la primera gira norteamericana Harrison estaba desilusionado con la fama. El biógrafo asegura que en el viaje de los Beatles de vuelta a Inglaterra, tras haber conquistado los Estados Unidos, Harrison les dijo a sus compañeros: "Qué pelotudez es todo. Tanto lío para triunfar, y al final terminar como pulgas amaestradas". Harrison nunca dejó de tener esa sensación. Luego, cuando se puso de novio con la modelo Pattie Boyd, tuvo que vérselas con el rencor de las admiradoras que atacaban físicamente a Boyd y la insultaban. Era indudable que los Beatles estaban en medio de una conmoción pública, y si bien en The Beatles Anthology Harrison afirmó que eran los más cuerdos de la situación, también es obvio que su fama los había distanciado de cierta parte del sentido y el placer de esa experiencia. "Nos usaron de excusa para enloquecerse, el mundo entero", aseguró, "y después nos echaron la culpa". Para la época de las giras de 1965 por los Estados Unidos y otros países, Harrison ya había sugerido que el grupo dejara de viajar y de hacer tantas presentaciones en vivo. Pensaba que tarde o temprano iba a suceder algo irreparable. El tour mundial de 1966 no hizo sino reforzar la opinión de Geroge: los Beatles no se presentaron a una audiencia ordenada por el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, y sintieron que tuvieron una gran suerte de poder abandonar el país sin que les sucediera nada grave. "Esperaban que se la devolviéramos para poder liquidarnos", dijo Harrison acerca de los guardias que los provocaron en el aeropuerto de Manila. "Yo me moría de miedo". Luego, en una rueda de prensa, comentó que iban a tener "un par de semanas para recuperarnos antes de ir a que nos muelan a palos los norteamericanos". Unos días después, John Lennon le hizo a un periodista inglés su infame comentario de que los Beatles eran "más conocidos que Jesucristo", y la reacción en los Estados Unidos fue tan intensa -sumada a numerosas amenazas de muerte- que Brian Epstein se ofreció a efectuar un reembolso por las ventas de todas las entradas si se cancelaba la gira norteamericana. Tampoco fue muy propicio para la seguridad del grupo que Lennon y Harrison se pronunciaran en contra de la intervención norteamericana en Vietnam, pero a esa altura, en el entorno de los Beatles, todos pensaban que el fenómeno de las presentaciones en vivo estaba llegando rápidamente a su fin. La banda dio su último concierto anunciado el 29 de agosto de 1966, en el Candlestick Park de San Francisco. En el vuelo de regreso a Inglaterra, Harrison se acomodó en su asiento y proclamó: "Basta. No soy más beatle". Ni siquiera los tres hombres que mejor lo conocían sabían si estaba contento o triste en el momento en que hizo el comentario. Pero harrison, por supuesto, seguía siendo un beatle. A continuación comenzó un período de uno o dos años durante el cual ser beatle pasó a ser una experiencia más gratificante para él, y además la influencia que ejerció en el crecimiento de la banda -y en los efectos que produjo sobre el público a fines de los 60- fue la misma que tuvieron Lennon y McCartney. La primera manifestación de esa influencia -aunque involuntaria- sucedió cuando Harrison participó en la iniciación de los Beatles en la droga alucinógena lsd. Una noche de 1966, Harrison y Pattie Boyd y John y Cynthia Lennon aceptaron la invitación a una pequeña cena en casa del dentista de Harrison y su esposa. Después de servirles un par de tragos, el dentista les anunció que les había metido lsd en la bebida. Harrison, Boyd y los Lennon se enojaron, se asustaron y se fueron. Terminaron recorriendo distintos locales nocturnos y dando vueltas en auto por todo Londres antes de encerrarse en un lugar seguro. El ácido los había atemorizado, pero también sedujo a Harrison y a Lennon, que empezaron a consumirlo con asiduidad. Para los dos, fue el inicio de una intensa exploración que tenía aspectos filosóficos y espirituales, provocaría una enorme influencia y desataría una gran controversia en el mundo pop y en la cultura joven de la época. "Antes del lsd", reveló Harrison a rolling stone, "no me daba cuenta de que hubiera algo más allá de este estado de consciencia. (...) La primera vez que lo tomé, me voló". Poco después, Harrison se casó con Pattie Boyd, decisión que, en su opinión, fue posible gracias a que las drogas psicodélicas habían contribuido a su maduración. La experiencia de Harrison con el lsd se asociaría con otras dos búsquedas que había iniciado, y habría de modificar el significado y la historia de los Beatles. La primera de esas búsquedas cristalizó en el plano musical: por sugerencia de David Crosby, de los Byrds, Harrison buscó las grabaciones de Ravi Shankar, un virtuoso indio de la cítara que en ocasiones incorporaba elementos de la música occidental (clásica, blues y jazz) en las estructuras del raga. Harrison quedó fascinado con las grabaciones, y posteriormente conoció a Shankar y le pidió que le enseñara a tocar el instrumento. El maestro le advirtió que la cítara era extremadamente difícil de dominar y que para profundizar bien en el instrumento le convenía pasar un tiempo en la India. Así nació la amistad que mantuvieron ambos de por vida, y se sentaron las bases del cambio de perspectiva sobre el mundo que experimentó Harrison. Por medio de Shankar y la música india, tal como lo explicó él mismo, descubrió una nueva apertura a la espiritualidad, en especial a las antiguas enseñanzas hindúes. Se puso a estudiar la bibliografía mística del legendario Yogi Paramahansa Yogananda, y más adelante estableció una relación duradera con Swami Prabhupada y el movimiento de la conciencia Krishna. En el hervidero de la cultura hippie que florecía a fines de los años 60, el interés espiritual de Harrison se esparció como reguero de pólvora, contagiándose a otros músicos y grupos (como los Beach Boys, Mick Jagger y Donovan) y a gran parte de la juventud norteamericana y británica. Claro que, para la mayoría, tantear las antiguas escrituras del Bhagavad Gita o cantar "Hare Krishna" no era más que un furor pasajero, pero para Harrison (y, en otro sentido, también para Lennon) este vuelco a lo espiritual derivó en una transformación permanente. L a combinacion de todos estos descubrimientos -la posibilidad de encontrar una conexión con un Dios que está dentro de uno mismo y en el mundo, y los placeres abundantes y complejos de los sonidos indios- también dieron frutos en lo musical. Harrison incluyó instrumentos indios en "Love You To" (de Revolver), en "Within You Without You" (el tema con aire de salmo de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band) y en "The Inner Light" (un canto religioso que fue cara b de "Lady Madonna". Para algunos oyentes, estos experimentos eran insoportablemente pomposos y exóticos, y sin embargo hoy en día no parecen meramente osados sino que se sostienen como placeres musicales perdurables. Al mismo tiempo, la apertura de Harrison a nuevos sonidos y texturas abrió otros caminos a sus composiciones de rock & roll. El uso que hizo de la disonancia en temas tales como "Taxman" y "I Want to Tell You", de Revolver, fue revolucionario para la música popular y quizá más creativo que los artificios vanguardistas que durante ese período Lennon y McCartney tomaron prestados de la música de Karlheinz Stockhausen, Luciano Berio, Edgar Varèse e Igor Stravinsky. Como sea, Sgt. Pepper... (1967) fue una obra que definió la época y rompió con las formas. Para muchos, certificó que el rock era arte, y que el arte era, más que nunca, un medio masivo de comunicación. Asimismo, estableció la supremacía del álbum como formato principal del pop, como vehículo de los emprendimientos conceptuales bien desarrollados y como vía fundamental para que los intérpretes transmitieran sus verdades (o pretensiones) a su público, y para que lo unificaran y lo iluminaran. Ahora el rock no estaba lleno solamente de ideales de provocación sino también de sueños de amor, comunitarios y espirituales. "Durante un breve lapso", escribió el crítico Langdon Winner sobre la era de Sgt. Pepper..., "la conciencia irreparablemente fragmentada de Occidente se unificó, al menos en la mente de los jóvenes". Harrison señaló que en ese momento comprendió lo extensa y profunda que era la influencia de los Beatles en la juventud, y que quería que esa influencia fuese más positiva. Boyd le hi que los críticos se rieron de los Beatles (la película fue considerada tan mala que nunca se estrenó en los Estados Unidos). También abrieron su propio sello discográfico y empresa de multimedios, Apple, y contrataron a muchos intérpretes nuevos, como Billy Preston, Mary Hopkins, Jackie Lomax, Doris Troy y Badfinger. Los discos que produjeron eran buenos, pero entre los negocios, la producción y el intento de supervisar su propia música, se expandieron demasiado y casi llegaron a la quiebra. Era obvio que necesitaban un nuevo manager, y Lennon propuso a Allen Klein, el hombre que aparentemente había ayudado a los Rolling Stones a recuperarse de sus problemas financieros. En otro orden de cosas, en mayo de 1968 John Lennon inició su relación con Yoko Ono, una respetada artista de vanguardia que había formado parte del movimiento Fluxus, de Nueva York. Poco después, se divorció de su esposa, Cynthia, y su contacto permanente con Ono provocó grandes tensiones en el mundo de los Beatles. A medida que los integrantes del grupo -inclusive Harrison y Starr- fueron creciendo en el aspecto musical, empezaron a tener poco lugar para sus compañeros en sus vidas y en su música. El ejemplo más notable y premonitorio de la segmentación de la banda se dio cuando grabó un disco doble, que inicialmente se iba a titular A Doll’s House y terminó llamándose The Beatles, y se hizo conocido como el Album Blanco. A esa altura, prácticamente todos los Beatles estaban grabando como solistas o como invitados unos de otros. Harrison había compuesto su mejor colección de temas hasta el momento ("Long Long Long", "All Things Must Pass", "Wah Wah", "Isn’t It a Pity", "Not Guilty", "Something" y "While My Guitar Gently Weeps", pero una vez más se topó con las severas opiniones de Lennon, McCartney y George Martin. En un primer momento, Martin pensó que "Something" sonaba demasiado débil y poco original. La canción por la que Harrison esperaba recibir la respuesta más fervorosa, "While My Guitar Gently Weeps", dejó indiferentes a McCartney y Lennon cuando el guitarrista les hizo escuchar un demo (la misma versión que ahora algunos consideran como la mejor pieza de Anthology 3). Harrison estaba decidido a incorporar la canción en el nuevo álbum a toda costa, y encontró una artimaña para que los demás integrantes no pudieran negarse: invitó a su amigo Eric Clapton a tocar la primera guitarra en la sesión. Clapton se acobardó. "No puedo. Nunca tocó nadie en un disco de los Beatles", fue su primera respuesta, pero luego cedió ante la insistencia de Harrison. Clapton comentaría después que se dio cuenta de que las cosas no estaban bien entre los Beatles -Lennon no se presentó a la sesión-, pero aun así el plan de Harrison funcionó: a sus compañeros les pareció que no podían rechazar un tema que tuviera semejante solo de guitarra en el medio. Sin embargo, Harrison no consiguió grabar "Not Guilty", quizá porque iba destinada a Lennon y McCartney. Los Beatles ya no sabían cómo sobrellevar la convivencia. McCartney trató de mantener el rumbo de la banda. Quería que retomaran las giras, pero Harrison y Lennon no tenían la menor intención de hacerlo. A lo que sí accedieron fue a ensayar para un solo show en vivo que darían en un lugar que no revelaron, y a filmar los ensayos. A los pocos días de iniciadas las sesiones -que dieron lugar al álbum y a la película Let It Be-, Harrison llegó a una situación límite con McCartney. Para entonces, Lennon prácticamente había abdicado de su autoridad, y Harrison notaba que Paul intentaba dominar la banda y le ordenaba innecesariamente qué tocar en la guitarra. Después de que ambos discutieran sobre un posible recital de los Beatles en Túnez, Harrison le dijo a McCartney frente a las cámaras: "Estas lleno de mierda, viejo", y durante un tiempo abandonó el grupo. Pero no tardó en volver. Los Beatles hicieron su improvisada presentación en la terraza de Apple, pero fue poca la magia que quedó plasmada en el álbum Let It Be. Tarde o temprano alguno se iría del grupo para siempre, pero, aunque aumentaban los roces, los Beatles decidieron hacer a un lado sus disputas y entrar en el estudio una vez más (la última) para registrar uno de sus discos más ingeniosos y gratificantes, Abbey Road. Harrison incorporó dos canciones en esta obra final. En primer término, "Here Comes the Sun" -escrita una mañana en el jardín de la casa de Clapton, en respuesta a las tinieblas que empezaban a acechar a los Beatles-, que pasó a ser el equivalente de Harrison a "Let It Be" o "Imagine": un sutil himno a la esperanza ante la difícil realidad. En segundo lugar, "Something", a la que por fin se hizo justicia. Fue el primer lado a de George Harrison en un simple de los Beatles y llegó al primer puesto de los rankings norteamericanos. Por otra parte, constituyó el único simple destacado que Harrison consiguió editar con los Beatles. En abril de 1970, Paul McCartney inició acciones legales para disolver el grupo. Los Beatles no existían más. Se habían contagiado del cinismo incipiente de la época por venir. A pesar de lo que habían sido -vivaces, originales y estimulantes-, terminaron como desconocidos enojados que desconfiaban el uno del otro. Tendría que transcurrir casi un cuarto de siglo para que editaran nuevas canciones juntos con el nombre del grupo más famoso y adorado en la historia de la música popular. La historia que todos conocemos lleva años diciéndonos que lo que puso fin a los Beatles fue la creciente rivalidad entre Paul McCartney y John Lennon: que McCartney quería dominar al resto del grupo, que Lennon lo ahuyentó a él y a los demás por su intenso amor con Yoko Ono, o que sencillamente ya no compartían sus intereses musicales. John se puso furioso cuando, en la víspera de la edición de Let It Be -el último trabajo lanzado por los Beatles-, Paul emitió un comunicado de prensa para su debut como solista, McCartney, en el que además anunciaba que los Beatles habían terminado y que no creía que fuese a extrañar a Ringo Starr en la batería. Lennon se molestó porque McCartney los había traicionado... y también porque le habría gustado ser él quien usara la separación de la banda para tomar una ventaja personal. A Harrison le pareció que McCartney había sido descortés, pero para él fue un alivio que la ruptura fuese oficial. "La separación de los Beatles fue lo más satisfactorio de toda mi carrera", afirmó, según Geoffrey Giuliano. No obstante, cabe suponer que, si la pelea entre Lennon y McCartney no hubiera ganado estado público ni hubiera sido tan virulenta, lo que Harrison estaba a punto de hacer por su cuenta podría haber alcanzado para que los Beatles se disgregaran. Es que lo que estaba por hacer era mucho más audaz que lo que Lennon o McCartney habían imaginado para sí mismos. Harrison había reunido una buena cantidad de canciones que no habían sido incorporadas a los discos de los Beatles, y además seguía componiendo. Reclutó un grupo estelar de músicos: Ringo Starr, Jim Gordon y Alan White en batería; Klaus Voormann y Carl Radle en bajo; Gary Wright, Bobby Whitlock, Billy Preston y Gary Brooker en teclados; Eric Clapton y Dave Mason en guitarras; Jim Price y Bobby Keys en vientos; y Pete Drake en pedal steel. Por otra parte, persuadió al productor Phil Spector (que había mezclado Let It Be y se estaba encargando del primer disco de Lennon como solista) para que supervisara el proyecto junto con el arreglador orquestal John Barham. Para Harrison era un deleite no tener que esperar que Lennon, McCartney y Martin aprobaran sus canciones. Sus temas -unos cuarenta, aseguró-alcanzaban y sobraban para editar varios discos. Hacia fines de noviembre, George había terminado el álbum, All Things Must Pass. Se trataba de una hazaña sin precedentes: fue el primer lp triple en la historia del rock & roll (reeditado en 2000 como caja en dos cds) y llegó al primer puesto tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra. Permanecería en los rankings la mayor parte del año siguiente, y recibió mejores críticas que los primeros trabajos solistas de Lennon y de McCartney. De este álbum salió el primer simple de Harrison que alcanzó el primer puesto de los charts, el irresistible cántico "My Sweet Lord". En medio de la oscuridad que reinaba a principios de los 70 -después del horror desatado por la familia Manson en Los Angeles y la debacle fatal del concierto gratuito que dieron los Rolling Stones en Altamont, mientras la Guerra de Vietnam seguía su curso y la era siniestra de Richard Nixon tomaba envión-, era vivificante presenciar cómo un hombre cuyo talento había sido menoscabado levantaba vuelo y encontraba una voz liberadora, dispuesto a enfrentar la "desesperanza" que lo rodeaba "en la oscura noche", y por un instante majestuoso vencía los miedos que lo habían consumido durante tanto tiempo. Por fin Harrison brillaba con luz propia. Comercialmente, y hasta artísticamente, había aventajado a sus ex compañeros. Y estaba por superarse a sí mismo. En marzo de 1970, Harrison y Pattie Boyd compraron Friar Park, una extensa y excéntrica mansión del siglo xix ubicada en las afueras de Henley, Inglaterra. George montó un estudio de grabación equipado con alta tecnología en su nueva casa y terminó teniendo una fijación con su propiedad: empezó a cuidar él mismo de los jardines y descubrió grutas acuáticas y pasadizos subterráneos que habían estado ocultos durante casi todo un siglo. En 1971, John Lennon (que a esa altura había reconocido que All Things Must Pass no era tan malo e inclusive lo prefería a la nueva obra de su ex compañero de fórmula) invitó a Harrison a participar en las sesiones de Imagine, su segundo disco solista. Para entonces, el abismo que separaba a Lennon y McCartney se había ensanchado considerablemente, y el veneno de John no tenía muchos límites. Dos cáusticos temas de Imagine -"Crippled Inside" y "How Do You Sleep?"- estaban destinados a McCartney. Harrison tocó en estas dos diatribas y, muchos años más adelante, confesó a Musician: "Disfruté de «How Do You Sleep?». Me gustó estar de ese lado y no en el lugar del destinatario". Fue también en 1971 cuando Ravi Shankar, el viejo amigo y maestro de Harrison, le hizo un pedido. En marzo de ese año, Paquistán oriental -que se convirtió en un Estado independiente y pasó a llamarse Bangladesh- había sido arrasado por un ciclón, y una fuerza militar paquistaní musulmana aprovechó la catástrofe para atacar a los habitantes que se oponían a la dictadura que estaba en el poder. Entre la guerra y el desastre natural, millones de personas huían a la India en busca de asilo, y aunque muchos eran hindúes, India no daba abasto para auxiliarlos. Shankar acudió a Harrison para que lo ayudara a despertar conciencias y a recaudar fondos para aliviar la tragedia. George se había mostrado reacio a intervenir en cualquier situación que lo expusiese en público, pero le pareció que el modo más rápido y eficaz de llamar la atención y recolectar dinero para solucionar el problema era organizar un concierto a beneficio. Pero aun así, para despertar el interés que él y Shankar deseaban, tendría que ser un recital importante, algo así como un reencuentro de los Beatles. Harrison quiso llevar esa idea a la práctica, pero pronto se dio cuenta de que no era posible. Según se dijo, McCartney demoró en comprometerse, y Lennon quiso que Yoko Ono tocara con el grupo, a lo cual Harrison se negó. El único que estaba dispuesto a sumarse era Ringo Starr. Enton- ces George le solicitó a Allen Klein que hiciera reservas para tocar en agosto en el Madison Square Garden de Nueva York, y empezó a pedir a sus amigos músicos que colaborasen con su tiempo y su talento para esta causa. Terminó reuniendo una orquesta tan impactante como la de All Things Must Pass. Al apoyo de Starr, Harrison consiguió agregar el de Eric Clapton, Billy Preston, Leon Russell, Jim Keltner, Klaus Voormann, Badfinger y muchos otros músicos y cantantes, más Phil Spector. Pero la mayor esperanza que albergaba Harrison era la de obtener la participación de Bob Dylan, el compositor más huidizo y apreciado del rock & roll, que había hecho apenas tres shows desde 1966, cuando abandonó las actuaciones en vivo. El 1° de agosto de 1971, en el primero de los dos conciertos que se llevaron a cabo, Harrison presentó a Shankar para abrir el show con música india. A continuación subió George con su orquesta, y comenzaron con "Wah-Wah" y"My Sweet Lord". Una hora después, tras una hermosa versión acústica de "Here Comes the Sun", Harrison miró hacia las bambalinas. Todavía Dylan no se había decidido a actuar, y "hasta el momento mismo en que pisó el escenario, yo no estaba seguro de que tocara", contó Harrison. Dylan salió de los bastidores con una campera de jean, el soporte de la armónica y una guitarra acústica. "Quisiera presentarles a un amigo de todos", anunció Harrison evidentemente contento, y con él en guitarra, Russell en bajo y Starr en pandereta, Dylan ofreció una actuación vigorosa y deslumbrante que comprendió los temas "A Hard Rain’s a-Gonna Fall" y "Blowin’ in the Wind". Por desgracia, el Concierto para Bangladesh enseguida comenzó a sumar obstáculos que atentaron contra las mejores intenciones de Harrison. Primero, lo enojó que algunos intermediarios retrasaran la edición del álbum a fin de buscar una manera de obtener ganancias con la posible distribución de un disco triple. Además, las autoridades impositivas británicas y norteamericanas insistían en llevarse buena parte de las ganancias. Sólo después de más de una década y de incontables negociaciones legales y financieras, se le permitió a Harrison entregar al comité norteamericano de unicef un cheque por ganancias mucho más bajas de lo que él había imaginado. El embrollo financiero que obstruyó las buenas intenciones que tenía Harrison fue el primer gran desaliento de su carrera pos-Beatles, pero a la vez lo aquejaban otras dificultades. Su matrimonio con Pattie Boyd estaba en problemas. Harrison, según Boyd, había adoptado el punto de vista religioso de que el sexo sólo debe ser vehículo de la procreación. Boyd se sentía sola y alejada de su marido, y empezó una relación con Eric Clapton, que originaría una de las composiciones más potentes y sufridas del guitarrista, "Layla". Algunas fuentes que vieron a Harrison en esa época aseguran que parecía solo y a la deriva. Para colmo, en una cena con Boyd en la casa de Ringo y Maureen Starr, George proclamó a voz en cuello que estaba enamorado de la esposa del baterista. Boyd se fue llorando, y Starr no supo qué decir. Cuando Harrison y Maureen supuestamente consumaron la relación, la noticia enfureció a John Lennon, que retó a Harrison acusándolo prácticamente de incesto. Aun así, Harrison y Starr siguieron siendo amigos. El primero ayudó generosamente al segundo en Ringo, su proyecto solista más conocido, escribiendo en colaboración el hit "Photograph" y aceptando tocar la guitarra para el único trabajo solista en el que hayan intervenido los cuatro Beatles (aunque McCartney grabó su aporte por separado). De hecho, Harrison, Lennon y Starr trabajaron tan bien juntos en el estudio durante la grabación de Ringo que, en un momento, Harrison propuso que formaran un grupo permanente entre los tres. Lennon no se dignó a responder, ni siquiera con una negativa. Así y todo, Harrison diría más adelante: "Armaría un grupo con John Lennon sin problema, pero no podría armar un grupo con Paul McCartney. No es nada personal, sólo es una cuestión artística". George también mantuvo su amistad con Clapton. Más tarde, cuando quedó claro que el matrimonio estaba disuelto y que el destinatario del afecto de Boyd era Clapton, Harrison, Boyd y Clapton se encontraron para resolver el asunto. Ante la mirada de Boyd, Harrison soltó: "Bueno, supongo que es mejor que le dé el divorcio". Clapton replicó: "Bueno, entonces me tengo que casar con ella". (Boyd y Clapton se casaron en 1979, en presencia de McCartney, Starr y Harrison, que decía ser el "marido político" de Clapton. Tiempo después se divorciaron, si bien Boyd siguió en buenos términos con sus dos ex esposos.) En 1973, Harrison lanzó Living in the Material World, su segunda placa en estudio. El disco se vendió bien e incluyó otro simple que alcanzó el primer puesto de los charts, "Give Me Love (Give Me Peace on Earth)"; sin embargo, los críticos observaron que era inferior a All Things Must Pass, y muchos periodistas comenzaron a reaccionar contra lo que consideraban la esencia tenazmente devota de la obra de Harrison. Pese a todo, ni George ni ninguno de los otros ex Beatles pudo sobreponerse a su pasado glorioso y mítico, así como, por momentos, ninguno pudo tampoco sobreponerse a sí mismo. Lennon dejó a Ono por un tiempo y se tomó unas prolongadas vacaciones para beber en Los Angeles. Starr y Harrison también terminaron bebiendo demasiado mientras se separaban de sus esposas. Relatan amigos de los Beatles que los cuatro les preguntaban a otros cómo les iba a sus antiguos compañeros. Tanto McCartney como Lennon dieron muestras de arrepentimiento por que la banda se hubiera dividido de modo tan terminante, y el primero deslizó la posibilidad de que los dos volvieran a componer juntos en algún momento. Fue en esta época y en este contexto que George Harrison eligió ser el primer ex Beatle en montar una gran gira por los Estados Unidos, en 1974. Pero las cosas empezaron a salir mal aun antes de comenzada la gira. Harrison había montado Dark Horse Records, su propio sello discográfico, y se había sobreexigido con las tareas comerciales y de producción. Además, estaba tratando de terminar un álbum a las apuradas y de armar una banda y ensayar, todo al mismo tiempo. En la primera fecha, en Vancouver, la voz de Harrison sonó arruinada, y nunca se recuperó. Por otra parte, algunos admiradores y críticos quedaron desilusionados porque el recital mezclaba pop, jazz y música india, y se ofendieron por la forma en que Harrison había decidido reformar las pocas canciones de la época de los Beatles que tocó, entre ellas su versión del tema de Lennon "In My Life" (con un cambio en la letra: "En mi vida/ amé más a Dios" en vez de "te amé más a vos". La gira fue casi unánimemente destrozada por la prensa. Dark Horse, el álbum, recibió las peores críticas que se hubieran hecho hasta entonces a ningún ex Beatle. Irónicamente, hoy representa una de las obras más fascinantes de Harrison: un disco surgido de las penumbras que habla del cambio y la pérdida, con una versión radicalmente distinta de "Bye Bye Love", de los Everly Brothers, que fue la despedida de George a su matrimonio. Como sea, Dark Horse fue un vergonzoso fracaso comercial, y entre la gira, la disolución de su matrimonio y el naufragio del disco, Harrison se retiró a su casa. En 1977, al evocar ese período desdichado, Harrison señaló a Crawdaddy: "O te volvés chiflado y te suicidás o tratás de darte cuenta de algo y te aferrás a una fuerza interna". Esa fuerza interior la encontró Harrison en la filosofía oriental. Como a los demás Beatles, la vida le dio vastas y maravillosas oportunidades a temprana edad: podía ir a cualquier lugar del mundo que quisiera conocer, tener cualquier auto o casi cualquier propiedad que le viniese en gana, encontrar sexo todos los días, y sin embargo había una parte de él que seguía estando sola y necesitada, una parte que vivía en una penumbra a la que ni siquiera él podía acceder. Los preceptos hindúes le dieron una interesante oportunidad, un modo de estar en el mundo pero al mismo tiempo retraerse; un modo de experimentar el dolor aunque contemplándolo desde otra perspectiva. Eso no significa que las creencias de Harrison lo hicieran necesariamente "mejor" persona, una persona en paz o que derrochaba benevolencia. Sus convicciones no lo hacían sentir ni cómodo ni resguardado en el mundo, y tal vez no siempre lo hicieran sentir cómodo consigo mismo y con sus propias debilidades. Más bien, aparentemente le permitían seguir adelante pese a su convicción de que gran parte de la vida era desastrosa y fútil. Harrison continuó editando discos de cuando en cuando y haciendo alguna que otra aparición en público, pero las crisis que atravesó a mediados de los 70 lo transformó. De los cambios que experimentó, algunos fueron decididamente positivos. Por empezar, mientras montaba Dark Horse Records, conoció a Olivia Arias, con quien compartía el interés por los estudios espirituales. Se hicieron compañeros permanentes, y más adelante ella lo ayudó a tratar la depresión, exacerbada por el alcohol y por una hepatitis. El 1° de agosto de 1978, Arias dio a luz al único hijo de Harrison, Dhani, y los dos se casaron en una ceremonia secreta un mes más tarde, el 2 de septiembre. "Dejé de estar tan loco como antes", explicaría Harrison, "porque quería que a este chico le durara un poco más su padre". Los dos discos siguientes de Harrison -Extra Texture (Read All About It) (1975) y Thirty-three and 1/3 (1976)- tuvieron momentos gratificantes (en especial "You", el single de Extra Texture...), pero el entorno que rodeaba a la música popular había cambiado. A esa altura, las ediciones de los ex Beatles tenían peso mucho más por su sonoridad que por la influencia cultural que ejercían. Si bien el rock & roll aún era considerado una fuerza capaz de cambiar las vidas de las personas y también la sociedad, a fines de los 70 la esperanza que habían encarnado los Beatles -y la trascendencia espiritual que había glorificado All Things Must Pass- se tomaba como algo apenas pintoresco. Por otra parte, a Harrison lo estaban afectando nuevos problemas legales que desalentaban su actividad musical. En 1976, un tribunal se pronunció en el litigio que había iniciado Bright Tunes, dueña de los derechos de "He’s So Fine", de los Chiffons. La empresa había acusado a Harrison de haber copiado literalmente la melodía y el arreglo de ese tema en "My Sweet Lord". El litigio parecía una menudencia ridícula -hacía décadas que los compositores de música pop copiaban o imitaban melodías y arreglos-, pero el tribunal dictaminó que Harrison era culpable de "plagio inconsciente" y lo sentenció a pagar casi 600 mil dólares. En parte, lo más exasperante fue que, cuando llegó el momento de pagar la multa, la canción pertenecía a Allen Klein, el ex manager de los Beatles, que posiblemente hubiera buscado una forma astuta de vengarse porque Lennon, Starr y Harrison finalmente habían coincidido con McCartney en que Klein no cuidaba bien los intereses del grupo. George confesó que el fallo desató en él un sentimiento de paranoia: "No quería acercarme a la guitarra ni al piano por si tocaba una nota de otro". Pese a que los ex Beatles se habían puesto de acuerdo con respecto a Klein, estaban bastante desconectados entre sí, salvo por esporádicas reuniones de negocios (en las que Ono aparecía en representación de Lennon). Harrison se dio cuenta de que extrañaba al grupo. "Si John, Paul y Ringo se juntan en una sala, ojalá me inviten", manifestó en 1976. Tres años más tarde, en vista de que no se había dado tal encuentro, Harrison dijo en un reportaje que le interesaba mucho "saber si John sigue escribiendo canciones (...) ¿O no le importa la música y no toca más la guitarra?". Poco después, Harrison recibió la respuesta: Lennon y Ono estaban preparando Double Fantasy, un álbum de canciones nuevas que saldría para Navidad. Hasta que, más adelante, llegó una noticia peor: la noche del 8 de diciembre de 1980, un joven salió de las sombras del acceso al departamento de Lennon en el edificio Dakota de Nueva York, llamó al cantante por su nombre y le pegó siete tiros. Instantes después, a la madrugada, a Olivia Harrison la despertó el teléfono, y conoció la noticia. Despertó a Harrison y se la contó. "¿Es grave?", preguntó él. "¿Una herida superficial o algo así?" Olivia tuvo que explicarle qué efecto causan siete disparos a quemarropa: John Lennon, el amigo de la infancia de George, había muerto. Harrison estaba grabando un nuevo disco, Somewhere in England, y además había escrito una canción titulada "All Those Years Ago", destinada al siguiente trabajo de Ringo Starr. Con el consentimiento del baterista, retomó la canción y reescribió la letra en homenaje a su amigo fallecido; luego llamó a Starr y a McCartney para que le hicieran sus aportes. El tema fue un éxito inmediato en los Estados Unidos, pero a Harrison no le sirvió mucho de consuelo. "El asesinato de John nos asustó por completo a todos: a Paul, a Ringo y a mí", habría declarado el guitarrista según consta en George Harrison, la biografía de Alan Clayson. "Cuando un fan me reconoce y se me abalanza, me pongo nervioso." Tras el homicidio de Lennon, Harrison reforzó la seguridad en su casa de Friar Park. Había decidido que ningún intruso cruzaría las puertas de la propiedad. Despues de somewhere in england, Harrison editó apenas dos discos de estudio, Gone Troppo (1982) y Cloud Nine (1987). (Habría terminado otro álbum poco antes de su fallecimiento.) En Cloud Nine participó Jeff Lynne, ex líder de la Electric Light Orchestra, banda con mucha influencia de los Beatles. Los dos músicos descubrieron que compartían su pasión por "Got My Mind Set on You", un hit de James Ray, y lo tocaron para divertirse. El resultado fue otro número uno. Poco después, en 1988, una zapada informal que hicieron Harrison, Lynne, Tom Petty, Roy Orbison y Bob Dylan en el garaje de este último en Malibú, California, dio lugar a una banda hecha y derecha, el único grupo del que formaría parte Harrison después de los Beatles. El fruto de este emprendimiento fue el álbum The Traveling Wilburys (Volume One), quizá el proyecto musical cooperativo más sagaz y alegre en el que Harrison hubiera intervenido después de Rubber Soul o Revolver. Harrison había pensado en hacer una serie de discos de los Wilburys y hasta una película, pero Orbison murió en diciembre de 1988. Cuando Harrison, Dylan, Petty y Lynne se reunieron para rendir homenaje a Orbison en un concierto a beneficio de las personas sin techo, interpretaron "Nobody’s Child", una canción que tocaban los Beatles con Tony Sheridan en Hamburgo, allá a principios de los 60. Los Wilburys sacaron un segundo disco en 1990, pero la ausencia de Orbison le había restado magia a la agrupación. George no volvió a convocarlos. En 1991 Harrison emprendió una gira por Japón junto a Eric Clapton y su banda (de parte de ese tour da testimonio el álbum Live in Japan, de 1992). Según observó, uno de los motivos por los que hizo ese tour fue porque quería dejar de fumar y necesitaba un poco de distracción y aire fresco. E

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El Episodio Perdido De Los Simpson [DEAD BART]
InfoporAnónimo12/28/2012

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=lrHaQM1W3uo La Historia de la creación del capítulo Fox tiene una forma bien extraña para contar los episodios de Los Simpsons. Ellos se negaron a contar unos cuantos de ellos, haciendo que la cantidad total de episodios sea inconsistente. La razon de esto es por un episodio perdido de la primera temporada. Buscar detalles sobre este episodio perdido es dificil, ninguno de los que trabajaban en ese entonces en Los Simpsons quieren hablar de ello. De lo poco que se ha podido saber, el episodio perdido fue creado totalmente por Matt Groening. Durante la produccion de la primera temporada, Matt comenzó a actuar extrañamente. Estaba demasiado tranquilo y parecia nervioso en ese entonces. Mencionarle esto a los que trabajaban en ese entonces los hizo enojarse y prohibirme mencionarle esto a Matt. La primera vez que escuche de esto fue en un evento donde David Silverman estaba hablando. Alguien en el publico le preguntó sobre el episodio, y Silverman simplemente dejo el escenario, haciendo que el evento terminara antes. El numero de produccion de este episodio era 7G06, y su titulo era 'Dead Bart', pero fué reemplazado mas tarde por el episodio 'Moaning Lisa' (para los añones que no saben cual es, es ese donde Lisa toca con 'encías sangrantes'). Aparte de enojarse a la sola mencion de este episodio, los trabajadores de aquel entonces tambien harían todo lo posible para evitar contactarme con Matt Groening. En un evento de fans, logré seguirlo despues de que hablara con el publico, y asi, tuve la oportunidad de hablar a solas con él afuera del edificio. El no se molesto en lo absoluto, seguramente porque esperaba encontrarse a la salida con algun 'fan obsesionado'. SIn embargo, cuando le mencioné sobre el episodio perdido, se puso palido, y temblaba al borde de las lagrimas. Tomó un trozo de papel, escribió algo en él y me lo dió. Me rogó que nunca mas le mencionara ese episodio otra vez. El trozo de papel tenía escrito una direccion web en él, preferiría no decirles la pagina por razones que veran en un segundo. Ingrese el url en el navegador, y apareció un sitio que era completamente negro, excepto por una linea de texto amarillo: un link de descarga. Le hize clic y empezo a descargar un archivo. Despues que el archivo de descargo completamente, mi computador se volvió loco, fué el peor virus que he tenido. 'Restaurar sistema' no funcionó, tuve que formatear el pc, sin antes grabar el archivo en un CD. Intenté abrirlo en mi ya formateado pc, y como lo esperaba, tenía un episodio de los Simpsons en él. ¿Qué sucedió en aquel episodio? El episodio comenzaba como cualquier otro, pero tenía una calidad de animacion muy pobre. SI haz visto la animacion original de Los Simpsons, notaras que era similar, pero la animacion era menos estable. El primer acto era practicamente normal, pero la forma en la que los personajes actuaban era un poco extraña: Homero se veía enojado, Marge deprimida, Lisa ansiosa y Bart parecia tener un odio total hacia sus padres. El episodio era sobre los Simpsons viajando en avion, casi al final del primer acto, el avion iba saliendo, Bart andaba ociociando, como era de esperarse. Sin embargo, como el avion iba a casi 50 pies de altura (que algun añon vea el equivalente a metros), Bart rompió una ventana del avión y fue succionado. Al principio de las series, Matt tenía la idea de que todo el mundo de Los Simpsons representara la vida cotidiana, y esa muerte haría las cosas mas realistas... esto fue usado en este episodio. La imagen del cuerpo de Bart era apenas reconocible, ellos tomaron total ventaja de que no se pudiera mover e hicieron una imagen casi realista de su cadaver. Acto 1 termino con una imagen del cuerpo de Bart. Cuando acto 2 comenzó, Homero, Marge y Lisa estaban sentados en sus sillas, llorando. El llanto seguia y seguia, cada vez siendo mas doloroso y sonando mas realista y mejor actuado de lo que te podrías imaginar. La animacion comenzaba a decaer mientras lloraban, y tu podías escuchar murmullos en el fondo. Los personajes eran apenas distinguibles, se ensanchaban y se ponían mas borrosos, pareciendo como sombras deformadas pintados con coloress brillantes aleatorios. Habían rostros mirando por la ventana, pero que solo aparecían en ciertas fracciones de segundo, por lo que no estoy seguro como eran realmente. La familia lloró por todo el acto 2. Acto 3 comenzaba con un cartel que decía '1 año despues'. Homero, Marge y Lisa estaban casi esqueleticos, y seguian sentados en sus sillas. No habían signos de Maggie o de las mascotas. Ellos decidieron visitar la tumba de Barte. Springfield estaba completamente desierta, y mientras ellos caminaban al cementerio, las casas se volvían mas y mas decrepitas. Todas se veian abandonadas. Cuando llegaron a la tumba de Bart, el cadaver de Bart estaba tirado justo al frente de su tumba, teniendo la misma apariencia que tenía al final de Acto 1. La familia comenzó a llorar de nuevo. Eventualmente se detuvieron y se limitaron a observar el cuerpo de Bart. La camara hace acercamiento a la cara de Homero. Segun algunas personas, Homero cuenta un chiste en esta parte, pero no es audible en la version que ví, asi que no les puedo decir lo que dijo realmente Homero. La camara se empieza a alejar mientras el episodio finaliza. Las lapidas en el fondo tienen los nombres de todas los famosos que visitaron Los Simpsons, incluso aquellos de los que nadie había escuchado en 1989, e incluso algunos que ni siquiera habían estado todavía en el show. Todos ellos tenían sus fechas de fallecimiento. Para las visitas que murieron ahora, como Michael Jackson y George Harrison, las fechas eran de cuando ellos podrían haber muerto. Los creditos eran completamente silenciosos, y parecían escritos a mano. La imagen final eran la familia Simpson sentada en el sofa, como en la intro, pero todos dibujados de forma muy realista, al igual que el cuerpo de Bart. Un pensamiento se me vino a la mente despues de ver este episodio por primera vez, podrías intentar usar las lapidas para predecir las muertes de las estrellas que visitaron a Los Simpsons, pero hay algo extraño sobre la mayoría de los que aun no han muerto. Todas sus muertes estaban marcadas para la misma fecha.

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Las 10 enfermedades más raras
Salud BienestarporAnónimo12/12/2012

Típico estas platicando con tu familia e inevitablemente llega el momento en que empiezan a hablar de enfermedades, un tema no muy agradable pero que nunca falta. Pues bien, ahora te presentamos 10 de las enfermedades más raras que te darán mucho de que hablar. 1) Ictiosis arlequín: Es una enfermedad genética rara de la piel caracterizada por escamas grandes y gruesas que aparecen en toda la piel, se hace evidente desde el nacimiento, los bebes nacen con los párpados volteados por lo que en lugar de ojos se observan los párpados totalmente rojos. Este padecimiento debe nombre al aspecto que tienen los recién nacidos con la enfermedad, que recuerda a un disfraz de arlequín. La ictiosis tipo Arlequín ocasiona trastornos respiratorios y dificultad para alimentarse. Por desgracia la mayoría de los pacientes fallecen poco después de nacer, aunque, existen casos excepcionales en donde la persona llega a la adolescencia, pero necesita de tratamientos especiales. 2) Ectrodactilia Una enfermedad hereditaria, conocida también como síndrome de Karsch-Neugebauer, es una deformidad de las extremidades en la que hay ausencia de partes o de dedos completos. Consecuentemente las manos o los pies asumen una forma como si fuesen pinzas de langosta. 3) Síndrome de Moebius Es una compleja anomalía congénita caracterizada por una falta de expresión facial. Los pares craneales 6º (que controla el movimiento lateral del ojo y el párpado) y 7º (que controla los músculos de la expresión facial, de la lengua y de la sensación en la piel de los dedos y de las puntas de los pies) no se desarrollan completamente, lo cual causa la parálisis facial y del músculo del ojo. Además puede provocar: problemas para tragar y alimentarse, estrabismo (ojos cruzados), lengua pequeña y/o deformada, y con movimientos limitados, paladar hundido, babeo excesivo, dificultades del habla, problemas dentales. 4) Enfermedad de Munchmeyer Ciertos tejidos blandos se osifican, se convierten en hueso. Según estudios de la Universidad de Pensilvania la causa se halla en la activación de un gen (el ACVR1) mutado, que provoca la formación de tejido cartilaginoso u óseo en las zonas en las que se encuentra. No hay tratamiento ni medicación que sea 100% eficaz contra esta condición. El caso más conocido es de Harry Raymon Eastlack, cuyo cuerpo se osificó por completo, con excepción de los labios; antes de su muerte Harry hizo conocer su intención de donar su cuerpo a la ciencia, con la esperanza de que su muerte pueda ayudar a encontrar una cura a esta poco entendida y particularmente cruel enfermedad. 5) Progeria Causado por una mutación genética, este trastorno provoca el envejecimiento prematuro. Los niños pierden su cabello, presentan arrugas y daños en las arterias. El promedio de vida en niños enfermos es de 13 años, pero puede estar entre 7-27 años, aunque la supervivencia más allá de la adolescencia es inusual. Más: Progeria: La enfermedad que convierte a los niños en viejos 6) Cola vestigial Una cola, eso es, compuesta de tejido conectivo, músculos, vasos sanguíneos, nervios, piel, vértebras y cartílago. Apenas se conocen unos 100 casos en el mundo, la cola humana más larga de la que se tenga registro pertenecía a un muchacho de doce años en la entonces Indochina Francesa, y medía 229 mm. 7) Hermafroditismo En el vientre materno se fusionan dos cigotos (resultado de la unión del óvulo y el espermatozoide de sexos diferentes). Al nacer el producto tiene genitales mixtos más o menos desarrollados. Raramente se ha constatado en humanos la capacidad de producir óvulos y espermatozoides al mismo tiempo, ya que normalmente uno de los dos tipos no se desarrolla correctamente. Se trata, en todos los casos de condiciones patológicas, por ello el término más correcto para referirse a una persona con estas condiciones es intersexual. 8 ) Gemelo parásito “Fetus in fetu”. En la fase temprana de un embarazo gemelar uno de los fetos se aloja en el cuerpo del otro (casi siempre en el abdomen) a la manera de un parásito. Cuando el bebe huésped nace, es necesario extirparle el producto. Esto puede llegar a ocurrir en 1 de 500,000 nacimientos. Suele diagnosticarse en la infancia pero se han reportados casos en que llegar a encontrarse en adultos 9) Hipertricosis También llamada síndrome del hombre lobo, se debe a una mutación genética. Quienes padecen esta enfermedad están cubiertos completamente, a excepción de las palmas de las manos y de los pies, por un vello lanugo largo (el lanugo es el pelo blanquecino y fino, parecido a la pelusa, que aparece en los recién nacidos, y que desaparece en los primeros meses del nacimiento) que crece durante toda su vida. La hipertricosis se transfiere de padres a hijos únicamente por el cromosoma Y. 10) Insensibilidad congénita al dolor El individuo que padece esta enfermedad es totalmente normal al tacto y a la sensibilidad al frío, al calor, a la presión y a los cosquilleos. Sin embargo, no huye ante los estímulos dolorosos porque no los siente, y en consecuencia puede producirse daño (amputaciones, quemaduras…). Suelen morir más jóvenes por traumatismos y lesiones varias, por lo que deben estar bajo supervisión en edades tempranas para que no se autolesionen.

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