ExaLioR
Usuario (Argentina)
Hola esta idea empezó en el colegio con un amigo. Sean sinceros no me maten. ES MI PRIMER POST.RESUMEN EL JUGUETE RABIOSO:El autor narra en cuatro episodios la lucha de un adolescente (Silvio Astier) por escapar de la miseria y humillación a la que se ve sometido como consecuencia de su condición social, marcada por la marginación y la pobreza. En el primer capítulo "Los ladrones", Silvio Astier tiene 14 años y alimenta su imaginación con libros sobre ladrones y aventureros: "yo soñaba con ser bandido y estrangular a corregidores libidinosos; enderezaría entuertos, protegería a las viudas y me amarían singulares doncellas"(p. 89). Conoce entonces a Enrique Izurbeta, de sobrenombre "el falsificador", un muchacho con edad próxima a la suya con el que empieza a robar. Es Enrique quien lo inicia en el crimen, pero Silvio describe cómo ya antes la ociosidad lo hubiera llevado aplicar la inteligencia en actividades delictivas, una de ellas, fabricar un cañón con el cual dañó la muralla de una carpintería. Pero es con Enrique que Silvio adquiere el hábito de robar, hasta llegar a, con la ayuda de un tercer chico, formar "el club de los caballeros de la media noche" (que tiene algo de parecido con la sociedad secreta propuesta por el Astrólogo en Los 7 locos), una pequeña sociedad secreta de tres dedicada al hurto. Silvio descubre en el robar el deleite de obtener dinero fácil, sin trabajar. Es un tiempo de felicidad para él. Con dinero disponible, la ciudad toma contornos agradables, y el dinamismo del ambiente urbano y la modernidad se vuelve motivo de felicidad. En las palabras de Silvio: (...)esperábamos a una tarde de lluvia y salíamos en automóvil. ¡Qué voluptuosidad entonces recorrer entre cortinas de agua la ciudad! (...)nos imaginábamos que vivíamos en París o en la brumosa Londres. (...) Después, en una confitería lujosa, tomábamos chocolate con vainilla, y saciados volvíamos en el tren de la tarde, duplicadas las energías por la satisfacción del goce proporcionado al cuerpo voluptuoso, por el dinamismo de todo lo circundante que con sus rumores de hierro gritaba: ¡adelante, adelante! (p.101) El robo se muestra como un medio de vida en la ciudad, un medio para acceder a los deleites ofrecidos por la metrópolis. Así los tres muchachos planean un robo a una biblioteca y de hecho lo ejecutan con pericia, pero cuando Enrique se iba a casa un policía le indaga qué lleva. Enrique corre a la casa de Silvio y los dos sienten el peligro que pasaron: la pérdida de la libertad, que tanto temían. Pasan por angustiantes minutos mientras la policía pasa por la calle. Ya lo habían conversado antes y Silvio fue enfático: "A mi no me cachan. Antes matar"(p. 106). Después del incidente, que Silvio nombra "el gran peligro", los tres muchachos deciden deshacer la sociedad. Si el crimen era la forma de moverse y disfrutar la ciudad y domarla, con el gran peligro queda claro que no es tan sencillo hacerlo y que las consecuencias son temibles. La urbe no se deja dominar, y Silvio ha fracasado en su primer intento por encontrar un espacio en la ciudad. En el segundo, "Los trabajos y los días" es ya más característico con la hostilidad de la ciudad hacia Silvio. Empieza con la mudanza de barrio que la familia de Silvio tiene que hacer por sus condiciones económicas: Silvio es desplazado y pierde contacto con sus amistades. Se van a vivir a un barrio más pobre. Él tiene ya 15 años y su madre empieza a presionarlo para que trabaje: "Tenés que trabajar, ¿entendés? Tú no quisiste estudiar. Yo no te puedo mantener. Es necesario que trabajes." La reacción de Silvio es de repulsa, repulsa a tener que trabajar para tener dinero: " Hablaba estremecido de coraje; rencor a sus palabras tercas, odio a la indiferencia del mundo, a la miseria acosadora de todos los días, y al mismo tiempo una pena inominable: la certeza de la propia inutilidad"(p. 128). Con quince años y condición económica precaria, era inevitable que la ciudad viniera a buscarlo y a lanzarlo en la realidad de la metrópolis: todas las maravillas de la modernidad, los trenes, automóviles, los arcos voltaicos, los suntuosos cafés, son para pocos, entre los cuales Silvio Astier no se encuentra. Como destino para un ser urbano joven de clase decadente, la gran ciudad reservaba las garras de los pequeños comerciantes explotadores y ambiciosos. Silvio trabaja y vive en una librería de un inmigrante italiano, D. Gaetano, y su esposa, tiene que humillarse sacudiendo un cencerro ante el establecimiento para atraer clientes. Una tarde decide pasar por la casa de un señor adinerado que había prometido conseguirle un empleo, pero éste lo recibe muy mal y le grita que se retire y no moleste más. Es una clara señal de la distancia entre las camadas sociales y la segregación de los ricos hacia los pobres, aunque, en otro ámbito de análisis, esa presencia caracteriza la polifonía de la novela de Arlt. Una tarde Silvio se ve obligado a cargar objetos pesados por varias cuadras mientras las personas lo observan pasar, se siente completamente humillado y desposeído de fortuna: Ahora íbamos por calles solitarias, discretamente iluminadas, con plátanos vigorosos al borde de las aceras, elevados edificios de fachadas hermosas y vitrales cubiertos de amplios cortinados. Un adolescente y una niña conversaba en la penumbra(...). Todo el corazón se me empequeñeció de envidia y de congoja. Pensé. Pensé que yo nunca sería como ellos..., nunca viviría en una casa hermosa y tendría una novia de la aristocracia. Todo el corazón se me empequeñeció de envidia y congoja. (p.152) En otro fragmento, Silvio describe cómo ha sido afectado por la vivencia en el ambiente mezquino de la librería. Es una evidente consecuencia de la interacción con la mezquindad del pequeño comerciante. Es decir, mas que la influencia de don Gaetano mismo, es la corrosión causada por un componente de la ciudad: así como Silvio sufre la segregación y el engaño del hombre rico, y no de un hombre rico, sufre con el pequeño comerciante como una especie que compone en parte a la ciudad. En las palabras de Silvio: Una sensación de asco empezó a encorajinar mi vida dentro de aquel antro, rodeado de gente que no vomitaba más que palabras de ganancia o ferocidad. Me contagiaron el odio que a ellos les crispaba la jeta(...). Tenía la sensación de que mi espíritu se estaba ensuciando, de que la lepra de esa gente me agrietaba la piel del espíritu, para excavar ahí sus cavernas oscuras. (p.156) El pasar de los días en esas condiciones de humillación y deterioro lo llevan a Silvio a concluir que ha aprendido algo: "Entonces repetí palabras que antes habían tenido un sentido pálido en mi experiencia. -Sufrirás -me decía- sufrirás..., sufrirás..., sufrirás... -Y la palabra se me caía de los labios. Así maduré todo el invierno infernal" (p. 158). En el capítulo tercero, titulado "El juguete rabioso", Silvio tiene 16 años y ha vuelto a la casa de su madre. Una vecina avisa que en la Escuela Militar de Aviación estaban reclutando jóvenes para ser mecánicos. Silvio decide ir por esa oportunidad y de hecho, después de mostrar inteligencia convence a los reclutadores de que aún que las inscripciones ya se habían encerrado deberían aceptarlo. Y lo logra, lo que le da alguna esperanza de ser alguien pero que no consigue ahuyentar el fantasma de la miseria social y el destino de los pobres en la metrópolis: En el futuro, ¿no sería yo uno de esos hombres que llevan cuellos sucios, camisas zurcidas, traje color vinoso y botines enormes, porque en los pies les han salido callos y juanetes de tanto caminar, de tanto caminar solicitando de puerta en puerta trabajo en que ganarse la vida? Me tembló el alma ¿Qué hacer, qué podría hacer para triunfar, para tener dinero, mucho dinero? Seguramente no me iba a encontrar en la calle una cartera con diez mil pesos ¿Y qué hacer entonces? Y no sabiendo si pudiera asesinar a alguien, si al menos hubiera tenido algún pariente rico, a quien asesinar y responderme, comprendí que nunca me resignaría a la vida penuriosa que sobrellevan naturalmente la mayoría de los hombres. Pag173 Y ese destino se hace presente cuando al cuarto día de estar reclutado lo dan de baja. Silvio indaga por qué lo hicieron y le dicen: "Su puesto está en una escuela industrial. Aquí no necesitamos personas inteligentes, sino brutos para el trabajo"pag.178 Sale de la escuela sin rumbo, recorriendo las calles, generando una de las escenas más expresivas de la novela, en donde más que pintar la ciudad, se describe el estado psíquico de quien la recorre y la vive: Ahora cruzaba las calles de Buenos Aires con estos gritos adentrados en el alma. Calor de fiebre me subía a las sienes; olíame sudoroso, tenía la sensación de que mi rostro se había entosquecido de pena, deformado de pena, una pena hondísima, toda clamorosa. Rodaba abstraído, sin derrotero. Por momentos los ímpetus de cólera me envaraban los nervios, quería gritar, luchar a golpes con la ciudad espantosamente sorda... Y súbitamente todo se rompía adentro, todo me pregonaba a las orejas mi absoluta inutilidad pag. 178 Termina pasando la noche en un conventillo, adonde un chico homosexual, que trabaja prostituyéndose, lo acosa. Por la mañana Silvio sale del conventillo y deambula por la ciudad, generando otra escena de desesperación de un individuo que no tiene su lugar en la ciudad, que se ve obligado a estar en movimiento constante, intentando llevar la vida. Se compra un revólver y piensa irse a Europa trabajando en un navío, pero le niegan trabajo en el puerto. La desesperación llega a un punto culminante: De las calles de sombras formadas por los altos muros de los galpones, pasaba a la terrible claridad del sol, a instantes un empellón me arrojaba a un costado, los gallardetes multicolores de los navíos se erizaban con el viento; más abajo, entre la muralla negra y el casco rojo de un transatlántico, martilleaban incesantemente los calafateadores, y aquella demostración gigantesca de poder y riqueza, de mercaderías apiñadas de bestias pataleando suspendidas en el aire me azoraba de angustia. Y llegué a la inevitable conclusión: -Es inútil, tengo que matarme. (p. 192) Pero el revólver falla y Silvio se salva. En el cuarto y último capítulo, titulado "Judas Iscariote", Silvio parece más adaptado a la vida en la ciudad, estabilizado. Trabaja como vendedor ambulante de papeles. Pero conoce a un señor de apodo "El Rengo", que le propone un realizar un robo a la casa de un arquitecto. Es una nueva oportunidad de conseguirse dinero abundante y fácil. Pero algunas horas antes de poner en marcha el plan del "Rengo", Silvio va a la casa del arquitecto y lo cuenta todo. Una visión retrospectiva, muestra a un Silvio de catorce años idealista y soñador, mientras el último ha llegado a la traición. Lo que se observa es que la vida de Silvio es un constante movimiento, desde el momento en que su madre le dice que tiene que trabajar para mantenerse. Cuando Silvio cumple los catorce años, la gran ciudad implacable vendrá a buscarlo, a hacerlo vivir su destino como ser urbano y a transformarlo. Silvio está más reaccionando a la ciudad que actuando en ella. En ese sentido más amplio está la ciudad en esta novela de Arlt, es ella más que un elemento, un personaje compuesto. Su presencia como escenario es evidentemente importante, pero su interacción con el protagonista y su influencia como algo pulsante y vivo es mayor. Aún así, es importante darle atención a las descripciones de la ciudad y sus elementos. Son ellas en parte, nos parece, una demostración de la dureza de la prosa de Arlt. En El juguete rabioso el cielo de la ciudad es azul y límpido y junto con el sol sirve de contraste o fuga de la ciudad que está debajo: (...)conservo el recuerdo de un cielo resplandeciente sobre horizontes de casas pequeñas y encaladas(...) Por las chatas calles del arrabal, miserables y sucias, inundadas de sol con cajones de basura a las puertas, con mujeres ventrudas, despeinadas y escuálidas hablando en los umbrales y llamando a sus perros o a sus hijos, bajo le cielo más límpido y diáfano, conservo el recuerdo fresco, alto y hermoso. Y más y más me embelesaba la cúpula celeste cuanto más viles eran los parajes donde traficaba(...) (p.203). Más adelante, el sol ilumina el interior de una carnicería, en un paisaje grotesco, decadente, en contraste con el cielo de afuera: Un rayo de sol iluminaba en lo oscuro las bestias de carne rojinegra colgadas de ganchos y de soga junto a los mostradores de estaño. El piso estaba cubierto de aserrín, en el aire flotaba el olor de sebo, enjambres negros de moscas hervían en los trozos de grasa amarilla, y el carnicero impasible aserraba los huesos, machacaba con el dorso del cuchillo las chuletas... y afuera estaba el cielo de la mañana, quieto y exquisito, dejando caer de la azulidad la infinita dulzura de la primavera (p.203). El resentimiento de sus repetidos fracasos lo impulsa a delatar a un hombre común, marginado como él. La única vez que no falla en sus intenciones, falla como ser humano, delatando al que lo consideraba su amigo y confidente. RESUMEN EN LA SANGRE:Se nos cuenta la historia de un hijo (Genaro) de inmigrantes italianos que llega a encumbrarse en lo más alto de la sociedad argentina por medio de un buen matrimonio y por su falta de escrúpulos. Genaro es un mero producto de su herencia genética. Se puede ver que su carácter es tremendamente dañino para la sociedad que lo ha acogido.Así nació, llamáronle Genaro y haraposo y raquítico, con la marca de anemia en el semblante, con esa palidez amarillenta de las criaturas mal comidas, creció has cumplir cinco años. De par en par abrióle el padre las puertas un buen día. Había llegado en momento de serle cobrada con réditos su crianza, el pecho escrofuloso de su madre, su ración de bodrio cotidiano. Y empezó entonces para Genaro la vida andariega del pilluelo, la existencia errante, sin freno ni control, del muchacho callejero, avezado, hecho desde chico a toda perversión baja y brutal del medio en que se educa.Como se puede ver en estos comienzos de la novela ya se nos narra la vida del protagonista y se nos anticipa, ya con cinco años, lo que va a ser de mayor: un pillo que pisa a quien tenga que pisar. Se nos dice algo más y es que es bravo y leal y que está dispuesto a ser el primero en afrontar el peligro. Vivía en un conventillo, lugar típico de la época en donde se hacinaba una familia entera en una sola habitación.Un poco mas adelante se nos cuentan las pretensiones del padre. Lo que nos podemos preguntar es si estas pretensiones distan tanto de las de su hijo. Si se hubiese desarrollado el personaje del padre, aunque por las leyes genéticas no sea necesario, hubiese llevado el mismo camino que el hijo. El padre además de ser un avaricioso, pernicioso era un tacaño y solo miraba por su interés. El médico en el momento del examen de Esteban dice que muere a causa de un vicio orgánico. Con esto el autor nos está indicando cual va a ser una de las taras del protagonista en adelante.Algo que choca contra el determinismo son las aspiraciones de la madre por hacer de su hijo un hombre de provecho. Da la impresión de que la madre es conocedora de lo que puede suceder a su hijo. Y por eso pretende sacarlo del ambiente y darle una educación para que este sea alguien en la sociedad y no lo que era su padre. Esto lo podemos ver muy claro en el siguiente texto:Pero abrigaba secretamente una ambición, soñaba con hacer a su hijo un señor, un rico que anduviese, como los otros, vestido de levita.El juicio que se puede dar a la madre es positivo. Se comporta como cualquier madre que quiere dar lo mejor a sus hijos y como mujer viuda que se vuelve proteccionista sobre el hijo. Nos dice el autor que el hijo tras la muerte del padre se ha vuelto holgazán y perezoso, este defecto parece que no lo poseía el padre, y además era un niño consentido y mimado. La obstinación de la madre porque su hijo se pueda mover en medio de los hijos de la alta alcurnia, se puede entender como un afán de superación de la gente trabajadora que por medio de su esfuerzo van teniendo más posibilidades económicas (quizás se está refiriendo a la clase media alta o la burguesía. Larra en uno de sus artículos habla del hombre globo). Parece que la madre puede conseguir su propósito, su hijo se envuelve en medio de los hijos de los más ricos y sabremos que Genaro es amigo o buen amigo de alguno de estos. Pero el autor nos deja claro que este no es un buen camino y nos vuelve a meter al chico en la causa determinista.Que el chico no asista alguna clase es algo típico de los jóvenes, pero en una de estas escapadas reconocen a Genaro y lo ponen en ridículo delante de sus amigos. Este es el momento en que Genaro deja de ser un joven integrado en la alta sociedad y pasa a ser el hijo del “tachero”. Me estoy refiriendo al episodio en que lo reconocen en el mercado.¿Qué ya no me conocés, que no sabés quién soy yo?... Será lo que andás de casaca y te juntás con los ricos, que has perdido la memeoria... [...] Luego dirigiéndose a un vecino -el carnicero de enfrente- púsose a hablarle en voz alta de Genaro, a referirle que con motivo de ocupar un cuerto de la misma casa, había conocido al padre en el conventillo de la calle San Juan.Es en este momento cuando se hace un juicio de valor de lo que era el padre del muchacho. La persona que lo hace parece ser que lo conocía muy bien. Entre otras cosas se nos dice que el padre pegaba a la mujer y al hijo y como veremos al final de la obra Genaro da unos buenos azotes a su mujer.Pero el autor en este episodio no da pie a la lástima ni a la consideración de Genaro por su grupo de amigos. Este accidente en vez de acercar caminos, aunque sea con pena, lo que hace es crear un abismo mayor entre éste y los muchachos para dejar bien clara la separación existente entre el pueblo bajo o la burguesía y la nobleza.De la madre de Genaro, al igual que de Máxima y de su madre en la obra se puede hacer un juicio de valor positivo. Cambaceres en las primeras obras literarias se muestra misógino pero al casarse y al tener un hijo cesa este recelo hacia el sexo femenino. A partir de este momento cambia de postura y nos presenta a una mujer en positivo. No obstante, al producirse este hecho ahora el hombre ejercerá el papel de malo. Esto se ve muy claro en Esteban y sobre todo en Genaro. Se nos dice de Esteban:Era un viejo carcamán, un pijotero; un sinvergüenza; ni un triste puchero había sido nunca capaz de comprar para la familia; no hacía otra cosa que caerle a la mujer, le sacudía cada tunda al muchachito que lo dejaban tecleando, y de chiquillín no más, sabía sacarlo a la calle, cargado de fuentes de lata.Da la impresión, en un principio, que el padre de Máxima no desarrolla este papel, pero, al final, el autor lo condena porque no ha sabido darse cuenta de las intenciones que tiene el protagonista respecto a sus bienes y a su hija.El hecho en que mejor se ve reflejado la característica de la herencia recibida es en la página 102 cuando se dice:Y víctima de las sugestiones imperiosas de la sangre, de la irresistible influencia hereditaria, del patrimonio de la raza que fatalmente con la vida, al ver la luz, le fuera transmitido, las malas, las bajas pasiones de la humanidad hicieron de pronto explosión en su alma.¿Por qué el desdén al nombre de su padre recaía sobre él, por qué había sido arrojado al mundo marcado de antema o por el dedo de la fatalidad, condenado a ser menos que los demás, nacido de un ente despreciable, de un napolitano degradado y ruin?¿Qúe culpa tenía él de que le hubiese tocado eso en suerte para que así lo deprimieran los otros, para que se gozasen en estarlo zahiriendo, reprochándole su origen como un acto ignominioso, enrostrándole la vergüenza y el ridículo de ser hijo de un tachero?¿Le sería dado, acaso, quitarse alguna vez de encima esa mancha, borrar el recuerdo del pasado, veríase irremediablemente destinado a ser un objeto de mofa y menosprecio, entre sus compañeros ahora, entre hombres después, cuando llegara a ser hombre también él?Un sentimiento de odio lo invadía, de odio arraigado y profundo, que no podía, que no hacía por sofocar en su corazón contra la memoria de su padre, del viejo crápula, causa de su desgracia.No obstante, a renglón seguido, Genaro quiere quitarse de encima la etiqueta que lo define y en cierto modo el determinismo y se pone a estudiar duro para que al menos sea respetado por lo que es y no por lo que era su padre. Se observa que el autor condena a las personas que quieren salir de su marco social.Parece que Genaro se está resarciendo de su determinismo. Pero el autor, de vez en cuando, nos recuerda que de tal palo tal astilla. Que por mucho que se empeñe por disimular quién es las leyes genéticas actuarán. La razón en este momento no tiene cabida. Este elemento está por encima de la razón. Como se puede ver aprueba el examen haciendo trampas: todo va saliendo de acuerdo al plan prefijado. El episodio de la trampa en el examen y los momentos anteriores es algo que le interesa al propio autor para que nos fijemos ya que describe esto con gran minuciosidad y parece que se trata de una película que estamos viendo. Lo que nos podemos preguntar es que si no hubiera hecho trampas, seguro que el muchacho hubiese sacado la bola del único tema que no sabía. Llama la atención que Genaro coge la bola como aturdido, ensimismado, en un momento de ensoñación (el subconsciente actúa por sí mismo); se nos describe todo esto como si fuese una quimera.La cuestión es que ha transgredido la ley y una vez que ha hecho esto es un hombre capaz de hacer cualquier cosa. Aunque se sentía mal, siempre echa la culpa a “esa ingénita tendencia que lo impulsaba al mal”. Y por mucho que se esmerase en cambiar, esa ley genética le llevará a actuar al modo de su padre. Dirá el autor que esa ingénita tendencia está en su sangre.Una vez dado este paso todo lo demás sucede encadenado: deja la carrera de Derecho porque no le va a valer más que para defender a los pobres, luego tiene que aprovechar los mejores años de su vida y para hacerlo necesita dinero, dinero que tiene su madre y como sobra la embarca para Italia y así no tiene que molestarlo. En ese momento su propósito será entrar en los clubes de alta sociedad y dice¡Pero cómo, siendo quien era, iba a atreverse él, con el padre que había tenido, con la madre, una italiana de lo último, una vieja lavandera!”El mayor despecho que hace a su madre está aquí. Que se la quite de encima porque le molesta en sus propósitos se puede entender, pero que la llame lo que la llame es el grado mayor de crueldad de un hijo que no ha sabido reconocer lo que la madre ha hecho por él: es el colmo de la ingratitud.Nos dirá el autor que lo esencial para él era guardar las formas, las apariencias. Llama la atención la extensión que dedica el autor a la ansiada entrada en el “Club del Progreso”. Quizás sea para indicarnos que es algo muy costoso y que es muy difícil su entrada si no es con trampas y con argucias que será lo que hará nuestro protagonista. Se dedicará a intimar con la única hija de una de las personas más destacadas de la sociedad bonaerense. Una vez que ha esquivado a los padres y que les ha ganado a la hija para su causa la propone que se vaya a los carnavales con el propósito de violarla y que se quede embarazada. De esta manera el padre no tendrá más remedio que dársela en matrimonio.El colmo de la desfachatez lo podemos encontrar cuando, ya casados, el padre se pone mal y va a asistirlo. Al llegar lo encuentra muerto y no se le ocurre otra cosa que ponerse a buscar la caja fuerte. Te queda la esperanza de que no le va a robar, pero esto no sucede así y para un hombre sin escrúpulos como Genaro ya no hay impedimento que se le ponga por delante. El dinero que roba en silencio al padre, lo invierte en bolsa y en los comienzos tiene buen resultado, pero luego va perdiendo y perdiendo hasta tal punto que la herencia del suegro la va consumiendo. Llega un momento en que Máxima dice que no le dará más dinero y Genaro la da una paliza. Queda bien claro o que cede a sus pretensiones económicas, aunque se arruinen, o que recibirá tantos golpes cuantas veces se niegue:- ¿Me firmas el pagaré, me entregas el dinero, sí o no?- No.- ¿No?- ¡Una y mil veces no!... soy la dueña yo, me parece...- ¿La dueña, dices? de tu plata, pero no de tu culo, ¡de ese soy dueño yo!...Y arrojándose sobre ella y arrancándola del lecho y, por el suelo, a tirones, haciéndola rodar, dejó estampados los cinco dedos de su mano en las carnes de su mujer.PARA MÁS INFORMACIÓN:BIBLIOGRAFÍA:En la sangre= http://html.rincondelvago.com/en-la-sangre_eugenio-cambacere.htmlEl juguete rabioso= http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/1470403/El-juguete-rabioso-Resumen.html por MANUEL14COMPARACIÓN ENTRE AMBOS LIBROS:Personajes Principales y Características: Juguete rabioso: Personaje Principal: Silvio (inteligente y pobre).En la sangre: Personaje Principal: Genaro (inteligente e igual al padre).Familia:Juguete rabioso: Madre (no trabajaba) y 1 hermana (estudiaba, era menor que Silvio)En la sangre: Madre (trabajaba como sirvienta) y Padre (tachero, le pegaba a Genaro y Muere en la cama)Amigos:Juguete rabioso: Al principio tiene 2 amigos (Lucio y Enrique). Lucio: Ladrón. Enrique: Falsificador (falsifica bandera de Jamaica).En la sangre: No tenia amigos. Intenta hacerlos y no lo logra, y lo terminan llamando TACHERO igual que a su padre.Ocupación y Estudios:Juguete rabioso: No estudia porque no quería. Tiene varios empleos: trabajó en una librería que luego intenta prender fuego. Luego trabajó como mecánico de aeroplanos, lo hechan por no ser bruto. Termina trabajando pera el científico en Neuquén.En la sangre: Estudia luego de la muerte de su padre (le cuesta mucho). Trabajó de secretario para el marido de la mina para la que trabajaba la madre.Punto de vista social:Juguete rabioso: Silvio pensaba que los ricos despreciaban a los pobres y por más que intentara ser reconocido por los ricos no lo lograba.En la sangre: Genaro quería pertenecer a los ricos porque pensaba que siendo rico no se preocuparía por nada.Ascenso Social:Juguete rabioso: Silvio sube en su clase social cuando se hace mecánico de aeroplanes y luego se hace más pobre.En la sangre: Genaro sube en su clase social cuando se casa con Maxima, luego de Violarla.Desenlace o Final:Juguete rabioso: Silvio acepta un trabajo en Neuquén que el científico le da en vez del dinero.En la sangre: -Justificación título:Juguete rabioso: Primero, se llama así por el escritor tuvo que cambiarlo de "la vida puerca" a "el juguete rabioso" porque la editorial no lo dejaba. Segundo, se llamaba así por la manera de ser de Silvio (si leyeron los resúmenes de arriba lo entenderán).En la sangre: se llama en la sangre porque Genaro era igual al padre, es decir, que llevaba sus genes "en la sangre".DEJEN PUNTOS POR FAVOR