Everk310
Usuario (Perú)
Siete años después de que un accidente de motocicleta dañara su médula espinal y lo dejara paralizado, Tim Hemmes, de 30 años de edad, alcanzó a tocar la mano de su novia .Tim Hemmes le ordenó al brazo que se moviera con tan solo pensar en ello. Fue la primera vez en siete años que intentó tocar a alguien"No fue mi brazo sino mi cerebro; mis pensamientos. Estaba moviendo algo". "No tengo palabras para expresar lo que sentí en ese momento. No hay palabras para describirlo", afirmóHemmes está entre los pioneros de una ambiciosa búsqueda de prótesis controladas por el pensamiento para darle más independencia a los paralizadosEl brazo biónico recibió la orden de movimiento a través de pequeños microtransistores implantados en el cerebro de Hemmes. De esta manera se pasó por alto la médula espinal rotaVideo:link: http://www.youtube.com/watch?v=yff20TlHv34comenten!
La diferencia no es muy significativa...Descontando las 8 horas de sueño aconsejadas, los hombres piensan en sexo cada 50 minutos. Esto es unas 19 horas al día.Las mujeres no se quedan atrás. Sus mentes se ocupan de la materia 10 veces al día, o cada 95 minutos (el equivalente a un partido de fútbol, con tiempo de descuento).Un estudio realizado en la Universidad Estatal de Ohio desmitifica dos leyendas urbanas: que los hombres piensan en sexo cada siete segundos -si fuera así acumularían más de 8.000 "sueños" eróticos en tan sólo 16 horas- y que para las mujeres el sexo no es tan relevante.La investigacion sobre sexo aparece en línea y está programado para su publicación en la edición de enero de la revista Journal of Sex Research.Pero no solo de sexo vive el hombre. El estudio también determina que el género masculino también dedica más tiempo a otras necesidades físicas como comer y dormir. Ellos piensan en comida unas 18 veces al día (ellas, 15) y unas 11 veces en descansar (ellas, ocho), de acuerdo a la investigación.En el estudio participaron 163 mujeres y 120 hombres -estudiantes universitarios entre 18 y 25 años- que se inscribieron en un programa de investigación sicológica. De ellos, 59 fueron asignados al azar para seguir sus pensamientos sobre comida; 61 sobre sueño y 163 sobre sexo. La mayoría de los estudiantes eran blancos y se identificaron como heterosexuales.Hombres y mujeres, por separado, debían pulsar en un contador cada vez que pensaran en uno de los tres temas que se les asignaron: sexo (fantasías, imágenes eróticas, recuerdos, etc.), comida (sensación de hambre, sed, picoteo, cocina...) o descanso (sueño, siesta, ir a la cama a dormir...).Los resultados llevaron a los investigadores a concluir que "entre los hombres y las mujeres existe diferencia a la hora de pensar en sexualidad, pero también en la comida o el sueño".No obstante, la diferencia no es muy significativa.