E

EstupidasYSCP

Usuario (Argentina)

Primer post: 30 nov 2013Último post: 3 dic 2013
5
Posts
7
Puntos totales
5
Comentarios
Empezamos con las Creepypastas! :3
Empezamos con las Creepypastas! :3
ParanormalporAnónimo11/30/2013

Jeff the Killer-Creepypasta Después de semanas de inexplicables asesinatos, el siniestro y desconocido asesino sigue atacando, después de una pequeña evidencia, un joven ha sobrevivido al ataque del asesino y valientemente cuenta su historia: "Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche," dice el joven "vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, cuando antes de irme a la cama la dejé cerrada. Me levanté y fui a cerrarla de nuevo. Después, me metí debajo de las cobijas e intenté dormir de nuevo y ahi fue cuando sentí algo extraño, como si alguien me estuviera observando. Miré y casi salto de la cama. Ahi, en un pequeño rayo de luz, iluminados entre las cortinas, había un par de ojos. No eran un par de ojos normales, eran oscuros y sinestros, estaban bordeados en negro y...simplemente me aterrorizaron. Y vi su boca, una horrenda sonrisa que me erizó todo el pelo. La figura permaneció ahi, observándome. Después de lo que me pareció una eternidad, lo dijo, era una simple frase, pero lo dijo en un tono en el que sólo un loco lo diría. "ve a dormir" me dijo y dejé escapar un grito, eso es lo que lo atrajo a mi. Él sacó un cuchillo apuntando a mi corazón. Saltó a mi cama y peleé con el. Pateé, golpeé y rodé tratando de quitármelo de encima. Ahí fue cuando mi papá entró y el tipo le lanzó el cuchillo, que fue a parar al hombro de mi papá Tal vez el hombre lo hubiera terminado si los vecinos no hubieran llamado a la policía. Conducieron hasta el estacionamiento y corrieron a la puerta. El tipo giró y corrió al vestíbulo. Oí un golpe, como vidrio rompiéndose. Corrí fuera de mi cuarto y vi que la ventana que daba a la parte trasera de la casa estaba rota. Miré fuera para verlo desaparecer en la distancia. Les contaré una cosa, nunca olvidaré su cara. Esos fríos y perversos ojos y esa sonrisa psicópata nunca se borrarán en mi cabeza" La policía está aún buscando este sujeto. Si ve a alguien que encaja en la descripción de esta historia, por favor contacte al departamento de su policía local. Jeff y su familia tuvieron que mudarse a un nuevo vecindario, su padre había obtenido una promoción de trabajo y pensaron que sería mejor irse a vivir en uno de esos vecindarios "lujosos". Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Una casa nueva y mejor ¿por qué no alegrarse? cuando estaban desempacando, uno de sus vecinos vino. "Hola" saludó la vecina "Soy Bárbara, vivo en sus misma calle. Bueno, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo" Ella giró y le dijo a su hijo "Billy, estos son los nuevos vecinos." Billy dijo hola y corrió a jugar a su jardín. "Bien" dijo la mamá de Jeff "yo soy Margaret y este es mi esposo, Peter y estos son mis dos hijos, Jeff y Liu" y ellos dos se presentaron y luego Barbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano estaban a punto de protestar hasta que su madre dijo que les encantaría ir. Cuando terminaron de desempacar, Jeff fue donde estaba su madre. "Mamá, ¿por qué nos invitaste a una fiesta para niños? si no te habías dado cuenta, no soy un niño tonto" "Jeff" dijo su mamá "nos acabamos de mudar aquí, tenemos que pasar tiempo con nuestros nuevos vecinos. Ahora, vas a ir a esa fiesta y punto." Jeff intentó hablar pero se mordió la lengua sabiendo que no podía hacer nada. Cuando su mamá decía algo era así y punto. Subió a su cuarto y se desplomó en su cama, se sentó mirando al techo cuando de repente, tuvo un sentimiento extraño, no era dolor pero...era bastante raro. Resolvió que sólo era un sentimiento al azar y que no le prestaría atención. Escuchó a su madre llamándolo para recoger sus cosas y el bajó para recogerlas y organizarlas. Al día siguiente, Jeff bajó las escaleras para desayunar y prepararse para ir a la escuela. Cuando se sentó en la mesa para comer, sintió de nuevo ese sentimiento y esta vez era más fuerte y le dió un leve tirón de dolor, pero lo rechazó de nuevo. Cuando él y Liu terminaron de desayunar, caminaron a la estación de bus y se sentaron a esperar y, de repente, unos niños en skate saltaron encima de ellos, sólo unos cuantos centímetros por encima de sus piernas y ambos se sobresaltaron de la sorpresa. "hey, ¿qué demonios?" El chico aterrizó y fue hacia ellos, pisó su skate y lo agarró con su mano, parecía de doce años, un año menor que Jeff. Usaba jeans rasgados y una camisa de Aeropostal "Vaya, vaya, vaya. Parece que tenemos nueva carne" y de repente, aparecieron dos niños más, uno esa muy delgado y otro era enorme "bien, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos. El de allá es Keith" Jeff y Liu vieron al niño delgado, tenía cara de atontado. "Y ese es Troy". Vieron al niño gordo, hablando de una bola de grasa, pareciera que no hubiera hecho ejercicio desde que gateaba. "Y yo" dijo el primer niño "Soy Randy. Ahora, para todos los niños del vecindario, hay una pequeña tarifa que hay que pagar, si ustedes lo entienden" Liu se puso de pie listo para golpear a los chicos cuando uno de ellos sacó un cuchillo "tsk tsk tsk, esperaba que fueran más cooperativos, pero al parecer tendremos que hacerlo de la manera difícil" el niño caminó hacia Liu y le sacó la billetera del bolsillo. Jeff tenía ese sentimiento de nuevo, esta vez si era fuerte, un sentimiento que ardía. Se puso de pie, pero Liu le hizo un gesto de que se sentara, Jeff lo ignoró y caminó hacia el niño "Escúchame, mocoso, devuélvele la billetera a mi hermano o..." Randy guardó la billetera en su bolsillo y sacó su cuchillo. "¿o qué? ¿qué vas a hacer?" apenas terminó la frase y Jeff le partió la nariz. A lo que Randy se llevó las manos a la cara Jeff le agarró la muñeca y se la rompió. Randy gritó y Jeff agarró el cuchillo de su mano. Troy y Keith se lanzaron hacia Jeff, pero él fue más rápido y tiró a Randy al piso. Keith se le tiró encima pero Jeff se agachó y lo apuñaló en el brazo, Keith soltó el cuchillo y cayó al piso gritando. Troy se lanzó contra él tambien pero Jeff ni siquiera necesitó el cuchillo, lo golpeó en el estómago y Troy cayó. Liu no pudo hacer nada más que mirar asombrado a Jeff. "Jeff, ¿cómo...?" fue lo único que dijo. Vieron el bus acercarse y supieron que iban a ser culpados de todo, asi que salieron corriendo lo más rápido que pudieron, mientras corrían, vieron que el conductor del bus corría hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela no se atrevieron a contar lo que había pasado, lo único que hicieron fue sentarse y escuchar. Liu pensaba que Jeff había golpeado unos cuantos niños, pero Jeff sabía que era mucho más que eso. Eso era algo...aterrador, mientras lo sentía sabía cuan poderoso era, era el simple impulso de lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero tampoco se ayudaba sintiéndose feliz. Sintió el sentimiento esfumarse mientras estaba en clases, incluso cuando caminaba a casa debido a todo lo sucedido en la parada del bus, sabía que no podría tomar el bus de nuevo, se sentía feliz. Cuando llegó a casa, sus padres le preguntaron cómo había sido su día, él dijo en una voz algo siniestra "fue un día maravilloso". Al día siguiente, escuchó alguien tocar la puerta y fue a abrir y encontró dos policías en la puerta. Su madre lo vio y parecía enojada. "Jeff, estos policías me contaron que atacaste tres chicos. No era una pelea normal, ellos fueron apuñalados. Apuñalados, hijo!" Jeff miró al suelo, demostrándole a su madre que era cierto. "Mamá, ellos fueron los que sacaron los cuchillos" "Hijo," dijo uno de los policías "encontramos tres niños, dos fueron apuñalados y uno tenía un moretón en el estómago, y tenemos testigos que aseguran que huiste de la escena ahora ¿qué nos dice eso?"Jeff sabía que nada que dijera serviría, hubiera podido decir que Liu y él habían sido atacados primero, pero no había prueba que lo demostrara. No podían decir que no estaban huyendo, porque lo estaban, así que Jeff no podía defender a Liu o a sí mismo. "Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía, ya que fue él quien golpeó a los chicos. "Señor, fui...fui yo quien los golpeó, Liu intentó retenerme, pero no pudo detenerme." El policía miró a su compañero, y ambos asintieron. "Bien, niño, esto parece un año en Juvy..." "Esperen!" dijo Liu, todos lo vieron y estaba sosteniendo un cuchillo. Los policías sacaron sus armas y apuntaron a Liu "fui yo, yo golpeé esos pequeños mocosos. Tengo marcas para probarlo" Él levantó las mangas de su camisa para revelar cortes y contusiones, como si hubiera peleado. "Hijo, baja el cuchillo", dijo el oficial. Liu soltó el cuchillo y lo dejó caer al suelo, levantó sus manos y caminó a los oficiales. "No, Liu. Fui yo! yo lo hice!" La lágrima corrian por las mejillas de Jeff. "Huh, pobre hermano, tratando de culparse por lo que hice. En fin, llévenme." El policía metió a Liu al auto policial. "Liu, diles que fui yo! diles! fui yo quien agredió esos niños!" La madre de Jeff puso sus manos en sus hombros. "Jeff, por favor, no tienes que mentir. Ya sabemos que fue Liu, ya puedes parar." Jeff vió sin esperanzas cómo el carro aceleraba con Liu dentro. Unos minutos después, el papá llegó al umbral de la casa, viendo la cara de Jeff y sabiendo qué pasaba. "Hijo, ¿qué pasa?" Jeff no pudo responder, sus cuerdas vucales estaban tensas de tanto llorar, en su lugar, su madre le contó las malas noticias mientras Jeff lloraba en la entrada. Después de una hora más o menos, Jeff entró a la casa, viendo que sus padres estaban conmocionados y decepcionados. Jeff no podía verlos. No podía ver cómo pensaban que había sido Liu cuando no era su culpa. Él sólo se fue a dormir, intentando quitar todos los pensamientos de su cabeza. Pasaron dos días, sin una palabra de Liu en JDC. No había amigos con quienes salir, sólo tristeza y culpa. Así fue hasta el sábado, cuando Jeff fue despertado por su madre, con una cara de radiante felicidad. "Jeff, hoy es el día" dijo mientras discorría las cortinas, dejando la luz fluir en el cuarto. "¿qué? ¿qué día es hoy?" preguntó mientras se estiraba. "Hoy es el cumpleaños de Billy" "Mamá, debes estar bromeando ¿verdad? no esperes que vaya a una fiesta de niños después de..." hubo una larga pausa. "Jeff, ambos sabemos lo que pasó, creo que esta fiesta sería lo más positivo que nos ha pasado estos días, ahora vístete" Salió del cuarto y bajó las escaleras para alistarse. Él agarró una camisa al azar, unos jeans y bajó las escaleras. Vio a sus padres vestidos en traje y pensó ¿por qué vestirse tan elegante para ir a una fiesta de niños? "Hijo, ¿eso es todo lo que vas a usar?"preguntó su madre. "es mejor que usar demasiado" respondió él. Tuvo la sensación de que su madre le estaba gritando y lo escondía detrás de una sonrisa. "Ahora Jeff, ve y vuélvete a vestir, así es como vas si quieres causar impresión" dijo su padre. Jeff gruñó y regresó a su cuarto. "No tengo nada elegante que ponerme!" gritó en las escaleras. "sólo ponte algo" dijo su madre. Jeff miró en su armario por algo que podría ser elegante. Encontró unos pantalones negros que usaba en ocasiones especiales y una camiseta para ir con otra cosa. Buscó y sólo encontró camisas a rayas, nada que pudiera ir con pantalones que él llevaba. Hasta que encontró una sudadera con capucha blanca y se la puso. "¿Vas a usar eso?" dijeron sus padres. Su madre vió su reloj "oh, no, no hay tiempo, vámonos" dijo ella mientras conducía a Jeff y su padre a la puerta. Cruzaron la calle hacia la casa de Bárbara y Billy. Tocaron la puerta y aparecieró Bárbara, estaba como sus padres, un poco exagerada con lo del vestido. Cuando entraron, Jeff no vio niños sino adultos. "Los niños están en el jardín, Jeff ¿qué tal si vas con ellos y haces amigos?" dijo Bárbara. Jeff fue al jardín, que estaba lleno de niños que estaban vestidos de vaqueros y disparándose con pistolas de plástico. Él también hubiera podido estar con ellos jugando. De repente un niño le dio una pistola de jugete y un sombrero. "¿Quieres jugar?" le preguntó. "Ah, no, niño, estoy muy viejo para esas cosas" El niño lo miró con cara de cachorro triste. "Porfa" le dijo. "está bien" Dijo Jeff, se puso el sombrero y fingió dspararle a los demás niños. Al principio pensó que era realmente ridiculo pero empezó a divertirse. No era tan genial, pero al menos lo distraía del tema de Liu por primera vez y estuvo jugando un rato, hasta que escucho un sonido, un raro sonido ondulante y algo lo golpeó. Randy, Keith y Troy habían saltado la cerca en sus skates. Jeff tiró el sombrero y la pistola. Randy miraba a Jeff con odio ardiente. "Jeff ¿verdad?" dijo él "tenemos un asunto pendiente" Jeff vio su nariz rota. "Creo que estamos a mano, yo te partí la cara y tú mandaste a mi hermano a JDC" La rabia se reflejaba en los ojos de Randy. "Oh, no, no estamos a mano, yo voy ganando. Pudiste habernos pateado el trasero una vez, pero no hoy" apenas dijo esto y se tiró encima de Jeff. Ambos cayeron al suelo. Randy golpeó a Jeff en la nariz y Jeff lo agarró de las orejas y le dió un cabezazo. Luego lo empujó para quitárselo de encima y ambos se pusieron de pie. Los niños gritaban y los padres corrían fuera de la casa. Troy y Keith sacaron pistolas de sus bolsillos. "No interrumpan o habrá sangre!" dijeron. Randy sacó un cuchillo y apuñaló a Jeff en el hombro, él gritó y cayó sobre sus rodillas. Randy empezó a patearlo en la cara. Después de tres patadas Jeff lo agarró de los pies y los torció, haciendo que Randy cayera al suelo. Jeff se puso de pie y caminó a la puerta trasera pero Troy lo agarró. "¿Necesitas ayuda?" Agarró a Jeff de la capucha y lo tiró al jardín. Cuando intentó levantarse lo patearon de nuevo, Randy empezó a patearlo repetidas veces hasta que Jeff empezó a toser sangre. "Vamos Jeff! Pelea!" Randy lo tiró a la cocina y vió una botella de vodka y rompió la botella en la cabeza de Jeff. "Pelea!" le gritó de nuevo y lo tiró a la sala. "Vamos Jeff! mírame!" Jeff levantó la mirada con la cara chorreando sangre. "Fui yo quien envió a tu hermano a JDC! ahora vas a sentarte y dejarlo pudrirse allá por un año, deberías estar avergonzado!" Jeff empezó a levantarse. "Oh, al fin! te vas a levantar y pelear!" Ahora Jeff estaba de pie, con la cara llena de sangre y vodka. De nuevo tenía ese extraño sentimiento el cual había olvidado por un tiempo. "Finalmente! estás de pie!" dijo Randy y fue hacia Jeff. Ahí fue donde pasó, algo dentro de Jeff estalló. Su mente estaba destruida, todo pensamiento racional se había ido, todo lo que podía hacer era matar. Agarró a Randy y lo tiró al piso, luego empezó a golpearlo en el corazón hasta matarlo. Ahora todo el mundo miraba a Jeff. Los padres, los niños, incluso Troy y Keith, pero después ambos apuntaron con sus pistolas a Jeff, él vio que las armas lo apuntaban y corrió a las escaleras mientras corría Keith y Troy disparaban, pero cada disparo fallaba. Jeff subió las escaleras y escuchó que Keith y Troy estaban tras él y cuando ellos gastaron sus balas, Jeff entró al baño agarró la percha de las toallas y la arrancó de la pared. Troy y Keith entraron cuchillo en mano. Troy blandió su cuchillo hacia Jeff, el cual retrocedió y le tiró la percha de la toalla en la cara a Troy y él cayó fuertemente y ahora sólo quedaba Keith. Él era más ágil que Troy y se agachó cuando Jeff le tiró una toalla. Keith dejó caer el cuchillo y agarró a Jeff por el cuello y lo estrelló contra la pared. Algo de cloro de una repisa les cayó encima a los dos y empezaron a gritar. Jeff se limpió los ojos como pudo, agarró la percha de la toalla y golpeó directo a la cabeza de Keith. Mientras él estaba tendido en el suelo, sangrando, sonrió siniestramente. "¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff. Keith sacó un encendedor y lo prendió. "Lo que es divertido" dijo Keith "es que estás cubierto de cloro y alcohol." Los ojos de Jeff se abrieron de par en par cuando Keith le lanzó el encendedor. Apenas el fuego hizo contacto con él, las llamas se expandieron con el alcohol y mientras el vodka lo hacía arder, el cloro le blanqueaba la piel. Jeff dejó escapar un horrible grito cuando las llamas lo envolvieron. Intentó rodar para apagar el fuego pero fue inútil, el alcohol lo hizo convertirse en un infierno andante. Corrió por el pasillo y cayó por las escaleras. Todos gritaron cuando vieron a Jeff vuelto un hombre de llamas. Cayó al suelo, casi muerto y lo último que vio fue su madre y otros padres intentando extinguir el fuego y ahí perdió el conocimiento. Cuando Jeff despertó, tenía la cara envuelta de vendas, no podía ver nada, pero sentía vendas rodeando su hombro y suturas por todo el cuerpo. Intentó ponerse de pie, pero de dio cuenta de que tenía algunos tubos en sus brazos, y cuando intentó levantarse, cayó y una enfermera se apresuró a ir con él. "Aún no puedes salir de la cama" le dijo mientras lo acomodaba de nuevo en la cama y le volvía a insertar los tubos. Jeff se sentó, no tenía visión ni idea de qué le sucedía. Después de unas horas, escuchó a su madre. "Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía contestar, tenía la cara cubierta de vendas así que no podía hablar. "Oh, cariño, tengo excelentes noticias. Después de todo, los testigos le dijeron a los policías que Randy trató de atacarte, así que decidieron dejar libre a Liu." Esto hizo que Jeff casi saltara, pero no lo hizo recoerdando que tenía un tubo en el brazo. "Él va a salir mañana y los dos podrán estar juntos de nuevo." Dijo, abrazó a Jeff y se despidió. Las siguientes dos semanas fue visitado por su familia y después llegó el día de removerle las vendas. Toda su familia estaba allí para verlo, cómo se vería. Cuando los doctores quitaban las vendas de su cara, todos estaban sentados al borde de sus sillas. Esperaron a que removieran la última venda casi por completo. "Esperemos lo mejor" Dijo el médico. Rápidamente sacó la venda, dejando que las demás se cayeran por entre la cara de Jeff. La madre de Jeff gritó al ver su cara, Liu y su padre estaban conmocionados por lo mismo. "¿Qué? ¿qué le pasa a mi cara?" Preguntó Jeff. Salió de la cama y corrió al baño. Se miró al espejo y vio la causa de la angustia. Su cara era...era horrible. Sus labios estallaron quedando en una sombra de rojo profundo, su cara se volvió completamente blanca y su cabello cambió de castaño a negro. Lentamente se tocó la cara. Tuvo unos sentimientos superficiales por esto. Miró a su familia y luego al espejo. "Jeff," dijo Liu "no es tan malo..." "¿No es tan malo?" dijo Jeff "es perfecto!" Toda su familia estaba igual de sorprendida. Jeff empezó a reír incontrolablemente. Sus padres se dieron cuenta de que su ojo izquierdo y su mano tenían tics. "uh...Jeff...¿estás bien?" "¿Bien? Nunca me sentí tan feliz! Ha ha ha ha ha haaaaaa, mírenme. Esta cara va perfectamente conmigo!" No podía dejar de reír. Se acarició la cara sintiéndola, mirándose al espejo. ¿cuál fue la causa? bien, podrán recordar que, cuando Jeff peleaba con Randy, algo en su mente, en su salud, estalló dejando un asesino loco. Esto sus padres no lo sabían. "Doctor," dijo la madre de Jeff "mi hijo...¿está bien? ya sabe...con su cabeza" "Oh, si, este comportamiento es normal en los pacientes que han tomado grandes cantidades de analgésicos. Si su comportamiento no cambia en unas semanas, tráiganlo de nuevo para hacerle un test psicológico." "Gracias, doctor." dijo ella. Fue a donde estaba Jeff. "Jeff, cariño, es hora de irse." Jeff se vió de lejos en el espejo, su cara aún tenía una sonrisa maniática. "OK, mami, ha ha haaaaaaaaaaaa!" Su madre lo tomó de los hombros y los condujo afuera para darle su ropa. "Esto es con lo que llegó" Dijo una dama en el escritorio. La mamá de Jeff miró los pantalones negros y la capucha blanca que usó su hijo, que ahora estaban limpias y cosidas. Llevó a su hijo a su cuarto del hospital y le hizo cambiarse de ropa. Luego se fueron, sin saber que ese era su último día. Esa noche, la madre de Jeff fue despertada por un sonido que provenía del baño, como el de alguien llorando. Caminó lentamente para ver qué era. Cuando vió en el baño vió una horrible escena. Jeff había tomado un cuchillo y había tallado una sonrisa en sus mejillas. "Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó su madre. Jeff vio a su madre. "No podía seguir sonriendo, mami, me dolió por un momento. Ahora podré sonreír para siempre" Su madre notó que sus ojos estaban rodeados de negro. "Jeff...tus ojos!" sus ojos al parecer nunca se cerraban. "No podía ver mi cara tampoco, me cansé y mis ojos se cerraban. Quemé mis párpados, así que ahora podré ver para siempre...mi nueva cara" Su madre empezó a caminar hacia atrás lentamente, viendo que su hijo se volvía demente. "¿Qué pasa, mami? ¿no me veo hermoso?" "Si, hijo," dijo ella "si, lo eres...d-déjame ir por tu padre, para que pueda ver tu cara" Ella corrió al cuarto y despertó a su esposo. "Cariño, ve por el arma, nosotros..." se detuvo al ver a Jeff en la puerta, sosteniendo un cuchillo. "Mami, mentiste." Y eso fue lo último que escucharon antes de que Jeff se abalanzara sobre ellos con el cuchillo. Su hermano Liu despertó, sobresaltado por algún sonido. No oyó nada más, así que volvió a cerrar sus ojos. Cuando estaba al borde del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo observaba, miró arriba antes de que la mano de Jeff le tapara la boca. Lentamente levantó el cuchillo, listo para enterrarlo en Liu. Liu pateó y golpeó aquí y allá tratando de escapar del agarre de Jeff. "Shhhh," dijo Jeff "sólo ve a dormir." Los saluda EstupidasYSCP

5
2
E
El rey baja
ParanormalporAnónimo12/3/2013

El rey baja. Fue hace tres semanas. Estaba en Google buscando sitios divertidos para ver. Encontré un imageboard muy Peculiar. Todo mundo hablaba crípticamente sin sentido. Ellos decían cosas como “Hiel yo los vi esta noche. La propiedad da nos levantamos en altos 99924028 EL REY BAJA” Esa era una frase que se usaba con frecuencia. “El Rey Baja.” Primero pensé que era Spam por los números que aludían esa frase, pero…su uso era demasiado frecuente y errático como para ser spam. Había errores ortográficos, y los números no parecían ser al azar. Decidí, al carajo, voy a ver que diantres pasa con este sitio. Postee en lo que parecía ser un “random board” casi como /b/, (no había tema designado en ningún topic). Yo dije hola, soy nuevo, y quería iniciar un tema divertido. Les dije que pusieran las imágenes mas graciosas que tuvieran. Ahí empezó por primera vez. recuerdo el primer comentario muy bien, decía: “Bueno ver. ¡Tú junta la AYUDA! ¡AYUDA!” Desde ahí se puso raro. Me dijeron que ignorara “los injertos.” Asumí que era una broma interna. A partir ahí, empezaron a hablar como locos. Posteaban lo que parecían números y letras al azar, caracteres de varios lenguajes (unos pocos parecieron rusos, y medio- orientales, también había coreanos y chinos.) No tenia idea de lo que pasaba. Vi la frase de nuevo. Números y luego “El Rey Baja.” Después de eso, la electricidad se corto. Obscuridad total, me espanté enseguida. revise y los fusibles se habían botado. los cambie, la energía regreso. Cuando regrese a mi computador, estaba la imagen de un pequeñín. Era caucásico, no tenia mas que 10 años. Me senté, desconcertado, pero curioso. El chico sonrió, y parecía que hablaba, pero no oía nada. Mis bocinas estaban encendidas, así que subí el volumen. Apenas y oía lo que decía. Era un siseado murmullo, subí a todo volumen, y seguía escuchándose el débil murmullo. Sus labios se movían lento. Pegue oreja al altavoz para oír. Entonces grito, una explosiva y terrible voz que me gritaba como un demoniaco dios. La imagen cambio, El pequeño lloraba, sus ojos sangraban mientras blancas manos le arrancaban la piel de su rostro. Se fue la luz de nuevo. Otra vez los fusibles. cuando regreso la energía, Todo normal. Mi computador encendió normalmente, y nada tenebroso paso. Empece a recibir e-mails. Eran extemadamente crípticos, y llenos de codificados números, casi como los posts. Me enviaron uno que estaba en español regular, que decía, “Solo pásalo, ¡SOLO PÁSALO DIANTRE!.” Y no supe que significaba. Me levante para tomar agua, y me congele con miedo, de mi techo colgaba un hombre, balanceándose gentilmente. En las paredes, Escrito con sangre seca, decía: “EL REY BAJA.” Para cuando parpadee, la visión se había ido. Siguió por semanas. Regrese al board, Me estaba volviendo loco. Justamente cuando me iba a confinar a un manicomio, Leí un post con tal coherencia: “Pasa a el rey, pasa a el rey.” El Tema se elimino antes de que siquiera yo pudiera verlo. Hice un nuevo tema, Y cuando teclee, las palabras en mi mente no eran las que aparecieron en pantalla. Mis dedos tenían mente propia. Escribí dos cosas. “HGHSUTHS.” y “4918484 EL REY BAJA.” Entonces me di cuenta. Estaba pasándola. Las alucinaciones pararon. Estaba Bien. Aprendí como estar seguro. Lo siento… HAKKSITMS 44919174 EL REY BAJA… Vídeo aquí: No ay imagen ._.

0
2
Eyeless Jack
Eyeless Jack
ParanormalporAnónimo11/30/2013

Eyeless Jack Hola. Mi nombre es Mitch. Estoy aquí para contarles a ustedes acerca de una experiencia que tuve sobre los fenómenos sobrenaturales esos que la gente cuenta, yo no me creía esas pamplinas, hasta que un día eso… me visitó, y a partir de ahora si me creo toda esa basura paranormal. Una semana después me fui a vivir con mi hermano, Edwin. Después de que mi casa fuera a ser embargada, terminé de desempaquetar. A Edwin le gustaba la idea de mi mudanza, ya que no nos habíamos visto desde hace 10 años, así que estaba muy emocionado. Pronto me quedé dormido y al día siguiente me mudé. Después de la primera semana, oí ruidos susurrantes que venían de fuera a la una de la mañana. Me pareció que era un mapache, por lo que no hice caso y traté de conciliar el sueño. A la mañana siguiente, le hable a Edwin sobre lo que vi, y él estuvo de acuerdo. Eyeless Jack-Creepypasta La noche siguiente, sin embargo, me pareció oír mi ventana abrirse de un fuerte golpe, como si algo hubiera entrado en mi habitación. Miré hacia arriba y alrededor de mi habitación, pero no vi nada. A la mañana siguiente, Edwin tiró la taza de café al suelo cuando me vio. Luego me acerco un espejo para poder verme.Tenía una gran herida en la mejilla izquierda. Después fui trasladado a urgencia al hospital, mi doctor me dijo que debió haber sido cosa del sonambulismo, pero luego me mostró algo que hizo que mi sangre se volviera fría de repente. Él levantó mi camisa y pude ver que tenía una raja cosida con puntos, en la parte donde se deberían encontrar mis riñones. - De alguna manera perdiste tu riñón izquierdo anoche. No sabemos cómo, lo siento mucho, Mitch- dijo mi médico. La noche siguiente, alrededor de la medianoche, me desperté y vi un espectáculo verdaderamente horrible. Videojuegos Me estaba mirando cara a cara con una criatura con sudadera, capucha negra y una máscara azul oscura, no tenía nariz ni boca pero estaba mirando hacia mí. Lo que más me asustó fue que no tenía ojos, solo se veían unos huecos vacíos de los cuales goteaba sustancia negra. Agarré la cámara que estaba cerca de la chimenea y tomé una foto. Después la criatura se abalanzó sobre mí y trató de abrir mi pecho con sus garras para llegar a mis pulmones. Me puse a darle patadas en la cara, luego me fui de la habitación, cogí mi cartera y salí corriendo de la casa de mi hermano. Finalmente llegué a un bosque donde tropecé con una roca y caí inconsciente. Cuando desperté en el hospital, mi médico entró en la habitación. - Tengo buenas noticias y malas noticias, Mitch, la buena noticia es que tus heridas no son graves, y que tus padres te van a acoger.- Suspiré con alivio.-La mala noticia es que su hermano ha sido asesinado por algo, y no se sabe el que a podido ser… lo siento. Mis padres me llevaron a la casa de Edwin para recoger mis pertenencias restantes, lo cual hice. Al entrar en mi habitación, me asusté, pero luego conseguí calmarme. Agarré mi cámara y luego me detuve en seco. En el pasillo que conduce a mi habitación, vi el cuerpo de Edwin y algo pequeño que yacía junto a él. Recogí ese pequeño objeto y entré en el coche de mi padre, sin mencionar palabra sobre el cadáver de Edwin. Miré lo que había recogido y casi vomitó, se trataba del riñón que me habían robado y estaba mordido por alguien o algo y manchado de un líquido negro. Ahora viene el origen de esta criatura sin ojos: Jack era un adolescente que trabajaba en un periódico local. Un día su jefe hizo un anuncio de que Estados Unidos había entrado en La Segunda Guerra Mundial, y Jack al ser estadounidense se dignó a inscribirse en el ejército para luchar por su país. jack Al poco tiempo se hizo amigo de un inglés llamado Luis, el que también se había alistado allí, ya que su pueblo fue atacado y tenía la necesidad de defenderlo. Jack y Luis se hicieron mejores amigos, y todos lo demás soldados empezaron a llevarse muy bien, hasta se llegaron a llamarse entre ellos hermanos. Jack y Luis estaban a punto de lanzarse hacia las líneas enemigas, pero al final resulto que el lado enemigo se movió antes que ellos. Gas venenoso fue arrojado alrededor de la base, provocando a Jack que se quedara ciego. Durante el alboroto, Luis recibió un disparo. zelda Ambos fueron enviados a un hospital a unos pocos kilómetros de distancia. Mientras en el hospital, Jack empezó a llorar por el dolor que sus ojos le estaban causando, por lo que los médicos tomaron una medida drástica y le quitaron los ojos. Aun estando ciego, Jack se negaba a abandonar a su preciado amigo. Luis estaba siendo atendido por una enfermera llamada Betsy, quién nació en Estados Unidos, se trasladó a Noruega, y fue a ayudar a los soldados heridos de enfermera. Pero desafortunadamente, un día después de esto, la enfermera no pudo sálvale la vida, Luis agarró la mano de Jack pero unos minutos después se soltó, y dio su último aliento en esa cama, como si se fuera a dormir. Jack quería llorar, pero ya no tenía ojos para poder hacerlo, así que se mordió el labio hasta el punto de que le empezara a sangrar. Luego los médicos apartaron el cuerpo de su amigo y lo llevaron a enterrar, Jack se quedo durmiendo en esa habitación durante unos 3 días. Al día siguiente el médico le leyó un telegrama de Betsy, diciendo a donde habían enterrado los cuerpos de los soldados muertos, Jack fue allí y encontró el lugar donde fue sepultado Luis, y Jack se despidió y besó la tierra donde estaba enterrado su amigo. Y luego se fue a su casa en Estados Unidos. Pero sólo más tristeza le esperaba allí. Cuando llegó, su madre lo recibió con lágrimas al ver que él ya no tenía ojos, luego Jack le preguntó si algo más había ocurrido para que estuviera así siendo, ella normalmente tan alegre y llena de tanta energía, entonces ella dijo que Marcos, el hermano de Jack, quien trabajaba en una fábrica había muerto a causa de unas partículas que había impregnadas en el aire. Jack quiso llorar por la pérdida de su hermano, pero y una semana más tarde lamentó la pérdida de su madre, que se dice que probablemente murió por ese gran tristeza. mitch Jack se había quedado solo, ya que su padre murió de tuberculosis cuando él solo tenía cinco años. Y ahora Luis, Marcos y su madre también habían muerto. No había nadie allí para guiar a este hombre ciego, para consolarlo, le ofrecían comida, agua o refugio e incluso alto tan pequeño como un cariñoso abrazo. Una noche, Jack caminó alrededor de su antigua habitación hasta que llegó a un viejo escritorio de madera donde guardaba un arma, estaba cargada y lista para disparar, por si en algún momento entraba un ladrón y tratara de hacerle daño a él o a su madre. Pero ya ella se había ido, solo había un uso para ese arma ahora, Jack abrió la boca, y apuntó con la pistola en la garganta y apretó el gatillo. Sus cuerdas vocales y la tráquea fueron destrozadas en un milisegundo. Su cuerpo sin vida calló al suelo, pero para su sorpresa, se encontró aún de pie. El destello repentino de los disparos, le habían provocado algo en su mente que le hizo olvidar todo lo que le había ocurrido antes de su muerte. Estaba confundido en cuanto a por qué lo había hecho. Incapaz de escapar, se quedó en la casa esperando una respuesta, hasta que al ver las fotografías de la Segunda Guerra Mundial, de los soldados y lo demás, le hizo recordar todo de nuevo. Desde ese día aquel fantasma sin voz ni ojos, ronda por ahí intentando calmar su tristeza de algún modo u otro. Video: link: http://www.youtube.com/watch?v=swphgNT3_TQ

0
2
Q
Querida Abby
ParanormalporAnónimo12/3/2013

Querida Abby. Querida Abby, Nunca antes nos habíamos conocido, así que tal vez esto te parezca un poco raro, pero siento que es necesario. Mi nombre es Jay, para empezar. Trabajo en la caja cinco del supermercado de la Calle 67 —¿conoces el que tiene un estacionamiento demasiado grande para la tienda en sí? Ése mismo—. Tengo veinticuatro años, bastante alto y con un aspecto un poco desaliñado. Probablemente no me reconocerías si te hablase, no tengo una cara muy memorable. Je, realmente no sé por qué te estoy diciendo esto si te soy sincero… pero esta no es la razón por la cual te escribo. Estaba trabajando hasta tarde ayer, fue un día normal la mayor parte del tiempo, pero estarías impresionada de saber lo interesante que este empleo puede ser a veces. Había estado leyendo un libro que mi compañero de la caja siguiente dejó olvidado. Una muy mala novela de misterio llena de clichés. Realmente aburrido si me preguntas. Pero, algo es algo supongo. Cuando te presentaste, sin embargo, mi noche entera cambió. No sé exactamente qué fue lo que llamó mi atención de ti, pero cuando te vi sentí una extraña sensación. Una mezcla entre la excitación y el terror, que sería la mejor manera en la que puedo describirla. Te vi entrar en mi línea y rápidamente me incorporé. Fue sólo en lo que te acercabas cuando me di cuenta de eso que me llamó la atención… eras totalmente hermosa. Te me pusiste en frente, dijiste «Hola» y me diste tu carrito. Pude notar por la forma en que hablabas y caminabas que no habías dormido muy bien, aunque no era extraño teniendo en cuenta la hora. Después de un segundo o dos de silencio incómodo, me percaté de que me habías saludado, y forcé un casual «H-Hola» para responderte. Me maldije mentalmente por eso. Me quedé en mi lugar por un segundo, tratando de concentrarme. «¿Cuál es tu nombre?», dije. Un poco más tarde me di cuenta de lo raro que eso te podría haber sonado… Me alegro de haberlo hecho, de todos modos. Recuerdo que dijiste que te llamabas Abigail Marrot, pero que podía decirte Abby, ya que era tu nombre de pila. Abby, parecía encajar tan perfectamente. El nombre pareció rodar fuera de mi lengua mientras lo repetía en silencio. Era como miel dulce, se sentía bien con tan sólo decirlo. Parecías perpleja cuando te volví a ver, y me pregunté si había hecho algo que te hubiese molestado. «¿No deberías estar empacándolos?», dijiste, y apuntaste hacia los productos que pensabas comprar. De inmediato, sorprendido y avergonzado, me volteé en tu dirección y me disculpé, para luego empezar a guardar torpemente los productos en las bolsas lo más rápido que podía. No lo creía, ¿que tan estúpido era? Pero cuando vi arriba, me di cuenta de que estabas riéndote. «Eres muy lindo», dijiste. Traté de mantener la compostura, pero estaba obviamente emocionado. «Tú también lo eres», dije, mientras acababa de llenar las bolsas con los alimentos que sobraban. A medida que te ibas, te diste la vuelta cuando abrías la puerta y dijiste «Buenas noches». Me imagino que parezco muy estúpido escribiendo todas estas cosas, probablemente lo recuerdas, quiero decir, pasó ayer. Pero me fui a casa estático esa noche y con toda la confianza del mundo. Siento que es casi irreal, escribiéndolo aquí. De cualquier forma, quería escribir esta carta Abby, para decirte que te amo. No sé qué fue lo que sentí esa noche, fue una mezcla rara de emociones. Pero de lo que estoy seguro es que en esa pequeña interacción que tuvimos, sentí que había algo entre nosotros. Te haré llegar esta carta en breve. Atentamente, Jay. Querida Abby, Ha pasado una semana desde que te mandé mi carta y todavía no he recibido ninguna respuesta, pero eso no importa. ¿Cómo has estado? Mi vida ha estado igual de normal que siempre, levantarse, ir a trabajar, ir a la cama. Vivo en un departamento de mierda, pero supongo que eso es lo que consigues cuando trabajas de cajero en un supermercado. Pensé en ti demasiado últimamente, y a veces me pregunto si sigues recordándome. Te vi de nuevo hoy en el trabajo, esta vez a una hora más razonable, por suerte. Viniste a mi línea de nuevo, lo que me hizo quedar totalmente encantado. Ahora estaba menos nervioso, iba a actuar normalmente, no importa qué dijeses o hicieses. Mientras caminabas hacia mí murmuraste algo tan silenciosamente que no pude entenderlo, y esperaste en el final de la barra a que guardase tus productos… Esto evidentemente no era lo que esperaba, pero tampoco era tan malo. De hecho, no parecías sentir nada en absoluto. Estaba esperando que me hablases o evitases como si tuviese la peste, pero seguiste tu camino como si yo fuese cualquier extraño. Esto me hace dudar de si recibiste mi carta, quizá deberías chequear tu buzón más a menudo. Poco después de que terminase de empacar tus cosas, pagaste y caminaste hacia la salida. Claro, éste es un proceso muy normal para mí ya que lo hago 50 veces al día, pero me había determinado desde la noche que te escribí mi primera carta a socializar más contigo la próxima vez que te viese. No estaba satisfecho, tenía que lograr un progreso. Hay un pequeño cuarto en el extremo izquierdo opuesto a la entrada del supermercado, designado para el personal. Allí guardan todo el contenido tomado por las cámaras de seguridad, acerca del cual el personal hemos sido instruidos en nuestra inducción. Para mi suerte, hay una cámara situada justo al lado de mi línea. Esperé a que el supermercado cerrase, y después entré. Tras inspeccionar algunas pantallas de televisión encontré la que daba vista de mi línea. Y luego de unos minutos de escanear, te encontré. Di pausa en el mejor ángulo que pude captar. Verte por tanto tiempo me hizo darme cuenta de lo perfecta que eras; cada rasgo de tu cuerpo, tu pelo, tu cara, tus piernas… Tu pecho, era simplemente perfección. Puse en reversa la toma de cuando pasaste por mi línea un par de veces, no podía evitarlo. Mis ojos estaban perdidos en la pantalla. Después de algunos minutos de consideración, saqué la cinta, la puse en mi bolsillo, y volví a mi casa. Sabía que no estaba permitido, bien podía ser despedido por tales acciones, pero no podía evitarlo, Abby, te amo. Amo todo sobre ti. Pienso constantemente en ti. ¿Sientes lo mismo por mí, Abby? Por favor, escríbeme de vuelta pronto. Sinceramente, Jay. Querida Abby, Ya pasaron tres días y todavía no obtengo una respuesta. ¿Por qué no quieres hablarme? Sigo dudando de si te llegaron mis otras dos cartas, por favor dime si te llegaron. Así que me han despedido, encontraron la cinta que faltaba. Recibí una llamada del jefe de la tienda a las seis de la mañana del lunes y me dijo que debía ir inmediatamente. Me convocó a una junta obligatoria para todo el personal. Cuando llegué, la mayoría se hallaban reunidos alrededor de una mesa con mi jefe a la cabeza de ésta. Una vez que no faltaba nadie nos dijo que se había producido un robo ayer, nos habían robado cerca de dos mil dólares en mercancías y las pruebas estaban en la cinta que había tomado… Sólo mi suerte. Nos dijo que nadie iba a salir de la habitación hasta que alguien confesase. Después de algunos minutos, finalmente cedí. Le conté todo, cómo me sentía sobre que tú y yo tuviésemos una conexión. Luego de contar mi historia, todos en la sala me veían asombrados. Esperé. De pronto, mi jefe rompió la tensión. «Jay, estás despedido. Vete y no vuelvas jamás», dijo. Ese maldito idiota, siempre me trató como mierda. Ha estado sobre mis talones desde el día que me dieron el trabajo, juro que estaba esperando que cometiese algún descuido para poder justificar despedirme. Y la única vez que tengo un desliz se entera. ¿Por qué no me comprende? ¿Acaso no entiende que estamos hechos el uno para el otro? Cualquier hombre hubiese entendido, cualquiera en mi puesto hubiese hecho lo mismo, ¿verdad? Te he estado buscando mucho últimamente, sin trabajo tengo todo el tiempo del mundo para aprender cosas sobre ti. Hoy conduje hacía tu departamento, se ve muy bien, mucho mejor que el mío. ¿Sabías que vives a sólo kilómetro y medio de mi edificio? Pregunté para verte muchas veces, pero me dijeron que no pasabas ahí todo el tiempo. Me sentía más y más desanimado, pero estaba decidido a verte de nuevo. Después de unas horas de preguntar, opté por quedarme en el estacionamiento esperando a que vinieses, y después de varias horas esperando lo hiciste. Era tarde por la noche, creo que alrededor de las nueve. Te vi parquear tu coche y salir. Sentí una oleada de calor al ver tu cara de nuevo, sé que tengo la cinta para verte pero no se compara con verte en vida real. Me aseguré de grabarlo para más tarde cuando esté en mi casa, esta vez con una cámara de muy buena calidad. Quería capturar tantos detalles como fuesen posibles, no tenía idea de cuándo sería la próxima vez en que te vería y la cinta ya no era suficiente para mí. No puedo sacarte de mi cabeza nunca más, nunca. Todo lo que hago es ver ese video que grabé de ti una y otra vez. Abby, quiero que estés conmigo siempre. Quiero despertarme en las mañanas y tenerte a mi lado. No puedo esperar a verte de nuevo. Con amor, Jay. Querida Abby, Tengo noticias muy emocionantes Abby, ¡me estoy mudando a tu departamento! ¿No estás emocionada? Podremos pasar horas y horas juntos, va a ser simplemente perfecto. Déjame explicar, mi trabajo pagaba sólo lo suficiente como para que pudiese cancelar la mensualidad del alquiler y comprar alimentos cada semana. Debido a esto, he tenido poco o ningún dinero en mis ahorros, no estaba en condiciones de durar mucho más. Fui capaz de postergarlo algunos días, pero hoy fui desahuciado. Aunque me aseguré de traer conmigo mis cintas de ti y fotografías, y mi cámara por supuesto. Realmente deberías decirle a tu casero que mejore su personal, pude pasar a los de seguridad fácilmente. Subí a tu habitación y toqué la puerta, pero nadie contestó, así que decidí entrar por otros medios. Me di cuenta de que hay un conducto de ventilación en la esquina inferior de tu habitación; no es raro teniendo en cuenta el calor que puede hacer aquí en verano. Supuse que tenía que haber algún tipo de escotilla por la que pudiese meterme. Después de algunos minutos de buscar, encontré una puerta al final de tu pasillo que se veía como un cuarto para el personal, y por suerte había una forma de entrar a los conductos desde ahí. Me arrastré a lo largo de ellos hasta llegar a tu cuarto, era muy estrecho y era también muy difícil moverse por ahí, pero me las arreglé. Cuando llegué, sentí una oleada de éxito. Como las luces estaban apagadas y no alcancé a verte comprobé que no estabas en casa, pero soy paciente. Recorrí con la mirada todos los rincones de tu habitación, tratando de memorizar cada detalle. Tu olor me abrumó cada instante que pasé ahí, el cual había percibido las dos veces que viniste a mi línea en la tienda, pero nunca tan intensamente. Fue fascinante, no pude poner mi dedo en ello, pero me recordaba a algo, era casi como melocotones. Me he condicionado a ser extremadamente paciente, así que te esperé por horas. Puedo permanecer inmóvil por varias horas consecutivas, sin mover un músculo; nadie iba a fijarse en mí. Entonces, finalmente llegaste a casa. Sentí una amplia sonrisa formarse en mi cara al segundo en el que oí la puerta abrirse. Allí estabas, mi amor. En ningún momento advertiste mi presencia, la luz en tu habitación parecía estar en el ángulo indicado para que no vieses nada en la rendija de la ventilación más allá de los primeros centímetros. Traté de contener mi excitación, pero empecé a respirar muy pesadamente. Traté de ocultarlo lo mejor que pude pero me fue difícil… De repente miraste directo a la rendija. Me silencié completamente. Después de unos segundos parecía que habías perdido el interés, eso me hizo sonreír. Este era el lugar perfecto. Pude notar que te había incomodado sin embargo, durante toda la noche te levantabas para dar una mirada a la rendija. Las personas parecen tener un sentido que les hace saber si alguien está observándolas, puede llevarlas a tener un ataque de pánico. No trates de fingirlo Abby, puedo darme cuenta de cuando alguien está despierto, de cuando está tan asustado que se le hace imposible dormir. ¿Por qué estás tan asustada, en todo caso? Soy yo, ¿por qué te asustaría? Sabes que te amo. Lo sabes, ¿cierto? Estoy ansioso por pasar todos los días contigo de ahora en adelante Abby; escribe de vuelta si puedes. Con amor, Jay. Querida Abby, Te he visto despertar esta mañana, yo no pegué un ojo en toda la noche. Eres demasiado apasionante, me pasé la noche entera mirándote. No pude evitarlo… cada vez que intentaba apartar la mirada, mis ojos se dirigían de vuelta hacia ti en unos segundos. Tuve la tentación de salir para tener una mejor vista de ti varias veces en la noche, pero me resistí. No podía dejar que me descubrieses, no por ahora al menos. Me pareció que te pasaste demasiado tiempo en el baño por la mañana, asumí que dándote una ducha o poniéndote maquillaje. No, ¿por qué harías eso Abby? Cualquier cosa que pueda cambiar tu aspecto natural sólo ocultaría tu verdadera belleza. ¿No quieres que todos vean lo que yo veo de ti? Te marchaste poco después a trabajar, o eso creo. Tras reflexionarlo un momento, decidí salir del conducto. Deslicé mi mano por una de las rendijas y saqué los tornillos. La superficie de la rendija era muy lisa, así que fue fácil encontrarlos. Agarré uno y lo retorcí tanto como pude, y finalmente lo pude sacar. Hice esto con los otros y retiré la rendija. La primera cosa que hice fue ir al baño. Me deshice de todo lo que pudieses usar para cubrir tu cara, esas cosas me repugnan. De esta forma todos verían cómo eres realmente. También encontré algo más ahí, tu cepillo para el cabello. Lo agarré y lo atraje a mi cara para examinarlo; era de un azul apagado, con un mango redondo de mucho espesor. Pero eso no me interesaba, los cabellos… eso era lo que me interesaba. Me tomé unos minutos sacando todos los que podía ver, y los alineé en tu repisa. Los conté, obtuve 59. Esto me satisfizo enormemente; los recogí y los guardé en mi bolsillo. Pasé el resto del día revisando tus cosas para aprender más sobre ti, tus intereses y tal. Veo que eres una gran fanática de las películas. Encontré tu colección detrás de tu armario, tengo que admitir que es muy impresionante. Pero he encontrado algo allí que me hizo enfadar, una foto tuya con otro hombre. Me desgradó tan sólo mirarlo, abrazándote cómo si le pertenecieses. No te hará falta. A eso de las ocho de la noche me pareció que lo mejor sería regresar al conducto de la ventilación, siempre sueles llegar a esa hora… Luego tuve otra idea. Miré hacia tu cama, las mantas estaban colgando por lo bajo, lo suficiente como para rozar el suelo. Así no podrías ver bajo la cama, a menos que las acomodases. Primero puse la rendija en su lugar, y luego me deslicé por debajo de tu cama con una sonrisa en mi cara. Cuando volviste estabas completamente pálida, y me di cuenta de que venías con alguien más. Te decía que escuchó ruidos venir de tu apartamento mientras no estabas. Me grité a mí mismo mentalmente, debía de ser más cuidadoso. Ir bajo la cama había sido una buena idea después de todo, ya que, obviamente, tu primer idea fue ir a ver por la rendija. Agradeciste a la persona y se fue. Por fin, estábamos a solas. Aguardé en silencio hasta que te fuiste a la cama, me pareció una eternidad hasta que lo hiciste. Esa noche sería mi oportunidad de tenerte más cerca; pero fui cauteloso, esperé hasta que estuvieses profundamente dormida, y sólo entonces me deslicé fuera de la cama. Y te vi ahí postrada, te veías increíble. Cada curva de tu cuerpo era perfecta, cada pequeño detalle era hermoso. Te acerqué mi mano y empecé a acariciarte la cara, era tan suave como la seda. Estaba muy excitado, tu belleza era abrumadora. Poco a poco me bajé el pantalón y empecé a tocarme, traté de controlarme para no despertarte, pero me fue imposible. Sentía el más puro éxtasis, todo sobre ti era perfecto. Regresé a mi lugar poco antes de que amaneciera. Me aseguré de prestar atención estos días, no viste mi carta más reciente Abby, simplemente no debes de chequear tu buzón. Haré un cambio, voy a dejar ésta en tu repisa. Ah, me olvidé, estoy preparándote una sorpresa. Fíjate en tu armario después de leer esto. Tuyo siempre, Jay. Querida Abby, Hoy pasé mi tiempo dándole los toques finales a tu sorpresa mientras estabas en el trabajo, realmente vas a amarlo. He puesto todo mi esfuerzo en ello, ¿sabes? Llegaste a casa a las ocho treinta de nuevo, y viste mi carta casi inmediatamente. Empecé a sonreír mientras la abrías, esperando a ver tu reacción. Te veías confundida al principio, después alarmada, y finalmente horrorizada. Empezaste a temblar violentamente y vi que empezabas a llorar… ¿No te gusto, Abby? ¿Por qué llorabas? ¿No me amas? ¿NO ME AMAS ABBY? Todo lo que pasó después de eso fue un borrón. Volteaste al armario sin dejar de sollozar, como contemplando la opción de abrirlo o no. En su lugar, pasaste corriendo entre el armario y la puerta. Cuando volviste tenías todas mis cartas, que no tardaste en leer… bueno. En algún momento parecía que ibas a romperte y a hacerte un ovillo en el suelo. Estabas desesperada por decir algo, pero totalmente paralizada por el miedo. Después de unos diez minutos, te vi mirar bajo la cama, en el conducto de la ventilación, en cualquier lugar en el que pudiese estar. Verás, Abby, soy más inteligente que eso. Sabía que ibas a buscarme en esos lugares, así que encontré un mejor lugar después de terminar tu sorpresa. Nunca me encontrarás aquí, nadie lo hará. ¿No es genial? Puedo observarte para siempre y no hay nada que tú u otros puedan hacer. Aunque, todavía no viste tu sorpresa Abby. Sé que aún seguías pensando en ello, te vi mirar al armario repetidamente. ¿Qué podría haber ahí? ¿Qué ibas a encontrar? Esto no podía durar para siempre, tú y yo lo sabíamos. Vi que caminabas lentamente hacia el armario buscando a tientas el mango para abrirlo. De súbito, lo agarraste firmemente y lo abriste. Era un libro de recuerdos, de ti y de mí. Te vi pasar las páginas, parecías sorprendida. Nos saqué fotos juntos cuando no estabas mirando, fotos de ti durmiendo, fotos de ti en la computadora; esparcí los cabellos que coleccioné en él. También pegué fotografías de parejas juntos, con nuestros rostros, por supuesto. Y la fotografía de ti y ese estúpido al fondo, con su cabeza desgarrada. ¿No terminas de entenderlo, verdad, Abby? Nadie, NADIE puede tenerte excepto yo. Estamos hechos el uno para el otro, y para nadie más. Te vi llorar por otros treinta minutos, y luego te paraste y corriste fuera de tu departamento. Volviste con muchos policías. Eso me desconcertó. ¿Por qué traerías a esas personas a nuestro cuarto? Ellos nunca me encontrarán, pero si lo hiciesen podrían arruinar todo. Todo mi trabajo en las últimas semanas sería en vano. Tú no quieres eso, Abby. Estoy exhausto por el trabajo de hoy, y por más que te ame, necesito dormir. Buenas noches Abby. Con amor, Jay. Querida Abby, ¿Ves lo que has hecho Abby? ¿VES LO QUE HAS HECHO? Me desperté a las ocho de la mañana y te vi haciendo tus maletas frenéticamente; estaba confundido al principio, pero luego entendí. Me estabas dejando. Ya no me amabas. ¿Cómo pudiste hacerme esto, Abby? Fuiste la única persona a quien quise en toda mi vida. No tenía una razón para vivir, pero cuando te conocí tuve un último deje de esperanza. Pensé que al fin tenía un propósito para continuar con mi vida de mierda. Y fuiste y tiraste todo eso por la borda. ¡¿Cómo pudiste Abby?! Unos segundos después saliste de tu habitación. Yo salí de mi escondite y te seguí. Vi que arrojaste tus maletas en el baúl y te disponías a entrar a tu coche. ¿En serio creías que podrías librarte de mí Abby? No iba a dejar que te alejases, nunca dejaría que eso pasase. Tuve que golpear tu cabeza y noquearte para que detuvieras tu escándalo. Estaba preparado en caso de que reaccionaras así. Reservé uno de los depósitos en las afueras de la ciudad el día en que decidí mudarme contigo. Nos llevé con tu auto hasta allí, te agarré y te traje dentro conmigo. Me tomó poco tiempo así que seguías inconsciente, me aseguré de revisar en tus bolsillos que no tuvieses tu celular. Te senté en la parte de atrás del pequeño cuarto y cerré la puerta. Llamé al propietario y le dije que había visitado mi depósito la otra vez y me había olvidado de cerrarlo, y le pregunté si no le molestaría cerrarlo por mí. Por supuesto, él dijo que sí y colgué. Luego tiré el celular en el suelo y lo pisoteé, para asegurarme de que nunca más funcionase. Poco después lo escuché venir y cerrar la puerta. Alrededor de una hora más tarde, vi que empezabas a despertarte. La primera vez escuché un quejido muy débil, luego tu pierna empezó a moverse. Un poco después estabas completamente despierta. Cuando viste mi cara, empezaste a gritar, lo que luego disminuiste a un gemido, y luego a un murmullo. Ahí fue cuando lo viste, la otra cosa en el cuarto. Mi cuchillo. Era obvio qué hacía aquí, y después de un segundo de entendimiento te precipitaste a recogerlo. Vi la muerte en tus ojos y dije «Abby, te amo»… y luego sentí el dolor punzante del cuchillo siendo introducido en mi cuerpo. Creo que lo sacaste y lo clavaste de nuevo con mucha fuerza. Pude sentirlo en cada momento, como un fuego ardiente en mi pecho. Caí en el suelo, riendo mientras tosía sangre. Te vi retroceder, temblando, y sentarte de nuevo en tu rincón. Y ahora, mientras me siento sobre un charco de mi propia sangre escribiendo esto, me pregunto cómo saldrás. ¿Usarás el cuchillo para tomar tu propia vida? ¿O vas a dejar que el hambre te mate? De cualquier manera, estaremos juntos en la muerte Abby. Juntos desde el día en que te vi, hasta el día que ambos morimos. Y mientras estás sentada ahí, llorando, puedo decirte que llegué a una conclusión. Abby, esto es todo lo que quería, y por eso quiero decirte gracias. Vídeo aquí: (Mensaje para mis seguidores: Desde ahora pongo una foto de SlenderMan porque me parece que representa a las creepypastas o esa wea, y también porque es muy difícil algunas veces encontrar fotos de ese tema. Pero capaz solo sea flojera xD, los saluda EstupidasYSCP)

0
2
C
Cupcakes-Pinkamena
ParanormalporAnónimo11/30/2013

Cupcakes-Pinkamena El aire era cálido y el sol brillaba, todo los ponies en Ponyville estaban teniendo un día glorioso. El centro de la ciudad se encontraba lleno de multitud de ocupados ponies que llenaban las calles. Cada uno de ellos parecía tener un lugar específico a donde ir. Todos excepto Raimbow Dash; su lugar estaba en el cielo. Ella volaba libremente por el aire, acelerando de un lado a otro, agitando las copas de los árboles y perturbando el aire. La pegaso azul pasó por encima del patio de la escuela, tan solo para impresionar a los pequeños ponies, luego subió varios cientos de pies y comenzó a caer picada tan rápido como pudo. Segundos antes de golpear el suelo, su alas se abrieron y ella regresó a claro azul del cielo. Rainbow se sentía viva. De pronto, Dash recordó que ella debía estar en otro lugar, se suponía que debía encontrarse con Pinkie Pie en 5 minutos. Dash había tan sumida en sus ejercicios que casi se le olvida que Pinkie le había pedido encontrase con ella en Sugarcube Corner a las tres. Pinkie no le había dicho porqué ni qué iban a hacer, pero Dash sabía que con Pinkie, podía esperarse cualquier cosa. Dash no estaba segura si realmente quería ir. Se encontraba tan feliz con sus acrobacias que pensó que podría dejar plantada a Pinkie y seguir volando. Pero su conciencia no se lo permitió. Ella sabía que eso podría lastimas los sentimientos de Pinkie; después de todo, Pinkie le dijo que iba a ser algo muy especial tan solo para ambas. Dash consideró esto y pensó “¿Por qué no?” ¿Qué tenía que perder? De seguro debían ser más bromas. Pinckie debía haber encontrado un puñado de cosas graciosas que hacerle a la gente, y ellas se habían divertido bastante la última vez. Dash se apresuró para ganar el tiempo perdido y aceleró hacia su cita. Cuando Dash entró a la tienda, fue inmediatamente bienvenida por su amiga, quien saltaba de emoción. “Yey, ya estás aquí! Te estuve esperando tooodo el día” dijo el pony saltarín. “Disculpa si estoy un poquito tarde, Pinkie. Estaba haciendo mis ejercicios de la mañana y perdí la noción del tiempo” se excusó Dash. Pinkie ser rió y respondió en un tono alegre, “Oh, está bien, estás quí ahora, ¿qué son un par de minutos adicionales? He estado taaan emocionada pensando en todas las cosas divertidas que vamos a hacer, no he parado de saltar desde que me levanté osea casi se me olvida respirar, he estado tan feliz.” Dash soltó una risa algo incómoda. Siempre había apreciado el estilo de vida feliz y despreocupado de Pinkie Pie, pero la sobreexcitación de Pinkie la estaba asustando un poco. Pero Dash mantuvo su rostro relajado. Si Pinkie estaba así de emocionada, lo que fuese que tuviera planeado tenía que ser bueno. “Entonces, lista para comenzar, Raimbow Dash? Ya tengo todo listo,” dijo la pony rosada. Dash se emocionó “Puedes apostarlo, Pinkie. ¿Entonces que tienes planeado? ¿Le haremos una broma a alguien? Ya tengo un buen par en las que he estado pensando. O tal vez tu tengas algunas que quieras que pruebe o podemos…” “¡HACER CUPCAKES!” Pinkie anunció alegremente. “¿Cocinar?” Dash estaba desilusionada. “Pinkie, sabes que no soy buena cocinando. ¿Recuerda la última vez?” “No hay ningún problema. Solo necesito tu ayuda haciéndolos. Yo haré casi todo el trabajo,” explica Pinkie. Dash pensó esto por un segundo “Ah bueno. Supongo así está bien. ¿Qué es lo que necesitas que haga?” “Esa es la actitud. Toma, aquí tienes.” Pinkie le entrega a Dash un cupcacke. Dash estaba confundida “Pensé que te iba a ayudar a cocinar.” “Así es. Hice este para ti antes de que llegaras.” “Entonces, ¿seré como una catadora o algo así?” “Algo así,” dijo Pinkie. Dash tomó el pastelito y lo puso en su boca. Lo masticó un poco y se lo tragó. Nada mal. “Ok, ¿ahora qué?” Dash preguntó. “Ahora,” le dice Pinkie, “tú tomas una siesta.” Confundida, Dash abrió la boca, pero instantáneamente sintió su cabeza más ligera. Una ola de mareo le comenzaba afectar, y segundos después se colapsó en el suelo. Cuando Dash recuperó la conciencia, se vio a sí misma en una habitación oscura. Intentó mover su cabeza, pero se dio cuenta de que unos seguros de cuero la mantenían firmemente en su lugar. Intentó mover su cuerpo, pero unas correas en su pecho y extremidades que se conectaban a un aparejo hecho de una serie planchas a su alrededor la mantenían quieta, además, mantenían sus piernas bastante separadas. Tan solo sus alas estaban libres, y se agitaban fuertemente mientras Dash se forcejeaba por escapar. Mientras ella se movía, Pinkie entró de súbito a su línea de visión. “Linda, estás despierta. Ahora podemos comenzar” Pinkie dice graciosamente. Se sumergió en la oscuridad, y rápidamente surgió empujando un pequeño carrito cubierto con una manta. “Pinkie, ¿qué está pasando? ¡No me puedo mover!” Dash dice desesperada. “Pues obvio, eso es porque está estada,” respondió Pinkie. “Es por eso que no te puedes mover. No creía que necesitabas que te lo dijeran.” “Pero ¿Por qué? ¿Qué está sucediendo? Pensé que habías dicho que te iba a ayudar a hacer cupcakes.” “Estás ayudando. Verás, ya me quedé sin mi ingrediente especial y te necesito para conseguir más.” “¿Ingrediente especial?” Dash tenía la respiración pesada y comenzaba a entrar en pánico. “¿Qué ingrediente especial?” Pinkie se ríe y responde “Tú, tontita” Los ojos de Dash se abrieron totalmente y su gesto se transformó en pánico. Luego comenzó a reírse y dijo, en un tono que bordaba la histeria, “Wuu, realmente me atrapaste, Pinkie Pie. Quiero decir, ¿engañarme para creer que me ibas a transformar en un cupcake? Tengo que admitirlo, la mejor broma hasta ahora. Tú ganas, eres la mejor.” Pinkie simplemente rió más. “Aw, gracias Dash. Pero hoy no he hecho ninguna broma, por eso no puedo aceptar tal honor.” Dash se estremeció de nuevo. “Vamos Pinkie, esto ya no es gracioso.” “¿Entonces por qué nos estamos riendo?” Antes de que Dash pudiera contestar, Pinkie tomó la manta y la apartó del carrito. En el carrito había un contenedor lleno de varios afilados instrumentos médicos y cuchillos cuidadosamente organizados y afilados, junto con una enorme bolsa médica. Dash estaba ahora en modo pánico puro. Se comenzaba a hiperventilar. Su mente se desesperó e intentó razonar con la pony rosada. “¡No puedes hacer esto Pinkie! ¡Soy tu amiga!” “Ya sé que lo eres y es por eso que estoy tan contenta que estés aquí. Podremos compartir tus últimos momentos, solas tú y yo” Pinkie se estaba llendo nuevamente. “Pero, los otro ponies se preguntarán donde estoy. Cuando las nubes se acumulen, vendrán a buscarme y te descubrirán.” Exclamó Dash desesperadamente. “Oh, Dash,” dijo Pinkie. ”No te preocupes, hay varios pegasos adicionales que pueden encargarse de unas cuantas nubes. Y además, nadie se dará cuenta. Quiero decir, ¿Cuánto tiempo crees que he estado haciendo esto?” Y con esta ominosa declaración, las luces se prendieron de repente y el resto de la habitación quedó revelado. “Oh no.” Dash se llenó de terror ante la imagen que se presentaba frente a ella. La habitación estaba decorada con el loco gusto de Pinkie Pie. Intestinos coloridos colgaban por las paredes como guirnaldas, cráneos de distintos tamaños y colores brillantes se encontraban incrustados en las paredes y órganos inflados con helio amarrados al respaldar de las sillas. Las mesas y sillas estaban hechas con huesos y la piel preservada de ponies muertos. Dash se sobresaltó al fijarse en la pieza central de la mesa más cercana e ella. Las cabezas de 3 potrillos, sus ojos estaban cerrados como si estuvieran dormidos, usaban gorros de fiesta hechos con su propia piel. Con estremecimiento de terror, Dash reconoció a una de ellas como la compañera de clase de Applo Bloom Twist. Los ojos de Dash se fijaron en una pancarta encima de la habitación. Hecha con cuero de varios ponies, las palabras “La vida es una fiesta” estaban escritas en ella con rojo sangre. La atención de Dash fue traída de regreso con silbato de fiesta que golpeaba su nariz. Ella miró a Pinkie Pie, quién estaba parada justo frente de ella. La pony fiestera estaba usando vestido hecho de piel, con varios cutiemarks en él. En su espalda colgaban 6 alas de pegaso, todas de diferentes colores. Mientras la pony terrestre se llenaba de emoción, su collar compuesto de varios cuernos de unicornios sonaba estruendosamente. “¿Te gusta?” Preguntó Pinkie “Lo hice yo misma.” Desesperadamente, Dash le ruega a la pony sonriente que tiene en frente. “Pinkie please, lo siento si te hice algo. No quiese hacerlo, Por favor déjame ir. Te prometo que no se lo diré a ningún pony.” “Oh Dash, no hiciste nada. Simplemente tu número salió, y bueno, yo no hago las reglas. No podemos retroceder ahora.” Dash comenzó a llorar. ¿Cómo esto podía estar pasando?” “Aww, no te pongas triste Dash,” dijo Pinkie ” Mira, esto te animará. Te traje una amiga.” Aparentemente de la nada, Pinkie sacó un cráneo pintado de azul y amarillo. Era del tamaño del de un pony, pero tenía otra forma, la de un halcón. Dash entró en shock. “¿Esa… es… ella es?” “Hey, Dash vámonos de aquí, estos ponies son tontos. Dweeb dweebs dweebs,” fingió Pinkie. “La atrapé justo antes de que se fuera de la villa. ¿Recuerdas cuando dejé la fiesta por unos 20 minutos? Ese no era tiempo suficiente para jugar con ella por supuesto; tuve que esperar hasta después de la fiesta para hacerlo. Pero amiga, valió la pena. Tan solo el sabor pagó el trajín. Los grifos saben a 2 animales a la vez, es increíble. Sé que ella no tenía un número pero ¿hubiese habido otra oportunidad para probar un grifo? Probablemente debí haberle preguntado de donde venía para poder conseguir más, pero se me olvidó. Pero debo decir, ella fue una gran contrincante. Duró bastante, lo que fue muy divertido. Tuve la oportunidad de jugar con alguien que no era un pony y probé nuevas cosas. Es una lástima que tuviera una boquita tan sucia. Dijo tantas cosas malas, que tuve que arrancarle la lengua. Tú sabes, malas palabras causan malos sentimientos, Rainbow Dash.” Dash no tenía nada que decir. Ella simplemente descansó en sus adoloridos huesos. “Bueno” dijo Pinkie con aire de haber concluido, “es suficiente calentamiento. Es hora de comenzar.” Dejando en el suelo el cráneo de Gilda, el pony rosado tomó un escalpelo en su pezuña y caminó hasta el flanco derecho de Dash. Sin ningún miramiento, Pinkie posó el filo una pulgada por encima de la cutie mark de Dash e inició un corte circular a su alrededor. Dash gritó de dolor e intentó desesperadamente de safarse, pero las correas se lo impidieron. Terminada la incisión, Pinkier tomó cuchillo de hoja curva del carrito. Poniendo gesto de concentración, apartó el músculo de la piel y logró sacar el pellejo. Dash apretó los dientes y entre las lágrimas observó como se le arrancaba la piel. Pinkie se dirigió al otro lado del pony y repitió el proceso en el flanco izquierdo. Una vez que había terminado, Pinkie tomó ambas marcas en frente de su amiga y comenzó a moverlas como si fueran pompones. Dash simplemente miró. Sus costados ardían como nada que ella hubiese sentido antes. Dejando los parches de piel a un lado, Pinkie tomó un enorme cuchillo de carnicero y caminó hacia la espalda del pegaso azul. “Espero que no te importe, pero creo que estirarás el ala.” Pinkie se rió. Ella tomó la ala izquierda en su boca y jugó con ella por unos cuantos segundos, moviéndola tanto que el dolor de los costados de Dash se intensificó de nuevo. Luego, apartando el ala, golpeó con el cuchillo la base de esta. Instantáneamente, Dash gritó y dobló el ala. El movimiento hizo que le fallara la puntería a Pinkie por lo que le hizo una herida profunda en al espalda de Dash. “Te tienes que quedar quieta Dash, o seguiré fallando.”Le advirtió Pinkie mientras Dash luchaba. Pinkie tomó otro impulso y golpeó de nuevo la base. Lo hizo una y otra vez. La sangre salpicaba por el aire, pero Pinkie se dio cuenta de que no iba a ninguna parte. El cuchillo no iba a atravesar el hueso. “Hmmm, supongo que olvidé afilarlo. Intentaré otra cosa,” dijo decidida Pinkie mientras tiraba el cuchillo por encima de su hombro. Entre el dolor y las lágrimas, Dash escucho el sonido de una caja de metal abriéndose y cerrándose. “¡Lo tengo! Dime Dash, ¿Por qué le llaman aserradora? Porque cierra; y eso no lo puedo hacer con cuchillo.” Pinkie puso la herramienta en la ya abierta herida del último intento. Parada en sus cuartos traseros, aserró el ala con sus cuartos frontales. Sin mucho esfuerzo, la sierra pasó por el hueso y la piel. El solo sentimiento de los dientes de la sierra hizo que Dash quisiera vomitar. Miró débilmente mientras se le retiraba el ala y la ponía en una mesa. Pinkie se dirigió a la siguiente ala y comenzó a aserrar. Dash no se resistió esta ves; ella se había rendido ya no luchaba ni gritaba de agonía. Abruptamente, el aserrado se pasó. Pinkie no había terminado, el ala estaba colgando de un pedazo. “Oye Dash,” Pinkie dijo “¡Piensa rápido!” De improviso, Pinkie jaló el ala con toda su fuerza. El hueso se rompió y quedó solo la piel, luego esa ser rompió. Este forcejeo había arrancado un buena parte de la piel de su espalda. Su cuerpo se estremeció ante la inesperada herida. Su pelvis se tensionó, Dash sintió un tibio líquido por sus piernas, y su fuerte e interminable sinfonía de dolor llenó la habitación. Sin capacidad de contener el aliento, se desmayó. Dash se despertó sorpresivamente. Un hilo de orina llenaba el suelo. Mientras su visión se acostumbraba de nuevo a la luz, ella notó a una muy decepcionada Pinkie Pie quitando enorme jeringa de adrenalina de su pecho. Cruzando los brazos, la frustrada Pinkie Pie se paró en frente de su víctima. “¿Acaso nadie te ha enseñado modales? Es de mala educación quedarse dormido cuando alguien te invita a pasar el tiempo que él. ¿Acaso te gustaría que yo entrara a tu casa y me fuera a dormir? Oh, lo siento Dash, eres tan aburrida que creo que me tomaré un descanso. ¿Acaso crees que me gusta hacer esto sol? Te dije lo emocionada que estaba cuando me enteré que sería la última. Estaba tan feliz de tener una amiga conmigo mientras trabajaba. Pero NOOOO. Tenías que ser desconsiderada. Sabes, yo pensé que eras fuerte. Pensé que podrías soportar cualquier cosa. ¡He tenido a potrillos que ha soportado más que tú! ¿Quieres que sea niñera? ¿Ah? ¿Así es como quieres que te recuerde, como una bebé?” Mientras Pinkie descansaba para tomar un respiro, Dash parpadeaba y gemía débilmente. Su espalda estaba en agonía, sus costados le ardían y había un intenso dolor en una de sus piernas. Mientras parpadeaba de nuevo, notó que Pinkie se ponía algo rojo en la boca y comenzaba a masticar. Notando esto, Dash la miró, Pinkie rápidamente tragó lo que tenía en la boca. “¿Qué?” Preguntó Pinkie “Ah, ¿esto?” Ella tomó otro pedazo. “Bueno, mientras TÚ estabas dormida, me impacienté un poco y me conseguí una pequeña muestra. La tomé de tu pierna, no estás mal. ¿Quieres un poco?” Sin esperar respuesta, Pinkie metió el pedazo de carne en la boca del pegaso. Dash se asqueó y lo escupió inmediatamente. Pinkie se agachó y tomó el pedazo de carne. “Si no lo querías, pudiste haber dicho que no.” Pensó por un momento y se tragó el pedazo de carne “Como si nunca hubieras probado mis cupcakes antes.” Comiendo, se fijó en la pequeña lata en el carrito. Quitó la tapa, revelando que estaba llena de carbón al rojo vivo. Descansando encima de los carbones, había varias agujas de tamaño grande. Mientras la adrenalina llenaba sus venas, Dash fue invadida por el pánico otra vez. Tomando la lata, Pinkkie se posó a la izquierda de Dash. Con unas pinzas en su boca, Pinkie cuidadosamente tomo una aguja y la posiciona en la comisura entre la pierna y la pezuña. Luego tomó un martillo y comenzó a apuntar cuidadosamente. “¡No Pinkie!” gritó Dash. “NO NO” El martillo bajó y la aguja atravesó su piel. El ardiente dolor fue simplemente demasiado. Dash gritó y jaló de las correas, causándose heridas. Pinkie intentó poner otra aguja, pero no podía apuntar bien, y dejó salir un gruñido de frustración. Cuando Pickie puso el martillo por detrás de su cabeza para hacer dar un buen golpe, Dash estalló en llanto. “¡PORFAVOR PARA! ¡PORFAVOR PORFAVOR PARA!” Pinkie giró sus ojos. Dejando a un lado el martillo y las pinzas, regresó al frente de su amiga y miró al quebrado pegaso. Gilda no lloró tanto cuando tenía un parasprite vivo atracado en su garganta. Pinkie reflexionó por un minuto que debía hacer después, de la nada, tuvo un rayo de inspiración. Rotando el engranaje del aparejo, Pinkie apoyó a Das en su espalda, se dirigió a las piernas, llevando consigo sus herramientas y clavó una púa ardiente en la base de las pesuñas de la pegaso. Mientras Dash gritaba de dolor, Pinkie regreso a su carrito y sacó una enorme batería un controlador, que llevó a donde estaba trabajando. Puso los cables de cobre en las púas que es encontraban en las pesuñas de Dash, luego le hizo un guiño a Dash y activó el interruptor. La electricidad atravesó el cuerpo de Dash. El pony azul reaccionó de inmediato, su cuerpo tembló y sus músculos se tensionaron. Su cintura quedó suspendida en el aire y sus ojos se voltearon y dejó salir un profundo grito de su garganta. Pinkie rió y bailó en su lugar, se agachó y aumentó la potencia. Dash convulsionó incontrolablemente y su vejiga se vació de nuevo. Después de unos 5 minutos, Pinkie apagó el aparato. Hebras rosadas se tallaban en el pelo alrededor de sus pesuñas y carne cocinada comenzaba a humear. Pinkie volvió a poner a Dash de cabeza e intentó que el delirante pony le prestara atención. “¿Dash? ¡Dash! Raimbow Dash, ¡Despierta!” Dash gimió y se las arregló para recuperar débilmente su conciencia. Pinkie estudió su obra, luego sacó su maleta médica y saca una enorme jeringa, “Muy bien, tiempo del último round.” Dash se concentró en la aguja, lo que Pinkie tomó como una pregunta sobre qué era eso. “Esto solo es una cosita para quitarte el dolor,” Informó Pinkie mientras caminaba hacía la ya arruinada espalda de su víctima. Dash se quejó mientras Pinkie clavaba una aguja en la espalda baja del pony. Regresando al frente de su amiga otra vez, Pinkie se sentó y aclaró. “En unos cuantos minutos, no podrás sentir nada por debajo de tu tórax. Entonces podrás estar despierta para ver la cosecha.” Dash comenzó a llorar de nuevo “¿Pinkie?” “¿Sí?” “Quiero ir a casa,” Dash gimió. “Sí, puedo ver que eso quieres,” le respondió el pony fiestero. “A veces, simplemente quisiera rendirme y decir ‘ya me casé de esto’ e irme a dormir. Pero, ¿sabes algo? No puedes huir de tus responsabilidades. Tienes que obligarte a ti misma a afrontar los nuevos desafíos que se presenten. Es la única forma en la que se puede avanzar en la vida.” Dash inclinó su cabeza y lloró. Los minutos pasaron y la droga hizo efecto. Eventualmente, Dash se adormeció completamente desde su pecho hasta sus piernas. En este punto Pinkie se acercó con un escalpelo. Sonriendo a Dash, Pinkie hizo un enorme corte en la pelvis, justo por encima de su entrepierna. Volteando el cuerpo de Dash, Pinkie hizo una incisión similar por debajo de sus costillas. Finalmente, Pinkkie hizo un largo corte vertical por el estómago de Dash que conectaba ambas incisiones. Pinkie cuidadosamente abrió el abdomen y cogió sus intestinos. Mientras ella separaba los órganos del resto del tracto digestivo y los sacaba por la nueva cavidad, Pinkie estaba llena de júbilo. Riendo mientras destripaba a su amiga, ella comenzó a hacer bromas. Dash, cada vez más cansada por la pérdida de sangre, trataba desesperadamente de no mirar el macabro acto de comedia. “Mírame, ¡Soy Rarity!” dice riendo Pinkie, poniendo un intestino alrededor de su cuello salpicando sangre por todas partes. “¿Acaso esta bufanda no es hemosíiiiiiisima?” Regresando al interior, cortó un pedazo más pequeño de intestino delgado. Sacando el exceso de excremento, Pinkie se puso el órgano entre los dientes, moviéndolo de un lado a otro. “Los dentistas dicen que debes usar hilo dental todos los días, Dash.” Dash ya no podía notar lo que sucedía. El shock estaba causando que se desvaneciera. Decepcionada, Pinkie regresó a lo órganos de su compañera, deteniendo su rutina. “Aw, todavía no te vayas Dash.” Pinkie comenzó a sacar el resto de los órganos de Dash, deteniéndose cada vez “Sé que puedo ser un verdadero páncreas, pero solo me hago hígado por ti. Tienes que aprender a animarte. Muchacha, estos chistes se ponen mejor, hay que tener estómago para ellos.” Pinkie puso los restos del cuerpo descartados en un balde, deteniéndose un poco en el último “Oh una gaita” dijo, poniendo el final de esófago en su boca y el estómago en su brazo. Sopló y algo de ácido tocó su lengua. “¡Eww! Oh mira, ahí están tu cupcake, Dash.” Dash ya no oía a su torturadora. Había perdido la consciencia minutos atrás. Pinkie, insatisfecha, inyectó a Dash otra dosis de adrenalina. Dash despertó por última vez, su corazón palpitaba, sangre tibia caía sobre su pecho en grandes cantidades. No duraría mucho esta vez. Pinkie volteó de nuevo a Dash, acercándose al pecho del pony azul, con el escalpelo listo. “Sabes, Raimbow Dash, estoy decepcionada. Pensé que durarías más. Realmente quería pasar más tiempo contigo antes de que llegáramos aquí. Pero supongo que es mi culpa, debía tomar las cosas un poco más despacio. ¡Fue un verdadero placer conocerte Dash!” La hoja atravesó la piel de su azul garganta y subió hasta su barbilla. Y de nuevo abajo. Lo último que sintió Dash fue el dolor de la piel de su garganta siendo arrancada de su cráneo y el metal de la hoja en sus dientes. Luego de esto, se había ido. Pinkie se miraba en un espejo. Ella había hecho un muy buen trabajo manteniendo intactos incluso los párpados, guiñó el ojo y Dash guiñó en respuesta. Pinkie sonrió. Pero aún así, ella estaba triste, porque su amiga se había ido. Dash solo duró 50 minutos, ni cerca de lo que Pinkie hubiese querido que durara. Miró de nuevo el cadáver en medio de la habitación, los últimos de los fluidos de su amiga cayendo en un charco. Sip, no más Rainbow Dash. Después de mirarla, Pinkie asintió. Se dio cuenta del hecho de que no había mucho daño en el cadáver. “De hecho” murmuró la pony rosada, “creo que…” Una idea surgió en su cabeza. Ellas era buena cociendo y tenía todas las piezas, todo lo que tenía que hacer, era ponerlas juntas de nuevo. Sí, solo tenía que hacer unas cuantas reparaciones y bingo, tendía a Rainbow Dash para siempre. De hecho, pensó Pinkie, eso es lo que haré a todas mis mejores amigas cuando sus números salgan. Estaba emocionadísima, se fue directo a su máquina de coser para comenzar. Los cupcakes podían esperar; Pinkie tenía una amiga que hacer. Video: link: http://www.youtube.com/watch?v=4oaYkYcYadU

2
2
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.