El_Pishtaco
Usuario (Perú)
Cada vez es más borroso el límite entre el erotismo y la pornografía. Aquí una docena de películas que están en esa frontera. Desde que el porno se estableció como uno de los géneros más vistos y lucrativos del mundo ha pasado mucha agua bajo el puente. Si ahora mismo ves Garganta profunda, parece una chiquillada, una película Rated R que podría estar pasándose ahora mismo en tu cine más cercano. La idea de lo pornográfico cambia con el tiempo, pero quedan las reacciones y secuelas que dejaron algunos filmes que casi cruzan la delgada línea del erotismo al porno. Aquí algunos de ellos. 12. Y tu mamá también (2001). Esta película fue el breakthrough de Diego Luna y Gael García, enamorados ambos de Maribel Verdú en este buen filme mexicano. El director Alfonso Cuarón narra con humor las tribulaciones del sexo y la curiosidad erótica en la adolescencia. 11. Magic Mike (2012). Sí, esta no contiene realmente sexo explícito, pero no recordamos una cinta que las chicas hayan visto con tanto entusiasmo erótico. Dirigida por Steven Soderbergh, Magic Mike es la historia de varios strippers que trabajan en un club nocturno. Los bailes de Channing Tatum y compañía dejaron chiquito a cualquier bailarín. 10. Antichrist (2004). Se trata de una película de Lars von Trier, un director muy dado a temas controversiales. Antichrist sigue a una pareja (Willem Defoe y Charlotte Gainsbourg) que pasa unos días en una cabaña para intentar arreglar su deteriorada relación. Las cosas no salen, lógicamente, como ellos esperan. El sexo no es solo explícito sino también violento y a veces grotesco. 9. El último tango en París (1972). Este clásico de Bernardo Bertolucci explora la relación de dos personas (Marlon Brando y Maria Schneider) que se juntan solo para tener sexo, sin siquiera revelar sus nombres. Las escenas de sexo violento y casi primitivo ruborizaron a miles en su época. 8. Blue Is the Warmest Color (2013). Esta cinta narra el romance entre dos chicas adolescentes que viven encendidos encuentros sexuales. La cinta francesa dirigida por Abdellatif Kechiche tiene varias escenas de sexo lésbico, pero una destaca sobre las demás porque dura más de siete explícitos minutos. 7. Shortbus (2006). Esta película de John Cameron Mitchell (Hedwig and the Angry Inch) tiene no solo varias escenas de sexo explícito y grupal –incluida una escabrosa escena de auto-felattio– sino también un argumento dramático que te hará olvidar el triple X de la cinta: una mujer busca desesperadamente la forma de alcanzar un orgasmo y darle placer a su pareja. 6. El imperio de los sentidos (1976). Tremendamente controversial, esta película japonesa de Nagisa Oshima narra la relación entre una prostituta y el dueño de un hotel, que encuentran placer en diversas formas de experimentación sexual. Fue tildada de pornográfica en su momento, y hasta la actualidad ruboriza a cualquiera. 5. Salò, or the 120 Days of Sodom (1975). Dirigida por el italiano Pier Paolo Pasolini, esta cinta cuenta la historia de nueve adolescentes (hombres y mujeres) que son sometidos por cuatro fascistas a todo tipo de torturas físicas, psicológicas y sexuales durante 120 días. Las escenas de sexo son bastante explícitas, violentas y muy grotescas. Proceda con cautela. 4. Nymphomaniac (2013). De nuevo Lars von Trier en la dirección y Charlotte Gainsbourg en el papel principal. La película cuenta muy gráficamente la historia de una adicta al sexo. Cierto es que Gainsbourg usa una vagina prostática y todos los protagónicos tienen dobles, pero la cinta no duda en mostrar la agitada vida de una "ninfómana" tal como es. 3. 9 Songs (2004). Dirigida por Michael Winterbottom, la cinta tiene una historia muy sencilla: una estudiante americana (Margo Stilley) se enamora de un muchacho británico (Kieran O'Brien) en Londres, y su relación tendrá dos ingredientes fundamentales: música y erotismo. Las escenas de sexo son reales y sumamente gráficas, razón por la cual fue prohibida en algunos países, como Australia. 2. Calígula (1979). Si Calígula fue un emperador famoso por sus bacanales sexuales, la película sobre su vida es bastante parecida. Protagonizada por Malcolm McDowell (La naranja mecánica), la cinta tuvo que ser reeditada para poder mostrarse en cines. La versión "extendida" incluye escenas de sexo lésbico y hasta incesto. 1. The Brown Bunny (2003). Esta película dirigida y protagonizada por Vincent Gallo puede matarte de aburrimiento. Lenta y monótona, la cinta narra la relación en crisis entre un corredor y su pareja (Chlöe Sevingny), pero es recordada sobre todo por el sexo oral explícito que Sevigny le practica a Gallo casi al final. Aquí no hay dobles ni prótesis. It's the real thing! ¡Bendito!

¿Qué diferencia hay entre un deportista y un musculitos de gimnasio? Sus piernas. Los deportistas saben que un cuerpo bonito es un cuerpo equilibrado y con cierta proporción. No olvidan entrenar todos sus grupos musculares en el gimnasio para aumentar su resistencia deportiva. Mejoran su cuerpo para ser mejores y estar más sanos. Los musculitos de gimnasio son una subespecie del genero masculino muy preocupados por lucir su cuerpo. Puedes encontrarlos en discotecas, piscinas, gimnasios y lugares de ocio de la ciudad y son fácilmente reconocibles ya que no pueden reprimir el impulso de levantar su camiseta y lucir sus abdominales como bandera de su masculinidad. Y lo cierto es que estan tan preocupados por enseñar lo de arriba que olvidan todo lo que hay por debajo de su cintura. Ellos entrenan sólo lo que pueden enseñar. El camarero pensó, “como las piernas no se ven detrás de la barra de un bar, ¿para qué entrenarlas?” Este chico es el típico gallito de gimnasio. Este chico estará muy preocupado por proteger sus lumbares pero se olvidó de cuidar sus piernas. “Los amigos no permiten a sus amigos saltarse el día de piernas”. Creo que Hugh Jackman debería contratar a un nuevo entrenador personal. Deportista equilibrado VS Gallito que sólo quiere lucir. Fight! Y son las encargadas de soportar todo nuestro peso corporal. Si aumentamos nuestro volumen en el torso debemos compensarlo también en nuestras piernas para no sobrecargarlas.