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ELGALANDE

Usuario (Chile)

Primer post: 2 abr 2013Último post: 5 may 2013
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Dios es una sola persona
OfftopicporAnónimo4/21/2013

link: http://www.youtube.com/watch?v=jFCiBqzxFiE

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Dios afirma
OfftopicporAnónimo5/5/2013

A. DIOS AFIRMA: Dios no intenta probar las verdades de la Biblia, ni discute con la familia humana. EL AFIRMA. "En el principio creó Dios ..." (Génesis 1:1). La palabras iníciales de la Biblia anuncian la existencia de Dios. Las Escrituras no intentan probar la existencia de Dios; la sostienen, afirman y declaran que el conocimiento de Dios es universal. Las Escrituras reconocen que el hombre no solamente conoce la existencia de Dios, sino que también el hombre tiene cierto conocimiento de quien es Dios. "... pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas ..." (Romanos 1:19-20). la misma explicación , solo que en audio link: http://www.youtube.com/watch?v=-mKkaLf5a_M B. EL PRINCIPIO DE LA FE: Los hombres en todos los lugares creen en la existencia de un Ser supremo a quien ellos son moralmente responsables. El pagano reconoce la existencia de un Ser supremo. Esta creencia es innata en el hombre y viene de la intuición racional. Este es el hecho que Satanás desafía y es en este punto que encontramos la más grande batalla en el mundo actual, la lucha entre la fe y la incredulidad. Es aquí donde empieza la fe del hombre. El debe aceptar este reconocimiento inherente de la Deidad y declararla para que se convierta en una fuerza activa en su vida. "... que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan" (Hebreos 11:6). C. DEFINICIONES: 1. INFIEL- Uno que no cree en ninguna religión, especialmente en el Cristianismo. 2.ESCEPTICO - Uno que toma una actitud dudosa hacia la religión. 3.AGNÓSTICO - Uno que ni afirma ni niega la existencia de Dios. 4.ATEO- Uno que niega la existencia de Dios. 5.PANTEISTA - Uno que identifica al universo con Dios negando a la vez la personalidad de Dios. D. LA BIBLIA DESCRIBE AL ATEO: "Dice el necio en su corazón: No hay Dios" (Salmos 14:1). Aquí está la descripción bíblica de un ateo profeso. Nadie sino un ateo negará a Dios. Es discutible si hay ateos verdaderos o no. Aún a los ateos profesos se les ha escuchado hacer referencia a Dios en su conversación. Sin embargo, cada ateo es un necio. Negar que hay un Dios es declarar que la raíz misma de la naturaleza del hombre es una mentira. Dios ha forjado esta verdad de Si Mismo en la misma "trama y urdimbre" de la naturaleza misma de cada hombre. E. EL RESULTADO DE LA NEGACIÓN DE DIOS: El conocimiento de Dios eleva, limpia, y santifica al hombre. El hombre será santo según la medida de la revelación de Dios que posee: una revelación más grande trae más santidad. Lo contrario también es cierto. Cuando el hombre rechaza el conocimiento de Dios, él abre una puerta ancha para un diluvio de inmoralidad y suciedad. Podemos ver este hecho en el mundo de hoy. Con la falta de fe en Dios en nuestras escuelas, vemos a una generación de agnósticos y escépticos que se levantan. El resultado es una caída completa de las reglas morales. Romanos capítulo uno declara esta verdad claramente. Dios les bendiga.

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La importancia del nombre de Jesús
OfftopicporAnónimo4/23/2013

link: http://www.youtube.com/watch?v=qbbWmwm3cVI

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¿celebran la misa como los catolicos?
OfftopicporAnónimo4/2/2013

Capítulo 1 ¿celebran ustedes la misa como la iglesia católica? link: https://www.youtube.com/watch?v=AYq7d9drinw Esta pregunta es muy importante, puesto que la misa es el corazón de la mayoría de las reuniones catolicorromanas. Los evangélicos celebran la Santa Cena, llamada también comunión, que aunque se asemeja a la misa, no es lo mismo. La forma externa de la misa ha sido modificada de modo que sea más similar a nuestro servicio de Santa Cena que cuando la decían en latín, pero aún permanecen las diferencias en su significado básico. La doctrina católica romana de la misa fue establecida en el Concilio de Trento, que afirmó, entre otras cosas, que es "un sacrificio de expiación... de los pecados y el castigo por los pecados... no sólo por los que viven, sino también por las pobres almas que están en el Purgatorio" (Ludwig Ott, Fundamentals of Catholic Dogma [Fundamentos del Dogma Católico], pp. 412-413). De este modo la iglesia romana enseña que el sacrificio de Cristo se renueva en la misa, y que cada vez que se dice la misa, esta renovación de Su sacrificio añade algo de mérito que puede valer para la salvación de las personas. Cuando se celebra misa por los muertos, supuestamente se reduce el tiempo que deberán sufrir en el purgatorio por sus pecados, pero se desconoce cuánto se reduce. En la práctica, a muchas personas -probablemente a la mayoría en gran parte de los países católicos romanos- se les ha enseñado que después que muere un miembro de la familia, deben dar a los sacerdotes, poco más o menos, ofrendas sin fin por misas para acortar el tiempo que pasará el ser querido en el purgatorio. Esto es particularmente trágico para las viudas, porque con frecuencia son pobres y muy religiosas. Aunque muchos sacerdotes no están de acuerdo con esta doctrina, e inclusive no aceptan ofrendas para celebrar la misa en estas condiciones, otros nos hacen pensar en la advertencia de Cristo en las Escrituras: Cuídense de los maestros de la ley que gustan pasear con amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y en los banquetes. Incluso se tragan los bienes de las viudas mientras se amparan con largas oraciones. ¡Con qué severidad serán juzgados! (Marcos 12:38-40). En Italia, el corazón del catolicismo romano, hay un dicho que se usa frecuentemente cuando alguien quiere decir: "Sólo recibes aquello por lo que has pagado". Traducido palabra por palabra es: "Sin dinero, no cantan la misa". ¿Se Transforman el Pan y el Vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo? Como fundamento para la enseñanza de que el sacrificio de Cristo puede y debe renovarse en la misa, la doctrina católica romana sostiene que el pan y el vino usados en la comunión se transforman por un milagro. Este milagro no es evidente, es decir, las sustancias todavía tienen la apariencia de pan y vino. Sin embargo, la doctrina católica insiste en que realmente se convierten en la carne y la sangre de Jesús, y que ya no son pan y vino. Este supuesto milagro es llamado transubstanciación. Se basa en una tradición que comenzó a introducirse en la iglesia más o menos en el año 300 d.C., pero no llegó a ser dogma sino hasta el año 1215 d.C. Fue después de esto, alrededor de 1226 d.C., cuando los católicos comenzaron a reverenciar el pan. Una vez que la iglesia aceptó esta tradición, intentó dar a la práctica la apariencia de base bíblica con una extraña interpretación de las palabras de Jesucristo: Y después de dar gracias lo partió, diciendo: "Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía." De la misma manera, tomando la copa después de haber cenado, dijo: "Esta es la Nueva Alianza en mi sangre. Siempre que beban de ella, háganlo en memoria mía" (1 Corintios 11:24-25). La interpretación católica es que el pan y el vino que Cristo sostuvo en Su mano, por un milagro se transformaron en Su cuerpo. Algunos tratan de reducir esta enseñanza sencillamente a un asunto de interpretación literal o figurativa del pasaje. Sin embargo, es más. Por favor, note que cuando Jesucristo dijo estas palabras, El estaba frente a sus discípulos, con su cuerpo, sosteniendo el pan y el vino. Por tanto, está claro que las palabras esto es mi cuerpo debían entenderse simbólicamente. No puede haber duda al respecto, porque después de decir, esto es mi cuerpo, lo llamó pan tres veces, lo cual no habría hecho si en ese momento ya no hubiera sido pan, sino que se hubiera convertido literalmente en Su cuerpo (cada vez que comen de este pan, 1 Corintios 11:26-28). Puesto que Cristo llamó a la sustancia pan y cuerpo, debió estar hablando simbólicamente ya sea cuando lo llamó pan o cuando lo llamó cuerpo. La pregunta no es, "¿debemos interpretar el pasaje literal o simbólicamente?" La pregunta es, "¿cual porción del pasaje debemos interpretar literalmente, y cuál debemos interpretar simbólicamente?" ¿Habló literalmente Cristo cuando llamó cuerpo a la sustancia que tenía en Su mano, o cuando lo llamó pan? Uno u otro tuvo que haber sido simbólico. La única otra posibilidad es que el pan se haya transformado en cuerpo, y luego nuevamente en pan. Encontramos una afirmación similar en Marcos 14:25, cuando Jesús llamó al vino, jugo de la uva, después de que, de acuerdo a la doctrina católica, ya no debería haber sido jugo de la uva, sino que debería haberse transformado por completo en la sangre de Cristo. Si se hubiera transformado literalmente en sangre, ¿no lo habría llamado Jesús sangre en lugar de jugo de la uva? El también dijo: Yo soy la puerta. ¿No quiso decir que por medio de El tenemos entrada en el cielo, en lugar de que la sustancia de su cuerpo se había transformado en madera? Más importante aún es el hecho de que en la misa, en el momento en que debería ocurrir el milagro, ¡nada sucede! En comparación, Cristo cambió el agua en vino. En este caso fue evidente para todos que ya no era agua, sino que realmente se había transformado en vino: El mayordomo probó el agua cambiada en vino, sin saber de dónde lo habían sacado; los sirvientes sí que lo sabían, pues habían sacado el agua. Llamó al esposo y le dijo: "Todo el mundo pone al principio el vino mejor, y cuando todos han bebido bastante, se sirve un vino inferior; pero tú has dejado el mejor vino para el final" (Juan 2:9-10). Piense en los otros milagros de Cristo. Cuando sanó al paralítico y al cojo, ¿continuaron mintiendo ellos como si nada hubiese sucedido? No perdamos de vista el verdadero propósito del servicio de comunión. Cristo ni una sola vez dijo a sus discípulos que nuevamente ofrecieran en sacrificio el cuerpo de El; más bien les dijo dos veces que participaran de esa cena en memoria de El (1 Corintios 11:24-25). Honramos a Cristo haciendo lo que El nos ha ordenado. ¿Puede Renovarse el Sacrificio de Cristo? Con estos pasajes bíblicos como trasfondo, estamos listos para examinar la poderosa evidencia de Hebreos 10:10-18. Le animo a estudiar también los capítulos anteriores, no sólo para que compruebe que no estoy tomando versículos fuera de su contexto para cambiar el significado, sino porque los capítulos siete y nueve también tratan este tema. Hebreos 10:10 nos dice de modo terminante que no puede renovarse el sacrificio de Cristo. Los sacerdotes permanecen a diario de pie, para cumplir su oficio, y ofrecen repetidas veces los mismos sacrificios que nunca tienen el poder de quitar los pecados. Cristo, por el contrario, ofreció por los pecados un único sacrificio y se sentó para siempre a la derecha de Dios (vea también Romanos 6:9-10). En base a este versículo, está claro que no hay necesidad ni posibilidad de otro sacrificio, porque dice que el cuerpo de Cristo fue sacrificado una vez. Sin embargo, el pasaje no se detiene aquí, sino que declara aun con más detalle y claridad: Los sacerdotes permanecen a diario de pie, para cumplir su oficio, y ofrecen repetidas veces los mismos sacrificios que nunca tienen el poder de quitar los pecados. Cristo, por el contrario, ofreció por los pecados un único sacrificio y se sentó para siempre a la derecha de Dios (Hebreos 10:11-12). Aquí se presenta a Jesús en contraste con los sacerdotes hebreos que ofrecían sacrificios repetidos. ¿Cuál es la diferencia entre ellos y Jesús? Jesús no está ofreciendo repetidas veces los mismos sacrificios, sino que ofreció un sacrificio que fue suficiente. Al morir en la cruz, El dijo: "Todo está cumplido". Según estos versículos, ¿qué lugar tiene la diaria renovación del sacrificio de Jesús en la misa? ¡Ninguno! Los contradice. Es exactamente lo opuesto. La última parte de este pasaje da una razón por la que el sacrificio de Cristo no puede repetirse. Se sentó para siempre a la derecha de Dios. Esta afirmación concuerda completamente con la explicación de la Biblia, de que mientras sus discípulos veían, Jesús fue levantado y una nube lo ocultó a sus miradas (Hechos 1:9). ¿Dónde está Cristo ahora? Fue al cielo, y allí, como dice el pasaje, se sentó para siempre a la derecha de Dios. Para siempre significa que El aún está allí (vea Hechos 3:21). Muchos creen que el cuerpo de Cristo está en la hostia consagrada que está en el tabernáculo o altar de toda iglesia católica, y se arrodillan ante ella cada vez que pasan por ese lugar. Si esto fuera verdad, tal vez su sacrificio podría renovarse, pero la Biblia dice claramente que El ofreció un solo sacrificio, el cual fue suficiente para nuestra completa salvación, y que ahora su cuerpo está en los cielos. Nosotros debemos comer el pan y beber el vino en memoria de El (1 Corintios 11:24-25). Una de las cosas que recordamos es Su sacrificio único y suficiente. Arrodillarse delante del pan es idolatría, porque es pan, no Jesucristo. Además, si nos confundimos y pensamos que la hostia es Cristo, podemos perder el significado de la comunión y no lo haremos en memoria de El. La doctrina católica de la repetida renovación del sacrificio de Cristo impide que muchos vayan al cielo, porque infiere que el sacrificio de Cristo en la cruz por nuestros pecados fue insuficiente. De lo contrario, ¿por qué necesitaría repetirse muchas veces? La idea de que el sacrificio de Cristo no fue suficiente se usa entonces para llevarnos a creer que la persona que muere debe sufrir en el purgatorio. Allí deberá pagar por sus pecados hasta que Cristo haya sido ofrecido las veces suficientes para alcanzar los méritos necesarios para pagar por completo. Sin embargo, nuestro pasaje de Hebreos 10 no deja duda alguna al respecto. En el versículo 14 dice: Con su única ofrenda llevó a la perfección para siempre a los que hizo santos. Pongamos nuestra confianza en Cristo y en su capacidad para hacernos perfectos con su única ofrenda, en lugar de negar Su salvación al considerar que Su sacrificio fue insuficiente. Unas líneas más abajo, en Hebreos 10:17-18, se añade otra promesa importante: No me acordaré más de sus errores ni de sus pecados. Pues bien, cuando los pecados son perdonados, ya no se presentan ofrendas por el pecado. El sacrificio de Cristo se hizo cargo de nuestros pecados en forma tan completa que Dios puede perdonarlos y olvidarlos. Entonces, ¿dónde está el purgatorio? ¡Por cierto la Biblia no lo enseña! Enseña más bien que cuando confiamos nuestra salvación a Jesucristo, quien pagó por nuestros pecados con un solo sacrificio, Dios los perdona y los olvida. Quienes tratan de llegar al cielo por algún otro medio van al infierno. La Biblia no da lugar a ningún punto intermedio. ¡Esta verdad maravillosa nos llama a tomar acción! ¿Por qué no se detiene un momento? Dé gracias a Dios porque el sacrificio único de Cristo fue suficiente. Confíe en El para alcanzar salvación, y crea en Su promesa de que Dios realmente perdonará y olvidará todos sus pecados. Cuando los pecados son perdonados, ya no se presentan ofrendas por el pecado.

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¿existe el purgatorio?
OfftopicporAnónimo4/16/2013

Capítulo 7 ¿Existe el Purgatorio? La Biblia nunca habla de un lugar adonde uno puede ir para ser purificado de su pecado. Más bien habla de una Persona a quien podemos acudir para ser purificados: Jesucristo. Dios nos dice que quienes rehusan confiar en Cristo para ser limpiados de sus pecados, son condenados: El que cree en él no se pierde; pero el que no cree ya se ha condenado, por no creerle al Hijo Unico de Dios (Juan 3:18). Hay sólo dos posibilidades de elección: El que cree al Hijo vive de vida eterna; pero el que se niega a creer no conocerá la vida, siendo merecedor de la cólera de Dios (Juan 3:36; vea también Apocalipsis 20:15; Lucas 16:19-31, especialmente el versículo 26). Cualquiera que acepte a Cristo es salvado completamente: Ahora, pues, se acabó esta condenación para aquellos que están en Cristo Jesús (Romanos 8:1). Al decir que no hay condenación, ciertamente elimina las llamas del purgatorio. Otro pasaje que claramente excluye la idea del purgatorio es: No me acordaré más de sus errores ni de sus pecados (Hebreos 10:17). Si, como dice la Biblia, Dios no se acuerda de los pecados de quienes están en Cristo, entonces El no los castiga por esos pecados. De lo contrario, significaría que Cristo no pagó completamente por ellos, y que Dios el Padre todavía los recuerda (vea también Romanos 5:8-11; Hebreos 10:14-18; Salmos 103:12). El que no cree que Cristo le ha salvado por completo, no ha confiado totalmente en Cristo para que lo salve. Es decir, no cree que el sacrificio de Cristo haya pagado por todos sus pecados, y piensa que él mismo debe pagar por algunos de ellos. Sin embargo, somos salvos cuando dejamos de confiar en lo que podemos hacer, y confiamos en Cristo para que nos salve. La idea de que el sacrificio de Cristo no es suficiente para limpiarnos de todos nuestros pecados condenaría a un gran pecador -como el ladrón que fue crucificado al lado de Cristo- a sufrir por largo tiempo en el purgatorio, ¡o quizá por toda la eternidad en el infierno! Pero, no hay nada que no haya sido cubierto por la muerte de Cristo en la cruz. Cuando el ladrón puso su confianza en Cristo, éste le dijo: En verdad, te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso (Lucas 23:43). Si existiera el purgatorio y la misa ayudara a la gente a salir de él, los ricos tendrían gran ventaja al poder pagar misas para acortar su sufrimiento. Los pobres, en cambio, dependerían de la misericordia de algún sacerdote que dijera ocasionalmente una misa gratis por ellos. Un ex-sacerdote escribió: "Si realmente creyéramos que la misa salvaría a la gente de las llamas del purgatorio, ¿haríamos que pagaran por ello? Yo salvaría aun a un perro si viera uno en un incendio, y ¡ni siquiera se me ocurriría pedir que me pagaran!" Evidentemente el purgatorio fue una idea pagana. Virgilio, poeta latino pagano que vivió de 70-19 a.C., en sus escritos separó las almas de los muertos en tres diferentes lugares: Uno para los buenos, otro para los condenados, y un tercero donde los que no eran tan malos podían pagar por sus pecados. Puesto que la idea del purgatorio existió fuera de la iglesia antes de que se introdujera en la iglesia, es probable que fuera incluida por medio del contacto con paganos como Virgilio. En la iglesia hubo una gran intromisión de ideas no bíblicas alrededor del año 300 d.C., cuando el emperador romano Constantino aceptó muchos paganos como miembros de la iglesia. En todo caso, la Biblia no menciona el purgatorio. Sin embargo, algunos tratan de hacer que la idea suene bíblica refiriéndose a 2 Macabeos 12:41-45, uno de los libros apócrifos escritos entre los períodos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Estos libros nunca fueron aceptados como parte del Antiguo Testamento hebreo, ni son citados en el Nuevo Testamento, pero están incluidos en la Biblia católica, aunque generalmente con una explicación de que pertenecen a una categoría de menor inspiración. Aparte de este pasaje en 2 Macabeos, la Iglesia Católica usa muy poco los apócrifos para apoyar una posición doctrinal. Es importante notar que este pasaje en ningún momento habla del purgatorio, sino que en realidad condena la idolatría, particularmente la práctica de usar pequeñas imágenes en una cadena o collar. Después de una batalla se descubrió que algunos soldados hebreos llevaban estos objetos; cuando sus compañeros los vieron, se dieron cuenta de que habían muerto en el pecado de la idolatría. Ellos entonces aconsejaron que se orara por sus almas. La posición católica romana es que la oración por ellos habría sido innecesaria si hubieran estado en el cielo, e inútil si hubieran estado en el infierno; por tanto, debe haber otro lugar. La lógica parece buena, pero el resultado contradice la clara enseñanza de la Escritura inspirada. Ciertamente, es un argumento muy débil contradecir la Escritura inspirada con una respuesta filosófica, basada en una inferencia aparente de los libros apócrifos. La misma palabra "apócrifos", que proviene de la palabra griega que significa oculto, ha llegado a tener el significado de "falso" o "de dudosa paternidad literaria". por si desean descargar el libro aquí:

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¿por que los evangelicos no veneran las imagenes?
OfftopicporAnónimo4/13/2013

GIF GIF Capítulo 4 ¿Por qué los Evangélicos no Veneran las Imágenes? link: https://www.youtube.com/watch?v=XrhhvgONhY8 Para quienes viven al margen del catolicismo romano, el problema de las imágenes no parece tener la importancia que realmente tiene. En Italia, el centro del catolicismo, la actitud hacia las imágenes aún es el criterio que usan muchos católicos para distinguir entre católicos y evangélicos. Ellos dicen: "¡Ah! ¡Usted es evangélico! Ustedes son los que no creen en los santos, ¿no es cierto?" El dogma católico dice: "Está permitido y es beneficioso venerar las imágenes de los santos". Estas imágenes, y los santos que representan, son sumamente importantes en la vida religiosa de la gente de Italia y de otros países católicos romanos. Esto no sólo sucede en la iglesia, sino también en la religión popular que es menos oficial. Multitud de personas que casi nunca van a una iglesia se consideran fieles católicos simplemente porque son devotos a una o más imágenes católicas. Quizá el hecho más importante que distingue a los protestantes que creen en la Biblia, de sus vecinos católicos, es que aquellos insisten en que cada individuo necesita conocer a Dios personalmente. De hecho, la razón por la que Cristo vino a la tierra, murió por nuestros pecados y resucitó, fue para quitar los pecados que nos separan de Dios, de manera que podamos conocerlo en forma personal. La Biblia enseña que cada individuo debe tener una relación continua y directa con Dios; no una relación de larga distancia por medio de una imagen o del santo que ella representa. Uno de los temas principales de la Biblia, comenzando desde Génesis hasta el último libro, Apocalipsis, es que Dios aborrece las imágenes. La razón es que ellas alejan a la persona del contacto directo con El, porque proveen alguien más a quien orar y en quien confiar. El Misterio del Mandamiento Perdido La mayoría de los católicos se sorprenden al saber que uno de los Diez Mandamientos prohibe el uso de las imágenes. Cito el segundo mandamiento, no de una Biblia publicada por evangélicos, sino de la Biblia católica romana: No te hagas estatua ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, abajo, en la tierra, y en las aguas debajo de la tierra. No te postres ante esos dioses, ni les des culto, porque Yo, Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso. Yo castigo a hijos, nietos y biznietos por la maldad de los padres cuando se rebelan contra mí. Pero me muestro favorable hasta mil generaciones con aquellos que me aman y observan mis mandamientos (Exodo 20:4-6). Aunque la Iglesia Católica enseña los Diez Mandamientos en sus catecismos, consistentemente elimina el mandamiento citado arriba. Sin embargo, se encuentra siempre en cualquier Biblia, ya sea publicada por una casa editora evangélica o católica. Si usted tiene una Biblia, ¿por qué no lo busca ahora? Si tiene un catecismo católico romano, ¿por qué no lo abre también? No notará de inmediato que el mandamiento contra las imágenes y postrarse ante ellas ha sido eliminado, porque allí todavía habrán diez mandamientos. Pero si lee los primeros tres mandamientos tanto en la Biblia como en el catecismo, verá que el segundo mandamiento, el más largo de todos, fue eliminado de la versión que se encuentra en el catecismo. La omisión se ha ocultado dividiendo el décimo mandamiento en dos. Es así como se lee el décimo mandamiento en la Biblia católica: No codicies la casa de tu prójimo. No codicies su mujer, ni sus servidores, su buey o su burro. No codicies nada de lo que le pertenece (Exodo 20:17). En el catecismo, la parte que habla de no codiciar la mujer de tu prójimo se convierte en el noveno mandamiento, y el resto que habla de los servidores, etc., se une para formar el décimo. Estos mandamientos se repiten en Deuteronomio 5. En este segundo pasaje no es tan notorio que el último mandamiento se ha dividido en dos para camuflar el robo del segundo. Quizá sea esta la razón por la que la Iglesia Católica usa generalmente la reseña de los Diez Mandamientos en Deuteronomio, en lugar de la presentación original de los mandamientos en Exodo. El hecho de que el segundo mandamiento sea eliminado por completo y que se oculte la omisión muestra que la Iglesia Católica no lo interpreta en forma diferente a como lo interpretan otros. Si no comprendieran que condena sus imágenes, ¿por qué quitarían este mandamiento del catecismo y de otras enseñanzas católicas populares? Fotografías Algunos, tratando de justificar la oración a las imágenes, dicen que si tuviéramos que cumplir literalmente el segundo mandamiento, ni siquiera podríamos tener fotografías de nuestros amigos y seres queridos. La Biblia aclara este punto en un pasaje que especifica cuáles imágenes condena. Las imágenes prohibidas son las que el pueblo venera o adora: No se hagan ídolos, ni levanten estatuas o monumentos, ni coloquen en su tierra piedras grabadas para postrarse ante ellas, porque yo soy Yavé, el Dios de ustedes (Levítico 26:1). Note que aquí, como en Exodo, habla de un propósito para usar la imagen, para adoración, o como se traduce con frecuencia la misma palabra hebrea, postrarse. Este propósito excluiría fotografías comunes de sus amigos y de su familia. Una excepción obvia es la práctica de la oración a las fotografías de los familiares muertos. Imágenes Paganas Otros tratan de evitar la enseñanza clara de Dios afirmando en forma autoritaria que El se refiere sólo a imágenes paganas, no a sus imágenes "cristianas". Sin embargo, notamos que: •Moisés, al dirigirse a los hebreos, el pueblo escogido de Dios y no a los paganos, les dijo que el Señor no se reveló a ellos cuando les dio los Diez Mandamientos, por una precisa razón: Para que el pueblo de Dios no hiciera imágenes de Dios mismo -Ustedes no vieron figura alguna el día en que Yavé les habló en el monte Horeb en medio del fuego. Por tanto no vayan a corromperse: no se hagan un ídolo, o sea, un dios esculpido con forma de hombre o de mujer (Deuteronomio 4:15-16; lea también los versículos 17-19). Lo que se prohibió aquí no fue una imagen pagana, sino cualquier imagen que el pueblo escogido de Dios pudiera haber hecho de Dios, de hombres o de mujeres. •Dios elogió a un rey de los judíos porque destruyó una serpiente de bronce que había sido hecha por orden expresa de Dios, y a la cual Su pueblo había comenzado a adorar después de cierto tiempo. La Biblia dice de este rey: Hizo lo que es recto a los ojos de Yavé, imitando a David, su antepasado. Suprimió los santuarios de las lomas, quebró los cipos y cortó los troncos sagrados. También destruyó la serpiente de bronce que Moisés había fabricado en el desierto, pues hasta ese tiempo los israelitas le ofrecían sacrificios y la llamaban Nejustán (2 Reyes 18:3-4). En el Nuevo Testamento se Prohiben las Imágenes Otros, tratando de eludir la clara enseñanza de la Palabra de Dios, dicen que las imágenes se prohibieron en el Antiguo Testamento, pero que ahora están permitidas porque no estamos en tiempos del Antiguo Testamento, sino en el Nuevo. El punto débil y fatal de este argumento es que ¡simplemente no es verdad! El Nuevo Testamento habla mucho de las imágenes, y siempre contra ellas, tal como lo hace el Antiguo Testamento. Uno de los primeros pasajes que se escribieron en el Nuevo Testamento es 1 Corintios 10:14: Por eso, hermanos muy queridos, huyan del culto a los ídolos. Este tema continúa a través del Nuevo Testamento. Lo encontramos inclusive en 1 Juan 5:21, uno de los últimos libros que se escribieron en el Nuevo Testamento. Allí leemos: Hijitos, guárdense de los ídolos. Entre estos versículos que he citado hay otros; son muchos para mencionarlos aquí, pero le animo a leerlos. Verá que las imágenes se prohiben prácticamente a través de todo el Nuevo Testamento: 1 Corintios 6:9; 10:7; 12:2; Hechos 7:39-42; 17:16, 29; Romanos 1:23; 1 Pedro 4:3; Apocalipsis 2:14; 9:20; 21:8; 22:15. Historia de la Idolatría en la Iglesia Las iglesias de los primeros siglos no usaron imágenes (con la excepción del símbolo del pescado, usado como emblema y no como ídolo). Las imágenes se introdujeron en la iglesia primeramente para uso ornamental, a fines del siglo III. Por el año 400 d.C. las usaron también para la enseñanza, y sólo en los siglos siguientes las imágenes fueron consideradas sagradas. Luego, en los Concilios de Nicea en 787 d.C. y en el de Trento en 1562 d.C., la iglesia romana aceptó que las imágenes fueran veneradas. De acuerdo a la tradición católica, cuando una persona ora a la imagen de un santo o la adora, está venerando al santo. Esta explicación, sin embargo, aunque parezca convincente, nunca puede justificar la oración a una imagen, porque Dios nos ordena que no lo hagamos. Algunas de las personas más importantes de la Iglesia Católica han comprendido esta enseñanza; se demostró claramente cuando el papa Juan XXIII sacó muchas de las imágenes de las iglesias. El papa Juan XXIII, y otros papas que lo siguieron, también trataron de eliminar otras prácticas idólatras de la iglesia, como el llevar imágenes en procesiones. ¿De Quiénes Son las Imágenes? En la mayoría de los casos, las imágenes veneradas no son realmente imágenes de los santos, puesto que en el tiempo en que vivieron muchos de ellos no había cámaras fotográficas, y no muchos de ellos posaron para que pintaran sus retratos. La consecuencia obvia es que con frecuencia las imágenes son en realidad de modelos contratados más tarde por los artistas. Muchos artistas crearon obras de arte religiosas y no religiosas, y usaron los mismos modelos para ambas. A veces los modelos del artista eran personas muy religiosas, pero a menudo no lo eran. En otras ocasiones, la imagen mental que se formaba el artista determinaba qué apariencia tendría el santo. Esto es obvio cuando recordamos la tez pálida común en muchas "vírgenes", y luego recordamos las famosas "vírgenes" negras. Cuando una señora caminaba con su perro y pasó por la puerta del estudio de un artista, comprendió que las imágenes a las que ora la gente generalmente no son de los santos. El artista salió y le preguntó a la señora si le permitiría cortar un poco de pelo de la cola del perro; lo necesitaba para las cejas de un santo que estaba haciendo. Ella con gusto le dio el pelo que deseaba. Después, al seguir caminando, se dio cuenta: "¡Esto significa que estaré inclinándome ante el pelo de la cola de mi perro!" En ese mismo momento ella decidió abandonar su idolatría. Las Imágenes Son Uno de los Temas Principales de la Biblia El hecho de que tantos pasajes de la Biblia traten de las imágenes muestra claramente que para Dios, este es un asunto de suma importancia. He mencionado ya muchos de los pasajes en el Nuevo Testamento. Aunque el tema es muy amplio en el Antiguo Testamento para citar todos los pasajes, los siguientes son algunos de los más importantes. Al leerlos comprenderá el punto de vista que Dios tiene de las imágenes. Además, la gran cantidad de citas no puede dejar de impresionarnos en cuanto a la importancia que este tema tiene para Dios: Exodo 23:24; 34:13; Levítico 19:4; 26:30; Números 33:52; Deuteronomio 5:8-9; 9:12-17; 16:21; 27:15; 1 Reyes 14:9, 22-23; Salmos 78:58; 97:7; 106:19-20; 115:4-9; 135:15-18; Isaías 10:10-11; 30:22; 31:6-7; 42:8-17; 44:8-20; 45:20; 46:6-7; Jeremías 10:3-16; Ezequiel 16:17-21; 30:13; Daniel 3:1-18; Oseas 11:2; 13:2-4; Miqueas 1:7; 5:12-13; Habacuc 2:18-20. ¿Debemos Orar a los Santos Mismos? En este punto, alguien podría sugerir que aunque es incorrecto orar a las imágenes, tal vez sería correcto orar a los santos mismos, sirviendo ellos como mediadores entre nosotros y Dios. Sin embargo, Jesucristo dijo que nadie podía ir al Padre sino por El (Juan 14:6), y 1 Timoteo es aún más específico: Unico es Dios, único también es el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, verdadero hombre. El entregó su vida para rescatar a todos (2:5). Cristo es nuestro mediador, porque es El quien nos lleva a tener relación con Dios. El pagó todo lo que Dios pedía por nuestros pecados, para que nosotros los pecadores pudiéramos orar directamente, "Padre nuestro...". Otra traducción dice: Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos. ¿Por qué diría Dios que Cristo Jesús es el único mediador si fuera mentira, y realmente hubieran muchos mediadores? Durante un programa de televisión en el que recibíamos llamadas telefónicas, un sacerdote llamó para discutir conmigo este versículo. Tratando de señalar una excusa en este versículo que permitiera a los católicos orar a los santos, él afirmó: "No es que los santos puedan responder directamente las oraciones, sino que ellos oran a Jesús, quien a su vez ora a Dios el Padre, quien responde la oración". Puesto que conozco la doctrina católica, le pregunté: "¿Son los santos omniscientes y omni-presentes, de tal manera que puedan entender miles de oraciones de todo el mundo, en muchos idiomas diferentes, todos al mismo tiempo?" Por supuesto, él tuvo que responder: "No, sólo Dios es omnisciente y omnipresente; los santos no pueden oír ni responder todas las oraciones". Al darse cuenta de la implicación de lo que había dicho, trató de reparar el daño diciendo: "Dios el Padre escucha las oraciones y ¡¡¡les dice a los santos qué pidieron las personas!!!" Recuerde, sólo Dios puede estar en todos los lugares a la vez para escuchar las miles de oraciones que llegan de todo el mundo al mismo tiempo. ¿Hay alguna buena razón para que no oremos directamente a El? Dios nos ama. El desea ser nuestro amigo y nuestro Padre. Dios nos pide que oremos directamente a El, que tengamos comunión con El, que lo honremos y lo adoremos. El se siente abandonado cuando veneramos a alguien más o algo. La Biblia nos dice que El es Dios celoso de nuestro amor, y para que comprendamos esto, nos da la ilustración del esposo que no quiere que su esposa se vaya con otros hombres. ¿Qué le estamos diciendo a Dios cuando le damos la espalda y oramos a un santo? Es una gran ofensa llegar a la conclusión de que El no es tan bondadoso, tan considerado y tan compasivo como los santos. Examinemos un ejemplo que literalmente cientos de italianos han usado para mostrarme por qué debería orar a los santos. Ellos dicen: "Si usted quisiera un empleo en cierta fábrica, y su tío fuera amigo del dueño, usted no iría a hablar directamente con el dueño de la fábrica. Le pediría a su tío que fuera y hablara por usted". En esta ilustración, el tío representa al santo y el dueño de la fábrica representa a Dios. La ilustración sugiere que el santo, representado por el tío, lo conoce a usted, lo ama y desea ayudarlo; mientras que Dios, representado por el dueño de la fábrica, no lo conoce, no lo ama ni desea ayudarlo. La verdad es que Dios nos conoce y nos ama, y nos pide que vayamos directamente a El en el nombre de Jesucristo, el único mediador. La Biblia nunca infiere que santo alguno, vivo o muerto, nos ame más que Dios, y ni siquiera una vez menciona la posibilidad de que alguien ore a los santos o por medio de ellos. Sin embargo, de Jesucristo dice: Nuestro sumo sacerdote no se queda indiferente ante nuestras debilidades, por haber sido sometido a las mismas pruebas que nosotros, pero que a él no lo llevaron al pecado. Por lo tanto, acerquémonos con plena confianza al Dios de bondad; él tendrá piedad de nosotros y nos recibirá en el momento oportuno (Hebreos 4:15-16; lea también Efesios 3:12). ¡El nos conoce y cuida de nosotros! Cristo mismo nos dice a quién debemos orar. Mateo 7:7-11 comienza con estas palabras: Pidan y se les dará... y termina diciendo: Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón el Padre celestial, Padre de ustedes, dará cosas buenas a los que se las pidan. Juan 15:16 agrega que debemos pedir al Padre en el nombre de Jesús: Ustedes no me escogieron a mí. Soy yo quien los escogí a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca. Y quiero que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se los dé. Un estudio de las oraciones en la Biblia le mostrará que todas fueron dirigidas a Dios el Padre, y ninguna a los santos que habían muerto. ¿Creen los Evangélicos en los Santos? Lo que recién afirmé será motivo para que alguien diga: "¡Los evangélicos no creen en los santos!" En realidad, ¡creemos en los santos! Sin embargo, creemos lo que la Biblia dice acerca de ellos, lo cual es muy diferente de la tradición católica. Creemos tanto en ellos que deseamos obedecer los mandamientos que Dios les inspiró a escribir en la Biblia. Entre otras cosas, nos dijeron que debemos orar a Dios y no a los santos o imágenes. Además de tratar de obedecer lo que los santos escribieron en la Biblia, aquellos que realmente fueron santos son un ejemplo para nosotros. La Biblia llama "santos" a todos los que son santificados por medio de la fe en el Señor Jesucristo. La palabra "santos" se usa en el Nuevo Testamento para referirse a los creyentes como grupo, no para distinguir a una persona considerándola más santa que otra porque hizo milagros o porque vivió una vida más pura. En la Biblia la palabra "santos" se usa para describir a personas que aún vivían. Los escritos de Pablo en la Biblia usan mucho esta palabra. Examinemos cómo la usa: A los santos que están en Efeso (Efesios 1:1). Vea también Efesios 1:18; 5:3; Romanos 1:7; Hechos 9:13, 32. En La Sagrada Biblia, traducida por Félix Torres Amat, también se encuentra la palabra "santos" en Efesios 1:15; 2:19; 3:8, 18; 4:12; 6:18; Hechos 26:10. No podemos dejar de sorprendernos por el hecho de que la palabra "santo" fue usada consistentemente en plural para referirse a grupos de cristianos comunes. Los creyentes de la iglesia de Corinto eran santos o santificados (1 Corintios 1:2 y 6:11, TA; 14:34). No obstante, aún tenían algunos defectos y pecados sumamente graves, y Pablo no podía hablarles como a cristianos espirituales, sino como a carnales (1 Corintios 1:11; 3:1; 6:5-8; 11:22). ¿Por qué los Evangélicos no Oran a los Santos? Además de la clara afirmación, único es Dios, único también es el mediador entre Dios y los hombres, hay otras razones por las que no oramos a los santos: •Dios no nos da en la Biblia ni un solo ejemplo de alguien que alguna vez orara o venerara a los santos, ni nos da indicación alguna de que El desee que lo hagamos. •Las Escrituras dicen: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo servirás (Lucas 4:8). •En la Biblia encontramos ejemplos tanto de hombres como de ángeles que no permitieron que la gente se postrara ante ellos, y enseñaron que eso no se debe hacer. Cuando Pedro entró, Cornelio le salió al encuentro y cayó a sus pies con mucho respeto. Pero Pedro lo levantó y le dijo: Levántate, que también yo soy hombre (Hechos 10:25-26; vea también Hechos 14:13-15 y Apocalipsis 22:8-9). •El apóstol Pablo, uno de los "santos", explicó a los filipenses que él sólo podría serles de ayuda estando con vida (Filipenses 1:23-26). Para responder al argumento de que los santos responden a las oraciones con milagros, es necesario recordar que las manifestaciones espirituales (incluyendo los milagros) pueden provenir de dos fuentes diferentes: de Dios, o del diablo y sus demonios. El mandamiento de Dios es que no debemos hacer imágenes. Cuando los milagros parecen haber sido hechos por los santos, y convencen a más personas para que participen en la práctica idólatra de orar a otro que no sea Dios, estos milagros no pueden venir de Dios. Además, hay muchos santos que fueron depuestos por la Iglesia Católica, porque los estudios históricos mostraron que nunca existieron. Por ejemplo, Santa Filomena supuestamente había sanado en forma milagrosa al papa Pío X. Pero en una época más reciente esta santa fue desacreditada por otro papa y su comisión de investigación al probar que era sólo fábula. A pesar de que la posición oficial actual de la iglesia es que esa persona nunca existió, los que son fieles a su imagen afirman que ésta continúa haciendo milagros. Usted también puede ser santo si va por medio de la fe a Jesucristo, quien dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14:6). No es una declaración oficial de la iglesia lo que hace santa a una persona, ni se obtiene ese nombre por llevar una vida sin pecado o por hacer milagros. Dios hace santos al transformar a los pecadores: Somos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo hecha una vez sola (Hebreos 10:10, TA; lea también Hechos 26:18). Confíe en el Señor Jesucristo quien puede quitar sus pecados, y usted también llegará a ser uno de los santos. por si desean descargar el libro aquí:http://elhijodedios.com/libros/respuestas%20a%20mis%20amigos%20catolicos.pdf GIF

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conclusión
OfftopicporAnónimo4/26/2013

capitulo 10 Conclusión link: https://www.youtube.com/watch?v=tW_OU5CykrE Estimado amigo, hemos explicado la enseñanza clara de la Biblia. Dios le invita para que acepte su salvación ahora. Sería insensato continuar en un sistema que ha abandonado la Palabra de Dios y la ha substituido con la del hombre. No hay salvación real en la Iglesia Católica Romana. Un día cuando caminaba como turista por la famosa iglesia de San Pedro, en Roma, permanecí cerca de un grupo de niños de escuela para escuchar al sacerdote que los guiaba y les explicaba las interesantes características del edificio. En el sótano, algo interesante sucedió cuando llegamos frente a la tumba del papa Juan XXIII, que para entonces era el último papa que había muerto. El sacerdote pidió a los niños que se arrodillaran y rezaran para que el alma de este gran papa pronto pudiera ser liberada del purgatorio. En realidad, lo mejor que puede ofrecerle el sistema romano de salvación por obras es que usted se queme en el purgatorio hasta que haya pagado lo suficiente por sus pecados. ¿Por qué darle la espalda a la segura y única salvación que Dios le ofrece por medio de Jesucristo, con el fin de permanecer en un sistema en el que ni el más grande de los papas puede estar seguro de encontrar salvación? Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14:6). Dios le ama, y en Jesucristo ha provisto completamente para que usted entre al cielo. El lo invita a poner su fe en Cristo, y a creer en El como su Salvador. ¿Por qué no inclina la cabeza para orar? Haga la decisión, ahora mismo, de confiar en Cristo para tener salvación y seguirlo como su Señor? Es la única forma de tener paz con Dios y la salvación de su alma: Justificados, pues, por la fe, mantengamos la paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo (Romanos 5:1, TA). por si quiere descargar el librohttp://elhijodedios.com/libros/respuestas%20a%20mis%20amigos%20catolicos.pdf GIF

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