ELERVENS
Usuario (Argentina)
El arma más temida reflejada en la prensa inglesa y no utilizada por Argentina Por Enrique Oliva La City londinense y los medios financieros de los grandes países acreedores aplicaron sanciones económicas, congelando los haberes argentinos en el exterior e impidiendo el comercio con nuestro país en apoyo al colonialismo inglés. Si Buenos Aires se declaraba en cesación de pagos, los intereses capitalistas hubieran hecho paralizar a la flota británica por el temor a una crisis mundial como la de los años de 1930 que produjo enormes perjuicios internacionales. La historia sería otra, sin llegar a la lucha armada ni al abandono de Malvinas. Veamos párrafos de la prensa británica, reproducidos por el autor de esta nota, quien cubrió aquel conflicto desde la metrópolis colonial inglesa y figuran en su libro Desde Londres. Londres, martes 6 de abril de 1982 Financial Times (el principal medio financiero inglés): “la crisis se refleja sobre la libra y la Bolsa, destacándose bajas sin precedentes, por unas islas desoladas, la más distante e insignificante posesión inglesa que está haciendo temblar a Gran Bretaña y su gobierno”. La City ha manifestado su estupor. –Se ha roto por primera vez en la historia la neutralidad bancaria del centro financiero británico, porque sin mediar declaración de guerra se han congelado cuentas y negocios con la Argentina, lo que afecta también a bancos extranjeros y crea desconfianza en los depositantes flotantes (en especial petrodólares). Esta pérdida de seriedad del gobierno, por el concepto de Margaret Thatcher de hacer la guerra total, ha repercutido en la caída de la libra que bajó hoy 1,82 puntos con respecto al dólar. Lo mismo ocurrió con la divisa británica en los mercados financieros de Nueva York y Singapur. -En la Bolsa, los valores ingleses cayeron ayer 11,1 puntos y hoy 6,9 que hacen 18 en dos días (atribuyéndolo todos los diarios al tema Malvinas). -En cuanto al Gilts (valores estatales), descendieron 1,69 puntos, implicando la caída más pronunciada desde junio de 1979. Habia perdido otro punto, según las radios. The Guardian hace consideraciones sobre el costo del envío de la armada al Atlántico Sur, afirmando que –las acciones pierden unos 4.000 millones de dólares y los conflictos con los trabajadores portuarios se agravan día a día por las pérdidas en ese sector. The Standard hablaba de otros 1.800 millones de libras barridas de la Bolsa. Miércoles 7 de abril Como es sabido, el día 3 todos los bancos, incluida la sucursal del Nación Argentina, recibieron aquí una severa orden, firmada personalmente por Margaret Thatcher y su ministro de finanzas, congelando toda actividad con instituciones financieras argentinas. Eso hizo suponer –lógicamente- que nuestro país, no pudiendo cobrar, tampoco podrá pagar y se teme, tanto en la Gran Bretaña como en los medios europeos, que Buenos Aires se declare forzosamente en cesación de pagos. The Guardian, trae tres notas inquietantes: -Crisis de nervios hieren a la libra y las acciones… Problemas del mercado de capitales y Si tiene que pagar más por su hipoteca, échele la culpa a Argentina. Daily Mail titula: –El costo de este enorme ejercicio está haciendo temblar al tesoro. El dólar cerró ayer, con respecto a la libra, a 1,746, el índice más bajo registrado desde septiembre de 1977, cuando tres días antes estaba a 1,83. Hoy subió ligeramente a costa de nuevos aportes de las reservas del Banco de Inglaterra. Financial Times trae un fundado título que aterroriza en silencio a los bancos:-Temores de incumplimiento de la deuda externa de Buenos Aires. Cuando los periodistas tocan este tema urticante, funcionarios y banqueros no ocultan la gravedad del problema, temiendo que la Argentina bloqueada decida interrumpir el pago de servicios. Daily Express preocupa aun más: -Las acciones cayeron estrepitosamente – También la libra…. Otros títulos dicen: -El pánico hiere a la libra… -En los últimos días el miedo se ha expandido en el mercado de cambio y las monedas… -Se barrieron del mercado 4.000 millones de libras desde que se congregó a la flota… Quincena tormentosa… -Amenaza de suba de tasas… -Mientras se ve al ‘Invencible’ desaparecer en el horizonte, el Banco de Inglaterra se prepara para una batalla por la libra. Un artículo trae declaraciones del segundo más grande sindicato de construcciones navales, pidiendo al gobierno que aprenda la lección de la invasión argentina, cuando por economía había cerrado astilleros. Jueves 8 de abril The Times editorializa diciendo: –La crisis de las Falklands está causando extrema nerviosidad entre los extranjeros tenedores de libras. Una batalla naval podría tener serias consecuencias para la esterlina. Y adviértase que no habla de guerra sino de una simple batalla naval. El mismo matutino trae otro artículo del especialista Kevin Page, diciendo que –la City calcula el costo del conflicto, pintando un cuadro muy inquietante para los ingleses. Financial Times, publica hoy una nota de Samuel Brittan sobre –Falklands: el precio a pagar. Sábado 10 de abril Financial Times, dice en una nota: -Pocas esperanzas de una fórmula mágica entre Argentina y Gran Bretaña. En tapa titula a toda página: -Súplica de fondos para la operación Malvinas, anunciando que -esta aventura implicará de inmediato, cualquiera fuera su resultado, economías presupuestarias que aumentarán la desocupación y mayores impuestos a los contribuyentes. Domingo 11 de abril Sir Jeremy Morse, del Lloyds Bank se acaba de manifestar muy ansioso por las consecuencias del bloqueo financiero donde son infinitamente más perdedores los ingleses. Estos son acreedores y poseen mayores negocios con 38 bancos y múltiples sucursales en la Argentina, inversiones, etc. en medio de un sistema de ‘plena libre empresa. -Tenso período para la City titula en primera el Sunday Telegraph, describiendo los motivos reales del nerviosismo. Y trae dos notas más sobre el tema, tituladas gráficamente como Los bancos muy preocupados por una batalla y -La Marina y sus grandes olas en las finanzas. Martes 13 de abril Daily Mirror, por medio de su editor industrial Geoffrey Goodman, (hombre muy allegado a la City), advierte sobre las consecuencias de la crisis y pide directamente -una entrega progresiva de la soberanía de las Malvinas a Argentina. Miércoles 14 de abril Financial Times sobre la Bolsa trae varios artículos con los siguientes títulos: –El mercado otra vez dominado por el conflicto de las Malvinas – Debilidad en acciones líderes – Nervios en la City por la crisis de Malvinas – las tasas de interés tuvieron una nueva suba en el mercado monetario de Londres y las acciones bajaron ante el impasse diplomático. La City, por su parte, sigue inquietándose por los costos y las nuevas requisas de barcos civiles para la flota expedicionaria. –En poco más de un mes (aseguraban) sólo el alquiler del transatlántico ‘Canberra’ será más caro que el presupuesto que invertiría Inglaterra para enviar cuatro naves al año a las Malvinas, donde el mayor gasto de sostenimiento de las islas lo estaba absorbiendo el gobierno argentino. Pero también desde la City, a último momento, se difundió una noticia llegada de Buenos Aires: -La Argentina pagará a los bancos no británicos un crédito de 50 millones de dólares para las perforaciones petroleras de la empresa Río Colorado. Es decir, que no peligraba la posibilidad de una cesación de pago a las naciones sancionadoras como especulaban fuentes financieras internacionales. Más el operativo psicológico de crear un sentimiento de belicismo por los medios de difusión en los habitantes no es compartido por los altos círculos económicos, en especial la City, que lleva el termómetro ya muy delicado de la crisis actual, cuando hoy volvió a bajar la libra. Jueves 15 de abril Declaraciones de William Wallace, prominente miembro del Partido Liberal y Director de Estudios del Royal Institute of Internacional Affaire, a quien la Primer Ministra le ha encargado una memoria oficial sobre el conflicto de las Malvinas. Entre otros temas, dijo: -Ante las pésimas cosechas de granos en la Unión Soviética, es probable que ésta pueda absorber el sobrante de las exportaciones que hasta ahora no compra en Argentina. -Pero en otros renglones podrán tener serios problemas, como en cueros, mientras que para Europa sustituir sus importaciones de Argentina, que representan sólo el 0,4% del total, será fácil. -De todos modos, las cartas más fuertes de Argentina serían jugar disparatadamente en materia de deudas o en relaciones comerciales con la Unión Soviética. Sería una situación peligrosa. Al respecto, cabe recordar que Wiston Churchill, cuando Inglaterra estaba en delicada situación durante la Segunda Guerra Mundial, visitó al aliado Stalin en Moscú para luchar contra Hitler. Ante las críticas de esa curiosa nueva amistad y hasta la publicación por parte del británico de un elogioso libro sobre la Rusia comunista y en especial ponderando al camarada Stalin, contestó: -Para salvar al Reino Unido estoy dispuesto a aliarme hasta con al diablo Domingo 18 de abril En cuanto a la economía inglesa, se habla de -un delicado círculo vicioso. Se asegura que el gobierno mantendría bajas las tasas de interés para no agudizar la crisis industrial con sus cierres de fuentes de trabajo. Pero también se admite que ello provoca la fuga de los capitales nacionales negros y de los internacionales flotantes que buscan beneficios en otros mercados financieros. La libra sigue sostenida por el Banco de Inglaterra, cuyas reservas no pueden ser ilimitadas. En fin, una contradicción inexplicable entre un proteccionismo real y la política monetarista de Margaret Thatcher. Martes 20 de abril The Guardian publica una nota titulada –Lloyds no se adhiere a las sanciones contra el gobierno argentino. The Times, más suave, dice: –La City proveyó de cobertura a Aerolíneas Argentinas. Ahora, ¿con qué cara exigirá rigor en las sanciones de sus aliados de la Comunidad Europea?. Lunes 26 de abril Declaraciones de Brian Griffiths, decano de la Escuela de Negocios de la City University: –¿Por qué la guerra con Argentina podría traer un caos mundial?. Y dice: –Se recuerda que en 1931 el más grande banco austríaco cerró sus puertas y Gran Bretaña y otros países se volcaron al patrón oro. Parece ser un capítulo de historia, pero para aquellos que tienen edad para recordarla fue devastadora: Dio lugar a la gran depresión y la ola de desempleo de los años 30. Esa situación contribuyó indirectamente a que Hitler llegara al poder. La crisis con Argentina hace que el sistema financiero mundial se vea en una situación precaria. Si se traza un paralelo entre 1931 y la actualidad, se podrá ver una poco cómoda proximidad. La caída del banco austríaco, el Kredit-Anstalt no fue un hecho aislado: se relacionaba con la caída de los precios, políticas monetarias incompetentes, depreciación de la moneda y la agresiva utilización del proteccionismo con impuestos en contra de países competidores. -El inquietante hecho en aquellos países que conforman el sistema bancario mundial es que la crisis de Malvinas podría transformarse en la punta del iceberg financiero y económico que ha estado surgiendo silenciosa y ominosamente durante los últimos quince a veinte años: inflación endémica, crecimiento en el desempleo, declinación de la productividad, incremento del proteccionismo y un fondo internacional de dinero que está más allá del control de cualquier gobierno individual… Viernes 30 de abril -Las Malvinas hacen temblar las acciones y el oro en la guerra. En esta nota habla de las bajas en las acciones del gobierno hoy, –como la mayor pérdida en cuatro meses y Data Stream calculó que 1.250 millones de libras (2.187 millones de dólares), fueron barridas del mercado de valores. El oro bajaba media libra con los inversores poco deseosos de comprometerse… no se aliviaba por el pago de dividendos y muchas empresas de la City, ansiosas de mantener equilibrados sus libros… y la perspectiva de que Argentina no pague sus deudas, llevó al Lloyds Bank, con grandes intereses argentinos, a una baja de 10 puntos… otros bancos importantes siguieron rápidamente los descensos, como el National Westminster (8 puntos), el Barklay (6) y el Midland (2). También se menciona una cantidad de grandes empresas que cayeron en las cotizaciones. Sábado 1º de mayo El fin de abril fue la fecha clave en que el mediador, el amigo, el campeón de la paz, el democrático, el defensor del occidente cristiano, deja su posición de imparcial y, sacándose la careta, se pone política, económica y militarmente al lado de la colonialista Gran Bretaña, aunque lo venía haciendo en forma poco y nada encubierta desde el mismo comienzo del conflicto de Malvinas. No obstante ello, todos los pueblos del mundo, a pesar de sus gobiernos temerosos de contradecir al imperio yanqui, están a favor de los argentinos, aunque condenen a su régimen dictatorial. En la práctica, el mundo de las multinacionales del capitalismo salvaje, en la mayor alianza de la historia, entra a hacerle la guerra a la Argentina, por todos los medios, incluso con la amenaza nuclear. Los medios de difusión de los grandes centros financieros reciben satisfechos al aliado yanqui-Sube la libra en Nueva York (más de dos centavos) ante la posibilidad de una solución pacífica del conflicto de Malvinas. El oro descendió 30 dólares la onza” (28,75 gramos). Sin embargo, en especial la City, va a sentir las medidas tomadas ayer en Buenos Aires, luego del cierre de las operaciones en Londres, –sobre prohibición a los bancos privados de pagar deudas al exterior, que suman más de 13.000 millones de dólares. Esto se considera como un serio preaviso y los grandes diarios temen que Argentina prepara su bancarrota, como lo afirman The Times y Financial Times. Eso implicaría no abonar tampoco la deuda estatal, que alcanza a 20.000 millones de dólares. The Guardian dice entonces: –Las restricciones de efectivo en Buenos Aires incrementan los temores de incumplimiento. Decia que Argentina –ayer tomó el primer paso en lo que parece estar en camino al incumplimiento de su deuda externa, cuando el Banco Central canceló todos los pagos al extranjero por otras instituciones financieras del país. –ALEMANN (Roberto) declaró que iba -a continuar cumpliendo con sus obligaciones a tiempo y que, las disposiciones del Banco Central tenían como propósito establecer un ranking de compromisos y proteger las reservas de monedas extranjeras. Serán prioritarias las que surgen del conflicto de las islas. Sábado 8 de mayo Labour Herald, el periódico de los sindicatos, trae una entrevista con el líder de los trabajadores mineros Arthur Scargill, quien sigue declarando: –Gran Bretaña no tiene derecho a hablar sobre soberanía de islas que se encuentran a más de 8.000 millas de distancia. Miércoles 12 de mayo Daily Mail expresa:- declaró el ministro Roberto ALEMANN. También dijo que volaría a Zurich y Nueva York –Luego que el conflicto termine, Argentina pagaría sus deudas a Gran Bretaña”para explicar la posición económica argentina a bancos no británicos y no trataría de reprogramar o diferir los pagos de la deuda externa (Agencia inglesa Reuter). Cabe aclarar que Argentina, en estos momentos, ya está pagando deudas y servicios a Gran Bretaña, pues este país transfirió sus créditos a otros centros financieros del exterior, en especial Suiza y Estados Unidos, como se publicó aquí. Martes 18 de mayo Muy lamentablemente, el ministro de economía Roberto ALEMANN sigue viajando por los centros financieros de la usura internacional prometiendo patéticamente que todo será abonado y en tiempo. The Times, refiriéndose hoy a la Bolsa publica una nota alarmante para Gran Bretaña. Su título dice: –Los precios de las acciones se hunden por los temores de Malvinas. Decia que se habian venido a pique el dia anterior. -El índice de 30 acciones del Financial Times que sólo la semana pasada tocaron su punto más alto de 593,3, cayó 14,8 puntos, para cerrar a 575,8. La caída más pronunciada desde noviembre último. La creciente posibilidad de una invasión a Malvinas fue la razón principal para la conmoción. Por primera vez, desde el comienzo de la crisis hace un mes, el mercado de acciones se vio sacudido. -Hubo algunas señales de pánico… Miércoles 19 de mayo Se espera controlar el desastroso efecto de las elecciones en la Comunidad Europea, que los ingleses califican como traición. Eso si, reciben la confirmación de que el Papa realizará su anunciada visita a Gran Bretaña, en respaldo a la guerra justa. Esto de declarar guerra justa a la lucha contra Argentina, quien primero lo dijo en el Reino Unido fue el Cardenal Basil Hume, principal figura del catolicismo inglés. Poco después, bajo presión de la señora Thatcher, aceptaría decir lo mismo al Arzobispo de Canterbury, doctor Robert Runce segunda jerarquía del anglicanismo después de la Reina. Las decisiones en tal sentido provocaron en las respectivas feligresías numerosos conflictos internos. Miércoles 9 de junio El parlamentario y viceministro de economía tory (conservador) John Biffen, que proyecta un nuevo impuesto para solventar los gastos de la flota en el Atlántico Sur, dice que –en pocas semanas será alcanzado el tope previsto de 2.250 millones de libras (unos 4.050 millones de dólares) y que, si se retoman las islas, el sostenimiento de una fuerza en el lugar no significará menos de 90 millones de libras mensuales. Eso sin contar las naves perdidas. Ahora se comparan estas cifras astronómicas con el plan de desarrollo de lord Shackleton de sólo 3,5 millones de libras y las diferencias espantan. Viernes 11 de junio También Jack Bruce-Gardyne, ex ministro del tesoro, se alarma por los costos de la operación militar que ahora considera exagerados e injustificados y que alcanzaron un nivel no previsible por el momento. Para detener la sangría pide el cese de la guerra y para pagar los compromisos contraídos propone elaborar un plan de nuevos impuestos–repartidos en varios años. Además, asegura que –no todas las naves perdidas podrán ser sustituidas por nuevas a construir. Todo esto lo declaró anoche, luego de lamentarse por -las grandes ventas de reservas que debe hacer el Banco de Inglaterra para sostener la libra, que ayer alcanzó su nivel más bajo con respecto al dólar desde que comenzó el conflicto y que en Nueva York descendió aún más frente a las divisas continentales. Además, dijo que -la libra está atacada por las ventas que realizan los tenedores norteamericanos. Nota: En fin, y esta no es una opinión particular sino también de fuentes británicas, si Argentina se declaraba en cesación de pago, aun ya terminado el conflicto armado, la conmoción financiera internacional hubiera provocado efectos favorables a nuestro país para mejor negociar.
Media docena de expertos del exterior, especializados en distintos armamentos y equipamientos militares, estuvieron durante el conflicto en las islas prestando servicio a los efectivos argentinos en combate. Esto, a pesar de que los alemanes habían declarado el bloqueo de armas en favor de los ingleses, los suizos alegaban neutralidad y los peruanos sólo hicieron público su apoyo después del hundimiento del Belgrano. Y la historia de los que quisieron ir y no pudieron. Dos peruanos, un alemán, un suizo y dos israelíes participaron de la guerra de Malvinas junto a las fuerzas argentinas, cumpliendo funciones que incluyeron el asesoramiento en la puesta a punto de sistemas de defensa, la reparación de baterías antiaéreas, la instalación de equipos de comunicación y el entrenamiento de oficiales en el uso de misiles soviéticos. Lo que hace este evento más trascendente es que los germanos, junto a sus pares de la Comunidad Económica Europea (CEE), se habían plegado, el 5 de abril de 1982, al bloqueo de armas que había establecido Inglaterra contra el gobierno de Leopoldo Fortunato Galtieri, al igual que las naciones miembros del Commonwealth y los Estados Unidos. En tanto, los suizos se habían declarado neutrales pero habían congelado el envío de los equipamientos bélicos adquiridos por el país antes de la guerra y que estaban pendientes de entrega. Los israelíes, por su parte, se mantuvieron al margen del conflicto públicamente pero, por detrás, abrieron un canal de aprovisionamiento de armamentos que se mantuvo a lo largo de todo el conflicto. En cambio, los peruanos primero mediaron entre británicos y argentinos y, luego del hundimiento del crucero General Belgrano, el 2 de mayo, se volcaron abiertamente a ayudar al gobierno de Galtieri mediante el envío de equipamientos bélicos propios y la triangulación de los provenientes de Jerusalén. Neutral pero no tanto. En el momento de la recuperación de las islas, la firma Oerlikon-Contraves tenía pendiente de entrega 22 de los 436 cañones de 20 milímetros que había adquirido la Fuerza Aérea en 1981. Todos los envíos quedaron automáticamente suspendidos luego del bloqueo de armas aunque permanecieron en el país los especialistas que estaban entrenando a oficiales y suboficiales en el uso y mantenimiento de los equipos. La neutralidad suiza no impidió que el 15 de abril, Eusebio Aguiar, uno de los técnicos de la compañía que estaba en la Argentina, viajara a las Malvinas para ofrecerles su ayuda a los militares. Para ese entonces, su contacto era con el Ejército ya que habían sido los últimos en adquirir los cañones de 35 milímetros. Así que, ni bien llegó, fue en busca del por entonces teniente coronel (actualmente general de brigada retirado) Héctor Arias, jefe del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601, en los alrededores de Puerto Argentino. Sin embargo, allí su tarea fue limitada ya que aún no habían arribado a las islas los equipamientos. “Él iba y venía y, en ese momento, estaba en el país. La fábrica tenía interés de que fuera porque nos habían vendido recientemente el material. Estuvo muy poquito en Malvinas en abril y, después, se volvió porque no lo necesitaba – afirma Arias–. Aún no habían llegado los cañones, por eso lo devolví enseguida, y estando el material tampoco lo precisaba mucho porque mis oficiales estaban perfectamente capacitados y el material funcionaba bien, por lo que no hubiera sido necesaria su presencia”. Luego de su paso por el Ejército, Aguiar se dirigió al aeropuerto donde se cruzó con el por entonces capitán (actualmente brigadier retirado) Rodolfo Savoia, quien estaba a cargo de la artillería antiaérea de la Fuerza Aérea, y le pidió ver sus cañones. “Fue hasta allí y sacó de su bolsillo su nivel de 10 centímetros de largo, lo limpió, lo puso en la base de la flecha de los cañones y dijo que estaba bien nivelado. Fue a la otra pata y dijo que estaba perfecta”, recuerda Savoia. El teniente primero (actualmente comodoro retirado) Oscar Spath, quien fuera el encargado de acompañarlo en la revisión, concuerda. “Me pidió permiso para inspeccionar los cañones para ver si los teníamos bien emplazados y nivelados. Cuando terminó con su tarea nos dijo: cada vez que hagan un disparo tienen que controlar el nivel de los cañones. Después, ya no lo volvimos a ver”. Un par de días más tarde, Aguiar concluyó su misión y retornó a Comodoro Rivadavia. La ayuda germana. La presencia de un alemán en Malvinas es la más increíble ya que su país se había plegado al bloqueo de armas contra la Argentina. Sin embargo, esto no impidió que el ingeniero Manfred Jentges, de la firma franco-germana Euromissile, viajara a las Malvinas en medio de los bombardeos británicos. En ese momento, se encontraba de vacaciones en el país cuando el Ejército lo invitó a visitar las estaciones de misiles Roland que estaban en las islas para que ayudara a los militares en lo que pudiera. Así, Jentges viajó el 14 de mayo, por propia voluntad, en medio de los combates, sin que la compañía ni su gobierno lo supieran. “La empresa no lo mandó, sino que dejó a su criterio si quería ir y él por su cuenta y riesgo viajó voluntariamente, cuando sus dos compañeros franceses se quedaron en Mar del Plata. Su gesto fue muy bueno porque no tenía ninguna obligación de ir”, resalta el por entonces teniente primero (retirado como teniente coronel) Carlos Regalini, quien se desempeñaba en aquel tiempo como jefe de la batería del GADA Mixto 602. Al día siguiente, miembros del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601 intentaron todo el día trasladar la batería Roland hasta Puerto Argentino para que le reparara una de las placas que le impedían que el grupo electrógeno funcionara correctamente. Finalmente, lograron su cometido a las 18.30. “Teníamos un problema con el grupo electrógeno del sistema de misiles: se había roto una tarjeta y él vino a repararla. Esto no era un impedimento para que la batería funcionara, porque también trabajábamos con energía común, pero era importante. Su ayuda fue más que importante”, detalla Regalini. Durante las siguientes dos jornadas, Jentges se dedicó a arreglar los desperfectos técnicos que tenía el equipo, por lo que recién pudo estar operativo nuevamente el 18 de mayo, según consta en el Diario de guerra de la batería Roland, redactado por el subteniente Diego Noguer. El ingeniero no sólo se dedicó a reparar el grupo electrógeno sino que, también, aprovechó para brindarles información técnica sobre los equipamientos británicos a los oficiales argentinos. “Nos pasaba unos datos interesantes de sus aviones, misiles antirradar y los armamentos que tenían los británicos. Estaba más con nosotros que con los ingleses”, explica el teniente coronel. Luego de que concluyó su tarea en Puerto Argentino, Jentges retornó a Comodoro Rivadavia y, después, reanudó sus vacaciones que había abandonado para ayudar a los tropas argentinas. El armamento soviético. La ayuda peruana se materializó tanto a través de la provisión de armamentos como mediante el envío de oficiales especialistas en artillería de su Fuerza Aérea (FAP) para entrenar a sus pares argentinos. Así, el 6 de mayo aterrizó en la base aérea de El Palomar un C-130 proveniente de Lima cargado con munición, cohetes, misiles y bombas, entre ellos 120 lanzadores portátiles tierra aire SA-7 Strela 2, de origen soviético. Junto con esto, arribaron dos oficiales peruanos para entrenar a sus pares en las Malvinas y a un tercero para hacer lo propio con los militares que estaban en Comodoro Rivadavia. La primera capacitación la dio el teniente Ramírez a un grupo de oficiales y suboficiales en la IX Brigada Aérea de la ciudad chubutense, donde les explicó cómo se utilizaban los misiles. “Me llevaron adentro de un hangar para la instrucción, todo medio misterioso. Sólo salimos cuando nos explicó de qué manera se encendía el misil y la cabeza buscadora del blanco. Nos dio un manual, una clase teórica y una práctica”, afirma el comodoro (R) Walter Garay quien participó del curso. Sin embargo, Ramírez no se conformó con eso pidió cruzar a las Malvinas para combatir contra los ingleses, pero la comandancia de la Fuerza Aérea Sur le prohibió que lo hiciera. “Era muy gaucho y consustanciado con el tema, quería cruzar. Hasta lo tenían que controlar para que no se subiera a un Hércules”, recuerda el brigadier (R) Jaime Ugarte, quien también participó de la capacitación y el 7 de mayo voló rumbo a Puerto Argentino junto a Garay y un grupo de suboficiales. Sin embargo, otros dos oficiales peruanos tuvieron mejor suerte y cruzaron el 9 de mayo, en forma secreta, a Puerto Argentino y, enseguida, fueron enviados en un helicóptero Bell 212 junto con dos lanzadores y ocho misiles SA-7 a Pradera del Ganso. “Llegaron los misiles con los técnicos peruanos, casi en forma simultánea, a darnos las clases sobre cómo operar esos misiles que nosotros no teníamos”, afirma el brigadier (R) Wilson Pedrozo, quien estaba a cargo de la Base Aérea Cóndor. Allí, quedaron a las órdenes del jefe de Operaciones, el vice comodoro (retirado como comodoro) Oscar Vera Mantarás, quien les asignó a los pilotos más jóvenes de Pucará, entre ellos el teniente Hernán Calderón, para que los entrenara y así pudieran operarlos cuando no volaran. “Los oficiales de la Fuerza Aérea Peruana estuvieron un par de días y le dieron instrucción a un grupo de nuestros aviadores y ellos, después, se lo transmitieron a otros de nuestra base. Tenían unas ganas bárbaras de quedarse y no los dejamos porque no podíamos tenerlos ahí”, resalta. Finalmente, luego de realizar los cursos con los pilotos regresaron en helicóptero a Puerto Argentino y, desde allí, fueron trasladados en un Hércules hacia Comodoro Rivadavia. Comunicaciones seguras. Algo similar ocurrió con dos técnicos israelíes que viajaron a las islas a instalar un equipo de cifrado Sec 23, de la firma Tadirán, que Jerusalén le había prestado a la Argentina para evitar que los ingleses interfirieran las llamadas entre las Malvinas, Buenos Aires y Comodoro Rivadavia. Como los oficiales del Ejército no sabían cómo calibrarlos, le pidieron a la empresa si podía mandar a algún especialista a hacer esa tarea. “Nuestros técnicos desconocían cómo hacer que estuvieran inmediatamente en servicio, porque no habían sido entrenados y para que no cometieran algún error”, señala el coronel (R) Abelardo Acevedo, ex miembro de la División Técnica de la Agrupación de Comunicaciones 601. Enseguida, la compañía les envió a Ioram Guidot y a otro de nombre Ika, dos ingenieros que estaban dando capacitaciones en la Argentina. “Cuando me preguntaron qué opinaba de que la gente de Tadiran viniera a instalarlo, les dije que sí. Era una forma de que se involucraran”, afirma. Los dos técnicos llegaron de incógnito a las islas a fines de abril para evitar problemas diplomáticos. “Uno de ellos era flaco y alto. Viajaron en un Hércules de incógnito, acreditados como periodistas”, destaca el coronel (R) Carlos Stricker. El problema fue que la guerra avanzaba y no regresaban a Buenos Aires. Finalmente, Ika volvió promediando el conflicto, pero Guidot siguió allí por decisión propia. Recién, diez días antes de la rendición lograron sacarlo y llevarlo de nuevo al continente. “Ioram Guidot era un loco de mierda. Estaba bien que peleara una guerra que fuera suya, pero ésta no lo era. Yo estaba desesperado para que volviera y lo hizo diez días antes de que la pista de Puerto Argentino dejara de operar –concluye Israel Lotersztain, uno de los vendedores de Isrex Argentina, la representante de los fabricantes de armas israelíes en el país–. Si se hubiera quedado ahí, los ingleses lo hubieran agarrado. Era mi desesperación. No me quiero imaginar qué hubiera pasado si agarraban como prisionero de guerra a un israelí”. Más allá de todo esto, ninguno de ellos es considerado, hasta el día de hoy, veterano de guerra de Malvinas a pesar de que la legislación argentina establece que debe ser reconocido como tal “todo aquel personal de oficiales, suboficiales y soldados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que hayan participado en las acciones bélicas llevadas a cabo en las jurisdicciones del TOM y del TOAS, y civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo, en donde se desarrollaron las acciones”. Dos ofertas desechadas El apoyo de los peruanos e israelíes no sólo se limitó a los hombres que enviaron a las Malvinas sino que, además, sus pilotos se ofrecieron a volar los cazabombarderos y participar de los ataques contra la flota inglesa. El israelí Shlomo Erez, quien se encontraba en la localidad bonaerense de Tandil entrenando a los oficiales de la Fuerza Aérea, fue uno de los que pidió ir a la guerra, pero no lo dejaron. “Quería ir a combatir, porque les tenía bronca a los ingleses. Me decía: ‘Mi familia murió en manos de ellos, cómo no voy a querer combatir’. Ellos querían venir y yo no lo podía aceptar, porque sino agrandábamos la guerra”, afirma el brigadier general (R) Teodoro Waldner, quien era el jefe de la Base Aérea de la ciudad. Una oferta similar hicieron los pilotos peruanos Ernesto Lanao, César Gallo, Augusto Mengoni, Pedro Ávila, Gonzalo Tueros, Pedro Seabra, Mario Núñez del Arco, Marco Carranza, Augusto Barrantes y Rubén Mimbela, de los escuadrones 611 y 612 de las FAP, quienes habían llevado en vuelo desde Arequipa los Mirage V, que su país le había vendido a la Argentina. Pero no se conformaron con eso y le pidieron al brigadier general Basilio Lami Dozo, comandante en jefe de la Fuerza Aérea, continuar viaje para pelear en la guerra. “Los peruanos querían seguir y presentarse de voluntarios en la guerra de Malvinas. Les dije que no”, concluye el ex miembro de la última Junta Militar.

Esa es la respuesta que muchos integrantes de la clase política dan a la pregunta de por que se abandonó (no en todo el país por suerte, pero si en varias partes del mismo, en especial en la ciudad de Buenos Aires y alrededores) la tradición del desfile militar como parte de las celebraciones de las distintas fechas patrias. Durante los últimos años se decidió eliminar esta ceremonia, por considerarla impropia de un gobierno democrático y constitucional y más propia de un gobierno de facto. Incluso en algunos distritos se lo reemplazo "por el desfile cívico", como para acentuar aún más la dicótoma, por un lado lo cívico, lo "popular", lo "democrático", lo "progresista" y por el otro lo militar lo "facho", lo "autoritario", lo de "derecha", lo de la "élite". La clase política por años se empecinó en querer mostrar una fractura y una separación que no existe, la supuesta fractura y separación entre las Fuerza Armadas y el pueblo al que pertenecen y se deben. Esa fractura solo vive en la mente de la dirigencia política y de algunos referentes sociales o intelectuales, en la practica no existe como lo demuestra el éxito de convocatoria de cualquier actividad que organicen las FF.AA. Pueblo y FF.AA se reconciliaron hace tiempo, son los políticos los que deben terminar de reconciliarse con las Fuerzas. La verdad no deja de ser un poco triste ver a funcionarios del ministerio de Defensa explicar y recalcar hasta el hartazgo que el desfile del domingo (cuya realización me parece una excelente medida) será un evento cultural, donde el primer plano lo tendrán bandas que en sus manos tendrán instrumentos musicales, no armas. Es como si todavía se tuviera que dar explicaciones o hasta justificarse antes de realizar un evento de estas características, no sea cosa que alguien piense que este es un gobierno "muy de derecha" por organizar un desfile militar (ya que eso es lo que fue el evento del día 10 por más que esté integrado mayormente por bandas de música). Ojala que este evento sea el puntapié inicial para retomar una tradición que en su momento se perdió y que debe recuperarse ya que no es propia de determinado signo político o ideológico sino de una nación en su conjunto. La Patria somos todos, ese "todos" incluye a las Fuerzas Armadas y a los miles de hombres y mujeres que las componen y que durante muchos años fueron injustamente excluidos y ocultados como si fueran ajenos y extraños a esa Patria de la que forman parte y a la que sirven.
“Pioneros por el comunismo: seremos como el Che” era, y es aún, el pan nuestro de cada día en las escuelas del castrismo cubano. No hay otra opción. O eres como el Che, o no eres persona jamás en un sistema que viola todos tus derechos esenciales. Es el adoctrinamiento permanente en el cerebro de cada niño cubano cuando aún, ni siquiera, tienen idea de lo que le están imponiendo. El Che Guevara, el mito por excelencia de una ideología barata. El guerrillero nada heroico que al ser descubierto no lo pensó dos veces para gritar: “Soy el Che, valgo más vivo que muerto”, y ni siquiera en eso tuvo la razón. Al Che lo convirtieron en una leyenda para que los tontos útiles, y no tan útiles, siguieran sus ideas marxistas, las que estando vivo intentó diseminar y no pudo. Su injerencia en los asuntos internos de varios países no fue muy fructífera, teniendo en cuenta que, en unos tuvo que salir corriendo, y en el último murió sin el verdadero apoyo de los nativos del lugar. El verdugo de La Cabaña, una prisión que se jactó de tener la sede principal del paredón de fusilamiento y donde con la mayor felicidad firmaba la muerte de los cubanos que se enfrentaban a la naciente tiranía regida por un grupo de facinerosos que, desde ese entonces, ya tenían a Cuba como rehén. El mismo Che Guevara que dirigió el Banco Nacional de Cuba (BNC), siglas que se confunden con el Ballet Nacional de Cuba, pero no se confundan ustedes, él no sabía bailar, y que tuvo la insolencia de firmar los billetes con su apodo gaucho de tres letras. Quien no dejó de hacer daño al pueblo cubano con su arrogancia, sus absurdas ideas económicas y su maltrato a quienes intentaban llegar a él para que mediara en un caso de pena de muerte. Ese es el Che que algunos no quieren reconocer. Prefieren tenerlo con la imagen de Korda en sus gorras, en sus camisetas o en su piel, enfermando su epidermis con la diabólica imagen de un asesino en serie. Los que tuvimos que sufrir el adoctrinamiento educacional en Cuba lo padecimos leyendo sus anécdotas, sus frases convertidas en consignas y una gran cantidad de mentiras que intentábamos interiorizar sin resultados efectivos, pues preferíamos asimilar las hazañas de “El Conde de Montecristo”, “El Zorro” o al mismísimo “Juan Quin Quin en pueblo Mocho”. El tema del guerrillero argentino solo quedaría para ganar puntuaciones escolares y para la simulación de una generación que se perdió entre mentiras y simulacros de patriotismo a lo Che Guevara. Ahora solo ha quedado para incentivar pasiones anti-norteamericanas, expansionismo comunista y hasta para algunos tontos útiles que lo han utilizado en marchas pro-inmigrantes ilegales. Es para eso que ha quedado la imagen del arrogante Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el “Che”, para impulsar el ímpetu de los pacíficos-violentos que toman las calles destruyéndolo todo, para enardecer a los tontos útiles, y no tan útiles, que creen en doctrinas fracasadas, pero estruendosamente maquilladas de triunfo. Las gorras y las camisetas con su imagen pueden botarse en la basura, la piel puede ser quemada para borrar el tatuaje, pero las almas de aquellos que lo siguen como doctrina, están perdidas y enfermas de odio por el prójimo, carcomidas por una filosofía perdida en el tiempo y en el espacio. El Che Guevara no es más que eso, un mito, un cuento para niños, una leyenda para los que todavía quieren alimentar el comunismo y hacerlo ver como la única forma de vida en la tierra. Mientras, seguirán flotando en sus propias ilusiones hasta que se desinfle el globo de la mentira y se den cuenta de la gran estafa en que han vivido todos estos años. Ojalá que para ese entonces no hayan perdido totalmente la dignidad. Sería demasiado.