DouglasGuillermo
Usuario (Uruguay)
Las 10 carreteras mas espectaculares del mundo Algo de música New Age(Enya) para no aburrirte mientras lees Si te gusta conducir y quieres disfrutar de paisajes de ensueño y de la libertad que un viaje en coche te confiere, busca vuelos baratos a uno de los países que te proponemos a continuación, alquila un coche para cuando llegues y tira millas. 1.Rumanía Transfagarasan Road Según el programa Top Gear, es la mejor carretera del mundo. Se trata de 90 kilómetros que conectan las regiones de Transilvania y Valaquia. La parte norte es la más espectacular y está llena de curvas cerradas, curvas en ese y cambios de altura de infarto. Entre octubre y junio suele estar cubierta de nieve y cerrada, así que el verano es la época ideal para disfrutarla. Además, pasa por el castillo de Vlad Tepes, más conocido como el conde Drácula. 2. Paso del Stelvio, Italia Aparte de ser un puerto mítico para los amantes del ciclismo, era la carretera favorita de los presentadores de Top Gear antes de cambiarla por la de Rumanía. Debe su fama mundial al hecho de que está situada a 2.757 metros de altitud, a las 48 curvas cerradas que hay en el recorrido entre Valtellina y Merano, a un par de rampas que quitan el hipo, y a los tramos estrechísimos que añaden emoción a la conducción. Además, el paisaje es espectacular y hay muy poco tráfico. 3. La escalera del Troll, Noruega Trollstigen es una carretera de montaña muy estrecha con 11 curvas cerradas y una pendiente media del 9%. Es muy popular entre los turistas y los aficionados a la conducción. Es una de las principales atracciones de los fiordos de Noruega, y con razón: en la cima hay un mirador desde el que contemplar la carretera y la cascada de Stigfossen, de 320 metros de caída. 4. Túnel de Guoliang, China Guoliang era un pueblo aislado de las montañas de Taihang, así que sus habitantes decidieron construir un túnel excavando la roca. Se dice que esta carretera la construyeron 13 habitantes del pueblo, pico en mano, y que les llevó cinco años terminar el trayecto de 1.200 metros de longitud, 5 de alto y 4 de ancho. Está abierta al tráfico desde 1977 y ha sido bautizada como la "carretera que no permite error alguno". 5. El camino de la muerte, Bolivia Esta carretera va de La Paz a Yungas en lo que son 80 kilómetros de auténtico infarto; no en vano recibió el título de carretera más peligrosa del mundo en 1995. Solo tiene un carril (que en algunos tramos no supera los tres metros de ancho), carece de antepechos y si te descuidas puedes llegar a caer unos 800 metros en vertical. Además, la niebla y la lluvia pueden reducir la visibilidad y el barro inunda el recorrido en los peores casos. De media, hay un accidente mortal cada dos semanas. Sin embargo, hoy en día hay muy poco tráfico y solo la visitan los viajeros ávidos de emoción. 6. Overseas Highway, Estados Unidos Esta autopista recorre los cayos de Florida y tiene 205 kilómetros de longitud, la mayoría de los cuales se encuentran sobre el agua. Se puede recorrer en unas cuatro horas y disfrutar del paisaje, el océano y las puestas y salidas de sol, si se va a la hora adecuada. Durante las vacaciones suele haber mucho tráfico y no es de conducción especialmente placentera, pero ¿a quién le importa encontrar un atasco en medio del océano? 7. Great Ocean Road, Australia Esta carretera de 400 kilómetros recorre la costa australiana del estado de Victoria y el recorrido pasa por maravillas naturales tan espectaculares como el arco de Londres o los 12 apóstoles, 12 rocas creadas por la erosión constante de los acantilados de piedra caliza durante millones de años. Además, pasa por parques naturales, pueblos costeros y playas de ensueño, como la de Bells, una de las mejores para practicar surf. Inspírate con nuestra galería de fotos australianas en Facebook. 8. Hringvegur, Islandia Esta es la carretera principal de Islandia , la que circunvala toda la isla. Tiene un solo carril por dirección, excepto en las zonas más pobladas, y hay tramos que aún están sin asfaltar, pero sigue siendo la vía principal de este país poco poblado. Lo mejor es que pasa por los géiseres, volcanes y todo lo que hay que ver cuando se visita Islandia . 9. Carretera del Karakórum, entre Pakistán y China La ruta Karakórum conecta la ciudad china de Xinjiang con el norte de Paquistán, atravesando la cordillera del mismo nombre. Es la carretera pavimentada más alta del mundo, ya que en uno de sus pasos llega a los 4.693 metros de altitud. Son 1.200 kilómetros de la antigua ruta de la seda acompañados de glaciares, poblados donde hacer una parada y picos helados, incluyendo el K2. La mejor época para ir es en primavera u otoño, así se evitan las fuertes nevadas de invierno y las lluvias monzónicas de verano. 10. Red Rock Scenic Road, Estados Unidos La State Route 179 (o SR 179) es una autopista que va de norte a sur en el estado de Arizona y pasa por los montes rojos de Sedona, que han sido calificados como un "museo sin muros". La carretera ofrece un paisaje impresionante de formaciones rocosas rojas que parecen estar vivas y capturan el espíritu de cualquiera. En ningún otro lugar te sentirás tan en comunión con la naturaleza como aquí. Bueno chau... eso fue todo el post, espero les haya gustado...
¿Vivimos en una simulación? ¿Es real todo lo que conocemos nuestros recuerdos nuestra familia? ¿O es parte de algo mas grande, algo que escapa a nuestra comprensión? Actualmente, sabemos que todas las cosas del mundo contienen una cantidad determinada de información. Esto lo incluye todo; desde átomos o partículas elementales (que registran pocos bytes), hasta el propio universo (que registra cantidades ingentes de bytes). Hoy las cosas se estudian a través del procesamiento de la información; la cantidad de datos que puede procesar una molécula, un cerebro, el universo…. Todo registra información, y podemos medir cuánta registra. Toda la información, desde la que llevan las partículas hasta la que manejamos, comenzó a procesarse, a mutar y multiplicarse a partir del Big Bang. En realidad, el universo no hace más que computar datos desde sus comienzos. Todo lo que oímos, vemos, pensamos, etc, es información. La distancia entre 2 puntos es en teoría infinitamente divisible. Y por lo sucedido hasta el momento, no sólo eso, sino también a la práctica (ya que siempre vamos encontrando componentes más pequeños). De este modo, observamos una distancia infinita, como algo «aparentemente finito» (físico y delimitado). Pero, si no se encuentra nunca algo indivisible, eso significa que el soporte material mínimo e indispensable sobre el que se sustenta la materia que conocemos, «el ladrillo indivisible primordial», no existe (o, en todo caso, según la teoría de la simulación se estaría computando, actualizándose acorde a las herramientas de medición que se utilicen en cada momento). Podríamos concluir que el soporte atómico del que estamos hechos es infinitamente divisible y teórico y, por tanto, lo que experimentamos es una especie de «aproximación virtual probabilística aparente» (aunque resulte ser extremadamente convincente). Pero lo cierto es que, con toda seguridad, nuestros sentidos nos engañan. Después de todo, no olvidemos que andamos literalmente entre nubes de electrones (y que el espacio entre átomos es equivalente al espacio que hay entre estrellas). Según un equipo de físicos de la Universidad de Washington, entre los que se encuentra Martin Savage, una simulación informática humana podría llegar a aclarar si el cosmos es una realidad artificial. Los científicos esperan que, con el paso del tiempo y a medida que aumente la potencia de los ordenadores, se puedan realizar simulaciones más potentes y a mayores escalas. ¿Podría comprobarse entonces la veracidad o la falsedad de la teoría de que vivimos en una simulación? Según Martin Savage: «Si el universo fuera realmente una simulación llevada a cabo con recursos finitos, eso dejaría una huella en el comportamiento de los rayos cósmicos de muy alta energía. Las desviaciones anticipadas por la relatividad podrían ser más apreciables a ese nivel energético. El hecho de no encontrar variaciones de este tipo sugeriría que no nos encontramos en una simulación o que, para detectarla, sería necesaria una mayor precisión en nuestras mediciones, por el tamaño minúsculo del entramado espacial». Y añade: «Si consigues hacer una simulación lo suficientemente grande, de ella emergería algo muy parecido a nuestro Universo». Según el científico, deberíamos buscar en el universo en que vivimos una «firma» análoga a la que nosotros mismos estamos utilizando en nuestras simulaciones a pequeña escala. Los investigadores sugieren que, si nuestro universo fuera una simulación, entonces podría haber otras simulaciones ejecutándose al mismo tiempo, que serían universos paralelos al nuestro y darían forma a la idea de multiverso. En cuyo caso, ¿podríamos comunicarnos con otros Universos, si todos ellos se están ejecutando sobre la misma plataforma? La interesante película de ciencia ficción “Nivel 13” profundiza en estos supuestos. Parecería que estamos tomando automáticamente como referencia estructural la escala atómica (ya que incorporamos componentes atómicos que nos definen y condicionan), en base a la proyección ejercida por el universo que nos contiene (gracias a programaciones funcionales y leyes axiomatizadas que no estamos en disposición de cuestionar; las leyes universales). Y, con ello, es evidente que estamos desechando datos. Todo lo más pequeño que un átomo es un sustrato teórico intangible, y todo lo más grande que un universo es de una condición que se desconoce. Esta «situación» es muy conveniente, ya que nos permite disfrutar de esta sensación de «anclaje» sobre un sustrato que parece ser en el fondo, completamente virtual, teórico y aparente. Y así, una célula es como un universo desde el punto de vista de un electrón, y un electrón vive también una compleja realidad desde el punto de vista de estructuras sub-cuánticas que ni siquiera tomamos en consideración y que desconocemos, pero que son susceptibles de teorización y experimentación futura. Y un componente teórico deja de serlo cuando hay herramientas capaces de descodificar esos datos (pasando a formar parte de la base de datos conocida, e implementándose estructuralmente en la simulación). Desde el punto de vista de la programación de software, nuestro universo podría haber sido creado hace cinco minutos con la exacta configuración que tenía en ese momento (incluyendo todas nuestras memorias, y el estado de toda la materia y energía del universo), y no podríamos saberlo. Pero tampoco hay que desesperarse por la naturaleza de nuestra realidad. Después de todo, ¿qué diferencia habría entre un universo real y otro universo copia? ¿Qué diferencia habría entre materia e información? ¿No sería lo mismo tener una unidad mínima de materia en cierta posición, que tener «algo» que se comportase como si fuera una unidad mínima de materia, en la misma posición? Que las «leyes universales» de funcionamiento de nuestro universo son en realidad «programas» a los que irremisiblemente se ajusta la simulación, no podríamos conocerlo dada nuestra encasillada condición. Un paquete de información primordial (Big Bang) no necesariamente contendría toda la evolución y sucesos posibles y probables de este universo de forma predeterminada y laboriosamente calculada, sino que determinados programas que etiquetamos como «leyes incomprensibles bajo las que estamos sometidos y que no se discuten», dictaminarían el devenir procesal evolutivo de la simulación. Aunque la mayoría atribuya a la intencionalidad de Dios dicha simulación (o realidad para quien sea escéptico en este sentido), también cabe otra posibilidad; Nuestra realidad podría no ser necesariamente una representación inteligente y concienzudamente diseñada por alguien bajo algún propósito brillante, sino discurrir gracias a un causal paquete de información que contenía los suficientes datos estructurales como para desarrollar un universo más o menos funcional (gracias a subrutinas provenientes de procesos absolutamente desconocidos). Y el «agente activo detonador» (por llamarlo de algún modo), no tendría por qué ser consciente de las implicaciones a todos los niveles posibles que conllevan sus actividades. Podríamos ser simplemente un «desecho» procesal de otros desarrollos que no comprendemos. Un mero residuo aparentemente muy complejo, pero… ¿En base a qué comparación? (si no conocemos otra cosa, ni tenemos constancia alguna de alternativa posible a lo que vivimos). Como afirman muchos, nuestra existencia podría deberse a un propósito magníficamente diseñado y que conforma una realidad tan perfecta, que no cabe otra posibilidad que rendirse a una omnipresente divinidad creadora. O podría deberse a meros procesos causales fundamentados por actividades mucho más complejas en otros planos que nos trascienden (y objetivamente, y visto en mayor perspectiva, nuestra existencia pudiera hasta no ser tan perfecta como nos parece a simple vista; y ni siquiera intencionada). Ciertamente, nada puede hoy demostrarse en ambos sentidos, y es algo que por el momento es motivo de intenso debate en la actualidad. Les dejo un video del usuario de youtube Espelufrío... link: https://www.youtube.com/watch?v=N2m9LSVeDZQ