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Usuario (Argentina)
El seminario Copyright/Copyleft. Debates sobre la cultura libre y el acceso al conocimiento en la era digital, junto a la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) discutirán sobre el caso Taringa!. El objetivo es poner sobre la mesa las temáticas sobre la libertad de expresión y la circulación de bienes culturales en Internet, en tensión con las regulaciones cada vez más restrictivas de la propiedad intelectual. La charla estará abierta a todo el público y se realizará adelante el 26 de mayo a las 21 en el Aula 6 de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Sede Santiago del Estero 1029, Capital Federal. Estarán presentes, Enrique Chaparro, matemático, miembro de la Fundación Vía Libre y Glenn Postolski, profesor titular de Políticas y Panificación de la Comunicación, Investigador en el área de políticas y economía de la información y actual director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación. También concurrirán los dueños de Taringa, Matías y Hernán Botbol.
Se podría poblar una ciudad entera con la cantidad de gente que entra cada día a Cuevana. Desde Taringa!, ningún invento argentino surgido del underground online había sido tan exitoso ni había impactado tan fuertemente en el consumo cultural de los usuarios. "No queremos que la gente deje de ir al cine. Si matamos el cine, a la larga, nos matamos a nosotros mismos", asegura Tomás Escobar, uno de los tres fundadores de esta plataforma para ver películas y series sin pagar un centavo. Tomás tiene apenas 21 años. Es sanjuanino, pero desde hace tres años estudia Ingeniería en Computación en Córdoba. En un paso fugaz por Buenos Aires, Tomás le cuenta a RS la historia detrás de su criatura. Pocos podrían sospechar que este pibe de rulos y acento disipado, que de todas formas se siente a años luz de Mark Zuckerberg, es el responsable -junto a sus compañeros del secundario Mario Cardosio y David Fernández- del sitio más visitado de América latina en su rubro. "La idea surgió en octubre de 2009, cuando en esos días veíamos varias series como Lost, House, y cada semana descargábamos los últimos episodios. Un día, mientras estábamos bajando los capítulos, dijimos: «Esto puede ser más fácil, podemos simplificar este proceso para el usuario común de Internet ». Y, de un día para el otro, armamos un prototipo de Cuevana, a la semana ya tenía nombre, dominio, y en dos semanas creamos el sitio y comenzamos a llenarlo con contenido. En septiembre lo lanzamos al público, y a un año y un poco más, estamos acá, donde nos ven." Después de elegir el nombre sin demasiada razón (a la larga sirvió para alimentar el misterio del site, con esa resonancia entre alegórica y porno) y poner las cosas en marcha, el éxito los sorprendió. Tuvieron que adecuarse a las circunstancias tanto en lo técnico como en lo personal, dedicándole cada vez más tiempo al proyecto, aprendiendo más sobre técnicas de diseño y lenguaje de programación de alto tráfico -streaming, php, high screen-, medidas que inevitablemente los obligaron a ampliar el staff a diez personas fijas en distintas partes del país. "En América latina nos hemos convertido en la opción número 1 de películas y series online en sólo un año. Todo gracias al boca en boca y a las redes sociales", explican. Buena parte del éxito de Cuevana se debe a la calidad DVD del material que suben, la rapidez con que actualizan las series y la facilidad del sistema: basta descargar el complemento que permite emitir los contenidos en streaming en alta definición. En la actualidad, tienen alrededor de medio millón de visitas diarias gracias a unos 250.000 espectadores que continúan aumentando un 40 por ciento cada mes. Con Chile y México como principales fuentes de visita, luego de Argentina. El staff de diez cuevanos trabaja en equipo para cargar los videos, votos y noticias. Suben aproximadamente diez películas por día y actualizaciones de capítulos, priorizando lo que la mayoría consume. En total, los navegantes pueden seguir más de 200 series, ordenadas por temporada. Además, el usuario puede pedir contenido y reportar cualquier falla del servicio en la página, en Twitter y en Facebook. Tomás se ocupa del diseño y el mantenimiento. No tienen nada parecido a una oficina: de hecho, se les dificulta reunirse, ya que los miembros trabajan desde varios puntos del país: Córdoba, Mendoza, Santa Fe. Pero muchas veces son los fans quienes comparten sus películas, series -"Cuevana es una comunidad, aquel que tengas ganas de colaborar, lo puede hacer"- y hasta se ofrecen para hacer las críticas o crear los subtítulos de sus series favoritas. Sin embargo, hay pautas de calidad que el equipo debe verificar para permitir el sharing: la definición, el reparto, guión, título original, año y póster correspondiente. Escobar piensa en grande sobre el futuro del sitio: "Cuevana no es sólo ver videos, queremos darle más valor. Queremos hacer un acuerdo con los cines, para que el site tenga mayor difusión y trabaje en conjunto con ellos". Aún no tienen en claro qué tipo de acuerdo se puede lograr con las productoras, pese a que parte de su pauta publicitaria proviene, irónicamente o no, de las grandes distribuidoras (con las redes publicitarias como intermediarias). Se ven como el sucedáneo natural del "sistema arcaico" del videoclub y el DVD, y vuelven a ponerse en el mismo bando que los cines: "Queremos que la gente pueda encontrar en nuestra web la información de todos los horarios y las salas de las películas en cartel". Cuevana les fue dedicando cada vez más tiempo a sus tres creadores, teniendo que relegar salidas o acortar vacaciones para que no les explotara el sistema, pero se sienten como una familia y se apoyan a la hora de las obligaciones y el estudio -estudian carreras afines y viven solos en Córdoba desde hace unos tres años. "Cuando hay que rendir un final, no te desconectás, pero avisás y entrás en menor medida", dice Tomás. ¿Y cómo se manejan las finanzas en Cuevana? Hasta ahora, el único ingreso es por la pauta publicitaria y la financiación, y no es demasiado lo que recaudan para repartir entre diez (aunque prefieren no revelar la cifra). "No pretendemos vivir de Cuevana: nuestra finalidad es difundir un servicio que creemos necesario para los tiempos de hoy. Buscamos un cambio de mentalidad como ya sucede en Estados Unidos, donde el entorno de internet está mucho más desarrollado que en Latinoamérica. "El vacío reglamentario que hay en el país hace que un sitio como Cuevana pueda existir sin trastornos legales. Los creadores admiten que la descarga perjudica los derechos de autor, y aspiran a lograr un acuerdo con los productores para difundir legalmente sus contenidos." Hoy la tendencia en internet es lo gratuito. Nos gusta pensar que estamos contribuyendo al cambio. Cuando las productoras decidan dar el primer paso, daremos el nuestro." El consumo de cine y series por streaming no es una novedad en el mundo. Los sistemas pagos y legales como Netflix y el propio iTunes Store permiten disfrutar de contenidos en alta definición y a bajo costo. Sin embargo, en América latina esos sistemas no lograron penetrar aún. Los jóvenes creadores de Cuevana aseguran que nunca tuvieron problemas legales por el sitio, pero saben que dependen de lo que pueda cambiar con la regulación de la nueva Ley de Medios Audiovisuales. "De todas maneras, estamos tranquilos, porque creemos que se está experimentando un cambio sociocultural muy grande; la sociedad ya no considera que ver una película en internet genere incomodidad o esté cercano al delito. En Internet el usuario provoca la demanda, y servicios como Google o Facebook nos han acostumbrado a la gratuidad, el usuario lo espera, más aun en la experiencia de Latinoamérica." Cuevana.tv, que hoy está entre las cincuenta páginas más visitadas del país, lanzará una versión mejorada en los próximos meses. En línea con el espíritu comunitario de red social que se fue generando, van a renovar el diseño de la página y la van a hacer más interactiva. La idea es que sea un espacio de intercambio, opinión y debate, donde los seguidores se reconozcan, creen sus propios rankings de películas o promuevan la serie que más les gusta, y que, de esta manera, otros visitantes puedan tomarlos como referentes de opinión: "El objetivo de la nueva versión es la interacción total y la retroalimentación". http://bit.ly/hmPdeH
El Gobierno nacional estaría ultimando detalles para lanzar en junio la venta de 150 mil LCD de 32 pulgadas a precio económico y en cómodas cuotas, para que una porción mayor de argentinos puedan ver la Copa América en pantallas modernas, que empieza el 1° de julio. En primer lugar, se pondrían a disposición de los titulares de planes sociales, beneficiarios de la asignación universal por hijo y jubilados nacionales. Los 150 mil aparatos serán HDTV (siglas en inglés de high definition television), que permiten ver contenidos digitales. Alrededor de 90 mil serán fabricados en el país –con los beneficios fiscales en Tierra del Fuego– y el resto, importados. Aún se desconoce la marca de los televisores. El precio se fijó en 2.700 pesos, financiado a 60 meses, a través de un acuerdo con el Banco Nación, donde se acreditan los subsidios y los haberes nacionales. La tasa de interés sería del 15 por ciento anual. Si así fuera, la cuota quedaría en 64 pesos durante cinco años. Para quien cobra la asignación universal por hijo, de los 176 pesos que se le acreditan, quedarían libres 112 pesos. Con la venta de LCD, el Gobierno planea darle un impulso a la televisión digital, después de repartir miles de decodificadores que permiten ver, por ahora, 14 canales, entre ellos, Paka Paka, Canal 7, Encuentro, C5N y Canal 9.
Con la legislatura en la academia La rectora de la UNLa, Ana Jaramillo, con apoyo de otras casas de estudios, impulsa la iniciativa para vincular la producción académica con “soluciones concretas para problemas de la sociedad”. Una nueva forma de participación ciudadana: la posibilidad de que las universidades nacionales puedan elevar proyectos de ley al Congreso en forma directa. La idea es promovida por la rectora de la Universidad Nacional de Lanús, Ana Jaramillo, y ya hay quince universidades que adhirieron a la propuesta. “Las investigaciones de los docentes universitarios muchas veces terminan en papers, o en congresos, en vez de producir de modo interdisciplinario soluciones concretas para los problemas de la sociedad”, explicó Jaramillo a este diario. –¿Por qué las universidades deberían tener iniciativa legislativa? –Las universidades son representativas de la sociedad. Sus autoridades son elegidas por la comunidad universitaria y representan a estudiantes, docentes, investigadores y no docentes. Además, están financiadas por la propia sociedad. De modo que sería pertinente que ellas respondieran a las problemáticas nacionales. Esta propuesta ampliaría las formas de participación ciudadana, y a la vez es un llamado a los académicos a comprometerse, a contribuir en la definición de las políticas públicas que busquen un desarrollo nacional con inclusión. –¿Cómo se plantea llevar adelante la propuesta? –La idea es que llegue a Diputados o al Senado, para que tomen la iniciativa, la analicen, y pueda tratarse. Esto no va en desmedro de ellos, no es para sustituirlos, todo lo contrario. El legislador estaría mucho más acompañado por una densidad académica que podría enriquecer su trabajo. Además, siempre contarán con su decisión de apoyo o no a las propuestas que se hicieran desde las universidades. –¿Qué impacto puede tener en la universidad la aprobación de un proyecto así? –La enseñanza y la investigación cobrarían otro sentido, porque definirían proyectos que buscan soluciones concretas. Y es una manera, también, de que los jóvenes sepan que cualquier transformación pasa siempre por un proceso de consenso. Es una forma de educar en democracia. Además, reuniría a las universidades entre sí. Podríamos abordar los temas interdisciplinariamente. De hecho, ya hay quince universidades que adhirieron a este proyecto, entre ellas están UBA, la de Luján, la del Centro de la Provincia de Buenos Aires, la Jauretche, la UTN, la de Quilmes... –Si se aprobara la iniciativa, ¿cómo sería el procedimiento para que después las universidades eleven proyectos de ley? –El trabajo tendría el mismo procedimiento que el de cualquier otra participación ciudadana, que está contemplada en el artículo 39 de la Constitución Nacional, donde se otorga, con sus restricciones, la iniciativa de ley a todos los ciudadanos. Nosotros queremos agregarle una nueva forma, otra modalidad de participación en las políticas públicas desde las universidades. Es un privilegio y un derecho, pero sobre todo es una responsabilidad social, porque busca comprometer a los investigadores a garantizar la defensa de los intereses nacionales. El año pasado, a través de un documento emitido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las universidades públicas manifestaron su voluntad de participar en la definición de las políticas públicas que apunten al bien común del país y, de esta forma, comprometerse a contribuir concretamente al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad argentina. “Esta propuesta tiene que ver con el desarrollo del país que queremos –dijo Jaramillo–. Cuando se habla de darle un valor agregado a la producción, creo que esto también va en ese sentido. Queremos instalar un modelo industrializador, y para eso contamos con más de cien mil científicos trabajando en las universidades.”
Por Graciela Lombardi * El sitio del programa Conectar Igualdad informa que, para julio de 2011, el gobierno nacional ha entregado 923.745 netbooks a alumnos, docentes de escuelas secundarias públicas, de educación especial y de institutos de formación docente. La meta del programa es llegar a los 3 millones de netbooks entregadas en todo el país como parte de un compromiso mayor: reducir a cero la brecha digital, condición necesaria para la inclusión educativa, hoy política de Estado. En esta tarea es clave el rol de los formadores. Ellos también están incluidos en el programa. Por ello, esta política nacional hace posible que estudiantes de formación docente de distintos puntos del país estén recibiendo sus netbooks y las estén utilizando en los institutos donde se forman para ser los docentes de las próximas generaciones. Sabemos que este compromiso no empieza ni termina con la entrega de las computadoras y que lo más importante es qué hacer con ellas. Es allí donde cobra fuerza el corazón de una iniciativa impulsada por el Instituto Nacional de Formación Docente, Akana, la primera red social de docentes del país (akana.infd.edu.ar). Akana significa estar ahí, en aymara, y queremos que sea el lugar donde estén los docentes. Desde su creación, en 2007, el Instituto Nacional ha desarrollado la Red Virtual de Formación Docente como una herramienta para contribuir a la reducción de la brecha digital desde una visión nacional y rigurosa de la educación. Se trata del acompañamiento a todos los institutos de formación docente en el proceso de apropiación de las nuevas tecnologías desde una perspectiva pedagógica. La formación de los docentes en el uso de las netbooks es crucial, pero más crucial es, así lo entendemos desde el INFD, la elaboración de propuestas educativas de esos mismos docentes para favorecer la incorporación de las TIC en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por ello, nuestra plataforma de formación continua, nuestra biblioteca digital (Cedoc), nuestras publicaciones (con proyectos que surgen desde el campo real de la educación) y nuestras investigaciones nacionales están disponibles en la Red Virtual. ¿Cómo aunar, compartir, coordinar, mejorar todas las iniciativas que los mismos profesores y estudiantes de formación docente diariamente desarrollan para implementar en sus clases? La respuesta es Akana, que hoy cuenta con casi 5 mil usuarios, que son docentes y estudiantes de formación docente de todo el país. Ellos han creado grupos de interés que, desde su nombre, sugieren un aire renovador en la docencia y que, no casualmente, aparecen en los espacios abiertos por estas nuevas herramientas: “Física divertida”, “Pensar lo social”, “Innovación en el aula”. Son solo algunos ejemplos del interés de nuestros docentes por participar, compartir y crecer. Invitamos a los docentes a ser miembros de Akana, la comunidad docente argentina para compartir allí sus proyectos educativos, debatiendo e intercambiando sus experiencias, de manera transversal y sin jerarquías, acerca de cómo lograr una mejor escuela. * Directora del Instituto Nacional de Formación Docente del Ministerio de Educación.