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DarKTwO

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Primer post: 15 jun 2010Último post: 5 mar 2011
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11 frases para entender a Julian Assange, de Wikileaks
InfoporAnónimo12/4/2010

11 frases para entender a Julian Assange, de Wikileaks La información llegó a las oficinas de Wikileaks en Australia en septiembre y entonces su fundador, Julian Assange, comenzó a trazar el plan perfecto. Tenía en su poder 251.287 cables diplomáticos de Estados Unidos, la mayoría de ellos confidenciales, enviados durante más de cuatro décadas -desde 1966 y febrero pasado- entre 274 embajadas y consulados norteamericanos. Fue el inicio del escándalo. Aquí 11 frases para adentrarse al espíritu de Assange, el hombre clave del momento. “La primer víctima de una guerra es la verdad” “No se puede publicar un documento sobre física sin los datos completos y los resultados experimentales, y esto debería ser la norma en periodismo”. “Cuanto más secreta o injusta es una organización, más miedo y paranoia inducen las filtraciones en su liderazgo”. “Cada vez que somos testigos de una injusticia y no actuamos somos más pasivos ante su presencia y con ello podemos llegar a perder toda habilidad para defendernos y para defender a quienes queremos”. “Para cambiar radicalmente el comportamiento de un régimen tenemos que pensar con claridad y audacia, porque si algo hemos aprendido es que los regímenes no quieren que los cambien. Tenemos que pensar más allá de lo que lo hicieron quienes nos han precedido y descubrir cambios tecnológicos que nos den valor para actuar de formas que nuestros antepasados no pudieron”. “¿Cómo es que un equipo de cinco personas ha llegado a mostrarle al público la información más reprimida, a ese nivel, que el resto de la prensa mundial junta? Es vergonzoso”. “Existen secretos legítimos: tu historial médico. Pero el secreto no debería ser usado para cubrir abusos”. “El escrutinio de los medios y la reacción (a la divulgación de los cables secretos) ha sido tan trementa que eclipsa nuestra habilidad para entenderlo”. “Hillary Clinton debería renunciar si se demuestra que es responsable de haber ordenado a diplomáticos norteamericanos espiar a las Naciones Unidas, en violación de los convenios internacionales que Estados Unidos ha firmado. Sí, ella debería renunciar”. “No practicamos la desobediencia civil. Wikileaks practica la obediencia civil, es decir, somos una organización que trata de hacer que mundo sea más civilizado y actúa contra organizaciones abusivas que presionan en la dirección opuesta”. “Wikileaks es un servicio público internacional; nos especializamos en permitir a periodistas o informantes que han sido censurados a presentar sus materiales al público”.

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Los Mejores tweets del 2010
Los Mejores tweets del 2010
OfftopicporAnónimo12/21/2010

Los mejores tweets del 2010 Se pone en marcha TOTY (Tweet of the year), una acción que nace con la intención de averiguar cuál ha sido el tweet más relevante de 2010. Durante dos semanas y a través del site www.toty.es, los usuarios de Twitter podrán proponer y seleccionar aquellos tweets que, en su opinión, han sido los más importantes en múltiples categorías de este año que acaba. Aca Estan los Mejores 100:

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Dos años sin Luciano Arruga
Dos años sin Luciano Arruga
OfftopicporAnónimo3/5/2011

Dos años sin Luciano Arruga Luciano Arruga, adolescente de 16 años desapareció el 31 de enero de 2009, cuando fue interceptado por la policía bonaerense en Lomas del Mirador. Las sospechas caen sobre la institución policial, no sólo por su desaparición sino por el “reclutamiento” de chicos para delinquir. Vanesa Orieta es la hermana de Luciano, y cuenta a lavaca: ”Hay pruebas bastante contundentes contra 8 de los policías del destacamento de Lomas del Mirador, tuvieron contradicciones evidentes entre ellos, pero ninguno está preso, ninguno está procesado, y lo más terrible: siguen trabajando como si no hubiera pasado nada. Se va perdiendo la paciencia”. Los policías sólo aparecen como testigos en la causa. Vanesa plantea las cosas sin falsas ilusiones: “En un momento comprendimos que Luciano no iba a aparecer con vida. Buscamos el cuerpo. Pero si los policías siguen en funciones, ¿puedo pretender que mi hermano aparezca? La falta de compromiso del sector político los hace cómplices también de la desaparición. Son los que implementan políticas para matar a los pibes de los barrios pobres. Pensar en encontrar el cuerpo sigue siendo una utopía con estos personajes nefastos del sistema político y judicial”. Hay en Vanesa una especie de determinación simbolizada en cuatro palabras: “No abandonaremos la lucha”. El caso El día del crimen Luciano Arruga, 16 años, fue a jugar al Sega con dos amigos hasta el mediodía. Volvió a casa, miró a Mónica con media sonrisa de complicidad y le dijo: -Má, ¿me das algo de plata que salgo un rato? A Mónica ya le pasaba lo que a tantas madres, que tienen que levantar la cabeza para mirarle los ojos a esos nenes que de golpe les llevan una cabeza de ventaja. Le regaló una sonrisa, y le dio todo lo que tenía: 25 centavos. Luciano fue al quiosco a comprar un cigarrillo suelto. La señora del quiosco le preguntó cómo andaba. Él contó su proyecto de retomar los estudios. “Quiero regalarle el título secundario a mi hermana”. Tuvo premio: dos cigarrillos más. El chico se quedó como siempre en la plaza República Argentina con sus amigos, a media cuadra de su casa: largas charlas, algún tiro al arco en la canchita, compartir el tiempo de esa tarde de verano, viernes 30 de enero. Volvió a casa ya de medianoche. Sus hermanos más chicos dormían y Mónica lo escuchó, pasaba a buscar su campera blanca. Luciana caminó cinco cuadras para ir a lo de Vanesa, la hermana a la que quería regalarle el título secundario, estudiante de Sociología y en pareja con un joven abogado. No la encontró. Volvía para su casa cuando sobre la avenida Mosconi, de Lomas del Mirador, lo paró un patrullero policial. Había gente en la avenida, que vio cómo lo palparon. Hubo maltrato, cuentan. Dejaron ir al chico, que siguió por el camino de siempre hacia su casa. Nadie sabe si Luciano se dio cuenta de que el patrullero lo venía siguiendo. Ya era la madrugada del sábado. En Perú y Pringles, la esquina de la placita, dos testigos que no declararon todavía en la causa vieron que un chico de campera blanca era golpeado y metido a la fuerza en un vehículo policial del destacamento de Lomas del Mirador. Una vez en el destacamento, otro testigo lo vio golpeado y ensangrentado. Ese es el crimen: desde aquel 31 de enero Luciano Nahuel Arruga desapareció. Entre los protagonistas que rodean a este caso -símbolo de lo que son los desaparecidos del siglo 21- se mueven la policía, el poder judicial, los gobiernos, los vecinos, los medios: y la lista recién empieza. El simple arte de la curiosidad lleva a preguntas como ¿qué pasó? ¿dónde está? y ¿quién tiene la culpa? La frontera El barrio 12 de Octubre es apenas una manzana dentro de Lomas del Mirador. Todos lo llaman “La 12 de octubre”, porque es una pequeña villa, con sus pasillos angostos y sus casas hechas con más pulmón que arquitectura. Enfrente está la plaza República Argentina, y por las otras calles hay chalets y casas más o menos coquetas, con jardines, enrejadas, alguna que otra 4 x 4. Una frontera es la calle Perú. En una esquina está la humilde casa de ladrillos de Mónica Alegre, la mamá de Luciano. Cruzando Perú, se levanta el chalet de tres plantas de Gabriel Lombardo, repartidor de alimentos en el barrio, y creador de valmi (Vecinos en Alerta de Lomas del Mirador). Lombardo fue uno de los propulsores de la creación del destacamento policial ubicado en la calle Indart, y cumplió el rito de cortar la cinta de inauguración del lugar en 2007, entre sonrisas y aplausos uniformados. Pararse en el medio de la calle Perú genera una sensación extraña: ambiente tranquilo, y un salto de desigualdad de las veredas enfrentadas. Cualquiera que ande por allí sabe que cada 20 ó 30 minutos aparece un patrullero. La casa de Mónica no tiene baño, y allí vive con sus dos hijos menores Mauro y Mario. Trabajaba como empleada doméstica, pero ya en 2008 se fue quedando sin empleo. Vanesa Orieta es la hija de su primer matrimonio, trabaja en una empresa de Morón, va por 2° año de Sociología en la UBA “y para Luciano era el amor de su vida”. El novio de Vanesa, Damián Piraino, es junto a Juan Manuel Combi uno de los abogados de la causa. Luciano es un chico divertido, con humor, pero es hincha de River. Mónica asegura que en los últimos años lo ha visto llorar por esa causa (cosa que puede confirmar cualquier simpatizante del club) pero con aguante: siempre pensó en tener un hijo varón, al que llamaría Enzo (por Francescoli) Ramón (por Díaz). “Horrible nombre” se ríe la madre. Luciano trabajó en una empresa fundidora de metales. Eso le permitió comprarse ropa, pantalones anchos, gorra. Mónica no recuerda durante cuánto tiempo estuvo en la fundidora. Le pregunta a Mario (13 años): “Trabajamos hasta octubre del año pasado, él 12 horas, y yo 7″ dice entrecortado antes de salir corriendo. “Le hace mal hablar de su hermano” dice Mónica, una mujer bajita, cálida, que oscila entre las sonrisas y las marcas que toda esta historia le van dejando en el ánimo. Doce horas de trabajo, que además escaseaba. Por eso Luciano salía a cartonear con sus amigos de la plaza. “Con la plata se compraban un sándwich de milanesa, una bebida, unos cigarrillos”. El chico cuidaba de sus hermanos cuando Mónica no estaba, les preparaba la leche o el mate cocido, sabía hacer tortillas de papa, iba a buscarlos a la escuela. El padre los había abandonado cuando él tenía 6 años. La nueva familia tipo: Mónica jefa de hogar, Luciano hombrecito de la casa. “Siempre le decía que tenía que mejorar el léxico. Hablar bien. Viste cómo son los chicos: bolú, bolú, todo el tiempo. Por eso también pensaba volver a la escuela”. Estaba aprendiendo a tocar una guitarra criolla que le regaló Vanesa, le gustaban los Redonditos de Ricota e Intoxicados, todo mezclado con cumbia colombiana. “Me cantaba y hablaba de las letras de amor de las cumbias”. ¿Estaría preparando el terreno? César tiene un quiosco y vende choripanes dentro de La 12, describe a Luciano como “un pibe excelente, de lo mejor que hay acá” y cuenta lo siguiente: “Una vuelta vino muy serio y me dijo: Don César, necesito hablar con usted porque quiero ser el novio de su hija y preciso su permiso”. Los chicos tenían su esquina favorita, en Perú y Arriola. Mónica muestra lo que hizo su hijo cuando el asfalto todavía no estaba seco. Se lee “Luciano” junto al cordón. De puño y letra, con una maderita, le puso la firma a “su” esquina. En la frontera. La oferta Mónica vio un día de 2008, en la parada de su hijo y sus amigos, a un señor de pelo corto que manejaba un automóvil blanco. Luciano le contó algo de lo que estaba ocurriendo. Algunos chicos conocidos de otra villa cercana, la Santo Vega, le habían presentado a ese hombre, un policía, que le ofreció trabajar para él. Todo indica que esos chicos ya lo hacían, y Mónica misma cuenta que Luciano alguna vez les vio un revólver. “Él escuchaba y veía, pero nunca delataba a nadie. Me contaba algunas cosas como para que yo supiera”, revela Mónica, que cuando quiso saber más recibió esta respuesta: “No preguntés ma, que cuanto menos sepas, mejor”. El grupo de Luciano se completaba con Ari, Oscar y Timé. Se diferenciaban de los chicos de la Santo Vega justamente en esas relaciones, y en el asomo al mundo delictivo. “Los amigos de Luciano no te sacan un centavo ni aunque lo dejés arriba de la mesa”. Con fama de buen chico, tranquilo, no bocón, sin antecedente alguno, Luciano era candidato en cualquier “casting” del rubro delictivo. Para los “empleadores”, a los 16 años los chicos son presuntamente más fáciles de sacar de la cárcel y, por natural inexperiencia, más controlables. “Por lo que me contó, el policía le dijo que si trabajaba para él nos iba a garantizar que nosotros estuviéramos bien” cuenta Mónica. Luciano rechazó la oferta. El hombre insistía. Mónica reconstruye el diálogo como se lo contó su hijo. -Pero vos sos un gil, podrías vestirte bien, andar con ropa de primera, con las mejores zapatillas… - No, loco, si quiero zapatillas se las pido a mi hermana. - ¿Qué, te gusta andar viviendo de las mujeres a vos? - Y bueno, cuando uno es lindo hay que aprovechar… Así quiso salir del brete, con su humor veloz y estilo. No funcionó. “Después de eso lo empezaron a perseguir. Y pasó lo de septiembre”. Luciano Nahuel Arruga fue detenido en septiembre de 2008 y llevado durante varias horas al destacamento de Lomas del Mirador. No es una comisaría ni una cárcel, por lo cual mantener a alguien allí detenido es ilegal. Lo tuvieron en la cocina. Vanesa lo escuchó gritar por los golpes que le daban y denunció que su hermano fue amenazado del siguiente modo: “Negro de mierda, te van a violar en la 8ª y vas a aparecer en un zanjón”. Mónica presenció cómo al salir, su hijo discutía a los gritos con uno de los uniformados, y lo señalaba como uno de los golpeadores. “Lo calla usted o lo callo yo” le dijo el policía mirándola. Le adjudicaban el robo de dos celulares, típica acusación comodín de la policía -y nunca comprobada- para justificar la “demora” del joven. Los moretones y la renguera por los golpes, comprobados en el Hospital de San Justo, van a la cuenta de la sistemática tradición de las “fuerzas del orden”. Mónica: “A partir de ese momento dejó de salir a cartonear por el miedo. No fue más a bailar. Luciano, para ellos, era una piedra en el zapato”. El mensaje era evidente, y en términos de El Padrino (Ford Coppola) se manifiesta así: “Son ofertas que no se pueden rechazar”. Luciano se repuso de los golpes de septiembre, trató de seguir su vida. Proyectó volver al secundario, acaso como un modo de acercarse más a su admirada Vanesa. A los 16 años, o a cualquier edad, nadie debería tener el destino marcado. . Desaparición y lavandina Pablo Pimentel, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza, ha declarado lo que es público y notorio: “No es un caso aislado, en muchos barrios los policías reclutan pibes para robar, y les liberan zonas”. El método es idéntico al de los tiempos de la dictadura: la propia policía elige un blanco, “libera” la zona para que no aparezcan ni por error otros policías, y para que los ladrones-socios puedan actuar. Hace 30 años se usaba para que militares y policías no se tropezaran entre ellos al secuestrar personas. Los abogados de la causa dan por probado que Luciano fue levantado por la policía en la esquina de Perú y Pringles, frente a la placita. Peritajes posteriores demuestran que estuvo en el destacamento de Lomas del Mirador. Mónica asegura que al menos un testigo lo vio: “Yo no leí el expediente, pero lo que me dijeron es que ese testigo vio a Luciano golpeado y ensangrentado. Que lo colgaron como de un gancho. Un preso dijo que tuvo que limpiar la sangre de las paredes y del piso” explica Mónica en el único momento de la charla en el que no logra contener el llanto. No sabía nada de esto cuando, con angustia, fue al propio destacamento, el 31 de enero, a denunciar que su hijo no había vuelto a casa. “Quedate tranquila que debe estar con alguna minita” le contestaron. “Ví al mismo policía que había visto en septiembre, haciéndose el que escribía algo y sin mirarme. Apenas me dijo que cualquier novedad me llamarían”. Le tomaron una declaración pero no le dieron copia. Vanesa fue a reclamar esa copia, y se encontró con el penetrante olor de la lavandina en medio de un metódico ataque de limpieza del destacamento. Un oficial de apellido Herrera se mostró comprensivo, quedó a disposición de la familia, y ayudó a pegar volantes de búsqueda de Luciano: “Después me di cuenta que estaba cerca no para ayudarnos, sino para vigilarnos”. Un método habitual desde los años 70 es el enloquecimiento sistemático de los familiares. En este caso apareció un misterioso anónimo diciendo que Mónica tenía que entregar droga para recuperar a Luciano. La Dirección Departamental de Investigaciones (ddi) se le instaló en la casa. “Ponían el rastreador de llamadas y todas esas pelotudeces para armar circo” se enoja Mónica. Hubo un llamado de un tal Leo, preguntando si Luciano “era sano” y sugiriendo “buscar entre los amigos”. A la abuela de Luciano la llamaron un día a las 3 de la madrugada simulando ser de la oenegé0 Missing Children. Mónica recibió otra visita extravagante, de dos sujetos de más de 25 años, vestidos de un modo demasiado formal para ser amigos de Luciano, diciendo que lo conocían desde hacía tres años, de un boliche de Isidro Casanova. Luciano tenía 13 años en ese momento. Los Superagentes argentinos suelen mezclar lo perverso con lo patético. Mónica: “Todo era una burla para despistarnos”. La causa cayó en manos de la ufi 7 (Unidad Fiscal de Investigaciones) a cargo de Roxana Castelli. En términos sintéticos y comprensibles, durante 35 días que hubiesen sido cruciales, esta señora no hizo prácticamente nada. Mónica: “Mató 35 veces a mi hijo”. Pimentel presentó una denuncia por inacción de la fiscal Castelli, y se logró pasar las actuaciones a la ufi 1 de la fiscal Cecilia Cejas, que en poco tiempo logró que un expediente de un cuerpo pasara a tener quince, tomó más de 50 declaraciones, 25 de ellas de policías, y quizás logre determinar qué ocurrió. Confirmó con los sistemas de identificación policiales que un patrullero estuvo esa noche varias horas en un descampado cercano. Los peritajes con perros parecieron confirmar que Luciano estuvo en el patrullero, y en el Destacamento. Ocho oficiales y policías fueron removidos de su cargo (los apellidos que se dieron a conocer son Sotelo, Borrego, Herrera, Vázquez, Fekter, Márquez, Díaz y Zeliz) y han sido careados en los últimos días. El Sheraton El abogado Juan Manuel Combi representa a la familia de Luciano, junto a Damián Piraino (pareja de Vanesa). Combi también relaciona permanentemente pasado y presente de las desapariciones. La comisaría 8ª fue uno de centros clandestinos de detención y torturas de la Policía Bonaerense, al que llamaban Sheraton. Fue dirigido en aquellos años por Leopoldo Luis Baume, responsable por la desaparición del artista Héctor Oesterheld, autor de El Eternauta. Sobre el hecho en sí de la desaparición, Combi razona: “No tenemos la principal prueba, que es el cuerpo. Si hay algo que enseñó la dictadura es que si no hay cuerpo, no hay verdad”. La desaparición en sí misma demuestra un hecho institucional, que exige planificación, una organización capaz de ocultar a una persona viva, o de eliminar un cadáver, contactos policiales y judiciales. “El Estado es el único que puede materializar una desaparición hoy en día. Un cuerpo desaparecido es un cuerpo violentado por el sistema”. -¿Qué presión ejerce ese Estado ya en la instancia legal? -Hay muchos testigos que todavía no quisieron declarar en la causa, porque la policía está metida todos los días en el barrio. No es fácil declarar en su contra. Hubo amenazas a la familia, a los abogados, a los testigos y hasta a los organismos. -¿Hay otras denuncias en el barrio? -Testigos en la causa de Luciano declararon que cada vez que fueron detenidos en la Comisaría 8ª, de la que depende el destacamento, los colgaron de las rejas hasta que se les dormían los brazos y ahí les empezaban a pegar. Un chico de 14 años declara en una denuncia haber sido quemado con cigarrillos. Estamos hablando de torturas. -¿Qué ayudó a que el caso de Luciano se conozca y no muera en denuncias puntuales? -La familia. Eso hizo la diferencia. ¿Cuántos Lucianos hay y no lo sabemos? ¿Cuántas familias no saben ni dónde queda un tribunal y no sabe que no hay que hacer la denuncia en la policía? Seguirá habiendo desaparecidos de este tipo, es tan cierto como lamentable, pero también habrá gente que luche por ello como esta familia. Combi considera que tanto el caso de Luciano como el de Jurlio López son advertencias. “Señales de que el sistema funciona con impunidad en medio de la desigualdad. La gente que lucha por la seguridad de llevar el pan a su casa no tiene los mismos derechos que la que quiere seguridad para su 4 x 4″. Combi agrega lo que se percibe desde hace años: “Quien no reconozca que la policía opera como una fuerza delictiva, es un hipócrita”. Como Argentina obliga a aclarar obviedades, hagámoslo. Luciano y sus amigos parecen ser según todas las versiones un grupo tranquilo, y no hay prueba alguna de que hayan delinquido. Pero aún en el caso de un delincuente, el mecanismo de la desaparición, la tortura y el homicidio sistemático por parte de las fuerzas de seguridad y sus cómplices que integran el Estado, es lo perverso en estado puro: el crimen perfecto. Susana y el mirador Gabriel Lombardo es uno de los personajes del barrio. Ha asegurado en todos los medios que le pusieron un micrófono adelante que ha sido asaltado 39 veces, creó valmi y desde ahí promovió la creación del destacamento bajo sospecha. Sería de los que lleva el pan a su casa, ya que es repartidor de alimentos y en particular de pan Fargo, según cuentan en el barrio. Su enorme chalet fue sede de su encuentro, en plena campaña, del entonces candidato Francisco De Narváez, que le terminaría ganando las elecciones provinciales a Néstor Kirchner. En ese mismo chalet, en general los viernes, recibe con generosos asados al personal del Destacamento, aunque no es muy claro si sigue recibiendo a los que fueron removidos a raíz de la desaparición de Luciano. El señor Lombardo no es de los preocupados por el qué dirán. Ha declarado al diario La Nación: “Me dirán nazi o fascista, pero los malandras están en las villas”. La declaración-acusación o como se la quiera llamar, fue cometida como consecuencia de la desaparición de Luciano Arruga, convirtiendo a Lombardo en emblema explícito de la criminalización de la pobreza y los reclamos de mano dura. Lombardo también apareció con dos teorías televisivas: a) Luciano estaba en Córdoba; b) estaba en la villa 1-11-14 de Bajo Flores (otro blanco preferido de la gente a la que le dirán nazi o fascista). La arenga de Lombardo se incrementó al infinito cuando también en Lomas del Mirador fue asesinado Gustavo Lanzavecchia, más conocido como Gustavo Damián, florista y decorador de la presentadora Susana Giménez. Lanzavecchia fue apuñalado, amordazado y arrojado a la piscina de su casa. Esto provocó que la señora Giménez reclamara la pena de muerte, aunque luego se desdijo, propuesta reproducida por otras personas de la misma índole y edad, como el músico Luis Alberto Spinetta, entre otros. Fue el 27 de febrero. El 3 de marzo hubo otro crimen, el de Hernán Landolina, personal trainer de Guillermo Cóppola, asesinado de un balazo en la cara. Paradojas: 1. Pese al refuerzo policial, al Destacamento y a los Vecinos en Alerta, los crímenes siguieron ocurriendo en Lomas del Mirador. Tal vez sea una casualidad. 2. Ocurrieron muy cerca de la desaparición de Luciano, cuando se veía que la causa dormida en la ufi 7 pasaría a activarse en la ufi 1. Lograron exacerbar a eso que se llama “opinión pública” mientras los medios ninguneaban la desaparición del joven y Lombardo hablaba de “malandras en las villas”. Tal vez sea otra casualidad. 3. Si se sigue el razonamiento del presidente de la apdh, y del abogado Combi, los destacamentos, refuerzos policiales y pedidos de mano dura, tienden a ser estúpidos, perversos, o a incrementar aquello que dicen combatir. Si hay zonas liberadas para chiquilines y adultos que trabajan a cuenta de instituciones policiales impregnadas por el delito, reforzar y cebar a esas instituciones sólo provocará más de lo mismo, y cada vez más impunidad para hacerlo. Los familiares y organizaciones que están impulsando el caso han puesto luz también sobre la actitud de los medios. Vanesa escribió una carta al gobernador Daniel Scioli en la que menciona las falsedades publicadas por el diario Clarín y algunos de sus periodistas. Pero también denunciaron de qué modo los actos y reclamos por la desaparición de un chico de 16 años fueron sistemáticamente ignorados por toda la corporación mediática, incluyendo la oficial. Karma argentino: los desaparecidos siempre vuelven a desaparecer. http://lavaca.org/

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Alejandro Bustillo (Biografia)
Alejandro Bustillo (Biografia)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/15/2010

ALEJANDRO BUSTILLO BIOGRAFIA Uno de los arquitectos de mayor renombre en la historia Argentina, Alejandro Bustillo además de haber dejado sus huellas con obras magistrales de arquitectura a lo largo y ancho del territorio argentino y ser un renombrado académico en la materia, también se destacó en otras ramas del arte como la pintura y la escultura. SUS PRIMEROS AÑOS Nacido en la ciudad de Buenos Aires, Argentina el 18 de Marzo de 1889, Alejandro Bustillo era hijo de Maria Luisa Madero y del doctor José María Bustillo, perteneciendo a una familia de estrato social alto y de largo arraigo en América, pues según declaraciones suyas, desciende en línea directa por rama materna de las hijas de Túpac Inca Yupanqui y Huayna Cápac, quienes se casaron con conquistadores. Era bisnieto de Manuel José Bustillo, quien había sido Teniente de Patricios durante la defensa de Buenos Aires y el resto del Virreinato durante las Invasiones Inglesas. Otro bisabuelo suyo, el Capitán Francisco Javier Díaz Fernández era miembro del Regimiento de Granaderos a Caballo durante el cruce de los Andes. Era nieto del General José María Bustillo, quien había participado en la Batalla de Pavón, la Batalla de Cepeda y en la Guerra del Paraguay. El Dr. José María Bustillo, su padre, fue el autor del código militar argentino conocido como Código Bustillo. Mientras su tío, el ingeniero Eduardo Madero fue el diseñador del puerto de la ciudad de Buenos Aires, hoy devenido en el moderno barrio de Puerto Madero. Su madre fue María Luisa Madero, hija de Francisco Bernabé Madero uno de los fundadores de la Sociedad Rural Argentina, institución creada el 10 de julio de 1866; Francisco Madero también fue vicepresidente de la Nación durante el primer gobierno de Julio Argentino Roca desde 1880 hasta 1886. Su infancia transcurre en un ambiente grato junto a sus hermanos Manuel, Enrique, Horacio, Exequiel, José María, Emilia y Josefina. Largos períodos de su infancia y juventud transcurrieron en estancias pampeanas donde se entusiasmó con la práctica constructiva. Más tarde reafirmó esta vocación, cursando sus estudios secundarios en el Instituto Politécnico Superior Otto Krause, escuela industrial que acababa de fundar el ingeniero Otto Krause. Luego ingresó en la Escuela de Arquitectura, que por entonces dependía de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Buenos Aires: escuela de clara orientación academicista donde fue alumno del hispano-noruego Alejandro Christophersen, el beauxartiano más notable de la época, del eclecticista Pablo Hary en Teoría de la Arquitectura, del francés Eduardo Le Monnier, y ya en los tramos finales de la carrera, de René Karman, un entusiasta difusor del neoclasicismo francés. Luego decidió interrumpir temporalmente sus estudio para dedicarse de lleno a la pintura, tras lo cual en 1912 había ganado el Primer Premio del Salón Nacional de Pintura del Museo de Bellas Artes con su autorretrato, obra con la que volverá a obtener la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Pintura de San Francisco, EE.UU., en 1934. También obtuvo el Primer Premio de Escultura en el Salón Nacional de 1932, con el bronce 'El pecado original'; y en 1937 sería nombrado Académico de Bellas Artes. Tras la interrupción de sus estudios para dedicarse de lleno a la pintura, se graduó de arquitecto en 1914. Ese mismo año comenzó su noviazgo con Blanca Ayerza (1892-1978), con quien se casó el 8 de agosto de 1917. Cuando contrajeron matrimonio se fueron a vivir a Berazategui a “Los Claveles”, una casona construída para ellos, cuyas ruinas pueden verse en las cercanías de la estación del Ferrocarril. En esa casa nacieron sus hijos César y Jorge. Desde 1919 vivieron en forma alternada entre esa localidad y Capital Federal. Luego siguieron otros seis hijos, Alejandro, Mario, Nelly, Marta, Blanca e Inés. Al resultar chica la casa para tan numerosa familia se trasladaron a la parte antigua y “Los Claveles” fue alquilada a unos amigos jugadores de golf de Ranelagh. Su primer hijo, César Bustillo nació el 21 de noviembre de 1917 y tuvo al igual que su padre una fuerte inclinación por la pintura y el arte en general, pero lamentablemente murió joven el 7 de abril de 1969 a los 51 años de edad. Hoy para recordarlo una calle y un museo de la localidad donde nació llevan su nombre. SU CARRERA Su actividad principal la desarrolló en arquitectura, dedicando sus primeros años de graduado a proyectos de estancias, galpones y otras obras de infraestructura agroganadera en la pampa húmeda, zona en la que fijó su residencia temporalmente. De aquellos años son los proyectos de casa de campo en 'Estación Pila' (1916) y estancia ''La Primavera", para su familia (1918). Regresó a Buenos Aires para partir casi de inmediato hacia París, en 1921 donde permanecería hasta 1923. Mediante su larga estadía en Francia de dos años cumplió además con el ritual europeísta de la clase alta argentina de la época y anudó contactos con sus futuros comitentes: estancieros, diplomáticos y políticos de la Argentina liberal. Uno de aquellos personajes, el banquero Carlos Alfredo Tornquist, fue quien lo invitó a París y le encargó su residencia en el barrio de Palermo Chico (desde 1932, Embajada de Bélgica), que formaba parte de la serie de 'hôtels particuliers' que, entre 1924 y 1930, construiría en Bruselas, París y Buenos Aires. Respondía esta tipología a patrones urbanos borbónicos resultantes de la adaptación de residencias nobiliarias rurales en la Francia de los Luises, con plantas de disposición protocolar y recorridos ceremoniales a partir de un gran acceso y una escalera de honor que conducía a un gran salón de recepciones; por sobre esta planta principal, que incluía comedores y salas de estar, se disponía el nivel de dormitorios, y se remataba con un ático en mansarda destinado al servicio. De este período datan también algunas casas de renta, caracterizadas todas por referencias historicistas, adaptando al tipo de la casa colectiva en altura los cánones del sistema compositivo beaux-arts, dividiendo la fachada en un basamento pesado que podía tomar planta baja y primer piso, un cuerpo principal de varios niveles con pequeñas variantes de ornato en aventanamientos y, generalmente, algunos órdenes monumentales rematados en una cornisa sobre la cual se disponía un simple o doble ático con mansarda. Era el modelo que en París dominaba áreas enteras del casco urbano con el nombre de immeuble à rapport. Tanto en unas como en otras, si bien se vislumbra una cierta severidad clasicista y un manejo medido del plan de masas, todavía observamos un gusto por los acentos decorativos y cierta proliferación de los detalles propios del repertorio ecléctico (pilastras acanaladas, balaustres, capiteles compuestos, almohadillados y bajorrelieves). De este primer ciclo de residencias urbanas, se destacan como las más significativas las casas particulares del Dr. H. Etchepareborda en Av. Quintana y Montevideo (1924), de Enrique Duhau en Alvear 1750 (1924), de Federico Martínez de Hoz en Talcahuano 1234 (1925), las propias de Bustillo, para residencia y estudio, en Posadas 1043/49 y 1053 /59 (1926, hoy demolidas), de Alberto del Solar Dorrego en Av. del Libertador 1728 (1928, hoy Embajada del Perú) y la ya citada de Tornquist en Aguado y Rufino de Elizalde (1928/29); todas ellas en Buenos Aires. Y entre las casas de renta, las que hizo para Juana G, de Devoto en Av. Santa Fe 1752, Buenos Aires (1926) y en Cours Albert I 24, París (1927), para Carlos A. Tomquist también en París (1928) y para Emesto Lix-Klett en Av. Leandro N. Alem y Rodríguez Peña. En esta modalidad, algo arqueologista resolvió algunos edificios comerciales en el centro de Buenos Aires como el BancoTornquist, propiedad de Emesto Tornquist y Cía. Ltda., en Bartolomé Mitre 553 (1925) y el Hotel Continental, para la Compañía de Seguros homónima, un edificio exento en la manzana triangular limitada por Av. Roque Sáenz Peña, Maipú y Perón (1927); dos obras en las que Bustillo parece haber cedido al imperativo de una imagen prestigiosa recurriendo a órdenes imponentes, asociaciones majestuosas y una acumulación de símbolos arquitectónicos palaciegos. Aunque algo menos espectacular, cabe incluir en esta serie al Edificio Otis, de la Otis Elevator Co. en Av. Figueroa Alcorta 3415 (1929, hoy demolido). Banco Tornquist No obstante, lentamente la arquitectura de Bustillo iba optando por una versión minimalista del neoclasicismo, que sería bautizada por algunos como estilo francés moderno; manera que practicaron , aunque no en forma consecuente, ya sea por alternancia con otros recursos lingüísticos o por un rápido tránsito al racionalismo moderno, diseñadores como Acevedo, Becú y Moreno, Carlos Vilar, Arturo Dubourg o Alberto Prebisch. Pero este proceso de maduración cabe analizarlo desde una perspectiva algo más compleja que una mera simplificación de lo borbónico, pues se estaba perfilando en aquellos años esa síntesis bustillana que abrevaba tanto del compromiso académico y la sobriedad grecolatina - en la línea de la sencillez que venía proclamando el último Christophersen - como de los requerimientos telúricos (así los llamaba Bustillo) en clave pampeana aprendida en las estancias de los terratenientes bonaerenses; lo que en el plano teórico expresaría como funcionalismo estético ejemplificado en el Partenón de Atenas: ''un rancho monumental y exquisito''. Esto hecho más notorio en la arquitectura urbana doméstica de Bustillo, donde se condensan las ideas salientes que dieron identidad a su obra a partir del abandono progresivo del ornato mural, la reducción a lo elemental de la composición clásica y sus elementos significativos: el creciente ensanche de las aberturas, el uso más frecuente de la ventana apaisada y la desaparición gradual del frontispicio en tanto recurso para aumentar la grandeza y magnificencia de la obra. Esta actitud fue coherente con una constante de su pensamiento que a la vez que se afirmaba en los valores clásicos (belleza, verdad) y rechazaba, en una encrucijada ambigua, tanto los excesos eclecticistas como la modernidad abstracta. A los primeros les reclamaba "habernos inundado, desde el siglo XVIII, de mediocridades insoportables", mientras que sobre la arquitectura moderna opinaba que "nada hay de más limitado y pobre contenido estético'', calificando a ambos modos como "productos fugaces del intelectualismo (aguda enfermedad moderna )". El retorno a las esencias del clasicismo como tabla de salvación ante el embate de historicismos varios no era la primera vez que se daba en la historia de la arquitectura; y en este caso particular operó como un mecanismo identificatorio y excluyente de la elite tradicional, que -en su edilicia privada- refugiada en la sobriedad del último renacimiento francés, tomaba distancia de los inmigrantes nuevos ricos que gustaban más de lo macarrónico y espectacular. Desde otra óptica, no deja de ser sugerente la proximidad con la modernidad alternativa de Loos, Terragni o el romanticismo nacional escandinavo, que en obras como los municipios de Oslo (Arneberg y Poulsson) y Estocolmo (Óstberg), por ejemplo, mezclaban composiciones clasicistas depuradas con rasgos de una nueva estética; aunque validados, en estos casos, por un mayor anclaje en la historia propia. Vale hacer notar que pocos años antes se destacaría con una obra magistral, el casco de la estancia de Villa María en Máximo Paz, Provincia de Buenos Aires; el cual diseñó para la familia Pereda. Una grandiosa construcción de estilo Tudor, cuya obra comenzó en 1923 y recién fue finalizada en 1927. Estancia Villa María El año 1930 fue clave en la producción de Bustillo. Allí iniciaría un ciclo de consolidación de la idea minimalista, que se extendería hasta 1946. Si el hotel particular de Alberto Ramos Mejía en Seguí 3963, Buenos Aires (1930, hoy demolido) aparece como gozne entre dos momentos, las casas Fioravanti y Gómez documentan el nacimiento de un austerismo radical. La casa de Ramos Mejía, de indudable inspiración francesa (con persistencias como la pizarra, el basamento ya reducido a zócalo, las puertas con marquetería clásica, la cornisa separando el ático y las chimeneas en ladrillo visto), impacta no sólo por su reducción a lo mínimo y esencial del estilo, sino por la esgrima plástica demostrada en su fachada, resuelta con un plano neutro a partir de un doble cuadrado de 9 x 18 mts. con aberturas estandarizadas, rematando en una mansarda elemental; todo en un juego de proporciones equilibradas y serenas según definió Bustillo: "alisé el frente al máximo posible. Es el sumo de la simplicidad". En cambio, las casas del escultor José Fioravanti en Acoyte 741 (1930) y de Manuel Gómez en Olazábal 4779 (1931), ambas en baños de clase media de Buenos Aires, constituyen manifiestos de la arquitectura doméstica bustillana, con un austerismo y simplicidad de indudable influencia ambiental pampeana, en un grado que no se observaría tanto en otras obras de esta nueva serie destinadas en su mayoría a la aristocracia criolla del Barrio Norte. En estas expresiones de clasicismo bonaerense con fuerte influencia de la arquitectura moderna -sobre todo de la corriente art déco - cabe destacar su purismo blanco, volumetría simple, falta casi total de ornamento, abandono de la grandilocuencia, predominio de lo horizontal, aventanamientos cuadrados o apaisados, plantas no protocolares, mobiliario metálico tubular (de Joselevich Hnos. y Cía.), y -sobre todo en la casa Gómez- un tratamiento de los frentes internos donde lo clásico se trocó en neutralidad estilística. Un giro similar, en la serie de los edificios comerciales, testimoniaría el Edificio Volta, para la compañía Hispano Argentina de Electricidad, en Av. Roque Sáenz Peña y Esmeralda, Buenos Aires (1930), donde pórticos, frontis y órdenes monumentales se disuelven en geometrías simples de evidente filiación déco, aunque con el sello de la gravedad formal de Bustillo, quien lo calificara como ''el más moderno de la Diagonal''. Es obligatorio referirse a la casa que Bustillo proyectara para Victoria Ocampo en Rufino de Elizalde y Mariscal Ramón Castilla, en el enclave de Palermo Chico de la ciudad de Buenos Aires (1928), por constituirse en nudo de conflictos y polémicas en el ámbito profesional y en algunos circuitos culturales, llegándosela a considerar la primera casa moderna. La casa, un juego de cubos y prismas desnudos y blancos, perforados con aberturas dispuestas libremente en función de cada habitación y no de la composición externa, que refiere a una abstracción culta, no participa de la nueva síntesis bustillana que comentamos. Se concretó como tramo final de un trámite iniciado en agosto de 1927 cuando a partir de unos croquis propios, Victoria le encarga el proyecto a Le Corbusier para un terreno de la calle Salguero; proyecto que luego fuera descartado y, sobre las mismas bases, encomendado a Bustillo (debido a "su profesionalismo y sentido de belleza y orden" para el terreno de la zona de Palermo Chico. Desde el comienzo estos dos descendientes de conquistadores, ahora en líneas encontradas (vanguardia y clasicidad europeas), sostienen una relación tensa. De ese modo, entre desacuerdos y disuasiones, Bustillo diseña la casa, que no es ni aérea ni libre, sino sólida y contenida, dejando de lado las dobles alturas y 'fenêtres en longueur' del primer proyecto de Le Corbusier, con una planta aún beauxartiana, todo en una forzada ahistoricidad, casi loosiana, convencido de que estaba realizando una obra menor, a la que más tarde calificaría como un trabajo de compromiso. Como obras salientes del ciclo minimalista cabe citar, entre las casas de renta: la de Sarah W. de Marsengo en Florida y Marcelo T. de Alvear (1931), todavía de transición, donde se tensan al máximo una complejidad compositiva casi manierista (nueve niveles de diversa altura, un juego equivoco de triple ático, una alternancia muy dinámica de fajas, comisas y balcones corridos, y órdenes colosales de mínimo relieve integrando un fuste de altura equivalente a la del ático y del basamento) con la serenidad de una. fachada imperceptiblemente ondulada sobre la que se delinean geometrías elementales; la del Dr. García Merou en Vicente López 1860, con un frente blanco y liso, en el cual persiste la aislada marca clásica de un discreto ''balcón de apariciones'', cornisón y esquiva mansarda recedida; y sus tres obras más puristas, la de Ramona A, de Ocampo en Posadas y Schiaffino (1931), la de Juana G, de Devoto en Av, del Libertador 2882 (1935) y la de José Manuel Jorge en Francisco de Vittoria y Guido (1933), todas resueltas con un solo tipo de ventana, con un ordenamiento clásico apenas sugerido por medio de resaltes, interiores luminosos y despojados de decoración, y, en especial la última de ellas, de una neutralidad histórica rayana en el vanguardismo moderno. Se tensaba así esta creciente tendencia a la abstracción con su crítica dura a la arquitectura moderna por inexpresiva y purista. Más allá de la arquitectura doméstica, quizás sean los encargos oficiales que se sucedieron durante toda la década, a partir del golpe de estado del 6 de septiembre de 1930, los que permitieron la puesta en práctica de las ideas fundamentales de Bustillo en lo referente a una arquitectura monumental argentina. Su primera oportunidad -inaugurando las Grandes Obras- la tuvo en la remodelación de la ex-Casa de Bombas Recoleta para destinarla a Museo Nacional de Bellas Artes, ubicado en Av, del Libertador 1473, Ciudad de Buenos Aires. En marzo de 1928, siendo presidente Alvear y dirigiendo Martín Noel la Comisión Nacional de Bellas Artes, se había llamado a concurso para un nuevo museo dentro del proyectado Parque del Retiro sobre la barranca de la Plaza San Martín. El 1er, premio se otorgó a los arquitectos C. A. Herrera Mac Lean y Rafael Quartino Herrera, el 2do. a Bunge y Roca y el 3ro. a Ángel Guido. Con la decisión de su traslado provisorio a la ex-Casa de Bombas se propuso que el reciclaje lo realizaran los ganadores, pero tras el derrocamiento de Yrigoyen y la renuncia de Noel a los pocos meses, la Revolución nombró a Bustillo para esa tarea en noviembre de 1931. Lo más relevante de esta obra (inaugurada en mayo del '33) es la diafanidad, amplitud y neutralidad de sus salas, el ascetismo de su caja ciega en medio del parque (previa eliminación de las chimeneas, almohadillados, pilastras y bajorrelieves), y el rediseño del pórtico, de impresionante escala. Museo Nacional de Bellas Artes Diseñó su vivienda particular y su estudio en la calle Posadas 1043/53 y 1059 respectivamente, en la Capital Federal. La casa tenía cuatro pisos ocupando un departamento cada uno, en el cuarto piso se alojaba Bustillo junto a su familia y en el segundo piso vivía su hermano el abogado Exequiel Bustillo (1893-1973), Presidente de la Comisión de Parques Nacionales entre 1934 y 1944. Desde su despacho ubicado en la plata baja de Posadas 1059 proyectó la mayoría de sus monumentales trabajos junto a un gran equipo y siendo su Jefe de Dibujantes Julio Nanton. Lamentablemente, la histórica residencia fue demolida al efectuarse la prolongación de la Avenida 9 de julio entre 1977 y 1978. En el Partido de Morón se lo nombró veedor en las reformas concretadas en la Plaza Alsina, hoy Plaza del Libertador General San Martín, a mediados de la década del 30 y en las ampliaciones confeccionadas en la casa del Dr. Fresco en Haedo. Vale la pena mencionar la iluminación del Salón Mariano Moreno en el Palacio Municipal inaugurado en 1939, donde no existen arañas para alumbrarlo, ya que las lámparas se albergan en los ángulos superiores dentro de cornisas muy bien trazadas formando gargantas luminosas. Este mismo sistema lo utilizaría más tarde en su majestuosa construcción del Banco de la Nación Argentina ubicado en frente de la Plaza de Mayo. En diciembre de 1934 viaja al Sur junto a sus hijos César y Alejandro y los arquitectos Dates y Jeco para establecer el terreno donde construiría el hotel Llao Llao. Se alojaron en el hotel Entre Lagos y designó el lugar frente al puerto Pañuelo por ser un sitio espléndido y de fácil acceso, tanto por tierra como por agua. Sus palabras fueron: “Un escenario como éste difícilmente se pueda repetir”. La obra del Llao Llao, ganada por concurso en 1936 fue inaugurada el 8 de enero de 1938 cuando el gobernador de Río Negro, ingeniero Adalberto Pagano, enfatizó su trabajo expresando: “Y hemos aquí, ahora, ante esta nueva realidad patagónica obra exclusiva de la Dirección de Parques Nacionales e inspiración del talento de Alejandro Bustillo”. Lamentablemente, el 29 de octubre de 1939 se incendió y tuvo que edificarlo nuevamente, finalizando su construcción en noviembre del año siguiente. Y de esta manera dio espacio a una de las zonas más simbólicas y visitadas de nuestro país. Hotel Llao Llao La reconstrucción de 1940 respetó el proyecto original, pero sustituyendo la madera por mampostería de piedra y hormigón armado. En este distanciamiento del clasicismo conviven sin embargo el compromiso académico con "la pertenencia a un lugar determinado, a su paisaje, a su cielo, a su substancia', según la particular visión de Bustillo, quien opta por un inmenso chalet normando de techos quebrados con fuerte pendiente, en clave pintoresquista, pero compositivanente simétrico, de planta en ''H'' y con cuerpo central elevado sobre una 'cour d'entrée'; desplantado sobre una loma entre lagos y con un cerro al fondo, logrando una admirable integración geométrica y orgánica con la naturaleza. Con características similares se realizó una obra sistemática en todo el Parque, abarcando distintas escalas de diseño, a cargo de una tríada: Ernesto de Estrada (n. 1909), Bustillo y Miguel Ángel Cesari (n. 1911). Donde el primero se ocupó de urbanizaciones (Centro Cívico y ensanche oeste de Bariloche, planeamiento de las Villas Catedral, Llao-LLao y La Angostura, parques varios, etc.), Bustillo de numerosos proyectos de edificios y Cesari del desarrollo de estos últimos, como colaborador. La imagen arquitectónica resultante, que dejaría una marca territorial, surgió del cruce ambiguo entre materiales locales, técnicas tradicionales, decisiones oficiales e inclusiones exóticas. Para la época de la creación del Parque Nacional, los habitantes de la zona ya habían definido la fisonomía de varios poblados, construidos en madera sobre la base de dos técnicas: el block haus de troncos cruzados en las esquinas con entalladura a media madera y uniones entarugadas (de origen europeo) y la más difundida del balloon frame, con estructura de tirantes, revestimientos de tablas y orillas y uniones clavadas (transmitidas por los carpinteros chilenos). La tipología formal inspiraba en modelos bávaros y tiroleses reelaborados en el sur trasandino. Sobre estas bases el equipo técnico de Parques Nacionales, dirigido por Bustillo, diseñó sus arquitecturas y redactó una normativa para aprobación de planos para obtener ''un definido estilo regional''. En este afán contextualista, de clara connotación folk e historicista europea, se privilegiaron técnicas artesanales dejando de lado algunos avances sobre sistematización de componentes ensayados por los propios habitantes de la zona, en especial por Primo Capraro, gran arquitecto y constructor del Nahuel Huapi. Por lo tanto, fueron comunes los proyectos de Bustillo en sistema block haus, a veces simulado, como en los casos de la Hostería Isla Victoria (1945) y las capillas La Asunción (Villa La Angostura, 1936), San Eduardo (Llao-Llao, 1938) y de Villa Catedral (c, 1940). Con esta misma técnica constructiva desarrolló un prototipo de vivienda para guardaparque (1938), de reproducción numerosa. En mampostería rústica de piedra, por su parte, realizó la Catedral Nuestra Señora de Nahuel Huapi (1946), otra de sus obras mayores, de estilo neogótico simplificado y dos edificios que retoman su vertiente rninimalista: la Intendencia y el edificio Movilidad, ambos prismas puros rematados con cubierta a dos aguas, ventanas seriadas casi continuas y una envolvente de material único. De cita obligada por su importancia y por su contradictorio abandono del estilo reinante es la residencia "El Messidor" (proyectado en 1942 y construído en 1948) definida por Bustillo como un manoir e inspirada en un castillo del sur de Francia. Durante el año 1936 el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Dr. Manuel A. Fresco, legendario caudillo conservador, inicia el Plan General de Urbanización de la Playa Bristol. Esta serie de obras se realizaron durante la intendencia de José Camusso en Mar del Plata. Con el apoyo de su hermano José María, Ministro de Obras Públicas, obtiene la encomienda de la nueva Municipalidad y la urbanización de la Playa Bristol. La primera -que reemplazaba en su mismo sitio al edificio eclecticísta que había construido Francisco Beltrami en 1888- la proyectó en 1937, inaugurándose en noviembre de 1938. Aquí Bustillo abandona el clasicismo francés y opta por un referente florentino del Cinquecento: la sede municipal del Palazzo Vecchio. El producto es un prisma desnudo de piedra del lugar, con una torre-reloj encastrada, semi-exenta, de 40 ms. de altura y un ''balcón de apariciones'' al que se accede desde una loggia monumental; todo sin el menor ornamento y de una notable afinidad con la arquitectura monumentalista de la década. El segundo encargo, quizás la obra más trascendente de Bustillo, llegó tras la anulación de un concurso nacional para el conjunto del Casino que en 1928 habían ganado Andrés KaInay y Guillermo V. Meincke. Estas obras demandarían diez años y también se implantarían previa demolición de otras existentes: el Paseo General Paz y la Rambla Bristol, un edificio-promenade de 400ms. de largo proyectado por los arquitectos Juan Jarnin y Carlos Agote (1911-1913). A fines de 1939 se inaugura el Casino y la primera parte de la rambla, en diciembre de 1941 la rambla completa y en 1946 el Hotel Provincial y el resto de las obras de urbanización (piletas cubiertas, vestidores, etc. ). Se trata de dos edificios iguales, colosales y regulares, que acompañan la amplia curvatura de la costa, separados por una plaza seca central y unidos por una amplísima explanada peatonal sobreelevada, frontal al mar. En la obra coexisten lo áulico y lo pintoresco, dando cuenta de la tensión entre arquitectura oficial autoritaria y programa de tiempo libre. Si por una parte es innegable la estructura clásica de un orden aporticado con piano nobile y ático en mansarda, y de un tipo de abertura y entrepaño multiplicado obsesivamente en todo el perímetro, conformando una severa envolvente arquitectónica inspirada expresamente en la Pláce Vendóme; es clara por otra parte la intención de adaptarse a un ambiente balneario y al fuerte contexto de la ciudad belle époque, con sus chalets-espectáculo sobre el Boulevard Marítimo o la Loma de Stella Maris (recordemos que la obra marplatense de Bustillo había sido francamente pintoresquista: los chalets de Juana G, de Devoto, 1918, de Antonio Leloir, c. 1925 y la Villa Ayerza, 1931). Al respecto decía Bustillo : ''De lo pintoresco a lo clásico formal, debe agregarse la alegría del color discreto y armoniosamente combinado. Por eso la magnífica cuarcita blanca dorada de Mar del Plata junto al rosa anaranjado de los ladrillos prensados, el gris azulado de las pizarras, el verde mar de las cortinas de enrollar y el blanco de las carpinterías de madera, hace de esa enorme masa de mampostería algo ligero, suave y agradable en justa armonía con la grandeza del mar, pintoresca del mar, del cielo y de la costa''. Si bien los interiores fueron diseñados con una lógica compleja, relacionada más con la multifuncionalidad del programa que con lo que denotan las fachadas (en la línea del block multi-usos, dando cuenta de una propuesta tipológica netamente moderna), se conserva toda la fuerza clásica en los locales principales de cada edificio. La secuencia acceso principal (casi idéntico al de la Cancillería, de Albert Speer) -hall-sala de juego tiene una fuerza dramática donde lo neoclásico se potencia por la escala titánica y la extrema pureza del lenguaje. Esta suma de características concurre una vez más a la construcción de una arquitectura que se reclama como propia, que el mismo Bustillo no la entiende como neoclásica sino como adaptación de las normas clásicas a nuestra particularidad: "los edificios de Mar del Plata, son una estilización de lo francés, pero con un carácter de austeridad, de serenidad, el conjunto me parece profundamente argentino''. La obra ha producido un impacto urbano innegable por su implantación estratégica, su masa contundente, su ritmo extenso sobre el frente marítimo, de ineludible reconocimiento a distancia, todo lo cual la transformó en un landmark, al punto de ser un referente obligado de locales y turistas, de generar una moda Bustillo y de alentar una normativa municipal, a partir de los años '50, para los edificios del área Casino, que determina ajustarse en líneas generales a la estética bustillana (recova de arcos rebajados, altura tipo, muros de ladrillo y piedra, mansardas simplificadas, etc. ). Las dos esculturas colocadas en la plaza conocidas como “Los Lobos” fueron realizadas por el prestigioso escultor José Fioravanti (1896-1977). Casino, Hotel Provincial y Rambla Bristol Cultivando esta línea de arquitectura heroica de Estado, y en coincidencia con sus ideas de intervencionismo estatal en materia estética y edilicia, construye el Banco de la Nación Argentina en Plaza de Mayo entre 1940 y 1944, año en que, inaugurado parcialmente, se paralizan las obras, reanudándose entre 1950 y 1955 tras una investigación ordenada por el gobierno de Juan Perón. Bustillo había sido encargado a instancias de su hermano Horacio, en tanto Jorge Santamarina (uno de sus directivos) le había pedido un ''monumento eterno''. El resultado fue una masa colosal de 40 ms. de altura sobre una manzana completa, entre la plaza histórica y la city, en el sitio de su antigua sede; de composición y proporciones que recuerdan el Escorial de Juan de Herrera y que ''fijan el punto de partida del estilo Clásico Nacional Argentino'' (Bustillo, diario La Razón, Buenos Aires, 24/7/1944). En la super-ochava de 60 ms., que mira sesgadamente hacia la Casa Rosada, ubicó el inmenso pórtico tetrástilo rematado por un frontis que esta vez no dejó vacío, sino que le incluyó un escudo nacional. Y si bien no se animó a reemplazar las hojas de acanto y las volutas de los capiteles por espigas de trigo y cabezas vacunas (a la manera de las hojas de tabaco y mazorcas de maíz del American Order que a principios del siglo XIX propusiera Benjamin Henry Latrobe), reconoció estar tentado de acentuar el énfasis dórico en analogía con el palo borracho, así como de proponer al directorio del banco ''deformar las cinco fachadas a la manera parteneana: los frentes se recostarán un poco hacia adentro; las líneas verticales deben inclinarse levemente; las horizontales y las rectas, encorvarse''. El tratamiento del bloque demuestra un excelente manejo de la escala urbana residiendo los frentes en las calles estrechas, ventilando las perspectivas y naturalizando en lenguaje clásico las codificaciones municipales para los edificios de la plaza. En su interior -de una severidad atemporal- el ámbito principal es el salón operativo, octogonal, de 36 ms, de altura y una cúpula vidriada de 50 ms de diámetro. En un momento en que la renovación arquitectónica predominaba tanto en el ámbito profesional como popular, esta obra''central'' operó como edificio- manifiesto ante esa "turba incontable que machacaba sobre lo nuevo'' (Bustillo). El recurso al arte clásico simplificado para expresar poder y presumir prosapia era parte del proyecto político de los estados autoritarios contemporáneos (Alemania, España e Italia) y aquí se lo justificó - desde la lectura elitista bustillana- como el camino argentino hacia "..un nivel de desarrollo y esplendor ... recurriendo a nuestra fe ... y a nuestro propio pie de injerto helénico...". En síntesis, este sistema de obras y normas tuvo un efecto multiplicador continuado tanto por las sucesivas administraciones como por los propios pobladores hasta nuestros días. Banco de la Nación Argentina Fue en el ámbito rural de la pampa húmeda donde Bustillo desarrolló gran parte de su obra: nos referimos a la serie de las casas de campo. Las premisas de diseño continuaron siendo las de diferenciar la arquitectura urbana metropolitana de las regionales, como la marplatense, andina y pampeana. Especialmente esta última, donde predominan minimalismo y parquedad, tuvo un gran compromiso con los "requerimientos telúricos" y se constituyó en referente importante de casi toda su producción. Desde el inicio de su carrera, como ya habíamos apuntado, se sintió fascinado por el ambiente de la llanura, donde se instaló durante seis años, después de su graduación. En aquel lapso realizó diversas obras entre las que se destacan las ya citadas Estancia "La Primavera", para su familia (1918) y la casa de campo para Santiago Rocca, en Estación Pila (1916), la primera documentada en su archivo, mezcla de villa romana y neocolonial, que mucho nos recuerda al Schinkel del pabellón de Schloss Charlottenburg (1824) con sus loggie continuas, torre-mirador rematada en arquerías, etc.. Recién en 1927 -con la construcción de "La Azucena"- retomará su obra pampeana caracterizada por cierta oscilación entre el pintoresquismo y la arquitectura tradicional de la región, con referencias al clasicismo culto (Palladio, Schinkel) y a las tipologías rurales bonaerenses (el galpón, el rancho). Cabe citar entre las obras de esta segunda etapa algunas casas de campo, como las del Dr. Espinoza, en Moreno;de MarioTezanos Pinto, en Ranelagh; ''La Dulce" (construcción auxiliar), de Juana G. de Devoto, en Estación Arroyo Dulce (1928); "El Boquerón", de Enrique de Anchorena, en Mar del Plata (1930); de su hermano José María, en Cañuelas (1930, construcción auxiliar); de Castelpoggi Hnos., en Pilar (1932); de Delia Z, de Cané, en San Miguel(1937); del propio gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Manuel Fresco, en Haedo (1939); de Eloísa Juárez Celman, en Capitán Sarmiento (1940); de Jeannette Devoto, en Estación Femández (1953) y del Conde Guazzone de Passalacqua, en Olavarría (1954). Pero será en otras cuatro, donde Bustillo despliega en forma notoria los atributos del minimalismo pampeano (lo despojado, lo austero, lo esencial, lo pragmático, lo lineal, lo plano y lo estereométrico simple), fuertemente expresado en la arquitectura habitacional a través de su estrecha relación con el suelo donde está plantada, con su entorno inmediato y con la vastedad del paisaje. A ello debemos agregar la ausencia de ornamento que parece indicar una introversión, una actitud reservada hacia lo expresivo originada quizás en lo desamparado y despojado de ese medio ambiente. Bustillo, sensible a estas condiciones, encara el diseño de estas casas con una suerte de humildad de estilo. Se trata de "La Azucena'', para Leonor Uriburu de Anchorena, en Tandil (1927), de ascéticos muros blancos con cierto aire de neocolonial rioplatense; ''La Cascada'', para Julio Perkins, en Curumalán (1929), una compacta y maciza disposición de figuras cúbicas; "Los Plátanos'', su propia casa de campo, en Estación Plátanos (1931), que realizara aprovechando algunos ranchos existentes conformando un conjunto donde uno de los edificios es estudio de arquitectura / pintura/escultura, otro biblioteca y otro la casa propiamente dicha, todo en clave popular pampeana con alguna referencia erudita al Palladio de la Villa Emo (c. 1564, Fanzolo,Treviso); y -en una tercera etapa pampeana, tras un largo interregno comenzado en los años '50 cuando su trabajo mermó notoriamente- ''La Serena", para Maria Elisa Mitre de Larreta, en Los Cardales (1977), significativamente su última obra (en la que cierra el ciclo iniciado en la primera de su vida: la de Estación Pila) que marca un retomo al minimalismo popular de ''Los Plátanos''. En lo que se refiere al ámbito profesional, Bustillo fue una figura muy cuestionada, tanto por su actitud antimoderna -lo que se hace más conflictivo a partir de los años '50- como por su automarginación del sistema arancelario y el recurso nepotista en la obtención de los encargos, reñido no pocas veces con ciertas normas éticas de la matrícula. Sus alegatos contra la arquitectura moderna se dirigían frecuentemente a los propios colegas considerándolos oscuros, inauténticos y desertores ''de las filas raleadas de los artistas para enrolarse en las ... de los fabricantes de casas en serie''. Los censuraba por su actitud mercante, juzgando innoble el agremiarse "cual modestos jornaleros o comerciantes, instituyendo su Consejo Profesional, arrogándose facultades legislativas y judiciales, y dándose para ello su propio código de ética profesional, que suelen aplicar con rigor de inquisidores''. Desde la seguridad de una herencia patricia y fuertes lazos con el poder, protestaba contra el honorario de aplicación obligatoria, propiciaba el ejercicio libre de la ''noble arquitectura'', opinaba que ''hacer arte desinteresadamente se considera hoy inmoral'" y confesaba: '"La mitad de lo que he hecho no lo he cobrado: no cobré nada por Mar del Plata, nada por el Llao-Llao, poco por el Banco de la Nación. No cobrar es sembrar..." A pesar de toda su ardua vida laboral y familiar, esta fue acompañada por todo su amor al arte, al cual nunca abandonó. Siguió pintando y dibujando hasta pasados los 80 años. Entre los años 1977 y 1978 tras la extensión de la Avenida 9 de julio, su casa y su estudio fueron demolidos, por lo que tuvo que mudarse a Junín 1476 entre Peña y Pacheco de Melo en la misma Capital Federal. Esta vivienda pertenecía al Dr. Pedro Chutro y cuenta con una historia muy particular. En realidad, su dueño le había encargado a Bustillo la construcción del mismo, por lo que el dibujó todos los planos pero se presentaron algunos malentendidos entre ambos y entonces Bustillo colocó punto final a la situación entregándole el trabajo terminado el arquitecto Enrique Livingston, quien era sobrino del Dr. Chutro, para que lo firme y desarrolle toda la obra. Tiempo después el Dr. Chutro le obsequia la propiedad a su sobrino Livingston como regalo de bodas y finalmente es comprada por Alejandro Bustillo. Al poco tiempo y luego de 62 años de matrimonio falleció su esposa Blanca, el 11 de noviembre de 1978. Finalmente a los 93 años de edad Alejandro Bustillo falleció el miércoles 3 de noviembre de 1982 en su domicilio de la calle Junín; sus restos descansan en la bóveda de sus antepasados, cuya construcción corresponde a la tercera edificación en el Cementerio de la Recoleta. CONCLUSIÓN Las referencias o reflexiones sobre la obra de Bustillo -ocasionales y negativas- han estado prácticamente ausentes de la historiografía arquitectónica, a excepción de un opúsculo algo apologético de Leopoldo Marechal, de 1944, que consideraba su obra como revolucionaria en tanto restituía la armonía entre lo útil y lo bello. A fines de los 70s y comienzo de los 80s, al calor de la revisión clasicista del postmodernismo y de una critica severa a los prejuicios del Movimiento Moderno, se revalora parte de su producción, tanto desde los seminarios sobre arquitectura argentina de los 30s. organizados por la Escuelita, como desde la revista Dos Puntos o desde la misma práctica con "copias deliberadas" (caso del balneario Pinamar Golf Club, Tony Diaz, 1982). El evento más relevante en el rescate de su obra lo constituyó la exposición del Museo Nacional de Bellas Artes, en 1988, realizada por Marta Levisman, depositaria de su archivo y estudiosa de su carrera. Entre los juicios historiográficos más consistentes valen destacar los de Ernesto Katzenstein, quien desarrolla su tesis sobre la progresiva neutralidad en la arquitectura domestica urbana de Bustillo y los de Roberto Fernández quien analiza su obra a la luz del dualismo clasicidad /modernidad y del auge monumentalista en el debate cultural de los tardíos 30s. Fuentes: •Jorge Ramos •Antonio Cappellano •Marina Gambier Trivia: Según su nieto Fernando Bustillo, también arquitecto. "Creía que los grandes estilos eran para la ciudad, y que lo rústico era para el campo. Tenía una visión muy acotada de las cosas, era muy conservador, y coherente con eso. Era un aristócrata y el resentimiento ideológico lo hizo ver como un oligarca, pero en el fondo era un artista. Tenía un concepto político del engrandecimiento del país, como muchos hombres de su clase y de su generación. Construyó en una época de abundancia, y sus obras condicen con ese contexto social y político, por eso su obra tuvo momentos muy claros, siempre contextualizados con la realidad del país." Con los años Bustillo fue simplificando sus recursos a medida que cambiaba la realidad del país. Para el Llao Llao para que nadie sospechara, Exequiel Bustillo había decidido que su hermano no cobraría ni un centavo por el diseño y la ejecución del proyecto. Cuentan que se derribaron cerca de cinco mil árboles para poder emplazar el inmenso chalet de estilo normando del Llao Llao, realizado íntegramente en madera y piedra, con techos en madera de quebracho y tejuelas de alerce. El estudio Bustillo, del arquitecto Fernando Bustillo, nieto de Alejandro, diseñó el flamante hotel Eolo, en la localidad de El Calafate, provincia de Santa Cruz. El edificio luce entrañables referencias a las obras que construyó su abuelo en el Sur, pero esta vez fue realizado con técnicas constructivas modernas y una impronta contemporánea que surge de observar el lugar, comprender las vicisitudes de la geografía y las necesidades del negocio. Según el nieto de Alejandro Bustillo, se inspiró en los edificios rurales de la zona, construidos en seco, revestidos por chapas o tablas de madera, y organizados de manera de facilitar el mantenimiento. Bustillo se interesó y preocupó en cuestiones urbanísticas, sociales y culturales. En la localidad de Plátanos, Berazategui, provincia de Buenos Aires, presentó un inédito planteo para un barrio obrero, atendiendo la inminente instalación industrial en la zona. Fue uno de los creadores del Museo Histórico y Numismático del Banco de la Nación Argentina. Tiene 8 hijos y 58 nietos. FOTOS DE LA CONSTRUCCION DEL CENTRO CIVICO EN MI CUIDAD CITAS PERSONALES: ''La mitad de lo que he hecho no lo he cobrado: no cobré nada por Mar del Plata, nada por el Llao-Llao, poco por el Banco de la Nación. No cobrar es sembrar..." Sus alegatos contra la arquitectura moderna se dirigían frecuentemente a los propios colegas considerándolos oscuros, inauténticos y desertores ''de las filas raleadas de los artistas para enrolarse en las ... de los fabricantes de casas en serie''. Los censuraba por su actitud mercante, juzgando innoble el agremiarse "cual modestos jornaleros o comerciantes, instituyendo su Consejo Profesional, arrogándose facultades legislativas y judiciales, y dándose para ello su propio código de ética profesional, que suelen aplicar con rigor de inquisidores''. "los edificios de Mar del Plata, son una estilización de lo francés, pero con un carácter de austeridad, de serenidad, el conjunto me parece profundamente argentino''. 'De lo pintoresco a lo clásico formal, debe agregarse la alegría del color discreto y armoniosamente combinado. Por eso la magnífica cuarcita blanca dorada de Mar del Plata junto al rosa anaranjado de los ladrillos prensados, el gris azulado de las pizarras, el verde mar de las cortinas de enrollar y el blanco de las carpinterías de madera, hace de esa enorme masa de mampostería algo ligero, suave y agradable en justa armonía con la grandeza del mar, pintoresca del mar, del cielo y de la costa''. TRABAJOS REALIZADOS: •1912: Primer Premio del Salón Nacional del Pintura del Museo de Bellas Artes, con su autorretrato, Bs. As. •1914: Se graduó de arquitecto. •1915/1917: Casas de campo de Coronel Dorrego y Carhué, Provincia de Bs. As. •1916: Casa de campo para Santiago Rocca (su primer proyecto). •1918: Estancia''La Primavera'', para su familia. ''Villa Devoto'', de Juana González de Devoto, Buenos Aires y Brown, Mar del Plata, Provincia de Bs. As. (en colaboración con Luís Dates). •1923: Comienza la construcción de la Estancia Villa María, Máximo Paz, Provincia de Buenos Aires. •1924: Casa particular del Dr. H. Etchepareborda, Av. Quintana y Montevideo, Bs. As. Casa particular de Enrique Duhau, Av. Alvear 1750, Bs. As. Casa de renta (hoy Casa de las Academias Nacionales), Av. Alvear 1711, Bs. As. •1925: Casa particular de Federico Martínez de Hoz (hoy CEMIC, Fundación Norberto Quimo), Talcahuano 1234, Bs. As. Remodelación del chalet de Antonio Leloir "Ch"teau Frontenac", Mar del Plata, Provincia de Bs. As. Banco Tornquist, propiedad de Ernesto Tornquist y Cía. Ltda., Bartolomé Mitre 553, Bs- As. •1926: Casa particular de su familia y estudio, Posadas 1043/1049 y 1053/1059, Bs. As. (hoy demolidas). Casa de renta para Juana G. de Devoto, Av. Santa Fe 1752, Bs. As. Casa de renta, Marcelo T. de Alvear 1721, Bs. As. •1927: Casa de renta para Juana G. de Devoto, Cours Albert I 24, París. Casa de renta, Rodríguez Peña 1709, Bs. As. Termina la construcción de la Estancia Villa María en Máximo Paz, Provincia de Buenos Aires. Casa de campo "La Azucena'', para Leonor Uriburu de Anchorena, Tandil, Provincia de Bs. As. •1926/27: Se construye el edificio de rentas Consorcio 'La Rosario' en Rosario, calle Entre Ríos 480 y Urquiza 1332. Hoy patrimonio histórico. •1927/28: Hotel Continental, propiedad de Cía. de Seguros La Continental, Av. Roque Sáenz Peña, Maipú y Perón, Bs. As. •1928: Casa particular de Carlos A. Tornquist (hoy Embajada de Bélgica), Aguado y Rufino de Elizalde, Bs. As. Casa particular del Dr. Adolfo Sánchez (hoy Centro de Extensión Universitaria), Montevideo 1550, Bs. As. Casa particular del Dr. Juan Layera, Callao 1618, Bs. As. (hoy demolida). Casa particular de Alberto del Solar Dorrego (hoy Embajada del Perú), Av. del Libertador 1728, Bs. As. Casa particular de Victoria Ocampo, Rufino de Elizalde y Mariscal Ramón Castilla, Bs. As. Casa de renta para Carlos Alfredo Tornquist, Paris. Casa de campo''La Dulce'' (construcción auxiliar), para Juana G, de Devoto, Estación Arroyo Dulce, Provincia de Bs. As. •1929: Casa de renta para Emesto Lix-Klett, Av. Leandro N. Alem y Rodríguez Peña, Bs. As. (hoy demolida). Casa de campo ''La Cascada'', para Julio Perkins, Curumalán, Provincia de Bs.As. Edificio Martínez de Hoz, (hoy SIDE), 25 de Mayo 11, Bs. As. Edificio Otis, propiedad de Otis Elevator Co., Av. Centenario 3415 (actual Av. Figueroa Alcorta ), Bs. As. (hoy demolido). •1930: Casa particular de Alberto Ramos Mejía, Juan Francisco Seguí 3963 ; (hoy demolida). Casa particular de José Fioravanti, Acoyte 741,Bs. As. Casa de renta para el Dr. García Merou, Vicente López 1860, Bs. As. Casa de renta, Hipólito Yrigoyen entre Virrey Liniers y Sánchez de Loria, Bs. As. Casa de campo ''El Boquerón'', para Enrique de Anchorena, Mar del Plata, Provincia de Bs. As. Casa de campo (construcción auxiliar) para José María Bustillo, Cañuelas, Provincia de Bs. As. Casa de campo ''Los Ranchos'', para él mismo (Bustillo), Ascochinga, Córdoba. Edificio Volta, propiedad de Compañía Hispano- Argentina de Electricidad, Av. Roque Sáenz Peña y Esmeralda, Bs. As. •1931: Casa particular de Manuel Gómez, Olazabal 4779, Bs. As. ''Villa Ayerza'', para la familia Ayerza, Mar del Plata, Provincia de Bs. As. Casa de renta para Sara W. de Marsengo, Florida y Marcelo T. de Alvear, Buenos Aires. Casa de renta para Ramona A. de Ocampo, Posadas y Eduardo Schiaffino, Bs. As. Casa de campo ''Los Plátanos'', para el mismo (Bustillo), Estación Plátanos, Provincia de Bs. As. El Gobierno de facto designa a Bustillo para reciclar la ex-Casa de Bombas Recoleta como Museo Nacional de Bellas Artes (23 de noviembre). •1932: Casa de campo (construcciones auxiliares) para Castelpoggi Hnos., Pilar, Provincia de Bs. As. Primer Premio de Escultura en el Salón Nacional, con el bronce ''El pecado original'', Bs. As. •1933: Casa de renta para José Manuel Jorge, Francisco de Vittoria y Guido, Bs. As. Museo Nacional de Bellas Artes (reciclaje de ex-Casa de Bombas Recoleta), Av. del Libertador 1473, Bs. As. (inaugurado 23 de mayo). Asesor de la Dirección Nacional de Bellas Artes. •1934: Salón Nacional de Artes Plásticas (reciclaje del Palais de Glace, hoy Salas Nacionales de Cultura) Posadas 1725, Bs. As. Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Pintura de San Francisco, E-U-A-, con su autorretrato ya premiado en 1912. •1935: Casa de renta para Juana G. de Devoto, Av. del Libertador 2882, Bs. As. Residencia del Gobernador, Posadas, Misiones. Plaza San Martín, Posadas, Misiones. Parque Municipal, Posadas, Misiones. Edificios de comisadas y resguardos aduaneros, Misiones. Vallado de las ruinas jesuíticas, San Ignacio, Misiones. Intendencia del Parque Nacional del Iguazú, Misiones. Hotel Cataratas (reforma y ampliación), Parque Nacional del Iguazú, Misiones. •1936: Proyecto rambla de Mar del Plata, Provincia de Bs. As. Croquis preliminares del Banco de la Nación Argentina, Buenos Aires. Capilla La Asunción, Villa La Angostura, Neuquén. Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, Río Negro. Primer Premio del concurso de proyectos para el Hotel Llao-Llao, Río Negro. •1937: Casa de campo para Delia Z. de Cané, San Miguel, Provincia de Buenos Aires. Proyecto Municipalidad de Gral.Pueyrredón, Mar del Plata, Provincia de Bs. As. Es nombrado Académico de Bellas Artes. •1938: Ley Provincial N° 4588 : nueva rambla, casino y hotel provincial en Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (comienzo de las obras: 15 de julio). Municipalidad de General Pueyrredón, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (inaugurado 22 de noviembre). Edificio Movilidad del Parque Nacional Nahuel Huapi, San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro. Casas para guardaparques (proyecto tipo), Parque Nacional Nahuel Haupi, Provincia de Río Negro. Capilla San Eduardo, Llao-Llao, Río Negro. Hotel Llao-Llao, Llao-Llao, Río Negro. Indicadores de caminos, Parque Nacional Nahuel Huapi, Provincia de Río Negro (c. 1938). Plaza Perito Moreno, San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro (c. 1938). Estancia Cerro de la Cruz, Sierra de la Ventana, Provincia de Buenos Aires. Refugio Cerro Catedral, Provincia de Río Negro (c. 1938). •1939: Casa de campo para el Dr.Manuel Fresco, Haedo, Provincia de Bs.As. Casino, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (inaugurado 22 de diciembre). Hotel Llao-Llao (construcciones auxiliares), Llao- Llao, Río Negro. Incendio del Hotel Llao- Llao. •1940: Casa de campo para Eloisa Juárez Celman, Capitán Sarmiento, Provincia de Buenos Aires. Capilla de Santa Gemma, Tandil, Provincia de Buenos Aires. Banco de la Nación Argentina (1ra. etapa: 1940-1944), Rivadavia, Reconquista, Bartolomé Mitre y 25 de Mayo, Bs. As. Capilla de Villa Catedral, Río Negro. Hotel Llao-Llao (reconstrucción), Llao-Llao, Río Negro. Pedestal estatua del General Roca (escultor Emilio J. Samiguet), Centro Cívico, San Carlos de Bariloche, Río Negro (c. 1940). •1941: Nueva rambla, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (inaugurada 27 de diciembre). •1942: Proyecto Residencia "El Messidor", Villa La Angostura, Neuquén. •1943: Comienza la construcción del Monumento a la Bandera en la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe •1944: Banco de la Nación Argentina, Rivadavia, Reconquista, Bartolomé Mitre y 25 de Mayo, Bs.As. (1ra. etapa inaugurada 24 de julio). •1945: Hostería Isla Victoria, Neuquén. •1946: Hotel Provincial, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (fin de obra). Urbanización Playa Bristol (piletas cubiertas, vestidores, frente comercial, etc.), Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. (fin de obra). Catedral Nuestra Señora de Nahuel Huapi, San Carlos de Bariloche, Río Negro. •1948: Residencia ''El Messidor'', Villa La Angostura, Neuquén (fin de obra). •1950: Banco de la Nación Argentina (2da. etapa: 1950- 1955), Rivadavia, Reconquista, Bartolomé Mitre y 25 de Mayo, Bs. As. Publica "Posibilidades de una Arquitectura Monumental Argentina'' (enero). •1950/1955: Publica "Caracteres permanentes y actuales de la arquitectura Greco Latina." 1: Su aplicación a nuestro medio. 2: El artista, la forma y el medio. Grandeza de lo pequeño. 3 : La dualidad del arte. 4 : Estética confusa''. Ensayo en forma de cuatro artículos, diario La Nación, suplemento dominical, Bs As. •1953: Casa de campo para Jeannette Devoto, Estación Fernández, Provincia de Bs.As. •1954: Casa de campo para el Conde Guazzone de Passalacqua, Olavarría, Provincia de Bs. As. •1957: Publica "La belleza primero. Hipótesis metafísica", Guillermo Kraft, Bs. As. Se inaugura el Monumento a la Bandera en la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe •1958: Reportaje a Bustillo., diario La Nación, Bs. As. (15 de mayo). •1960: Remodelación plazoleta del Cabildo, Av. de Mayo, Bolívar e Hipólito Yrigoyen, Bs. As. Ampliación edificio de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos (ala norte), Av. de Mayo 556, Bs. As. •1961: Proyecto sede del Jockey Club, La Plata, Provincia de Bs. As. Renuncia a cargo de Vocal de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos. •1966: Capilla San José Obrero, Villa Argentina, Quilmes, Provincia de Bs. As. •1967: Publica "Buscando el camino", Emecé, Bs. As. Socio activo del Pen Club Intemacional. El Pen Club Internacional (asociación mundial de escritores, editores y traductores) lo incorporó como socio activo, llegando a presidente de la Asociación Arthur Miller. •1977: Casa de campo para la familia Cullen, Junín de los Andes, Neuquén. Casa de campo ''La Serena'', para María Elisa Mitre de Larreta, Los Cardales, Provincia de Bs. As. •1982: ''Alejandro Bustillo: 70 años de arquitectura''(reportaje a Bustillo), revista Dos puntos, N° 5, Bs. As., mayo-junio. Su fácil adaptación a distintos estilos arquitectónicos y su respeto y preferencia por el caracter artístico de la arquitectura por sobre el caracter mercantil. Todas sus obras tienen un sentido artístico, contempla e interpreta el paisaje haciendo con ellos su propia escenografía. FUENTE

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