DYSA97
Usuario (Paraguay)
Si postergas todo de forma crónica, sabes del estrés y de los problemas que vienen con postergar las cosas. Aunque tengas el deseo de completar algo, tener la motivación para hacerlo es algo completamente distinto. Por suerte, es fácil superar tu deseo de postergar las cosas si enfocas tu mente en las cosas adecuadas. Pasos: 1) Crea una lista de tareas por hacer. Sí, haz una lista a la antigua con las cosas que tienes que hacer y casillas de verificación y todo incluido. Escribe en la lista todo lo que tienes que hacer en el día, ya sea una tarea grande o una pequeña; divide las actividades grandes en actividades más pequeñas si es necesario. Luego, marca cada uno de los elementos en tu lista a medida que los vas terminando. Vas a sentir auto satisfacción al ver que tu lista tiene cada vez un menor número de tareas por realizar. • Enfócate en poner en tu lista las cosas que generalmente dejas fuera, no en poner las cosas que haces de forma regular. • Si es necesario, coloca plazos para terminar las cosas de tu lista. Por ejemplo, escribe en tu lista "Sacar a pasear al perro a las 12:30" en vez de solamente "Sacar a pasear al perro". • Revalúa tu lista a medio día, para clasificar las tareas en orden de mayor a menor importancia. Luego completa las tareas más importantes antes que las tareas más pequeñas. 2) Completa las cosas difíciles. Si tienes un proyecto que terminar pronto y te está absorbiendo completamente haciéndote inefectivo en otras áreas, debes terminarlo antes que cualquier otra cosa. Terminar con la tarea más larga de tu lista te hace sentir más productivo y te da el impulso para hacer otras cosas que has dejado de lado. • Si tu "proyecto grande" es algo que no puedes terminar rápidamente, entonces divídelo en una lista con actividades más pequeñas que puedas terminar en un día. No te preocupes por terminar todo, pero toma medidas ahora para que completarlo después sea tarea fácil. • Haz una lista definitiva para ese proyecto único, y colócala en algún lugar donde la veas regularmente. Te sentirás motivado a medida que completes cosas de la lista, y verla con regularidad te recordará que tienes que terminar tu proyecto. 3) Haz "tareas de dos minutos". Cada vez que se te presente algo que no quieras hacer o que quieras sacar de la lista, pregúntate "¿terminar esto me tomará más de dos minutos?" Para la mayoría de nosotros, esto incluye tareas pequeñas como sacar la basura o deshierbar un poco el jardín, pero puedes incluir tareas simples de cualquier ámbito de tu vida. Realiza cualquier cosa que quieras sacar de la lista pero que tardes menos de dos minutos en realizar. Oblígate a utilizar tus próximos 120 segundos en ser productivo y en cumplir la tarea que normalmente postergarías por horas e incluso días. 4) Crea una ronda intensiva de trabajo programado. Si te encuentras postergando todo, establece un periodo de tiempo para dedicarte únicamente al trabajo duro. Saca diez minutos y quita todas las distracciones (tu teléfono, la televisión, y los pensamientos hacia la persona que amas) todo se va si estás en tu ronda de trabajo intensivo. Oblígate a trabajar productivamente durante diez minutos, luego vuelve a lo que sea que estabas haciendo. Lo más probable es que quieras continuar trabajando de forma intensiva incluso cuando los diez minutos hayan terminado. 5) Toma un descanso. Si no puedes concentrarte y trabajas a medias en tus tareas, toma un pequeño descanso. Coloca un cronómetro a diez minutos, y toma una siesta, lee un libro o habla con un amigo. Haz cualquier cosa que hayas estado pensando para que te quites la tentación de una vez antes que vuelvas a trabajar. Pero asegúrate de volver a tus tareas cuando termine el tiempo en vez de ignorar la alarma cuando suene. 6) Quita las distracciones. Aunque llamar a tu mamá o terminar de leer el capítulo de tu libro parezcan cosas que debes terminar en un futuro cercano, probablemente son sólo cosas que te distraen de terminar tus tareas. Ponte unos auriculares que bloqueen el ruido externo, apaga tu teléfono, y esconde tus tentaciones (libros, tu guitarra, la limpieza, o lo que sea). • Intenta utilizar una aplicación especial que límite el uso de internet, si tienes problemas porque navegas en internet mientras trabajas en el computador. RescueTime es una aplicación que bloquea ciertos sitios web (no todos) durante el tiempo que tú decidas, y sólo puede ser anulada si apagas el computador. Lo puedes descargar gratis de internet. • Si tu problema es la falta de concentración para escribir un gran ensayo o un informe de trabajo, intenta usar el programa OmmWriter. Es un programa de procesamiento de textos que bloquea completamente tu pantalla (incluyendo la barra de tareas) y toca música instrumental suave o un ruido blanco para ayudarte con tu concentración. Puedes descargar gratis la versión más básica. 7) No seas un perfeccionista. Si estás esperando el momento adecuado, las herramientas perfectas, o no te detienes hasta que tu proyecto sea "perfecto", estás dejando a un lado el terminar tu tarea. Evita este pensamiento de "perfección" dando prioridad a la cantidad por encima de la calidad. Si tu proyecto no necesita ser perfecto pero todavía estás enfocado en eso, detente y realiza tu próxima tarea. Cuando hayas terminado todo, puedes volver y terminar de perfeccionar ese proyecto. 8) Motívate. La mayoría de personas dicen que la razón por la que postergan es porque trabajan mejor bajo presión. Pero ¿Qué haces si tus proyectos no tienen plazos? Pues creas tus plazos propios. Establece un tiempo para terminar tu proyecto, y fija una recompensa si terminas a tiempo o un castigo si no tienes éxito en completar tu tarea. El refuerzo positivo es la forma más efectiva para motivarte. Date un premio por terminar cosas de tu lista; ve a ver una película, come tu comida favorita, sal con un amigo, haz cualquier cosa que te motive. Prueba el refuerzo negativo (quitando algo malo) como motivador. Por ejemplo, si terminas tu ensayo antes de la noche del viernes, entonces no tienes que sacar la basura, hacer la limpieza, o cualquier cosa que no te guste hacer. Si el refuerzo no funciona contigo, entonces utiliza el castigo como motivador. Utiliza el castigo negativo (quitando algo bueno) para trabajar más duro. No te permitas tomar una siesta, comer un bocadillo, o terminar tu libro favorito hasta que termines todas tus tareas. Para los casos más graves de postergación, pon tu dinero en juego. Dale a alguien cierta cantidad de dinero, por ejemplo $50 y diles que lo gasten en lo que quieran si tú no terminas tu proyecto en el plazo establecido. De ese modo, tienes que trabajar si quieres conservar ese dinero que has ganado con tanto esfuerzo. 9) Consigue alguien que te ayude. Si no te funciona trabajar solo, busca un amigo o un familiar que te ayude. Diles que te alienten a que permanezcas trabajando y pide su ayuda si lo necesitas. Hablarle a alguien sobre lo que tienes que hacer te motiva a terminar tu proyecto, porque si no lo terminas tendrás que pasar por la vergüenza de admitir ante ellos que no pudiste lograrlo. • Programa un par de horas para completar tus proyectos con un amigo. De este modo, tienes alguien contigo mientras trabajas y te mantienes concentrado. • Programa "chequeos" con tu amigo para que te llamen a ver cómo vas. Éstos pueden ser los plazos para ciertas tareas, en los que serás alentado o castigado por tu amigo basado en el informe de tu progreso. 10) Concéntrate en la meta final. Es fácil ver solamente la lista gigantesca de cosas por hacer, en vez de ver el sentimiento de satisfacción por haber terminado las cosas de la lista. Mientras trabajas, piensa en todo el tiempo libre, relajación, dinero, o lo que sea que ganes cuando termines. Esto te ayuda a terminar la tarea y trabajar hacia tu meta.
Primeros contactos con el idioma castellano Para hablar de los primeros contactos del idioma guaraní con el castellano, debemos remontarnos al año 1524, en que Alejo García descubre el Paraguay. Luego, en 1537, Juan de Salazar funda Asunción, iniciándose con ese hecho una incesante relación de interacción entre ambas lenguas. Un aspecto significativo en esa relación constituye el hecho de que los conquistadores de esta parte del Continente, se aliaron con los nativos. Domingo Martínez de Irala, por ejemplo, se casa con la hija del cacique Mokirasê, y para completar su política de convivencia pacífica con los nativos, aprendió el guaraní y lo habló con toda regularidad en su vida de relación. Muchos de sus compañeros lo imitaron en esa conducta, casándose con jóvenes mujeres de aquella primitiva sociedad, y así la mujer aborigen guaraní amamantó al paraguayo mestizo y le dio su idioma. El bilingüismo paraguayo La unión del español blanco que llegó a esta parte del Continente, con la mujer aborigen guaraní, produjo el mestizo paraguayo. Mientras tanto, el hijo del padre y madre español, nacido aquí, es el que conocemos como el "paraguayo criollo". El mestizo, desde que empezó sus primeros balbuceos, fue influenciado por la madre que le hablaba en guaraní, mientras el padre, por supuesto, le hablaba en castellano. Siempre predominó en ese hijo mestizo el apego hacia el idioma guaraní, su lengua materna, y el primer conflicto lingüístico con que tropezó ese niño mestizo paraguayo fue cuando salió de su entorno familiar y tomó contacto con el entorno social para su alfabetización, la que inicia en lengua castellana. En ese sentido, el paraguayo criollo no tenía inconvenientes, ya que su lengua materna siempre fue el castellano. El problema se planteaba con el paraguayo mestizo, al pretenderse alfabetizarlo en una lengua que no era su idioma materno. De todos modos, el paraguayo criollo no estaba excento del problema lingüístico, ya que de repente, al salir también de su entorno familiar, se encontró con la influencia del idioma guaraní, hablado entonces por una cantidad superior de niños mestizos, frente a los criollos que eran menos. Así, de este contacto de las dos lenguas, de su interaccionar permantente y de sus recíprocas interferencias, nace con el mismo paraguayo nuestro bilingüismo, con las características apuntadas. Nuestro sistema educativo siempre se hizo sobre la base de ignorar la existencia incuestionable del idioma guaraní, pretendiéndose alfabetizar a los niños paraguayos en castellano, sean ellos criollos o mestizos. Este craso error de nuestra política educacional pública, en el sentido de no asumir nuestro bilingüismo, error que hemos arrastrado hasta el año 1994, es la causa fundamental de nuestra incompetencia lingüística. Así como nunca se enseñó oficialmente el guaraní, nunca dejó de tener vigencia en la comunicación diaria, familiar, informal, del paraguayo mestizo; y pronto se proyectó esta influencia sobre el paraguayo criollo. Por este motivo, salvo contadas excepciones, el paraguayo nunca manejó con soltura el castellano; y como tampoco nunca se le enseñó el guaraní, nunca tuvo la competencia lingüística que normalmente tiene un monoparlante o bilingüe coordinado. Época de la Colonia En esta época tuvieron su participación, muy importante por cierto, tanto los franciscanos como los jesuitas. Pero estos últimos, miembros de la Compañía de Jesús, fueron los que más contribuyeron para la difusión del idioma guaraní entre los españoles. Para lograr más fácilmente el objetivo de difundir el mensaje de Cristo entre los Guaraní, tuvieron que estudiar y aprender el idioma nativo. En el año 1600, cuando llegaron aquí los primeros jesuitas (Simón Masseta y José Cataldino), el idioma guaraní era hablado desde las costas del Caribe, gran parte del Brasil, Uruguay, Paraguay, Corrientes actual, hasta los contrafuertes andinos, a orillas del Parapití, donde habitaban los Chiriguano. Cuando aprendieron el guaraní, entonces eminentemente oral, se dieron cuenta de la necesidad de profundizar en su conocimiento. Lo estudiaron, le dieron una escritura latina, esbozaron una gramática, y lo convirtieron en lengua escrita. (Antonio Ruiz de Montoya, el más destacado, 1585-1952). Primeras literaturas en guaraní Las primeras literaturas en guaraní aparecieron en esta época, más o menos en este orden cronológico: Año 1588: Catecismo en Guaraní, por Fray Luis de Bolaños. Año 1639: Tesoro de la Lengua Guaraní, por Antonio Ruiz de Montoya. Año 1640: Arte y Vocabulario de la Lengua Guaraní, por Antonio Ruiz de Montoya. Año 1705: Sermones en Guaraní, del Padre José Serrano. Año 1724: Catecismo y Sermones, por Cacique Nicolás Yapuguái. Los jesuitas tuvieron su imprenta propia en las Misiones, y en ella se imprimieron estos primeros libros en guaraní, con excepción de los de Ruiz de Montoya, que fueron impresos en España. Época de la Independencia Cuando los próceres de nuestra independencia prepararon nuestra emancipación política, utilizaron el guaraní como efectivamente se le llamó después: El idioma confidencial de los paraguayos. Cuando Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe y otros compañeros tuvieron el propósito de copar el Cuartel de la Plaza, como primer paso del plan revolucionario independentista, tomaron contacto en la noche del 14 de mayo de 1811 con el Oficial de Guardia, Mauricio José Troche, y mediante un santo y seña expresado en guaraní, pudieron entrar al Cuartel. Este hecho, sencillo pero significativo, nos permite expresar junto con otros historiadores, que el primer capítulo de la historia del Paraguay independiente, fue escrito en guaraní. Época del Dr. José G. Rodríguez de Francia El Dr. José G. Rodríguez de Francia entendió ya entonces que el idioma guaraní era uno de los más fuertes factores de cohesión social entre los paraguayos. En su lucha por afianzar nuestra independencia ante los países vecinos, utilizó el guaraní en cuantas circunstancias le cupo. Llegó inclusive a utilizarlo en forma oficial, ya que acostumbraba enviar sus cartas con instrucciones oficiales en guaraní a sus Delegados de Frontera. Fue un gran propulsor del avañe'ẽ. Durante su gobierno, Anastacio Rolón, escribió el primer himno patriótico en guaraní. Alguien, para congraciarse, o tal vez para difundir entre los países vecinos, tradujo al castellano ese himno, pero el propio Dr. Francia se encargó de aplastar la iniciativa. Sostuvo que el paraguayo debía entonar siempre su Himno Nacional en su lengua autóctona. En esta época, los nombres de pila en guaraní eran de uso muy común y generalizado. Las mujeres llevaban generalmente nombres de flores en guaraní. Durante la guerra contra la Triple Alianza Durante la guerra de 1865 a 1870, el guaraní fue una poderosa arma; un arma invencible a la que sólo tenían acceso nuestros compatriotas. En las arengas se usaba exclusivamente el guaraní. Las canciones y los poemas hacían exaltación de nuestro idioma, y los periódicos que circulaban durante la guerra, se escribían en castellano y guaraní. Esta circunstancia les resultaba insoportable a los aliados, especialmente a los argentinos. El Mcal. López, que hablaba con perfección el francés, el inglés y otros idiomas europeos, cuando debía dirigirse a su pueblo, prefería hacerlo en guaraní, y lo hacía fluidamente en dicho idioma, especialmente a su ejército en campaña. En su campamento de Paso Puku, dictó disposiciones específicas sobre el uso del guaraní, por razones estratégicas, durante la guerra. Incluso, en dicho campamento, se reunió el primer Congreso de Guaranistas en un intento de producir la segunda normatización de nuestra lengua nativa. Luis Camino y Juan Crisóstomo Centurión fueron los más destacados protagonistas de aquel evento. En esa época aparecieron los combativos periódicos bilingües guaraní-castellano Kavichu'i, Centinela, y Estrella. La post-guerra de 1875 a 1870 Fue una época de intensa propaganda en contra del guaraní. Se ha desatado una persecución contra nuestro idioma en forma increíble. Explicamos brevemente este fenómeno. Cuando los aliados (Brasil y Argentina) entraron en Asunción aún antes de la finalización de la guerra, impusieron un gobierno para el Paraguay, tal como tenían previsto en el Tratado de la Triple Alianza. Las circunstancias especiales que se vivían en la República en esos momentos, hicieron que se sucedieran hechos y conductas increíbles protagonizados por nuestros propios compatriotas. Una comisión paraguaya que gestionó ante los aliados la formación de un Gobierno Provisorio integrado por paraguayos, acepta el Tratado de la Triple Alianza hasta en sus cláusulas más denigrantes para nuestra nacionalidad; cláusulas atentatorias contra la dignidad de la República. (Véase Proceso a los Falsificadores de la HIstoria del Paraguay, de Atilio García Mellid, Tomo II, Ediciones Theoría, Buenos Aires, 1964). El 15 de agosto de 1869, se instala el nuevo Gobierno paraguayo, aquel Triunvirato presidido por Cirilo Antonio Rivalora, en un pomposo acto en la Catedral, con oficio religioso a cargo del Vicario General Castrence argentino, José de Sevilla Vázquez. En ese acto público, se habló de "la necesidad de regenerar al pueblo paraguayo para promover su crecimiento de ahora en más", y que para esa tarea de regeneración, hay que decidirse a olvidar el nombre de Francisco Solano López, y desterrar por siempre el idioma guaraní, por ser, según decían, «una espantosa creación de la ignorancia y el retroceso». (Ver Atilio García Mellid, obra citada). Así se sistematizó una prédica permanente contra todo lo que fuera característico de nuestra nacionalidad. Para ello se creó un periódico con el sugestivo nombre de "La Regeneración". Lo fundó Juan C. Decoud, exactamente el 1 de octubre de 1869, y la dirección del periódico dejó a cargo de su hijo, Juan José Decoud. En el primer número de ese periódico, bisemanario, se repetía esa frase que decía que el guaraní era una espantosa creación de la ignorancia y el retroceso, y que «esta lacra, así como el nombre de Francisco Solano López, hay que borrar de la mente de nuestros compatriotas para poder regenerar al pueblo todo». Recojo y cito aquí una frase de Don Atilio García Mellid, gran escritor-historiador argentino, en su libro ya citado, porque creo que pinta tal cual sentimos ahora aquel fenómeno: «En forma bien contundente se hacían visibles los sentimientos de odio hacia todas la formas de la espiritualidad nativa, irrumpiendo con ímpetu destructores en el otrora sagrado recinto de la raza guaraní». Creo que aquella etapa de la vida paraguaya, una desgraciada etapa por cierto, dio origen a la disparidad de criterios que hasta hoy existe entre los paraguayos, respecto al guaraní, aunque cada vez en forma menos significativa. Es fácil entender que, como el guaraní es el más revante de todos los valores culturales que conforman nuestra identidad nacional, ha sido el más perseguido y vapuleado por la antiparaguayidad de entonces, y, lamentablemente, quedan aún hoy secuelas de aquellas persecuciones. Desde esa época, las manifestaciones antiparaguayas se sucedían permanentemente, y con el correr de los años, se renovaba con versiones nuevas y originales, como este hecho: Más de 30 años después (en 1904), siendo Jefe de Policía de Asunción el Cnel. José C. Meza, dictó un edicto prohibiendo a todo el personal empleado y tropa de la policía, hablar en guaraní dentro de las dependencias policiales. Prohibía al mismo tiempo el uso del "poncho ñemonde" en la calle (para los varones), y del "cigarro poguasu" (para las mujeres). Seguía así vigente el plan de destruir todo lo típico de la sociedad paraguaya. De allí viene la creencia de que el guaraní es un idioma de "indio", así... en forma peyorativa; la creencia de que el guaraní disminuye el estatus social; que hablar guaraní es bajeza. Todas estas creencias y otras similares, son lastres de las que no hemos podido aún desprendernos totalmente. Durante la guerra del Chaco La concurrencia de algunos factores hizo que poco a poco el guaraní fuera recuperando otra vez el terreno perdido, como consecuencia de la sistemática campaña de desprestigio contra él, así como contra otros valores tradicionales de nuestra cultura. Parece mentira, pero otra desgraciada circunstancia bélica, esta vez la guerra con Bolivia, volvió a darnos la lección en el sentido de que nosotros los paraguayos no podemos ni debemos deshacernos de nuestro idioma autóctono. Las arengas en campaña volvían a hacerse en guaraní. Claves y mensajes se repetían en guaraní para despistar al enemigo, y para los momentos de solaz y esparcimiento, en los cañadones chaqueños, no había mejor instrumento que el idioma guaraní. Canciones típicas de inspiración folclórica, tales como "Che la Reina", "Rojas Silva rekávo", "13 Tujuti", "Retenpe pyhare" y otras, enardecían el ánimo del soldado paraguayo. Nacionalización del idioma guaraní Después de la trayectoria descrita a grandes rasgos, llegamos al 25 de agosto de 1967, fecha en que se sanciona una nueva Constitución Nacional, y el idioma guaraní por primera vez es reconocido como idioma nacional (Art. 5º) junto al castellano, y se habla en ella también de la necesidad de promover su difusión y su enseñanza (Art. 92º). A partir de entonces, mucho se ha logrado. El más importante logro, tal vez como consecuencia de aquella disposición constitucional, es su inclusión en los planes de estudios del Ministerio de Educación y Culto, para la enseñanza del idioma en los tres primeros cursos del ciclo secundario, y la creación de la carrera de Licenciatura en Lengua Guaraní, en el Instituto Superior de Lenguas, dependiente de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción. En la Universidad Católica también el guaraní gana un espacio importante al crearse una cátedra de idioma guaraní en su Instituto Superior de Teología. Oficialización Es probable que la declaratoria de Idioma Nacional en la Constitución Nacional de 1967 y las disposiciones del Art. 92º de aquella carta magna hayan servido de trampolín para que nuestro idioma nativo diera el salto por mucho tiempo esperado: su oficialización en el país. En efecto, en el año 1992 la Convención Nacional Constituyente resuelve incluir la disposición en la Constitución Nacional por la cual se declara al guaraní como idioma oficial de la República del Paraguay junto con el castellano (Art. 140º), y se dispuso la obligatoriedad de la enseñanza en lengua materna del educando y de instruirse asimismo en el conocimiento y el empleo de ambas lenguas oficiales de la República (Art. 77º). Con la oficialización, se repara la discriminación que desde siempre sufrió el idioma guaraní frente al castellano, lo que significa que es totalmente legítimo peticionar a las autoridades nacionales, a partir de esa oficialización, para que se vayan dictando las disposiciones reglamentarias que aseguren la aplicación y observancia de esas disposiciones constitucionales relativas al idioma guaraní y a la enseñanza bilingüe en el país, para que el guaraní vaya ocupando efectivamente el lugar que le corresponde en el Paraguay como vehículo de comunicación social preferido y de hermandad entre los paraguayos. Efectos de su oficialización La oficialización del idioma guaraní ha sido concretado, como ya se indicó, a través de una disposición constitucional, y en consecuencia, la misma Convención Nacional Constituyente dispuso la traducción al guaraní del texto íntegro de la Constitución Nacional. Como el proyecto de traducción ya había sido presentado a la Convención con anterioridad por el Centro Paraguayo de Investigación Lingüística (CEPAIL), éste recibió instrucciones de la Convención para que el Director del Proyecto de Traducción, Prof. Lino Trinidad Sanabria, tuviera otros colaboradores para la traducción, dado que el trabajo completo debía ejecutarse en un tiempo récord de 20 a 25 días, fueron incorporados a último momento los señores Dr. Dionisio Gauto y Félix de Guarania para trabajar con el Lic. Trinidad Sanabria, siempre como integrantes de CEPAIL. Así dispuso una Resolución de la Presidencia de la Convención Nacional Constituyente, que nominó la Comisión de Expertos integrado por los tres miembros mencionados. Esto fue así porque debía jurarse la versión guaraní juntamente con la versión castellana exactamente el 20 de junio de 1992, fecha que concluía su tarea la Convención Nacional Constituyente. Como la oficialización implica un derecho para todos los paraguayos de utilizar cualquiera de los dos idiomas en todos los actos de comunicación, porque a partir de ese acto jurídico, el guaraní estaba ubicado en paridad de condiciones con el castellano en todo el país, surge la necesidad de implementar y legislar sobre una serie de cuestiones lingüísticas, tales como: Fijación o delineamiento de una política lingüística en el país; Creación de un organismo técnico con facultades especiales, encargado de la aplicación de la política lingüística del país; Implementación de la enseñanza bilingüe a través de la Reforma Educativa, de tal forma que se haga efectivo el conocimiento de ambas lenguas por todos los paraguayos sin discriminación de ninguna índole. Creemos legítimo nuestro anhelo de una pronta creación de este organismo público, y establecer los lineamientos de una política lingüística que consulte nuestra realidad sociolingüística. Esto es indispensable, porque si vamos a hacer efectivas esas disposiciones constitucionales de que hemos hablado, y vamos a darle a todos los paraguayos la libertad de manifestarse en el idioma de su preferencai, se tendrá que disponer de materiales didácticos en guaraní así como existen en castellano, y esos materiales se deben elaborar en base a una política determinada previamente. Alguien debe elaborar y alguien debe supervisar la validez de dichos materiales. Se tendrá que traducir al guaraní todo nuestro derecho positivo, la legislación de fondo (los códigos), las leyes en general no codificadas, los decretos del Poder ejecutivo y de los Gobiernos Derpartamentales, las Acordadas del Poder Jucidial, las Ordenanzas Municipales, los Edictos y las Resoluciones Administrativas. Alguien debe traducir esos documentos y alguien debe supeervisar esas traducciones. Las leyes que vaya sancionando el Parlamento Nacional y promulgando el Poder Ejecutivo, deben traducirce al guaraní. Cómo se hace y quiénes serán los indicados para hacerlos, y quiénes supervisarán estos trabajos, son los interrogantes que deben tener respuestas en forma urgente. Solamente con la creación del organismo técnico con facultades especiales de que hacíamos referencia, y una política lingüística adecuada a nuestras necesidades, darán respuestas efectivas a los interrogantes que plantean estos quehaceres que se avecinan. En cuanto a los efectos específicos en el Sistema Educativao Nacional, la oficialización ya tuvo sus efectos trascendentales, ya que desde el ciclo lectivo de 1994, el Ministerio de Educación y Culto inició la implementación efectiva de la enseñanza bilingüe bicultural en nuestro país, y esta enseñanza bilingüe --que contempla la circunstancia lingüística especial de cada grupo escolar-- permitirá superar nuestro bilingüismo incipiente y subordinado; hará que exista en el Paraguay, al cabo de unos años, un bilingüismo coordinado, que el idioma guaraní complete su normatización, que superemos nuestra incompetencia lingüística, y manejemos con fluidez tanto el castellano como el guaraní, para que el paraguayo no siga siendo un paria en su propia tierra. Área de ubicación actual del guaraní Al producirse aquí en América el fenómeno que se ha dado en llamar "la recomposición del mundo amerindio", cambió la conformación areal y cultural de las lenguas precolombinas, desde el punto de vista lingüístico, en esta parte del mundo. Un acabado estudio de la situación actual de las lenguas precolombinas en América, nos permite distinguir las siguientes áreas: a) Área de romanización completa: Es el área en que los países han perdido por completo las lenguas indígenas. Es el caso de Cuba, Haití, República Dominicana, y Uruguay. b) Área de romanización parcial: Es el área en que se encuentran los países en los cuales se mantienen las lenguas indígenas como pequeños islotes. Es el caso de Chile, Argentina, Brasil, Guayanas, Nicaragua, Costa Rica, Martinica, El Salvador, y Panamá. c) Área de grandes comunidades indígenas: Esta área se caracteriza por una gran dispersión de las lenguas aborígenes. Es el caso de Colombia –con más de 100 lenguas diferentes, pertenecientes a diversas familias lingüísticas–, Venezuela –con más de 40 lenguas–, y México –con más de 150 lenguas pertenecientes a las dos grandes familias lingüísticas: náhuatl y maya–. d) Área de coexistencia de dos comunidades: En esta área coexisten dos comunidades opuestas social y culturalmente: la criolla y la indígena. Es el caso de Bolivia, Ecuador, Perú y Guatemala; este último con 25 lenguas aproximadamente. e) Área Paraguay: El Paraguay es el único país en América Latina, cuya población, sin ser indígena, habla en su inmensa mayoría una lengua indígena: el guaraní. Es el único país de América que tiene redactada su propia Constitución Nacional en sus dos lenguas oficiales (guaraní y castellano), que cuenta con una profusa literatura en guaraní, y con carreras universitaras a nivel nacional de formación docente en lengua guaraní. El guaraní prehispánico El guaraní fue conformado por un conjunto de idiomas hablados en la región sudamericana. Eran éstos los Karió, Tovatî, Guarambaré, que fueron los que más rápido entraron en contacto con el castellano. Otro conjunto de idiomas aborígenes estaba conformado por las lenguas del Guairá (Itatĩ, Tapé y Paranaguá). Este grupo es diferente al anterior, y tomó contacto con el castellano a través de los miembros de la Compañía de Jesús. El Tercer grupo es representado por los Ka'yĝua (Mbya). Es el grupo que menos contacto tuvo con el castellano. Son las tres variantes de la lengua guaraní precolombina o prehispánica. Todos estos grupos, en su conjunto, en su interacción permanente, dieron origen al guaraní colonial, y éste a su vez, al guaraní paraguayo. Hoy, el guaraní es la única lengua amerindia que llegó a un estatus de "Lengua Sudamericana" a partir de los valores de la ciencia lingüística, y se mantiene en esa privilegiada ubicación, camino a su normatización total y utilización plena como lengua moderna.
Todos buscamos la paz y la armonía, porque carecemos de ellas. De vez en cuando todos experimentamos agitación, irritación, falta de armonía, sufrimiento; y cuando padecemos la agitación, no guardamos esta miseria limitada en nosotros, sino que continuamente la distribuimos a los demás. Una persona desdichada impregna el ambiente que le rodea de agitación, y quienes estén cerca de ella también se alteran, se irritan. Ciertamente, ésta no es la manera adecuada de vivir. Tenemos que vivir en paz con nosotros mismos y en paz con los demás porque, en definitiva, los seres humanos somos seres sociales que vivimos dentro de una sociedad interrelacionada. ¿Pero como vivir en la paz y armonía internas, y mantenerlas para que los demás puedan también vivir en paz y armonía? Para poder librarnos de nuestra agitación, tenemos que conocer la razón básica de la misma, la causa del sufrimiento. Al investigar este problema, nos damos cuenta que nos sentimos agitados en cuanto generamos negatividades o contaminaciones en la mente. La negatividad, la contaminación o la impureza mental, no pueden coexistir con la paz y la armonía. ¿Cómo empezamos a generar negatividades? También ahora nos damos cuenta, al investigar, de que nos sentimos desdichados cuando estamos con alguien que se comporta de una manera que no nos gusta o cuando sucede algo que nos desagrada. Cuando ocurre algo que no deseamos, surge tensión en nuestro interior y también surge cuando no ocurre o existen obstáculos para que se cumpla algo que deseamos, y con todo ello empezamos a atar nudos en nuestro interior. Y como durante toda la vida van a suceder cosas que no queremos y las queridas puede que sucedan o puede que no sucedan, no cesamos en este proceso de reacción de atar nudos - nudos gordianos - que hacen que toda la estructura física y mental esté en tensión, llena de negatividades, convirtiendo nuestra vida en continua desdicha. Una manera de resolver este problema sería arreglárnoslas para que en nuestra vida no ocurra nada no deseado, para que todo sea tal como deseamos. Para lograrlo deberíamos desarrollar en nosotros mismos el poder o bien conseguir que venga en nuestra ayuda alguien que lo tenga, para que las cosas no deseadas no sucedan y solo sucedan las cosas deseadas. Pero eso es imposible. No existe nadie en el mundo que pueda satisfacer todos sus deseos, en cuya vida todo transcurra como quiere, sin que pase algo no deseado. Constantemente ocurren cosas que van en contra de nuestros deseos y querencias, de ahí la pregunta oportuna: ¿Cómo podemos dejar de reaccionar ciegamente cuando debamos enfrentarnos a situaciones que no nos gustan? ¿Cómo podemos dejar de generar tensión y permanecer llenos de paz y de armonía? Tanto en la India como en otros países hubo personas santas y sabias que estudiaron este problema - el problema del sufrimiento humano -, y encontraron una solución: cuando ocurre algo no deseado y empezamos a reaccionar con ira, miedo o cualquier negatividad, hay que dirigir lo antes posible la atención a cualquier otra cosa, por ejemplo te levantas, coges un vaso de agua y empiezas a beber; de esta manera la ira no solo no se multiplicará sino que empezara a disminuir: O empiezas a contar: uno, dos, tres, cuatro... O repites una palabra, o una frase, o un mantra, o quizá el nombre de una persona santa hacia la que sientas devoción. Así desviamos la mente y hasta cierto punto nos liberamos de la negatividad, de la ira. Esta solución era útil, funcionaba y aun funciona; practicándola, la mente se siente libre de agitación. No obstante solo funciona en el nivel de la mente consciente porque lo que de hecho hacemos al desviar la atención es empujar la negatividad a lo mas profundo del inconsciente donde sigues generándola y multiplicándola. Hay paz y armonía en la superficie, pero en las profundidades de la mente hay un volcán dormido de negatividad reprimida que antes o después entrará en erupción con una gran explosión. Hubo otros exploradores de la verdad interna que llegaron algo más allá en su búsqueda, y que tras experimentar en su interior la realidad de la mente y de la materia se dieron cuenta de que desviar la atención es solo huir del problema. Escapar no es una solución, hay que enfrentarse al problema; cuando surja una negatividad en la mente, obsérvala, hazle frente y tan pronto como empieces a observar la contaminación mental, empezará a perder fuerza y poco a poco se irá marchitando y podrá ser arrancada de raíz. Es una buena solución que evita los dos extremos: represión y dar rienda suelta. Enterrar la negatividad en el inconsciente no la erradicará y permitirle manifestarse con un acto físico o verbal dañino solo creará más problemas. Pero si te limitas a observarla, la contaminación desaparece y habrás erradicado esa negatividad, estarás libre de esa contaminación. Esto suena muy bien, pero ¿es practicable en la realidad? ¿Resulta fácil para una persona corriente enfrentarse a las contaminaciones? Cuando surge la ira, nos coge tan de sorpresa que ni siquiera nos damos cuenta de ello. Arrastrados por la ira cometemos actos físicos o mentales que nos dañan a nosotros y a los demás. Poco después, al desaparecer la ira, empezamos a llorar y a arrepentirnos, pidiendo perdón a los demás o pidiendo perdón a Dios: "Oh, he hecho un error, perdóname". Pero la próxima vez que nos encontremos en una situación semejante volveremos a reaccionar igual. Este arrepentimiento no nos habrá servido para nada. La dificultad estriba en que no somos conscientes del momento en el que comienza esta contaminación. Empieza en las profundidades de la mente inconsciente y cuando llega al consciente ha tomado tal fuerza que nos arrastra y no podemos observarla. Supongamos por un momento que empleo un secretario privado para que me avise cuando surja la ira diciéndome: "Mire, va a aparecer la ira". Pero como no sé cuando va a surgir la ira tengo que emplear tres secretarios haciendo tres turnos que cubran las veinticuatro horas del día. Supongamos que puedo mantener ese gasto y aparece la ira. Inmediatamente mi secretario diría: "Mire, la ira ha comenzado". Lo primero que haría sería darle una mala contestación: "¿ Eres tonto, crees que te pago para que me lleves la contraria?". La ira me arrastraría de tal forma que un buen consejo no podría ayudarme. Supongamos que prevalezca la sabiduría y que no le regaño sino que le digo: "Muchas gracias, ahora debo sentarme y observar mi ira". Pero, ¿acaso es eso posible? Nada más cerrar los ojos para observar la ira, y el objeto de mi ira, ya sea una persona o un incidente, surge de inmediato en mi mente y ya no observo la propia ira sino meramente el estímulo externo de aquella emoción, lo cual, sólo conducirá a la multiplicación de la ira y por tanto, no es una solución. Es muy difícil observar una negatividad abstracta, una emoción abstracta divorciada del objeto exterior que la originó. Sin embargo, hubo alguien que habiendo llegado a la verdad última encontró una solución auténtica. Descubrió que al surgir una contaminación en la mente ocurren dos cosas simultáneamente al nivel físico: la respiración pierde su ritmo normal, - es fácil observar que respiramos más fuerte cuando surge una negatividad - y en niveles más sutiles se inicia en el cuerpo una reacción bioquímica que da lugar a una sensación. Todas las contaminaciones generan algún tipo de sensación en el cuerpo. Esto nos ofrece una solución practica: una persona corriente no puede observar las contaminaciones abstractas: miedo, ira o pasión, pero con un adiestramiento adecuado y practicando es fácil observar la respiración y las sensaciones del cuerpo, y ambas están relacionas directamente con las contaminaciones mentales. La respiración y las sensaciones ayudan de dos formas: primero se comportaran como secretarios privados y en cuanto surja una impureza la respiración dejará de ser normal y empezara a gritarnos: "¡Algo va mal!". Y como no podemos regañar a la respiración tenemos que aceptar el aviso. De igual forma también las sensaciones nos dirán que algo va mal. Tras habernos avisado podemos empezar a observar la respiración, a observar las sensaciones y nos daremos cuenta de que la impureza desaparece enseguida. Este fenómeno físico - mental es como una moneda, en una cara están los pensamientos y las emociones que surgen en la mente y en la otra: la respiración y las sensaciones del cuerpo. Todos los pensamientos y emociones, todas las impurezas mentales que surgen se manifiestan en la respiración y en las sensaciones de ese momento. Por eso, al observar las sensaciones o la respiración estamos observando, de hecho, las contaminaciones mentales. En vez de huir del problema nos enfrentamos a la realidad tal y como es, las negatividades ya no nos arrastrarán como hicieron en el pasado y si perseveramos terminarán por desaparecer y permaneceremos felices y en paz. De esta forma la técnica de la auto-observación nos muestra los dos aspectos de la realidad: el interno y el externo. Antes sólo mirábamos al exterior perdiendo la verdad interna; buscábamos en el exterior la causa de nuestra desgracia culpado siempre a algo o a alguien e intentábamos cambiar la realidad externa. Al ignorar la realidad interna, no comprendíamos que la causa del sufrimiento se encuentra en nuestro interior, en nuestras reacciones ciegas hacia las sensaciones agradables o desagradables. Ahora, al adiestrarnos, podemos ver la otra cara de la moneda, podemos ser conscientes de nuestra respiración y también de lo que ocurre en nuestro interior. Sea lo que sea, respiración o sensación, aprendemos a observar sin desequilibrar la mente. Dejamos de reaccionar y de multiplicar nuestra desdicha y permitimos que las contaminaciones se manifiesten y desaparezcan. Las negatividades se disuelven más deprisa cuanto más se practica esta técnica. Poco a poco la mente se libera de las contaminaciones y se hace pura. Una mente pura está siempre llena de amor, amor desinteresado hacia los demás, llena de compasión hacia el sufrimiento y las faltas ajenas, llena de alegría al ver los triunfos y la felicidad de otros, llena de ecuanimidad en cualquier situación. Al llegar a este estado nuestra conducta habitual cambia, ya no es posible cometer actos físicos o verbales que puedan perturbar la paz y la felicidad ajenas. Una mente equilibrada esta llena de paz e impregna el ambiente que la rodea de paz y de armonía que también afectan a los demás ayudándoles. Al aprender a mantenernos equilibrados haciendo frente a lo que experimentamos en nuestro interior, desarrollamos también el desapego hacia todo lo que nos deparen las situaciones externas. Pero este desapego no es escapismo o indiferencia hacia los problemas del mundo. Quienes practican Vipassana con regularidad se sensibilizan más a los sufrimientos de los demás, y hacen cuanto pueden para aliviar el sufrimiento en la forma que puedan, sin agitación, con la mente llena de amor, compasión y ecuanimidad. Aprenden la santa indiferencia, aprenden a entregarse por completo, a ocuparse totalmente de ayudar a los demás, manteniendo simultáneamente el equilibrio mental. Así permanecen llenos de paz y de felicidad mientras trabajan por la paz y la felicidad de los demás. Esto es lo que el Buda enseñó: un arte de vivir. No fundó una religión, un "ismo", ni enseñó ritos o rituales ni ninguna fórmula vacía a quienes se acercaban a él, sino que les enseñó a observar la naturaleza tal y como es, observando la realidad interna. Debido a nuestra ignorancia reaccionamos constantemente de manera que nos dañamos o dañamos a los demás, pero cuando surge la sabiduría, - la sabiduría de observar la realidad tal y como es -, desaparece el hábito de reaccionar y cuando dejamos de reaccionar a ciegas somos capaces de realizar actos verdaderos, actos que emanan de una mente equilibrada, de una mente que ve y comprende la verdad. Un acto así, sólo puede ser positivo, creativo, capaz de ayudarnos a nosotros y a lo demás. Por eso es necesario "conocerse a sí mismo", consejo que dan todos los sabios. Conocerse no sólo intelectualmente en el nivel de ideas y teorías, no sólo emocional o devocionalmente aceptando a ciegas lo que hemos visto u oído, tal conocimiento no es suficiente, mas bien debemos conocer la realidad a través de la experiencia. Debemos experimentar directamente la realidad de este fenómeno físico - mental, pues es lo único que nos ayudará a liberarnos de las contaminaciones, a liberarnos del sufrimiento. Se llama meditación Vipassana a esta experiencia directa de nuestra realidad, a esta técnica de auto -observación. En el idioma que se utilizaba en la India en la época del Buda "passana" significaba ver las cosas en la forma corriente, con los ojos abiertos; pero "vipassana" es observar las cosas tal y como son, no como parecen ser. Hay que penetrar a través de la verdad aparente hasta llegar a la verdad última de la estructura mental y física. Al experimentar esta verdad aprendemos a dejar de reaccionar ciegamente, a dejar de generar contaminaciones, y de forma natural las contaminaciones antiguas van erradicándose poco a poco. Así nos liberamos de la desdicha y experimentamos la felicidad auténtica. En un Curso de meditación Vipassana. se dan tres pasos. El primer paso es abstenerse de cualquier acto físico o verbal que pueda perturbar la paz y la armonía de los demás. No podemos liberarnos de nuestras contaminaciones mentales si continuamos realizando actos de obra o de palabra que están multiplicando estas contaminaciones. Por eso el primer paso de esta práctica es un código moral. Nos comprometemos a no matar, no robar, no tener una conducta sexual inadecuada, no mentir y no tomar intoxicantes. Al abstenerse de estos actos permitimos a la mente que se serene lo suficiente como para poder continuar. El segundo paso es aprender a controlar nuestra mente salvaje adiestrándola para que se concentre en un único objeto: la respiración. Intentamos mantener la atención en la respiración el mayor tiempo posible. Este no es un ejercicio de respiración porque no intentamos regularla, sino que la observamos tal y como es, de forma natural, tal y como entra, tal y como sale. De esta forma aumentamos la serenidad de la mente para que no se deje arrastrar por negatividades intensas y al mismo tiempo vamos concentrándola y haciéndola más afilada, más penetrante, más capaz de trabajar internamente. Estos dos primeros pasos, vivir con moralidad y controlar la mente son muy necesarios y beneficiosos en sí mismos pero conducen a la represión a menos que demos un tercer paso que consiste en purificar la mente de las contaminaciones, desarrollando la visión cabal de nuestra propia naturaleza. Esto es Vipassana, la experimentación de nuestra propia realidad, observando en nosotros mismos de forma sistemática y desapasionada este fenómeno de mente y materia en constante cambio que se manifiesta en sensaciones. Esta es la culminación de la enseñanza del Buda: la auto - purificación a través de la auto - observación, algo que puede ser practicado por todos y cada uno de nosotros. Todos nos enfrentamos al problema del sufrimiento, es una enfermedad universal que requiere un remedio universal, no un remedio sectario. Cuando sentimos ira no es una ira budista, una ira hinduista, o una ira cristiana. La ira es ira. Cuando a resultas de esta ira nos sentimos agitados, la agitación no es una agitación cristiana, judía o musulmana. La enfermedad es universal y el remedio debe ser universal. La Vipassana es este remedio. Nadie puede objetar a un código de vida que respeta la paz y la armonía de los demás. Nadie puede objetar el desarrollo del control sobre la mente. Nadie puede objetar al desarrollo de la visión cabal de nuestra propia naturaleza para posibilitar la liberación de la mente de sus negatividades. La Vipassana es un sendero universal. Observar la realidad tal y como es, observando la verdad interior, uno se conoce a sí mismo directamente a través de la experiencia. Con la práctica nos liberamos de la desdicha que acarrean las contaminaciones. Partiendo de la verdad externa, burda y aparente, penetramos en la verdad última de la mente y la materia. Esto también terminan por trascenderse y se experimenta una verdad que esta más allá de la mente y la materia; más allá del tiempo y del espacio, más allá del campo condicional de la relatividad: la verdad de la liberación total de todas las contaminaciones, de todas las impurezas, de todo el sufrimiento. No importa el nombre que se de a esta verdad última, es la meta final de todos nosotros. ¡Ojalá que experimentes esta verdad última! ¡Ojalá que todos se liberen de las contaminaciones y de la desdicha! ¡Ojalá que todos gocen de una paz autentica, una paz real, una armonía real! PUEDAN TODOS LOS SERES SER FELICES