Cyber-Blue
Usuario (Suecia)

Las ranas son animales fascinantes que existen en todo tipo de color y tamaño, lo que las hace aún más interesantes. Es probable que solo conozcas a las clásicas que se pueden ver en cualquier jardín, pero lo cierto es que hay otros tipos de ranas que probablemente no conozcas. Si quieres sorprenderte con ellas aquí las tienes, y te prometo que querrás saber más sobre estos increíbles animales. 7. La rana púrpura La rana púrpura es nativa de la India y vive la mayor parte del año debajo de la tierra comiendo termitas, salvo las dos semanas de monzones en las cuales sale a la superficie. Sin embargo no le es fácil, debido a que su cuerpo está diseñado para estar bajo tierra. 6. Breviceps Fuscus Es llamada a veces la rana gruñona, debido a su expresión siempre antipática. Son nativas de Sudáfrica y pueden inflar su cuerpo para parecer más grandes y ahuyentar a quienes se le acerquen. 5. Pipa Pipa Es llamada también sapo de Surinam o rana de celdillas, y su forma es achatada para mimetizarse con el fondo de los ríos, donde se esconde. Sin dudas su forma es rara pero le ayuda a sobrevivir. 4. Rana peluda Es algo extraña y atemorizante, dado que puede hacer que surjan garras en sus patas para atacar cuando se sienta amenazada. Al macho le crece algo similar a pelo en los costados, pero es en realidad piel y arterias que le permiten tomar oxígeno adicional debajo del agua. 3. La rana tortuga Lleva su nombre por su extraña apariencia que se asemeja a una tortuga sin caparazón. No precisan agua para reproducirse y pueden poner hasta 50 huevos por vez. 2. La rana goliath Es la rana más grande que existe en el mundo, puede medir 33 centímetros y pesar 3 kilogramos. Se alimenta de cangrejos, serpientes e incluso otras ranas, pero debido a la actividad humana está en peligro de extinción. 1. Rana de cristal fantasma Esta rana transparente lleva su nombre debido a que se puede ver a través de su piel y observar sus órganos internos. Es una especie en peligro de extinción que se ve muy poco, así que cuando una es encontrada es un acontecimiento importante.
Hola amigos, les cuento algo de este juego de Sega y Santos que nunca salió y es una joya que se descubrió hace muy poco. Es un juego de disparos visto de arriba o scroll vertical. Fue un descubrimiento muy importante para los que amamos los arcades y el Mame, y fue hace pocos meses. La historia la encontré en inglés y la traduje y más o menos dice así: ''Si tu te has estado impresionado en los últimos tiempos por la aparición de videojuegos que estuvieron perdidos mucho tiempo para varias consolas...¿Qué dirías del descubrimiento de un arcade que nunca salió?. Sega iba a lanzar un shooter de desplazamiento vertical conocido como Hammer Away para arcades en 1991, sólo que nunca llegó. Hace poco se descubrió una placa que contiene el código del juego y se pudo emular en MAME. Este fantástico descubrimiento se hizo recientemente en Portugal, donde 3 fanáticos de los shooters descubrieron algunos PCB arcade polvorientos y dañados, incluyendo un arcade board prototipo de arcade System-18. Después de negociar un acuerdo con el dueño del almacén, el grupo retira cuidadosamente los chips de este PCB en descomposición y los colocó en otro System-18 de prototipo y...voilá!, Hammer Away estaba en marcha. El grupo generosamente descargó el código del juego en un archivo de ROM y lo presentó al grupo de desarrollo de MAME que consigió emularlo. En menos de un día, MAME se había actualizado para arrancar el ROM de Hammer Away.'' -Snapshots que hice con mi MAME- -Si las fotos no les alcanzan hice este video gameplay para que lo vean en movimiento y sepan como es el sonido- link: https://www.youtube.com/watch?v=XdB05CiSX14 Clic al banner para visitar la nueva comunidad de juegos arcades de Taringa!
Los más jóvenes ni saben lo que es esto de los passwords y los videojuegos (comprobado con mis sobrinos), pero en otro tiempo fueron uno de los sistemas más usuales para poder continuar jugando desde un punto determinado en un videojuego. Era una época en la que muchos videojuegos ni siquiera permitían guardado de ningún tipo y había que jugarlos del tirón, a veces en partidas de muchas horas. Pero gracias a las baterías para guardar partidas en los cartuchos y a los passwords pudimos disfrutar de experiencias cada vez más largas y complejas. En este post vamos a recordar algunos de los tipos más habituales (y también algunos más atípicos) de estos códigos que de tanta utilidad nos sirvieron. El clásico La forma más tradicional de password fue sin duda un alfabeto, en ocasiones también con números, para introducir un código de una o dos líneas. Lo podéis ver por ejemplo en la imagen de Prince of Persia, pero era el que caracterizaba a la gran mayoría de juegos con passwords. Seguro que muchos de vosotros tenéis en algún lugar de vuestra casa alguna libreta con unas líneas de letras que no tienen sentido si no se introducen al inicio de determinado videojuego para no tener que jugar desde el principio. El colorido Si los passwords clásicos eran sosos y feos, algunos juegos optaban por deleitarnos con bonitas letras o números. Mirad si no las de Mega Man X, con esos números tan relucientes y los simpáticos Met por ahí dándose una vuelta. El largo Passwords de entre 5 y 20 letras o números eran lo más normal, pero había juegos a los que no les llegaban tantos caracteres por la mucha información que querían guardar, lo que dio lugar a códigos kilométricos como el que podéis ver del Super Tennis con nada menos que 56 caracteres. Era un poco rollo tener que ponerlo y gastábamos páginas de libreta muy rápidamente, pero nos permitía guardar el torneo en el que nos habíamos quedado y cómo estaba el ranking completo del circuito mundial. Precisamente por ello este tipo de passwords eran bastante usuales en los juegos deportivos. El infame No se me ha ocurrido un mejor nombre para una variante del anterior mucho más molesta y hasta desquiciante. Una cosa es un password largo, que hay que ir introduciendo con algo de tiempo y paciencia, y otra muy diferente es un password que con frecuencia hay que revisar en más de una ocasión por las complicaciones para introducirlo bien a la primera, como podía pasar por ejemplo en el International SuperStar Soccer Deluxe de Super Nintendo. ¿Cuál era el problema? pues que además de ser un password muy largo (con lo que ya de por sí era fácil confundir una letra con otra similar) no se componía solo de caracteres alfanuméricos, sino también de una serie de símbolos, incluyendo los palos del póker, que hacían que pasar aquellas 60 figuras a una libreta tuviese su intríngulis, y todavía había que volver a introducirlo en el propio juego, que esa era otra. Al acabar todo este proceso rezabas asustado para no leer un mensaje de error que te haría tener que volver a inspeccionar todo para encontrar el error. El visual Ni letras, ni números, ni símbolos. Una serie de juegos apostaron por passwords hechos a base de imágenes. A veces nos obligaban a ser un poco creativos a la hora de trasladarlos al papel, pero al fin y al cabo eran un gustazo en comparación con otros, y quedaban de lo más estético. De los passwords “ilustrados” uno de los tipos más habituales era el que funcionaba con objetos del propio juego, que había que colocar en el orden oportuno. El Super Castlevania IV tenía ese sistema, y también se puede ver en Goof Troop. El cuadriculado Pocos métodos recuerdo más sencillos para introducir un password que el de King Arthur’s World. Era solo un cuadrado de 4×4 en el que había que marcar o no marcar casillas. Muy fácil de anotar (sobre todo en una libreta cuadriculada) y todavía más de introducir. Por cierto que con esto del password acabo de recordar con mucha nostalgia este peculiar juego que pasó bastante desapercibido. El reto link: https://www.youtube.com/watch?v=M_owDUBxm7w El password más original y atractivo de los que incluimos en esta categorización nos lo ofrece el Dragon’s Lair de SNES. Se trata en realidad de una fase jugable en la que hay que ser habilidoso para poder introducir las esferas con letras en su lugar correspondiente, como podéis ver en el vídeo. La verdad es que no era nada fácil y podía resultar frustrante, pero bueno, la recompensa de no tener que volver a jugar todo otra vez valía la pena, aunque con esa misma idea está claro que podían haber hecho algo mucho más divertido.