CristianVilche1
Usuario (Chile)
Si eres de los que está pronto a trabajar en el mundo de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) o está buscando empleo en esa área, debes tomar en cuenta la siguiente nota. De acuerdo a la consultora IT Hunter existen una serie de aptitudes que las organizaciones buscan en los candidatos vinculados a esta área. Al respecto, Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de la firma, "hoy las habilidades blandas juegan un papel muy importante en las organizaciones, pues son piezas clave para que un individuo se relacione adecuadamente con el resto de las personas, ya sea dentro o fuera del ámbito laboral". El directivo manifiesta que entre tales capacidades que se exigen destacan las siguientes: 1. Ética. Normas, valores y principios que regulen el correcto actuar de la persona a lo largo de su vida y carrera profesional. 2. Responsabilidad. Es decir, responder a las exigencias del puesto, en los tiempos y formas establecidas. 3. Empatía. Ponerse en el lugar de los demás y ser solidario. 4. Sociabilidad. Poder relacionarse con cualquier persona de la organización en la que se trabaja y con distintos públicos fuera de ella. Compartir dentro y fuera de la empresa y capacidad para crear contactos o redes en el tiempo. 5. Facilidad de Comunicación. Tener la habilidad de dar a conocer las ideas, inquietudes, problemas y puntos de vista de una manera que sea entendida por todos. 6. Escucha activa. Consiste en captar lo esencial de cada mensaje recibido, gracias a que el oyente presta la atención adecuada y entrega su feedback o retroalimentación. Es clave, por ejemplo, para la resolución de conflictos. 7. Trabajo en equipo. Capacidad para entender que uno forma parte de algo mayor que es la organización y que en la medida que los esfuerzos de los distintos actores se conjugan existe una mayor probabilidad de éxito en el logro de los objetivos que se han planteado como grupo. 8. Adaptación al cambio. Saber que se vive en un mundo dinámico y en permanente evolución, lo que obliga a ser flexible para adecuarse a las nuevas circunstancias y los cambios de escenarios que tienen lugar. 9. Creatividad. Capacidad para buscar nuevas propuestas que sean originales y que rompan, de algun modo, el esquema o modelo establecido con un fuerte acento en la innovación. 10. Capacidad para resolver problemas. Desarrollar soluciones que ayuden a superar las dificultades que se presenten y en donde todos saquen experiencias y se beneficien en materia de aprendizaje. 11. Optimización del tiempo. Manejar este recurso cada vez más escaso de una manera eficiente, con miras a alcanzar los objetivos planteados. 12. Actitud Positiva. Tener una visión que se enfoque en la parte llena del vaso y no en la vacía, para generar movimiento y avanzar en la ruta que se ha definido. 13. Espíritu de servicio. Entender que si bien la tecnología puede ser sinónimo de hardware o "fierros", el servicio juega un papel muy importante, tanto para los clientes externos como para los internos (compañeros de trabajo). 14. Seguridad personal. Dice relación con la confianza que pueda tener una persona en su actuar y en el ejercicio de su profesión. 15. Tolerancia a la presión. Soportar las situaciones que son estresantes o muy demandantes demuestran un gran control por parte de una persona, pues deja en claro su habilidad para sortear situaciones complejas y no perder el foco en lo importante. 16. Asertividad. Capacidad para dar a conocer una opinión en el momento y en la forma adecuada. 17. Respeto a las opiniones. Tolerar los puntos de vista diferentes es una habilidad muy bien mirada en un mundo globalizado y en donde cada persona tiene derecho a pensar diferente. Asimismo, Toselli indica que para aquellos cargos que son gerenciales resulta fundamental el nivel de liderazgo que pueda tener una persona, pues debe saber motivar y conducir al personal que estará a su cargo.
Pese a esto, estudio advierte una baja en el gasto privado en la educación en los últimos años.Chile es el tercer país de la OCDE donde las familias más gastan en educación superior. Así lo reveló el estudio "analisis de indicadores educativos de Chile y la OCDE en el contexto de la reforma educacional", presentado este martes. Sólo Corea y Japón superan a nuestro país en gasto privado en educación superior, el que se cifra en un 65,4%. El promedio OCDE es de un 30,3%. Los datos fueron sistematizados a partir de información del año 2013. "La participación del gasto privado en educación superior en Chile fue uno de los porcentajes más altos entre los países que componen la OCDE. Sin embargo, dicho porcentaje disminuyó fuertemente durante los últimos años a pesar de que gran parte de la matrícula estudiaba en instituciones privadas", detalla el estudio. De todos modos, se recuerda que la reforma a la educación superior implicará un cambio en el sistema actual de financiamietno, incrementando el gasto público en el sector. "De esta forma, se busca reducir el costo que hasta hoy debían asumir las familias y/o los estudiantes, con el fin de garantizar el acceso a este nivel educativo a todos los estudiantes", se agrega. Además del gasto público, Chile se encuentra por debajo de los países de la OCDE en materia de acceso. Mientras el promedio de quienes cuentan con educación superior completa en este grupo de países es de un 36%, en nuestro país la cifra es de un 21%. En cuanto a la inserción laboral de los egresados, el estudio advierte que los titulados de la educación superior en 2013 recibieron un salario equivalente a 2,6 veces el sueldo de quienes completaron la enseñanza media. El promedio OCDE es de 1,6 veces. La realidad de la educación escolar en Chile En Chile se observó que un 78% del gasto en educación escolar provenía de fuentes públicas, "convirtiéndose en el país con el porcentaje más bajo entre todos aquellos que componen la OCDE y encontrándose lejos del 90,6% que evidencian dichos países en promedio". Mientras en la educación media el promedio de alumnos por sala en la OCDE es de 13, en Chile la cifra llega a 25 alumnos. El informe cita el compromiso del gobierno por diminuir esta cifra. Pese a que se registran avances, a 2013 el sueldo de los docentes no lograba superar el promedio de salario máximo de los países de la OCDE. "Al compararlo con otros profesionales de igual logro académico, los docentes recibían un salario efectivo entre un 55% y un 63% del salario de dichos profesionales", dice el informe.