CristianAnzola1
Usuario (Colombia)

La sexta edición del QS World University Rankings by Subject, publicada en marzo del 2016, evalúa más de 40 disciplinas y facultades que las universidades en el mundo ofrecen. Dentro del importante análisis de calificación entraron 4.226 instituciones académicas y cuenta con la opinión de 76.798 expertos que avalan las características que las posicionan como las mejores. Universidades como Harvard, Oxford y Massaachusetts institute of technology, son las mejor posicionadas en el listado.

La adaptación de esta tecnología en vehículos que lo permitan se traducirá en un ahorro de energía y una mejor iluminación. KIT DE LUCES LED (LIGHT EMITTING DIODE) Iniciando con las lámparas de vela, que más que iluminar el camino se encargaban de hacer notar su presencia, las luces de los vehículos también han evolucionado con el pasar de los años, adoptando nuevos sistemas y tecnologías conforme los desarrollos del momento lo iban permitiendo. Actualmente las HID (High intensity discharge) podrían considerarse como protagonistas de la industria, pues aunque en sus inicios estuvieron limitadas a vehículos de alta gama ahora hacen parte de cualquier auto, ya sea porque vienen de fábrica o porque se instalan posteriormente. LUCES LED: AHORRO Y EFECTIVIDAD Sin embargo, estas parecen estar empezando a apagarse, dándole paso a las LED (light emitting diode). Hacia mediados de la primera década de este siglo Audi comenzó a marcar la pauta al adoptarlas para las luces de marcha diurna de sus autos, de paso dándoles una identidad que los hacía inconfundibles. Pero la competencia no tardó en “ponerse al día” y en poco tiempo estos diodos ya podían verse en un buen número de autos, eso sí, limitados a luces de posición o interior, en razón a que no producían la potencia necesaria para iluminar. Una vez superado este limitante, el camino empezó a iluminarse y las diferentes bondades de los LED se aclararon, como el menor consumo de energía, un haz de luz más focalizado que evita encandilamiento en las personas y una mayor durabilidad. De cualquier forma, también hay algunas desventajas. Al tener que convertir la energía de la batería a la de las luces, esa potencia “perdida” se transforma en calor, que si bien no produce una temperatura tan alta como la de unos bombillos halógenos o unidades HID, sí debe manejarse. Para esto se incluye en el módulo una especie de ventilador, el cual es accionado por la energía producida por el mismo LED. Entre más efectivo sea el ventilador, mejor el producto, pues habrá menos calor que lo afecte, pero al mismo tiempo será mayor su tamaño. Así, el módulo completo no cabrá en el espacio que algunos carros tengan para sus luces, limitando su posibilidad de adaptarse a un mayor número de modelos. Por otro lado, los computadores de algunos vehículos están programados específica y hasta con mucho celo para el tipo de luces que equipan de fábrica, por lo que al “detectar” un sistema distinto este se identificará como un error y no funcionará. Claro, pueden hacerse adaptaciones, pero no suele ser recomendable ni confiable. LUCES LED: AHORRO Y EFECTIVIDAD En cuanto a la potencia lumínica, los LED están cerca de un 20 por ciento por debajo de lo que ofrecen unas HID, pero un 30 por ciento por encima de lo que logran unos bombillos halógenos. Sin embargo, como ya mencionamos, tienen la ventaja de no necesitar ningún tipo de enfocador, pues su haz de luz está más centralizado. En cifras, la potencia ideal debería estar alrededor de los 5.500 K (grados kelvin), que es la que se asemeja a la luz del sol, y por lo tanto no molesta a la vista humana. Sin embargo, como en las luces alcanza a jugar el factor de la moda, la luz blanca es más aceptada por las personas y por eso se ven unidades con potencias de 7.000 y hasta 8.000 K. Desde ese rango en adelante, la luz blanca empieza a tomar una coloración más azul y luego más violeta, pero en esos casos la efectividad de iluminación comienza a perderse y más aún en condiciones de lluvia o niebla, pues allí se dispersa y la potencia lumínica puede perderse hasta en un 50 por ciento. Todo esto, claramente, refuta la concepción errónea de que entre más potencia habrá una mejor iluminación. En suma, las luces LED sin duda tienen algunas desventajas, la principal de ellas el hecho de no poder equiparse en todos los vehículos debido al tamaño de su módulo, pero fuera de eso hay un menor consumo de energía, un haz de luz más focalizado y por lo tanto una iluminación más eficiente, respaldando el hecho de que puedan tomar el lugar de las HID como protagonistas en la industria. LUCES LED: AHORRO Y EFECTIVIDAD No hay que perder de vista que, sin darnos cuenta, estas se vuelvan cosa del pasado, pues el desarrollo de las luces láser viene evolucionando a un buen ritmo. Inteligencia lumínica Una de las grandes bondades de las luces Led es que pueden ser manipuladas electrónicamente para modificar el haz de luz proyectado. Aunque la función de giro ya era posible con los demás sistemas, aquí se agrega la posibilidad, por ejemplo, de reducir la intensidad del haz que se proyecta hacia un vehículo que se aproxima en sentido contrario, evitando encandilar a los conductores. Igualmente, se pueden adaptar según el tipo de vía por el que transite el auto, iluminando parte de los costados de la carretera o solo la vía hacia adelante. La (i)legalidad de las HID Uno de los casos más polémicos en nuestro país se dio con las luces HID, pues convergieron los productos de mala calidad y un Código de Tránsito anticuado y además escueto. Según la normatividad existente, prácticamente cualquier modificación a los vehículos es ilegal, y si dicho cambio se trataba de unas luces que más que iluminar, dispersaban la luz de diferentes colores y encandilaban a los demás conductores, no faltaron los multados y hasta inmovilizados.
Colombia tiene más de 110 millones de hectáreas, pero los mejores suelos para cultivar están extendidos en 11'009.018 hectáreas. Así lo reveló un estudio de suelos realizado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) para determinar en qué parte del territorio nacional se encuentran las mejores tierras para dedicarlas a la siembra. El ranquin por departamentos con la mayor cantidad de hectáreas netamente productivas lo lidera uno de los más extensos, Vichada, que cuenta con un área de más de 10 millones de hectáreas. De acuerdo con el Igac, este departamento dispone de 1’486.706 hectáreas “con características especiales para recibir cultivos”. En otras palabras, el 14,8 por ciento del Vichada tiene los mejores suelos para producir en el país. Hasta hace pocos años, estas tierras de la Orinoquia colombiana no se consideraban como productivas. Ahora están siendo vistas para el desarrollo agroindustrial. En el segundo lugar está Antioquia, con 1’280.310 hectáreas cultivables, que representan el 20,3 por ciento de todo el departamento. Posteriormente figuran Meta, con 1’079.766 hectáreas (12,6 por ciento del departamento); Magdalena, con 996.031 hectáreas (43 por ciento de su territorio), y Córdoba está en el quinto lugar con 901.799 hectáreas (36 por ciento). De acuerdo con el director del Igac, Juan Antonio Nieto Escalante, con el apoyo del Gobierno nacional se están estudiando minuciosamente los suelos más productivos del país con el propósito de establecer el tipo de cultivo más adecuado que se podría implementar. Según Escalante, esto también tiene como objetivo no afectar los recursos naturales, y se convierte, además, en un aporte a la mitigación y adaptación al cambio climático. Lo que ha encontrado el Igac es que en el país el desarrollo agrícola no siempre se realiza en las zonas más adecuadas para tal fin y algunos departamentos, por ejemplo, desaprovechan su potencial para cultivar, en ganadería. “Es clave impulsar el desarrollo productivo en estas zonas de una forma sostenible, ya que representan la seguridad alimentaria del país”, dijo Escalante. De acuerdo con él, ya es hora de que en Colombia hagamos un uso adecuado del suelo, se respete la vocación de las tierras y se le preste atención a las consecuencias del calentamiento global. El punto es que en la actualidad el 34 por ciento del territorio nacional está afectado por la ganadería, cuando las zonas aptas para tal fin no superan el 15 por ciento. El ‘top’ 10 El sexto puesto entre los departamentos con más hectáreas aptas para cultivos es Cesar, con un total de 640.628. Y luego viene Cundinamarca, con 568.765 hectáreas. En este departamento hay que señalar que el 23,7 por ciento de su área alberga algunos de los mejores suelos; entre los que están los de la sabana de Bogotá, los cuales están subutilizados (dedicados a actividades diferentes de lo que es su verdadero potencial) o son lotes de engorde para la construcción. En el octavo puesto del estudio realizado por el Igac está Bolívar, con 552.261 hectáreas (20,7 por ciento del departamento) y en el noveno y décimo se encuentran Sucre y Santander, con 488.083 y 421.761 hectáreas, respectivamente. El estudio también se refiere a los departamentos con mayor porcentaje de su extensión con suelos productivos agrícolas, los cuales son: Atlántico (51,05 por ciento), Sucre (45,5 por ciento), Magdalena (43,03 por ciento) y Quindío (28,3 por ciento). De acuerdo con el informe, Amazonas, Vaupés y Guainía albergan zonas principalmente para el autoconsumo de su población, razón por la cual no se catalogan con potencial productivo.