Consul
Usuario (Argentina)
"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegido contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada." Esta frase, que parece escrita para la Argentina actual, pertenece a Ayn Rand, escritora estadounidense nacida en Rusia, que en 1957 publicó un famoso libro titulado La rebelión de Atlas . La novela, a lo largo de sus más de mil páginas va describiendo cómo los burócratas, los empresarios prebendarios y los dirigentes sindicales van ahogando la actividad económica en una carrera enloquecida por apoderarse del fruto del trabajo de los demás. Ayn Rand recurre sistemáticamente a la palabra saqueo y saqueadores, para describir a aquellos que usan el monopolio de la fuerza del Estado para, siempre bajo argumentos de solidaridad social, apropiarse del ingreso de la gente productiva. El final de La rebelión de Atlas es obvio. Si son pocos los que producen y muchos los que consumen y, encima, a los pocos que producen el Estado los agobia con impuestos, regulaciones, extorsiones y demás medidas compulsivas, el sistema económico termina colapsando. Pero lo más grave ocurre cuando los pocos que producen, como sucede en La Rebelión de Atlas, deciden refugiarse en una zona de EE.UU. fuera del alcance de los burócratas. En ese momento, no queda nadie para producir y los burócratas entran en desesperación dado que ya no tienen cómo conseguir recursos para "redistribuir solidariamente" porque los que producían se cansaron de ser saqueados. Es más, los corruptos entran en pánico porque tampoco tienen a quien "coimear" ante la ausencia de producción. Quien haya leído La rebelión..., tal vez coincida conmigo, que hoy la Argentina tiene una fuerte coincidencia con el libro de Ayn Rand. La burocracia ahoga la capacidad de innovación de la gente productiva con múltiples y arbitrarias regulaciones. A diario nos enteramos de escandalosos casos de corrupción, el dinero no fluye a los que se esfuerzan y producen y el Estado utiliza cuánto medio tiene a su alcance para destruir empresas, o bien ahogarlas financiera y económicamente mediante controles de precios para luego estatizarlas con el objeto de beneficiar a unos pocos amigos del poder o simplemente para vengarse de quienes no piensan como los gobernantes. mapa de la corrupcion mundial Hoy, el argentino siente que no tiene futuro. No visualiza un mediano y largo plazo que le permita planificar su desarrollo. Se limita a levantarse todas las mañanas y ver cómo puede hacer para sobrevivir. ¿Por qué ocurre esta situación de angustiante incertidumbre? Porque el Gobierno, por las razones que fueran, se ha transformado en una cuadrilla de demolición de la economía y ante cualquier opinión contraria, amenaza con avanzar con la máquina topadora para dejar más escombros, regulando, presionando, prohibiendo, etc. En nombre de la solidaridad social se destruyeron la industria ganadera y láctea; el escaso mercado de capitales que quedaba confiscando los ahorros que la gente tenía en las AFJP; y el sector agrícola, que ha terminado concentrándose en la producción de soja, porque pocos son los que apuestan a producir trigo y otros granos. ¿Qué otra cosa son los US$ 45.000 millones de dólares que se han fugado de la Argentina desde el tercer trimestre de 2007 que una Rebelión de Atlas ante la voracidad del Gobierno? El monto fugado es casi equivalente al total de depósitos del sector privado en el sistema financiero. ¿Cuántos créditos podrían darse hoy a tasas más bajas si el Gobierno no hubiese destruido la seguridad jurídica con sus constantes avances sobre la propiedad privada? Con las cuentas fiscales haciendo agua, ¿quién va a animarse a traer sus ahorros a la Argentina si sabe que se lo pueden confiscar en cualquier momento bajo el argumento de la soberanía nacional y las políticas redistributivas? ¿Quién puede invertir un peso en la Argentina, si luego no sabe si va a poder exportar, lo van a obligar a vender a precios que no le cubren los costos o lo esquilmarán a impuestos? Cuando uno ve la evolución de los indicadores económicos confiables y observa la constante decadencia en forma de más desocupación, pobreza e indigencia, no puede menos que menos que pensar si toda la Argentina no es, inconscientemente, una gigantesca Rebelión de Atlas por la que los que quieren producir están saturados de tanta burocracia e incertidumbre en las reglas de juego y comienzan a bajar los brazos, dejando de invertir y de producir más eficientemente, porque saben que cuánto más esfuerzo hagan ahí estará el Estado para hacer fluir el dinero hacia quienes trafican favores. Bajo esta política de ahogar la producción y la capacidad de innovación, la Argentina tiene, en palabras de Ayn Rand, "una sociedad condenada". Y solo podrá salir de esa condena el día que para producir no haya que tener la autorización del que nada produce, cuando el dinero fluya hacia quienes producen en vez de ir a los traficantes de favores y cuando la gente laboriosa esté protegida por la ley, en vez de que la corrupción sea la protegida. Dicho en otros términos, nuestro problema económico es sólo un emergente de valores totalmente distorsionados por los que el trabajo y la inversión han dejado de ser recompensados para ser castigados.

Con este post quiero recordar o dar a conocer que los sistemas comunistas, esto son los estados autodeterminados comunistas, (sean o no reales aplicadores de la teoria de Marx) han sido estados genocidas y profundamente autoritarios, lo cual no significa que otros regímenes como el nazismo, monarquías, dictaduras e incluso algunas democracias no lo sean. Los países comunistas mataron a más de 100 millones de personas Según científicos independientes, la URSS perpetró el mayor genocidio político del siglo XX MOSCU.- Los 23 países de régimen comunista, incluyendo a la actual República Popular de China, Corea del Norte y Cuba -las últimas tres naciones comunistas- han asesinado globalmente a 110 millones de personas en tiempos de paz. La Unión Soviética perpetró el mayor genocidio político del siglo XX aniquilando, entre 1917 -año en que triunfó la Revolución de Octubre- hasta 1987, a 62 millones de seres humanos, sin contar las víctimas de la guerra civil y la II Guerra Mundial. El llamado Estado gulag (la URSS) exterminaba anualmente al 0,42% de la población. De los 62 millones de asesinados por el régimen bolchevique, 40 fueron internados previamente en campos de exterminio (gulags) donde perecieron. El periódico moscovita Izvestia, considerado el más solvente de Rusia, presentaba ayer con estas cifras el próximo 80 aniversario de la Revolución de Octubre (consumada entre los días 6 y 8 de noviembre de 1917 en San Petersburgo) que consolidó durante casi un siglo el régimen comunista de los soviets e influyó decisivamente en la historia del siglo XX. El gran octubre, reconvertido por Boris Yeltsin en el día de la pacificación de los pueblos, que se conmemora cada 7 de noviembre, es considerado actualmente como el golpe de estado de octubre por millones de rusos. En contraposición a las cifras del holocausto comunista, el diario recuerda que en la época de mayor represión zarista, entre los años 1900 y 1917, perecieron menos de un millón de personas. LIDERES SANGUINARIOS.- El periódico Izvestia cita tres fuentes para justificar las cifras del genocidio -o ingeniería social- consumado en los países de la comunidad socialista; el historiador sueco y antiguo líder del Partido Popular de Suecia, Per Almark, autor del libro Herida abierta, el demógrafo estadounidense Rudolf Rummel, que consagró su vida a recopilar información sobre los genocidios del siglo XX y los archivos del Estado soviético. Según estos datos, 110 de los 170 millones de personas exterminadas en tiempos de paz durante el siglo XX eran ciudadanos de países comunistas. Citando las anteriores fuentes, Izvestia establece la lista de líderes políticos con mayor grado de responsabilidad en el genocidio perpetrado contra sus pueblos. En primer lugar figura el dictador soviético José Stalin, que asesinó a 42,6 millones de personas, seguido por el dirigente chino Mao Zedong, quien eliminó a 37,8 millones. El tercer lugar es ocupado por el nacionalsocialista Adolf Hitler, con 20,9 millones, en el cuarto puesto está el general chino de orientación comunista Chiang Kai-Chek, quien asesinó a 10,2 millones de individuos. El quinto lugar es para Lenin, fundador de la Unión Soviética, a quien se atribuyen cuatro millones de muertos. Ocupa el sexto puesto el también comunista Pol Pot, responsable de 2,4 millones de muertos, con una media del 8,16% de la población por cada año de su permanencia en el poder en Camboya. Entre los regímenes comunistas más sangrientos, después de la URSS, destacan China, donde fueron exterminadas 21 millones de personas entre los años 1949 a 1967, Camboya (2,4 millones), Yugoslavia (un millón), Etiopía (725.000), Rumania (435.000) y Mozambique (198.000). Izvestia afirma que la nueva Rusia intenta ganar la democracia en oposición a los «herederos del genocidio», sin que los actuales miembros del Partido Comunista de la Federación Rusa hayan confesado los crímenes del PCUS, «que transformó a los seres humanos en siervos del Estado sin identidad y creó el culto a la personalidad de sus líderes». Los actuales comunistas, afirma Izvestia, deben explicar al mundo por qué fracasaron todas las consignas bolcheviques: paz para los pueblos, la tierra para los campesinos y las fábricas para los obreros. Espero que comenten mis camaradas, sino...

Con este post quiero recordar o dar a conocer que los sistemas comunistas, esto son los estados autodeterminados comunistas, (sean o no reales aplicadores de la teoria de Marx) han sido estados genocidas y profundamente autoritarios, lo cual no significa que otros regímenes como el nazismo, monarquías, dictaduras e incluso algunas democracias no lo sean. Los países comunistas mataron a más de 100 millones de personas Según científicos independientes, la URSS perpetró el mayor genocidio político del siglo XX MOSCU.- Los 23 países de régimen comunista, incluyendo a la actual República Popular de China, Corea del Norte y Cuba -las últimas tres naciones comunistas- han asesinado globalmente a 110 millones de personas en tiempos de paz. La Unión Soviética perpetró el mayor genocidio político del siglo XX aniquilando, entre 1917 -año en que triunfó la Revolución de Octubre- hasta 1987, a 62 millones de seres humanos, sin contar las víctimas de la guerra civil y la II Guerra Mundial. El llamado Estado gulag (la URSS) exterminaba anualmente al 0,42% de la población. De los 62 millones de asesinados por el régimen bolchevique, 40 fueron internados previamente en campos de exterminio (gulags) donde perecieron. El periódico moscovita Izvestia, considerado el más solvente de Rusia, presentaba ayer con estas cifras el próximo 80 aniversario de la Revolución de Octubre (consumada entre los días 6 y 8 de noviembre de 1917 en San Petersburgo) que consolidó durante casi un siglo el régimen comunista de los soviets e influyó decisivamente en la historia del siglo XX. El gran octubre, reconvertido por Boris Yeltsin en el día de la pacificación de los pueblos, que se conmemora cada 7 de noviembre, es considerado actualmente como el golpe de estado de octubre por millones de rusos. En contraposición a las cifras del holocausto comunista, el diario recuerda que en la época de mayor represión zarista, entre los años 1900 y 1917, perecieron menos de un millón de personas. LIDERES SANGUINARIOS.- El periódico Izvestia cita tres fuentes para justificar las cifras del genocidio -o ingeniería social- consumado en los países de la comunidad socialista; el historiador sueco y antiguo líder del Partido Popular de Suecia, Per Almark, autor del libro Herida abierta, el demógrafo estadounidense Rudolf Rummel, que consagró su vida a recopilar información sobre los genocidios del siglo XX y los archivos del Estado soviético. Según estos datos, 110 de los 170 millones de personas exterminadas en tiempos de paz durante el siglo XX eran ciudadanos de países comunistas. Citando las anteriores fuentes, Izvestia establece la lista de líderes políticos con mayor grado de responsabilidad en el genocidio perpetrado contra sus pueblos. En primer lugar figura el dictador soviético José Stalin, que asesinó a 42,6 millones de personas, seguido por el dirigente chino Mao Zedong, quien eliminó a 37,8 millones. El tercer lugar es ocupado por el nacionalsocialista Adolf Hitler, con 20,9 millones, en el cuarto puesto está el general chino de orientación comunista Chiang Kai-Chek, quien asesinó a 10,2 millones de individuos. El quinto lugar es para Lenin, fundador de la Unión Soviética, a quien se atribuyen cuatro millones de muertos. Ocupa el sexto puesto el también comunista Pol Pot, responsable de 2,4 millones de muertos, con una media del 8,16% de la población por cada año de su permanencia en el poder en Camboya. Entre los regímenes comunistas más sangrientos, después de la URSS, destacan China, donde fueron exterminadas 21 millones de personas entre los años 1949 a 1967, Camboya (2,4 millones), Yugoslavia (un millón), Etiopía (725.000), Rumania (435.000) y Mozambique (198.000). Izvestia afirma que la nueva Rusia intenta ganar la democracia en oposición a los «herederos del genocidio», sin que los actuales miembros del Partido Comunista de la Federación Rusa hayan confesado los crímenes del PCUS, «que transformó a los seres humanos en siervos del Estado sin identidad y creó el culto a la personalidad de sus líderes». Los actuales comunistas, afirma Izvestia, deben explicar al mundo por qué fracasaron todas las consignas bolcheviques: paz para los pueblos, la tierra para los campesinos y las fábricas para los obreros.

Este post tiene como fin recordar lo que representó para el humano haber logrado un pensamiento Liberal, tan común en nuestros días que no lo valoramos y así se vuelve proclive a perderse, como sucedió anteriormente en nuestra historia, tanto mundial como nacional. Sea por dictaduras que irónicamente se autollaman salvadoras de la Democracia como las últimas de Latinoamérica, sean anti-liberales como las fascistas o comunistas o liberales solo en lo económico, relegando bajo la economía los demás derechos. Este último es el peor ya que no solo tergiversa el Liberalismo sino que hace que las personas se unan o adhieran a sistemas totalitarios al creer que el Liberalismo es poner al hombre al servicio de la economía (de unos pocos). Liberalismo El liberalismo es un sistema filosófico, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria. Aboga principalmente por: * El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de ésta, el progreso de la sociedad. * El establecimiento de un Estado de Derecho, en el que todas las personas, incluyendo aquellas que formen parte del gobierno, están sometidas al mismo marco mínimo de leyes. Sus características principales son: * El individualismo, que considera a la persona individual como primordial, por encima de todo aspecto social o colectivo. * La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos. * La igualdad entre las personas, entendida únicamente en lo que se refiere a diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los ciudadanos son iguales ante la ley y para el Estado. * El respeto a la propiedad privada como fuente de desarrollo individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado por la ley y protegido por el Estado. Liberalismo social, económico y político El liberalismo social defiende la no intromisión del Estado o de los colectivos en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales no-mercantiles, admitiendo grandes cotas de libertad de expresión y religiosa, los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc. Esta no intromisión permitiría la legalización del consumo y tráfico de drogas, de la prostitución, la libertad de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato privado como otro cualquiera, pudiendo ser, por tanto, contratado por cualquier tipo de pareja), la privatización de la enseñanza o su liberalización (por medio de métodos como el cheque bebé), etc. Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o menor entusiasmo diferentes propuestas. El liberalismo económico defiende la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos (reduciendo los impuestos a su mínima expresión y eliminando cualquier regulación sobre comercio, producción, etc.), sin dejar de lado la protección a «débiles» (subsidios de desempleo, pensiones públicas, beneficencia pública) o «fuertes» (aranceles, subsidios a la producción, etc.). La impopularidad de reducir a veces la protección de los más desfavorecidos lleva a los liberales a alegar que resulta perjudicial también para ellos, porque entorpece el crecimiento, y reduce las oportunidades de ascenso y el estímulo a los emprendedores. El liberalismo político inspiró la organización del Estado de Derecho durante el siglo XIX e inspira, hoy en día, todas las medidas que pretenden reducir el papel del Estado en la vida social o económica de los individuos. Reducir el número de funcionarios o las trabas burocráticas se encuentran entre ellas. Democracia liberal La democracia liberal es una forma de gobierno que consiste en una democracia representativa donde la capacidad de los representantes electos para la toma de decisiones políticas se encuentra sujeta al Estado de Derecho y normalmente moderada por una Constitución que enfatiza la protección de los derechos y libertades individuales y colectivas, estableciendo restricciones tanto a los líderes como a la ejecución de la voluntad de una determinada mayoría. Los derechos y libertades protegidos por las constituciones de las democracias liberales son variados, pero normalmente incluyen gran parte de los siguientes: derecho a un debido proceso, a la intimidad, a la propiedad y a la igualdad ante la ley, así como las libertades de expresión, asociación y culto. En las democracias liberales esos derechos (a veces conocidos como "derechos liberales" suelen estar protegidos o bien constitucionalmente, o bien mediante ley que pueden dar a ciertas instituciones civiles la capacidad de administrar o reforzar dichos derechos. Las democracias liberales se suelen caracterizar por la tolerancia y el pluralismo; las ideas sociales y políticas diferenciadas, incluso las más extremas, pueden coexistir y competir por el poder político siempre sobre una base democrática. Las democracias liberales celebran periódicamente elecciones donde los distintos grupos políticos tienen la oportunidad de alcanzar el poder. En la práctica, estas elecciones las ganan los grupos que defienden la democracia liberal, de modo que el sistema se perpetua a sí mismo. El término "liberal" dentro de la expresión "democracia liberal" no implica que el gobierno de una democracia de este tipo deba seguir estrictamente la ideología política del liberalismo. La palabra es una mera referencia al hecho de que el marco inicial de las democracias liberales modernas fue creado durante la época de la Ilustración por aquellos filósofos que reclamaban la libertad como el derecho del individuo a estar protegido del ejercicio arbitrario de la autoridad. En la época presente existen numerosas ideologías políticas diferentes que defienden la democracia liberal. Algunos ejemplos son el neoliberalismo, conservadurismo, la democracia cristiana, la socialdemocracia, el social liberalismo y algunos tipos de socialismo. El Liberalismo tiene como centro al hombre como individuo, en su momento de aplicación y desarrollo político se contraponía a la monarquía y a la tiranía que esta representaba, donde el hombre era clasificado según su nacimiento, las tierras pertenecían a la nobleza, existían leyes diferentes dependiendo del grupo social y existía una fuertísima influencia del estado en la economía, también el liberalismo se contrapone al clericalismo, no solo sacándole privilegios a la Iglesia sino también a través de la libertad de culto, divorcio, entre otras cosas. Es en los países liberales donde mas tarde surgirán derechos colectivos o sociales. Los derechos a la seguridad social, libertades civiles, derechos colectivos y los ecológicos, con sus respectivos movimientos son casi exclusivos de los Estados Democráticos Liberales.
Símbolo patrio: la incógnita del escudo El autor fue embajador argentino en Francia (1984-1989). Un investigador francés destaca la similitud de nuestro emblema con un salvoconducto usado por miembros de un club revolucionario francés para acceder a la Asamblea Legislativa entre 1790 y 1793. Emblema del que se valían como pase los miembros de un club revolucionario francés Escudo Argentino (actual) Corría el año 1987 y, con la debida anticipación, Francia estaba inmersa de lleno en los preparativos para celebrar el bicentenario de la Revolución Francesa de 1789 con la pompa y el esplendor que evidencia el espíritu galo en las grandes ocasiones. Nada era dejado al azar. Todo era minuciosamente previsto, estudiado y supervisado por una Comisión constituida especialmente a esos efectos y por el ministerio de la Cultura y la Comunicación. Un Programa de 315 páginas consignaba centenares de actividades a desarrollar en Francia y el extranjero. Así, por ejemplo, en esa suerte de catálogo se anunciaba un coloquio en la Sorbona destinado a examinar la influencia de la Revolución sobre los movimientos independentistas en la América latina. Toda la nación se aprestaba a asociarse a los festejos que culminarían el 14 de julio de 1989 al conmemorar la toma por el pueblo de París de la fortaleza medieval y prisión de La Bastilla, símbolo del despotismo monárquico, que dos siglos antes había sido el punto de partida de la más profunda transformación política e institucional de buena parte del mundo. He creído oportuno mencionar esos preparativos porque considero que, ante la proximidad de nuestra propia celebración de aquí a cuatro años, deberíamos analizar a fondo lo hecho en Francia a raíz de esos fastos para beneficiarnos con tales experiencias. En esas circunstancias, y siendo embajador en ese admirable país, recibí una carta en la cual un caballero interesado en nuestra historia me sometía a una consulta que no dejó de sorprenderme. Preguntaba cuándo y por qué motivo la República Argentina había adoptado oficialmente como escudo nacional el emblema del que se valían como laissez-passer los miembros de un club revolucionario francés para acceder a la Asamblea Legislativa entre 1790 y 1793. En apoyo de su petición acompañaba copia de una ilustración que figura en la obra La Revolución Francesa, de Michel Vovelle (Tomo 3° página 216). Asimismo quería saber si el diseño había sido obtenido por un argentino durante ese turbulento período o llevado por un jacobino que podría haber viajado para combatir por la independencia argentina. La similitud con nuestro escudo - como podrá apreciarse por la reproducción que acompaña esta nota- era tan acentuada que no dejó de sorprenderme. Sobre todo teniendo en cuenta que esa credencial era utilizada dos décadas antes de que la Asamblea General Constituyente de 1813 resolviese adoptar el conocido blasón nacional. La curiosidad planteada en términos tan precisos estaba pues plenamente justificada. Como, por mi parte, no tenía ninguna explicación al respecto, tuve que contestarle a mi interlocutor que intentaría satisfacer su demanda consultando a alguien que tuviese cierta versación en la materia. Intenté conseguir la obra de Vovelle, historiador marxista que interpreta a su manera los sucesos del levantamiento popular contra el régimen de Luis XVI, pero no fue fácil. No había sido distribuida en el comercio y sólo podía adquirirse por una suscripción particular en una editorial vinculada al Partido Comunista. Me dirigí entonces a la Biblioteca Nacional donde fui recibido muy cortésmente por quien era la Directora del Departamento de Grabados y Fotografías, Laure Beaumont-Maillet, quien conociendo el motivo de mi visita ya había hecho los preparativos para exhibirme el emblema en cuestión conservado con todo cuidado en un voluminoso cartapacio clasificado con la denominación "Código de la Colección Qb.1 Año 1793", que indica el orden interno en que está ubicado en esa repartición. Con inocultable orgullo por la pieza histórica que mostraba ante mis ojos, me proporcionó otras informaciones. Las iniciales "BR" que aparecen en un círculo bajo la cinta roja que une a los laureles significan "Bibliothèque Royale", razón por la cual también está incluida la corona real. Las letras "Lat" que se ven en el borde derecho del escudo, a la altura de los rayos segundo y tercero del sol, corresponden a la "Colección Latarrade" de la que formaba parte esa estampa y cuyo propietario del mismo nombre vendió una parte a la Biblioteca Nacional en 1841. A su vez, la familia de Latarrade, en 1863, donó a la misma institución otros quince mil grabados, de donde surge que la proveniencia del referido emblema está perfectamente certificada. La directora agregó que, en su opinión, el movimiento del azul de la mitad superior del escudo, que se asemeja a pequeñas olas, podría indicar que los diputados que lo usaban como credencial para ingresar a la Asamblea Nacional provenían de una región marítima de Francia. Por último, tuvo la gentileza de entregarme varias fotos de distintos tamaños y a todo color sacadas por el fotógrafo oficial de la Biblioteca. Con esos datos y aprovechando un viaje a Buenos Aires conversé con Bonifacio del Carril, amigo de juventud, a quien expuse con lujo de detalles cómo había llegado a mi conocimiento el tema. Al ver la reproducción de la estampa revolucionaria no pudo reprimir su entusiasmo exclamando que ese documento bien podría llenar un gran vacío en nuestra historia dado que, en lo concerniente al escudo nacional, se desconoce quién hizo el dibujo que sirvió de modelo para hacer el cuño respectivo. Señaló que algunos autores han expuesto diversas teorías en ese sentido, pero que en realidad no han sido sino meras especulaciones carentes de toda base documental. En particular, porque las Actas de la Asamblea comúnmente denominada del Año XIII, que podrían haber arrojado alguna luz, desaparecieron después de 1852 cuando los vencedores de Caseros, que se instalaron en la casona de Juan Manuel de Rosas en Palermo, las incluyeron en un inventario. De los textos de investigadores como Dardo Corvalán Mendilaharsu, Carlos Roberts, Agustín de Vedia, Luis Cánepa, surge prácticamente un consenso de lo que se sabe con certeza y de lo que se ignora acerca del origen de nuestro escudo patrio. Se sabe que la Asamblea, con el propósito de ejecutar actos soberanos, comisionó al diputado por San Luis, don Agustín Donado, que se encargara de la confección de un sello para autenticar los escritos del gobierno en reemplazo del utilizado hasta entonces con las armas reales de España, y que además serviría para acuñar la primera moneda nacional, "uno de los atributos esenciales de la soberanía", según Joaquín V. González. Está también probado que Donado confió esa tarea al grabador cuzqueño radicado en Buenos Aires Juan de Dios Rivera y que, con el cuño por él tallado, fueron sellados algunos documentos emanados de la Asamblea; por último, en el Archivo General de la Nación figura el decreto del 12 de marzo de 1813, por el cual la Asamblea General Constituyente, con las firmas de su presidente, Tomás Valle, y el secretario Hipólito Vieytes, ordena "que el Supremo Poder Ejecutivo use el mismo sello de este Cuerpo Soberano, con la sola diferencia de que la inscripción del Círculo sea la de Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata" . Con esa formalidad quedó registrada la fecha cierta de la creación de nuestro escudo, por más que "El Redactor de la Asamblea" publicara la noticia el día siguiente. A partir de ahí empiezan las divergencias y la incertidumbre acerca de quién fue realmente el autor del diseño respectivo. Ha sido atribuido al mismo Donado, al tallador Rivera, al artista peruano Isidro Antonio de Castro y a Bernardo de Monteagudo, entre otros, pero siempre haciendo la salvedad de que no existen constancias concluyentes que permitan sostener con total seguridad a quién de los nombrados cabe asignarle la paternidad del escudo. O sea, que es un debate sobre meras suposiciones. Corvalán Mendilaharsu, que investigó a fondo este problema, admite que "no se conoce precisamente al autor o inspirador del sello, ni los fundamentos filosóficos y políticos determinantes de los jeroglíficos que lo integran, lo que ha mantenido este asunto en una desesperante oscuridad para los investigadores como para los demás interesados en penetrar el concepto de símbolo máximo". Para suplir esa "desesperante oscuridad" proliferaron las interpretaciones un tanto antojadizas del significado que tienen las manos unidas, el gorro frigio o de los libertos romanos, la pica, los laureles, el sol incásico y demás elementos, pero ninguna de ellas nos acerca a la verdad histórica. El misterio subsiste desde hace 193 años. Tal vez el emblema revolucionario francés de 1790 pueda aportar una perspectiva diferente que aliente a los historiadores a tratar de develar la incógnita. Artículo por Carlos Ortiz de Rozas
Origen El peronismo surge posteriormente al golpe de estado de 1943 que dio origen a la llamada Revolución del 43, encabezado por los generales Arturo Rawson y Pedro Pablo Ramírez, y apoyado entre otros por un grupo de jóvenes oficiales del Ejército Argentino nucleados en el Grupo de Oficiales Unidos (GOU), que se oponía a la participación argentina en la Segunda Guerra Mundial sosteniendo la tradicional posición "neutralista" de la Argentina. El GOU fue un grupo de enlace bastante informal entre jóvenes oficiales superiores que consideraban necesario "restablecer la moral y disciplina dentro del ejército". Este grupo se declaraba en contra del comunismo. Los fundadores que formaron el núcleo inicial (diecisiete oficiales) eran amigos que habían decidido encontrarse regularmente, el coronel Saavedra y el coronel Mittelbach, porque compartían las mismas inquietudes, concluyendo que era necesario organizar y unificar a los oficiales de todas las guarniciones. Emilio Ramírez, Juan Domingo Perón, y Urbano de la Vega, fundadores del GOU, formaban parte del estado mayor revolucionario antiyrigoyenista. El programa del GOU se convirtió finalmente en el programa de la revolución del 43. En realidad, el GOU recién se formaliza operativamente después de la revolución de junio, como una especie de prolongación del ministerio de Guerra del que Perón era secretario. Allí era donde se imprimían las circulares del GOU con los mimeógrafos oficiales. El general Farrell, ministro de Guerra, y su esposa Beatriz Verdún convocaban a los jefes y oficiales para que se encontraran con el mismo Perón. Situación económica y política del país La estructura económica del país había cambiado profundamente durante la década del 30, debido a la gran depresión que provocó una reducción importante del comercio internacional. Esto afectó a la economía argentina, basada en la agroexportación, que hubo de reconvertirse mediante el control del mercado de carnes y granos y una acelerada industrialización basada en la sustitución de importaciones de los productos manufacturados. Este proceso fue acompañado de un importante flujo migratorio interno desde las zonas rurales del interior hacia la periferia de las grandes ciudades (fundamentalmente Buenos Aires, Rosario y Córdoba). Estas nuevas masas populares, empleadas en las nuevas industrias y sin antecedentes de sindicalización, son las que constituirán la base del movimiento peronista. Las primeras elecciones (24 de febrero de 1946) Se puede fechar el nacimiento del movimiento peronista el 17 de octubre de 1945 cuando las movilizaciones populares organizadas por la Confederación General del Trabajo Argentina de Ángel Borlenghi lograron la liberación de Juan Domingo Perón, quien había sido encarcelado por sectores militares opuestos a su influencia creciente en el gobierno. Desde este momento, Perón se convirtió en el candidato oficial del régimen para las elecciones presidenciales de 1946. Perón se presentó como candidato del Partido Laborista, llevando como vicepresidente a Hortensio Quijano, un radical de la disidente Junta Renovadora. Las elecciones polarizaron al país: por un lado el peronismo, sustentado por el gobierno militar, los sindicalistas de la CGT y grupos yrigoyenistas del radicalismo, U. C. R. Junta Renovadora o FORJA (Donde se encontraban reconocidas personalidades como Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, etc.), y de los conservadores de las provincias del interior, y por el otro la Unión Democrática cuya fórmula era Tamborini/Mosca y cuya proclama general, leída durante el acto de cierre de campaña, expresaba como objetivo: "Cerraremos definitivamente el paso a las hordas que agravian la cultura convertidos en agentes de una dictadura imposible…" La Unión Democrática era impulsada por la Unión Cívica Radical e integrada por los partidos Socialista, Demócrata Progresista, el Partido Comunista y los conservadores de la Provincia de Buenos Aires. En estas elecciones, los Estados Unidos -que no le perdonaban a Perón su neutralidad en la Segunda Guerra Mundial y sus definiciones nacionalistas-, asumieron una participación directa y activa, a través de su embajador Spruille Braden. Este hecho provocó que el peronismo hiciera su campaña en base a la autodeterminación argentina frente a la prepotencia imperialista de Estados Unidos y le permitió acuñar un eslogan que se reveló decisivo: "Braden o Perón". Triunfó Perón, con el 56% de los votos. La primera presidencia de Perón Tras asumir la presidencia, Perón comienza rápidamente a consolidar su poder. En lo interno, disuelve al Partido Laborista y lo integra en el nuevo Partido Peronista (llamado brevemente Partido Único de la Revolución), del que Perón es el primer afiliado (29 de enero de 1947), y que contará con tres ramas: la sindical (la CGT, única confederación sindical permitida), la política y, a partir de 1952, al permitirse el voto a la mujer, la rama femenina. Más tarde se considerará a la Juventud Peronista como cuarta rama del Movimiento. Por otra parte se procedió a la remoción vía juicio político de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, a excepción del Dr. Tomás Casares y en 1949 se convocaron elecciones para la Asamblea Constituyente que dictó una nueva Constitución acorde con los principios del peronismo. El gobierno peronista fue duro con la oposición política y sindical, algunos de cuyos dirigentes fueron arrestados a pesar de los fueros parlamentarios, como fue el caso de Ricardo Balbín o Alfredo Palacios. Durante las décadas posteriores, se acusó reiteradamente al gobierno peronista de discriminación político partidaria (discriminación posteriormente aplicada cuando los otros partidos prohibieron el partido peronista durante los 60), sobre todo en el ámbito educativo. Se afirmó que en las universidades nacionales se despedía a los profesores disidentes, y que se impedía ejercer a docentes si no estaban afiliados al partido peronista. Se impulsó a la CGU (Confederación General Universitaria) como representante de los estudiantes en oposición a la mayoritaria FUA (Federación Universitaria Argentina), conducida en ese entonces por el Partido Comunista. Con un criterio similar, se creó la UES (Unión de Estudiantes Secundarios). A partir de 1950, la situación económica comienza a empeorar y un nuevo ministro de Asuntos Económicos, Alfredo Gómez Morales, aplicó medidas de corte ortodoxo. Aún así, Perón vuelve a triunfar en 1952. El Estado de Bienestar y la Economía del primer peronismo La llegada del peronismo al poder en democracia se produce en plena posguerra mundial, lo cual significaba la debilidad económica de una Europa en ruinas, y el liderazgo creciente de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental. En este escenario, Argentina se encontraba por primera vez en su historia en la posición de acreedor de los países centrales, gracias a las exportaciones de carnes y granos a las potencias beligerantes. El principal deudor era el Reino Unido que ante la emergencia declaró su iliquidez, bloqueando la libre disponibilidad de esos montos. El gobierno peronista optó por utilizar esos créditos para adquirir empresas de servicios públicos de capital británico. La bonanza económica de la Argentina continuaba, impulsada por el creciente mercado que se había formado por la baja de las importaciones provenientes de los países en guerra. Esto permitió al gobierno aplicar una vasta política de bienestar que incluía la efectivización de nuevos derechos sociales, como períodos de vacaciones y descanso, planes de vivienda, inversiones en salud y educación, etcétera. Estas conquistas sociales fueron ampliamente capitalizadas por las figuras de Perón y su esposa, Eva Perón, que manejaba una fundación de asistencia social financiada principalmente con fondos estatales y algunos aportes empresarios. Las nacionalizaciones y estatizaciones de los servicios públicos, como los ferrocarriles británicos, fueron conquistas de soberanía e independencia económica. No obstante, el contexto mundial pronto dejó de ser favorable ya que los Estados Unidos mediante el Plan Marshall, comenzó a ubicar sus excedentes agrícolas en Europa limitando el acceso al mercado de los alimentos argentinos. A partir de 1950, la situación económica comienza a empeorar y un nuevo ministro de Asuntos Económicos, Alfredo Gómez Morales, aplicó medidas de corte ortodoxo, como el ajuste del gasto público. Situación político-económica durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón Durante la Segunda Guerra Mundial, Argentina llenó sus arcas de dinero mediante la exportación de materias primas (cereales y carnes, principalmente) a los países beligerantes europeos (sobre todo a Gran Bretaña). Fue una época de gran prosperidad para el país. Sin embargo, dicha situación cambió, ya que Estados Unidos colocó sus excedentes agrícolas en Europa, lo cual generó que se limitaran las exportaciones de Argentina. Además, en 1949, los mercados se retrajeron y esto trajo aparejado una gran reducción en las exportaciones argentinas (de productos primarios). Por otra parte, las reservas acumuladas se consumieron desmesuradamente, finalizando de este modo, con el período de gran prosperidad económica. La crisis tocaba la puerta del país. No obstante a lo acontecido, el gobierno tenía la esperanza de que el desarrollo de la industria sacara al país de la situación en la cual se encontraba. Pero para ello, era necesario el uso de combustibles, acero, maquinarias y demás repuestos que el país, en ese momento, carecía. Por ende, tuvo que acudir a la cruel decisión de importarlos. Por este motivo, el desarrollo industrial no resultó fácil, y desencadenó las peores consecuencias: inflación y desocupación. Para romper el esquema y para cambiar las circunstancias, es decir, para salir de la situación, en 1952, el gobierno decidió llevar a cabo un segundo plan Quinquenal, el cual tuvo vigencia entre 1953 y 1957. Este, planteaba básicamente como objetivo fundamental, asegurar el desarrollo de la economía social por medio de actividades que ayuden a gestar la independencia económica del país. Con este fin, el Estado se reservaba el manejo del comercio exterior, guiado por el propósito de defender la producción Nacional y obtener términos de intercambios justos y equitativos. Su empresa estaba también orientada a la consolidación y diversificación de los mercados de importación y exportación, en los cuales, obviamente, se veía involucrado el país. Además se hicieron algunos ajustes, que consistieron en: restringir el consumo interno, por lo cual fueron eliminados subsidios a diversos bienes de uso popular; se estableció una veda parcial al consumo de carne; y se levantó el congelamiento de los alquileres. Por otra parte se proclamó “la vuelta al campo”, donde el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) invirtió su mecanismo y emprendió la tarea de estimular a los productores rurales con precios retributivos. Según Luis Alberto Romero, “Esta política apuntaba a aumentar la disponibilidad de divisas para seguir impulsando el desarrollo del sector industrial.” Para desarrollar el sector industrial y salir de la crisis (la cual había generado disconformidad en los sindicatos y en el Ejército) se limitó el crédito industrial y el uso de las divisas, y se dio prioridad a las empresas grandes, sobre todo, a las industrias de bienes de capital. Uno de estos casos, fue la reactivación de la empresa siderúrgica SOMISA. Otra medida consistió en el congelamiento por dos años de los contratos colectivos de trabajo. Otro ‘gesto’ importante del Estado fue que, en 1955, incentivó que empresarios y sindicalistas se juntaran para discutir sobre temas inherentes a las relaciones laborales. También, el gobierno, se enfocó en atraer capitales extranjeros. Un proyecto de gran importancia fue el petrolero. Argentina realizó un acuerdo con una filial de la Standard Oil de California, que consistía en la explotación de 40.000 (cuarenta mil) hectáreas en la provincia de Santa Cruz. Todas estas medidas generaron la reducción de la inflación, y el re-equilibrio de la balanza de pagos. Pese a eso, no se obtuvieron cambios significativos en lo que respecta al agro y a la industria. El Golpe militar de 1955 Sucesivos enfrentamientos con la iglesia y con los sectores más conservadores del agro y la industria, enrarecen el clima político. El 16 de septiembre de 1955, el ejército que se identificaba con el liberalismo, al mando de Eduardo Lonardi, produjo el tercer Golpe de Estado en la Argentina. Esos sectores comenzaron a conspirar, entonces, para derrocar a Perón. Organizaron un golpe de Estado con la decisiva participación de oficiales del Ejército y principalmente de la Marina. Las razones del descontento anidaban en el creciente enfrentamiento de Perón con la Iglesia Católica. En verdad, la crisis económica había precipitado también la puja distributiva: el sector más rico y propietario, del campo o la industria, no estaba dispuesto a tolerar una distribución del ingreso semejante: el 50 por ciento del PBI pasaba a los trabajadores. Los gobiernos que se sucedieron entre 1955 y 1973 -tanto civiles como militares-, mantuvieron la proscripción del Peronismo, prohibiendo la participación política del partido y del movimiento. Bombardeo a Plaza de Mayo El primer intento golpista ocurrió el 16 de junio de 1955. Con el objetivo de matar a Perón, aviones de la Marina y de la Fuerza Aérea, con escaso apoyo del Ejército, bombardearon la Plaza de Mayo. Fue una masacre de ciudadanos de a pie. Se estimó en unos mil muertos, aunque las cifras oficiales nunca se conocieron. Perón se había refugiado en el Ministerio de Guerra y los conspiradores finalmente se rindieron. Ese accionar tensó aún más la furia de los peronistas. Esa noche, varias iglesias fueron incendiadas. Perón hizo algunas concesiones entonces: defenestró a varios ministros para aplacar la furia opositora. Pero era tarde. El 16 de septiembre estalló un levantamiento en Córdoba encabezado por el general Eduardo Lonardi y secundado por el general Pedro Eugenio Aramburu. Las tropas leales a Perón no pudieron sofocarlo. La Marina, liderada por el almirante Isaac Rojas, encabezó el golpe contra Perón: sus naves bloquearon Buenos Aires y su estado mayor amenazó con volar los depósitos de combustible de La Plata y Dock Sud. El Ministro de Guerra, General Lucero, pidió parlamentar y leyó una carta en la que Perón solicitaba la negociación de un acuerdo. La carta no hablaba de renuncia, sí de renunciamiento, pero la Junta de Generales Superiores del Ejército decidió considerarla como una renuncia y negociar con los golpistas, mientras miles de peronistas fieles, encolumnados detrás de la CGT pedían armas para defender a lo que consideraban su gobierno. El 20 de septiembre Perón se refugió en la embajada del Paraguay y en la Cañonera que lo llevó a Asunción y a lo que sería el comienzo de su largo exilio de casi 17 años. Ideología El peronismo ha acogido numerosas tendencias ideológicas que han entrado permanentemente en conflicto con el correr de los años. Desde su aparición en la escena política nacional, el peronismo fue definido por Perón como un Movimiento Nacional, que englobaba un sector social denominado “clase trabajadora”. Este apelativo, que inicialmente fue un eufemismo utilizado por el General para distinguir su concepción "nacional y popular" de los criterios "marxistas proletarios", se convirtió en un breve lapso en una definición doctrinaria que afirmaba para el peronismo la oposición a la lucha de clases. En ese marco, el Movimiento Peronista comprendía (idealmente) a todos aquellos que podían coincidir con los conceptos de Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica. Esta interpretación de Perón posibilitó el inesperado crecimiento de su estructura política y la llevó a niveles de representatividad popular que jamás se habían alcanzado en América Latina. Sin embargo, para mantener esa situación era necesario concentrar permanentemente la posibilidad de generar doctrina, ya que la masividad del movimiento exigía contentar y contener a sectores con intereses contradictorios. La interpretación de la realidad no podía entonces quedar en manos de una estructura colegiada, que obligatoriamente hubiera generado conflictos y disidencias internas y externas reduciendo a mediano plazo el caudal de poder del Movimiento. Perón concentra sobre sí esa tarea con exclusividad, generando un Consejo Superior del cual era, en la práctica, el único integrante con voz y voto. Asimismo, si entre el Consejo Superior y las bases del Movimiento existieran intermediarios, la doctrina sería mediatizada por ellos y adecuada a sus intereses sectoriales, lo que terminaría encorsetando al propio Perón. Se adopta entonces el modelo de comunicación directa entre el líder y las masas: un movimiento absolutamente horizontal, con un único emergente. Para confirmar este análisis, surge claramente el ejemplo de Evita, que en poco tiempo comienza a cumplir ese rol de intermediaria entre el conductor y el pueblo. El discurso y el accionar de Evita mediatizan la doctrina hasta tal punto que el movimiento se sectoriza rápidamente. Comienza a generarse la división de intereses que Perón procuraba evitar. La absoluta inclinación de Evita hacia los llamados “descamisados”, genera resquemores, miedo e indignación entre los militares, la iglesia y la clase media, que inicialmente aceptaban a Perón, en tanto su proyecto fuera difusamente humanitario y “justicialista”. La dicotomía peronista entre Movimiento y Partido El movimiento, en tanto masivo, garantiza el poder. Pero ese poder se formaliza en el gobierno y, por consiguiente, en una estructura capaz de ganar elecciones. Esa estructura no puede ser un partido tradicional -en la medida que sus integrantes (generalmente de clase media) empezarían a definir políticas-, ni un partido revolucionario, porque obligaría a adoptar una ideología obrera (y el abandono de la "Tercera Posición". Surge así la concepción peronista del partido como “herramienta electoral”. En el campo de las relaciones internacionales, Perón abogó siempre por esa tercera posición equidistante entre el comunismo soviético y el capitalismo estadounidense, lo que lo llevó a apoyar al Movimiento de Países No Alineados y buscar puntos de contacto con Gamal Abdel Nasser y Jawaharlal Nehru. Hizo siempre profesión de fe latinoamericanista («El año 2000 nos encontrará unidos o dominados») y cultivó buenas relaciones con gobernantes de la región: Alfredo Stroessner de Paraguay, Marcos Pérez Jiménez (Venezuela), Omar Torrijos (Panamá) (todos le darían asilo luego del golpe de estado de 1955 antes de recalar en la España de Francisco Franco), así como con el Partido Nacional de Uruguay y el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo en Chile. Las Veinte Verdades Peronistas "Estas son las Veinte Verdades del Justicialismo Peronista. He querido reunirlas así para que cada uno de ustedes las grabe en sus mentes y sus corazones; para que las propalen como un mensaje de amor y justicia por todas partes; para que vivan felices según ellas y también para que mueran felices en su defensa si fuera necesario..." (Juan Perón, 17 de octubre de 1950) 1. La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo. 2. El Peronismo es esencialmente popular. Todo círculo político es antipopular, y por lo tanto, no es peronista. 3. El peronista trabaja para el Movimiento. El que en su nombre sirve a un círculo, o a un caudillo, lo es sólo de nombre. 4. No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan. 5. En la Nueva Argentina el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume. 6. Para un Peronista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista. 7. Ningún Peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca. 8. En la acción política la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero la Patria, después el Movimiento, y luego los Hombres. 9. La política no es para nosotros un fin, sino sólo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional. 10. Los dos brazos del Peronismo son la Justicia Social y la Ayuda Social. Con ellos damos al Pueblo un abrazo de justicia y de amor. 11. El Peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha. Desea héroes pero no mártires. 12. En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños. 13. Un gobierno sin doctrina es un cuerpo sin alma. Por eso el Peronismo tiene su propia doctrina política, económica y social: el Justicialismo. 14. El Justicialismo es una nueva filosofía de vida simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista. 15. Como doctrina política, el Justicialismo realiza el equilibrio del derecho del individuo con la comunidad. 16. Como doctrina económica, el Justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social. 17. Como doctrina social, el Justicialismo realiza la Justicia Social, que da a cada persona su derecho en función social. 18. Queremos una Argentina socialmente justa, económicamente libre, y políticamente soberana. 19. Constituimos un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre. 20. En esta tierra lo mejor que tenemos es el Pueblo. Influencia del peronismo en la cultura argentina Desde sus orígenes el peronismo estuvo fuertemente relacionado con la cultura popular en Argentina, partiendo de la propia Eva Perón, actriz con cierto éxito. Tuvo la adhesión de intelectuales (Leopoldo Marechal, Rodolfo Puiggrós, Juan José Hernández Arregui, Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, John William Cooke); de músicos, compositores y deportistas (Hugo del Carril, Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, José María Gatica), y juristas, médicos y profesionales (Arturo Sampay, Ramón Carrillo). La televisión en Argentina se inició el 17 de octubre de 1951 con la transmisión del acto del Día de la Lealtad Peronista en la Plaza de Mayo. Durante los dos primeros mandatos presidenciales de Perón, el cine argentino tuvo un importante desarrollo y difusión a nivel hispanoamericano, generando obras maestras como Las aguas bajan turbias de Hugo del Carril.

EL CONFLICTO ÁRABE-ISRAELÍ El conflicto en sí es como el juego infantil del teléfono: una persona escuchó algo, se lo contó a otra, y esa a otra, y a otra, y así sucesivamente, hasta que lo que llega al otro lado no se parece en nada a lo que el mensaje original decía. Sólo por ver cómo se desarrolla ese fenómeno, el conflicto árabe-israelí es divertido, pero además, ver las diferencias entre el mensaje original y el mensaje distorsionado te descubre cosas sobre los jugadores. Lo que nosotros tenemos en este momento son los mensajes finales, los que llegaron del otro lado, y lo que nos falta es averiguar qué fue lo que pasó (los hechos históricos) para después comparar. Las versiones distorsionadas son 3: Lo que la gente suele manejar es la versión más extendida, es una versión rápida y algo escueta de los hechos que va algo así: Israel se creó después de la Segunda Guerra Mundial en el territorio Palestino. Llegaron allí reclamando el territorio por causas religiosas (o de historia muy antigua), y la ONU les dio permiso de crear su estado ahí. Pero la ONU declaró que en ese espacio se debían construir dos estados: uno israelí y otro palestino. Israel no desocupa los territorios y los Palestinos no dejan de lanzar bombas a Israel. Ambos tienen razón y ambos tienen culpa. Suena más o menos como la versión que maneja la mayoría de la gente, ¿verdad? Creo que es una buena aproximación. Algunas personas, los que están en pro de palestina, manejan una versión diferente de la realidad, algo como esto: Los sionistas crearon Israel después de la Segunda Guerra Mundial en el territorio que le robaron a los palestinos con apoyo americano. Llegaron allí, sacaron a los palestinos de sus casas y de sus ciudades, se instalaron ellos, y declararon un estado apartheid. Hoy día Israel es un estado genocida que oprime a los palestinos en su propia tierra. La versión de los que están a favor de Israel es algo como esto: Israel se creó después de la Segunda Guerra Mundial en el territorio Palestino por el antisemitismo de Europa. Tenían una conexión histórica con la tierra. El territorio estaba vacío y no había casi gente en él. La ONU declaró que en ese territorio se debían construir dos Estados, y eso es lo que Israel ofrece cada vez que se sienta a negociar con los líderes palestinos, pero los palestinos se levantan de la mesa y se van. Hoy en día Israel sufre las consecuencias del odio antisemita de los palestinos en la forma de cohetes katiusha. Las tres interpretaciones están llenas de errores, errores tipo "el teléfono", distorsiones que con el tiempo se han cristalizado en "versiones" de la realidad que tienen poco que ver con la historia. LA HISTORIA DEL CONFLICTO Es probable que no lo sepas, pero Israel no fue el único Estado de la zona que apareció allí de forma más o menos gratuita en la primera mitad del siglo XX. La historia de Israel es la misma historia de Turquía, Libano, Siria, y Jordania, y es también la historia de la caída del Imperio Otomano después de la Primera Guerra Mundial. A ver si me explico de forma más sencilla: toda la zona del medio oriente estuvo dominada durante más de 300 años por los turcos. La zona donde están los países que hoy en día son Siria, Líbano, Jordania, irak, e Israel era parte del Imperio Otomano. Cuando cae el imperio Otomano en 1918, los franceses y los ingleses se dividen el territorio del Medio Oriente, y crean los países que hoy conocemos como Líbano, Siria, Jordania, Irak, e Israel. Ninguno de estos países existía antes de la caída del Imperio Otomano, y las razones para dividirlo de esa forma fueron bastante arbitrarias, algo parecido a lo que ocurrió con las colonias africanas. La primera distorsión de las versiones modernas está en este punto: se cree que el único estado que se creó de forma "artificial" en el Medio Oriente fue Israel, cuando en realidad todos los países que hoy forman parte de la zona fueron creados de la misma manera por Europa a partir de 1922. Los nombres que escogieron y las fronteras fueron arbitrarios, lo mismo pudieron ponerle a toda la zona Siria, o ponerle a Líbano "Damasco", o trazar las fronteras de cualquier otra manera, porque las que tenemos no respondían a las poblaciones de la zona, ni a lo que tradicionalmente había sido el territorio, respondían solamente a los intereses comerciales de Francia y de Inglaterra, que pactaron en secreto dividirse entre ellos el territorio, para tener allí sus colonias. Ahora bien, para entender el conflicto hay que entender también cuál era la población que había allí. Obviamente no era un territorio vacío, no era un territorio despoblado, esta es otra distorsión, en todo el Medio Oriente había gente para la época de la creación de los Estados de la zona. En su mayoría los que vivían allí eran árabes musulmanes, pero también había cristianos, y judíos. Los musulmanes que había en Medio Oriente llegaron allí con las invasiones del primer Califa (Rashidun) en el año 638 después de Cristo. A partir de entonces se asentaron y vivieron en la zona. Desde siempre habían sido una población culturalmente homogénea. Llamaban a su zona Siria, así en plan general, y los que estaban en el territorio de Palestina se consideraban "sirios del sur". Los cristianos eran de origen asirio y armenio, y habían sido perseguidos durante el Imperio Otomano. La mayor parte de la población armenia fue exterminada por los turcos. Así que no quedaban muchos. Pero la mayoría de los que quedaron con la caída del Imperio se asentaron en lo que hoy en día es Líbano. Los judíos estaban allí porque habían tenido buenas relaciones con el Imperio Otomano, y cuando fueron expulsados de España y Portugal en el siglo 15, el Imperio Otomano los invitó a establecerse en Damasco. Con el tiempo la población judía de la zona aumentó considerablemente, en especial durante el siglo 19 por los pogroms. Para 1918 había una comunidad judía próspera. Por esa época el Imperio Británico prometió dar a los judíos el Mandato de Palestina y eso precipitó la inmigración de judíos de toda Europa que se acentuó con la Segunda Guerra Mundial. Cabe acotar que hubo presencia judía continuada e ininterrumpida en Palestina desde la época del Templo (estamos hablando de 1700 antes de Cristo) hasta la creación del Estado de Israel en ciudades como Jerusalem, Safed, Tiberias, y Hebrón. Pero no eran comunidades grandes. Uso el siglo 15 para hablar de la presencia judía en la zona porque ese fue el punto de partida de las migraciones masivas. Ese dato es relevante porque fueron esas migraciones las responsables de poblar la zona de judíos. Los judíos que habían estado ahí desde la época del Templo eran sólo un porcentaje menor para el momento de la caída del Imperio Otomano. De estos datos sacamos varias conclusiones. Lo primero es que en Medio Oriente ha habido presencia judía desde siempre, y en especial desde el siglo 15. Los judíos no llegaron allí por sorpresa. Pero también hay que matizar: los judíos en el Medio Oriente nunca fueron más que una pequeña comunidad. La gran mayoría eran árabes musulmanes. La segunda conclusión es que los árabes de la zona no tenían identidades nacionales separadas. Los del Líbano no se consideraban libaneses, ni los jordanos se consideraban jordanos sencillamente porque esas construcciones son artificiales y fueron creadas por Europa. Todos los árabes musulmanes de la zona compartían una misma cultura, una misma religión, una misma étnia, y un sentimiento nacional más o menos homogéneo. Esto incluye a los Palestinos, que en nada se diferencian de los sirios, ni de los jordanos. Son todos parte de esa población homogénea de árabes musulmanes que había vivido en toda la zona del Medio Oriente (la del Mediterráneo) desde hacía siglos sin diferenciarse. Por esta razón cuando la Liga de las Naciones propone en 1922 la creación de dos estados en el Mandato de Palestina, lo que se propone es la creación de un estado judío, y un estado árabe. Nunca se menciona la creación de un estado Palestino y otro estado judío, porque la palabra "Palestina" (como voy a explicar más adelante) no tiene nada que ver con la población que la habita, es una palabra para designar un territorio geográfico. Así que el verdadero mandato de la Liga de las Naciones fue crear un estado judío y un estado árabe en la zona de Palestina. Un estado judío, y otro árabe para los árabes musulmanes de la zona, que como dijimos no se diferenciaban de los otros árabes musulmanes de zonas adyacentes. Ahora hablemos más concretamente del territorio palestino. El territorio al que llegaron los judíos desde 1800 en adelante no estaba vacío de gente, pero sí estaba vacío de ciudades, de tierra fértil, y de asentamientos. Quiero decir que aunque había gente allí, la mitad de la tierra era un desierto, y la otra mitad era un pantano. Por esa razón el territorio era barato y los judíos decidieron comprar sistemáticamente todo el territorio que pudieran de sus dueños árabes con la idea de crear en ese territorio una comunidad judía que eventualmente podría convertirse en un estado autónomo. Con ese propósito la familia Rothschild contribuyó enormes cantidades de dinero a la Alliance Israélite Universelle desde 1870 en adelante en nombre de todos los judíos de Europa. Gracias al financiamiento de los Rothschild se compró una gran cantidad de territorio en Palestina, se crearon pequeñas ciudades, puertos, kibbutzim, y bulevares. Los Rothschild también fueron responsables de financiar la estructura gubernamental del país. En los territorios comprados se empezó a construir lo que hoy en día es Israel. No creáis que esto lo hicieron los judíos ricos de Europa, los Rothschild sólo pusieron el dinero. El trabajo lo hicieron judíos inmigrantes laboristas y de izquierda que se agruparon en kibbutzim y se pusieron a trabajar la tierra. Para poder secar los pantanos los judíos sembraron plantas de arroz. Para fertilizar el terreno implementaron sistemas de irrigación. Años después Israel pasó de ser un desierto a ser un país líder en la exportación de frutas y flores. Esto significa varias cosas: 1) Los judíos no le quitaron las casas y las ciudades a los árabes. 2) Los judíos contaban con una situación peor a la que tienen hoy en día los árabes de Gaza y de Cisjordania, pero en igualdad de recursos los judíos crearon Israel, y los árabes siguen viviendo como vivían hace 10 siglos. 3) Cuando algo prospera es porque ricos y pobres trabajan juntos aportando cada uno lo que puede y sin quejarse de su situación. Ahora hablemos de la geografía. Este era el mapa del Mandato de Palestina en 1920, cuando se habló de la partición en la Liga de las Naciones: En este territorio es que se debían crear los dos estados: uno árabe y uno judío. La tarea se la delegaron a Inglaterra. Pero en 1922, Inglaterra le regaló todo el territorio que está al oeste del mar muerto a Faisal, uno de los hijos del rey hashemita que pusieron en Irak (como agradecimiento por haber ayudado a Inglaterra a vencer al Imperio Otomano). Faisal le puso de nombre Transjordania (hoy, Jordania) y creó un estado árabe musulmán en él. El territorio de Transjordania era el 77% del territorio total del Mandato de Palestina. El mapa después de esta concesión quedó así: Cualquier persona objetiva entiende que en el territorio del Mandato de Palestina, en efecto hay hoy en día dos estados palestinos: un estado palestino que es judío (Israel), y un estado palestino que es árabe y musulmán (Jordania). Además los territorios asignados son acordes con la población. La gran mayoría de los pobladores del Oriente Medio eran árabes musulmanes, y obtuvieron la mayor parte del territorio: Siria, Líbano, Irak, y Jordania, que representan más del 99,9% del territorio total. Los judíos eran una población pequeña, y obtuvieron un trozo proporcional: Israel, que representa un décimo de un 1% del territorio total (0,001%). Ahora bien, cuando la Liga de las Naciones descubrió la concesión que había hecho Inglaterra, en lugar de aceptar Transjordania como el estado palestino árabe y dejar el resto del territorio al estado judío, decidió volver a dividir el territorio y hacer una partición del espacio sobrante. Con esta nueva concesión, el mapa del plan para Palestina quedó así: palestine_partition_map_1947s Ahora bien, quiero que os fijéis en una cosa, y es en la división que hizo la Liga de las Naciones. Una división peligrosa planificada por gente que no entiende de geopolítica. No es la primera vez que Europa sorprende con sus recetas para la aniquilación total en las colonias, en Africa hicieron exactamente lo mismo y es la razón por la que hay tantas guerras entre tribus allí. ¿Por qué me parece un mapa hecho por idiotas? Porque es un mapa diseñado para el conflicto. En ese mapa tanto el territorio árabe como el territorio judío están divididos en 3, y para pasar de un lado a otro dentro del mismo territorio hay que atravesar por huevos territorio del otro estado DOS VECES. ¿Me seguís? Ni aunque las dos poblaciones tuviesen relaciones espléndidas este mapa iba a fomentar la paz entre vecinos, en especial en un territorio tan pequeño como este en el que los cohetes llegan desde cualquier parte hasta cualquier otra. Es una receta para la mutua aniquilación. Europa es en parte responsable del conflicto árabe-israelí, así que debería tener mucho cuidado con las posturas que adoptan sus medios de comunicación frente al conflicto. En lugar de tratar el tema con cuidado y con seriedad cada vez que hay una intifada y pongo las noticias siento que estoy viendo una telenovela por la manipulación sensiblera, la licencia creativa para inventar eventos que no han ocurrido, y las exageraciones al absurdo. Muchos os estaréis preguntando que por qué si este es el mapa de la Partición, Israel hoy en día tiene casi el 100% del territorio. Esta es otra de las grandes distorsiones que se escuchan en todas partes. Hay varias razones. La primera razón es que este Plan para Palestina nunca fue puesto en marcha. No fue puesto en marcha porque los judíos lo aceptaron, pero los árabes musulmanes no. La ONU dio el visto bueno al estado de Israel, así que los judíos declararon su Estado en 1948 en el territorio que les otorgó la ONU, ese que está dividido en 3, con las fronteras en el lugar que la ONU indicó. El resto del territorio, el que hubiese correspondido al segundo estado palestino árabe, quedó en manos de sus antiguos dueños: Egipto y Transjordania, porque no quisieron declarar allí estado alguno. Israel declaró su independencia en 1948 y ese mismo día todos los países árabes del Medio Oriente le declararon la guerra a Israel. Para ser más exacta: le declararon la guerra Líbano, Siria, Transjordania, Egipto, e Irak apoyados por Arabia Saudita, Libia y Yemen. Aunque todos los estados eran nuevos y habían sido creados de la misma manera apenas 20 años antes, estamos hablando de siete ejércitos en contra de uno. A pesar de tener todas las probabilidades en su contra, Israel venció a los ejércitos de todos estos países. Fue como resultado de esta guerra defensiva, que Israel anexó el territorio adicional. Pero no lo anexó del territorio del segundo estado árabe en Palestina, ese estado nunca aceptó la partición, nunca declaró su independencia, y por lo tanto no existía como país. Israel le quitó el territorio a Transjordania y a Egipto. Y por eso desde el principio el territorio israelí abarca más de lo que le había asignado originalmente el Plan para Palestina. Al final de la guerra del 48, como parte de un acuerdo de armisticio, Israel devolvió los territorios a sus respectivos dueños: Transjordania, y Egipto. Así que los árabes que se hacen llamar "Palestinos" vivieron los siguientes 20 años más o menos bajo el gobierno de Egipto y de Jordania, y a pesar de que las condiciones de los asentamientos eran exactamente las mismas que seguirían teniendo más adelante bajo ocupación israelí, durante esos 20 años no llamaron a una jihad, no hubo intifada alguna, no hablaron de la autodeterminación de su pueblo, ni lanzaron cohetes a Egipto o a Jordania. Lo interesante de la guerra del 48 es entender por qué luchó cada lado. Israel luchó porque no le quedaba otra opción, fue atacado, y era un tema de supervivencia, pero ¿por qué se unieron todos los países árabes para atacar a Israel? La respuesta a esta pregunta es simple, los árabes heredaron del Imperio Otomano y de los Califatos una idea del mundo pan-árabe que incluía toda la zona del Oriente Medio. Ellos se veían a sí mismos como un sólo pueblo musulmán con una sola ley y un sólo territorio. Así que para el mundo árabe, el hecho de que la Liga de las Naciones declarase un territorio en medio del suyo que pertenecía a otra etnia era considerado un irrespeto, independientemente de que las razones para declararlo fuesen legítimas. La idea del estado judío era para ellos inaceptable, un pequeño punto en el mapa que interrumpiría su sueño del estado pan-árabe. Después de la derrota del 48, y para reivindicar su ego volvieron a atacar a Israel en bloque en el 67, y de nuevo en el 73, y en ambas ocasiones fueron derrotados. Fue en la guerra del 67, la de los Seis Días, que Israel volvió a ocupar el territorio de Gaza y de Cisjordania, además de otros territorios importantes como el Desierto del Sinaí que después devolvió. LOS TERRITORIOS OCUPADOS El mapa actual de Israel es este: No es el mapa de la partición, desde luego, el territorio israelí es más grande del que le asignó en un principio la Liga de las Naciones, pero como habíamos dicho antes, ese Plan para Palestina jamás fue aceptado por los árabes musulmanes de la zona, sigue sin ser aceptado por ellos (a pesar de que se quejan por la ocupación) y por lo tanto jamás declararon su estado allí. Los territorios a los que los medios llaman "ocupados" son la franja de Gaza y Cisjordania. En el mapa de arriba son los dos territorios que están encerrados con líneas de puntos. El del lado izquierdo, el territorio rectangular es Gaza. El grande que está en el medio es Cisjordania. Si te limitas a escuchar lo que dicen los medios seguramente crees que Gaza está aislado. Que limita a un lado con Israel y al otro con el Mediterráneo y que por lo tanto un bloqueo israelí deja a su población sin alternativa alguna para abastecerse, entrar, o salir. Pero en realidad Gaza también limita al suroeste con Egipto. Con Cisjordania ocurre lo mismo: limita al oeste con Israel, pero al este limita con Jordania. Según el mensaje de los medios parece que Israel es el único responsable sobre la población de ambos territorios. En ningún momento parecen recordar que ambos territorios solían pertenecer a Egipto y a Jordania, que limitan con estos países, que sus poblaciones pertenecen a la misma etnia y religión, que es de esos países de los que Israel conquistó el territorio y que es a ellos a quienes debería devolverlos. Por lo tanto si alguien tiene algún tipo de responsabilidad moral sobre los pobladores de Gaza y de Cisjordania no es Israel, son Jordania y Egipto. Si alguien debería otorgar ciudadanía a esos individuos es Jordania y Egipto, no Israel. Sin embargo Israel devolvió la Franja de Gaza en el 2005. Retiró de allí a los colonos, tiró abajo sus casas y las colonias, retiró al ejército y les devolvió el territorio. Fue un proyecto a gran escala que involucró reubicar a miles de familias dentro de la frontera israelí, familias judías que habían vivido durante generaciones en Gaza, tirarles abajo sus casas, incluso retirar los cementerios con los muertos de esas familias, y transportarlos a Israel. Como podrás imaginar no fue un proyecto fácil. La mayoría de estas familias se opusieron, e Israel tuvo que movilizarlas con ayuda del ejército. Para ello tuvo que usar más de 70 mil soldados. Israel llevó a cabo la retirada como un acto unilateral de buena voluntad. Quiero decir, que no pidieron nada a cambio ni lo hicieron como resultado de acuerdo alguno. Lo que quería lograr Israel con esto era reanudar las negociaciones de paz que habían sido interrumpidas por la Segunda Intifada que Arafat había desatado y en la que murieron más de mil israelíes. Es poco probable que lo recuerdes, o incluso que hayas llegado a escuchar que Israel devolvió Gaza. Es más, todo el mundo actúa como si Israel todavía estuviera ocupando Gaza. Es como si ese episodio de la historia no hubiese ocurrido por la labor de desinformación de los medios occidentales. ¿Qué ocurrió como resultado de la retirada de Gaza? Si el conflicto era territorial, entonces la lógica dice que los palestinos una vez que Israel se retiró de sus territorios deberían estar más dispuestos a negociar la paz. En realidad ocurrió justo lo contrario. Una vez que Israel se retiró de Gaza, los palestinos hicieron unas elecciones populares en las que votaron por mayoría a Hamas, un grupo terrorista que no reconoce el derecho a existir del Estado de Israel y que pone en su charter como objetivo eliminar el estado judío. En la práctica no fue mejor. Con Hamas se reanudaron los ataques, solo que al administrar su territorio mudaron las plataformas de lanzamiento de los cohetes al norte de Gaza y ahora sus cohetes alcanzan con facilidad ciudades importantes dentro de Israel como Sderot, Ashdod, Ashkelon, y Tel Aviv. Como consecuencia de devolver las tierras de Gaza a los palestinos lo que Israel obtuvo fue un recrudecimiento de los ataques hacia su población civil, y un liderazgo terrorista en Gaza. En cuanto a Cisjordania, Israel la ocupa tanto militarmente como con asentamientos. Pienso que aunque hay razones para cuestionarse si esos territorios pertenecen a los "palestinos" (en mi opinión pertenecen a Jordania), lo que no se pone en duda es que en la región está el ejército israelí, y que además hay judíos viviendo allí. Lo que no sabe la mayoría de la gente es que los colonos judíos que están en en ese territorio son alrededor de 100 familias en la ciudad de Hebrón. Esos colonos no fueron "enviados" allí por el gobierno israelí con un objetivo en concreto, sino que son descendientes de familias judías que vivían en Hebrón desde la época del Templo y que lo desalojaron en 1929 por la masacre de Hebrón. Esa gente decidió volver por cuenta propia a la ciudad en la que habían vivido desde siempre cuando Israel conquistó el territorio y a pesar de que algunos israelíes los consideran un obstáculo para la paz, ellos no quieren abandonar el territorio en el que han vivido desde hace generaciones de manera casi ininterrumpida. Los palestinos llaman a los judíos que viven en sus territorios "colonos" sin importar el hecho de que muchas de esas familias han vivido allí desde hace milenios, desde mucho antes de que los árabes llegaran allí. Todo barrio judío en territorio palestino es considerado un "asentamiento" impuesto allí de forma "ilegal" y ponen como condición para la paz que no haya ni un solo judío dentro de sus fronteras. A eso se refieren con quitar de allí los asentamientos. Esta petición no es ni legal bajo la ley internacional, ni moralmente aceptable. En Israel, en cambio, viven más de un millón y medio de árabes, muchos de ellos son musulmanes, y corresponden al 20% de la población del país. Dentro de Israel los árabes tienen todos sus derechos garantizados como cualquier otro ciudadano israelí sea de la religión y etnia que sea. La razón por la que Israel no ha retirado la ocupación militar de Cisjordania es, en parte porque los judíos que viven en Hebrón necesitan protección militar, y también por lo que ocurrió en Gaza. Israel no quiere arriesgarse a que ocurra lo mismo con Cisjordania. Algunos medios dicen que el interés de Israel en ese territorio es imperialista, o incluso por un tema de recursos. Antes de que Israel devolviera Gaza llegué a escuchar un argumento que decía que los israelíes no devolvían Gaza porque por allí pasaba un oleoducto importante que los judíos querían controlar. Me pregunto dónde está la gente que afirmaba eso hoy en día. Porque no dijeron nada cuando Israel devolvió el territorio hace casi 10 años. En el pasado Israel devolvió una gran cantidad de territorios a cambio de paz. Entre ellos, devolvió el Desierto del Sinaí, que era un territorio 3 veces más grande que el territorio que ocupa hoy en día Israel, que tiene grandes reservas de petróleo, y que lo devolvió a Egipto a cambio de paz. Si el interés de Israel fuese imperialista o una guerra por recursos naturales, jamás hubiese devuelto el Desierto del Sinaí. Pero sí lo devolvió. Lo devolvió a cambio de un tratado de paz que Egipto firmó y con el que se comprometió de lleno. Desde entonces las relaciones entre Israel y Egipto han sido tensas pero manejables, y el acuerdo de paz se ha mantenido. Con los palestinos, en cambio, cada vez que Israel les devuelve territorios, como ocurrió con Gaza y con el sur del Líbano en el 2000, esos territorios no son usados para construir en ellos un estado árabe palestino. Sino son usados como plataformas de lanzamiento desde las que atacar Israel con cohetes. Si Israel devolviese Cisjordania a los palestinos, por la extensión y la ubicación de ese territorio, todo el país estaría en peligro. Desde Cisjordania sería muy fácil lanzar cohetes a todo Israel, hasta los de menor alcance podrían llegar al aeropuerto internacional Ben Gurión. Las fronteras de Israel serían indefendibles. No es un riesgo que Israel quiere correr y no se le puede culpar por defenderse. La razón por la que existen todas estas confusiones con respecto al tema es por la labor de desinformación que han hecho los medios occidentales sistemáticamente desde hace años. Hasta hace poco al conflicto en Palestina se le llamaba en todas partes el conflicto "árabe-israelí". En la mayoría de los libros de historia, y en las enciclopedias ese nombre se mantiene, pero es poco probable que recuerdes haberlo leído en los medios en los últimos años. En la prensa, en los medios en general, han pasado a llamarlo el "conflicto en Palestina". Con ese término se hace énfasis sobre un sólo lado del conflicto. Si no mencionas a Israel, parece que el conflicto no está ocurriendo también en suelo Israelí, parece como si está ocurriendo solamente en suelo Palestino y en contra de los Palestinos, se da a entender que es una guerra unilateral. La razón por la que es más adecuado llamarlo por su nombre: "conflicto árabe-israelí" es porque este conflicto sí es entre dos partes, pero no es realmente entre Palestina e Israel. El conflicto es entre la población musulmana de varios países árabes e Israel. Cuando se habla del "conflicto árabe-israelí" se habla del conflicto con propiedad y en toda su dimensión. Lo otro es sesgo. Esto es sólo un ejemplo del tipo de cosas que la prensa occidental hace para desinformar, y la verdad es que no quiero entrar en detalles porque el tema se pone pesado, pero basta con buscar los ejemplos en internet, o leer el periódico con ojo crítico. LA FALSA CAUSA PALESTINA Ahora que hemos analizado algo de la historia del conflicto podemos hablar con más propiedad de la causa palestina. Quiero comenzar aclarando de dónde viene la palabra "palestino" porque los árabes de la zona se autodenominan así como una manera de separarse y distanciarse del resto de los árabes de los países vecinos, cuando no tienen una identidad diferenciada. La palabra "Palestino" apareció por primera vez en el antiguo testamento (la Torá) para denominar a un pueblo de la región que en español conocemos como los Filisteos. Se cree que los Filisteos vinieron del Egeo o que formaron parte de las invasiones de los Pueblos del Mar y se asentaron en lo que hoy en día es Israel durante la época de los Jueces (1180 a.c) y desaparecieron poco tiempo después no se sabe muy bien cómo. Los palestinos de hoy en día no son palestinos (filisteos) porque los filisteos eran un grupo indoeuropeo y los árabes de toda la región son semitas. Los filisteos desaparecieron alrededor de 1000 años antes de cristo, y los musulmanes llegaron a la zona del Mediterráneo en el siglo 7 después de Cristo, casi 2000 años después. ¿Entonces qué es Palestina? En realidad la zona a la que llaman "Palestina" es la zona donde estaban Galilea, Judea y Samaria, y donde existieron durante más de 2000 años los diferentes reinos judíos de la historia. Hay algunos escritos griegos que mencionan la zona como "Palestina", pero el primer uso oficial de ese nombre para un distrito se lo pusieron los romanos mil años después como un castigo a los judíos después de vencer las revueltas de Bar Kojbá. La idea de los romanos con eso era debilitar cualquier lazo que existiese entre los judíos y su territorio. Si pasaba de llamarse "Judea", a llamarse "Palestina", simbólicamente quedaban desprendidos de él. Los Califas heredaron el nombre de los romanos cuando ganaron el territorio, y lo mismo ocurrió con los Otomanos, y aunque el nombre no se usaba quedó flotando en algunos documentos legales sobre la zona hasta que Inglaterra decidió recuperar ese nombre para ponérselo al mandato. De ahí viene el nombre "Palestina" que no es ni siquiera un vocablo árabe, y que poco tiene que ver con la población que hoy en día habita en la zona. Históricamente la palabra "Palestina" ha servido únicamente para denotar un espacio geográfico y no una población en concreto. Por esta razón se proponía la creación de dos estados en Palestina: uno judío y otro árabe. Era una forma de designar el territorio y solamente el territorio. Por eso antes de que Israel se declarara como Estado en 1948, todos los periódicos de los pobladores judíos se llamaban "The Palestinian Post" (Hoy en día el "Jerusalem Post) y la brigada judía que peleó con el ejército británico en contra del Imperio Otomano se llamaba "Palestinian Brigade". Palestina es también el nombre que los judíos usaban para hablar del territorio entre ellos. En fin, es una connotación geográfica que no tiene que ver con los musulmanes que viven allí. Los musulmanes de la zona sólo empezaron a hablar de sí mismos como "palestinos" a partir de 1977 y no antes, 10 años después de la derrota que sufrieron en el 67, y cuando decidieron cambiar el enfoque de la guerra, de una guerra militar a una guerra propagandística. Los judíos no desplazaron a nadie, ni expulsaron a nadie del territorio israelí. Esto ni siquiera hay que buscarlo en la historia, basta con analizar los asentamientos que hay hoy en día dentro de Israel. En Israel los musulmanes que vivían dentro de las fronteras cuando se declaró el Estado de Israel son ciudadanos israelíes en toda regla, con los mismos derechos que tiene cualquier israelí judío. Forman parte del parlamento, del ejército, son diplomáticos, tienen acceso a la educación y a la salud como cualquier otro ciudadano. Incluso hay varias comunidades de árabes nómadas como los beduinos, de musulmanes nómadas, como los drusos, que viven dentro de Israel y tienen todos sus derechos. En Israel viven hoy en día 1 millón de musulmanes. Los árabes que viven en los territorios ocupados ya vivían allí o decidieron por cuenta propia abandonar Israel cuando se declaró la independencia. Abandonaron lo que tenían y lo dejaron atrás, pero cuando intentaron entrar en Jordania, el país árabe les cerró las puertas. Lo mismo ocurrió con Egipto, con Líbano y con Siria. Los refugiados palestinos que lograron entrar a estos países viven hoy en día en las mismas condiciones en las que viven los que se quedaron en los territorios ocupados, es decir, en condiciones de mierda. La causa palestina no existe, los "palestinos" no quieren un estado propio. Han tenido muchas oportunidades para tener su propio estado, cada vez que se han sentado a negociar con Israel, los políticos israelíes han ofrecido darles territorio a cambio de una sola cosa: que reconozcan el Estado de Israel y que firmen un acuerdo de paz. Se niegan. Se levantan y se van de la reunión, y después lanzan nuevos ataques, declaran nuevas intifadas, recrudecen su ofensiva. Si los palestinos no quieren tener su propio estado, ¿qué quieren? Los palestinos quieren acabar con el Estado de Israel, y expulsar a los judíos del Medio Oriente. Esto no lo digo yo, lo dice el charter del Hamas que puedes leer aquí. Y cito un fragmento del charter: Artículo 13 sobre soluciones pacíficas, iniciativas de paz, y conferencias internacionales (fragmento): "La única solución al problema palestino es el jihad. Las iniciativas, las propuestas, las conferencias internacionales, son una pérdida de tiempo, un ejercicio fútil. El pueblo palestino es demasiado noble como para subyugar, su futuro, su derecho, y su destino a un juego vano. Como dice el hadith: "El pueblo de Siria es el látigo de Allah sobre la tierra; Él tomará su venganza a través de este intermediario de quien él desee entre sus seguidores. A los Hipócritas entre ellos (se refiere a los judíos y a los cristianos como hipócritas entre los monoteístas) se les prohibirá vencer a los verdaderos creyentes, y sufrirán muertes ansiosas y dolorosas" Artículo 15: la jihad de la liberación de Palestina es una obligación individual (fragmento): "Cuando nuestros enemigos usurpan las tierras islámicas, el jihad se convierte en una obligación que une a todos los musulmanes. Para hacer frente a la usurpación de Palestina por los Judíos, no tenemos más remedio que elevar nuestro estandarte del jihad. Esto requiere una propagación de la conciencia islámica entre las masas locales, árabes, e islámicas. Debemos propagar el espíritu del jihad entre los Umma (musulmanes), luchar contra los enemigos y unirnos a los rangos de los combatientes jihadistas. Tenemos que movilizar al 'ulama, y también a los educadores, a los profesores, a los medios, y a la publicidad, como también a las masas educadas y especialmente a los jóvenes y a los ancianos musulmanes para que se unan a la causa del jihad" (Otro fragmento del mismo artículo): "Debemos plasmar en las mentes de varias generaciones de musulmanes que el problema palestino es de tipo religioso, y se debe luchar bajo esa premisa. En el territorio hay lugares sagrados islámicos como la Mezquita de Aqsa, que está inexorablemente unida a la Mezquita Sagrada, mientras el Cielo y la Tierra existan, y al viaje del Mensajero de Allah, que Allah lo tenga en paz y lo bendiga, y desde allí ascendió. 'Deambular un día en el Camino de Allah es mejor que todo el mundo y lo que existe en él. El seguidor de Dios que se mantiene en el Camino de Allah es mejor que todo el mundo y lo que existe en él. Lo juro por Él, quien toma en su mano el Alma de Mahoma! ¡De veras deseo ir a la guerra por Allah! Asaltaré y mataré, asaltaré y mataré, asaltaré y mataré" No voy a seguir poniendo fragmentos porque queda bastante claro cuál es la intención de Hamas. Si quieres leerlo en contexto puedes visitar el enlace que puse arriba. La intención de Hamas es acabar con Israel, y matar o expulsar a los judíos. Los palestinos no odian a los judíos porque son los ciudadanos de Israel que es un estado que está en su territorio, los palestinos odian a Israel porque es un estado judío. Si Israel no fuese un estado judío nada de esto ocurriría. Esta guerra no es solamente una guerra en contra de Israel, es una guerra en contra del judaísmo, y por eso participan Hezbollah, Siria, e Irán (e indirectamente Arabia Saudita). Justamente todos son países de la Sharía, de la ley fundamentalista islámica, y eso es lo que esta ley promueve. Por lo tanto la solución de los dos estados no es una verdadera solución y no va a resolver nada. Si Israel devolviese su territorio tampoco resolvería nada, porque este conflicto no es, a diferencia de lo que quieren hacer creer con la causa palestina, un conflicto geopolítico por territorio. Este conflicto es un conflicto religioso del islam en contra de los judíos, y es en esa arena en la que se va a desenvolver. Por eso si queremos entender el conflicto tenemos que entender ambas religiones. ¿QUÉ SIGNIFICA SER JUDÍO? Hay una respuesta prefabricada a esta pregunta que a los judíos nos enseñan desde pequeños como parte de nuestra identidad y es que el judaísmo "no es una religión, no es una cultura, no es una raza, no es una etnia. El judaísmo es una nación que hasta hace poco no tenía un territorio". Según esta definición del judaísmo, somos una nación como bien podría serlo la nación española, o la nación francesa, pero sin una tierra propia. O sea, que al igual que España, por ejemplo, los judíos tenemos comidas tradicionales, una cultura compartida, una religión común, y aunque no somos todos de una misma etnia compartimos un sentido histórico y un destino. Esto es un cúmulo de medias verdades. A ver, la mayor parte de la información tiene cierto grado de verdad, pero es información incompleta, y algunas partes son falsas. A los judíos nos enseñan a explicar que el judaísmo no es una raza como una especie de defensa en contra del antisemitismo tipo nazi que nos consideraba una raza no sólo sub-humana sino perjudicial para el planeta. Los nazis además estaban obsesionados con la genética, con los genes arios y genes judíos, y toda esa conversación de rasgos comunes y herencia genética activa los sensores de alarma de la generación de mis abuelos. Pero en realidad aunque los judíos no somos una raza como tal, sí somos una etnia. Quiero decir que aunque no tenemos un rasgo especialmente distintivo, es posible reconocer ciertos rasgos similares entre judíos, porque compartimos una genética particular, y porque estamos unidos como todas las etnias por lazos de parentesco más o menos remotos. Obviamente hay excepciones que son los judíos conversos, incluyendo las comunidades de judíos etíopes y los judíos chinos, pero en líneas generales los judíos que vivieron por generaciones en Europa tienen un origen común. Por eso decir que el judaísmo no es una raza y explicar que somos todos muy distintos es una media verdad. (Lo de la genética no lo digo yo, se han hecho varios estudios que lo confirman) Además, más que una nación el judaísmo es en realidad una tribu, es una especie de familia muy grande. Con todos los problemas y las ventajas que eso trae consigo. Quiero decir, que si bien la nación española acoge en su seno grupos muy diferentes, tanto como lo pueden ser los gitanos de los payos, en el judaísmo eso no ocurre. Todos compartimos el mismo origen y nos reconocemos entre nosotros como hermanos. Por eso cuando un judío triunfa en el mundo todos nos sentimos orgullosos, y cuando alguno la caga, nos avergonzamos juntos. Los judíos sienten que lo que un judío hace se refleja en todo el pueblo. Todos los judíos consideran judíos a los otros judíos. La religión es irrelevante, quiero decir, que como ocurre en una familia, en el judaísmo si un judío es ateo, no por eso deja de ser judío, es simplemente un judío ateo. Lo mismo con los judíos que sí practican la religión, sean ortodoxos, reformistas, reconstruccionistas, o conservadores. Hay mil sectas dentro de la religión judía, pero la postura ante ellas no hace a un judío menos judío a los ojos de nadie. Lo mismo con todo: con la comida, con la cultura, con la filosofía, o con su carácter. Algo muy grave tendría que hacer un judío para que no se le considerara como tal. El judío nace de una madre judía, pero también hay judíos conversos, gente que decidió convertirse por una u otra razón. Todos son judíos. Algunos judíos se agrupan en comunidades dentro del país en el que viven, crean sus propias escuelas, sus sinagogas, tienen sus propias modas, y hasta su personalidad como grupo. Dos comunidades pueden diferir muchísimo la una de la otra, hay comunidades abiertas, comunidades cerradas, comunidades ortodoxas, otras laicas, hay comunidades jóvenes, y comunidades viejas, comunidades alegres y otras más bien depresivas, en fin, es un universo y todas las comunidades son consideradas judías. Hay judíos que viven al margen de la comunidad también, y son numerosos. No se afilian. No fueron a un colegio judío ni han pisado la sinagoga en toda su vida, pero mantienen su lazo con el judaísmo a través de la cultura: leen a autores judíos hablar sobre temas judíos, ven muchas películas de Woody Allen, comen matzo balls, y escriben este tipo de posts en sus blogs. Yo caigo más en esta categoría (aunque sí fui a un colegio judío y conozco bien las sinagogas). Pero el judaísmo al ser una religión tan antigua no contempla la diferencia entre pueblo, nación, religión, filosofía, ley, o etnia. Quiero decir que para el judaísmo todo es lo mismo, (esto lo explicaré con calma un poquito más adelante), y por eso el judaísmo no es una religión proselitista, no le interesa que nadie se convierta a la religión judía y es difícil convertirse. ¿Quieren los judíos apoderarse del mundo? Bueno, lo voy a admitir: soy uno de los sabios de Sión. Estoy aquí en una operación encubierta, haciéndome pasar por escritora, y por las noches cuando nadie me ve, me voy a una reunión secreta en la que planificamos cómo nos vamos a adueñar del mundo, a convertir el petróleo en arena, y a transformarnos en ejecutivos importantes de todas las empresas. A la sala de la reunión se accede a través de un teléfono público en la ciudad de Nueva York y que parece inconspicuo, pero si dices el santo y seña se convierte en un ascensor. El santo y seña es: "Jerry Seinfeld". No, hablando en serio, no que yo sepa. Claro que si ese fuese el caso, y los judíos fuésemos una secta secreta con objetivos de dominación mundial, no creo que alguno lo admitiera en un blog. La idea de la dominación mundial sale de aquí, por si acaso quieres investigar más. Ahora, si quieres saber sobre la religión judía, aquí te va un curso veloz: El judaísmo es la primera religión monoteísta del mundo (el zoroastrismo no cuenta como monoteísmo porque tiene un dios del bien y otro del mal). Es la primera religión del libro (entendiendo por esto a las tres religiones abrahámicas: judaísmo, cristianismo, e islam). Y la creencia principal del judaísmo está explicada en los 10 mandamientos (los judíos, no la bastardización católica del texto). Los 10 mandamientos son una especie de contrato formal entre dios y el pueblo judío en el que se especifican las partes firmantes y el trato. Es gracioso cuando lo ves de esa manera, y como seguramente no habrás leído los mandamientos originales, aquí te pongo los primeros 2 que son los más importantes: 1. "Yo soy tu Dios, tu único Dios que con brazo fuerte y extendido te saqué de Egipto de la casa de la servidumbre" Este mandamiento sirve para describir a las partes firmantes en el acuerdo: esta ley es entre Dios, el único, y el pueblo judío, el que salió de Egipto. En el catolicismo este mandamiento fue sustituido por "amarás a Dios por sobre todas las cosas" porque como el catolicismo es una religión proselitista, entonces no tiene sentido decirle a la gente "te saqué de Egipto" cuando jamás estuvieron allí. 2. "No adorarás a otros dioses, ni crearás imágenes de mí" El monoteísmo en el judaísmo se define como "un sólo dios que es infinito", pero también se define por la diferencia por contraposición al politeísmo y a la idolatría, y ese es el fundamento teórico de la religión. Para el judaísmo dios es uno, es único, es infinito, y adorar cualquier cosa diferente de eso no es judaísmo. En el catolicismo, que tiene imágenes de Cristo, de la Virgen y de los Santos, poner "no crearás imagenes de mí" es una contradicción y por eso cambiaron el mandamiento por "No pronunciarás el nombre de dios en vano" que no es el fundamento de la religión cristiana, y no sé qué hace como segundo mandamiento. El segundo fundamento del judaísmo es la creencia en la tierra prometida, que aunque no está entre los 10 mandamientos, sí está en la Torá, y en la mayoría de los rezos. El judaísmo tiene varios textos sagrados, los más importantes están agrupados en el Tanaj que es la Torá (el Antiguo Testamento) junto con Nevi'im (jueces) y Ketuvim (escritos), pero tiene muchos otros porque a lo largo de 5 mil años de historia se puede llegar a acumular un montón de cosas. Hay toda una serie de escritos de interpretaciones que hacen los rabinos del texto y que tienen tomos y tomos y tomos como el talmud, y después hay otros libros como el Zohar que es el libro de misticismo judío (la cábala). Pero en el colegio te enseñan el Tanaj y va que chuta. La mayoría de los judíos somos laicos y no tenemos mucha idea de lo que viene después del tanaj, y me incluyo en esa categoría, así que las cosas que diré son el punto de vista de un judío laico. El judaísmo es una religión que cuida y protege la vida en todas sus formas. Sé que esto suena evangelizante, pero no te preocupes, los judíos no vamos por ahí predicando como los testigos de jehová, es muy difícil que alguien que no es judío se pueda convertir al judaísmo, y a los demás nos da exactamente igual que lo seas o no. En lo personal jamás te desearía como destino pasarte al judaísmo con la que nos cae cada dos o tres siglos, pero la religión suena bonita y en cierta forma lo es, así que tampoco voy a preocuparme demasiado por aparentar que es una religión fea o desagradable. Como decía, todas las leyes del judaísmo están allí para proteger y cuidar la vida. Desde las leyes de la alimentación (no se permite el sufrimiento animal), hasta l0s 613 preceptos, todo en el judaísmo se trata de celebrarla, y de protegerla. Por eso cualquier ley se puede romper si pone en riesgo la salud de una persona. Por ejemplo, los sábados no se puede ir en coche. Sin embargo, si una mujer embarazada va a dar a luz un sábado, por ejemplo, no sólo puede romper esa ley, sino que está en la obligación de romperla, de montarse en el coche para ir a la clínica. Esto ocurre con todas las leyes del judaísmo. Las leyes del judaísmo son flexibles y se adaptan al tiempo y al lugar en el que están. Casi todos hemos leído el Antiguo Testamento, o visto películas sobre él (como Los Diez Mandamientos con Charlton Heston, aunque tampoco es así al pie de la letra, ¿no?, pero sí sirve para dar una idea general) así que imagino que entiendes más o menos de lo que se trata. La Torá es en teoría la historia del pueblo judío y del mundo desde sus inicios hasta que los judíos llegan a la tierra prometida. Explica los mitos judíos sobre la creación, algunas leyendas antiguas como la Torre de Babel y el Arca de Noé, y más adelante explica la historia de Abraham y su descendencia. ¿Es el judaísmo una religión violenta? Mucha gente me pregunta esto porque por lo que aparece en el antiguo testamento pareciera que Dios es vengativo, y hay varios pasajes violentos de guerras entre los judíos y otros pueblos. Esos pasajes forman parte del Tanaj, pero no conforman un código moral del judaísmo. Quiero decir, que son historias del pasado, y no porque estas cosas estén en la Torá, eso significa que es deseable para un judío, o que hoy en día se sigan manteniendo esas ideas (la del dios vengativo, por ejemplo). En realidad al judaísmo hay que entenderlo como lo que es, más allá de lo que ponen los textos sagrados. El judaísmo es una religión que tiene 5000 años de antigüedad, y por lo tanto arrastra consigo fósiles de pensamiento antiguo, de ideas del pasado, y conductas que ya no aplican. Por eso los rabinos entienden que el judaísmo tiene que evolucionar con el tiempo y adaptarse al lugar en el que está. Muchas cosas que eran aceptables dentro del judaísmo hace uno o dos milenios ya no lo son, por ejemplo, la poligamia que solía ser aceptada y ahora está prohibida. El judaísmo en sus orígenes era una religión de pastores. Los pueblos pastores eran semi-nómadas y de estructura tribal. La obsesión con la tierra viene de la misma época. Cuando nació el judaísmo el pensamiento era muy diferente al que tenemos hoy. Las religiones creían que los Dioses estaban asociados a un territorio geográfico específico, por eso el judaísmo es monoteísta en cuanto a sí mismo, su único dios es uno, pero no niega la existencia de los dioses de otros pueblos. La cosa está en que el dios judío era el dios de Canaan (Palestina) y por eso cuando los judíos salían de su tierra, su dios no iba con ellos. Eso explica por qué pasaron 400 años en Egipto en las condiciones en las que estaban sin que Dios los ayudase (su dios estaba lejos, en Canaan). En esa época la mayoría de la gente estaba obsesionada con su tierra, y por eso cuando salían de su tierra se llevaban consigo carretillas con tierra del lugar, para que su dios no los abandonase. Obviamente hoy en día nadie cree en estas cosas y pocos judíos saben que la religión judía tiene ese origen. Esto sólo lo entiendes cuando has estudiado teología y religiones comparadas. Todo ha cambiado mucho a lo largo de 5 mil años, y la religión sigue cambiando cada día para adaptarse al pensamiento de su época y lugar. ¿ES EL SIONISMO UNA IDEOLOGÍA IMPERIALISTA? Esta pregunta me la han hecho un par de veces, aunque más que pregunta me lo han lanzado como una afirmación. Me han preguntado, como increpándome, si yo me considero sionista, y si me parece justo lo que hacen los sionistas, y si soy incapaz de ver que el sionismo es un movimiento imperialista similar al movimiento nazi. Esto es un cóctel de distorsiones histéricas que no sé por dónde coger, pero haré mi mejor esfuerzo por explicar lo que es el sionismo (el de verdad, el que tiene su base en la historia y no el sionismo imaginario de los antisemitas). El sionismo es una ideología que propone que el pueblo judío es una nación como cualquier otra, y que como todas las naciones debe tener un territorio propio. El sionismo desde el principio fue una adaptación de los movimientos nacionalistas italianos y alemanes del siglo 19. El término "sionismo" fue acuñado en 1891 por Nathan Birnbaum un publicista austríaco para describir la ideología que se estaba formando, pero el término se usa de forma retrospectiva para identificar también los esfuerzos que los judíos hicieron en el pasado para regresar a su territorio. También se aplica a los cristianos evangélicos que desean que los judíos regresen a la tierra prometida para acelerar la segunda venida de Cristo. Como movimiento político fue fundado por Theodore Herzl en 1897 y en él agrupaba todo lo que se había escrito al respecto hasta la fecha, y varias organizaciones que se habían creado con ese propósito en varias partes de Europa. La palabra "sionismo" viene de "sión" que es una de las formas en las que se le llama a Jerusalem en la biblia. El sionismo no es un movimiento de tipo monolítico, es más bien plural. Incluye, sionistas socialistas, sionistas religiosos, revisionistas nacionalistas, y sionistas culturales. Cada grupo con sus propias motivaciones, e ideas. Las ideas del sionismo evolucionaron con el tiempo y fueron influenciadas por varios movimientos diferentes que se hicieron populares en Europa como el socialismo, el nacionalismo, o el colonialismo, y llegó a asumir diferentes "sabores" dependiendo del país de origen de sus pensadores, y las corrientes intelectuales contemporáneas de cada época. Por eso no se puede tomar ningún texto en particular como una muestra de la postura "oficial" de la ideología sionista. La premisa que comparten todos es que los judíos son un pueblo que debe tener un territorio nacional, que ese territorio nacional debe estar en su territorio histórico, y que los judíos tienen derecho a la autodeterminación como cualquier otro pueblo. El movimiento sionista se preocupó desde el principio en imaginar el estado que querían construir. Por eso hay tantas visiones diferentes. El primer texto importante del sionismo político es "El Estado Judío" de Theodore Herzl, que puedes leer aquí. La importancia de que exista Israel para los judíos es grande. A diferencia de otras religiones y de otras etnias, los judíos sólo tenemos un país en todo el mundo, con un territorio mínimo. Los musulmanes son mayoría en 56 países, y los musulmanes que además son de origen árabe tienen 22. Muchos de ellos bastante grandes como Arabia Saudita o Irán. Si los judíos nos quedásemos sin Israel no tendríamos a dónde ir. En líneas generales, la mayor parte de los sionistas coincidían en el deseo de crear un estado judío que preservase los valores y la religión judía, pero que al mismo tiempo fuese un estado libre democrático, y un modelo de desarrollo en el mundo. En eso se ha convertido Israel. Israel no es un estado teocrático, es un estado democrático, con un parlamento y un gobierno de políticos, no de rabinos. Israel es un estado secular con educación secular, en donde se fomentan los valores judíos, pero existe una separación más que clara entre el gobierno y la religión oficial, la misma que existe en todos los países seculares de Occidente. Que los anti-sionistas propaguen la idea de que Israel es un estado teocrático es un absurdo inconcebible, pero que además haya gente que se lo cree desafía cualquier lógica. El Medio Oriente tiene varios estados que sí son teocráticos, estados donde gobiernan los imams a través de la Sharía, y en el que no existe una separación entre estado y religión, estados en los que las mujeres son especies sub-humanas, en los que los blasfemos son condenados a muerte, las adúlteras son lapidadas, y en los que todavía le cortan la mano a los ladrones, estados controlados por sheiks en los que la población vive en la miseria, estados en los que la educación es exclusiva de las madrasas, estados en los que la población de religiones diferentes al islam son perseguidas, abusadas, y apartadas de la sociedad, estados en los que la población no sabe ni qué son los derechos humanos ni que algo como eso existe. Arabia Saudita, Iran, y Siria son tres buenos ejemplos. Israel es lo opuesto a todo esto. Israel brilla en medio de esa zona de dictaduras medievales como un diamante en un lodazal, y que sean los árabes los que llaman a Israel un estado teocrático, un estado apartheid, o al sionismo un movimiento imperialista es el chiste del siglo.
Según los estudios, para que una cultura perdure por más de 25 años, tiene que haber una tasa de fecundidad de 2,11 hijos por familia obligatorio. Si esta tasa es más baja, la cultura declinará. Históricamente, ninguna cultura ha invertido este proceso con una tasa de fecundidad de 1,9. A una tasa de 1,3, es imposible revertir este proceso porque tomaría de 80 a 100 años para ser corregido y que no existe un modelo económico para sostener una cultura durante este período. En otras palabras, si una pareja tienen solo un hijo, habrá la mitad menos de hijos que de padres y los hijos tienen solo un hijo a su vez, habrá solo un nieto por cada cuatro abuelos. Si sólo 1 millón de bebés nacieron en el año 2009, será difícil tener 2 millones de adultos en el año 2026. Cuando una población declina, la cultura también... En 2007, la tasa de fecundidad: en Francia fue 1,8, en Inglaterra 1,6 - Grecia 1,3 - Alemania 1,3 - Italia 1,2, en España 1,1. En una Unión Europea que consiste en 31 países, la tasa de fertilidad es de solo un pequeño 1,38.- Los estudios históricos nos dicen que este número es imposible de arreglar. Dentro de pocos años, Europa tal como la conocemos, dejará de existir.- Sin embargo, hasta ahora la población de Europa no está disminuyendo. .¿Por qué? debido a la inmigración musulmana ... Entre todos los aumentos de población en Europa a partir de 1990, el 90% se debió a la inmigración musulmana. En Francia, los de origen francés 1,8 hijos por familia, musulmanes 8,1 hijos por familia! En el sur de Francia, tradicionalmente la zona del mundo donde había más iglesias, ahora hay más mezquitas que iglesias.- Niños con edades de 0-20 años 30% son musulmanes. En las grandes ciudades como Niza, Marsella y París, este número llega al 45%. En 2027, 1 de cada 5 franceses será musulmán.- En apenas 39 años, Francia será una república islámica ... En los últimos 30 años, la población musulmana de Gran Bretaña aumentó de 82 000 a 2.1 millones ...Un aumento de 30 veces… Hay más de 1.000 mezquitas, muchas de ellas son antiguas iglesias! En los Países Bajos el 50% de los recién nacidos son musulmanes y en sólo 15 años, la mitad de la población de los Países Bajos será musulmana En Rusia, hay más de 23 millones de musulmanes; un ruso de cada 5 ... El 40% del ejército ruso será musulmán dentro de pocos años.- Actualmente en Bélgica, el 25% de la población y el 5% de todos los recién nacidos son musulmanes. El gobierno belga ha dicho que un tercio de los niños nacidos en Europa en el año 2025 nacerán en una familia musulmana.- El gobierno alemán, el primero que ha hablado abiertamente, dijo recientemente: "La disminución de la población alemana ya no puede ser detenido, esta espiral descendente no se puede revertir ... Alemania será un estado islámico para el año 2050 " Gaddafi, el líder libio dijo: "Hay signos de que Alá le otorgará una gran victoria al Islam en Europa sin espadas, sin armas, sin conquistas. No necesitamos terroristas, no necesitamos bombarderos suicidas "... Unos 50 millones los musulmanes que viven en Europa será un continente musulmán dentro de unas décadas ... Actualmente hay 52 millones de musulmanes en Europa. El gobierno alemán ha dicho que se espera que este número se duplicará en los próximos 20 años a 104 millones ... En el continente americano, los números nos cuentan la misma historia. En la actualidad, la tasa de fertilidad en Canadá es de 1,6. A casi 0,5 puntos porcentuales por debajo de lo que necesita una cultura para mantenerse. El Islam es la religión que ha crecido más rápido. Entre 2001 y 2006, la población de Canadá se incrementó en un 1,6 millones, incluyendo $ 1.2 millones de inmigración En los Estados Unidos, la tasa de fecundidad de los ciudadanos estadounidenses es de 1,6. Con la llegada de la inmigración procedente de los países latinoamericanos, la tasa sube a 2,11, el mínimo necesario para mantener la cultura existente. En 1970, había 100.000 musulmanes en los Estados Unidos, ahora son más de 9 millones ... El mundo está cambiando, es hora de despertar ... Hace cuatro años, una conferencia de 24 organizaciones musulmanas se celebró en Chicago. La transcripción de este programa de conferencias en detalle que estas organizaciones planean evangelizar a los Estados Unidos a través de los medios de comunicación, política, educación ... etc. Ellos dijeron: "Debemos prepararnos para el hecho de que en 30 años habrá 50 millones de musulmanes que viven en los Estados Unidos". El mundo en que vivimos no es el mundo en el que sus hijos y nietos vivirán. La Iglesia Católica ha declarado recientemente que el Islam acaba de superar en número a los creyentes ... Las estadísticas muestran que, dada la tasa de crecimiento del Islam será la religión dominante del mundo en 5-7 años ... ¿Por qué finalmente no dar voz a favor de los natalistas, a aquellos que piensan que cualquier civilización que no tiene niños, está condenada a la servidumbre en primer lugar, la muerte después. Si Francia está aún con una buena demografía, Alemania e Italia ya tienen un pie en la tumba! Este es un llamado a la reflexión... --------------------- avance islámico Islam en Europa: Prohíben colocar el árbol de Navidad en una localidad danesa Por - REDACCIÓN BILBAO - PUBLICADO 9 noviembre, 2012 La tradición cristiana de colocar el árbol de Navidad ha sido prohibida en el barrio de Egedalsvænge en Kokkedal, Dinamarca. La junta local de dicho barrio gastó más de diez mil euros en la fiesta musulmana de Eid al Adha (Fiesta del Cordero), pero ahora ha rechazado gastar mil euros para sufragar el coste del árbol de Navidad y el mantenimiento de las luces de adorno. Los cristianos financian la fiesta del Cordero y los musulmanes no quieren que se financie el árbol de Navidad con dinero de los contribuyentes daneses, en su mayoría cristianos. Si eso sucede en Europa ¿Qué pasará con la minoría cristiana en el mundo musulmán? ------------------ Actualizado 4 diciembre 2012 Islam en Europa Por primera vez en la historia, en los colegios públicos de uno de los “land” alemanes (un Estado Federado), se va a dar clase de Religión islámica. Personalmente me parece bien, como les parece bien a los obispos alemanes, que no han protestado por la medida. Las minorías deben ver respetados sus derechos, pues esa es la base de toda convivencia democrática. A la vez, se ha sabido que en un barrio de Bruselas y en otro de una ciudad danesa, de mayoría musulmana, se ha prohibido instalar el árbol de Navidad, ignorando así los derechos de las minorías cristianas que viven en esos países. Es decir, los musulmanes –al menos algunos- reclaman que se respeten sus derechos cuando son minoría y se olvidan de respetar esos mismos derechos cuando son mayoría. Por si fuera poco, un tribunal egipcio acaba de decretar la pena de muerte contra los que intervinieron en la película que insultaba a Mahoma. Estoy en contra de ese tipo de insultos, pues todos tenemos derecho a que se respeten nuestros sentimientos religiosos, pero de ahí a una condena a muerte hay mucho trecho. Además, ninguno de los consabidos institutos que están supuestamente contra la violencia –como Amnistía Internacional- ha protestado, que yo sepa, contra dicha condena a muerte. Si hubiera sido al revés –cosa impensable-, si hubiera sido condenado a muerte alguien que ha blasfemado contra Jesucristo, los intelectuales de todo el mundo se habrían echado a la calle con una inusitada violencia. ¿Qué está pasando en Europa y en el mundo occidental en general con respecto al islam y al cristianismo? ¿Por qué esta doble vara de medir? ¿Por qué el odio contra nosotros y la tolerancia hacia ellos? ¿Es, simplemente, una cuestión de cobardía, ya que ellos reaccionan con violencia contra los que les atacan, o es algo más profundo? Nos odian y desean destruirnos porque nos oponemos a su sociedad relativista. Pero no se dan cuenta de que al hacerlo están dejando a Occidente sin una fuerza religiosa y ética, cuyo vacío es ocupado por el islam. Al intentar destruirnos están acabando con la civilización occidental que les ha dado vida. Es, simplemente, un suicidio. http://www.magnificat.tv/es/node/2484/2 ¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
Bajo el nombre "Los Dragones", un grupo de personas recorre la ciudad de Paraná, Entre Ríos, y ataca a presuntos delincuentes. Bajo el nombre "Los Dragones", un grupo de personas recorre la ciudad de Paraná, Entre Ríos, y ataca a presuntos delincuentes. El grupo, al margen de la ley, está acusado de haber golpeado y baleado a cuatro personas que, según se presume, cometían robos. De acuerdo con los investigadores, se cree que los ataques fueron perpetrados por un grupo de sujetos, que sale a las calles por las noches para constituirse en "vengadores anónimos". Este escuadrón fue bautizado como "Los Dragones" porque comete incendios. Además, se le adjudica el ataque en el que hirieron a tiros a dos hombres y de golpear a otros dos, entre el pasado viernes y el domingo en la capital de la provincia de Entre Ríos. Al respecto, el jefe de la Departamental de la Policía de Entre Ríos, Ricardo Frank, reconoció que es "llamativo" que varias personas a las que se acusa de robos, arrebatos y asaltos fueran internadas con balazos en las piernas o golpes recibidos en circunstancias poco claras. Desde la Policía informaron que, "las personas atacadas contarían con antecedentes penales y recibieron balazos en las piernas o golpes que no fueron aplicados con intención de matarlos, sino aparentemente con la finalidad de amedrentarlos". Asimismo, explicaron "ninguno de los heridos aportó detalles de las circunstancias en las que fue atacado, aunque estamos convencidos de que sucedió en situaciones vinculadas a su accionar ilegal".

"Nos ha ido bastante bien con Luisiana, Florida, Texas ,Hawai y California y el Tío Sam puede tragarse a México y Centroamérica, con Cuba y las islas de las Indias Occidentales, por vía de postres y sin intoxicarse". “He servido durante 30 años y cuatro meses en las unidades más combativas de las fuerzas armadas norteamericanas: en la infantería de marina. Tengo el sentimiento de haber actuado durante todo ese tiempo de bandido altamente calificado al servicio de los grandes negocios del Wall Street y sus banqueros. En una palabra, he sido un pandillero al servicio del capitalismo . De tal manera, en 1914 afirmé la seguridad de los intereses petroleros en México, Tampico en particular. Contribuí a transformar a Cuba en un país donde la gente del National City Bank podía birlar tranquilamente los beneficios. Participé en la "limpieza" de Nicaragua, de 1902 a 1912, por cuenta de la firma bancaria internacional Brown Brothers Harriman. En 1916, por cuenta de los grandes azucareros norteamericanos, aporté a la República Dominicana la "civilización". En 1923 "enderecé" los asuntos en Honduras en interés de las compañías fruteras norteamericanas. En 1927, en China, afiancé los intereses de la Standard Oil. Fui premiado con honores, medallas y ascensos. Pero cuando miro hacia atrás considero que podría haber dado algunas sugerencias a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como marine, operé en tres continentes. El problema es que cuando el dólar americano gana apenas el seis por ciento, aquí se ponen impacientes y van al extranjero para ganarse el ciento por ciento. La bandera sigue al dólar y los soldados siguen a la bandera. Biografia Posiblemente, el oficial militar más activo de las Guerras Bananeras haya sido el Mayor General del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos Smedley Butler , que combatió en Honduras en 1903 y prestó servicio en Nicaragua de 1909 a 1912. Fue condecorado con la Medalla de Honor por su actuación en Veracruz en 1914 y recibió otra al valor durante la "represión de la resistencia Caco" en Haití en 1915. En 1935, Butler escribió en su famoso libro War Is a Racket. En donde denuncia a los banqueros, especuladores, fabricantes de munición, de uniformes... de que apoyados por el gobierno sometido a la voluntad del capitalismo , provocan las guerras para su propio beneficio cargando la cuenta en los soldados El general Smedley Darlington Butler (1881-1940) fue el más joven capitán y el militar más condecorado en la historia de los Estados Unidos. Destacado oficial de la historia de la Infantería de Marina, y uno de los dos únicos Marines en recibir por heroísmo en combate dos medallas de Honor del Congreso, la más alta condecoración de su país. Fue, hasta su muerte en 1940, el oficial más popular entre las tropas. Participo en muchas acciones en Cuba en la guerra Guerra Hispano-Estadounidense, las Filipinas en la Guerra Filipino-Estadounidense, en China contra la Levantamiento de los bóxers, la Guerras bananeras en Centro América, Honduras, Nicaragua, la toma de Veracruz en México donde obtuvo su primera Medalla de Honor del Congreso de los Estados Unidos durante la Ocupación estadounidense de Veracruz de 1914 en el contexto de la Revolución Mexicana, en la ocupación de Haití donde obtuvo la segunda medalla de Honor del Congreso, después participó en la Primera Guerra Mundial y finalmente, nuevamente en China. Estas intervenciones bélicas fueron realizadas en su mayor parte por el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Se recurría a los marines con tanta frecuencia que estos crearon y publicaron en 1921 The Strategy and Tactics of Small Wars, un manual de tácticas y estrategias aplicables a guerras a pequeña escala. En algunos casos, también se recurrió al fuego naval y al ejército de los Estados Unidos. Después de retirarse del Cuerpo de Marines, en 1935 escribio el discurso War is a racket (en español La guerra es un latrocinio) en el que denuncia el uso de las fuerzas armadas de los Estados Unidos para el beneficio de Wall Street. Este libro detalla como Estados Unidos intervino militarmente en Latinoamerica para beneficio de las grandes compañías estadounidenses, pasando el costo de la guerra finalmente a los ciudadanos estadounidenses. Golpe Militar en Washington La popularidad de Smedley Butler hizo que un grupo de la oligarquía industrial, financiera y mediática intentara reclutarlo para protagonizar un golpe de Estado contra Franklin D. Roosevelt y sus leyes sociales anticrisis. Le propusieron ser líder de una “marcha sobre Washington” estilo fascista, integrada por 500 mil veteranos descontentos, y jefe de un gobierno paralelo favorable sólo a la minoría millonaria. El General denunció el complot ante el Congreso, pero sus denuncias fueron silenciadas por “alta política”, y sólo se confirmaron después de su muerte, cuando salió a la luz el informe secreto de la comisión parlamentaria que investigó el caso.