ConejoPepitooo
Usuario (Argentina)

Considerado uno de los pintores más importantes de los Estados Unidos en el siglo XX, fue el precursor del nacimiento del Expresionismo Abstracto como rama artística de gran peso entre la década de los 40 y 60. La creación de este estilo se daba porque la acción de pintar se producía de una forma subconsciente en sí mismo, trabajando de una forma autómata, que será lo que se denominará automatismo. Buscaba la representación dramática e irrefrenable del subconsciente. La visión plástica y física de la realización de sus obras es la creación novedosa del término llamado “Action painting”, que consistía en posicionar el lienzo (siempre de grandes dimensiones) a ras del suelo y utilizar los pinceles de forma rígida, contundente y con movimientos rápidos, bruscos y autómatas. Busca el desplazamiento del propio artista alrededor del lienzo para sincronizar ese movimiento. Su obra, que está impregnada de movilidad y un caos con un cierto orden en sí mismo. De esta gran concepción de la pintura se desata otra de las técnicas creadas por este gran genio; el “dripping”. Esto consiste en la utilización de la pintura con toda su propia vitalidad y dinamismo puro, usaba los botes de pintura con una perforación en su parte inferior para que la pintura se aplicara sobre el lienzo goteando, con movimientos bruscos y de dirección cambiante. También se lanzaba la pintura contra el lienzo y el uso de aerosoles. Otro de los grandes términos que marcaran su trabajo artístico es el “all-over” que consiste en no dejar espacio alguno sin cubrir, buscando crear una atmósfera completa y sin limitaciones de marcos. A causa de esta forma de pintar, Pollock fue apodado «Jack the Dripper» , juego de palabras con «Jack the Ripper» o «Jack el Destripador», y «Dripper» o «goteador» y que podría traducirse como «Jack el Goteador». Las pinturas de Jackson Pollock tienen una fuerte relación con las matemáticas. Concretamente con los fractales. dijo:Un fractal es un objeto semigeométrico cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. El objeto puede ser visto a distintas distancias y no lograr apreciar la diferencias de tamaño en la figura. R. Taylor, A. Micolich y D. Jonas son unos científicos australianos que publicaron en 1999 un artículo en Nature donde anunciaban que los cuadros de Pollock de la época “drip and splash” tenían estructuras fractales, generadas tanto por como escurría la pintura (diferencias en la anchura de las gotas y regueros) como por la configuración geométrica que seguían los regueros que derramaba el pintor en sus vuelos alrededor del cuadro. Los científicos llegaron a medir la dimensión fractal de esas estructuras. Sus cálculos mostraban que esa dimensión empezó a tomar valores mayores que 1 (es decir, su pintura empezó de verdad a ser fractal) a mediados de la década de los 1940; a partir de entonces fue en aumento constante y progresivo hasta alcanzar en 1952 valores cercanos al 1,7 para la dimensión de los patrones caóticos generados por el escurrir de la pintura, y 1,9 para la dimensión de las configuraciones caóticas debidas al movimiento de Pollock. El patrón de crecimiento de esos números era tan uniforme, tanta era su regularidad en las obras analizadas, que podía ser usado para determinar la autenticidad de las obras de Pollock, e incluso para datarlas. Es imposible que Pollock supiera lo que estaba haciendo en realidad o que pudiera controlar las dimensiones fractales. Se guiaba por la intuición, por su estilo. Si queréis ver la forma que tenía de trabajar Pollock descartaba muchos de sus cuadros o recortaba los bordes de otros, cuando en esos puntos la pintura no era tan compleja como él quería. Lo que medían los científicos australianos, pues, no sólo eran las dimensiones fractales de los cuadros de Pollock sino el propio estilo de Pollock. Porque fue el primer artista de arte fractal. Pollock dijo:Mi pintura no procede del caballete. Por lo general, apenas tenso la tela antes de empezar, y, en su lugar, prefiero colocarla directamente en la pared o encima del suelo. Necesito la resistencia de una superficie dura. En el suelo es donde me siento más cómodo, más cercano a la pintura, y con mayor capacidad para participar en ella, ya que puedo caminar alrededor de la tela, trabajar desde cualquiera de sus cuatro lados e introducirme literalmente dentro del cuadro. Se trata de un método similar al de los pintores de arena de los pueblos indios del oeste. Por eso, intento mantenerme al margen de los instrumentos tradicionales, como el caballete, la paleta y los pinceles. Prefiero los palos, las espátulas y la pintura fluida que gotea y se escurre, e incluso un empaste espeso a base de arena, vidrio molido u otros materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy cuenta de lo que estoy haciendo. Sólo después de una especie de período «de acostumbramiento» ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer cambios, destruir la imagen, etc., pues la pintura tiene una vida en sí misma. Trato de que ésta surja. Sólo cuando pierdo el contacto con la pintura, el resultado es una confusión. Si no, es pura armonía, un fácil dar y tomar y la pintura sale muy bien.