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Usuario (España)
En menos de una semana el rugido de los motores de los Fórmula 1 volverá a sonar en nuestros tímpanos. Tras el parón veraniego llega el turno de Spa-Francorchamps, uno de los circuitos más carismáticos de todo el mundial. Sus míticas curvas y rectas, sus subidas y sus bajadas están llenas de historia tanto en Fórmula 1 como en otras competiciones. El circuito semipermanente que ahora ve en peligro su continuidad en el mundial debido a la mala situación económica que presenta el Gran Premio de Bélgica, es uno de los favoritos de la mayoría de los espectadores. Por ello, en esta entrada voy a contar la historia del circuito, de su más famosa curva y su predecesora y de sus más bonitos recuerdos. El circuito belga fue utilizado por primera vez en 1922 y fue diseñado curiosamente por un periodista, Jules Their y uno de los directivos del Real Automóvil Club de Bélgica, Henri Langlois Van Ophem. El trazado original recorría las ciudades de Francorchamps, Malmedy y Stavelot por carreteras comarcales alcanzando una longitud de más de 14 kilómetros, o lo que es lo mismo, 9,3 millas. El circuito que se encuentra en el bosque de las Ardanas, desde sus orígenes se ha caracterizado por lo impredecible de su meteorología, lo que en ocasiones produce que mientras en una parte del circuito está lloviendo torrencialmente en la otra parte esté totalmente seco el asfalto. Esta característica unida a la dificultad de sus curvas hace que siempre podamos ver carreras muy emocionantes en Spa. Antonio Ascari se alzó con la victoria en 1925. Aunque en un principio el circuito fue acondicionado para agosto de 1921, ciertos problemas no permitieron la inauguración en esa fecha. Finalmente, la pista fue estrenada por motocicletas mientras que las competencias automovilísticas no se iniciaron hasta 1922. Ya en 1924, se pudo ver por primera vez la organización de las famosas 24 horas de Spa Francorchamps. El éxito de las 24 horas de Le Mans junto a la espectacularidad del circuito hizo que esta prueba se asentara y que tan solo un año después se llegará a disputar el Gran Premio de Europa donde siete coches participaron en el evento y la victoria fue para el famoso conductor de Alfa Romeo, Antonio Ascari. Sin embargo la Segunda Guerra Mundial iba a interrumpir la vida de la pista durante siete largos años como pasó en la mayoría de Europa, aunque por suerte la zona de las Ardenas se pudo mantener a salvo. Así en 1947 el pueblo belga vio reanudarse las actividades deportivas en los alrededores de la mítica “Eau Rouge” donde se alternaban carreras de motos, coches y ocasionalmente las 24 horas que finalmente quedaron fijas en el calendario a partir del año 64. Fangio en Spa Francorchamps en el año 1954. La Fórmula 1 no dudo en incorporar el trazado belga en el primer calendario del Mundial. Así, el 18 de Julio de 1950, los espectadores que se acercaron al circuito pudieron ver la primera victoria para Fangio, que pilotaba un Alfa Romeo. A pesar de ello, al año siguiente se consiguió el dudoso record de menor número de participantes en una carrera, con tan solo 13 pilotos donde salió victorioso Alberto Ascari con su Ferrari, emulando a su padre que en 1925 había conseguido también la victoria. Las ediciones siguientes fueron aumentando de participantes y de emoción, sobre todo en 1954 cuando se pudo ver por última vez conducir un Maserati a Juan Manuel Fangio. Como es lógico, en un circuito con tanta historia, hemos podido vivir de todo. Ejemplo de ello es el final de la edición de 1958 cuando Tony Brooks se quedó sin gasolina poco después de cruzar la meta como ganador, mismo hecho que le sucedió a su perseguidor Mike Hawthorn. En 1964 sucedió algo similar, ya que en la última vuelta Dan Gurney, Graham Hill y Bruce Mclaren se quedaron sin gasolina, lo que facilitó la victoria de Jim Clark, que agoto su combustible nada más cruzar la linea de meta. La Chicane de Masta, más desafiante que Eau Rouge. También se han podido vivir grandes duelos en las curvas del trazado belga. Uno de los mejores fue el protagonizado por Pedro Rodriguez y el March-Ford de Chris Amin en el año 1970. Debido a estos enfrentamientos, la tragedia también ha estado presente en Spa. En el año 1960 falleció Chris Bristow tras accidentarse contra un Ferrari. Una vuelta después, Alan Stacey se salió perdiendo la vida en un fin de semana donde Taylor y Stirling Moss tuvieron gravísimos accidentes. Fruto del accidente que sufrió Jackie Stewart en 1966 el circuito fue clausurado por petición de la Asociación de pilotos en 1972 pasándose a disputar el Gran Premio de Bélgica hasta el año 83 en los circuitos de Nivelles-Baulers y en Zoldier. En 1983 Spa volvió a acoger el Gran Premio de Bélgica. Para ello sufrió una de las más importantes remodelaciones donde se paso de los 14 kilometros originales hasta los casi 7 kilometros. En esta variación desapareció la Chicane de Masta, la más rápida de la historia ya que se podía trazar a 330 km/h en los años 70. Estaba precedida por una recta de casi 2 kilómetros y esta chicane era mucho más desafiante que Eau Rouge. A pesar de la desaparición de esta mítica curva, la primera carrera tras la re-apertura de Spa, en 1983, fue ganada por Alain Prost. Entre 1985 y 1991 Ayrton Senna consiguió cinco victorias en Spa, colocándose como el piloto con más victorias en este circuito, aunque luego fue batido por Schumacher y casi igualado por Kimi Raikkonen, que ostenta 4 victorias. Hakkinen y Schumacher protagonizaron el mejor adelantamiento de la historia. Una mención especial cuando hablamos de este circuito la merece Michael Schumacher. Debutó en 1991, y el piloto alemán ha sido el que más veces ha ganado en el circuito belga, con seis victorias. A pesar de que este año cumple su vigésimo aniversario en el trazado belga quizá una de los sucesos que más se recuerdan fue el adelantamiento que sufrió por parte de Mika Hakkinen, siendo una de las maniobras más espectaculares de la historia. Se disputaba el Gran Premio de Bélgica del año 2000 y Michael Schumacher lideraba la carrera, seguido del Mclaren de Mika Hakkinen. El finlandés intentó varias veces adelantar a Schumacher, pero nadie esperaba que lo consiguiera en la situación que lo hizo. Delante de ellos rodaba el doblado Ricardo Zonta, quien no sospechaba que iba a ser testigo de aquel histórico adelantamiento. En la recta de Kemmel, Hakkinen tiró de casta y valentía y, aprovechando el despiste de Schumacher, adelantó a éste por el interior mientras los dos doblaban a Zonta justo antes de Les Combes. Este adelantamiento junto a la montonera producida en la salida del Gran Premio de 1988 donde 13 coches se vieron implicados sean seguramente las imágenes más recordadas de Spa Francorchamps. En los últimos años gran parte de las curvas del circuito han sido modificadas para aumentar la seguridad, donde destaca la modificación de 2007 cuando la horquilla de la Source se movió hacia afuera de la pista y la chicane de la parada del bus se movió hacia atrás, para crear un espacio que ocuparían unos pits más amplios y una recta principal ligeramente más larga A pesar de estas modificaciones, si antes hemos hablado de la Chicane de Masta, Eau Rouge se merece un párrafo aparte. La más famosa curva del circuito belga debe su nombre al río Eau Rouge, que atraviesa la pista por ese mismo lugar con los tonos rojizos que le caracterizan. Con una fuerte bajada desde la anterior curva, cuando llegas a la parte más baja se produce un pequeño cambio de dirección que da lugar a la subida. El ascenso muy pronunciado se hace a fondo llegando a alcanzar los 320 km/h para llegar a una curva ciega donde te encuentras de repente el asfalto para trazar el Raidillon. Para hacernos una idea de lo que implica esta curva para los pilotos, Jacques Villeneuve tras su aparatoso accidente en 1999 afirmó que había sido el mejor accidente de su vida. FUENTE