CivilGlory
Usuario (Estados Unidos)

En ASAP Science explican el porqué de tanta felicidad (y tristeza) artificial. ¿Alguna vez te has parado a preguntarte qué le hace esa sustancia mágica a nuestras neuronas Lo hayas probado o no, es probable que sepas que el MDMA es una de las drogas más populares del momento. Parte inseparable del boom de la EDM y los macrofestivales, se trata de un ingrediente clave en la actual cultura de música hedonista y desparrame fiestero. Pero aunque todos lo conocemos, quizás no tenemos tan claro qué nos hace para que nos guste tanto. Los canadienses Mitchell Moffit y Gregory Brown son los dos responsables de ASAP Science , un canal de YouTube en el que explican en breves pildorazos animados la ciencia detrás de asuntos tan cotidianos como el efecto del café sobre el organismo, las bases fisiológicas de la pereza, o si los secadores de mano son mejores que las toallas de papel. Lo hacen de manera clara y simple, para que todos podamos entenderlo. Su último video describe precisamente qué le pasa a tu cerebro cuando tomas la droga favorita de David Guetta. Aquí van algunos datos esenciales: 1- Su nombre científico es 3,4 metilendioximetanfetamina. 2- Se suele considerar que nos referimos a él como MDMA cuando la sustancia es pura, y como éxtasis cuando ha sido mezclada con otros componentes como cafeina, speed... 3- El MDMA afecta directamente a nuestros neurotransmisores, las sustancias que regulan la química cerebral responsables de las emociones, los reflejos o la memoria. 4- Lo que percibimos sobre todo es un aumento brutal de la serotonina, que a su vez libera otros neurotransmisores como dopaminas, creando una auténtica tormenta cerebral. 5- Al aumentar la serotonina, aumenta nuestra sensación de euforia, nuestra capacidad empática y nuestra sociabilidad, y disminuye la sensación de sueño. Por todo esto, el MDMA es una droga tan popular para ir de fiesta. 6- Estas sensaciones duran entre 3 y 8 horas, dependiendo de la persona. El cerebro trata de volver a compensar los niveles de serotonina, destruyendo las cantidades que considera sobrantes. 7- Como el cuerpo ha liberado demasiada hormona, suele excederse en la tarea de deshacerse de ella. De ahí que el cerebro, una vez vuelve a la normalidad, suela tener menos serotonina de la normal. 8- De esta falta se deriva que durante las resacas de MDMA puedan darse episodios de tristeza, depresión, irritabilidad o cansancio extremo. El uso continuado de la droga puede generar episodios de insomnio crónico, incluso sin consumir. 9- A pesar de estos efectos secundarios, el MDMA está siendo estudiando para tratar a pacientes con depresión postraumática, ya que se ha demostrado su efectividad para mejorar la comunicación entre las partes del cerebro que los pacientes depresivos inhiben, la amígdala y el hipocampo. 10- Una investigación controvertida, ya que las pruebas con animales han demostrado que incluso pequeñas cantidades de esta sustancia pueden causar daños permanentes en las células cerebrales. Ojito pues. ¿Tendréis todo esto en cuenta la próxima vez que os vayáis a desfasar a ritmo de Skrillex? Probablemente no, pero ahora ya no podréis decir que nadie os avisó cuando al día siguiente estéis llorando a moco tendido mientras miráis fotos de gatitos. La ciencia, como el que avisa, no traiciona.

Estas fotografías demuestran que un artista puede extraer belleza incluso de lo más inmundo. En el infecto canal de Gowanus, Steven Hirsch logró captar destellos de colores increíbles. Es uno de los canales urbanos más contaminados de Estados Unidos. En sus aguas uno puede encontrar todo tipo de polución industrial, parículas contaminadas de gonorrea o cólera, y de vez en cuando algún que otro cadáver. Se encuentra en Brooklyn y se llama Gowanus. Una corriente de agua olvidada de la que, sin embargo, el fotógrafo Steve Hirsch ha logrado acercarse creando imágenes de gran belleza. Y sí, hemos dicho fotógrafo, no pintor. Lo que podéis ver en las imágenes de su serie Gowanus: Off the Water's Surface es ni más ni menos que lo que su cámara logró captar a lo largo de sus visitas al canal. Hirsch admite que en algunas hay retoques de color, y algún que otro aumento de contraste, pero por lo general, lo que ves es lo que hay. Es su ojo maestro el que convierte los aceites más tóxicos del planeta en imágenes que podrían haber salido de cualquier colección de pintura abstracta contemporánea o del taller de algún pintor impresionista. Hirsch, que ha estado visitando el lugar regularmente desde su primer contacto en 2010, no está especialmente triste ante los planes de limpiar el lugar que el ayuntamiento de Nueva York ha hecho públicos recientemente. Preguntado al respecto, declaraba que la degradación del Gowanus "es un símbolon de la corrupción de todo lo que hace que la naturaleza sea maravillosa". Mientras tanto, disfruten de sus fotos y de la belleza imposible de algunos lugares olvidados.