CinthiaBernardo
Usuario (Argentina)
¿Sabías que el acumulamiento de cosas en el hogar y el desorden están relacionados con diferentes clases de miedos? Como miedo al cambio, miedo a ser olvidado o a olvidar, miedo a la carencia y simbolizan además confusión, falta de enfoque, caos , inestabilidad y puede significar incertidumbre acerca de tus metas, tu identidad o lo que quieres de la vida. Además, el lugar de la casa en el que el desorden o el acumulamiento se encuentran refleja que área es problemática en tu vida. Por ejemplo, se dice que el armario, o vestidor, refleja cómo te encuentras emocionalmente y que una vez lo organices tus conflictos internos se calmarán, o que una sobrecama desteñida significa que tu vida amorosa ha perdido brillo también. ¿Has conservado objetos rotos o dañados por largo tiempo pensando en repararlos algún día? Simbolizan promesas y sueños rotos y si se trata de electrodomésticos, electrónicos, muebles o vajilla y los tienes, por ejemplo, en la cocina o baño significan problemas de salud y riqueza. Si el desorden lo tienes en tu cuarto significa que eres una persona que deja las cosas inconclusas y que tienes dificultad para tener una pareja o trabajo estable. Los cuartos de niños normalmente están desordenados porque aún no han pasado por el proceso de saber qué quieren en la vida, pero hay estudios que demuestran que los niños que mantienen sus cuartos organizados tienden a ser mejores en la escuela. Diferentes clases de acumulamiento • Acumulamiento nuevo: Este acumulamiento indica que estás tratando de hacer demasiadas cosas a a la vez y que no te estás enfocando en lo que debes hacer y que has perdido la dirección. Este acumulamiento o desorden incluye ropa apilada, cd’s o películas alrededor de la casa, juguetes o artículos deportivos desparramados, cosas que has usado recientemente pero no has puesto de vuelta en su sitio. La manera apurada en que vivimos tienden a crear este tipo de desorden y casi todos los tenemos en nuestro hogar en alguna medida. Organizar este tipo de desorden en forma inmediata te ayuda a ser una persona más centrada y efectiva en tu vida diaria. • Acumulamiento antiguo: Me refiero a objetos que no usaste en un largo tiempo y que están apilados en el ático, garaje, armarios… Papeles de trabajo viejos y documentos en tu ordenador que ya no usas, revistas de hace más de 6 meses o ropa que no te has puesto en más de un año. Esto es reflejo de que estás viviendo en el pasado y estás dejando que tus viejas ideas y emociones se apoderen de tu presente y esto a la vez evita que nuevas oportunidades y personas entren en tu vida. 10 cosas que puedes hacer hoy mismo para controlar el desorden: • Deshazte de lo más grande primero: la bicicleta de hacer ejercicios que ya no usas o el oso gigante de peluche que conservas desde la época de colegio. • Devuelve las cosas que te hayan prestado, cds, libros, ropa, herramientas. • Recoge lo que esté en el suelo y colócalo en un canasto o bolsa hasta que puedas tomarte el tiempo de ponerlo en su sitio. • Recoge revistas, catálogos y periódicos en una bolsa o canasto. • Saca del armario 10 prendas que no hayas usado en el último año y dónalas. • Limpia las ventanas, es una manera figurativa y literal de dejar entrar la luz a tu vida. • Vacía los cestos de basura, baños, cocina, oficina; representan cosas que ya no necesitamos o queremos en nuestras vidas. • Sacar de los cajones de tu armario las medias sueltas que han perdido su compañera, puedes usarlas para limpiar muebles. • Despeja el escritorio, archiva papeles que ya no uses, revisa y organiza el correo recibido. • Deshazte de lapiceras y marcadores que no funcionen. El Significado del Desorden en el Hogar Los seres humanos emitimos mensajes y señales de acuerdo con el acomodo de nuestros objetos personales, incluso en nuestros cajones. La acumulación de objetos es una forma de emitir señales; demasiados objetos emiten la señal de saturación de ideas, proyectos y planes totalmente confusos, muy poco estructurados y definidos. El desorden altera el tao o el camino para obtener nuestras metas. Bloquea las vías de acceso de oportunidades y nos hace perder tiempo, que puede ser valiosísimo para estructurar de manera ordenada y disciplinada nuestro plan de vida. Dependiendo del lugar donde se acumule el desorden, es el mensaje o señal que se está emitiendo: • Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas. • Si hay desorden u objetos amontonados en el armario, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones. • Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, el mensaje o señal es de resentimiento o de fragilidad sentimental. • Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones. • Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente. • Si hay desorden debajo de los muebles, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias. • Si hay desorden u objetos acumulados en bodegas, el mensaje es que se vive del pasado. • Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse. • Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida. • Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida. • Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social. • Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia. En los casos en los que tenemos antigüedades u objetos heredados, éstos se impregnan de la energía de aquellas personas a las que han pertenecido. Un ritual para limpiarlos es hacerlo con incienso o aceite esencial natural de algún cítrico como naranja, limón, toronja o mandarina. Después de haber acomodado todo ese desorden ya hemos dado el segundo paso, ahora pasamos al tercer paso limpiar o despejar la energía de nuestros espacios de vida. Esto te ayudará a convertir tus espacios en lugares sagrados; en el cual encontrarás más sentido a tu vida y serás más asertivo en tus decisiones y proyectos. Sobre el Desorden Louis L. Hay dice: Haga lugar para lo nuevo. Sí, haga lugar para lo nuevo. Vacíe el frigorífico, tire todos esos restos envueltos en papel de aluminio. Limpie los armarios, deshágase de todo lo que haya usado en los últimos seis meses. Y si hace un año que no lo usa, decididamente eso está de más en su casa, así que véndalo, cámbielo, regálelo o quémelo. Los armarios atestados y desordenados reflejan una mente en desorden. Mientras limpia los armarios, dígase que está limpiando sus armarios mentales. Al Universo le encantan los gestos simbólicos.
Embarazo: cambios psicológicos y de pareja La decisión de tener un hijo se ha convertido en algo completamente valorado y buscado en la mayoría de las parejas estables. A pesar de que continúan los embarazos de adolescentes, las parejas cada vez se encuentran más preparadas a la hora de decidir tener un hijo y cuando llega el momento se recibe con tranquilidad y alegría. Generalmente las sensaciones son positivas ante la llegada de un hijo, pero no cabe duda que será un proceso de grandes cambios en la mujer y en la relación de la pareja que provocará algún que otro malentendido y conflicto. La mujer va a pasar por una serie de cambios físicos y psicológicos que van a afectar a su percepción del mundo y de ella misma. Tu pareja te tiene que apoyar y darte ánimo A menudo podemos encontrar a madres primerizas que se encuentran asustadas ante los cambios físicos que conlleva un embarazo. La mala asimilación de lo que está ocurriendo les lleva a distorsionar determinados aspectos de su fisonomía que empiezan a no gustarles ante el aumento de volumen. Este tipo de distorsiones van a requerir la atención y el apoyo de la pareja ya que el padre será el encargado sobre todo de valorar y reforzar la actitud de la mamá. Además del cambio físico y hormonal, la mujer necesitará el ánimo de su pareja que aliviará esos miedos y dudas. Si la pareja es inexistente o no colabora, la mujer se sentirá abandonada ante esta nueva situación y el enfrentarse sola a tanto cambio provocará recriminaciones y discusiones entre la pareja. En este sentido debemos tener en cuenta que el hombre también tiene que adaptarse a la nueva situación y también es posible que aparezcan dudas e inseguridades que le hagan apartarse de su mujer y refugiarse en el trabajo, por ejemplo. Ambos miembros de la pareja deberían compartir inquietudes y dudas sobre cualquier aspecto que les preocupe. De este modo podrán desarrollar mayor empatía y entender mejor el punto de vista de la otra persona. A veces el marido es incapaz de averiguar las necesidades de su pareja y no actuará hasta que ella no se las haga ver. No esperes a que tu pareja reaccione y te mime, pídeselo, tal vez tenga tanto miedo como tú. Una revolución hormonal en tu interior Los cambios emocionales y los altibajos de humor serán debidos a la revolución hormonal y a determinados pensamientos negativos que rondaran por la mente de la mujer durante esos meses. Pensamientos sobre incapacidad de cuidar a un bebé, de hacerlo bien, miedos sobre las consecuencias de su conducta, expectativas negativas sobre la buena asimilación en la vida de la pareja y sobre todo en mujeres primerizas miedos ante el embarazo y parto ante posibles complicaciones o dificultades con el niño. Además se producirán cambios de vida social y laboral, dificultades económicas, renunciar a su carrera... estos aspectos son muy comunes en la mente de una mujer embarazada. Es normal estar asustada Es normal tener miedo ante una situación novedosa, cualquiera lo tendría, no cabe duda de que no controlaremos las consecuencias de nuestras conductas y por este motivo tenemos miedo. Una manera de intentar mitigar el miedo es por ejemplo fijarnos en nuestro alrededor y en la historia: miles de mujeres tienen embarazos buenos todos los días, ¿por qué nosotros no vamos a ser capaces como los demás? ¿tan difícil va a ser? Si todos lo hacen no puede ser tan complicado. Esta será nuestra única arma para salir airosos. Tienes que ser positiva y pensar que todo saldrá bien. Vivir las cosas con alegría hace que todo parezca más sencillo. Tienes que ser positiva y pensar que todo saldrá bien. Vivir las cosas con alegría hace que todo parezca más sencillo La comunicación en la pareja es importante Los cambios hormonales van a producir dificultades a la hora de comunicarse. Hay que tener en cuenta que es la mujer la única que los está sintiendo y el hombre pasa a un segundo plano. Si entre la pareja no hay comunicación, la mujer no se sentirá comprendida ni apoyada y podrá generar sensaciones de angustia o depresión al sentirse sola. La intimidad de una pareja será vital en estos momentos y será la única manera de que el padre se sienta involucrado en todo el proceso. Madres y abuelas dan consejos de expertas, pero no ayudan emocionalmente, eso sólo puede hacerse desde la complicidad de un matrimonio bien avenido. Involucra a tu pareja en todos los detalles del embarazo (visitas médicas, pruebas, ejercicio, dietas) vivirá la experiencia contigo y discutiréis menos. Cuando te encuentres triste, comunícaselo, será la mejor manera para que entienda la discusión que vendrá más adelante. Pagamos los malos momentos con el que tenemos más cerca, así es que será el foco de todos nuestros arrebatos de furia y frustración. Si nuestra pareja está al tanto de todos los cambios que se van a producir y de todos nuestros miedos, aguantará con mayor serenidad estos malos momentos y los aceptará como parte del proceso. No dejéis que las discusiones se conviertan en pan de cada día, fomentad entre vosotros actividades placenteras que relajen el ambiente planeando por ejemplo salidas, paseos, escapadas de fin de semana, etc. Ten en cuenta que todos los miedos que estás sufriendo forman parte de un proceso normal para toda mujer, no te sientas como un bicho raro y comparte inquietudes con otras mujeres de tu entorno, te contarán sus experiencias y te sentirás mejor. Tienes nueve meses para habituarte a la llegada de tu hijo y tienes tiempo para disipar todas las dudas al respecto y enfrentarte a tu parto y a la crianza de tu hijo con éxito. De la experiencia se aprende y poco a poco irás comprendiendo mejor a tu hijo y te irás adaptando a todos los cambios. Podrás recuperar tu vida laboral y social y todo volverá a ser cotidiano y normal, solo es cuestión de tiempo. Lo importante a la hora de tener un hijo es aceptar que está en camino, con todo lo que ello conlleva. Durante el embarazo vas a tener sentimientos contradictorios, en momentos lo desearás mucho y en otros te arrepentirás, no te preocupes, no eres rara ni retorcida. Estos cambios significan que te estás adaptando y aceptando. De todos modos eres humana y puedes sufrir todo tipo de cambios de comportamiento y de actitud según cambies de razonamiento. El embarazo hará que razones de diferente manera de un momento para otro, les pasa a todas y es normal, con el tiempo aceptarás la nueva situación y todo se relajará, no darás más vueltas a la situación y la vivirás tal cual es con alegría e ilusión.