Charles1452
Usuario (Estados Unidos)

Todos al menos una vez en la vida hemos soñado con protagonizar alguna película. ¿Y qué tal si tu sueño se hace realidad pero te ofrecen un papel en una película de miedo? Te ayudo a que tu personaje viva una vida larga con este manual de supervivencia para las películas de terror.
GIF Se trata de una de las más grandes estafas de todos los tiempos: se hacía llamar Gregor I, príncipe de Poyais y cacique del pueblo Poyais, y ofrecía tierras en un país que describía como grande, próspero y rico en recursos naturales. Sin embargo, nada de esto era real. Gregor McGregor nació en Edimburgo en 1786, y fue un soldado de la Armada Británica que vivió en Venezuela y luchó en su Guerra de Independencia. Allí obtuvo el título de General de Brigada y se casó con Josefa Aristeguieta, prima de Simón Bolívar, a cuyas tropas se unió tras la caída de la Primera República. En 1820, al regresar a Escocia, Mc Gregor comenzó a referirse a sí mismo como un cacique y dueño de un país maravilloso y lleno de riquezas, cuyas tierras estaban a la venta para quien pudiera comprarlas. El sofisticado engaño incluía mapas, nombres falsos de ciudades inexistentes, e incluso billetes del país inventado. Como los habitantes de Escocia en ese entonces no tenían demasiados conocimientos sobre la geografía de América Latina, les resultó más que atractiva la propuesta. McGregor ganó una buena cantidad de dinero vendiendo sus famosos terrenos de Poyais, pero los compradores, que viajaron hacia presuntas tierras soñadas, acabaron evacuados y muchos de ellos muertos. En 1824 la nueva República de Colombia acabó con la estafa en territorio británico, al declarar que no existía un país llamado Poyais. Sin embargo, McGregor, sin darse por vencido, prosiguió con la venta en Francia, desde donde, en 1825, un grupo de colonos zarpó con rumbo al país ficticio. Antes de que se conociera la noticia de la muerte de estos nuevos estafados, McGregor sospechó que su vida corría peligro y huyó hacia América Latina, donde continuó residiendo hasta el momento de su muerte, en 1845. http://ve.tuhistory.com/noticias/el-hombre-que-vendio-europa-un-pais-que-no-existe

Ni el más macho se salva… El hombre es básico, hay que decirlo. Sí, es cierto que tienen sentimientos, emociones y todo eso, pero aunque muchos no lo quieran reconocer, sus mayores inseguridades se producen en la cama, y no precisamente cuando duermen. Se trata de un tema sensible y complicado, debe ser, creo, por la sencilla razón de que hemos crecido con tanta pornografía a nuestro alrededor que nuestras expectativas siempre han sido demasiadas altas con lo que en realidad podemos entregar. Bueno, eso dicen algunos… Y ahora, sabiendo ya que el hombre es sensible con respecto al tema, te entregamos 10 frases que bien puedes usar para disminuir emocionalmente a tu “galán”. Si de verdad quieres a tu hombre, nunca, pero nunca se las digas, a menos que, claro, el problema sea realmente grave. 1. “¿Qué fue eso?” Tratar de innovar es muchas veces lo peor que puedes hacer, sobre todo cuando no eres un experto en materias sexuales, y por cierto, eso que ves en las páginas pornográficas es falso. 2. “Mañana podríamos ver una película” Las únicas parejas del mundo que solo se juntan a ver películas son los actores, y ya sabemos que estos nunca terminan bien. 3. “Había algo que hacía mi ex…” Es comprensible que tu novia te compare con tu ex en la forma de vestir, en la forma en que te alimentas, en que bailas, te cuidas o tratas a tus mascota. Con todo eso estamos okey, pero… cuando te comparan con el ex en la cama, es un buen momento para ir al baño y llorar hasta que amanezca. 4. “¿Todo bien?” Esa frase es un golpe en los más profundo de tu autoestima y una señal clara de que debería volver evaluar bien la idea de vivir en celibato. 5. “¡Llegaron mis papás!” Ok, corre y evita saludarlos. En serio, ¡no los saludes! 6. “Te amo” No sé por qué, pero para algunos hombres esto les genera miedo. 7. “Creo que deberías irte” Que se entienda esto: ella quiere que te vayas de su cama, su casa, su vida, etc… De lo otro, ya te fuiste hace mucho, mucho tiempo 8. “Lo importante es que te quiero” Ese tipo de comentarios son muy lindos cuando por ejemplo sufres un accidentes o pierdes tu trabajo y todo tu dinero. Pero si te lo dicen después de tu faceta sexual, es preocupante, por no decir, terminal. 9. “Mi amiga que es psicóloga conoce gente que te puede ayudar” Ahora resulta que una mala noche se transforma en un problema psicológico de proporciones 10. “Sigue. sigue… (nombre del ex, del compañero de trabajo, del viejo amigo de la escuela, de un actor famoso,etc) Pasa más seguido de lo que uno cree. Eso es lo que me han dicho.

Criar a un hijo siempre es una tarea complicada y dura, y en ocasiones, los niños pueden llegar a desesperarnos si no conseguimos que se comporten como es debido. De sobra sabemos que gritar y perder los nervios es muy contraproducente y nos aleja cada vez más de nuestros hijos, pero hay otras conductas a las que recurrimos constantemente que tampoco nos ayudan a conseguir nuestro objetivo y que quizá no veamos de manera tan evidente su parte negativa. En numerosas ocasiones utilizamos expresiones y frases hechas que, sin nosotros saberlo ni darnos cuenta, pueden llegar a herir la sensibilidad de los niños. Estas son las diez cosas que nunca, bajo ningún concepto, debemos decir a nuestros hijos. Amenazar 1. ¡Que no se entere tu padre (o tu madre)! Cuando decimos esta frase cometemos un doble error, ya que, en primer lugar, disminuye nuestra autoridad con respecto a la otra persona y delegamos la autoridad en ella, y en segundo lugar, otorgamos un rol negativo al padre o a la madre y los hijos acaban por sentir miedo del momento en que el progenitor sepa lo que ha hecho, lo que le llevará a esconder sus actos ante él o ella. 2. ¡Te voy a...! Los expertos coinciden en señalar que las amenazas son, en todo caso, contraproducentes y no consiguen cambiar la conducta de nuestros hijos. Lo único que se logra es infundirles miedo y temor. Además, si solo nos dedicamos a amenazar, sin tomar cartas en el asunto, a la larga perdemos credibilidad y autoridad ante ellos. Si pensamos castigarles, es mejor hacerlo, y no avisar constantemente sobre algo que nunca llega. Compararle con otras personas 3. Eres igual que tu padre (o tu madre) Utilizar la similitud con el otro progenitor de manera negativa no beneficiará en absoluto a la concepción que el niño tiene ni de ti, ni de la otra persona y además, se sentirá insultado cada vez que lo comparen con alguno de los dos. 4. Deberías aprender de... Las comparaciones siempre son odiosas y son especialmente conflictivas cuando se hacen entre los propios hermanos, ya que fomentan la competitividad y los celos entre ambos y les hacen creer que son inferiores a la otra persona y que deberían cambiar su personalidad. Todos somos personas únicas e irrepetibles y debemos alentar y respetar esa individualidad. Perpetuar los estereotipos de género 5. Los niños no lloran Lo único que se logra con esta frase es, en primer lugar, que los niños entiendan que llorar está mal y que deben reprimir sus emociones, y en segundo lugar, poner lo masculino como un valor y lo femenino como un defecto relacionado con la debilidad. ¿Por qué los niños no pueden llorar y las niñas sí? ¿Son inferiores o más débiles quienes lloran que quienes no? 6. Las muñecas son para las niñas y los coches para los niños Aunque no solamos decírselo a nuestros hijos con palabras, sí lo hacemos con nuestros comportamientos. Pintamos las habitaciones de los niños de color azul y la de las niñas con colores rosas. Regalamos muñecas a las niñas y pelotas a los niños. Unos roles que no solo perpetuamos los padres, sino también las jugueterías y la televisión a través de los anuncios publicitarios. ¿Qué ocurre si un niño quiere jugar con una cocinita o una niña quiere un balón? ¿Por qué deberíamos negárselo? Los juguetes son para que todos juegan, indistintamente del sexo de cada uno. 7. ¡No seas nenaza! Con esta frase volvemos a caer en los estereotipos de género y a etiquetar las conductas sensibles como algo exclusivamente femenino, y además, negativo, y con ella, recaemos en el error de hacer que los niños repriman sus sentimientos. 8. ¡Sé un hombre y haz lo que tienes que hacer! Asociar la valentía al rol masculino y la debilidad al femenino es algo que, aún hoy en día, sigue estando enterrado en el subconsciente de la sociedad. Por supuesto que infundir valor y coraje a nuestros hijos es algo positivo, pero no se es más o menos o más o menos mujer por enfrentarte a los problemas y superarlos. [Darle poca importancia a sus sentimientos 9. No llores, que no es para tanto Los niños, sobre todo los más pequeños, suelen expresar la mayoría de sus emociones a través del llanto. Además, con este tipo de afirmaciones fomentamos que los niños aprendan a reprimir sus emociones, lo que conlleva que, cuando sea adulto, no sepa expresar sus sentimientos o se sienta culpable por hacerlo. 10. Eres malo (o mala) Etiquetar a tu hijo, y más de esta manera tan negativa, hace que el niño crea en su fuero interno que realmente es malo y no puede hacer nada por remediarlo, algo que poco a poco va haciendo mella en su personalidad. De esta manera, justificará sus actos con un "yo soy así, soy malo" y no se sentirá mal por sus malas conductas o acciones. Aunque, por supuesto, esa no sea tu intención, estás otorgándole una condición que en ningún caso es real.
No existe una fórmula secreta para vivir mejor y durante más tiempo, pero sí hay determinadas cosas que podemos hacer para evitar dos de las principales causas de muerte prematura: las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. La American Heart Association (AHA) acaba de lanzar una campaña que lleva por título Life´s Simple 7, con la que tratará de concienciar a la población estadounidense de la importancia de seguir siete hábitos sencillos que pueden hacer que el riesgo de contraer un cáncer o sufrir una enfermedad cardiovascular disminuyan a la mitad. La campaña, que la asociación estrenó ayer a bombo y platillo, no termina en una bonita página web: está basada en uno de los estudios de mayor calado que se han realizado sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares, la incidencia del estilo de vida en estas y su relación con el cáncer. La doctora Laura Rasmussen-Torvik, autora de dicho estudio, que se había publicado con anterioridad en la revista científica de la asociación, Circulation, ha explicado en la presentación de la campaña que, por primera vez, sabemos con certeza que estos siete sencillos hábitos no sólo ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares, sino que además tienen una importancia tremenda en la prevención de todos los tipos de cánceres. La doctora asegura que los siete consejos “pueden ayudar a los profesionales de la salud a proporcionar un mensaje claro y consistente sobre las cosas concretas que las personas pueden hacer para cuidar su salud y disminuir el riesgo general de contraer enfermedades crónicas”. Acciones como dejar de fumar o cambiar de dieta tienen efectos casi inmediatos sobre nuestra saludSi se cumplen seis o siete de los hábitos, muchos de ellos íntimamente relacionados, el riesgo de padecer un cáncer o una enfermedad cardiovascular se reduce en un 51% en comparación con aquellas personas que no cumplen ninguno de los hábitos. Aunque no se cumplan todas las reglas, sólo apostar por algunas de ellas tiene evidentes efectos: cumplir cuatro de las normas nos lleva a una reducción del riesgo de un 33%, y cumplir dos a un 21%. Para Rasmussen-Torvik nunca es tarde para cambiar nuestros hábitos de vida, y seguir los siete consejos propuestos, pues hay un gran cuerpo de estudios científicos que evidencian que acciones como dejar de fumar o cambiar de dieta tienen efectos casi inmediatos sobre nuestra salud. LOS SIETE ‘SENCILLOS’ CONSEJOS PARA UNA VIDA SALUDABLE 1. Muévete Todo el mundo sabe que el ejercicio es bueno para la salud, pero hay demasiada gente que no lo practica. Según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizada el año pasado, el 24% de los españoles no hace ningún tipo de actividad física: ni siquiera camina una hora a la semana. Según el informe de la AHA, sólo 30 minutos de ejercicio moderado (basta una simple caminata), durante cinco días a la semana, reduce significativamente el riesgo de padecer diabetes, tener un infarto o sufrir un ictus. Los niños necesitan más ejercicio, al menos una hora todos los días. Según la asociación estadounidense hacer ejercicio no sólo influye a un nivel físico, además hace que se reduzca el estrés, nos da mayor energía e, incluso, hace que cambie nuestro estado de ánimo. 2. Controla tu colesterol Controlar el nivel de colesterol es la única forma de asegurarnos de que nuestras arterias no van a bloquearse, lo que puede desembocar en un infarto o un ictus. Según la AHA, debemos empezar a preocuparnos si nuestro nivel de colesterol es superior a 200 mg/dl. Hay personas que deben tener especial cuidado, pues tienen un gen hereditario que les hace producir demasiado colesterol malo (LDL). Para ellas reducir el nivel del mismo es cuestión de vida o muerte. El 75% del colesterol de nuestra sangre proviene de nuestro hígado y nuestras propias células, y el 25% restante de la comida. Mantener una dieta ad hoc –evitando las grasas saturadas y trans y potenciando los alimentos bajos en colesterol– es importante, pero no basta para reducir el colesterol, es necesario además hacer ejercicio y mantener un peso saludable. 3. Come mejor El Global Burden of Disease Study, el mayor estudio sobre enfermedades, accidentes y esperanza de vida realizado hasta la fecha, mostraba que la dieta es el factor de riesgo que causa más muertes y discapacidades en el mundo desarrollado. El AHA insiste en la importancia de reducir en nuestra dieta las grasas no saludables, los alimentos con mucho colesterol, el sodio y los azúcares añadidos; y priorizar las comidas ricas en fibra y proteína magra, así como las frutas y las verduras. Para lograr seguir una dieta saludable la AHA recomienda seguir las siguientes pautas: Mantén un diario en el que apuntas lo que comes todos los días. Come más vegetales y frutas. Come alimentos integrales. Come pescado al menos dos veces por semana. Limita el consumo de grasas trans y saturadas, y los alimentos ricos en colesterol y azúcar. Haz que tu dieta sea lo más variada posible siguiendo estas reglas (es más divertido y cansa menos). 4. Controla tu presión arterial Tener la tensión alta es el factor de riesgo más importante para la enfermedad cardiaca. La hipertensión hace que nuestra sangre fluya por las arterias con demasiada fuerza, lo que afecta a la totalidad de nuestros órganos vitales. Cuando la presión arterial se mantiene en niveles normales, se reduce el esfuerzo del corazón, las arterias, los riñones y, en general, es más difícil tener problemas cardiovasculares. Una presión demasiado alta puede matarnos sin que nos demos cuenta. Se trata de un “asesino silencioso” que puede pillarnos desprevenidos si descuidamos nuestra tensión y que tarde o temprano afecta a casi todo el mundo si no se toman las medidas adecuadas. Para mantener la tensión en un nivel adecuado –sin recurrir a medicamentos, que en algunas personas son en cualquier caso necesarios– hay que seguir una serie de consejos: mantener una dieta baja en sal, realizar ejercicio frecuente, evitar el sobrepeso, controlar el estrés, limitar el consumo de alcohol y dejar el tabaco. 5. Pierde peso Todos los factores de riesgo están íntimamente relacionados, y si tenemos obesidad o sobrepeso, casi con total probabilidad, tendremos otros factores de riesgo. Estar más gordos de lo que deberíamos hace que tengamos un mayor riesgo de padecer hipertensión, problemas de colesterol y diabetes. La obesidad, no obstante, es también un factor de riesgo independiente, que hace que tengamos más papeletas de tener un problema cardiovascular, pese a que el resto de indicadores estén correctos (algo, de todas formas, improbable). Según la AHA, si nuestro Índice de Masa Corporal es mayor de 25, deberíamos empezar a preocuparnos, pero si es mayor de 30 estamos expuestos a un riesgo significativo de padecer problemas cardiovasculares y deberíamos adelgazar cuanto antes. 6. Reduce el nivel de azúcar en sangre Aunque la diabetes es una enfermedad tratable, y con la que se puede vivir, sólo el hecho de padecerla eleva en grado sumo las posibilidades de padecer un infarto o un ictus, la causa de muerte más habitual de aquellos que la sufren. La mejor manera de no ser diabético es prevenir la aparición de ésta controlando nuestro nivel de azúcar en sangre, sin esperar a llegar a viejos. Tener un nivel saludable de azúcar en sangre (por debajo de 100 mg/dl de glucosa en ayunas), protege nuestros órganos vitales y hace que vivamos más y mejor. Para controlar el nivel de glucosa en sangre hay que seguir estos consejos: Reducir el consumo de azúcares simples, presentes, sobre todo, en los refrescos y los dulces. Hacer ejercicio regular, lo que afecta directamente a la respuesta de nuestro cuerpo a la insulina. Tomar la medicación adecuada si entramos en la zona de riesgo. 7. Deja de fumar La AHA es clara al respecto: si fumas poco importa que cumplas a rajatabla los otros seis pasos, dejar los cigarrillos debe ser una prioridad. El tabaco está relacionado, directamente, con un gran número de muertes prematuras y en nuestro país es el tercer factor de riesgo por orden de importancia. Los pulmones notarán que has dejado el tabaco tras la primera semana, y empezarán a sanarse en cuanto lo dejes. Fumar daña el sistema circulatorio, aumenta el riesgo de padecer aneurismas y enfermedades coronarias y fomenta la aparición de coágulos en la sangre. Sus efectos son acumulativos y, sin contar el cáncer, puede llevarnos de cabeza a sufrir un infarto o un ictus.
GIF Cada vez más, el sentimiento de las personas hacia sus mascotas se incrementa de forma considerable. Ahora ya no son solo compañeros de casa, también son compañeros de vida y son tratados como a un miembro más de la familia. Y es que, ¿cómo puede resistirse alguien a no subir a su perro a la cama cuando le mira con esa carita? Aunque creas que tu perro es como tu propio hijo, en realidad no lo es. Así que si quieres evitar problemas de salud, lee atentamente este artículo. Las zoonosis pueden ser causadas por diferentes agentes, tales como parásitos, virus o bacterias. Los parásitos son organismos que pueden encontrarse· por fuera del animal (ej: en la piel), éstos se denominan ectoparásitos; o por dentro (ej: en el intestino), llamados endoparásitos. Algunos suelen verse a simple vista y otros· solamente a través de un microscopio. Estos organismos se alimentan de su hospedador, produciendo desde enfermedad· leve, a veces casi imperceptible, hasta daños más graves, en algunos casos pudiendo provocar la muerte. Algunos ejemplos de parásitos son Echinococcus granulosus, agente causal de la Hidatidosis, o Sarcoptes scabiei, causante de la Sarna Sarcóptica. Las bacterias son microorganismos muy pequeños, no visibles a simple vista, que pueden presentar diferentes formas como bastones, denominados bacilos; redondos, llamados cocos o forma espiralada como las espiroquetas. Las bacterias se pueden clasificar como saprófitas, éstas no generan enfermedad y se encuentran como habitantes normales en todos los seres vivos; o patógenas, como agentes causales de diversas patologías, dentro de las cuales se encuentran las enfermedades zoonóticas. Igual que a ti el calor te hace sudar, a tu perro ese sudor le hace convertirse en una maravillosa presa para todo tipo de ácaros, esos parásitos que se alimentan de sangre. Las garrapatas son, de esta manera, el peor enemigo para ellos, ya que se adhieren al pelaje del animal de una manera extraordinariamente fácil. Aunque cada vez sean más los productos que ayudan a combatir estos pequeños parásitos, es imposible estar cien por cien protegido de ellos. Ni collares, ni gotas, ni espumas, las garrapatas de tamaños más pequeños son imposibles de observar por el ojo humano. Así que una vez se cuelan en el pelaje del animal, ya no hay nada que hacer. así estos parásitos se alojan en los muebles camas y almohadas provocando diversas enfermedades en los seres humanos incluyendo parásitos muy difícil de eliminar en los seres humanos. Las personas suelen andar hoy día con los perros y otros animales cargados en los brazos, esa actividad es de por si peligrosa y poca higiénica, porque podrían contraer múltiples enfermedades y contagiar otras personas por esa falta de higiene. Las consecuencias que produce una picadura de garrapata en el cuerpo humano son brutales. Pueden conllevar enfermedades altamente infecciosas como el Tifus, encefalitis, la enfermedad de Lyme, etc.

Llevar una vida sana y hacer de esto una cultura es la mejor medicina para evitar el envejecimiento del cuerpo y mantener la salud mental en óptimas condiciones. Llegar a la madurez en buenas condiciones físicas es el anhelo de todos. Aquí te presento unos cuantos consejos que te ayudarán a lograr este anhelo. Síguelos con regularidad, sin tomarlos como un esfuerzo sino más bien como una forma de vida, será la mejor inversión que le haremos a nuestro cuerpo a corto y largo plazo, para asegurarnos una vida larga y sana. Ejercicio diario La actividad física es sumamente importante para mantener la salud corporal. Si hacemos ejercicios muy forzados, hay que consultar con especialistas, principalmente la consulta al cardiólogo es imprescindible. Sin embargo, basta sólo con caminar todos los días regularmente para cubrir las expectativas corporales diarias con respecto a la ejercitación. Caminar ocho o diez kilómetros diarios es una inversión excelente a largo plazo. Dieta rica en frutas y verduras Una dieta equilibrada, poniendo como prioridad frutas y verduras, es una opción excelente para desintoxicar el cuerpo. Las frutas y verduras frescas poseen antioxidantes, los cuales previenen del envejecimiento celular prematuro. Lo ideal al consumir frutas y verduras es seguir la regla de los colores. Cuanto más colorida es una ensalada, por ejemplo, más nutrientes, vitaminas y minerales esenciales contendrá. Descansar Dormir bien repara las funciones corporales y mantiene nuestra mente sana y en óptimas condiciones. Como regla básica, ocho horas diarias son suficientes; aunque las horas de sueño dependerán de la actividad que hemos desarrollado durante el día. No privar a nuestro cuerpo del buen sueño a lo largo de las semanas hará que éste pueda reparar todas sus funciones vitales adecuadamente. Saber escuchar a nuestro cuerpo Aunque parezca mentira, nuestro cuerpo nos habla, y lo hace en el idioma de los sentidos. El dolor es el mejor signo que posee para avisarnos que algo anda mal. No hacer caso al dolor es inapropiado porque podríamos estar haciéndoles más daño. Si nos sentimos decaídos o con falta de ánimo puede ser que estemos incubando alguna enfermedad. Consulta al odontólogo dos veces al año La salud bucal es muy importante para prevenir enfermedades de muchos tipos. Una infección en una muela puede llegar a comprometer los huesos o la sangre. Incluso muchos problemas estomacales pueden atribuirse a la presencia de caries. Evita el estrés crónico Nuestro cuerpo no está diseñado para soportar el estrés crónico. Evolutivamente tenemos defensas para contrarrestar un estrés repentino, en el cual el cuerpo nos pide atacar o huir. Si lo sometemos a un estrés diario estamos contradiciendo sus funciones básicas y llegaremos a enfermarnos. La hipertensión, los problemas estomacales, el insomnio, la fatiga crónica y muchos otros trastornos están asociados directamente al estrés. Cuida tu piel La piel es el órgano más grande del cuerpo y es el mayor receptor de los gérmenes que están por nuestro alrededor. Mantenerla sana es una excelente barrera natural para evitar la entrada de estos gérmenes. Si mantenemos nuestra piel limpia e hidratada estamos haciendo mucho por la regeneración celular y la eliminación de toxinas. Evita el sol y frío excesivo El sol es bueno para nuestro cuerpo pero siempre que no nos excedamos. Quemarnos en el verano por demasiada exposición es dañino a largo plazo principalmente por el cáncer de piel. Antes de exponernos al sol es imprescindible utilizar cremas con filtros solares. Y al igual que el sol excesivo, el frío hace que nuestra piel sufra envejecimiento prematuro. Evitar fumar y beber en exceso No está de más mencionar lo dañino que es el tabaco. Por todas partes hay información que nos indica que el fumar es perjudicial para la salud. Muchos tipos de cáncer están asociados directamente al tabaquismo. Beber alcohol con las comidas con moderación no es malo para el cuerpo. Incluso hay estudios médicos que indican que un vaso de vino tinto por día es bueno para el sistema cardiovascular. Pero no hay que excederse. Consulta al dermatólogo Una vez al año la tenemos que consultar al dermatólogo. Éste nos examinará la piel en busca de manchas o lunares que más tarde pueden traernos problemas. También nos indicará el grado de salud de nuestra piel y qué debemos cambiar en nuestra dieta para mantenerla saludable. Tener una buena higiene bucal Hay mucha relación entre las enfermedades periodontales y los desórdenes cardiovasculares, la diabetes y hasta el Alzheimer. Los antisépticos de muchos enjuagues bucales combaten efectivamente los patógenos relacionados con la enfermedad periodontal. Mantén tu mente en movimiento El cerebro, al igual que el resto del cuerpo, necesita ejercitación. La lectura, las matemáticas, los crucigramas, los test de preguntas y respuestas, jugar al ajedrez, resolver rompecabezas, son alternativas perfectas para esta ejercitación. Escucha tu música preferida Oír música agradable contribuye a que el sistema inmune se fortalezca. Está demostrado que escuchar música placentera por media hora diaria produce un aumento en una proteína del sistema inmunológico que ayuda a combatir infecciones bacterianas. Al mismo tiempo, la buena música disminuye los niveles de estrés crónico. Evita el uso excesivo de sal El cloruro de sodio o sal de mesa en exceso es mala para nuestra salud. Su principal daño es elevar la presión arterial trayendo con el tiempo hipertensión. Incluso está demostrado que vivir sin consumir artificialmente sal es muy positivo. Todo el sodio que requiere nuestro cuerpo lo obtendrá de los alimentos, principalmente frutas y verduras. Haz ejercicios de respiración Los ejercicios de respiración son útiles para la pérdida de peso, pues activan la respuesta de relajación en nuestro cuerpo. Esto ayuda sustancialmente a evitar la liberación de cortisol estimulando al cuerpo a consumir grasas almacenadas. Evita el exceso de café La cafeína produce hipertensión arterial y problemas relacionados con el tracto intestinal. Debemos evitar tomar café en exceso, con una o dos tazas al día es suficiente. Recuerda que es mejor tomarlo negro, sin azúcar ni crema. Haz cosas que te hagan feliz Los momentos de felicidad reparan nuestro organismo y fortalecen el sistema inmunológico. Las descargas de endorfinas que produce la risa son muy favorables para tener una buena salud física y mental. Reír varias veces al día, de forma franca y sincera es una medicina natural excepcional. Una mascota en tu vida El simple hecho de acariciar un perro o gato hace que nuestros niveles de ansiedad bajen y que nuestra presión arterial disminuya. Además de la buena compañía que nos dan, es una gran terapia contra el estrés crónico. Socializa Pertenecer a círculos de amigos es un eslabón muy importante en la vida del ser humano. No es normal el aislamiento. El diálogo con las amistades y los buenos momentos será de importancia para nuestra salud intelectual. ¿Quieres mas post así? Sígueme!