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CesarScot

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Primer post: 18 ago 2016Último post: 30 sept 2016
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La espía q impidió que los nazis construyeran bomba atómica
La espía q impidió que los nazis construyeran bomba atómica
InfoporAnónimo8/18/2016

La espía que impidió que los nazis construyeran la primera bomba atómica Shirley Chidsey y sus colegas formaron parte de una misión secreta de EEUU en el Congo que tenía un único objetivo: evitar que los nazis se hicieran con el uranio congolés Corrían los años 40 y el mundo se derrumbaba. La Segunda Guerra Mundial se encontraba en su máximo apogeo, las superpotencias luchaban entre ellas y los muertos se iban acumulando en las cunetas de medio mundo. Y mientras, los aliados y el Eje invertían sus esfuerzos en conseguir algo que podría cambiar el curso de la guerra para siempre. El bando que pudiera construir una bomba atómica sería el ganador de la contienda. En agosto de 1939, el científico Albert Einstein ya advertía por carta al presidente Franklin Roosevelt del potencial del régimen de Adolf Hitler para desarrollar una bomba de uranio. Aquella misiva provocó que Estados Unidos y los nazis comenzaran una carrera a contrarreloj para hacerse con el control del metal más mortal de la tierra. El uranio de la mayor parte del mundo era de bajo enriquecido, y por tanto inadecuado para construir las primeras bombas atómicas. Pero había una mina en un lugar remoto que, a través de un extraño fenómeno natural, contenía hasta un 75% de uranio. Una mina por la que lucharon en secreto los dos países durante los años 40. El yacimiento de uranio de Shinkolobwe se encontraba en África, en el Congo Belga (actual República Democrática del Congo) y el riesgo de que los nazis transportaran el uranio fuera de la colonia belga era cada vez mayor. Para prevenir esa posibilidad, la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS por sus siglas en inglés), un servicio de inteligencia precursor de la CIA, estableció una estación de vigilancia permanente en el Congo. La misión era tan secreta, que la mayor parte de los agentes implicados creyeron que estaban impidiendo el contrabando de diamantes. Solo unos pocos sabían lo que estaba pasando en realidad, aunque la mayoría de ellos desconocían el verdadero peligro del uranio. Entre estos valientes se encontraba Shirley Chidsey, una de las pocas mujeres de la OSS que llegaron a servir fuera de suelo estadounidense. Y esta es su extraordinaria historia. La mujer que arrebató el uranio a los nazis Shirley Chidsey era una mujer pequeña, de ojos grises y pelo castaño que creció en una casa en Swarthmore, Pennsylvania, donde era una habitual de las páginas de sociedad. Pero Shirley necesitaba en su agenda algo más que bailes, cócteles y actos benéficos aburridos. Cuando terminó sus estudios en la Universidad de Columbia, esta mujer decidió saciar su apetito aventurero viajando por el mundo. Vivió tres años en Haití, tres meses en Hawaii, un mes en Francia, un mes en Alemania y visitó China. En 1935 se casó con el escritor Donald Barr Chidsey y se mudó a Tahití, pero su matrimonio no funcionó y la pareja se separó en 1940. Chidsey volvió a Nueva York donde comenzó a trabajar en la revista Saturday Review of Literature. Cuando Estados Unidos entró en la guerra, se unió a la OSS en Nueva York como taquígrafa en lengua francesa. La mayoría de las 26.000 mujeres que se unían a la OSS trabajaron de secretarias y solo un pequeño porcentaje de ellas -700 mujeres- consiguieron servir en el extranjero. Chidsey fue una de las más destacadas. Las actitudes machistas en la oficina y el ansia de escapar de Estados Unidos hicieron que Shirley diera el paso y abandonara la OSS en cuanto tuvo oportunidad. En 1943 encontró un trabajo en el África ecuatorial francesa como transcriptora de la Radio Brazzaville, emisora dedicada a restransmitir propaganda a favor de la Francia Libre. Sin embargo, las cosas no funcionaron como debían y Shirley era infeliz en Brazzaville. Hasta que un día se presentó de nuevo la oportunidad de volver a la OSS. Shirley conoció a Muelle Hogue, alias TETON, un ingeniero civil que estaba llevando a cabo una misión de alto secreto: mantener el uranio congoleño fuera de las manos de las potencias del Eje. La unidad estaba dirigida desde Washington por el director de la OSS, William "Wild Bill" Donovan, y Rud Boulton, director de la sección de África de la OSS. Adiós Shirley, hola Angella Hogue le propuso a Shirley que se convirtiera en su asistente en la oficina de Léopoldville. Era perfecta: hablaba francés con fluidez y ya había trabajado anteriormente para la OSS. El director Rud Boulton no puso ningún problema ya que hasta entonces Hogue era el único representante de la agencia en el Congo. En enero de 1944, Shirley Chidsey vuelve a trabajar para la OSS, esta vez para la sección africana. Su nombre en clave era ANGELLA y su número secreto 1080. La oficina de Leopoldville se transformó con la llegada de Chidsey. Hogue y ella formaban un buen equipo y las informaciones que enviaban a Washington eran de gran ayuda para la misión. En julio se une al equipo Henry Stehli, cuyo nombre en clave era LOCUS. Los agentes de la OSS en el Congo usaron una serie de coberturas, como ornitólogos, naturalistas cazando gorilas vivos, importadores de seda o haciéndose pasar por ejecutivos de la compañía petrolera Texaco. Todo para evitar que el uranio llegara a manos de los nazis. Sin embargo, la misión empezó a complicarse. Algunos de los funcionarios belgas del Congo y de la Union Miniére cooperaron con los nazis para pasar mineral de contrabando y la tapadera de Hogue se descubrió. "Una fuente competente" al mando de la estación de vigilancia de Léopoldville Hogue sabía que su vida corría peligro y que los agentes nazis intentarían matarlo, por lo que estaba listo para entregar la oficina a Sethli en cualquier momento. Pero no había ningún problema ya que Shirley le apoyaría en todo lo que necesitara. “Angella sabe muy bien lo que contienen nuestros ficheros, y puede ser de ayuda en este sentido," le explicó a Sethli. "Su memoria es excelente en cuanto a los nombres de las personas a las que tenemos en los expedientes por lo que se puede ahorrar mucho tiempo”. Cuando Hogue fue atacado con una pistola tuvo que huir y Stehli pasó a ser el jefe de la estación. Sin embargo, al poco tiempo se puso gravemente enfermo y también tuvo que abandonar el Congo. Así fue como Shirley Chidsey se convirtió en jefa de la estación. Desde el consulado de Estados Unidos siguió enviando informes al OSS y, tal como señalaba Boulton desde Whashington, la agente se estaba “convirtiendo rápidamente en una fuente competente”. Y Alemania no llegó a lanzar la bomba atómica Después de que Alemania se rindiera en 1945, las operaciones OSS en África se redujeron aunque se mantuvo la misión clandestina en el Congo. Hasta que, en septiembre de 1945, la agencia dejó el Congo tras el cierre de la oficina por parte de ANGELLA. Al poco, el presidente Truman abolió la OSS. Angella volvió a ser Shirley Chidsey y abandonó el Congo en septiembre de 1947 tras dos años trabajando para el Grupo Central de Inteligencia, el grupo predecesor de la OSS. Se volvió a casar y trabajó como asistente editorial y como editora. Y nunca ella, ni Hogue, ni Stehli recibieron ningún tipo de reconocimiento por su valiente lucha. Gracias por visitar MI PRIMER POST

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Twitter lo estan utilizando para servicios sexuales
Twitter lo estan utilizando para servicios sexuales
InfoporAnónimo9/23/2016

En esta red social existe un mundo lleno de mujeres que ofrecen servicios sexuales que dan la cara abiertamente. Este es el lado oscuro de las redes sociales. En teoría todas son putas”. Nicolás enfatiza por Whatsapp cuando le pregunto por la diferencia entre escort, acompañante, prostituta, prepago y demás términos con los que uno cataloga a las mujeres que han hecho del sexo su negocio. Nicolás aparece como Andrés en Twitter , o Rolo, el seudónimo con el que lo conocí cuando hablamos por primera vez, quizás en un intento por proteger su identidad a la hora de cotizar y acordar encuentros con mujeres por internet. Encuentros que luego reseña en foros, o en su mismo timeline de Twitter . “Están las prostis, que uno encuentra en sitios como El Castillo o Paisas, en el barrio Santafé, en Bogotá”, continúa Nicolás; “están las prepagos, que son las que citas por teléfono y ves por Twitter o páginas web, te encuentras con ellas en un motel o residencia, pasan una hora o el tiempo acordado y ya. Y están las acompañantes, que más allá del sexo prestan un servicio de compañía. Vas con ellas a cenar, a un evento o a rumbear. “Claro, después viene el sexo”, me aclara Rolo, aunque no siempre. “Depende de las ganas y de la situación. Igual todo siempre es a cambio de dinero”. La primera vez que hablé con Rolo, ya sabía que era un catador de prepagos. Lo mismo pasó con Camar, Catador Fido$, Catador Escorts Bgta, catadorprepbta y muchos otros que comencé a contactar hace dos meses, luego de descubrir en Twitter lo que parecía ser un gremio dedicado exclusivamente a contratar acompañantes y calificarlas en esta red social. O bueno no lo sabía, lo intuía. A punta de ojo y probando suerte, comencé a dar con ellos en Twitter . Hombres que en vez de una verdadera foto de perfil tienen caricaturas grotescas o un tipo rodeado de muchas mujeres, que incluyen en su seudónimo o en su arroba el diminutivo prep, la palabra catador, o simplemente cat, y en la descripción de su perfil se declaran como amantes de la belleza femenina, o de los placeres de la vida. El descubrimiento de estos twitteros catadores fue mitad fortuito, mitad morboso. Hace un mes, mi siempre pudoroso editor llegó a la redacción de VICE Colombia con dos videos caseros que llegaron a Whatsapp, enviados al parecer por una suerte de burdel —a falta de mejores palabras— que pone a rodar contenidos virales a modo de publicidad. La mujer que protagoniza los videos es bajita, gordita, crespa, oriunda de Barranquilla, y se presenta como Adriana Golosa. Entre jadeos, sexo oral lésbico y nalgadas, Golosa invita a sus potenciales clientes para que vayan a pasarla rico al local que ella misma administra en el sur de Bogotá, mientras nalguea una fila de culos bien aceitados puestos encima de un sofá, a los que llama sus “primas”; los mismos culos que trabajan en el lugar. Sin necesidad de pagar pauta, o siquiera un aviso de tamaño mínimo en las Páginas Amarillas indicando la dirección del burdel, esta familia de prostitutas se puso a la par de las tendencias más vanguardistas (y baratas) de mailing y PR, manejando la publicidad de su local a punta de mensajería instantánea y páginas de internet gratuitas, alegrándole de paso el día a muchos con un minutico de porno criollo grabado con celular, al mejor estilo de Calisex. Para tristeza de mi editor, Adriana Golosa se negó a que la visitara. “No estoy dando entrevistas por el momento”, me dijo tajante, y colgó. Sin embargo, un periodista de la revista erótica cluberos.com.co corrió con más suerte que yo, y consiguió una entrevista con Adriana Golosa, donde le encimaron hasta sexo oral. En medio del jaleo con el periodista, esta madame whatsappera afirmó que no usaba Twitter para hacerse publicidad por su “salud mental”. La respuesta de Golosa me dejó desconcertada, y me llevó a zambullirme de fondo y sin careta dentro de ese lado B de Twitter , sin saber que terminaría encontrándome con el leitmotiv de este artículo. Empecé con lo básico, buscando cuentas de prostitutas por este medio, nada que no supiera ya gracias a mi eterno morbo. Pero esta vez veía las cuentas en busca de una respuesta: ¿por qué una puta que se hace promoción vía sexting viral va a perder la cabeza por usar Twitter ? Si yo me dedicara a la prostitución, vería esta red social como la principal herramienta para vender mi producto (ese que, con la crudeza del caso, vendría siendo mi vagina). Una herramienta con poca censura, que reduce el contacto con el cliente hasta el momento del encuentro, y que aumenta la eficiencia, la clientela y la discreción que encontraría en una esquina, parada con una falda diminuta durante toda la noche. En resumidas cuentas, todo lo que una prostituta con espíritu empresarial querría para su trabajo. “Por Twitter las chicas se demoran un minuto poniendo untweet y escogiendo una foto”, compara Rolo. “Eso le llega a mil o dos mil personas (entre seguidores y retweets), y de esas mil o dos mil personas, probablemente 10, 15, 20 ó 50 van a querer estar con ella todo el tiempo, progresivamente. La mayoría de mujeres que se dedican a este oficio no muestran su cara por Twitter , así que no se exponen a que las vean en un sitio”. A eso le llamaría yo salud mental, en vez de estar atendiendo en un local incrustado en medio de una zona roja, todo el día.

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Padre encontró a su hija como papa en tenedor. Así reacciono
Padre encontró a su hija como papa en tenedor. Así reacciono
InfoporAnónimo9/30/2016

PADRE ENCONTRÓ A SU HIJA DE 17 AÑOS EN ESTA SITUACIÓN CON UN DESCONOCIDO, SU REACCIÓN ES INCREÍBLE Un Chico de Reddit llamado Kangar, es un padre de familia, de origen ruso, que compartió la historia de cuando descubrió a su hija de 17 años con un chico en el sofá de la casa.Inicialmente, entró en cólera, podía sentirlo en todo su cuerpo. Sin embargo, encontró la frialdad necesaria para dominar la situación. Qué más podía hacer? ¿Oponerse y provocar que su hija se enamorara aún más? Esa no era una buena opción. Prefirió guardar distancia y mostrarse inquietantemente hostil, una advertencia constante de que era muy capaz de quebrarle el alma a ese muchacho. Y tal parece que la estrategia funcionó. El joven se comportó bien con su hija, la trató con respeto, pero algo guardaba en su interior. Meses después, cuando el padre supo toda verdad, tomó una decisión que cambió sus vidas para siempre. Kangar comenta: “Una mañana, bajé las escaleras de casa y me encontré a mi hija de 17 años durmiendo en el sofá con un chico, ambos estaban desnudos. Sin duda, habían pasado una noche muy agitada. En silencio, preparé el desayuno mientras me comía mi rabia y pensaba en cuál sería la mejor forma de proceder. Cuando terminé de preparar el desayuno, subí a despertar a mi mujer, mi hijo y mi hija (más joven), y los senté en la mesa del salón. Nuestra mesa de comedor está como a unos 6 metros del sofá, pero justo enfrente de él. Cuando todos estuvimos sentados en la mesa, le grite: “¡Joven, el desayuno está listo!”. Creo que nunca he visto a un hombre saltar tan alto. Con un tono de voz que pretendía demostrar que deseaba arrancarle el alma, puse mi mano sobre la silla de al lado y le dije: “¡Siéntate!”. Mi familia permaneció en silencio sin mover un solo cabello. Deben de haber sido los 6 metros más duros que un joven desnudo ha recorrido nunca, mientras trataba de ocultar, debo reconocer, su bastante impresionante herramienta. Se puso la ropa con mucha rapidez y se sentó a mi lado. Mi hijo, de metro ochenta, le dio una palmadita en la espalda, lo miró a los ojos, suspiró y sacudió la cabeza. Eso lo puso realmente nervioso. Casi podíamos oler su temor cuando comencé a hablar, marcando deliberadamente mi acento ruso. –Amigo mío, te voy a hacer una pregunta y te advierto que la respuesta será muy importante para ti… Podía ver unas gotas de sudor en su frente, le pregunté si le gustaban los gatos. Obviamente, era una pregunta con trampa, pretendía medir el temple del chico y en su cara pude ver, mientras pensaba la respuesta, que era simpático, agradable, sin educación, pero sin un pelo de tonto. Eso sí, había algo extraño en él que no me gustó, parecía que ocultaba algo. Mi hija me aseguró que era un chico muy agradable y atento, que la trataba bien. Que siempre había ido a la casa por las mañanas pero nunca por las noches. También me dijo que no tenía familia, educación, ni trabajo estable. Ella lo adoraba, pero quién era yo para impedir que mi hija aprendiera de sus propios errores. Desde aquel día, el joven vino todas las mañanas para acompañarla en bicicleta hasta la escuela. Cuando terminaba, la recogía y volvían a la casa. Él se aseguró de que siempre hiciera su tarea. Y cuando enfermó y nosotros trabajamos, cuidó de ella. Demostró tener la paciencia de un ángel cuando mi hija tenía sus terribles cambios de humor. Ocho meses después, mi hijo vino a hablar conmigo. Había estado preguntado por el chico y se había enterado de que en realidad era un chico de la calle. Su padre, un abusador, se había suicidado y su madre, una prostituta adicta al crack, hizo lo propio tres semanas después. Por entonces, él tenía 15 años y vivían en un remolque alquilado. Después de eso, vivió en la calle durmiendo en parques, en un albergue del ejército de salvación, en hoteles sucios y baratos y en casa de algún amigo. Había conseguido un empleo en la construcción y algunos extras muy mal pagados. Cuando conoció a mi hija en el centro de equitación, él paleaba el excremento de los caballos. Pero ya sabes, 17 años y un cóctel de hormonas… En el club de equitación hay chicos de 18 y 19 años, con una hermosa sonrisa, educación perfecta y buenos modales. Pero, ¿a quién le importa? A mi hija le cautiva un chico que no pudo disfrutar de su infancia por culpa de un padre maltratador y maníaco depresivo suicida y su madre adicta. Un tipo que ha sido alimentado por vecinos y desconocidos, cuando no estaba pasando hambre. En aquel momento tuve que rendirme ante la evidencia, él ya se había ganado un hueco en nuestras vidas. Cuando no venía a la casa era porque había encontrado algún trabajito, le echábamos de menos. No son amigos, pero mi hijo se lleva genial con él. Mi hija menor era una incondicional y mi mujer parecía haber ampliado su instinto maternal con él. ¿Y yo? Con todos mis reparos, tuve que admitir que me preocupaba por él. Quería que fuera feliz. Le conté su historia a mi mujer y mi hija, y lloraron. Me decepcionó un poco mi hija mayor, porque, a pesar de saberlo, no quiso decirnos nada. ¿Ella lo amaba y aún así dejaba que se fuera a dormir a la calle cada día? Al día siguiente, le di una llave de nuestra casa y le dije que lo esperaba en casa todas las noches. En las semanas siguientes, preparamos la habitación de huéspedes y le ofrecí comprar unos muebles a su gusto. No quiso. Dijo que prefería ganarse las cosas y que podría construirlas él mismo. Le gustaba construir cosas y le conseguimos una educación que se lo permitiera. Eso sucedió en el año 2000. Ahora, 15 años más tarde, mi hija y él, al que ya considero como si fuera mi hijo, tienen un próspero negocio juntos. Me han dado 3 hermosos nietos, dos de ellos gemelos”.

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Pablo Escobar vs Chapo Guzmán. Quién es el mayor capo?
Pablo Escobar vs Chapo Guzmán. Quién es el mayor capo?
InfoporAnónimo9/29/2016

Con la segunda fuga del Chapo Guzmán de una cárcel mexicana, muchos lo han empezado a considerar cómo el mayor narcotraficante de la la historia. Sin embargo sus cifras y su nivel de terror aún quedan muy lejos de las del colombiano Pablo Escobar abatido por las fuerzas de seguridad colombianas el 2 de diciembre de 1993. Aunque el negocio del narcotráfico cambió bastante entre la época en la que reinó Escobar y en la que ha reinado Guzmán, hay algunos parámetros que se repiten. Ambos consiguieron dominar el mercado de la cocaína en los EEUU, el colombiano llegando a tener un 80% de cuota de mercado y el mexicano un 50%. Ambos actuaban cómo una especie de marca franquicia que agrupaba a otros capos mafiosos. A Escobar le acompañaban en el cartel de Medellín Gonzalo Rodríguez Gacha, Carlos Lehder y los hermanos Ochoa, entre otros. Guzmán dominador del terrible cartel de Sinaloa está acompañado por ‘El Mayo’ Ismael Zambada García, ‘El Azul’ Juan José Esparragoza Moreno, y los hermanos Beltrán Leyva. En el fondo sigue funcionando el esquema de confederación de narcotraficantes que se agrupan para realizar los envíos de coca a los EEUU con lo que en parte diversifican así el riesgo de que puede suponer que caiga un gran cargamento al repartirse las pérdidas que esto supone. A partir de aquí empiezan las diferencias. Escobar llegó a amasar una fortuna de $25 mil millones ocupando el puesto 7 de la lista Forbes cómo hombre más rico del mundo. La fortuna de Guzman no es desdeñable, cerca de 1.153 millones ocupando el puesto 67 del ranking Forbes de los hombres más poderosos y el mil y pico entre los más ricos. La aplicación del nivel de terror también ha sido diferente entre los dos capos del narcotráfico. Guzmán ha centrado su violencia la lucha contra otros carteles del narcotráfico mientras que Escobar la extendió a una lucha contra el Estado Colombiano asesinando a 2 ministros de justicia, cuatro candidatos presidenciales, y 11 magistrados de la corte suprema, y sembrando el país de atentados con coches bomba, técnica terrorista que aprendió directamente de ETA. Entre otros derribó en pleno vuelo un avión de Avianca con 110 pasajeros. Responsable directo o indirecto de más de 10.000 muertes, finalmente Escobar logró que el Estado Colombiano cambiara su Constitución para prohibir la extradición a los EEUU. Sólo finalmente, cuando el Estado Colombiano junto con los EEUU, optaron por iniciar una guerra subterránea contra Escobar apoyándose en otros grupos de narcotráficantes lograron finalmente debilitarlo y abatirlo. Lo cuál no deja una moraleja. Si un narcotraficante con el poder que llegó a acumular Escobar fue finalmente abatido, tarde o temprando, no hay señor de la droga de cierta relevancia, que no acabe capturado o muerto.

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Invento que promete terminar con el maldito dolor menstrual
Invento que promete terminar con el maldito dolor menstrual
Salud BienestarporAnónimo9/29/2016

Livia aspira a que se diga adiós a los analgésicos Compraste las entradas del concierto imaginando cómo desgastarías las suelas de las zapatillas esa noche, pero no fue así. El viaje que habías planeado también cambió. La tarde que creías para ti, aunque fuera para no hacer nada y ver una maratón de películas, acabó arruinada. Arruinada porque un malestar invade tu cuerpo, unos pinchazos tan intensos en el abdomen que solo te apetece quedarte quieta, encogida, hasta que el dolor se esfuma. Así cada mes. Maldito dolor menstrual. Un equipo compuesto por médicos e ingenieros israelíes quiere acabar con esa sensación. Y para ello han ideado un aparato que se parece a un MP3, pero que en realidad es un pequeño dispositivo que emite pulsos eléctricos para distraer al sistema nervioso y bloquear el estímulo doloroso que viaja desde el vientre hasta el cerebro. Se llama Livia y funciona a través de dos electrodos que se colocan en el abdomen. Los creadores destacan que la única forma actual que existe de calmar este malestar pasa por tomar analgésicos que tardan en hacer efecto y, además, no eliminan el dolor, solo lo reducen. Para ellos, su invento es más eficaz, alivia al instante y al ser diminuto resulta discreto. El dispositivo se carga utilizando un USB y tiene 15 horas de autonomía. Los responsables han resumido en una frase su idea: "cerrar las puertas del dolor". Toda una promesa.

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Por qué dormir 6 horas puede ser peor que no dormir nada
Por qué dormir 6 horas puede ser peor que no dormir nada
Salud BienestarporAnónimo9/30/2016

Cuando no duermes nada, al menos eres consciente de ello Dormir seis horas al día puede parecer razonable. Pero es del todo insuficiente para rendir a un nivel óptimo. De hecho puede llegar a ser tan malo como no dormir en absoluto. Un nuevo estudio publicado por Sleep ha demostrado que el rendimiento de aquellas personas que duermen seis horas durante dos semanas seguidas es igual de pobre que el de aquellos forzados a estar despiertos durante dos días consecutivos. Con el agravante de que las personas que duermen seis horas creen que su rendimiento es el normal. El estudio analizó a 48 adultos, cuyo descanso fue restringido a un máximo de cuatro, seis o ocho horas cada noche durante dos semanas. A uno de los grupos se le impidió dormir durante tres días seguidos. Durante el tiempo que duró el estudio, los participantes fueron sometidos a pruebas de rendimiento cognitivo y de tiempo de reacción cada dos horas (en el caso de que no estuvieran durmiendo). También respondieron preguntas sobre su estado anímico, los síntomas que sentían y su nivel de somnolencia. Como se puede suponer, los sujetos a los que se les permitió dormir ocho horas cada noche obtuvieron los mejores resultados de rendimiento. El rendimiento de aquellos que solo dormían cuatro horas empeoró a diario. El grupo de los que podía dormir seis horas, en cambio, parecía mantener sus facultades, hasta que en el décimo día del estudio se desplomaban. Sobreestimamos lo que dormimos y subestimamos nuestro déficit de sueño En los últimos días del experimento, las personas que habían sido restringidas a un máximo de seis horas de sueño por noche mostraban el mismo rendimiento cognitivo de aquellas a las que no se les permitía dormir ni un minuto. Es decir, poder dormir seis horas era equivalente a no dormir en absoluto. El dato más alarmante que arroja el estudio, sin embargo, es que las personas que dormían seis horas no eran apenas conscientes del nivel de su somnolencia. A lo largo del estudio, el nivel de somnolencia percibida por aquellos que no dormían en absoluto aumentó dos niveles, mientras que la somnolencia de aquellos que dormían seis horas solo aumentó en uno. Teniendo cuenta que el rendimiento de ambos era prácticamente el mismo, los resultados podrían indicar la existencia de una tendencia a no admitir —ya sea de forma consciente o inconsciente— la somnolencia por parte de aquellas personas que no duermen lo suficiente. A ello hay que sumarle otro agravante: diversos estudios han demostrado que la mayoría de nosotros sobreestima el tiempo que realmente duerme. La idea de los perjuicios de la falta de sueño acumulativa no es precisamente nueva, pero hasta ahora no existían evidencias de los enormes efectos que puede tener una pequeña falta de sueño. Sabiéndolo, quizá nos planteemos hacer ese esfuerzo extra para irse a la cama un poco más temprano. O, quizá, decidamos dejar de dormir del todo.

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