CesarAB77
Usuario (Argentina)
] Mihail Timofevitch Kalashnikov, mucho se a escrito del mitico AK-47 y derivados, poco sobre el hombre que lo creo. Los mas de 70 millones de unidades fabricadas dicen todo en cuanto a su fama y fiabilidad, unidos a una construcción sencilla y facil manejo lo hacen el fusil más famoso del planeta en los ultimos tiempos, siendo identificado como un símbolo de Libertad. Mihail Timofevitch Kalashnikov nació en la región de Altai el 10 de Noviembre de 1919, trabajó como peon de ferrocarril en Turquestan-Siberia durante su juventud, de una familia de 18 hermanos de los cuales sobrevivieron solo 8, 6 varones y 2 mujeres, tuvo tambien por los cambios de los problemas sociales que se produjeron en Rusia al ser desterrada de su zona. Este joven cursó sus estudios hasta noveno año y al trabajar en el ferrocarril desde pequeño lo llevó a interesarse por artefactos mecanicos. Cuando ingresa en el ejercito por el servicio militar, donde como conductor de tanques pone manos a la obra y pudo plasmar su habilidad en el tema, ya sirviendo en la legion militar especial de Kien, al mando del general comandante en jefe G.K. Zhukov, pudo construir un aparato que podía registrar las horas que estaban en combates, muchos tomaron como insignificante su trabajo, pero recibió aliento y elogios por parte de los altos mandos, un inicio fabricando artitilugios de aplicacion civil por decirlo de alguna manera. Estalla la Segunda Guerra Mundial y ya nombrado comandante de un carro de combate es partícipe de varios encarnizados combates, en una ofensiva por parte de los alemanes en septiembre de 1941 tuvo que atravezar loas lineas enemigas a sangre y fuego en donde es herido de gravedad, pudiendo llegar hasta su propia linea a pesar de las heridas recibidas en el hombro y torso; esto hizo que fuera a parar al hospital para luego ser visitado por el general Zhukov. Kalashnikov veía como sus camaradas combatían en desigualdad con los alemanes que con sus armas automáticas sofocaban a los suyos armados con escasos fusiles como el Mosin Nagant que muchas veces los tenían que compartir, esto motivó aún mas a la iniciativa por crear un arma automatica para su patria, sus primeras ideas se centraron en un subfusil que debía reunir características primordiales como ser sencillo, de facil fabricación y bajos recursos en cualquier arsenal de la desfasada Industria Armera Rusa. El tiempo no era suficiente y los recursos tampoco, ni bien curado sabía que iría al frente nuevamente, sorteando dificultades y negativas no se rindió y dibujó planos de un subfusil , cabe aclarar que no era ingeniero ni diseñador de armas. Cuando en el hospital se llenó y no podía quedarse mas tiempo fue trasladado con todos sus bosquejos a Kazajistan con otros combatientes, todavía tenía dificultades motoras debido a las heridas; Kazajistan le resultaba familiar pues había trabajado antes de la guerra en los depositos del ferrocarril. Ahora tocaba la parte más difícil, carecía de materiales, municíon, y otros recursos para poder plasmar su proyecto, joven y tenaz no se rindió pese a todo un mes despues, el primer subfusil estaba listo (1942). En las pruebas se demostró fiable. Como no era un diseñador conocido se le planteó el problema de a quien presentar el prototio, entonces visitó a un diseñador conocido quien lo inspeccionó y le dijo en una nota que a pesar de que no estaba listo para el uso en combate lo felicitó por la facilidad que tenía de sortear problemas de índole tecnico y que con el tiempo sería un gran diseñador de armas. De este modelo no queda ningun arma solo una foto pero según Kalashnikov es uno de sus mejores diseños, con este arma fue enviado al instituto de armamento donde se probaban los prototipos de nuevas armas, a pesar de que pasó por las pruebas con éxito, el diseño no fue aceptado ya que había grandes diseñadores de la época que se lo impidieron, quizá por ser un simple sargento. ] Kalashnikov proyectando su AK-47. Siguiendo adelante sin bajar los brazos y viendo la escases de ametralladoras ligeras en las tropas de su país por el año 1943 diseñó una, funcionaba por el sistema de retroceso de masas, con solo 7 Kg de peso y un funcionamiento impecable, nuevamente le tiraron el proyecto abajo a pesar de las cualidades del arma. Lejos de rendires se puso a desarollar una carabina semiautomatica, metiendose en un terreno difícil porque diseñadores famosos estaban en lo mismo, en 1944 logró poner a pruebas una carabina pero para su desgracia, a pesar del exito tambien este modelo tuvo que competir con Sergei Simonov, heroe del trabajo de la unión sovietica quien desarrolló la conocida SKS-45 7.62 x 39 M-43 y otra vez su arma al olvido. Con la llegada de los cartuchos de potencia intermedia o cortos como el revolucionario para fusil de asalto desarrollado por los alemanes para un arma automatica portatil con que dotar al ejercito sovietico, esta vez si que se enfrentaba a diseñadores de renombre, partiendo de su anterior diseño por lo simple y resistente puso manos a la obra nuevamente pero para que se vieran los primeros prototipos pasaron años. Finalmente se probaron los prototipos en severas pruebas donde fueron arrastrados por agua, barro, tirados sobre pisos de hormigón desde varias alturas y un sin fin de duras pruebas de tormento. Esta vez Mister Kalashnikov ganó el concurso estatal del año 1947, terminaba con la aceptacion provicional del fusil Avtomat Kalashnikov. Tras la fabricacion en serie de los primeros modelos de serie en el año 1949 fue aceptado por el ejercito de la Union Sovietica tras una evaluacion rigurosa, por este trabajo recibió su primera condecoracion e incluso su retrato pasó a estar junto a de otras personas famosas de su pais, rondando los comentarios de que como una simple persona como él podía haber inventado el AK-47. ] AK-47, 7,62x39mm. Siendo su arma ya reglamentaria, el no poseía ninguna oficina de diseño y fue enviado a Izhevsky en donde el Ak-47 se producía en grandes cantidades y donde hoy día se fabrican y proyectan nuevos diseños. En base al Ak-47 desarrolló una ametralladora ligera de cañon pesado (el equivalente del FAP con respecto al FAL) siendo aceptada, el aún sargento en 1958 recibió el títilo de Héroe de la Union Sovietica y despues la Medalla de Oro y la orden de Lenin, en 1965 desarrolló una ametralladora polivalente que fue adoptada tras varios años de trabajo para vehículos blindados y demás siendo clave para su adopción la fiabilidad y sencillez, por esto recibió la seguna orden de Lenin. Tras la guerra de Vietnam y viendo la tendencia de los EE.UU. en usar menor calibre para sus armas de infantería, Kalashnikov no lo creía necesario para sus fuerzas y estaba entre los que se oponían al cambio siendo para el cartucho 7.62 x 39 M.43 el ideal para fusil de asalto, pero las oficinas de diseño estaban manos a la obra y el no se podía quedar de brazos crusados y partiendo del AK-47 comenzó a trabajar en los cambios para el nuevo cartucho de menor calibre, cosa que no es solo cambiar de cañon, es un paso que lleva reestudio del diseño en donde se pueden presentar problemas de índole técnico, a pesar que se presentaron varios modelos en 1974, se adoptó el fusil AK-74 junto a una ametralladora ligera para el nuevo cartucho 5.45 x 39, se le otorgó por segunda vez el título de Heroe de la Union Sovietica y una segunda medalla de oro, una anecdota a los que se les otorga este honor por segunda vez se les acostumbra a construir un busto en homenaje y el pensó que iba a ser pequeño, pero cuando lo vió era una mole que en la parte superior solamente pesaba una tonelada. ] AK-74, 5,45x39,5. Como dice Kalashnikov de condecoraciones no se puede vivir y a diferencia de Stoner padre del M-16 que se hizo millonario, el tuvo escazos beneficios, no viviendo en las mejores condiciones, es por eso que entre sus actividades para sustituir el Vodka Kalashnikov le deja una sutanciosa ganancia, vodka que comercializa una destilería de licores con etiquetas conmemorativas de armas y proceres de la Union Sovietica, su hijo Viktor cultiva verduras y patatas como el resto de los habitantes, en Izhevsk, capital de la república de Udmurtia, fundada en 1807 por el zar Alejandro I y situada sobre el río Ish está la fabrica que lejos está de ser la de antes, subsiste produciendo modelos de exportación de armas de caza para mercado civil. ] 5.45x39,5mm hoy reglamentario en Rusia entre otros paises comparado a su antecesesor 7,62x39mm. Viktor que le hubiese gustado ser piloto de prueba se convirtió en constructor de armas, Kalashnikov tambien sostiene su economía por ser asesor técnico y contructor jefe en Izhmash (Fabrica estatal), padre e hijo construyen armas de caza, escopetas y fusiles, algunos basados en el AK-47, como tambien artefactos de aplicación domestica, con el título de doctor en ciencia de la ingeniería, es hijo predilecto de su lugar de residencia desde 1987, Boris Yeltsin lo condecoró por los meritos y lo ascendió a general de division en su 75 cumpleaños, tambien celebró en Moscú e Izhevsk el 50 aniversario de la creación del AK-47. Kalashnikov nunca olvida lo que fue el pasado armero e industrial de su país, este realizó varios viajes al exterior y en uno de ellos y gracias a las gestiones de una revista del ambiente se econtró con su "contrincante", Eugene Stoner el inventor del fusil de asalto M-16 en el año 1991. Hoy son muchísimas las variantes del AK-47 y AK-74 y los países que los producen asi como sus distintas versiones civiles, de caza y militares en distintos calibres, llevaría un extenso trabajo tratar solo las armas de esta serie, esto es un simple trabajo dedicado al inventor en su vida y carrera hasta llegar a su creación, como se puede ver en su autobiografía "From the stranger's doorstep to the Kremlin gates Kalashnikov memoirs" (de la casa de un extraño a las puertas del Kremlin, memorias de Kalashnikov) militarie parade. ] Kalashnikov junto a Eugene Stoner, 1991. El antiguo AK-47 luego rebautizado AKM-47 por su fabricación en chapa estampada en 1959 junto con la RPK version de cañon pesado para fuego sostenido, sus ametralladoras ligeras AK-74 5.45 x 39 y sus variantes tienen algo en comun, sencillez y fiabilidad, para terminar este trabajo hay que resaltar que en el año 1991 en la primer feria de armas en la rural de la Capital Federal Argentina Expo Armas 91, el prestigioso, experto conocedor y escritor de varias publicaciones en las que dejó las mejores enseñanzas y conocimientos, Enrique J. Landini tuvo el honor de entrevistar al Señor Mihail Kalashnikov en dicha feria para una conocida publicación. "Dificilmente habrá algo en este mundo que sustituya el kalahsnikov antes del 2025" Edwar Clinton Ezell (historiador militar estadounidense)
Su vida Natural de una población del Óblast de Cheliábinsk, en los Urales, desde muy niño estuvo relacionado con la caza: en primer lugar, con el arco y, más tarde, con armas de fuego, de las cuales la primera de ellas fue un obsequio de su abuelo cuando sólo tenía 12 años de edad. Estudió en la escuela técnica de Magnitogorsk, y sirvió como tenedor de libros en la Escuadra Soviética del Lejano Oriente. Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló, Vassili tenía 26 años y ya era un excelente tirador. Además, estaba alistado en la Marina de su país. Durante la Batalla de Stalingrado, los alemanes sufrieron numerosas bajas a manos de los francotiradores soviéticos, que se habían convertido en una verdadera amenaza. Las víctimas, por lo general, eran oficiales y soldados del Ejército Alemán, incluyendo algunos francotiradores enemigos. El 21 de octubre de 1942, fue destinado como francotirador en Stalingrado. Mito y realidadVassili no sólo era un excelente tirador, sino también un maestro del camuflaje, el sigilo y la paciencia. Se mimetizaba de tal manera con su entorno que difícilmente sus víctimas podían dar con su posición o bien no contaban con el tiempo de vida suficiente para darse cuenta de dónde estaba. Pronto los periódicos hicieron eco de las hazañas de este hombre y comenzaron a publicar las historias que de él se contaban, aumentando así el orgullo de las personas por este compatriota. Entre tanto, Vassili no sólo trataba de hacer honor a tal fama, sino que también adiestraba a otros compatriotas en el arte del disparo de precisión. La mayoría de sus alumnos hicieron honor a sus enseñanzas. Víctor Medvedev y Anatoli Chejov hicieron que los alemanes temieran las horas de plena luz, pues asomar la cabeza significaba perder la vida. Ellos y Tania, sus mejores alumnos, habían quitado la vida a más de setenta soldados alemanes. Otras fuentes afirman que los 28 francotiradores entrenados por él se cobraron la vida de más de 3000 soldados enemigos. También se dice que la hazaña de Záitsev no fue la única y que un desconocido soldado, identificado solamente como Andrei Baciu, había matado ya 224 soldados alemanes hacia el 20 de noviembre de 1942. Cuando Záitsev tuvo en su haber más de cien muertes, fue condecorado con la Orden de Lenin, aunque esto no le impidió seguir su tarea. En esos días, y según el testimonio de un prisionero alemán, llegó al frente, un oficial alemán de apellido König. Dice este testimonio, que se enteró de que la verdadera misión de König era matar a Záitsev, y acabar así con el mito para socavar la confianza del pueblo ruso. Durante varios días, ambos oponentes se movieron con sigilo con el fin de estudiar el terreno y tratar de encontrar al otro, hasta que König hizo su primer movimiento, asesinando a dos francotiradores rusos con sendos disparos en las cercanías de una fábrica. Por lo que Vasili decidió hacerle frente. El lugar elegido: la fábrica Octubre Rojo al pie de la colina de Mamaev Kurgan. Al sitio fue acompañado por su amigo y colega Nikolai Kulikov. El fusil de Záitsev.Allí se encontraba el alemán, que también se mantuvo oculto. Así estuvieron tres días con sus noches, esperando ambos con admirable paciencia que el otro cometiera un error y delatara su posición. Al cuarto día, Vasili y Nikolai creyeron saber dónde estaba y urdieron un plan para descubrirlo. Nikolai asomó un casco, el alemán disparó y aquél se arrojó al suelo gritando de dolor. König mordió el anzuelo y se asomó para contemplar a su víctima, hecho que aprovechó Vassili para asestarle un disparo en la cabeza que terminó con su vida. Esta historia del enfrentamiento entre Záitsev y König no está del todo probada ni documentada en ninguno de los bandos enfrentados. De acuerdo con el libro Stalingrado de Antony Beevor, el nombre Mayor König no es más que un nombre ficticio creado por los medios. Su nombre real sería Mayor Heinz Thorvald, jefe de una escuela de francotiradores del ejército alemán. La mira telescópica del rifle de Thorvald, de la cual se dice que es el más preciado trofeo de Záitsev, se exhibe actualmente en el Museo de las Fuerzas Armadas en Moscú. Sin embargo, la historia completa permanece en esencia sin ser confirmada. No hay absolutamente ninguna mención de ello en informes militares soviéticos, incluídos los de Alexander Scherbakov, aun cuando casi todo acto de francotiradores fue registrado con veracidad. Por aquellos días, Záitsev se convirtió en héroe nacional. Cuando la Batalla de Stalingrado finalizó, había abatido a 242 alemanes, entre ellos muchos oficiales de alto rango, aunque algunos historiadores sostienen que solo fueron 149 los oficialmente confirmados. Záitsev prestó servicio hasta enero de 1943, cuando sufrió heridas en los ojos. El profesor Filatov restauró su visión, y pudo regresar más tarde al frente para terminar la guerra en el río Dniéster con el grado de Capitán. Finalizada la guerra, se casó y se estableció en Kiev como director de una escuela de ingeniería. Medallas y condecoraciones Títulos y condecoraciones Héroe de la Unión Soviética (22 de febrero de 1943). Título de "Ciudadano Honorable de la ciudad de Volgogrado" (7 de mayo de 1980). 2 Órdenes de Lenin 2 Órdenes de la Bandera Roja Orden de la Guerra Patriótica, 1ª Clase Medallas Medalla de la defensa de Stalingrado Medalla de la victoria sobre Alemania en la Gran Guerra Patriótica 1941-1945 20 años de la victoria a la gran guerra patriótica 30 años de la victoria a la gran guerra patriótica 40 años de la victoria a la gran guerra patriótica [/b]
JUAN BAUTISTA VAIROLETO - (1894 - 1941) El apellido también se escribe con be larga, pero documentos judiciales de época dan cuenta de la ve corta. Además, así es como él mismo firmaba. Juan Bautista Vairoleto forma parte de la historia y mitos polulares. Nacido en Santa Fe, vivió en La Pampa. Se hizo matrero perseguido por la policía. Se estableció en Alvear, Mendoza. Casado con Telma Cevallos tuvo dos hijas. El 14 de Septiembre de 1941, rodeado por la policía, luego de nutrido tiroteo y antes de entregarse, se quita la vida para no caer preso. ..."Juan se suicidó. No lo mataron, el se suicidó. Yo me levanté de la cama tras de él, protegiendo a las chicas. Veo que se pega el tiro y empieza a caer para atrás, se apoya en la pared y cae al piso. Luego, entró la policía y le tiraron ya muerto en el piso..." (relato de Telma Ceballos). Forma parte de la mitologia de los humildes, que lo consideran "protector". Biografía breve Hijo de una pareja de inmigrantes italianos, Juan Bautista Vairoleto fue el segundo de seis hijos. Nació en Santa Fe el 11 de noviembre de 1894. Su familia se radicó en la provincia de La Pampa, en una zona triguera que abarcaba Castex y Monte Nievas. Cuando era chico, su familia se radicó en Colonia Castex, un pueblo de La Pampa.Parte de su juventud la pasó en los burdeles, donde conoció a los primeros anarquistas. Allí se enamoró de una mujer, que también era pretendida por un gendarme llamado Elías Farache. Farache y Vairoletto tuvieron una pelea feroz: Farache terminó con un balazo en el cuello. Fue acusado de homicidio y encarcelado hasta 1921. Se movía por ambientes peligrosos como casas de juego y prostíbulos. Fue asaltante de caminos, sosteniendo tiroteos con la policía de Castex y otras localidades de La Pampa y provincias vecinas. Era considerado el vengador de los sufrimientos de sus amigos y su figura de justiciero fuera de la ley hace que se vuelva popular, convirtiéndose en un mito. La gente lo ayudaba a huir, y cuando se refugiaba en un lugar le hacían llegar mensajes para prevenirlo, le proporcionaban alimentos, abrigo y cuidados. Como corresponde a la leyenda robaba a los ricos y ayudaba a los pobres, repartiendo lo obtenido entre sus amigos, protectores y gente necesitada. En la década de 1930, se lo hacía responsable de cualquier asalto o muerte ocurrida, pero parecía un fantasma que la policía perseguía sin resultados. A principios de los años cuarenta se organiza una persecución dispuesta a terminar con él. Lo sorprendieron y le dieron muerte en la madrugada del 14 de septiembre de 1941, en General Alvear, Mendoza. Lo velaron en el Comité Demócrata de dicha localidad. A su funeral asistieron miles de personas llegadas desde La Pampa. Sus restos descansan en el cementerio de la localidad dónde murió, en un pequeño mausoleo levantado con las contribuciones de sus fieles. Concurren hombres y mujeres que ofrendan flores, crucifijos, placas y objetos diversos para pedirle que proteja sus familias, trabajo, salud, amor, etc. Algunos devotos recorren de rodillas la distancia entre la entrada del cementerio y su tumba. Aún hoy, algunos pampeanos se ufanan de que sus abuelos hubieran "protegido" a Vairoleto y recuerdan anécdotas vinculadas a este gaucho. Vairoleto fue el último "gaucho alzado" que marca el fin de una época. Muere en los albores de una nueva Argentina con industrias, con sindicatos y vida predominantemente urbana en la que durante largo tiempo no volvió a repetirse el fenómeno. Los relatos del "Viejo Acosta" (Recopilados por LG) “El viejo Acosta” fue un antiguo poblador del oeste pampeano, de “la zona de Acha”. Paisano pícaro, allá por 1970 contaba cerca de ochenta años. Lo recuerdo como una especie de reencarnación del “Viejo Vizcacha”: Viejo lleno de camándulas con un empaque a lo toro, andaba siempre en moro metido no sé en que enredos, con las patas como loro de estribar entre los dedos. Por las noches, en el campo, entre mate y mate brotaban de la boca de ese paisano, cuentos y anécdotas de su pasado en los montes, “por la zona de Acha”. Decía haber sido “amigo” de Vairoleto, quien lo habría visitado en “las casas” en varias oportunidades, y a quien muchas veces habría protegido bajo su techo humilde. En varias oportunidades, me hizo referencia a varios episodios que forman parte de la historia o la leyenda de Vairoleto. Según Don Acosta, en su vida de gaucho alzado, Vairoleto tenía varios compinches y contaba con varios caballos, entre ellos algunos de su preferencia, acostumbrados a correr boleados, a venir “al silbido” de Vairoleto, y en cuyo recado nunca faltaba un “Wincher”... “por lo que puta pudiera”. Según me refirió Acosta, en una oportunidad Vairoleto dejó en casa de su madre uno de sus caballos preferidos. Un sargento de la “polecía” que lo perseguía, llegó hasta la casa de la madre de Juan Bautista, a quien quiso “sacarle” el paradero de Vairoleto. Ante la negativa, fue maltratada por el “polecía”, quien además en venganza por la “inquina” que le tenia al gaucho alzado, con un “fierro” caliente le quemó los ojos al pobre animal. No faltó oportunidad para que Vairoleto se tomar la revancha, castigando el salvaje hecho. Una noche estaba el “sargento de polecía” con varios “ganchos” en un boliche de las afueras de Acha haciendo un alto en la persecución, tomando unas copas y tratando de conseguir información sobre el paradero de Vairoleto, cuando que en la puerta del boliche se presenta “bien montado, el mesmo Vairoleto”, que al ver la “polecía” se retira a “galope tendido”. El sargento manda “a la milicada” en su persecución, quedándose el propio sargento en el boliche, festejando la inminente captura. Pero Vairoleto no dispara; ata las riendas a las clinas del caballo, “se apea” en el monte, y manda a la partida tras un caballo sin jinete. Al rato nomás, ante la sorpresa del “polecía” que festejaba por anticipado, se le presenta Vairoleto en el boliche...para tomar su revancha. MATE COCIDO (Segundo David Peralta) Segundo David Peralta tenía una pequeña cicatriz en la cabeza que le dio su alias. Había nacido en Tucumán pero la parte más intensa de su vida ocurrió en el Chaco. Trabajó en una imprenta, era culto y planificaba sus golpes al detalle. Se dedicó a robar a firmas como Bunge & Born, Dreyfus y La Forestal, empresas que aportaban grandes sumas de dinero a la Gendarmería para dar fin a sus correrías. Mate Cosido, el bandido de los pobres, escribió algunas notas en la revista Ahora en las cuales justificaba sus robos, explicando que los verdaderos ladrones eran los que explotaban al trabajador y al suelo argentino. Su fama de ladrón con conciencia iba creciendo en Buenos Aires. Igual que Vairoletto, sus problemas con la policía se acentuaron por culpa de una mujer: Mate Cosido tuvo una novia que también coquetaba con un agente y eso profundizó la inquina policial. Igual que a Vairoletto, un compinche lo vendió. Fue cuando ocurrió el famoso episodio de la estación Berthet, en 1939. Era el fin de su carrera: salió muy herido de la emboscada, pero logró escapar y se dejó envolver por el misterio. Su cadáver nunca apareció. Según el historiador Hugo Chumbita, Vairoletto y Mate Cosido se conocieron en la Capital: fue en un prostíbulo de Barracas o en un templo masónico de San Telmo. Dos escenarios apropiados para el marco de una época que, no casualmente, tuvo en Arlt a uno de sus más agudos cronistas.! EL TIGRE DE QUEQUÉN (Felipe Pascual Pacheco) Realidad y fantasía se confunden en la vida del personaje de Gutiérrez. Hubo quien creyó que fue tan sólo una invención del folletinero porteño, luego plasmada -y popularizada- en un libro cuya portada muestra el grabado de un gaucho huyendo de la partida. Pero lo cierto es que existió. Así lo demuestran los ex- pendientes judiciales consultados de diversos partidos bonaerenses y, últimamente, en el archivo histórico de la ciudad de La Plata. Aunque, tal vez, una gran parte de su leyenda corresponda exclusivamente a la frondosa imaginación de Gutiérrez. El comienzo de la vida errante y desordenada de Felipe Pacheco tiene características en común a la de tantos gauchos de la época: un pleito lo llevó a defender su hombría a punta de facón. Este fue el detonante de una serie de desencuentros con la justicia, donde, obviamente, la brutalidad de las autoridades cumplieron importante rol. En el año 1866 se le inicia a Pacheco una causa criminal por una muerte hecha en el partido de la Lobería. Dice el escrito "que el criminal ha desaparecido y abandonado sus bienes y familia" (tenía 6 hijos). Fue detenido tiempo más tarde en Tres Arroyos y llevando a la cárcel de Dolores donde es condenado a 10 años de prisión. Al ser conducido a Buenos Aires, logra escapar del piquete que lo conducía. Pacheco se reúne nuevamente con su familia y se establece en la estancia de un fuerte hacendado, A. Zubiarre (cerca de la actual ciudad de Necochea). Allí cuida su rodeo y algunas tropillas de su propiedad. Es conchabado como resero y recorre con este oficio varios partidos del centro sur de la provincia de Buenos Aires. A menudo; en pulperías o campamentos de troperos, debe responder-a rebencazos, como era de rigor- a las bravuconadas de paisanos provocadores o de simples pleiteros en busca de gloria. Cada "hazaña' de Pacheco -verificada o no- ;acrecentaba su fama de matrero. Fue tildado de ladino, pendenciero y malentretenido. Perseguido durante años y por el odio que le inspiraron los hombres, estableció su real en una cueva de las barrancas del río Quequén. Por su fiereza y habilidad, para salir airoso de cuanta celada le era preparada, fue apodado "el Tigre del Quequén". En diciembre de 1875, el comisario Luis Aldaz, rudo personaje de la campaña, en un descuido del "Tigre", consigue atraparlo en su propia guarida. Así terminaba su carrera de gaucho alzado. Fue acusado, en la oportunidad, por el propio Aldaz, como "uno de esos criminales que solamente con su presencia aterroriza... autor de 14 asesinatos alevosos y de tener familia con sus propias hijas". En realidad, sólo se le pudo imputar un asesinato y una fuga. Al mayúsculo cargo de incesto, el juez lo desechó de plano. También expresaba el Dr. Aguirre, que "de los demás crímenes atribuidos a Pacheco, no había ningún elemento para imputárselos". Sobreseía a éste y que "debía cumplir la sentencia en la Penitenciaría de Buenos Aires por el hecho de 1866". Lugar donde ingresó Felipe Pacheco en diciembre de 1876. EL GAUCHITO ANTONIO "CURUZÚ" GIL Nos cuenta Félix Coluccio que el gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez, o Antonio Gil, o Curuzú Gil (Cruz en guaraní)tenía a mediados del siglo pasado, una banda que "despojaba de dinero a los ricos para dárselo a los pobres". La denominación "curuzú" significa cruz. Se cree que nació en el departamento correntino de Mercedes (antes denominado Pay Ubre), en cuyo cementerio se encuentra su cuerpo; murió un 8 de enero de 1878. Su mayor trascendencia transcurrió entre 1840 y 1860, época de caudillos y montoneras. Su vida está envuelta en mil enredos, se dice que fue peón explotado que se volvió matrero, también que actuó en la Guerra del Paraguay bajo las órdenes del General Madariaga, y que fue ejecutado por desertor. Según contaba doña Anabel Miraflores, su madre Estrella Díaz de Miraflores, una rica estanciera, tuvo amoríos con Gil, y a la vez era pretendida por el comisario del pago. Esta situación, más el odio que le tenían los hermanos de la estanciera, hizo que el Curuzú huyera de Pay Ubre y se fuera a alistarse en la Guerra del Paraguay. Los federales litoraleños, después de la caída de Rosas, se dividieron en Rojos (tradicionales de la divisa punzó o autonomistas) y Celestes (liberales), según cuentan las historias, Gil fue reclutado por los celestes del coronel Juan de la Cruz Salazar, y como el gauchito era netamente colorado, aprovechó un descuido y se dio a la fuga con el mestizo Ramiro Pardo y el criollo Francisco Gonçalvez; compañeros a los que el derrotero convirtió en cuatreros famosos. Sus compinches fueron muertos a tiros de trabuco y el gaucho fue detenido y llevado a Goya. A pesar de la intercesión del Coronel Velázquez, en el camino, fue colgado cabeza abajo desde un algarrobo (en camino a Goya, a unos 8 kilómetros de Mercedes) y degollado. Aparentemente fue colgado de esa forma para evitar los supuestos poderes hipnóticos que tenía y para que no influyera el payé de San la Muerte que tenía colgado al cuello. Su primer acto milagroso sucedió momentos antes de su muerte. El dijo a su futuro verdugo que una vez que le diera muerte, iba a ir a su casa y encontraría a su hijo muy enfermo, pero que si lo invocaba, sanaría. Una vez decapitado, el comandante llevó la cabeza en sus alforjas a Goya, y el verdugo no dejó el cuerpo a las alimañas, dándole sepultura. Este mismo sargento-verdugo al llegar a su casa vió que sucedía lo que dijo el gauchito, entonces, volvió al lugar de la ejecución y puso una cruz de espinillo (algunos dicen que de ñandubay); al poco tiempo la gente comenzó a visitar el algarrobo y la tumba, dejando ex-votos y velas encendidas. Los dueños del campo, de apellido Speroni, al ver el peligro que significaban las velas encendidas en el campo, hicieron trasladar la tumba al cementerio de Mercedes... pero al poco tiempo cayó gravemente enfermo con un mal que degeneró en locura, los médicos lo desahuciaron y él, en un momento de lucidez, prometió que si el gauchito lo sacaba de la cruel y desconocida enfermedad, le haría un monumento fúnebre... al momento curó y edificó un pequeño santuario de piedra que aún hoy se puede observar... de allí en más fueron varios lo milagros del gaucho y su culto se expandió por gran parte del territorio argentino. Actualmente compite cabeza a cabeza con otra creencia popular de magnitud: la Difunta Correa. EL GAUCHO LEGA (Olegario Alvarez) El gaucho olegario alvarez, conocido como "Gaucho Lega", nació en Saladas en 1871. Preso y condenado por asesinato, logra evadirse de la Penitenciaria de la capital correntina en 1904. A partir de allí, integró una gavilla de matreros famosos en la región , junto al mentado Aparico Altamirano (otro "santo". Convertido en gaucho matrero desde su temprana juventud, Olegario álvarez cosechó amores y odios. La escritora Silvia Miguens narra la vida de este hombre que transitó un camino de rebeldía, signado por la violencia, y se hizo leyenda al amparo de la mitología correntina. Cuando Nicolás Toledo y Paulina Álvarez engendraron a su hijo, el aire andaba enrarecido por el polvo que alzaban las tropas de Argentina, de Brasil y de Uruguay, que cabalgaban por los alrededores de Saladas, a 100 kilómetros de Mburucuyá, para embestir a las de Paraguay, durante la Guerra de la Triple Alianza. Nueve meses más tarde, corriendo ya el año 1871, el primer encantamiento de Olegario fueron los ojos de su madre. Tal vez por aquella primaria visión del mundo siempre se dio a conocer con el apellido materno, o puede que Nicolás Toledo no fuera más que uno de esos hombres de a caballo que van de paso. Para cuando Olegario nació, el aire no estaba enrarecido por las tropelías de las milicias. Inspiró profundo una oleada de heroísmo de esa tierra de héroes, y no sólo de los héroes que deambulaban por la zona, pues también en Saladas había nacido el sargento Cabral, que en el combate de San Lorenzo salvó de la muerte al general San Martín, otro correntino de ley. Muchos niños, igual que Olegario, fueron forjados por las narraciones de sus mayores, susurradas en torno al fogón de las mateadas nocturnas. Acunado por mitos y leyendas, a la vera de los espíritus errantes y de los entreveros con las tropas de Rosas, nació y creció Olegario Álvarez, quien muy pronto, en su juventud, se convirtió en el Gaucho Lega, o Leguita. Imposible permanecer ajeno a ese caudillismo que convertía al entorno en un corral de riñas. Inquinas y resquemores eran parte del paisaje. La traición, la crueldad, los muertos devenidos en semidioses, mártires o delincuentes, según la corriente o la necesidad política. Muy de cerca le tocó ver un alzamiento en que la represión y el castigo fueron utilizados como escarmiento, la Matanza de Saladas, en octubre de 1891, que culminó poco después cuando, con el fin de conciliar la paz, se decretó una amnistía. Por esos días Lega tenía 18 años, y supo de inmediato de qué manera el grupo político vencido pasaba de la amnistía al degüello. Y del degüello al mito. Al año de la matanza era sargento de policía, y pertenecía al Partido Colorado. Olegario fue parte de esa clase social marginada y pueblerina, de activos militantes políticos que se ganaban continuas persecuciones que terminaban llevándolos al pillaje, para sobrevivir. Tal vez porque se rebeló contra el vasallaje de los señores feudales de la zona, esa actitud desafiante y libertaria hizo que fuera considerado de un valor sin límite. Y, como sucedió con el Gauchito Gil y con Altamirano, todos piragües, es decir colorados, los estandartes, claveles, cintas y elementos de culto con que le rinden homenaje y se adornan los santuarios, son rojos. Por su filiación autonomista. Claro que también existen "santos celestes", del Partido Liberal, como Francisco José López en la zona de Esquina. Pero en el caso de Lega, era colorado y fue en uno de esos confusos episodios de comité cuando mató a un hombre. Poco después, en un duelo criollo, dio muerte a otro gaucho, a quien llamaban Poncho Café. Fue apresado en Curuzú Laurel, entre San Miguel y Loreto, enviado a los Tribunales de Corrientes y sentenciado a cadena perpetua. En la cárcel se relacionó con Aparicio Altamirano y con Adolfo Silva. Los tres se volvieron inseparables hasta que, un martes de carnaval de 1904, huyeron aprovechando una fuga masiva de presos. Al poco tiempo se les atribuía, entre otros delitos, el de asaltar una estancia, asesinar al propietario, su esposa e hijos, y colgar sus cabezas del alambrado. Y así continuaron sus días, en estado de rebeldía. Fueron épocas de corridas y dicen que de transmutaciones, a la sombra y al reparo de los quebrachales y de los pastos que bordean los esteros. Muy de a poco sus andanzas se volvieron parte de la mitología guaraní. Puede que no hayan sido pocas las veces en que se lo vio, convertido en un yaguareté que va olisqueando los alrededores en busca de la presa y con sed de venganza, mientras atraviesa el bosque húmedo y las palmeras de Yatay, en las cercanías de Saladas, Concepción, San Roque y Mburucyá, propiciando igual que siempre lo que está a su alcance para ayudar a la gente. En cuanto al amor, Lega tampoco se quedó corto con la leyenda y el romanticismo. Un atardecer, amparado por las sombras y el canto de los primeros pájaros nocturnos, dejó su caballo detrás de la casa de un tal Lafuente, oficial primero de policía, y como un yaguareté que ha tomado las mañas de su perseguidor, un cazador de aguada, esperó que el oficial vaciara la botella de ginebra y, sólo cuando notó que la autoridad se había dormido, Olegario sigilosamente fue al rescate de su novia, Ángela Alegre. La muchacha permanecía recluida desde que Lega escapó de la cárcel. La sola sonrisa y el beso de Ángela justificaron la imprudencia de acercarse de nuevo a Saladas, donde era buscado y fácilmente reconocible. Dicen que Ángela se quedó junto a él hasta el mismito momento, el 2 mayo de 1906, en que una partida policial terminó con la vida de Olegario Álvarez, y también con la de Adolfo Silva, en el paraje denominado Juru'i, en Rincón de Luna. Aparicio Altamirano pudo escapar y fue muerto en 1932. Muy de a poco sus andanzas se volvieron parte de la mitología guaraní. Leguita, con apenas 35 años fue acribillado a balazos por la Policía, que dio cuenta de su muerte con gran alarde. Como contrapartida, de inmediato Lega renació como mártir legendario y gaucho milagroso. La imaginación pueblerina fue dando fe de sus milagros. Los motivos para su devoción empiezan justamente ese día, porque cuando la Policía bajó el cadáver, atado al caballo, el cuerpo emitió unos quejidos, tal vez por el aire aún en los pulmones y expulsado, o tal vez porque así estaba escrito. Se dijo que aún estaba vivo. En el patio de la comisaría, sólo después del largo traslado de su cuerpo a lomo de caballo, le quitaron el Kurundu, un amuleto con forma de campana confeccionado por el abá payé (hechicero). Según cuenta la leyenda guaraní, gracias al payé y pese a haber sufrido heridas de gravedad en muchas ocasiones, Lega no moriría hasta que se lo quitaran. Él mismo, dicen, pidió a sus captores que se lo sacaran para poder morir en paz. Lo que no les dijo era en qué momento lanzaría su último aliento. FUETES: WWW.LAGAZETA.COM.AR
Santa Cecilia Virgen, mártir de la Iglesia primitiva, patrona de los músicos. Fiesta: Noviembre 22 Del oficio de su fiesta: Cantad a Dios con maestría y con júbilo Breve: El culto de santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica en el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo. -------------------------------------------------------------------------------- Durante más de mil años, Santa Cecilia ha sido una de las mártires de la primitiva Iglesia más veneradas por los cristianos. Su nombre figura en el canon de la misa. Las "actas" de la santa afirman que pertenecía a una familia patricia de Roma y que fue educada en el, cristianismo. Solía llevar un vestido de tela muy áspera bajo la túnica propia de su dignidad, ayunaba varios días por semana y había consagrado a Dios su virginidad. Pero su padre, que veía las cosas de un modo diferente, la casó con un joven patricio llamado Valeriano. El día de la celebración del matrimonio, en tanto que los músicos tocaban y los invitados se divertían, Cecilia se sentó en un rincón a cantar a Dios en su corazón y a pedirle que la ayudase. Cuando los jóvenes esposos se retiraron a sus habitaciones, Cecilia, armada de todo su valor, dijo dulcemente a su esposo: "Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí." Valeriano replicó: "Muéstramelo. Si es realmente un ángel de Dios, haré lo que me pides." Cecilia le dijo: "Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo verás al ángel." Valeriano accedió y fue a buscar al obispo Urbano, quien se hallaba entre los pobres, cerca de la tercera mojonera de la Vía Apia. Urbano le acogió con gran gozo. Entonces se acercó un anciano que llevaba un documento en el que estaban escritas las siguientes palabras: "Un solo Señor, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo y en nuestros corazones." Urbano preguntó a Valeriano: "¿Crees esto?" Valeriano respondió que sí y Urbano le confirió el bautismo. Cuando Valeriano regresó a donde estaba Cecilia, vio a un ángel de pie junto a ella. El ángel colocó sobre la cabeza de ambos una guirnalda de rosas y lirios. Poco después llegó Tiburcio, el hermano de Valeriano y los jóvenes esposos le ofrecieron una corona inmortal si renunciaba a los falsos dioses. Tiburcio se mostró incrédulo al principio y preguntó: " ¿Quién ha vuelto de más allá de la tumba a hablarnos de esa otra vida?" Cecilia le habló largamente de Jesús. Tiburcio recibió el bautismo, y al punto vio muchas maravillas. Desde entonces, los dos hermanos se consagraron a la práctica de las buenas obras. Ambos fueron arrestados por haber sepultado los cuerpos de los mártires. Almaquio, el prefecto ante el cual comparecieron, empezó a interrogarlos. Las respuestas de Tiburcio le parecieron, desvaríos de loco. Entonces, volviéndose hacia Valeriano, le dijo que esperaba que le respondería en forma más sensata. Valeriano replicó que tanto él como su hermano estaban bajo cuidado del mismo médico, Jesucristo, el Hijo de Dios, quien les dictaba sus respuesta. En seguida comparó, con cierto detenimiento, los gozos del cielo con los de la tierra; pero Almaquio le ordenó que cesase de disparatar y dijese a la corte si estaba dispuesto a sacrificar a los dioses para obtener la libertad. Tiburcio y Valeriano replicaron juntos: "No, no sacrificaremos a los dioses sino al único Dios, al que diariamente ofrecemos sacrificio." El prefecto les preguntó si su Dios se llamaba Júpiter. Valeriano respondió: "Ciertamente no. Júpiter era un libertino infame, un criminal y un asesino, según lo confiesan vuestros propios escritores." Valeriano se regocijó al ver que el prefecto los mandaba azotar y hablaron en voz alta a los cristianos presentes: "¡Cristianos romanos, no permitáis que mis sufrimientos os aparten de la verdad! ¡Permaneced fieles al Dios único, y pisotead los ídolos de madera y de piedra que Almaquio adora!" A pesar de aquella perorata, el prefecto tenía aún la intención de concederles un respiro para que reflexionasen; pero uno de sus consejeros le dijo que emplearían el tiempo en distribuir sus posesiones entre los pobres, con lo cual impedirían que el Estado las confiscase. Así pues, fueron condenados a muerte. La ejecución se llevó a cabo en un sitio llamado Pagus Triopius, a seis kilómetros de Roma. Con ellos murió un cortesano llamado Máximo, el cual, viendo la fortaleza de los mártires, se declaró cristiano. Cecilia sepultó los tres cadáveres. Después fue llamada para que abjurase de la fe. En vez de abjurar, convirtió a los que la inducían a ofrecer sacrificios. El Papa Urbano fue a visitarla en su casa y bautizó ahí a 400 personas, entre las cuales se contaba a Gordiano, un patricio, quien estableció en casa de Cecilia una iglesia que Urbano consagró más tarde a la santa. Durante el juicio, el prefecto Almaquio discutió detenidamente con Cecilia. La actitud de la santa le enfureció, pues ésta se reía de él en su cara y le atrapó con sus propios argumentos. Finalmente, Almaquio la condenó a morir sofocada en el baño de su casa. Pero, por más que los guardias pusieron en el horno una cantidad mayor de leña, Cecilia pasó en el baño un día y una noche sin recibir daño alguno. Entonces, el prefecto envió a un soldado a decapitarla. El verdugo descargó tres veces la espada sobre su cuello y la dejó tirada en el suelo. Cecilia pasó tres días entre la vida y la muerte. En ese tiempo los cristianos acudieron a visitarla en gran número. La santa legó su casa a Urbano y le confió el cuidado de sus servidores. Fue sepultada junto a la cripta pontificia, en la catacumba de San Calixto. Esta historia tan conocida que los cristianos han repetido con cariño durante muchos siglos, data aproximadamente de fines del siglo V, pero desgraciadamente no podemos considerarla como verídica ni fundada en documentos auténticos. Tenemos que reconocer que lo único que sabemos con certeza sobre San Valeriano y San Tiburcio es que fueron realmente martirizados, que fueron sepultados en el cementerio de Pretextato y que su fiesta se celebraba el 14 de abril. La razón original del culto de Santa Cecilia fue que estaba sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el "titulus Caeciliae". Por lo demás, no sabemos exactamente cuándo vivió, ya que los especialistas sitúan su martirio entre el año 177 (de Rossi) y la mitad del siglo IV (Kellner). E1 Papa San Pascual I (817-824) trasladó las presuntas reliquias de Santa Cecilia, junto con las de los santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, a la iglesia de Santa Cecilia in Transtévere. (Las reliquias de la santa habían sido descubiertas, gracias a un sueño, no en el cementerio de Calixto, sino en el cementerio de Pretextato). En 1599, el cardenal Sfondrati restauró la iglesia en honor a la Santa en Transtévere y volvió a enterrar las reliquias de los cuatro mártires. Según se dice, el cuerpo de Santa Cecilia estaba incorrupto y entero, por más que el Papa Pascual había separado la cabeza del cuerpo, ya que, entre los años 847 y 855, la cabeza de Santa Cecilia formaba parte de las reliquias de los Cuatro Santos Coronados. Se cuenta que, en 1599, se permitió ver el cuerpo de Santa Cecilia al escultor Maderna, quien esculpió una estatua de tamaño natural, muy real y conmovedora. "No estaba de espaldas como un cadáver en la tumba," dijo más tarde el artista, sino recostada del lado derecho, como si estuviese en la cama, con las piernas un poco encogidas, en la actitud de una persona que duerme." La estatua se halla actualmente en la iglesia de Santa Cecilia, bajo el altar próximo al sitio en el que se había sepultado nuevamente el cuerpo en un féretro de plata. Sobre el pedestal de la estatua puso el escultor la siguiente inscripción: "He aquí a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculpí para vosotros, en mármol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi." De Rossi determinó el sitio en que la santa había estado originalmente sepultada en el cementerio de Calixto, y se colocó en el nicho una réplica de la estatua de Maderna. Sin embargo, el P. Delehaye y otros autores opinan que no existen pruebas suficientes de que, en 1599, se haya encontrado entero el cuerpo de la santa, en la forma en que lo esculpió Maderna. En efecto, Delehaye y Dom Quentin subrayan las contradicciones que hay en los relatos del descubrimiento, que nos dejaron Baronio y Bosio, contemporáneos de los hechos. Por otra parte, en el período inmediatamente posterior a las persecuciones no se hace mención de ninguna mártir romana llamada, Cecilia. Su nombre no figura en los poemas de Dámaso y Prudencio, ni en los escritos de Jerónimo y Ambrosio, ni en la "Depositio Martyrum" (siglo IV). Finalmente, la iglesia que se llamó más tarde "titulus Sanctae Caeciliae" se llamaba originalmente "títulus Caecilia", es decir, fundada por una dama llamada Cecilia. Santa Cecilia es muy conocida en la actualidad por ser la patrona de los músicos. Sus "actas" cuentan que, al día de su matrimonio, en tanto que los músicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su corazón. Al fin de la Edad Media, empezó a representarse a la santa tocando el órgano y cantando. Tomado del libro: Vida de los Santos de Butler, vol. IV.