Carito133
Usuario (Chile)
Hace poco tiempo que había muerto mi abuela (ahora descansa en paz), yo no entendía mucho ya que era muy joven, tenía unos siete años cuando eso ocurrió. Recuerdo a todos mis familiares llorando a los costados del ataúd, yo no me acerqué, no quería llorar nuevamente. Después del velorio recuerdo que la vecina, una niña más pequeña que yo (unos cinco años) nos invitó a mi hermana (seis años) y a mi a su casa, nosotras gustosas aceptamos. Jugamos un rato con Barbies y su hermano mayor (unos diez o once, no recuerdo mucho eso). Cuando nos fuimos ya eran como las 23:30 a.m., estábamos muy cansadas, nos dirigimos junto con nuestra madre a el hogar de nuestra tía (por parte de mi padre) ya que recientemente habíamos llegado del extranjero y no teníamos donde quedarnos. Afortunadamente, la casa de mi tía quedaba al lado izquierdo de la otra. Me dirigí a nuestra pieza (digo en general porque los cuatro miembros de la familia, incluyéndome, dormíamos en la misma habitación), donde me coloqué mi pijama, después de haberme lavado los dientes me dirigí gustosa a la cama, recuerdo que yo estaba congelada (hágase notar que era invierno). Cuando me acosté recordé que había dejado la luz prendida, molesta me dirigí hacía el interruptor y apagarla para volver a dormirme. A los cinco minutos me desperté, escuché ruidos raros provenientes de las escaleras. Presa del miedo no me atreví a levantarme y solo rogué para que pararan mientras cerraba fuertemente los ojos. Al sentir que se habían terminado me alivié un poco (supe que no era uno de mis familiares porque se habría visto la sombra) pero eso duro poco, sentí ahora nuevamente los pasos pero a mi lado, luego sentí que alguien se sentaba en la cama. Por Dios que estaba asustada, incluso iba a llorar y llamar a mi madre pero todo se calmó cuando sentí que alguien me hacía mimos en el cabello, eso me relajaba bastante, en el momento pensé que era mi madre y que mi mente me había hecho pasar una mala jugada. Para mi mala suerte, todo eso resultó ser falso; nunca fue mi madre, ella estaba abajo, con mi tía hablando mientras comían. Cosas así han pasado desde entonces; ruidos extraños, perfume de alguien viejo, sentir que alguien me hace mimos, etc. Entonces llegué a la conclusión de que era mi queridisima abuela, despidiéndose de mi o algo así. Esto es algo que realmente ocurrió, no es inventado. Esto es solo para desahogarme, nunca antes lo había dicho a alguien aparte de mi madre.