CabezaDePiramide
Usuario (Argentina)
Wenas, aka les dejo mi novela que hace muchooo que escribi, y bueno.. estaria bueno algunas opiniones. Y es bastante larga! asi que paciencia. Todavia no tiene titulo oficial ! Ya veré...INTRODUCCIÓN: PÉRDIDA DE MEMORIAViernes 19 de Junio. 23:00La tormenta comenzaba a intensificarse cada vez más en esa fría noche de otoño. La lluvia caía sin piedad y los rayos iluminaban largos segundos en el bosque. Pero, sin sentir temor, un caballero cabalgaba a todo galope entre los tenebrosos árboles. El camino que seguía era una cancha de lodo de lo más densa. Por el cual, el pobre caballo quedó atrapado sin poder moverse. -¡ VAMOS !- alentaba el jinete, pero sin éxito. - Maldición…- Julic, el caballero, no podía hacer más que esperar a sus enemigos. Era muy difícil visualizar en la tormenta. La poderosa lluvia y la noche, estaban en su contra. Con mucha precaución bajó de su caballo, llamado Arrot, y aprovechaba los momentos de la luz para protegerse de algún posible ataque…Las criaturas de barro, conocidos como Aperkots, se formaban tras Julic, sin que éste se diera cuenta.El caballero desenvainó su espada y pronto se percató del ataque en su retaguardia. En ese momento la luz de los rayos los dejó al descubierto; seis aperkots a su alrededor. Julic pudo esquivar con facilidad al atacante de atrás, y lo rebanó de lado a lado. Aunque pronto se formaría otra vez junto al gran barrial que provocaba la intensa lluvia.- ¡Malditos! – gritó con odio el caballero mientras los aperkots se abalanzaban sobre él.- Muere, muere, muere, muere….- repetían las criaturas una y otra vez.Julic sentía como el barro espeso y frío entraba por su boca y sus ojos. La oscuridad no se hizo esperar…CAPITULO 1Domingo 4 Julio. 08:00 La cama tibia de ese hogar logró hacer más confortable y largo el descanso de Julic. Sus ojos se abrieron somnolientos. Entonces, sintió un agudo dolor de cabeza. “¿Dónde estoy?” pensó mientras se levantaba lentamente. La habitación en la que se encontró era muy acogedora. La primera impresión que tuvo fue que se encontraba en una cabaña. Julic comenzó a inspeccionar. Habia un gran estante y una mesa; estaba llena de pociones, libros y frascos con “cosas raras” flotando en líquidos. El caballero estaba vestido con una túnica blanca, que junto con su barba oscura y su pelo largo enmarañado le daban un aire de anciano; lo cual era mentira, Julic tan sólo contaba con 34 años de edad. - ¿Dónde estaré? ¿Qué me ocurrió?- murmuró.Al empezar a dar vueltas por el cuarto, fue recordando, como impactos en su cerebro, la noche en la que fue atacado por los aperkots. Su corazón se aceleró.- Los aperkots… ¿Qué estaba haciendo?¿Por qué me atacaron?- se preguntó con mucha impaciencia.Lo primero que decidió a hacer es encontrar su armadura. Y allí estaba. Envuelta en una sábana roja. Sin demoras se colocó la cota de mallas, seguido de la pesada armadura. La cual se la integró incompleta para salir lo antes posible de ese lugar.Miró por la ventana el mundo frío cubriéndose de la densa nieve invernal. No estaría bien salir, pues podría morir congelado sin saber adónde ir. Entonces se acercó a la puerta, la cual abrió lentamente. La madera crujió fuertemente, lo cual hizo que Julic apretara sus dientes y frunciera su seño.Asomó su cabeza presentando primero su brillante espada. Un largo pasillo iluminado por antorchas recorría de derecha a izquierda, el cual estaba alfombrado de negro. El caballero tenía todos sus sentidos en alerta. De repente, el silencio fue roto por un fuerte estallido, proveniente desde la puerta final del pasillo. Erguido, se aproximó hasta el umbral; la puerta metálica se encontraba semi-abierta. Pudo divisar un fogonazo verde, y la silueta de una persona haciendo, quizás, alguna pócima en la gran olla. Julic se ajustó el caso y apretó su espada. Y allí fue. Pateó rápidamente la puerta.- ¡¿Quién sos?!- le gritó el caballero a la silueta.- Ya despertaste… no creí que sanarías tan rápido…-Julic quedó atónito. - ¿Vos? ¿Vos me curaste del barro maldito?- preguntó sin bajar la guardia.- Jaja. Es más fácil de lo que crees… - la silueta se detuvo, dejando un libro sobre la mesa - Escucha, me presentaré… Mi nombre es Ángela Daimin- Dijo la extraña, acercándose cada vez más a la espada amenazante. Era una señora de mediana estatura. Con cabellos casi grises, pero cabe decir, que muy bien maquillada. Estaba encapuchada con una túnica negra y llevaba un bastón en su mano derecha. - Creo que debería envainar mi arma…- dijo, mientras bajaba la brillante espada, y la guardaba. Ángela sonrió.- Soy una Hechicera Necrovital… No hace falta que te presentes, vos sos Julic Montreal, lo sé- dijo la bruja, mostrándole su medallón de reconocimiento.El caballero tomó su pertenencia, y la miró con una extraña sensación.- No recuerdo… no recuerdo mucho de lo que pasó… Sólo sé que me llamo Julic Montreal, y que soy caballero de la Orden Plateada; también me acuerdo del ataque del bosque… -- ¿La Orden Plateada?- preguntó la hechicera asombrada.- Así es… no tengo país, no tengo rey… Sólo mi Dios… ¿ Me puedes decir que hago aquí? ¿ Con que motivo me salvaste?-La bruja se dio vuelta y se acercó hasta su Sopa. Sacó un pequeño frasco de su bolsillo y echó el contenido en el mismo. Lo que produjo pequeñas explosiones en la densa mezcla. - Julic, no necesito un motivo para salvar a cualquier ser que necesite una mano.-El caballero aún se encontraba un poco aturdido. La bruja siguió:- Has estado durmiendo durante dos semanas. ¿Lo sabias?-No podía creer lo que escuchó. “¿Dos semanas?”.- Debo irme, Ángela, de verdad agradezco lo que hiciste por mí. Pero necesito respuestas. ¿Qué hacía yo esa noche que los aperkots me atacaron? ¿Cuál era mi misión?-- Claro, podrías irte. Sin embargo morirías en el camino ¿sabes? Ni siquiera yo conozco las rutas cuando hay tanta nieve como la que hay ahora.- La hechicera miró fijamente al hombre y suspiró. – Lo mejor será que te quedes aquí un tiempo, estas tormentas de hielo pueden durar todo el invierno en estas montañas-Entonces Julic se detuvo a pensar. Y le pidió a Ángela un mapa, y que le indicara donde estaban.- Acá- le indicó- Las Montañas Blancas-Julic entendía que no podía salir de esa casa. Y recordó Las Montañas Blancas en sus estudios de las regiones, nieve y frío todo el año, y más aún en invierno con las tormentas de hielo. Pensó que de todas formas, estando allí podría aprender muchas cosas de la hechicera.- ¿No te olvidas de alguien?- preguntó sorpresivamente la mujer.- ¿De qué estás hablando?-En ese momento entró por la puerta, detrás de ellos, Arrot, el caballo negro. Relinchando fuertemente y saludó a su jinete. Julic se echó a reír y abrazó al caballo.- ¡Arrot! Jajaja. Que suerte que estés bien.-- Es un corcel muy fuerte el que tienes ahí- - Lo sé…- dijo mientras acariciaba a su fiel amigo.- Debes estar un poco oxidado después de tantos días de inactividad, por el pasillo en la segunda puerta se encuentra el Salón de práctica… - Julic notó que la bruja quería estar sola con su caldero.-Pronto estará la cena, Julic, no te entusiasmes mucho…-al salir por la puerta, sonrió el caballero.Así pasaron varios días. Julic y Arrot, lentamente, volvieron a su estado físico normal.25 de Julio. 9:00Parecía una mañana normal. Después de un gran desayuno, el caballero se dispuso a ir al Salón de práctica. Pero, en la puerta se paró firmemente la bruja.- Hoy no tendrás práctica de espada, caballero-- ¿No?- - Creo que estás listo para aprender la magia necrovitalicia- Julic la miró, sorprendido.- Ángela, ¿ qué decís? Soy un caballero de espada y escudo, la magia no es lo mío… supongo- La bruja le hizo un ademán para que Julic la siguiera al caldero. - Todos podemos hacer hechizos, es cuestión de aprender con esmero y mucha, mucha paciencia- dijo Ángela mientras rodeaba la gran olla.- Aún quedan dos meses de invierno crudo… en ese tiempo puedes aprender varios conjuros que podrían salvarte la vida-- De acuerdo, si decís que puedo hacerlo, lo intentaré-- Perfecto…- la bruja se acercó a su biblioteca polvorienta y tomo un gran libro pesado. Pronto lo tiró con violencia a su mesa hecha de madera vieja. La bruja le dijo a Julic que debía estudiar el primer capítulo del libro, y que al día siguiente empezarían las prácticas.La noche cayó temprano. Julic terminó de leer el capítulo y pronto se dispuso a acostarse. Pero al recostar la cabeza en la almohada se le escapaba el sueño y trató, como muchas veces, de recordar más cosas sobre él mismo. Pudo recordar muy poca información, la cual escribía en una pequeño librito que encontró en el enorme estante que yacía en su habitación. “ Hoy es Miercoles, 7 de Julio.Acabo de encontrar este pequeño libro donde procederé a anotar lo que pueda rescatar de mi mente alborotada. Espero poder recordar, pues ya me siento muy incómodo estando aquí con esta bruja… la cual se ha portado muy bien conmigo… Gracias Angela.Bien esto recuerdo hasta hoy:Mi nombre es Julic Monteral, hijo de Zaria y Rubert Montreal. Tengo 34 años. Soy integrante de la Orden Plateada. Al parecer, soy jefe de batallón… ¿Pero dónde estarán mis hombres entonces?¿Qué más? Fui atacado por aperkots… si ¿por qué? Arrot estaba conmigo… nadie más…Creo que es todo… a dormir…Hoy es Viernes 9 de Julio.Anoche tuve un sueño… lo cual es muy raro, pues no acostumbro a soñar. En él, una mujer, me seguía por un bosque. ¿Será alguien que yo conozco? Sólo sé que era muy hermosa… sus cabellos eran largos y oscuros… estaba vestida con un largo vestido blanco…. ¿De casamiento quizás? No lo sé. Hoy es Jueves 15 de Julio.A la tarde cuando estaba practicando, como siempre, Arrot tiro sin intención las cosas que estaban en una mesa. Al ver las bolsas de cuero que cayeron al suelo, puedo asegurar que en esa noche yo tenía una bolsa así misma, ¿Quizás llevaba algo allí dentro de importancia? Lo seguro es que por eso me atacaron los aperkots. Querían mi bolsa, y también querían matarme… obviamente yo resulto ser un obstáculo para alguien… me quieren muerto.Hoy es Lunes 19 de Jullio.Otro sueño. ¿Esa mujer? ¡Maldición! Ya estoy convencido de que la conozco… Pero ¿Qué nos une esta vida de Nuestro Dios Alwior? Pero los más importante, es donde me llevaba esta mujer… tenía la habilidad de abrir pasadizos en lugares impensables… ¿Mi subconsciente me está tratando de decir algo? ¡ Debo reaccionar! Es posible que la gente de mi Señor esté en problemas… No puedo darme el lujo de estar acá por siempre… “Ya había descifrado, entonces, que los monstruos de barro le robaron su bolso, y que lo querían muerto. También, que hay una mujer en su vida. Entonces, abrió sus ojos tan grandes como los de un búho y se inclinó rápidamente. “Los pasadizos de la Orden Plateada” y se echó a reír. Claro, ya se había dado cuenta de la existencia de estos pasajes. Pero no recordaba los sitios llamados Tarintes, que eran las entradas a los mismos. Se llamaban así porque hacen referencia a un conjuro de puertas. Al decir las palabras correctas las hojas de oro cederían ante el que las haya pronunciado; en cambio si eran mal pronunciadas las puertas estaban listas para arrojar fuertes rayos eléctricos al pobre diablo que fuese.Julic no recordaba las palabras de conjuro de puertas. Pero primero lo primero. Habría que encontrar esa puerta necesaria para volver lo antes posible a Jusié, esperar dos meses para que termine el invierno era un riesgo que no quería tomar.Con mucho sueño, Julic notó como sus ojos se cerraban y , aunque angustiado, pudo concebir el descanso…26 de Julio. 8:00El caballero se acercó al caldero, el cual siempre estaba prendido. Ángela aún no se hacía presente. Asi es que aprovechó para ser curioso y lentamente olfateó la mezcla… Olía a carne…”Por Alwior, ¿qué será esta sopa?” se preguntó por dentro. Miró detenidamente la mezcla y no estaba seguro de creerle a sus ojos. Pues una especie de cara humana se formaba densamente en la sopa verde. Julic miró, estupefacto. Hasta que, repentinamente, la mano de Angela se apoyó en su hombro. Julic se sobresaltó, no esperaba a nadie tras él.- Lo siento… yo sólo… estaba…- balbució el hombre.- Si, es algo muy raro ¿No?- la bruja sonreía macabramente - Esto no es sólo una sopa, se llama “Vitahombre”. Sólo es una mezcla se pociones, carne de animales… y claro, el cuerpo del humano- Julic se indignó al escuchar eso.- ¿Cómo el cuerpo de un humano? ¿Qué haces con un humano dentro del caldero?- dijo el caballero en tono amenazante.- No es lo que crees… Esta persona me ha pagado por un tratamiento. Como ya lo dije, Vitahombre. Es utilizado para varias cosas, puede curar heridas muy graves, también rejuvenecer, o hasta para agregar más partes al mismo cuerpo… - explicaba la señora mientras acomodaba la mesa y la silla para que Julic se sentase.- He escuchado de esos hombres con partes agregadas… dos brazos más, cuernos de toro, ojos de halcón… pero nunca los he visto ¿Les dicen Tritens verdad?- respondió Julic, más tranquilo. - Si, son muy pocos, por cierto. Pero nos estamos saliendo del tema… supongo que estudiaste el capítulo del libro “Recursos del Necrovital”- el caballero asintió.-Bien, empezaremos con algo sencillo- la bruja acerco a la mesa un frasco que estaba en un estante, dentro de este había un líquido amarillo muy pegajoso, al parecer. También acercó una pequeña cajita. Al abrirla, tiró pequeños huesos sobre la mesa.- Dime qué son estás cosas-Julic se preguntó si seguir con lo que venía. Se preguntó si la magia necrovital era realmente lo que quería hacer. Pues esto quizá representaba una “burla a la vida”. Sin más, se dispuso a responderle a la hechicera.- Supongo, que quieres darle vida a esos huesos… en el frasco hay sabia de Pino Carnívoro, y a juzgar por los huesos puede tratarse de un animal pequeño… un ave…¿un cuervo tal vez?-- Bien, ¿cómo se prosigue caballero?- Julic tomó el frasco, lo abrió, y hecho su pesado contenido sobre los huesos. Enseguida mezclo, con sus manos, los mismos. Cada huesito fue cubierto por la sabia, mientras pronunciaba una y otra vez:- Vida del árbol, ahora estás caminando, formando parte de lo muerto, dando vida…-Angela quedó impresionada al ver cómo Julic pudo dominar el conjuro sin ningún problema. Pronto, el caballero soltó los huesos, cuales se fueron acomodando solos, formando el esqueleto de un cuervo. Extendió sus a alas; los tejidos, la carne, las plumas florecían lentamente del animal. Un grito espantoso del ave dio por finalizado el proceso.- ¿No es difícil no crees?- pregunto Angela mirando al pajarraco.- No, aunque la vida no le durará mucho tiempo. Con suerte vivirá 1 hora. Estuve pensando… El libro dice que esta magia se utiliza para animales de poco tamaño.¿ No se puede ser utilizada con hombres?-- No, Julic, este es un conjuro de primer nivel. Para revivir a una persona necesitaras muchos años de aprendizaje y fuerza, para eso no sólo bastara con sabia de un árbol y unas palabras… hay sacrificios… cosas realmente escalofriantes- la bruja hizo una pausa y apunto con su dedo al cuervo- ordénale algo-- Vuelve a tu descanso…- dijo en voz baja el hombre. El cuervo se deshizo en huesos en un santiamén.Ahora, la hechicera, se acercó nuevamente al estante del cual trajo cuatro frascos más. Los acercó a la mesa; entonces abrió el primero y sacó una flor. - Una Límpuhe- dijo Julic, mientras la bruja le mostraba una hermosa flor de color violeta- Leí, que es utilizada para recobrar fuerzas, sólo hay que morderlas y absorber sus jugos-Ángela abrió el segundo frasco y sacó otra flor. Esta vez de color azul. Muy parecida a la Límpuhe.- Esta es una Frista, hay que tener cuidado de no confundirla con una violeta, ya que ésta posee veneno- dijo animado. La bruja guardo las flores respectivamente, y siguió con el tercer frasco. El cual abrió y volteó su contenido en la mesa de madera. Muchas bolitas del tamaño de canicas rebotaron en la tabla. Eran de color verdes.- Son Dilueñas- dijo sonriendo Julic. Entonces les empezó a golpear con sus manos o a apretarlas con su puño; las esferitas comenzaron a brillar en un color amarillo intenso. Y ambos comenzaron a reír.-¡Hacen mucha luz!- Ángela las volvió a meter al frasco y dijo:- Así tendrás una fabulosa visión en la noche, jaja.- Dejo el frasco en el estante y procedió a abrir el cuarto frasco.- Realmente esto que tengo aca no sirve, pues ya fue utilizado- Metió la mano en el mismo y saco lo que parecía un capullo de una flor. - Es… ¿Es un Ambilión?- pregunto desconcertado el caballero.- Si, como veras ya esta cerrado. Decime lo que hace esta estupenda flor-- Bueno, es usada, por lo que saben, como un arma. Esta flor tiene un sensor en sus vellos principales, cuando detecta movimiento automáticamente dispara su único flechazo. Luego se cierra y muere. Como en este caso…-- Si, lamentablemente tuve que usarla… Veo que has aprendido muchísimo. ¿Querrías aprender más?- pregunto la hechicera amablemente. Julic respiró profundo y miró por, una pequeña ventana, la nieve cayendo sin cesar.- En realidad agradezco tu hospitalidad, Angela, pero estoy muy angustiado por la gente de mi Señor… yo tenía una misión de vital importancia- Julic se levantó de su silla y prosiguió- Necesito volver a Jusié, no puedo esperar mucho más-- Realmente entiendo…- dijo despacio la hechicera- Aún queda mucho tiempo de invierno y de tormentas de hielo… podría congelarte en cuestión de minutos-- Lo se… pero creo conocer pasadizos secretos de la Orden Plateada… los Tarintes están por todos lados. Es cuestión de que ponga en marcha mis conocimientos- Una pausa corta se hizo presente en ese momento. Angela miro al piso y dijo:- También debes recordar el conjuro de puertas ¿no?- Julic la miro detenidamente y asintió con su cabeza. La bruja siguió:- Mi esposo era un caballero de la Orden Plateada…recuerdo muy bien ese conjuro, no lo dije antes pensando que no eras un “elevado”-Entonces el hombre sonrió delicadamente. Recordó los caballeros que eran elevados. Al pasar varios años en la Orden, aquel caballero que demostraba valentía, esmero, sacrificio y amor por su Señor, era recompensado con secretos. Estos eran los hombres “elevados”. Casualmente el secreto de los Tarintes requería el nivel de elevación más alto.- Por favor, Angela, necesito saber ese conjuro. – Rogo cortésmente el caballero.- Tambien donde está el Tarinte más cercano…-- De acuerdo caballero… el conjuro es “Tarinte aprateris ponde sill, hu tei derreto”.-Julic pudo notar como en su cabeza el conjuro de puertas volvía nuevamente, para no irse nunca más.- La puerta más cercana… no es muy cerca Julic, deberás pasar unos caminos peligrosos antes de llegar a ella.-- Si… ahora que lo mencionas, estoy recordando mis estudios… préstame tu mapa por favor.- La bruja buscó el mapa y lo abrió lentamente sobre la mesa. Entonces, ella le indicó con su dedo hacia donde era el camino. “Eso es, al norte” pensó el hombre. “Debo seguir el camino de los mercaderes, el Sendero Del Bosque Blanco; subir unas rocas gigantes para acortar el paso, y no mucho más lejos está el Tarinte del Norte Congelado…”- Te lo advierto, hay cosas que no están en la teoría… es estos caminos de nieve hay muchos peligros. Y lo más importante, cuídate de las tormentas de hielo. Pueden dejarte congelado en cuestión de minutos. Yo te aconsejaría no salir, pero entiendo tu preocupación, sólo sigue el sendero y llega al Tarinte. Tengo algo que te ayudará si te encuentras en una tormenta de estas.La hechicera abrió un pequeño mueblecito y sacó de él una bolsa de cuero. Metió la mano en el mismo y saco un frasquito pequeño. - Esto es una sustancia llamada Diagarosa, extraida de las salamandras. Claro, sin procesar sería un veneno mortal, pero ya está preparada para su uso. Un solo sorbo de esto y tu temperatura corporal aumentará considerablemente. Pero tampoco te propases… no querrás incendiarte.-- Muchas gracias, Angela ¿Cómo puede un caballero recompensarle todo lo que ha hecho por mi?- pregunto sinceramente el hombre.- No te preocupes, Julic. El tiempo siempre tiene las respuestas.-Y así, sin más, Julic se arropó bien (sobre su armadura llevaba la piel de un Oso Gigante Blanco, al igual que Arrot) y se despidió dulcemente de la hechicera. Las puertas de la casa se abrieron, dejando al descubierto el panorama blanco. Julic respiró ese aire frío y miro el cielo despejado.- Es uno de los días más lindos desde que empezó el invierno- Le dijo a lo lejos Angela.Julic sonrió y se alejó cabalgando.