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BlackFade

Usuario (Argentina)

Primer post: 5 abr 2017Último post: 14 nov 2017
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El día del cielo rojo
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/5/2017

He de confesar lo duro que fue llevar el peso de saber lo que va a suceder, y no poder hacer nada para cambiarlo. De algún modo, sobreviví a las complejas penurias de mis sueños, que ahora descansan sobre las negras plumas del olvido. No he llevado el sin sentido del camino "equivocado", el hecho de realizar lo que se supone jamás haría no cambiaría nada. El lugar a donde estoy, entre las penumbras de un vacío sin fin ni principio, fue el lugar de mi condena. Años de perdida, años de derrota, de fracaso y pena. Rogando en vano por el perdón de toda persona que hubiera hecho daño. Querer seguir el ritmo, caer, y levantarme, no poder evitar desvanecerme entre el polvo del suelo, cansado de este nuevo "todo". El hecho de estar, me llevo a profundos complejos que no puede explicar. Seguir caminando entre esta nada, sin objeto ni destino, buscando una salida a todo esto, una solución a algo irreversible. Deambulando por las destruidas calles, lúgubres y frías, donde el reflexionar sobre el pasado anterior, era lo único que me quedaba por hacer. Sobre el futuro que es el actual hoy. -¿Se podría haber cambiado? -¿Por qué me toco ser quien soy ahora? Cuestionamientos, que las personas de todo el mundo se han preguntado alguna vez en sus vidas. Aun sin saber que la respuesta obviosa, estaba delante de mis ojos. Aunque invisible, arrogante de quedarse así. ... Ellos sabían de los peligros que tenían que enfrentar, aunque de todos modos, aun así, eligieron seguir adelante, sin importar lo que dejarán atrás. Aquello con lo que alguna vez soñé, podría haber sido el comienzo de una nueva era tecnológica. Creí que aquel hito marcaría el final. Las bocinas de guerra resonaban llenas de furia entres los rotos cristales que alguna vez fueron mis ventanas. Lo que fue de mi vida, acababa en ese instante. La cruel realidad implacable sin misericordia... -Tirado en el piso, sin poder hacer nada, NADA. Nunca supe que provoco el hecho de que me pudiera levantar, ni quise saberlo. Siempre creí que era estaba en lo correcto. ... Creí que habría esperanzas. ... Que la verdad algun día sería mía. ... Estaba... Equivocado. Esto es ... ¿¿¿Aquél sueño??? Alejándome lentamente retrocedí, espantado de los hechos. Poco a poco fui entendiendo mi situación. Cuando eso se convierto en realidad ¿Que paso? El eterno descanso me dirá la verdad, aunque no lo quisiera, este siempre estaría a un paso de distancia de mi. Supe que detrás de mi pasible ser, odiado, olvidado y dejado a la suerte de esta maldita oscuridad, encontraría a alguien capaz de dejarlo todo para seguir. Ser el único ser visible en un paisaje desbastado no es nada bonito... pensar que antes, cuando era mas chico, me fascinaba la idea de portar un arma y vivir una guerra, fui realmente estúpido. quise pedirles perdón por lo malo que hice en mi vida, pero ellos ya no estaban más. mientras recordaba los bellos momentos que había pasado, una lluvia caía al compás de mi absoluta tristeza, al saber que nunca mas los vería... -¿Por qué de toda la gente tuve que quedar yo? Arrodillado en el suelo entre los escombros, mientras trataba de sostenerme en lo alto... Algo quemaba mi herido cuerpo, de una forma tan dolorosa... -No puedo ... Mis ultimas fuerzas se estaban yendo junto a la posibilidad de salvarme del horrible destino que me deparaba... ¿Por qué me toco ser la ultima persona que pude ver...?

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El tedio de las vías del tren
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/5/2017

Yo y mi viejo estábamos sentados en un rincón, al resguardo de la lluvia, cerca de un pasillo donde había unas vías de trenes, ya rezagadas por el paso del tiempo. Era bastante largo el trayecto desde el lugar que estábamos hacia el otro lado, ya que si yo veía bien, superaban, en conjunto al ancho de la av. 9 de julio al menos por dos veces. En fin, cuando paro la lluvia, tuve la penosa idea de atravesar eso sin bajar, a través de las redes malladas y teladas que cubrían el recinto. Me subí, y me di cuenta que esta red, se desprendían de los caños que la sostenían al llevar peso. Entonces mi viejo me puteo por ser un pelotudo, me baje antes que me cayera al pozo de abismo que suponía quedarse atrapado ahí abajo en las vías del tren, y tiro una idea por tirar. Esa fue de cortar con una alicate las redes inferiores, que estaban hechas de metal, y no de tela. Aunque el deterioro de la lluvia ácida fuera evidente en este enmallado, era lo suficientemente fuerte aun para que no lo pudiéramos romper con las manos. Ya que como dije anteriormente, la lluvia había parado, podíamos revisar si en el poblado cercano había con que cortar tal cosa que nos impedía seguir con nuestro camino. Al caminar un par de cuadras, vimos lo peor que podríamos haber encontrado. Un camioneta prendida fuego, y eso significaba que alguien mas estaba por estos lares. Y créanme, eso no era para nada bueno. Tuvimos desde ese momento un extremado cuidado con los movimientos que hacíamos, y tambien veíamos todo casi de forma paranoica. Ya agobiados por el largo viaje (estuvimos caminando 2 horas y media aproximadamente buscando y buscando, entre las casas y los comercios) decidimos volver de vuelta a nuestro sitio en lo que vemos movimientos extraños en frente nuestro. Creí que era nuestro final. Pero no fue así. Eran solo las vibraciones de uno de los colectivos comunitarios. Lo paramos, y inmediatamente nos subimos, antes que la lluvia empezara a caer de nuevo. Sacamos nuestras tarjetas de identificación y pagamos el viaje. Mi viejo enojado conmigo, me puteo otra vez por no haber cumplido con la misión de ver que había mas allá de las vías. Yo harto de sus estúpidos insultos, me fui directo al fondo del coche. Allí, en el ultimo asiento, recoste mi cabeza sobre mi mano, viendo por la ventana como todo pasaba tan rápido que no podía ver nada. Claro que la niebla que rodeaba la única ruta aun en pie ayudaba que no viera una puta mierda. Me estaba por dormir, hasta que alguien me toca el hombro suavemente y me saca de ese estado mas que por curiosidad que por susto. Y me dice: Ya llegamos a la ultima estación señor. Si quiere puede seguir de vuelta en el recorrido para el otro lado, pero tendrá que pagar otra vez. Le pregunte: Y... y mi viejo, donde esta mi viejo? ... Lamento decirle que usted subió solo. Como que subí solo, no puede ser. Si yo vi que mi viejo subió conmigo. Es imposible. ... No puede ser... Me quede llorando un rato, de forma desesperante, hasta que pude levantarme del piso, y me baje del colectivo. El sol brillaba en el horizonte, y las nubes se habían ido. Al darme cuenta de donde estaba, sentía un nudo en el pecho. ... Estaba del otro lado. Y vi a mi viejo a lo lejos, donde me saludaba como si se tratara de una despedida. Me quede ahí, parado, sin poder entender realmente nada. Ese momento fue, tan largo, como si hubieran pasado horas. Mire hacia atrás y vi que el, ya no estaba mas. Y seguí en mi camino. Con la estúpida sonrisa de que, habría esperanza de encontrar aquello que buscábamos.

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La chocolatería
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/14/2017

Todo empezó cuando abrí esa puerta de madera con marcos de cristal, me sorprendió ver que detrás de ella, algo tan apagado y tenue hubiera una inmensa galería de cosas de todos colores. Mire para todos lados, y gire la cabeza, como si tratará de encontrar a alguien, a donde veo un par de asientos al fondo. Eran extraños, algo altos para la mayoría de la gente, y la forma en que estaban puestos era muy extraña. Ya que parecían están encarrilados como las pistas de bowling, pero al final en vez de tener un hueco donde tendrían que haber pinos había una televisores, en los cuales no se sintonizaba ningun canal, pero estos estaban prendidos, sin hacer el típico ruido que hacen cuando están fuera de señal. Después de ver eso por un largo rato, me descentre un poco, y mire para la izquierda, a donde había varias estanterías repletas de dulces y las cosas que deberían haber en una chocolatería. Busque, y busque, hasta que encontré algo que me llamo la atención: Una serie de papeles con números. Supuse que se trataba de un sorteo o algo así. Saque la billetera, en donde tenía 4 billetes de $10, un de $20, y otro de $2. Era tiempo de pagar. Me acerque a la caja, y al parecer no había nadie. Pregunte a donde podía pagar por el papel, y me dijeron que en las estanterías cerca de las ventanas estaba el dueño, y me podía ayudar con ello. Me voy para allá, algo fastidiado en lo que alguien me toca en el hombro izquierdo, y me saluda. Era mi hermano menor, junto a mi hermano mayor, estaban comiendo dulces, y me dijeron que me apurará porque si no nos íbamos a perder del carnaval. Entonces yo les digo que me esperen afuera. En donde ellos se pusieron a discutir por si se llamaba ahiri, o ahri. Y se fueron yendo para donde crecía la avenida. En lo que me topo con el señor que era el dueño y me dice: Podes pagar eso solamente si tenes el dinero justo. Y pregunte: -¿Y por qué no con más? ¿Y si no tuviera cambio? Es que es algo que no se puede comprar en partes, se puede comprar entero. En fin, procedí a pagarle. Agarre un billete de $50 y otro de $2 y el tipo, en la caja de chocolates que el tenia, guardo lo que le di, y me dijo: Dame eso, aún le falta algo. Le di el papel, y me devolvió el papel como lo tenía, me sentí confundido. Le di las gracias, y me fui. En lo que veo a lo lejos a mis hermanos peleando en la vereda de en frente, y eso me saco una pequeña risa. De repente sentí algo raro en mi mano. Como si hubiera cambiado algo. Mire de vuelta el papel, y había una llave. Quede sonriendo como un tonto por lo que decía la nota. Y mire alejándome de allí, hacia el fondo, a donde había una estación de trenes, a donde uno estaba por irse, era un tren a vapor, y se veía a lo lejos, como caía el atardecer. Cerré los ojos, y desperté: Y ahí oí el sonido del tren a lo lejos, yéndose. Me di media vuelta, y vi los caramelos que había dejado mi madre a la noche antes de irse...

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